Descartes

Evidencia. Razón. Modernidad. Pensamiento. Meditaciones metafíaiscas. Discurso del método. Entendimiento humano. Naturaleza humana. Conocimiento humano

  • Enviado por: Listillo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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5º. DESCARTES

En lugar del gran número de preceptos que encierra la lógica, creí que me bastarían los cuatro siguientes, supuesto que tomase una firme y constante resolución de no dejar de observarlos una vez siquiera.

Fue el primero no admitir como verdadera cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar cuidadosamente la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada más que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu que no hubiese ninguna ocasión de ponerlo en duda.

El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinare en cuantas partes fuere posible y en cuantas requiriese su mejor solución.

El tercero, conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que no se preceden naturalmente.

Y el último, hacer en todos unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales , que llegase a estar seguro de no omitir nada...

Pero lo que más contento me daba en este método era que, con él, tenía la seguridad de emplear mi razón en todo, si no perfectamente, por lo menos lo mejor que fuera en mi poder.
 

R. Descartes, Discurso del método, segunda parte.

Cuestiones:

1ª. Explica el concepto de "evidencia" que aparece en el texto.

2ª. Explica en qué sentido dice Descartes que, con este método, "tenía la seguridad de emplear mi razón en todo".

3ª. Redacción: «Método, razón y modernidad».

6º. DESCARTES

¿Qué soy, entonces? Una cosa que piensa. Y ¿qué es una cosa que piensa? Es una cosa que duda, que entiende, que afirma, que niega, que quiere, que no quiere, que imagina también y que siente. Sin duda no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza. ¿Y por qué no habría de pertenecerle? ¿Acaso no soy yo el mismo que duda casi de todo, que entiende, sin embargo, ciertas cosas, que afirma ser ésas solas las verdaderas, que niega todas las demás, que quiere conocer otras, que no quiere ser engañado, que imagina muchas cosas -aun contra su voluntad- y que siente también otras muchas, por mediación de órganos de su cuerpo? ¿Hay algo de esto que no sea tan verdadero como es cierto que soy, que existo, aun en el caso de que estuviera siempre dormido, y de que quien me ha dado el ser empleara todas sus fuerzas en burlarme?
 

 R. Descartes, Meditaciones metafísicas, med. II, 1641.

Cuestiones:

1ª. ¿Qué significa en este texto la expresión "una cosa que piensa" (res cogitans)?

2ª. ¿A quién o a qué se refiere Descartes cuando habla de "un ser que emplea todas sus fuerzas en burlarle"?

3ª. ¿Qué papel desempeña en la filosofía de Descartes?

7º. DESCARTES

Largo tiempo hacía que había advertido que en lo que se refiere a las costumbres es a veces necesario seguir opiniones que sabemos muy inciertas, como si fueran indudables (...). Pero yo, que en esta ocasión tan sólo pretendo buscar la verdad, pensé que debía hacer todo lo contrario y rechazar como absolutamente falso todo aquello en que pudiera imaginar la menor duda, para ver si, después de hecho esto, no me quedaba en mis creencias algo que fuera enteramente indudable. Así, puesto que los sentidos nos engañan a veces, quise suponer que no hay cosa alguna que sea tal como ellos nos la hace imaginar. Y como hay hombres que se equivocan al razonar, aun acerca de las más sencillas cuestiones de geometría, y cometen paralogismos, juzgué que estaba yo tan expuesto a errar como cualquier otro y rechacé como falsos todos los razonamientos que antes había tomado por demostraciones. Finalmente, considerando que los mismos pensamientos que tenemos estando despiertos pueden también ocurrírsenos cuando dormimos, sin que en tal caso sea ninguno verdadero, resolví fingir que todas las cosas que hasta entonces habían entrado en mi espíritu no eran más ciertas que las ilusiones de los sueños. Pero advertí en seguida que, aun queriendo pensar que todo es falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese alguna cosa. Y al advertir que esta verdad -pienso, luego existo- era tan firme y segura que las suposiciones más extravagantes de los escépticos no eran capaces de conmoverla, juzgué que debía aceptarla sin escrúpulos como el primer principio de la filosofía que buscaba.

R. Descartes, Discurso del método, 4ª parte.

Cuestiones:

1º. Cuestión general: El problema del método en Descartes y momentos de la duda.

2º. Análisis interno del texto:

1. Señala los diferentes ámbitos a los que Descartes aplica la duda.

2. Concreta las razones que encuentra Descartes para dudar de la verdad de los conocimientos adquiridos en cada terreno de los aludidos.

3. Explica los conceptos más importantes que aparecen en el texto.

4. Diferencia entre opinión, creencias, razonamientos y demostraciones.

3º. Análisis externo y hermenéutica

1. ¿De dónde proceden los conocimientos verdaderos para Descartes? ¿Qué autor/es clásico/s establecía/n el mismo origen para nuestros conocimientos verdaderos?

2. ¿Qué críticas hizo Kant a la teoría cartesiana/racionalista del conocimiento?

3. ¿En qué otros autores, de los vistos durante el curso, encuentras unas críticas similares a todo el conocimiento basado en «opiniones»?

4º. Crítica u opinión personal sobre las ideas del texto

8º. HUME

Todos los objetos de la razón e investigación humana puede dividirse naturalmente en dos grupos: relaciones de ideas y cuestiones de hecho. (...) Las cuestiones de hecho, segundo objeto de la razón humana, no son averiguadas de la misma manera; ni la evidencia de su verdad, por muy grande que sea, es de la misma naturaleza que la precedente (la relativa a las relaciones de ideas). Lo contrario de cualquier cuestión de hecho es siempre posible, ya que jamás implica contradicción y puede ser concebido por la mente con la misma facilidad que si fuera totalmente ajustado a la realidad. Que «el sol no saldrá mañana» no es una proposición menos inteligible que su contraria, ni tampoco implica contradicción alguna. En vano, pues, intentaríamos mostrar su falsedad. Si fuera demostrativamente falsa, implicaría contradicción y jamás podría ser concebida directamente por la mente. (...) Todos los razonamientos acerca de cuestiones de hecho parecen fundarse en la relación de causa y efecto. Tan sólo por medio de esa relación podemos ir más allá de nuestra memoria y nuestros sentidos.

 D. Hume, Investigación sobre el entendimiento humano.

Cuestiones:

1ª. Indica -con tus propias palabras y sin paráfrasis- las ideas principales del texto y las relaciones que presentan.

2ª. Dale título al texto.

3ª. Comenta el texto, es decir, relaciona el texto con el pensamiento del autor y de su época, teniendo en cuenta las principales influencias que el autor haya podido recibir. (Recuerda que no se pide el desarrollo de un tema, sino el comentario del texto.)

4ª. Compara la concepción que tiene Hume de la causalidad con la de algún otro autor.

5ª. Explica con detalle tu parecer sobre la relación entre ciencia y predicción.

9º. HUME

Todas las percepciones de la mente humana se reducen a dos clases distintas, que denominaré impresiones e ideas. La diferencia entre ambas consiste en los grados de fuerza y vivacidad con que inciden sobre la mente y se abren camino en nuestro pensamiento. A las percepciones que entran con mayor fuerza y violencia las podemos denominar impresiones; e incluyo bajo este nombre todas nuestras sensaciones, pasiones y emociones tal como hacen su primera aparición en el alma. Por ideas entiendo las imágenes débiles de las impresiones, cuando pensamos y razonamos; de esta clase son todas las percepciones suscitadas por el presente discurso, por ejemplo, con la sola excepción del placer o disgusto inmediatos que este discurso pueda ocasionar. No creo que sea necesario gastar muchas palabras para explicar esta distinción. Cada uno percibirá enseguida por sí mismo la diferencia que hay entre sentir y pensar. Los grados normales de estas percepciones se distinguen con facilidad, aunque no es imposible que en algunos casos particulares pueda aproximarse mucho un tipo a otro... Pero, a pesar de esta gran semejanza apreciada en unos pocos casos, las impresiones y la ideas son por los general de tal modo diferentes que nadie tendría escrúpulos en situarlas bajo grupos distintos, así como en asignar a cada una un nombre peculiar para hacer no tar la diferencia.

D. Hume, Tratado de la naturaleza humana.

Cuestiones:

1ª. Indique -con sus propias palabras y sin comentarios personales- las ideas principales del texto y las relaciones que presentan.

2ª. Dé título al texto.

3ª. Comente el texto, es decir, relacione el texto con el pensamiento del autor y de su época, teniendo en cuenta las principales influencias que el autor haya podido recibir. (Recuerde que no se pide el desarrollo de un tema, sino el comentario del texto.)

4ª. Compare la concepción que tiene Hume de la causalidad con la de algún otro autor.

5ª. Explique con detalle su parecer sobre la relación entre ciencia y predicción.

10º. HUME

Toda idea es una copia de alguna impresión o sentimiento precedente, y donde no podemos encontrar impresión alguna, podemos estar seguros de que no hay idea. En todos los casos aislados de actividad de cuerpos o mentes no hay nada que produzca impresión alguna ni que, por consiguiente, pueda sugerir idea alguna de poder o conexión necesaria. Pero cuando aparecen muchos casos uniformes y el mismo objeto es siempre seguido por el mismo suceso, entonces empezamos a albergar la noción de causa y conexión. Entonces sentimos un nuevo sentimiento o impresión, a saber, una conexión habitual en el pensamiento o en la imaginación entre un objeto y su acompañante usual. Y este sentimiento es el original de la idea que buscamos.
 

D. Hume, Investigación sobre el conocimiento humano.

Cuestiones:

1ª. Muestra, mediante un esquema, la estructura conceptual del texto, señalando los argumentos principales que aparecen en él.

2ª. Analiza y define los términos que aparecen subrayados en el texto: idea, impresión, conexión necesaria.

3ª. ¿Qué otro autor contemporáneo de Hume tiene un punto de vista muy diferente sobre el principio de "causalidad"? ¿En qué está la diferencia?

4ª. Redacta una composición filosófica sobre la relación entre las impresiones o sentimientos y las nociones abstractas de la ciencia o la filosofía.