Desarrollo y transtornos de la etapa escolar

Primera infancia. Adolescencia. Pre-adolescencia. Desarrollo físico. Cambio. Crecimiento. Obesidad. Desnutrición. Escoliosis. Cifosis. Asma. Diabetes. Motor. Coordinación. Musculos gruesos y finos. Cognitivo. Lenguaje. Egocentrismo. Psicosis infantil

  • Enviado por: Sebastian
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 46 páginas

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Desarrollo y Trastornos de la etapa escolar

Manual para la derivación

Departamento de Orientación. Santiago 2003

Índice

0. Introducción

1. Edad: 3 a 6 años (Primera Infancia)

1.1. Desarrollo Físico

1.1.1. Crecimiento y cambio físico

1.1.2. Trastornos Físicos

1.1.2.1. Obesidad Infantil

1.1.2.2. Obesidad superior

1.1.2.3. Obesidad Ginoide

1.1.2.4. Desnutrición Infantil

1.1.2.5. Escoliosis

1.1.2.6. Cifosis

1.1.2.7. El Asma

1.1.2.8. La Diabetes

1.2. Desarrollo Motor

1.2.1. Coordinación de los músculos gruesos

1.2.2. Coordinación óculo manual y de los músculos finos

1.2.3. Trastornos Del Desarrollo Motor

1.2.3.1. Torpeza de movimientos

1.2.3.2. Paratonía

1.2.3.4. Sincinesias

1.2.3.5. Inestabilidad motriz

1.2.3.6. Inhibición Motriz

1.2.3.7. Apraxia

1.2.3.7.1. Apraxia IDEATORIA

1.2.3.7.2. Apraxia DE REALIZACIONES MOTORAS

1.2.3.7.3. Apraxia CONSTRUCTIVA

1.2.3.7.4. Apraxia ESPECIALIZADA

1.2.3.7.5. Apraxia FACIAL

1.2.3.7.6. Apraxia POSTURAL

1.2.3.7.7. Apraxia VERBAL

1.2.3.7.8. PLANOTOPOCINESIAS Y CINESIAS

ESPACIALES

1.2.3.7.9. Dispraxias Infantiles

1.2.3.8. Hiperactividad

1.2.3.9. Los Tics

1.2.3.10. Desorden de Tourette

1.3. Desarrollo Cognitivo

1.3.1. Comprensión de las funciones

1.3.2. Comprensión de las identidades

1.3.3. Centramiento

1.3.4. Irreversibilidad

1.3.5. Concentración en los estados más que en las transformaciones

1.3.6. Razonamiento transductivo

1.3.7. Egocentrismo

1.3.8. Trastornos Cognitivos

1.3.8.1. Trastornos Fóbicos

1.3.8.1.1. Claustrofobia

1.3.8.1.2. Agorafobia

1.3.8.1.3. Zoofobia

1.3.8.1.4. Hidrofobia

1.3.8.1.5. Fobia escolar

1.3.8.2. Depresión

1.3.8.3. Psicosis Infantil

1.3.8.4. Esquizofrenia infantil

1.3.8.5. Estrés Infantil

1.3.8.6. Asperger

1.3.8.7. Autismo Infantil

1.3.8.8. Trastorno de Tensión Postraumático

1.3.8.9. Trastorno de Desafío y Oposición

1.3.8.10. Trastorno de Pánico

1.4. Desarrollo del lenguaje

1.4.1 Trastornos del lenguaje

1.4.1.1. Retraso simple del lenguaje

1.4.1.2. Retraso específico del lenguaje

1.4.1.3. Retraso del habla

1.4.1.4. Tartamudez

2. Edad: 6 años a 12 (Niñez intermedia - Pre adolescencia).

2.1. Desarrollo Físico

2.2. Trastornos Físicos

2.1.1. Escoliosis

2.1.2. Cifosis

2.1.3. El Asma

2.1.4. La Obesidad

2.1.5. La Diabetes

2.2. Desarrollo Motor

2.2.1. Trastornos del Desarrollo Motor

2.2.1.1. Hiperactividad

2.2.1.2. Los Tics

2.2.1.2.1. Desorden de Tic transitorio

2.2.1.2.2. Tics crónicos

2.2.2. Desorden de Tourette

2.2.3. Apraxia

2.3. Desarrollo Cognitivo

2.3.1. La validez de un concepto

2.3.2. El status de un concepto

2.3.3. La accesibilidad

2.3.4. La percepción

2.3.5. La memoria

2.3.6. El razonamiento

2.3.7. La importancia de los atributos críticos

2.3.8 La reflexión

2.3.9. Trastornos del Desarrollo Cognitivo

2.3.9.1. Asperger

2.3.9.2. Autismo Infantil

2.3.9.3. Trastornos Fóbicos

2.3.9.4. Depresión

2.3.9.5. Psicosis Infantil

2.3.9.7. Trastorno de Tensión Postraumático

2.3.9.8. Trastorno de Desafío y Oposición

2.3.9.9. Trastorno de Pánico

2.3.9.6. Estrés Infantil

2.3.9.7. Trastorno de Tensión Postraumático

2.3.9.8. Trastorno de Desafío y Oposición

2.3.9.9. Trastorno de Pánico

2.4. Desarrollo Psicosocial

2.4.1. Entre Compañeros

2.4.2. Popularidad

2.4.3. Trastornos Psicosociales

2.4.3.1. Comportamiento de acción abierta acting out

2.4.3.1.1. Los niños que roban

2.4.3.1.2. Los niños que Mienten

2.5. Desarrollo del lenguaje

2.5.1. Trastornos del lenguaje

2.5.1.1. Disfasias

2.5.1.2. Afasias

2.5.1.3. Trastornos del lenguaje escrito

2.5.1.3.1. Dislexia

2.5.1.3.2. Disgrafía

2.5.1.3.3. Disortografía

2.5.1.3.4. Discalculia

2.5.1.4. Retrasos simples del lenguaje

2.5.1.5. Tartamudez

3. Edad: 12 años a 20 (Adolescencia).

3.1. Desarrollo Físico

3.1.1. La Pubertad

3.1.2. La Pubescencia

3.1.3. Crecimiento Corporal

3.1.4. Desarrollo del vello

3.1.5. Desarrollo de los pechos

3.1.6. Cambios en la piel

3.1.7. Menstruación

3.1.8. Trastornos del Desarrollo Físico

3.1.8.1. La Anorexia nerviosa

3.1.8.2. La bulimia nerviosa

3.1.8.3. Obesidad

3.1.8.4. Acne

3.1.8.4.1. Acne Superficial

3.1.8.4.2. Acne Profundo

3.1.8.5. El Asma

3.1.8.6. Patologías Mamarias

3.1.8.6.1. Dolor cíclico del seno

3.1.8.6.2. Quistes

3.1.8.6.3. Fibroadenomas

3.1.8.7. La Diabetes

3.1.8.8. La Presión Sanguínea Alta

3.2. Desarrollo Cognitivo

3.2.1. Pensamiento

3.2.1.1. Pensamiento operacional

3.2.2. Desarrollo del intelecto e ideologías

3.2.3. El egocentrismo del adolescente

3.2.3.1. La audiencia imaginaria

3.2.3.2. La fábula personal

3.2.4. Trastornos del Desarrollo Cognitivo

3.2.4.1. Trastorno Bipolar

3.2.4.2. Trastorno de Tensión Postraumático

3.2.4.3. Trastorno Obsesivo Compulsivo

3.2.4.4. Trastorno de Desafío y Oposición

3.2.4.5. Trastorno de Pánico

3.2.4.6. Estrés

3.2.4.7. Depresión

3.2.4.8. Trastorno de Depresión Grave

3.2.4.9. Comportamiento Suicida

3.2.4.10. Trastorno Distímico

3.3. Desarrollo Psicosocial

3.3.1. Las relaciones entre padres e hijos y el desarrollo de la independencia

3.3.2. El Control contra libertad

3.3.3. Relaciones con sus pares

3.3.4. La amistad

3.3.4. Trastornos del desarrollo psicosocial

3.3.4.1. Cleptomanía

3.3.4.2. Piromanía

3.3.4.3. Mitomanía

3.3.5. Abuso de alcohol

3.3.6. Tabaquismo

0. Introducción

El siguiente manual del desarrollo y trastornos del escolar tiene como finalidad capacitar a los profesores para que tengan mayores herramientas para poder detectar algún tipo de trastorno o comportamiento anómalo, que se de durante el periodo escolar y de esa manera hacer una derivación al centro multidiciplinario con el que cuenta el Colegio Isabel la Catolica.

Este manual esta dividido en tres grandes parte: La primera parte se llama Primera Infancia, va de los tres años hasta los seis años, dentro de este periodo se explica el desarrollo normal del infante: Físico, Motor, Cognitivo, del Lenguaje y los posibles trastornos que pueden surgir durante este periodo: Trastornos Físico, Trastornos Motor, Trastornos Cognitivo, Trastornos del Lenguaje.

La Segunda parte se llama Infancia Intermedia, va de los seis años hasta los doce años, dentro de este periodo se explica el desarrollo normal del niño: Físico, Motor, Cognitivo, del Lenguaje, Psicosocial y los posibles trastornos que pueden surgir durante este periodo: Trastornos Físico, Trastornos Motor, Trastornos Cognitivo, Trastornos del Lenguaje y Trastornos Psicosociales.

La tercera parte se llama Adolescencia, va de los doce años hasta los veinte años, dentro de este periodo se explica el desarrollo normal del Adolescente: Físico, Cognitivo, Psicosocial y los posibles trastornos que pueden surgir durante este periodo: Trastornos Físico, Trastornos Cognitivo y Trastornos Psicosociales.

Este manual esta hecho, pensado y ordenado para el profesor. Cada trastorno esta distinguido por un color específico: los trastornos físicos están escritos en azul, los trastornos motores están escritos en naranjo, los trastornos cognitivos están escritos en violeta, los trastornos de lenguaje están escritos en verde y los trastornos Psicosociales están escritos en rojo con el objetivo de lograr una mayor diferenciación.

La gran finalidad de construir este manual es para nutrir y ampliar los conocimientos de los profesores sobre el desarrollo psicológico del escolar y sus posibles patologías, para que de esta manera se logren los objetivos que como colegio escolapio nos proponemos ante Dios y nuestra sociedad.

“Propiciar que el Colegio sea un centro de innovación pedagógica permanente,

con una evaluación constante, que potencie un pensamiento de calidad

que permita mejorar las condiciones de vida personal y social.”

Proyecto Educativo de los Colegios de la

Escuela Pía Femenina

1. Edad: 3 a 6 años (Primera Infancia)

1.1. Desarrollo Físico: El niño de tres años es mucho más activo y osado que cuando son menores. Crecen a una velocidad menor, y también presentan un desarrollo acelerado en su motricidad gruesa y fina, y en la coordinación de ésta con la percepción, en especial visual y auditiva.

1.1.1. Crecimiento y cambio físico: La apariencia física del niño cambia: ya no son los niños regordetes de la etapa anterior, sino que comienzan a parecer más delgados, desaparecen las barrigas por mayor desarrollo de los músculos abdominales. Se alargan tanto el tronco como los brazos y las piernas, aunque las cabezas aún son grandes. Los niños, como durante toda la vida, desarrollan más músculos y las niñas tienen mayor cantidad de grasa. El crecimiento esquelético y muscular hace más fuertes a los niños: los cartílagos se convierten paulatinamente en huesos, para proteger los órganos internos. El desarrollo del sistema nervioso posibilita la coordinación motriz, en tanto el desarrollo de los sistemas circulatorio y respiratorio aumentan el rendimiento muscular y conservan más saludables a los niños.

1.1.2. Trastornos Físicos: Existen muchos trastornos físicos que se pueden dar a lo largo de la primera infancia. Los más frecuentes son los siguientes.

1.1.2.1. Obesidad Infantil: La obesidad infantil es un exceso de grasa corporal en el niño que por lo general se ve acompañado de un aumento de peso. Existen dos tipos de distribuciones morfológicas: la obesidad superior o androide, y la inferior o ginoide.

1.1.2.2. Obesidad superior: Es aquella en la cual existe una acumulación de grasa a nivel abdominal. Está fuertemente asociada con complicaciones cardiológicas y metabólicas en el infante. Predomina en los varones.

1.1.2.3. Obesidad Ginoide: El niño presenta una mayor cantidad de grasa en la cintura pelviana y las complicaciones se resumen fundamentalmente en trastornos circulatorios y en las articulaciones. Este tipo de obesidad predomina en las mujeres.

1.1.2.4. Desnutrición Infantil: La desnutrición es la enfermedad provocada por el insuficiente aporte de combustibles (hidratos de carbono - grasas) y proteínas. Según la UNICEF, la desnutrición es la principal causa de muerte de lactantes y niños pequeños en países en desarrollo.

1.1.2.5. Escoliosis: Léase sección 2.1.1. Escoliosis.

1.1.2.6. Cifosis: Léase sección 2.1.2. Cifosis.

1.1.2.7. El Asma: Léase sección 3.1.8.5 El Asma.

1.1.2.8. La Diabetes: Léase la sección 3.1.8.7. La Diabetes.

1.2. Desarrollo Motor: Es sorprendente el avance de estos niños que hace dos años comenzaron a dar los primeros pasos. Sus huesos y músculos son ahora más fuertes, hay mayor coordinación entre los sentidos posibilitado por un mejor desarrollo del SNC (sistema nervioso central) y de los sistemas respiratorio y circulatorio.

1.2.1. Coordinación de los músculos gruesos: A los tres años los niños son capaces de caminar en línea recta y pararse en un pie, a los cuatro pueden saltar en un pie y agarrar una pelota. A los cinco años saltan distancias mayores y son capaces de aprender a patinar.

1.2.2. Coordinación óculo manual y de los músculos finos: El niño de tres años es capaz de dibujar una línea casi recta y dibujar un círculo. A los cuatro años pueden recortar siguiendo una línea, dibujar una persona, hacer diseños y letras en forma burda y doblar una hoja. A los 5 años pueden ensartar cuentas y copiar un cuadrado.

También el control de su motricidad fina los hace más independientes: pueden comer con una cuchara a los tres años, abotonar y desabotonar su ropa, vestirse requiriendo poca ayuda, usar el baño por si solos, lavarse las manos si se le recuerda. Ya a los tres años habrá mostrado preferencia por el uso de una de sus dos manos.

1.2.3. Trastornos Del Desarrollo Motor: Básicamente, estos niños siempre presentan las siguientes características: Torpeza de movimientos, Paratonía, Sincinesias, Inestabilidad motriz Inhibición Motriz, Apraxia.

1.2.3.1. Torpeza de movimientos: Son movimientos pobres y dificultad en su realización.

1.2.3.2. Paratonía: El niño no puede relajar el tono de sus músculos de forma voluntaria; incluso en vez de relajarlos, los contrae exageradamente. Este rasgo es el más característico de este trastorno.

1.2.3.4. Sincinesias: Son movimientos que se realizan de forma involuntaria al contraerse un grupo muscular. Por ej: mientras el niño escribe saca la punta de la lengua o mueve alguna otra extremidad de manera involuntaria. . Tiene que ver con una cierta inmadurez sobre el control del tono.

1.2.3.5. Inestabilidad motriz: El niño con inestabilidad motriz es incapaz de inhibir sus movimientos, así como la emotividad que va ligada a éstos.

Es incapaz de mantener un esfuerzo de forma constante; se muestra muy disperso.

Suele predominar la hiperactividad y las alteraciones en los movimientos de coordinación motriz. Hay una constante agitación motriz.

Suele tratarse de un niño problemático y mal adaptado escolarmente.

1.2.3.6. Inhibición Motriz: El niño inhibido motrizmente suele mostrarse tenso y pasivo.

Muestra como un temor a la relación con el otro, a la desaprobación, y ello le hace "no hacer", "inhibir" lo que serían los amplios movimientos corporales que le harían ser demasiado "visible".

1.2.3.7. Apraxia: El niño que presenta una apraxia conoce el movimiento que ha de hacer, pero no es capaz de realizarlo correctamente. Se trata de un trastorno motor y neurológico.

Existen muchos tipos de apraxias, y reciben nombre en función de la localización de su incapacidad:

1.2.3.7.1. Apraxia IDEATORIA: En este caso, para el niño resulta imposible "conceptuar" ese movimiento.

1.2.3.7.2 Apraxia DE REALIZACIONES MOTORAS: Al niño le resulta imposible ejecutar determinado movimiento, previamente elaborado. No hay trastorno del esquema corporal. Se observan movimientos lentos y falta de coordinación.

1.2.3.7.3. Apraxia CONSTRUCTIVA: Incapacidad de copiar imágenes o figuras geométricas. Suele haber una mala lateralidad de fondo.

1.2.3.7.4. Apraxia ESPECIALIZADA: Sólo afecta al movimiento realizado con determinada parte del cuerpo:

1.2.3.7.5. Apraxia FACIAL: Referente a la musculatura de la cara.

1.2.3.7.6. Apraxia POSTURAL: Referente a la incapacidad de realizar ciertas coordinaciones motrices.

1.2.3.7.7 .Apraxia VERBAL: El niño comprende la orden que se le da, pero motrizmente es incapaz de realizarla.

1.2.3.7.8. PLANOTOPOCINESIAS Y CINESIAS ESPACIALES: El niño muestra gran dificultad en imitar gestos, por muy simples que éstos sean, ya que ha perdido los puntos de referencia fundamentales (de arriba-abajo, derecha-izquierda,...). El esquema corporal está muy desorganizado.

1.2.3.7.9. Dispraxias Infantiles: Se trata de apraxias leves. Dentro de las dispraxias hay también diversos grados de afectación.

El niño "dispráxico" tiene una falta de organización del movimiento. Suele confundirse, a veces, con la "debilidad motriz"; de ello depende un buen diagnóstico. No hay lesión neurológica. Las áreas que sufren más alteraciones son la del esquema corporal y la orientación témporo-espacial.

Aunque el lenguaje suele no estar afectado, el niño con dispraxia presenta fracaso escolar, pues la escritura es de las áreas más afectadas.

1.2.3.8. Hiperactividad: Léase sección 2.2.1.1. Hiperactividad.

1.2.3.9. Los Tics: Léase sección 2.2.1.2. Los Tics.

1.2.3.10. Desorden de Tourette: Léase sección 2.2.2. Desorden de Tourette.

1.3. Desarrollo Cognitivo: Desde la infancia en adelante, el niño es un procesador de información que basa sus acciones en la que reciben o recuerdan, pero aún están limitados por su limitada base de conocimientos. Tienen un lapso limitado de memoria (dificultad para trasmitir conocimientos desde la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo) y la comprensión de procesos mentales también es limitada. Como también ocurre en los adultos, la capacidad de reconocimiento es mayor en los infantes que la capacidad de recuerdo. Estas habilidades progresan bastante a los 5 años.

La mayor dificultad para recordar que para reconocer es mayor en los niños de estas edades por su limitado vocabulario que les hace difícil trasladar sus recuerdos a palabras. Los niños de tres años aún no han desarrollado estrategias para recordar.

los niños pueden pensar en objetos sin verlos aunque aún no puedan ocupar la lógica respecto a ellos. Pueden aprender no sólo al hacer sino también al pensar.

1.3.1. Comprensión de las funciones: El niño entiende las relaciones básicas entre las cosas y los hechos de su alrededor. Sabe que al abrir la llave surgirá el agua, pero no comprende el principio en virtud del cual esto ocurre.

1.3.2. Comprensión de las identidades: Comprenden. A los 5 años que las cosas siguen siendo las mismas aunque cambien de forma, tamaño o apariencia

.

El niño también sabe que aunque ha crecido es el mismo que cuando era guagua. Pero también puede creer que si hace cosas de niñas se puede convertir en una de ellas.

La mayoría de las veces los niños de estas edades creen que aunque un objeto cambia de apariencia sigue siendo el mismo aunque cambien algunas formas.

1.3.3. Centramiento: Los niños de esta edad tienden a fijarse en un solo aspecto de la situación (centrarse), descuidando los otros, lo que los hace llegar a conclusiones ilógicas: no logran pensar en varios aspectos de la misma situación. (Por ejemplo los vasos angostos y altos vs. anchos y bajos: los niños a esta edad son incapaces de pensar en ambos aspectos, de modo que unos se fijan en el ancho y otros en el alto al decir cuál tiene mayor cantidad de líquido.)

1.3.4. Irreversibilidad: Es la imposibilidad de comprender que una operación puede ir en dos direcciones (ejemplo: Un niño puede decir que él tiene una hermana, pero no saber qué contestar si le preguntan si su hermana tiene un hermano)

1.3.5. Concentración en los estados más que en las transformaciones: Durante esta etapa los niños ven la realidad como una serie de cuadros estáticos y no perciben la relación entre los diversos acontecimientos ni el significado de los cuadros. A veces se concentran en los estados inicial y final, y no en los estados intermedios.

1.3.6. Razonamiento transductivo: En vez de pensar por deducción o inducción, como lo hacen los niños mayores, los niños van de una cosa a otra en forma particular, sin considerar el asunto en general Ej. Si un niño deseó que se golpeara un compañero y sucede que éste se cae, es posible que se sienta culpable de su golpe.

1.3.7. Egocentrismo: Es la incapacidad de ver las cosas desde el punto de vista de

la otra persona. Se ven a sí mismos como centro del universo: así se entiende que exijan a su madre que los tome en brazos aunque ella les repita que está muy cansada. El egocentrismo se ve concretamente en la incapacidad de los niños para imaginar cómo puede ser un objeto, una persona que está en una situación diferente a la suya.

1.3.8. Trastornos Cognitivos: Existe una gran cantidad de trastornos del desarrollo cognitivo, los cuales se pueden manifestar tanto en la primera infancia como en una etapa posterior, abordaremos los mas frecuentes.

1.3.8.1. Trastornos Fóbicos: El niño "con fobias" siente un miedo irracional y desproporcionado respecto a un objeto o situación real que se lo provoca; él lo vive como una "auténtica" amenaza, de ahí la angustia y el pánico que le suscita.

Como resultado de ello, intenta "evitar sistemáticamente" esa situación: es, en ese momento, cuando la situación de miedo pasa a ser fóbica (esa es su estrategia, "evitar").

Aunque el niño reconoce que ese miedo que siente es excesivo, no puede controlar su reacción. El grado de incapacitación que ese miedo provocado en el niño es lo que marcará la gravedad de ese trastorno fóbico.

1.3.8.1.1. Claustrofobia: Miedo a los lugares cerrados.

1.3.8.1.2. Agorafobia: miedo a los espacios abiertos.

1.3.8.1.3. Zoofobia: miedo a los animales.

1.3.8.1.4. Hidrofobia: miedo al agua.

1.3.8.1.5. Fobia escolar: Es el tipo de fobia más frecuente en niños, suele reaccionar mediante molestias físicas tales como cefaleas, dolores abdominales, incluso vómitos, con el fin de evitar la asistencia a la escuela. Suele suplicar a los padres que no le lleven a la escuela, que acudirá sin falta más tarde o al día siguiente; pero se repite la misma situación. En el momento de la crisis, el niño no razona ante nada.

1.3.8.2. Depresión: Si aparece de forma clara, el niño se muestra: apático, sin interés por cosas que antes le atraían, triste sin causa aparente, su capacidad de disfrute (de encontrar placer) está disminuida con ansiedad y agitación, muy irritable, con el sueño alterado (insomnio por la noche y, a veces, hipersomnia durante el día), muy fatigado, sin energía (sobre todo, por la mañana), se alteran sus hábitos alimenticios (generalmente, hay pérdida del apetito, pero también se da el caso opuesto), con dificultades de concentración, afectándose su rendimiento escolar, en su pensamiento está muy presente el tema de la muerte, puede manifestar frases negativas sobre sí mismo.

1.3.8.3. Psicosis Infantil: El niño psicótico se comporta, permanentemente, de forma "estrafalaria" y desconcertante.

Las conductas propias de una psicosis pueden describirse como: Aislamiento, presenta una clara falta de comunicación respecto al entorno, se observa una falta de contacto ocular, hay ausencia de sonrisa, ausencia del miedo frente a personas o situaciones extrañas. Rechaza, generalmente, el contacto físico. Con frecuencia su tono muscular es hipotónico (tono bajo).Sus gestos son extraños, poco habituales, el niño se muestra como absorto o "embobado" en sus propios movimientos o gestos, explora el entorno con formas especiales como el olfateo (de cosas, personas, se observan trastornos en el lenguaje, muy diversos según el grado. El niño psicótico adquiere el lenguaje más tarde de lo normal, de forma incompleta e inadecuada; también se ve afectada la entonación.

su esquema corporal está muy alterado, pueden tener ideas delirantes (de tipo persecutorio), alucinaciones (auditivas, por ejemplo.),...muy difíciles de constatar. Retraso en el control de los esfínteres.

1.3.8.4. Esquizofrenia infantil: El niño presenta la pérdida de juicio crítico de la realidad es decir la incapacidad para diferenciar lo real de lo ilusorio. Se presentan alucinaciones, ensalada de palabras, distorsiones cognitivas.

1.3.8.5. Estrés Infantil: Es una respuesta a cualquier situación o factor que crea un cambio emocional o físico negativo o cambios de los dos tipos (la situación más típica). El estrés puede afectar la manera en que los niños piensan, actúan y sienten.

Los niños aprenden a responder al estrés por la experiencia personal y por observación. En la mayoría de los casos, el estrés experimentado por un niño puede parecer insignificante para los adultos, pero como los niños tienen pocas experiencias previas de las cuales aprender, incluso las situaciones que exigen cambios pequeños pueden tener un impacto enorme en los sentimientos de seguridad y confianza del niño.

El dolor y la enfermedad son las principales fuentes de estrés para los niños. Algunos síntomas que acompañan el estrés son: Dolor de cabeza, Síntomas emocionales o de conducta, ansiedad, preocupaciones, incapacidad de relajarse,

Aferrándose al adulto o profesor, puede o no hacer preguntas, incapacidad para controlar sus emociones, comportamiento agresivo, comportamiento terco, regresión a comportamientos típicos de etapas anteriores del desarrollo, reacio a participar en actividades escolares.

1.3.8.6. Asperger: Léase sección 2.3.9.1. Asperger.

1.3.8.7. Autismo Infantil: Léase sección 2.3.9.2. Autismo Infantil.

1.3.8.8. Trastorno de Tensión Postraumático: Léase sección 3.2.4.2. Trastorno de Tensión Postraumático.

1.3.8.9. Trastorno de Desafío y Oposición: Léase sección 3.2.4.4 Trastorno de Desafío y Oposición.

1.3.8.10. Trastorno de Pánico: Léase sección 3.2.4.5 Trastorno de Pánico.

1.4. Desarrollo del lenguaje: El lenguaje se hace cada vez más adulto desde que el niño cumple los 3 años. Los niños mayores de tres años usan plurales, tiempo pasado ya saben la diferencia entre tu-yo y nosotros.

Los niños entre los 4 y los 5 años pueden manejar proposiciones tales como sobre, debajo, encima, en, detrás. Utilizan verbos más que sustantivos.

Entre los 5 y los 6 años los niños empiezan a construir oraciones de seis a ocho palabras, pueden definir palabras simples y saben algunos antónimos; Usan más conjunciones preposiciones y artículos.

Entre los 6 y los 7 años el habla de los niños se vuelve bastante compleja, ahora hablan con oraciones compuestas y complicadas gramaticalmente correctas y usan todas las partes de la oración.

1.4.1. Trastornos del lenguaje: Los trastornos más comunes que se pueden dar en la primera infancia son.

1.4.1.1. Retraso simple del lenguaje: Se trata de una disfunción del lenguaje de tipo evolutivo con desfase cronológico. Aparece en niños en los que no se encuentran alteraciones de tipo intelectual, relacional, motriz o sensorial, aunque afecta a más de un módulo del lenguaje, en especial a la fonología y la sintaxis. Lo más normal es que se presente como una insuficiencia del aspecto lingüístico a nivel expresivo, comprensivo y articulatorio.

El retraso simple se da en niños que no presentan, por lo tanto, ningún tipo de patología, pero que por cualquier circunstancia tardan más tiempo en alcanzar la comprensión del lenguaje. Parece ser que se da más en niños con bilingüismo. Con una buena intervención del logopeda este retraso se corrige con cierta facilidad, logrando que el niño hable correctamente a los 5 o 6 años.

Algunas de las características que presentan los niños están relacionadas con dificultades en la comprensión de órdenes sencillas, poseen un escaso vocabulario, presentan dificultades en la lateralización y una escasa función lúdica del lenguaje.

1.4.1.2. Retraso específico del lenguaje: Es un trastorno específico del desarrollo en el que la comprensión del lenguaje por parte del niño es inferior al nivel adecuado a su edad mental. Suele ser relativamente frecuente que en este tipo de retrasos exista un deterioro notable de la expresión del lenguaje, así como alteraciones en la pronunciación de los fonemas. Por regla general son niños que inician el lenguaje a una edad tardía, en torno a los 3 años.

1.4.1.3. Retraso del habla: Se trata de una afectación transitoria del habla que no está ligada a ningún tipo de deficiencia mental, ni a déficit auditivo, ni a trastorno de la personalidad. Es uno de los trastornos más frecuentes relacionados con el lenguaje y aunque apenas si tiene repercusión en la evolución del niño. Los niños que tienen este tipo de trastorno suelen comenzar a hablar en una edad cercana a los 2 años, y con la ayuda de un logopeda puede alcanzar un nivel lingüístico normal. Este retraso y sus desviaciones aparecen entre el 3 y el 10% de los niños menores de 6 años y según los distintos autores que lo han estudiado suele aparecer en niños con antecedentes familiares en el retraso del habla o en aquellos que tienen una base patológica clara.

1.4.1.4. Tartamudez: La tartamudez, también llamada balbuceo o habla no fluida, es un trastorno del habla. Es diferente de la repetición normal de palabras que los niños pueden exhibir cuando están aprendiendo a hablar. La tartamudez normal del desarrollo puede aparecer cuando el niño tiene entre 18 meses y 5 años de edad, y puede consistir en la repetición de palabras o frases, la pronunciación incorrecta u omisión de palabras o sonidos y el uso de algunas palabras difíciles de reconocer.

La tartamudez verdadera puede presentarse en un niño que padece determinados problemas del habla, propios del desarrollo normal, a quien se lo presiona para que hable mejor. El niño se vuelve entonces consciente de su desempeño y se esfuerza por hablar mejor, lo que en realidad empeora su forma de hablar.

Si bien cada niño es único y aprenderá a hablar cuando esté listo, a continuación se describen algunos de los tipos de habla característicos de la tartamudez verdadera: repetición de palabras, sonidos o sílabas, habla lenta o con muchas pausas, ritmo irregular de habla, aumento en la tartamudez cuando el niño está cansado, excitado o tenso, niño que teme hablar

La tartamudez normal del desarrollo y las dificultades del habla se presentan en alrededor del 90 por ciento de los niños, mientras que la tartamudez verdadera afecta sólo a aproximadamente el 1 por ciento y aparece con mayor frecuencia en los niños que en las niñas.

Generalmente, los problemas del habla normales del desarrollo mejoran en dos a tres meses aproximadamente, sin embargo, es posible que el niño pronuncie algunas palabras de manera incorrecta durante varios años. La tartamudez verdadera, en cambio, frecuentemente empeora en la edad adulta si no se la trata apropiadamente.

2. Edad: 6 años a 12 (niñez intermedia - Pre adolescencia).

2.1. Desarrollo Fisico:

Los niños entre los 6 y los 12 años, son muy distintos de sus hermanos preescolares. Son mucho más altos y delgados, la mayoría de ellos son bastante flacos, aunque las niñas conservan más tejido adiposo que los niños, característica que continuará a lo largo de la edad adulta. Existe poca diferencia de estatura entre niños y niñas pequeños, aunque por lo común, los niños son ligeramente más pesados y más altos. Sin embargo, el crecimiento repentino puberal se produce antes en las niñas que en los niños, siendo también estas más altas. Los niños normales de la misma edad muestran un amplio rango de estatura, lo que refleja la amplitud de diferencias individuales en todos los aspectos del desarrollo. Este rango es tan amplio, que "si un niño tuviera exactamente la estatura promedio al cumplir los 7 años y dejara de crecer completamente por 2 años, a los 9 años aún estaría dentro de los rangos de la estatura normal". Durante la mayor parte de la infancia media, hasta antes de la pubertad, el crecimiento en los niños y en las niñas tiende a ser constante y regular. En comparación con los infantes y con los niños más pequeños, las proporciones corporales del niño en edad escolar se parecen mucho más a las de un adulto. Así mientras la cabeza del niño ocupa una cuarta parte de la longitud de su cuerpo al nacer, a la edad de 6 años sólo constituye una sexta parte (en la edad adulta es de una octava. La mayor parte de los cambios en las proporciones corporales de un niño durante la infancia media, son el resultado del alargamiento continuo de los brazos y de las piernas.

Al mismo tiempo suceden otros cambios menos visibles. Debido a los depósitos de varias sales minerales, en especial del fosfato de calcio, los huesos de los niños de 12 años son más duros pero más fáciles de romper que los del niño de 6 años. Aproximadamente a esta edad los niños suelen perder las piezas dentales infantiles, pero a los 12 años tienen casi todas las piezas permanentes. Al avanzar la edad de los 6 a los 12, la presión sanguínea aumenta y el pulso disminuye. Durante este período cronológico los niños necesitan comer más que antes por estar en crecimiento: los tejidos musculares aumentan y se hacen más fuertes. Al igual que antes, hay diferencias sexuales en la proporción de grasa y de tejido muscular: los varones tienen mayor proporción de masa muscular y las niñas mayor proporción de grasa en el cuerpo.

Durante este período, los niños tienen una visión mucho más aguda y precisa que en edades anteriores, debido a que sus sistemas orgánicos son más maduros. Hacia los 6 años su coordinación binocular está bien desarrollada, lo que les permite un mejor enfoque visual. El desarrollo cerebral está relativamente completo.

2.1. Trastornos Fisicos: Los trastornos físicos más comunes son:

2.1.1. Escoliosis: La escoliosis es una deformación de la columna vertebral y no debe confundirse con la mala postura. Una columna afectada por escoliosis muestra una curvatura lateral o hacia un costado y una rotación de los huesos de la espalda (vértebras) y, como consecuencia, parece que la persona estuviera inclinada hacia un lado. La Sociedad de Investigación de la Escoliosis (Scoliosis Research Society) define la escoliosis como una curvatura de la columna de 10 grados o más que puede apreciarse en una radiografía. La detección precoz de la escoliosis es fundamental para un tratamiento exitoso.

2.1.2. Cifosis: La Cifosis es un tipo de deformidad de la columna vertebral y no debe confundirse con una mala postura. Una columna vertebral afectada por Cifosis presenta cierta curvatura hacia adelante en las vértebras de la parte superior de la espalda, semejante a una "joroba". La detección precoz de la Cifosis es fundamental para un tratamiento exitoso.

2.1.3. El Asma: Léase sección 3.1.8.5 El Asma.

2.1.4. La Obesidad: Léase de la sección 1.1.2.1 hasta 1.1.2.3.

2.1.5. La Diabetes: Léase de la sección 3.1.8.7. La Diabetes.

2.2. Desarrollo Motor: Durante la infancia media, el niño hace un progreso constante en fuerza física y en las habilidades motoras. A la edad de 6 años comienzan a establecerse las normas adultas para correr, aunque un niño de 12 años puede correr con el doble de rapidez que uno de 6.Un niño de 6, a diferencia de uno más pequeño, puede atrapar una pelota, pero sus movimientos tienden a ser un tanto lentos y desiguales; a la edad de 12, los movimientos del niño son uniformes, exactos y bien coordinados. Hay un progreso similar en las habilidades para lanzar, brincar, y en un buen desarrollo motor. Un niño de 7 años puede montar en una bicicleta, a los 8 podrá montar sin ayuda y con gran habilidad. Un niño de 7 años dibuja un rombo con gran nitidez y dibuja la mayoría de las letras. A los 8 años puede dibujar una casa con destreza.

2.2.1. Trastornos del Desarrollo Motor:

2.2.1.1. Hiperactividad: Es un conjunto de rasgos de personalidad que aparece en todos los niños, pero en forma más intensa en cerca del 4% de la población escolar, y posiblemente en un 9% de los muchachos. Son niños no sólo más activos que el niño promedio, sino también son más impulsivos, excitables, impacientes y fáciles de distraer. Tienden a tener inteligencia normal o superior al promedio, pero muestran mal rendimiento porque no pueden concentrarse y mostrar lo que saben. Se recomienda, en primer lugar, aceptar el temperamento básico del niño. Enseñarle a distribuir su trabajo en partes, y formas alternativas de aprendizaje.

2.2.1.2. Los Tics: Un tic es un problema en el cual una parte del cuerpo se mueve repetidamente, rápidamente, de repente y sin control. Los tics pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, tales como la cara, los hombros, las manos o las piernas. Se pueden parar voluntariamente por períodos breves. A los sonidos que se hacen involuntariamente (tales como el rasparse la garganta) se les llama tics vocales. La mayor parte de los tics son leves y apenas se notan. Sin embargo, en algunos casos son frecuentes y severos y pueden afectar muchas áreas de la vida del niño. Al tic más común se le llama "desorden de tic transitorio".

2.2.1.2.1. Desorden de Tic transitorio: El cual puede afectar hasta un 10 % de los niños en los primeros años de la escuela. Los maestros y otros pueden notarle el tic y piensan que debe de sufrir de estrés o estar "nervioso". Los tics transitorios se van por sí solos. Algunos se pueden empeorar con la ansiedad, el cansancio y algunos medicamentos.

Algunos tics no se van nunca. A los tics que duran por más de un año se les llama "tics crónicos".

2.2.1.2.2. Tics crónicos: Los tics crónicos afectan menos de un 1% de los niños y pueden estar relacionados con un tic especial y poco frecuente llamado el "Desorden de Tourette".

2.2.2. Desorden de Tourette: Los niños con el desorden de Tourette tienen ambos tics, corporales y vocales (rasparse la garganta). Algunos tics desaparecen después de la adolescencia y otros continúan. Los niños con el desorden de Tourette pueden tener problemas de atención, concentración y pueden también tener dificultades con el aprendizaje. Pueden actuar con impulsividad, o pueden desarrollar obsesiones y compulsiones.

Algunas veces las personas con el Desorden de Tourette pueden decir palabras obscenas, insultar a otros o hacer gestos y movimientos obscenos. Ellos no pueden controlar los sonidos y movimientos y no se les puede culpar por ellos. El castigo de los padres, las burlas de los amigos y los regaños de los maestros no ayudan al niño a controlar los tics, pero van a herir su autoestima.

Mediante una evaluación médica comprensiva, que a menudo incluye consultas pediátricas y/o neurológicas, el siquiatra de niños y adolescentes puede determinar si el joven sufre del Desorden de Tourette o de otro tic nervioso. El tratamiento del niño con un tic nervioso puede incluir medicamentos que lo ayuden a controlar los síntomas. El siquiatra de niños y adolescentes también podrá aconsejar a la familia en cómo darle apoyo emocional al niño y proporcionarle un ambiente adecuado para su educación.

2.2.3. Apraxia: Léase sección 1.2.3.7 Apraxias.

2.3. Desarrollo Cognitivo: El niño se vuelve cada vez más articulado en la medida que crece. Hay muchos factores que intervienen en este progreso (por ejemplo, mejoran sus habilidades lingüísticas), pero uno de los más importantes es el avance que hace en el uso de los conceptos. Para estudiar los cambios en el pensamiento conceptual del niño, es necesario considerar tres diferentes cualidades de los conceptos: la validez, el estatus y la accesibilidad.

2.3.1. La validez de un concepto: Se refiere al grado de concordancia que existe entre el entendimiento que tenga un niño de un concepto y el que tengan otros (.Por ejemplo, algo "bueno" para un niño de 2 años puede significar, alguien que no moja sus pantalones).Para la infancia media el significado de la palabra "bueno", se habrá hecho similar para todos los niños en una sociedad. En ese sentido, el concepto se ha hecho más valido.

2.3.2. El status de un concepto: Se refiere a su grado de articulación, la claridad, estabilidad y exactitud de su uso en el pensamiento. Por ejemplo, el concepto que tiene un niño de 3 años sobre el tamaño es bastante oscuro, mientras que el de un niño de 8 años es más claro y exacto. Es decir, el concepto tamaño tiene un status aumentado. Un niño de 2 años sabe que los padres son más grandes que los bebés, pero no es capaz de utilizar el concepto de tamaño relativo en otras ocasiones, por ejemplo, con animales o grupos de edificios. Mientras que un niño en la infancia media sí puede hacerlo.

2.3.3. La accesibilidad: Se refiere a cuan disponible está un concepto para utilizarlo en el pensamiento y el grado en que el concepto puede ser comunicado a otras personas. El niño se siente cada vez más capaz de hablar sobre conceptos. Si se le pregunta a un niño de 5 años por el significado de los conceptos de verdad o de número, a menudo dirá que no sabe, aunque su conducta pueda indicar que tiene cierta comprensión de los conceptos. Por otra parte, un niño de 10 años puede hablar con cierta facilidad de estas ideas.

Con la edad no sólo se hace más complicado el uso que hace el niño de las unidades de la cognición (por ejemplo, los conceptos), sino que también mejora el uso de los procesos que intervienen en la cognición Como se dijo anteriormente, estos incluyen la percepción, la memoria, el razonamiento, la reflexión y el discernimiento. Durante la infancia media, los niños muestran un desarrollo considerable en los cinco procesos y, por supuesto, los desarrollos están interrelacionados. Conforme mejora la percepción, también es probable que mejore la memoria. Por otra parte, si mejora la memoria, y el niño desarrolla una base más rica de conocimientos almacenados, su percepción inicial mejorará, ya que los objetos tendrán más significado.

2.3.4. La percepción: Es el proceso mediante el cuál el individuo detecta, reconoce e interpreta la información que proviene de los estímulos que lo rodean. Ocurren varios cambios muy importantes en la percepción entre la primera infancia y la adolescencia. Como el niño sabe más acerca del mundo es capaz de realizar una búsqueda más específica, saber más sobre lo que quiere o puede percibir. Como el niño mayor sabe más lo que busca, la percepción será más rápida, eficiente y exacta. Un aspecto de la percepción que mejora con la edad es la atención selectiva. Esta consiste en la habilidad para escuchar una variedad de sonidos y percibirlos por separado, o mirar un cierto número de estímulos y percibirlos separadamente. La atención selectiva muestra un desarrollo rápido entre los 5 y los 7 años. La capacidad de atención selectiva está relacionada también con las expectativas del niño.

2.3.5. La memoria: No hay una habilidad general de memoria, los niños difieren en su habilidad para recordar diferentes tipos de información (escenas, sonidos, rostros, etc.) Los factores culturales parecen tener algún efecto sobre la habilidad de memoria.

A medida que los niños crecen, mejora su habilidad para recordar información. Otro factor que influye es que su base de conocimientos se incrementa, por lo tanto les es más fácil codificar la información que ha de recordarse.

En segundo lugar, a medida que los niños crecen, son más propensos a utilizar "estrategias" para ayudar a codificar y almacenar la información. También los niños mayores son más aficionados a repetir los nombres que desean recordar. Los factores ambientales desarrollan papel importante en el acrecentamiento de la memoria.

2.3.6. El razonamiento: Para generar hipótesis, los niños buscan entre sus conocimientos las posibles causas de los sucesos que no entienden de inmediato y generan posibles explicaciones. En segundo lugar, comprueban la explicación, al compararla con las reglas antiguas sobre el suceso. Por último, si la explicación es inconsistente con una regla antigua de la que están convencidos, rechazarán la nueva hipótesis, pero si la explicación es consistente con otra información y parece apropiada para el suceso, es muy factible que la acepten como correcta. Por supuesto los niños no son tan sistemáticos ni sofisticados al respecto como los adolescentes.

2.3.7. La importancia de los atributos críticos: Los niños también usan el proceso de razonamiento para categorizar objetos o ideas nuevas. A los 6 años los niños aprenden un cierto número de conceptos básicos: saben acerca de animales, alimentos, aviones, ropas, automóviles, muebles, hogares, dinero, mujeres y hombres, por nombrar solo unas cuantas cosas. Una parte importante para poder razonar con corrección, es la habilidad para distinguir aspectos críticos. Por ejemplo, cuando un niño ve un objeto nuevo, (por ejemplo, un helicóptero), tratará de categorizar el objeto para decidir a qué objeto parecido se parece más el helicóptero. El niño busca unos cuantos puntos especiales o críticos de similitud entre el objeto desconocido y una categoría conocida. Algunas cualidades son irrelevantes. Los aspectos más decisivos para categorizar al helicóptero son las hélices en la parte superior de la estructura de metal y la capacidad de volar. Estas características son similares a las de un avión, y por lo tanto ambos comparten algunos de los mismos aspectos críticos: el helicóptero debe pertenecer al concepto de aeronaves.

2.3.8. La reflexión: Se refiere al proceso en el que el niño hace una pausa para detenerse y considerar la calidad de su pensamiento. Inconscientemente el niño puede preguntar: ¿Percibo el problema en la forma correcta?, ¿He recordado los datos con exactitud?,¿ Tiene sentido esta solución?. Al niño que resuelve el problema sin mucha reflexión se le considera impulsivo, al que dedica más tiempo a evaluar la calidad de su pensamiento se le denomina reflexivo. Esta diferencia entre los niños ya es evidente a los 5 o 6 años de edad y parece ser relativamente estable en el transcurso del tiempo. Esta diferencia de personalidad no aparece en todas las situaciones. Si el problema es directo y la respuesta obvia, ambos tipos de niño contestará rápido.

2.3.9. Trastornos del Desarrollo Cognitivo: Los más frecuentes son: Asperger, Autismo Infantil.

2.3.9.1. Asperger: El desorden de Asperger es el término usado para un tipo específico de desorden que abarca el desarrollo completo y se caracteriza por problemas en el desarrollo de las destrezas sociales y del comportamiento. En el pasado, muchos niños con el desorden de Asperger han sido diagnosticados como si padecieran de autismo, otro de los desórdenes que abarcan el desarrollo, o de otros desórdenes. Mientras que el autismo y el Asperger tienen ciertas similitudes, también tienen diferencias importantes. Por dicha razón, los niños que se sospecha tienen estas condiciones requieren una evaluación cuidadosa.

En general, un niño con el desorden de Asperger funciona a un nivel más alto que el típico niño con autismo. Por ejemplo, muchos niños con el desorden de Asperger tienen inteligencia normal. Mientras la mayoría de los niños con autismo fallan o se atrasan en el desarrollo del lenguaje, los niños con el desorden de Asperger usualmente articulan palabras a la edad de dos años, aunque sus patrones del habla pueden ser algo raros.

La mayoría de los niños con el desorden de Asperger tienen dificultad en la interacción con sus pares. Ellos tienden a ser solitarios y pueden demostrar comportamientos excéntricos. Un niño con Asperger, por ejemplo, puede estar por horas cada día preocupado contando los carros que pasan por la calle o mirando sólo el canal del tiempo en la televisión. Las dificultades con la coordinación son también comunes en personas con este desorden. Estos niños a menudo tienen necesidades educativas especiales.

Aunque la causa del desorden de Asperger todavía no se conoce, las investigaciones que se están llevando a cabo actualmente sugieren que una tendencia hacia esa condición puede correr en familias. Los niños con el desorden de Asperger corren el riesgo también de enfermarse de otros desórdenes psiquiátricos incluyendo la depresión, el desorden de déficit de atención, la esquizofrenia y el desorden de obsesión compulsiva.

2.3.9.2. Autismo Infantil: Cuando al bebé no le gusta que lo abracen o que lo miren a los ojos, o cuando no responde al cariño o al ser tocado, los padres tienen razón para preocuparse. Esta falta de receptividad puede estar acompañada de una incapacidad para comunicarse con otros y de establecer relaciones sociales en cualquier situación. Muchos niños autistas no demuestran preferencia por sus padres sobre otros adultos y no pueden desarrollar una amistad con otros niños. Las destrezas de lenguaje, tanto como las expresiones faciales y gestos no las usan de manera comunicativa. Cuando un niño presenta estos síntomas, los psiquiatras de niños y adolescentes pueden considerar el diagnóstico de Autismo infantil.

El niño autista no se relaciona de manera normal con los objetos. Puede responder de manera extrema y fuera de lo corriente hacia cualquier objeto, sea evitándolo por completo u obsesionándose con él. Por ejemplo, si alguien mueve su cama de un lado de la habitación al otro, el niño autista puede ponerse a gritar histéricamente. Si un objeto se mueve, tal como un ventilador, el niño se fascina, y también puede tenerle un gran apego a objetos extraños, tales como un papel, una gomita elástica o un ladrillo.

Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitiva. El niño autista puede dar vueltas como un trompo, llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo tal como aletear con sus brazos. Los autistas con alto nivel funcional pueden repetir los comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.

2.3.9.3. Trastornos Fóbicos: Léase sección 1.3.8.1. Trastornos Fóbicos.

2.3.9.4. Depresión: Léase sección 1.3.8.2. Depresión.

2.3.9.5. Psicosis Infantil: Léase sección 1.3.8.3. Psicosis Infantil.

2.3.9.6. Estrés Infantil: Léase sección 1.3.8.5. Estrés Infantil.

2.3.9.7. Trastorno de Tensión Postraumático: Léase sección 3.2.4.2. Trastorno de Tensión Postraumático.

2.3.9.8. Trastorno de Desafío y Oposición: Léase sección 3.2.4.4 Trastorno de Desafío y Oposición.

2.3.9.9. Trastorno de Pánico: Léase sección 3.2.4.5 Trastorno de Pánico.

2.4. Desarrollo Psicosocial: Los niños tienen su propio bagaje cultural que pasa de unos a otros. Las creencias o supersticiones son muy semejantes. “Si fumas te quedas chico”. Aún parodian las canciones y los poemas de sus mayores. Son grandes tradicionalistas, se van pasando unos a otros lo que han oído y no toleran teorías que contradigan lo que "saben".Jugando, los niños descargan energía, se preparan para los deberes de la vida, alcanzan metas difíciles y alivian frustraciones. Obtienen contacto físico, descargan necesidades de competencia, actúan de manera agresiva en formas socialmente aceptables, aprenden a entenderse con las demás personas. Dan rienda suelta a su imaginación, aprenden las características específicas de su cultura, desarrollan habilidades y aprenden comportamientos sexualmente adecuados. La mayor parte del humor de los niños deriva de su permanente interés en los excrementos y en la sexualidad. Contando chistes acerca de estos temas tabú y sobre asuntos misteriosos, los niños pueden hacer frente a las cosas que les gustaría entender mejor, pero acerca de las cuales, en realidad, les da vergüenza hablar.

2.4.1. Entre Compañeros: En la niñez intermedia el grupo de compañeros cobra importancia por sí solo. Durante estos años los niños pasan más tiempo lejos de sus padres y también más tiempo con otros niños. A los 7 años muchos niños pasan el doble de tiempo con niños de su edad que con sus padres. Los grupos de compañeros sirven para muchos propósitos en la vida de los niños. Ofrecen una medida realista para evaluar el desarrollo de sus habilidades. Además de aprender sobre ellos mismos, los niños aprenden acerca del mundo de sus compañeros: aprenden qué tipo de comportamiento se considera apropiado en diversas situaciones; cómo se hace una variedad de cosas viendo a otros niños que las hacen, así como la forma de relacionarse con otras personas.

Los grupos de compañeros ayudan a los niños a formar actitudes y valores, de modo que puedan decidir cuales de los valores enseñados por los padres mantener y cuáles descartar. Los muchachos parecen estar más influidos por los valores del grupo que las niñas, y los comportamientos antisociales o negativos reflejaban mayor influencia de los compañeros. Los compañeros también ofrecen seguridad emocional; a veces otro niño puede prestar cierto apoyo que no puede dar un adulto. Los grupos de compañeros tienden a ser homogéneos con respecto a la edad, raza, sexo, y nivel socioeconómico. En los años de escuela básica los grupos tienden a ser todos de niñas o todos de niños, debido a intereses mutuos, diferencias de maduración y a la función que tienen de enseñanza de comportamientos sexualmente adecuados. Los grupos de compañeros, a menudo imponen su propio dominio sobre la iniciativa o el desarrollo individual. Los niños son más susceptibles a la influencia de compañeros en la niñez intermedia y menos conformes a la misma durante la adolescencia. Cuanto más alto sea el status de un niño en el grupo, con menor probabilidad tenderá a la conformidad. Cuando es ambiguo el material que debe evaluarse, los juicios de los niños tienen mayor influencia del grupo. En cierto grado la conformidad a las normas de grupo resulta ser un mecanismo adaptativo saludable y de auto ayuda.

2.4.2. Popularidad: Los niños populares tienden a ser saludables y vigorosos, bien equilibrados y capaces de iniciativa, pero también adaptables y capaces de conformidad. Son confiables, afectuosos, considerados y originales en su forma de pensar. Tienen un concepto razonablemente bueno de ellos mismos, sin ser dominantes o parecer presumidos. Revelan una dependencia madura de otros niños. Tienden a ser físicamente más atractivos que los impopulares.

2.4.3. Trastornos Psicosociales: La forma más común en que aparecen las dificultades de los niños es en su comportamiento, revelando su necesidad de ayuda. Golpean, mienten roban, destruyen propiedades, violan las normas escolares o del hogar.

2.4.3.1. Comportamiento de acción abierta ("acting out"): Mentir y robar están entre las formas más comunes de comportamiento inadaptado durante la niñez. Cuando se continúa con estas conductas después de los 6 o 7 años, revelan un sentido de inseguridad; necesitan hacerlo para asegurar la atención y la estima de otras personas. Cuando la mentira llega a ser habitual, o en grado extremo, puede estar mostrando hostilidad hacia los padres. El robo descarado muestra también hostilidad hacia los padres y hacia las normas de ellos.

2.4.3.1.1. Los niños que roban: Cuando un niño roba, los padres naturalmente se preocupan. Ellos se preocupan por las causas del comportamiento del niño y se preguntan si su hijo o hija es un "delincuente juvenil".

Es normal que un niño pequeño tome algo que excité su interés o que le llame la atención. Esto no se puede considerar como un robo hasta que el niño sea suficientemente mayor, generalmente de 4 a 6 años y pueda entender que el coger algo que le pertenece a otra persona está mal. Los padres tienen que educar de manera activa a sus niños acerca de los derechos a la propiedad y la consideración hacia los demás. Los padres son también modelos para sus hijos. Si usted trae a su casa el papel o las plumas de la oficina o se jacta sobre un error cometido por el cajero del supermercado, va a ser muy difícil que su niño entienda sus lecciones acerca de la honradez.

Aunque hayan aprendido que el robar es malo, los niños mayores roban por varias razones. Un joven puede robar para tener cosas iguales a las de su hermano o hermana, quien aparentemente es favorecido con regalos y cariño. Algunas veces, un niño puede robar como muestra de valentía ante sus amigos, o para hacer regalos a su familia o amigos o para ser más aceptado por sus pares. Los niños pueden también robar por el temor a una dependencia; ellos desean no tener que depender de nadie, de manera que roban lo que necesitan.

2.4.3.1.2. Los niños que Mienten: A los niños pequeños (de 4 a 5 años) les gusta hacer cuentos e inventar historias. Esta es una actividad normal porque ellos se divierten oyendo e inventando cuentos. Muchas veces confunden un poco la realidad con la fantasía.

Un niño mayor o un adolescente puede decir mentiras interesadas (por ejemplo, para no tener que hacer algo o negando responsabilidad por sus acciones). Los padres deben de reaccionar a este tipo de mentir ocasional hablando con el niño y explicándole cuán importantes son la verdad, la honradez y la confianza.

Algunos niños, aun sabiendo la diferencia entre la verdad y la mentira, elaboran historias que parecen verdaderas. Estos niños o adolescentes suelen relatar este tipo de historias con gran entusiasmo, ya que reciben mucha atención mientras cuentan la mentira.

Otros niños y adolescentes, que por lo general actúan de manera responsable, caen en el patrón de mentir repetidamente. Ellos creen que el decir mentiras es la mejor manera de satisfacer las demandas de sus padres, maestros y amigos. Estos niños usualmente no están tratando de ser malos o maliciosos, pero el mentir repetidamente se convierte en un mal hábito.

Hay otros niños y adolescentes a quienes no les importa mentir o aprovecharse de los demás. Algunos adolescentes mienten frecuentemente para ocultar otros problemas serios. Por ejemplo, un adolescente con un problema serio de drogas o alcohol, mentirá constantemente para ocultar dónde ha estado, con quién andaba, lo que estaba haciendo y en lo que gastó su dinero.

2.5. Desarrollo del lenguaje: El desarrollo del lenguaje entre los 6 a 12 años se da en términos generales de la siguiente manera: En los primeros años de la edad escolar, los niños deben ser capaces de usar, de forma coherente, oraciones simples y estructuralmente correctas, con un promedio de entre 5 y 7 palabras. A medida que el niño progresa y asciende de grado, la sintaxis y la pronunciación llegan a ser normales y se incrementa el uso de oraciones más complejas. Las deficiencias en la audición y la inteligencia, las cuales pueden tener un impacto negativo en el desarrollo del lenguaje, suelen evidenciarse por un retraso del lenguaje en edades más tempranas. Los otros dos factores que pueden afectar la adquisición del lenguaje durante los años de edad escolar son la necesidad de comunicarse y el grado de estimulación.

El lenguaje expresivo es importante para evitar que el niño se sienta fastidiado tanto emocional como socialmente. Los niños que son incapaces de expresarse de forma adecuada tienden a presentar comportamientos agresivos o rabietas.

Las habilidades del lenguaje receptivo, necesario para entender instrucciones largas o complicadas, tienden a desarrollarse junto con las habilidades expresivas. Un niño de 6 años puede seguir 3 instrucciones consecutivas. Para cuando cumple los 10 años, la mayoría de los niños pueden seguir 5 instrucciones consecutivas. Los niños con déficit del lenguaje receptivo pueden tratar de cubrirlo volviéndose contestatarios o haciendo payasadas para no exponerse a un potencial ridículo al pedir que les expliquen las instrucciones.

2.5.1. Trastornos del lenguaje: Son varios los trastornos del lenguaje y que afectan de una manera clara al trabajo escolar de los niños. La aparición de cualquiera estos trastornos limita en gran manera la adquisición de conocimientos del escolar al mismo tiempo que limita el desarrollo de su personalidad. De ahí la importancia que tiene su detección temprana, para poner los medios necesarios encaminados a su corrección.

2.5.1.1. Disfasias: Se relacionan con una inadecuada y retrasada adquisición de lenguaje en ausencia de deficiencia mental, pérdida auditiva, problemas emocionales-sociales y deprivación medio-ambiental grave. Se aplica a aquellos niños que presentan un trastorno severo del lenguaje, tanto en la comprensión como en la producción. Se caracterizan por déficit a nivel de comprensión, procesamiento y uso del lenguaje. Suelen asociarse a otro tipo de trastornos como atención dispersa, aislamiento, etc.

2.5.1.2. Afasias: Es una alteración del lenguaje producida por una lesión cerebral, una vez que el niño haya adquirido el lenguaje, pudiendo ser sensorial o motriz Las afasias pueden ser de emisión o de comprensión, llamadas también sensoriales-receptivas o motoras-expresivas. Asimismo, pueden ser completas o incompletas, determinando así una afectación mayor o menor, incluyendo la escritura y cualquier otro modo de expresión.

2.5.1.3. Trastornos del lenguaje escrito: Encontramos la Dislexia, Disgrafía, Disortografía, Discalculia.

2.5.1.3.1. Dislexia: Es un trastorno específico del proceso de lectura y que se caracteriza porque no se asimilan correctamente algunos símbolos gráficos del lenguaje. Sin embargo, algunos autores se preguntan si realmente la dislexia es un trastorno del lenguaje. A esta disparidad de criterios se refiere Josep Artigas, basándose en los estudios de Fritz (1996) quien propone una hipótesis según la cual el defecto en la percepción visual del movimiento, detectado en muchos disléxicos, no sea otra cosa que un marcador biológico de un déficit cognitivo que afectaría distintos aspectos del procesamiento cerebral.

Tipos: dislexias adquiridas y dislexias del desarrollo. Las primeras tienen como substrato una lesión cerebral adquirida localizada en una zona de la corteza a la que se le atribuye la función que ha quedado alterada. Las dislexias del desarrollo son las más comunes.

2.5.1.3.2. Disgrafía: La disgrafía es un trastorno de tipo funcional que afecta a la calidad de la escritura del sujeto, en el trazado o la grafía. El niño presenta un nivel de escritura significativamente inferior al esperado por su edad y curso escolar, y ello influye negativamente en sus aprendizajes escolares. Los problemas más frecuentes observados son: la inversión de sílabas; la omisión de letras, etc.

Tipos: Disgrafías adquiridas y evolutivas; disgrafías centrales y periféricas; disgrafías centrales: disgrafía fonológica; disgrafía superficial; disgrafía profunda.

2.5.1.3.3. Disortografía: Dificultad para escribir sin errores ortográficos.

2.5.1.3.4. Discalculia: Se trata de un trastorno específico del desarrollo en el cálculo aritmético del niño. Suele aparecer asociado a otros trastornos como la dislexia o la disgrafía, así como con trastornos de atención y problemas perceptivos. Los problemas observados en estos casos son: la confusión de números y su inversión, etc.

2.5.1.4. Retrasos simples del lenguaje: Léase sección 1.4.1.1 hasta 1.4.1.3.

2.5.1.5. Tartamudez: Léase sección 1.4.1.4 Tartamudez.

3. Edad: 12 años a 20 (adolescencia).

3.1. Desarrollo Físico: Adolescencia es el lapso comprendido entre la niñez y la edad adulta. En la sociedad occidental comienza alrededor de los 12 o 13 años y termina alrededor de los 19 años. Su comienzo se ve anunciado por la aparición de la pubescencia, estado de rápido crecimiento fisiológico, cuando maduran las funciones reproductoras y los órganos sexuales primarios, a la vez que aparecen las características sexuales secundarias. La pubescencia dura cerca de 2 años y termina en la pubertad, punto en el cual un individuo alcanza la madurez sexual y es capaz de reproducirse.

La cultura puede facilitar u obstaculizar el ajuste del joven a los cambios físicos y fisiológicos de la pubertad, y puede influir en el hecho de que estos cambios se conviertan en una fuente de orgullo o de ansiedad y confusión. Pero no puede evitar el hecho de que estos cambios ocurran.

3.1.1. La Pubertad: La pubertad es la época de la vida en la cual se da la máxima diferencia sexual desde el estadio prenatal. Es el momento en que la persona madura sexualmente y es capaz de reproducirse.

3.1.2. La Pubescencia: La pubescencia es el período durante el cual un individuo entra a la pubertad, se caracteriza por el crecimiento repentino del adolescente, marcado incremento en estatura que se produce en las niñas entre los 8 y medio y los 13 años y en los niños entre los 10 y los 16. Inmediatamente después de este crecimiento repentino, viene la madurez sexual. Para las niñas la menarquia señala el establecimiento de la maduración sexual, aunque a menudo existe un período de esterilidad después de la primera menstruación. La presencia de semen en la orina masculina puede indicar la madurez sexual de los muchachos. Para ambos sexos, la aparición de vello púbico es un signo de un desarrollo de la madurez sexual.

Durante esta época aparecen cambios en las características sexuales primarias y secundarias. Las características sexuales primarias son tales como el aumento gradual de los ovarios, el útero y la vagina femeninos y de los testículos, la glándula prostática y las vesículas seminales masculinas. Las características sexuales secundarias incluyen otros signos fisiológicos de maduración, tales como el desarrollo de los senos en las niñas y el ensanchamiento de hombros en los jóvenes. Otras, que aparecen en ambos sexos son: cambios en la voz, cambios en la piel y crecimiento del vello púbico, facial, axilar y corporal. La primera señal de pubescencia en los muchachos suele ser el comienzo de crecimiento de los testículos, acompañados de cambios en la textura y el color de la piel en el escroto. Posteriormente crece el pene y aparece el vello púbico. En las niñas, el primer indicio de la llegada de la pubertad es el desarrollo de los senos, entre los 9 y los 13 años, al cuál sigue el crecimiento del vello púbico.

3.1.3. Crecimiento Corporal: Antes del crecimiento repentino adolescente, los niños son solamente cerca de un 2% más altos que las niñas. Entre los 11 y los 13 años, las niñas son más altas, más pesadas y más fuertes; después del brote repentino del crecimiento masculino, los muchachos vuelven a ser más altos, cerca del 8%.

Los varones crecen en forma más intensa y su estirón es más tardío, lo que les permite un período extra de crecimiento. Para ambos sexos, el "estirón " de la adolescencia afecta prácticamente todas las dimensiones esqueléticas y musculares. Incluso los ojos crecen más rápidamente. La mandíbula se alarga y engruesa y la nariz se destaca más. Los dientes incisivos de ambas mandíbulas se enderezan más. Estos cambios se acentúan más en los niños que en las niñas.

Antes de la adolescencia, los niños son ligeramente más fuertes que las niñas, pero la diferencia es escasa. Después del crecimiento repentino de la adolescencia, se robustecen los músculos masculinos, el corazón y los pulmones y se aumenta la capacidad para transportar oxígeno a la sangre, lo cual con lleva una fuerza y resistencia considerablemente mayores.

Ambos sexos crecen en forma diferente durante la adolescencia, obteniendo diferente conformación corporal. Los hombres son generalmente más grandes, sus hombros son más anchos, sus piernas más grandes en relación a su tronco, y sus antebrazos más largos en comparación con sus brazos y con la altura. La pelvis de la mujer se ensancha para hacer más fácil el nacimiento del bebé y se forman capas de grasa bajo la piel, dándole una apariencia más redondeada. La mayor parte de los muchachos logran la estatura adulta cerca de los 21 años y la mayoría de las mujeres hacia los 17.

3.1.4. Desarrollo del vello: En la región púbica comienza a crecer un vello liso, fino, ligeramente más oscuro que el del resto del cuerpo. Después de algunos meses o años en algunos casos, este vello se torna grueso y rizado. El vello axilar comienza a crecer; también la barba o vello facial. El vello en el pecho aparece tarde en la adolescencia.

3.1.5. Desarrollo de los pechos: Las glándulas mamarias comienzan a desarrollarse hacia la sexta semana de vida prenatal, y los principales conductos de la leche están ya presentes al nacer. En la pubertad, los pezones se agrandan y sobresalen, las aureolas o áreas pigmentadas alrededor también se agrandan. Los senos adquieren primero una forma cónica y después redondeada. Su máximo crecimiento por lo general es antes de la menarquia.

3.1.6. Cambios en la piel: Los más evidentes son la erupción de barros y puntos negros que anteceden a la aparición del acné, que se produce por la creciente actividad de las glándulas sebáceas, que hacen la piel más grasosa, por el crecimiento de los poros y la textura más gruesa del cutis. Gran parte de este problema se debe al incremento de la hormona masculina andrógeno. Por la actividad de las glándulas sebáceas el cabello se hace más graso. Las glándulas sudoríparas trabajan más, haciendo más fuerte el olor corporal.

3.1.7. Menstruación: Consiste en una emisión de sangre que acompaña al cambio mensual del revestimiento del útero no fecundado, y se da por primera vez cuando el crecimiento repentino se ha lentificado, a una edad promedio de 12.8 a 13.2 años. Los primeros períodos no incluyen ovulación, por lo que no pueden concebir hasta 12 a 18 meses después. Las niñas de la ciudad maduran más temprano que las niñas del campo, y las de familias pequeñas antes que las de familias grandes, las medianamente obesas antes que las normales y estas antes que las muy obesas; las que nacen a comienzos de año menstrúan más pronto que las que nacen a fines de año y las niñas de altitudes mayores menstrúan más tarde. Estas relaciones tienen que ver al parecer, con estándares económicos y especialmente nutricionales. También los factores genéticos juegan un papel en la aparición de la menarquia. En diversas sociedades y diversas subculturas la menstruación tiene un significado distinto, tal como molestia, despreocupación, extremo cuidado, limitación de actividades, etc.

3.1.8. Trastornos del Desarrollo Físico: Los que más se destacan son:

3.1.8.1. La Anorexia nerviosa: Definida como “el rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal (85% menor a lo esperable), miedo intenso a convertirse en obeso, alteración de la percepción del peso o la silueta. En las mujeres prepuberales, presencia de amenorrea (al menos tres ciclos consecutivos)”. Según el manual si la anorexia es acompañada de atracones (ver la definición más abajo), purgas y vómitos provocados se denomina entonces como anorexia del tipo compulsivo/purgatorio. Los signos visibles:

Conductas patológicas Conducta alimentaría restrictiva (poca cantidad de comida) o dietas severas. Rituales con la comida como: contar calorías, descuartizar la comida en trozos pequeños, preparar comida para otros y no comer. Miedo intenso a engordar, luchando por mantener el peso por debajo de lo normal. Temor a verse obligado a comer en sociedad (fiestas, reuniones familiares...). Hiperactividad (exceso de gimnasia u otros deportes). Esconder el cuerpo debajo de ropa holgada. Negarse a usar ropa de baño y que vean su cuerpo. En ocasiones, atracones y uso de laxantes o diuréticos. Abuso de edulcorantes.

Signos fisiológicos: Pérdida progresiva de peso (con frecuencia sucede en un período breve). Falta de menstruación o retraso en su aparición sin causa fisiológica conocida. Palidez, caída del cabello, sensación de frío y dedos azulados. Debilidad y mareo Cambio de actitud: Cambio de carácter (irritabilidad, ira). Sentimientos depresivos. Inseguridad en cuanto a sus capacidades. Sentimientos de culpa y autodesprecio por haber comido o por hacer ayuno. Aislamiento social.

3.1.8.2. La bulimia nerviosa: Se define por la presencia de atracones recurrentes, conductas compensatorias inapropiadas con el fin de ganar peso (al menos dos veces por semana por un período de tres meses), provocación de vómitos, uso de laxantes, diuréticos, enemas, fármacos, ayuno, ejercicio excesivo. Si no se recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso entonces se denomina bulimia nerviosa del tipo "no purgativa".signos visibles característicos de la BULIMIA:

Preocupación constante por la comida (habla de peso, calorías, dietas...), Atracones, come de forma compulsiva, esconde comida, Miedo a engordar, Acude al lavado después de comer.

Vómitos autoprovocados, abusa de laxantes o diuréticos. Usa fármacos para adelgazar.

Realiza regímenes rigurosos y rígidos.

Signos fisiológicos: Modificación del carácter (depresión, sentimientos de culpa u odio a sí mismo, tristeza, sensación de descontrol...) Severa autocrítica. Necesidad de recibir la aprobación de los demás respecto a su persona. Cambios en la autoestima en relación al peso corporal. Inflamación de las parótidas. Pequeñas rupturas vasculares en la cara o bajo los ojos. Irritación crónica de la garganta. Fatiga y dolores musculares. Inexplicable pérdida de piezas dentales. Oscilaciones de peso (5 ó 10 Kg, arriba o abajo).

3.1.8.3. Obesidad: Léase de la sección 1.1.2.1 hasta 1.1.2.3.

3.1.8.4 Acne: El acné es una enfermedad de los folículos pilosos y de las glándulas sebáceas. El acné provoca la obstrucción de las glándulas sebáceas, lo cual tiene como resultado la aparición de espinillas (barrillos) y quistes. El acné empieza frecuentemente en la pubertad. Durante la pubertad, las hormonas sexuales masculinas (andrógenos) aumentan tanto en los niños como en las niñas, causando que las glándulas sebáceas se vuelvan más activas, lo cual provoca un aumento en la producción de sebo.

Las glándulas sebáceas producen aceite (sebo) que normalmente llega a través de los folículos pilosos a la superficie de la piel. Sin embargo, las células de la piel pueden taponar los folículos y bloquear el aceite que llega desde las glándulas sebáceas. Cuando los folículos se taponan, las bacterias de la piel (llamadas acnés Propionibacterium o acnés P.) comienzan a multiplicarse dentro del folículo y provocan inflamación. El acné se puede desarrollar de las siguientes maneras: El bloqueo incompleto del folículo piloso origina puntos negros (un tapón negro, semisólido). El bloqueo completo del folículo piloso origina puntos blancos (un tapón blanco, semisólido).La infección y la irritación hace que se formen los puntos blancos. Finalmente, el folículo taponado explota y derrama aceite, células epiteliales y bacterias sobre la superficie de la piel. Como consecuencia, la piel se irrita y empiezan a desarrollarse espinillas o lesiones. La lesión básica producida por el acné se denomina comedón. El acné puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Sin embargo, suele afectar a las zonas con una alta concentración de glándulas sebáceas, entre las que se incluyen: La cara, el pecho, la parte superior de la espalda, los hombros y el cuello.

3.1.8.4.1. Acne Superficial: El acné superficial se produce cuando aparecen espinillas sin abscesos.

3.1.8.4.2. Acne Profundo: El acné Profundo se produce cuando las espinillas inflamadas hacen presión hacia dentro de la piel, lo cual provoca la formación de quistes con pus que, al romperse, causan la aparición de abscesos más grandes.

3.1.8.5. El Asma: El asma es una enfermedad pulmonar con las siguientes características:

Obstrucción de la vía aérea total o parcialmente reversible, bien espontáneamente o con tratamiento. Inflamación bronquial y remodelado (fibrosis) de la arquitectura del bronquio, con infiltración de la mucosa por eosinófilos y otras células, y  un mayor o menor grado de fibrosis subepitelial permanente, aún en ausencia de síntomas. Hiperactividad bronquial, o respuesta aumentada de la vía aérea frente a distintos estímulos. Al producirse esta inflamación aparecen: Tos, Silbidos en el pecho, Secreciones (flemas), Disnea o fatiga

Suele cursar en crisis, durando esta inflamación unos días y cediendo, o bien cursar con inflamación continúa con agudizaciones ocasionales más intensas. De forma atípica, puede existir exclusivamente tos persistente, opresión torácica sin otros síntomas acompañantes, o bien estar oculto como bronquitis de repetición en niños. En todas las formas es característico el predominio nocturno de los síntomas.

Es posible que algunos adolescentes con asma necesiten tomar sus medicamentos durante el horario escolar. Es importante que el adolescente, la familia, el médico y el personal del colegio trabajen juntos para cumplir los objetivos del tratamiento para el asma.

3.1.8.6. Patologías Mamarias: A medida que se acerca a la edad adulta, la mujer joven puede experimentar cambios en los senos durante la pubertad y la adolescencia. Algunos cambios o patologías mamarias están relacionados con el ciclo menstrual y otros pueden presentarse en cualquier momento. Si bien la mayoría de las patologías mamarias son benignas (no cancerosas), es importante que las jovencitas sean conscientes de la relevancia de autoexaminar sus senos y mantenerlos en un estado de salud apropiado para, de este modo, poder detectar cualquier problema. Algunas de las patologías mamarias que pueden experimentar las jovencitas incluyen las siguientes: Dolor cíclico del seno, Quistes, Fibroadenomas.

3.1.8.6.1. Dolor cíclico del seno: Es el tipo más común de dolor en el seno, está asociado con el ciclo menstrual y casi siempre es hormonal. Algunas mujeres comienzan a sentir dolor durante el período de ovulación. Este dolor continúa hasta el comienzo de su ciclo menstrual. El dolor puede ser apenas perceptible o tan severo que la mujer no puede usar ropa ajustada ni tolerar ninguna clase de contacto cercano. El dolor se puede sentir solo en un seno o puede sentirse como una sensación irradiada en la región de la axila.

Puede resultar útil que las mujeres registren en una tabla su dolor en el seno para determinar si éste es cíclico o no. Después de unos pocos meses, se evidenciará la relación entre el ciclo menstrual y el dolor en el seno.

Es posible que las hormonas no provean todas las respuestas al dolor cíclico del seno, ya que éste tiende a ser más severo en un seno que en el otro (las hormonas tenderían a afectar a ambos senos por igual). Muchos médicos creen que la respuesta se encuentra en la combinación de la actividad hormonal y algo en el seno que responde a dicha actividad. Sin embargo, se necesitarán más investigaciones para poder llegar a esta conclusión.

3.1.8.6.2. Quistes: Un quiste es un saco que contiene líquido y se desarrolla en el tejido mamario. A menudo aumentan de tamaño y se vuelven sensibles y dolorosos un poco antes del período menstrual y parecería que se formaran de la noche a la mañana. En las adolescentes, los quistes constituyen la causa más común de nudos mamarios. Los quistes raramente son malignos y podrían ser causados por una obstrucción de las glándulas mamarias.  

Al palparlos, los quistes pueden ser blandos o duros. Cuando están cerca de la superficie del seno, los quistes pueden palparse como una ampolla grande, lisa por fuera, pero llena de líquido por dentro. Sin embargo, cuando está incluido profundamente en el tejido mamario, el quiste se palpará como un nudo duro ya que está cubierto de tejido. 

3.1.8.6.3. Fibroadenomas: Son nudos sólidos, lisos, firmes y benignos, más frecuentes en mujeres que se encuentran en la última etapa de su adolescencia y en el comienzo de sus veinte años. Ésta es la segunda clase de nudos benignos más comunes y pueden presentarse en mujeres de cualquier edad.

Los fibroadenomas se presentan dos veces más en mujeres afroamericanas que en otras mujeres. El nudo sin dolor se siente parecido a la goma, se mueve libremente y frecuentemente es la mujer misma quien lo detecta. Varían en tamaño y pueden crecer en cualquier sitio del tejido mamario.

En algunos casos, en mujeres muy jóvenes, el fibroadenoma no se extirpa. Sin embargo, ya que estos tumores suelen aumentar de tamaño con el embarazo y el amamantamiento, los médicos pueden recomendar la extirpación quirúrgica del fibroadenoma.

La nudosidad generalizada del seno se conoce con diversos nombres, como "enfermedad fibroquística" y "senos fibroides". Muchos de estos son nombres inapropiados, ya que los médicos y los investigadores ahora creen que estos son sólo parte de los cambios que muchas mujeres experimentan a través de las diferentes etapas de su vida. Muchos médicos creen que este término se ha convertido en una frase utilizada para describir la nudosidad generalizada del seno.

La nudosidad fibroquística también ha sido descrita como "filamentosa" o "granular" y se vuelve más obvia a medida que la mujer se acerca a la edad madura y el tejido glandular que produce leche se convierte en un tejido más suave y grasoso. Sin embargo, las mujeres con senos grumosos pueden experimentar muchas otras patologías mamarias benignas. 

3.1.8.7. La Diabetes: Es la incapacidad del organismo de usar apropiadamente la glucosa o azúcar sanguínea, el combustible que hace posible que nuestro cuerpo funcione. La glucosa es para nuestro cuerpo lo mismo que la gasolina para un automóvil.

Aunque la adolescencia puede representar un desafío para cualquier niña o niño, ya que se enfrenta a cambios sexuales y emocionales, esta etapa puede ser especialmente dura para los adolescentes con diabetes. Intrínsecamente, los adolescentes quieren "encajar", y diferenciarse de sus pares por algún motivo puede ser emocionalmente estresante.

El adolescente que al principio aceptó perfectamente el plan de control de su diabetes puede volverse rebelde y rehusarse a obedecer. También puede negar la enfermedad, o manifestar un comportamiento cada vez más agresivo como reacción al estrés que le produce controlar la diabetes, en un momento de su vida que de por sí es un reto difícil de afrontar. Un aspecto del manejo de la diabetes, el control del nivel de azúcar en sangre, es especialmente difícil en la adolescencia. Los investigadores creen que la hormona del crecimiento producida durante la adolescencia para estimular el crecimiento óseo y muscular también puede actuar como un agente anti-insulina. Los niveles de azúcar en sangre se vuelven más difíciles de controlar, dando como resultado niveles que oscilan entre demasiado altos y demasiado bajos. Esta falta de control de los niveles del azúcar en sangre puede ser muy frustrante para el adolescente.

3.1.8.8. La Presión Sanguínea Alta: La presión alta de la sangre es la fuerza que la sangre hace en contra de las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón palpita, está bombeando sangre a las arterias - la presión más alta sucede cuando el corazón se contrae y bombea la sangre. La presión alta de la sangre, o hipertensión, directamente aumenta el riesgo de la cardiopatía coronaria (ataque al corazón) y a la embolia cerebral (derrame o ataque cerebral). Cuando la presión sanguínea está alta, las arterias pueden oponer una mayor resistencia al flujo sanguíneo, con lo que al corazón le resulta más difícil hacer que la sangre circule. La presión sanguínea alta implica una presión más alta de lo normal dentro de las arterias durante la sístole (cuando el corazón se contrae y bombea sangre hacia el cuerpo) o durante la diástole (cuando el corazón está en reposo y llenándose de sangre).

Si la presión es alta durante la fase de bombeo (sístole), la primera cifra registrada con una lectura de presión sanguínea (la presión sistólica) será alta. Si la presión es alta durante el período de descanso (diástole), la segunda cifra registrada (la presión diastólica) será alta. La presión sanguínea alta también se denomina hipertensión.

Frecuentemente, las personas con presión alta de la sangre no tienen síntomas notables. Si la presión es bastante elevada, un individuo puede experimentar lo siguiente. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir: Dolores de cabeza, Mareos, Visión borrosa.

Los síntomas del la presión alta pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para el diagnóstico.

3.2. Desarrollo Cognitivo: Durante este tiempo, el niño gana muchas importantes capacidades, no presentes anteriormente. La más fundamental de estas implica un cambio del énfasis de su pensamiento de lo real a lo posible, de lo que meramente es a lo que podría ser. El adolescente es capaz de considerar varias posibilidades de una forma más completa y objetiva. Así, puede considerar no sólo una respuesta posible a un problema o explicación de una situación, sino muchas opciones posibles. Durante la adolescencia el joven escolar desarrolla la capacidad de juzgar las hipótesis al compararlas con las evidencias asequibles. Desarrolla la capacidad de distinguir entre lo verdadero y lo falso. Ahora puede pensar en función de lo que puede ser verdad y no solo de lo que observa en una situación concreta. Puesto que puede imaginar una variedad ilimitada de posibilidades, es ahora capaz de utilizar el razonamiento hipotético. Una vez que desarrolla una hipótesis, puede construir un experimento científico para comprobar dicha hipótesis y deducir si es verdad. Es entonces capaz del razonamiento hipotético deductivo. Puede considerar todas las relaciones posibles y analizarlas una por una para eliminar la falsa y llegar a la verdadera. Este proceso sistemático de razonamiento funciona para toda clase de problemas, de modo que las personas pueden integrar lo que han aprendido en el pasado a sus problemas del presente y sus planes para el futuro; y aplicar estos procesos de pensamiento tanto al vivir cotidiano como a la construcción de políticas y teorías filosóficas.

3.2.1. Pensamiento: El pensamiento del adolescente también se vuelve más abstracto (más general y más apartado de la experiencia inmediata) que el del niño más pequeño. Por ejemplo, para definir el tiempo, el niño pequeño quizá diga: " es algo que dice el reloj"; en cambio el muchacho de 15 años puede decir "el tiempo es algo así como un intervalo de espacio". Mientras el pensamiento del niño es concreto, el adolescente puede tratar con facilidad con metáforas.

3.2.1.1. Pensamiento operacional: El pensamiento operacional formal no sólo se relaciona con la edad sino también con la inteligencia. Se desarrolla antes en los adolescentes con C.I. (Coeficiente Intelectual) superior. Puede que algunos adolescentes y adultos no desarrollen jamás el pensamiento operacional formal verdadero, debido a una habilidad limitada o a limitaciones culturales.

3.2.2. Desarrollo del intelecto e ideologías: El adolescente puede desarrollar planes para la completa reorganización de la sociedad o entregarse a especulaciones metafísicas. Después de descubrir las capacidades para el pensamiento abstracto, procede entonces a ejercitarlas sin restricción. Algunas veces en este proceso puede perder contacto con la realidad y sentir que puede realizar todo con solo pensarlo. En la esfera emocional el adolescente llega a ser capaz de orientar las emociones hacia ideales abstractos y no necesariamente hacia las personas. Mientras que antes pudo amar a su madre y odiar a un compañero, ahora puede amar la libertad y odiar la explotación. Ha desarrollado una nueva manera de vivir: lo posible y lo ideal captados ambos por la mente y por el sentimiento.

3.2.3. El egocentrismo del adolescente: El pensamiento del adolescente aún no es totalmente adulto, debido a su egocentrismo. Como ya no son niños se dan cuenta que los demás tienen también su propia forma de pensar. Pero, puesto que están preocupados consigo mismos, creen que los pensamientos de los otros invariablemente se centran en ellos. Esta creencia de que otros están preocupados de su apariencia y de su comportamiento constituye el egocentrismo del adolescente; característica que interfiere con su habilidad para pensar abstractamente y en forma hipotética. Hay dos formas de ejemplificar el egocentrismo adolescente estas son la audiencia imaginaria y la fábula personal.

3.2.3.1. La audiencia imaginaria: Muchos adolescentes se sienten bajo el constante escrutinio de todos y piensan que otros los admiran o los critican, así como ellos lo hacen consigo mismos. En estudios se ha encontrado que este fenómeno es más notorio en las niñas que en los muchachos.

3.2.3.2. La fábula personal: Es la creencia del adolescente de que es especial porque mucha gente está interesado en él o ella. Una niña puede estar convencida de que nadie antes en la historia del mundo ha sentido lo que ella siente. Nadie ha amado tanto, nadie ha sido tan incomprendido; nadie ha sido jamás tan sensible a la injusticia. Su creencia en que es única la lleva a creer que no está sujeta a las reglas que gobiernan al resto del mundo. Está mágicamente protegida de las cosas que pueden ocurrirle a otras personas. La fábula personal hace que una chica piense que ella no puede quedar embarazada, o que un muchacho crea que él no puede perder la vida en la carretera. Ej: "Estas cosas solamente le ocurren a otras personas, no a mí", es la suposición inconsciente que ayuda a explicar buena parte de la toma de riesgos del adolescente. El egocentrismo adolescente disminuye alrededor de los 16 años, cuando el joven llega gradualmente a reconocer la diferencia entre sus propias preocupaciones y los intereses y preocupaciones de los demás. Cuanta mayor comunicación exista con otros adolescentes mayor será el nivel maduro de pensamiento, y se haran más capaces de reflexionar sobre su propia identidad, para formar relaciones adultas con otras personas y determinar cómo y dónde se ubican en la sociedad a la que pertenecen.

3.2.4. Trastornos del Desarrollo Cognitivo: Los más destacados son: Trastorno Bipolar, Trastorno de Tensión Postraumático, Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno de Desafío y Oposición, Trastorno de Pánico, Depresión y Estrés.

3.2.4.1. Trastorno Bipolar: Los adolescentes con un Desorden Bipolar pueden sufrir cambios de humor continuos que fluctúan entre extremadamente altos (maníacos) y bajos (deprimidos). Los altos pueden alternar con los bajos, o la persona puede sentir los dos extremos al mismo tiempo.

El Desorden Bipolar usualmente comienza en la vida adulta. Aunque es menos común, puede ocurrir en la adolescencia y raras veces en la niñez. Esta enfermedad puede afectar a cualquiera. Sin embargo, si uno o ambos padres tienen un Desorden Bipolar, hay mayor probabilidad de que los hijos desarrollen el desorden. La historia familiar de abuso de drogas o de alcohol puede también estar asociada con el Desorden Bipolar en los adolescentes.

El Desorden Bipolar puede comenzar con síntomas maníacos o con síntomas depresivos.

Los síntomas maníacos incluyen: Cambios de humor severos en comparación a otros jóvenes de la misma edad y ambiente - o sentirse demasiado contento, o reírse mucho, o estar demasiado irritable, enfadado, agitado o agresivo. Altas poco realistas en la autoestima - por ejemplo, el adolescente que se siente todopoderoso o como un súper héroe con poderes especiales. Aumento de energía desmedida y la habilidad de poder seguir durante días sin dormir y sin sentirse cansado. Hablar excesivamente - el adolescente no deja de hablar, habla muy rápido, cambia de tema constantemente y no permite que lo interrumpan. Distracción - la atención del adolescente pasa de una cosa a otra constantemente. Comportamiento arriesgado repetitivo, tal como el abuso del alcohol y las drogas, el guiar temerario y descuidado o la promiscuidad sexual.

3.2.4.2. Trastorno de Tensión Postraumático: Todos los niños y adolescentes tienen experiencias de eventos que producen estrés, los cuales pueden afectarlos tanto emocionalmente como físicamente. Sus reacciones al estrés son usualmente breves y ellos se recuperan sin problemas adicionales. Un niño o adolescente que pasa por un evento catastrófico puede desarrollar dificultades continuas conocidas como trastorno de tensión postraumático (TTPT). El evento de estrés o traumático envuelve una situación en donde la vida de alguien ha sido amenazada o una herida severa ha ocurrido [Ej. ellos pueden ser la víctima o ser testigos del abuso físico, el abuso sexual, la violencia en el hogar o en la comunidad, accidentes de automóvil, desastres naturales (tales como inundaciones, fuego, terremotos) o haber sido diagnosticados con una enfermedad que amenace su vida]. El riesgo de que un niño desarrolle TTPT está relacionado con la seriedad del trauma, si el trauma se repite, la proximidad del niño al trauma, y su relación con la víctima(s).

Seguido al trauma, los niños pueden inicialmente mostrar un comportamiento agitado o confuso. Ellos pueden también mostrar un miedo intenso, desamparo, coraje, tristeza, horror o negación. Los niños que experimentan traumas repetidamente pueden desarrollar una clase de entumecimiento emocional para amortiguar o bloquear el dolor y el trauma. A esto se le llama desasociación. Los niños con TTPT eluden las situaciones y los sitios que les recuerdan el trauma. Ellos pueden también volverse menos sensibles emocionalmente, deprimidos, retraídos y más indiferentes a sus sentimientos.

Un niño con TTPT puede también re-experimentar el evento traumático al: Tener memorias frecuentes del evento o, en niños pequeños, juegos en los cuales parte o todo el trauma se repite una y otra vez, tener sueños aterradores y que lo asustan, actuar o sentir como si la experiencia sucediese de nuevo, desarrollar síntomas físicos o emocionales que se repiten cuando al niño se le recuerda sobre el evento. Los niños con TTPT pueden también mostrar los siguientes síntomas:

Preocupación sobre la muerte a una temprana edad, pérdida de interés en actividades tener síntomas físicos tales como dolores de cabeza o dolores de estómago, mostrar más reacciones emocionales inesperadas y extremas, tener problemas para dormirse o mantenerse dormidos

Los síntomas del TTPT pueden durar desde varios meses hasta muchos años. La mejor medida a tomar es la prevención del trauma. Una vez que ha ocurrido el trauma, sin embargo, es esencial la intervención oportuna. El apoyo de los padres, la escuela y los pares es importante. Hay que poner énfasis en establecer un sentido de seguridad. La psicoterapia (individual, en grupo o en familia) que permite al niño hablar, dibujar, jugar, o escribir sobre el evento es de gran ayuda. Las técnicas de modificación del comportamiento y la terapia cognoscitiva pueden ayudar a reducir los miedos y las preocupaciones. Los medicamentos pueden también ser de ayuda para tratar la agitación, la ansiedad o la depresión.

3.2.4.3. Trastorno Obsesivo Compulsivo: El desorden obsesivo-compulsivo (OCD - Obsessive-Compulsive Disorder) usualmente comienza en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta y puede ocurrir en 1 de cada 200 niños y adolescentes. El OCD se caracteriza por obsesiones y/o compulsiones recurrentes que son lo suficientemente intensas para causar malestares severos. Las obsesiones son pensamientos recurrentes y persistentes, impulsos o imágenes no deseadas que causan marcada angustia o ansiedad. Frecuentemente, éstas son irracionales e irreales. No son simplemente preocupaciones exageradas acerca de problemas de la vida real. Las compulsiones son el comportamiento repetitivo o ritual (como lavarse las manos, acumular cosas, poner las cosas en un orden determinado, comprobar algo repetidamente) o actos mentales (como contar, repetir palabras en silencio, evitar acciones o cosas). Con OCD, las obsesiones o compulsiones causan una ansiedad significativa o angustia, e interfieren con la rutina normal del niño, su funcionamiento escolar, sus actividades sociales o sus relaciones.

Los pensamientos obsesivos varían con la edad del niño y pueden cambiar a través del tiempo. Un niño pequeño con OCD puede temer que le hagan daño a él o a un miembro de su familia, por ejemplo, que un intruso entre por una ventana o puerta abierta. La compulsión llevará al niño a seguir comprobando que las puertas y ventanas de la casa están cerradas aun después de que sus padres se acuesten, tratando así de aliviar su ansiedad. Al niño le dará miedo de haber dejado una puerta o ventana abierta sin darse cuenta mientras comprobaba si estaba cerrada y luego compulsivamente tendrá que comprobar otra vez si está o no abierta.

Un niño de edad escolar o adolescente con OCD puede tenerle miedo a enfermarse con gérmenes, al SIDA o a comida contaminada. Para poder sobrellevar estas ideas, el niño puede desarrollar "rituales" (comportamiento o actividad que se repite).

3.2.4.4. Trastorno de Desafío y Oposición: Todos los niños demuestran oposición de vez en cuando, particularmente cuando están cansados, hambrientos, con estrés o alterados. Ellos pueden argumentar, contestar, desobedecer y desafiar a los padres, maestros y otros adultos. El comportamiento de oposición es a menudo una parte normal del desarrollo de los niños de dos o tres años y cuando llegan a la adolescencia. Sin embargo, el comportamiento de falta de cooperación y hostilidad se convierte en un asunto serio cuando es tan frecuente y consistente que sobresale al ser comparado con el de otros niños de la misma edad y nivel de desarrollo y cuando afecta la vida social, familiar y académica del niño.

En los niños con un trastorno de desafío y oposición, hay un patrón de falta de cooperación, desafío y comportamiento hostil en curso hacia la figuras de autoridad que interfiere seriamente con el funcionamiento diario del niño. Los síntomas del TDO pueden incluir: Rabietas frecuentes, discutir excesivamente con los adultos, desafío activo y negación a cumplir con lo que los adultos le piden que haga y a las reglas, intentos deliberados de molestar y fastidiar a la gente, culpar a otros por sus propios errores y mal comportamiento, a menudo ponerse quisquilloso o enfadarse fácilmente con otros, irritación frecuente y resentimiento, usar palabras hirientes y odiosas cuando está alterado, buscar vengarse.

Los síntomas se pueden usualmente ver en múltiples situaciones, pero pueden ser evidentes en el hogar o en la escuela. De un cinco a un quince por ciento de todos los niños de edad escolar tienen TDO. Las causas del TDO se desconocen, pero muchos padres informan que su niño con TDO era más rígido y demandante que sus hermanos desde su temprana edad. Factores biológicos y del ambiente pueden jugar un papel.

A un niño que presenta los síntomas del TDO debe de hacérsele una evaluación comprensiva. Es importante buscar otros desórdenes que puedan estar presentes, tales como: el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), problemas con el aprendizaje, desórdenes del humor (depresión, desorden bipolar) y desórdenes de ansiedad. Puede que sea difícil mejorar los síntomas del TDO sin tratar el trastorno Los coexistente. Algunos niños pueden llegar a desarrollar lo que se conoce como trastorno de la conducta.

3.2.4.5. Trastorno de Pánico: El desorden del pánico es un desorden común y tratable. Los niños y adolescentes con el desorden del pánico sufren períodos inesperados y repetidos de intenso terror, o incomodidad, acompañados de otros síntomas tales como palpitaciones rápidas y falta de aliento. Estos períodos se llaman "ataques de pánico" y duran desde algunos minutos hasta varias horas. Los ataques de pánico se presentan sin dar aviso. Los síntomas de un ataque de pánico incluyen: Terror intenso (un presentimiento de que algo terrible va a ocurrir), palpitaciones rápidas del corazón o taquicardia, mareos o vértigos, falta de aliento o el sentirse sofocado, temblores o sacudidas, una sensación de irrealidad, miedo de morir, de perder el control o de volverse loco.

El desorden del pánico comienza frecuentemente durante la adolescencia, aunque puede comenzar durante la niñez y a veces es común en las familias.

Si no se diagnostica y se trata, el desorden del pánico y sus complicaciones pueden ser devastadores. Los ataques de pánico pueden interferir con las relaciones sociales, el trabajo escolar y el desarrollo normal del niño o del adolescente. Los niños y adolescentes que padecen del desorden del pánico pueden comenzar a sentirse ansiosos la mayor parte del tiempo, aun cuando no están teniendo un ataque de pánico. Algunos comienzan a evitar situaciones que ellos temen le puedan producir un ataque de pánico, o situaciones donde puede que no haya ayuda disponible. Por ejemplo, un niño puede negarse a ir a la escuela o a separarse de sus padres. En los casos más severos, el niño o el adolescente pueden temer salir de la casa. Este patrón de evitar ciertos lugares o situaciones, se llama "agorafobia". Algunos niños y adolescentes con desorden del pánico pueden desarrollar una depresión mayor y pueden correr el riesgo de un comportamiento suicida. Al tratar de reducir la ansiedad, algunos adolescentes con desorden del pánico usarán el alcohol o las drogas.

El desorden del pánico en los niños es muy difícil de diagnosticar. Ello puede ocasionar muchas visitas a médicos y muchas pruebas médicas que son caras y potencialmente dolorosas. Una vez ha sido propiamente evaluado y diagnosticado, el desorden del pánico usualmente responde bien al tratamiento. Los niños y adolescentes que presentan síntomas de ataques de pánico deben de ser evaluados primero por su médico de familia o pediatra. Si no se encuentra una enfermedad o condición física que cause los síntomas, se debe llevar al niño a un siquiatra de niños y adolescentes para que le haga una evaluación comprensiva.

3.2.4.6. Estrés: Léase sección 1.3.8.5. Estrés Infantil.

3.2.4.7. Depresión: No son sólo los adultos los que se deprimen. Los niños y los adolescentes pueden sufrir también de depresión, que es una enfermedad tratable. La depresión se define como una enfermedad cuando la condición depresiva persiste e interfiere con la habilidad de funcionar del niño o del adolescente.

Aproximadamente el 5 por ciento de los niños y adolescentes de la población general padece de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida o que tienen desórdenes de la atención, del aprendizaje o de la conducta corren mayor riesgo de sufrir depresión. La depresión tiende a correr en las familias.

El comportamiento de los niños y adolescentes deprimidos es diferente al comportamiento de los adultos deprimidos. Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan a los padres que estén atentos a síntomas de depresión que puedan presentar sus niños.

Los profesores deben de buscar ayuda si uno o más de los siguientes síntomas de depresión persisten:

Tristeza persistente, lloriqueo y llanto profuso, desesperanza. Pérdida de interés en sus actividades favoritas; o inhabilidad para disfrutar de las actividades favoritas previas, Aburrimiento persistente y falta de energía, aislamiento social, comunicación pobre, baja autoestima y culpabilidad, sensibilidad extrema hacia el rechazo y el fracaso, aumento en la dificultad de relacionarse, coraje u hostilidad. Dificultad en sus relaciones, quejas frecuentes de enfermedades físicas. Ausencias frecuentes de la escuela y deterioro en los estudios, concentración pobre. Cambios notables en los patrones de comer y de dormir Hablar de o tratar de escaparse de la casa. Pensamientos o expresiones suicidas o comportamiento autodestructivos.

3.2.4.8. Trastorno de Depresión Grave: La depresión grave, denominada también depresión clínica o unipolar, es un tipo de trastorno afectivo (o trastorno del estado de ánimo) que excede los altibajos normales, convirtiéndose en un serio trastorno clínico y una importante preocupación relacionada con la salud en este país.

El Instituto Nacional de la Salud Mental (National Institute of Mental Health, NIMH), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health, NIH) informa que: Las investigaciones indican que la aparición de la depresión ocurre actualmente a una edad más temprana que en las últimas décadas. La depresión de aparición temprana suele persistir, volver a presentarse o continuar en la edad adulta. La depresión en la juventud puede ser también un indicio de una enfermedad más grave en la edad adulta. Hay un aumento en la incidencia de la depresión en los adolescentes cuyos padres sufren depresión.

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la depresión grave. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:  sentimientos persistentes de tristeza ,sentimiento de desesperanza o desamparo, baja autoestima, sensación de ineptitud, culpa excesiva, deseos de morir pérdida de interés en actividades habituales o actividades que antes se disfrutaban, dificultad en las relaciones alteraciones del sueño (por ejemplo, insomnio, hipersomnia), cambios en el apetito o el peso disminución de la energía, dificultad para concentrarse disminución de la capacidad para tomar decisiones pensamientos suicidas o intentos de suicidio molestias físicas frecuentes (por ejemplo, dolor de cabeza, dolor de estómago, fatiga) intentos o amenazas de escaparse del hogar, hipersensibilidad ante el fracaso o el rechazo irritabilidad, hostilidad, agresión

Para llegar al diagnóstico de depresión grave, un adolescente necesita generalmente manifestar un grupo (varios) de los síntomas enumerados arriba en un mismo período de dos semanas. Los síntomas de la depresión grave pueden parecerse a los de otros problemas o trastornos psiquiátricos.

3.2.4.9. Comportamiento Suicida: El comportamiento suicida se define como la preocupación o acción orientada a causar la propia muerte de manera voluntaria. El intento de causar la propia muerte es esencial en esta definición. El pensamiento suicida hace referencia a ideas de cometer suicidio o el deseo de quitarse la propia vida. El comportamiento suicida hace referencia a las acciones concretas realizadas por quien está pensando o preparándose para provocar su propia muerte. El intento de suicidio normalmente hace referencia a una acción orientada a provocar la propia muerte que no logra su objetivo. El suicidio hace referencia a haber causado intencionalmente la propia muerte. La adolescencia es un período del desarrollo de mucho estrés lleno de cambios muy importantes: cambios en el cuerpo, cambios en las ideas y cambios en los sentimientos. El intenso estrés, confusión, miedo e incertidumbre, así como la presión por el éxito y la capacidad de pensar acerca de las cosas desde un nuevo punto de vista influyen en las capacidades del adolescente para resolver problemas y tomar decisiones. Para algunos adolescentes, los cambios normales del desarrollo, a veces acompañados por otros hechos o cambios en la familia como el divorcio o la mudanza a una nueva comunidad, cambios de amistades, dificultades en la escuela u otras pérdidas, pueden causar gran perturbación y resultar abrumadores. Los problemas pueden apreciarse como demasiado violentos o difíciles de sobrellevar. Para algunos, el suicidio puede parecer una solución. Del 12 al 25 por ciento de los niños mayores y adolescentes experimentan algún tipo de idea acerca del suicidio (pensamiento suicida) en algún momento. Cuando los sentimientos o pensamientos se vuelven más persistentes y vienen acompañados de cambios en el comportamiento o planes específicos de suicidio, el riesgo de un intento de suicidio se incrementa.

Muchas de las señales de aviso de posibles sentimientos suicidas son también síntomas de depresión. La observación de los siguientes comportamientos ayuda a identificar a las personas que pueden encontrarse bajo el riesgo de intento de suicidio: Cambios en los hábitos alimenticios y del sueño, pérdida de interés en las actividades habituales retraimiento respecto de los amigos y miembros de la familia manifestaciones de emociones contenidas y alejamiento o huida, uso de alcohol y de drogas, descuido del aspecto personal, situaciones de riesgo innecesarias, preocupación acerca de la muerte, aumento de molestias físicas frecuentemente asociadas a conflictos emocionales, como dolores de estómago, de cabeza y fatiga. Pérdida de interés por la escuela o el trabajo escolar, sensación de aburrimiento y dificultad para concentrarse, deseos de morir falta de respuesta a los elogios, aviso de planes o intentos de suicidarse, incluyendo los siguientes comportamientos: verbaliza: "Quiero matarme" o "Voy a suicidarme", da señales verbales como "No seré un problema por mucho tiempo más" o "Si me pasa algo, quiero que sepan que ...". Regala sus objetos favoritos; tira sus pertenencias importantes. Se pone alegre repentinamente luego de un período de depresión, Puede expresar pensamientos extraños. Escribe una o varias notas de suicidio.

Las amenazas de suicidio significan desesperación y un pedido de auxilio. Siempre se deben tener en cuenta muy seriamente los sentimientos, pensamientos, comportamientos o planes de suicidio. Todo niño o adolescente que exprese ideas de suicidio debe ser sometido a una evaluación inmediatamente.

Las señales de aviso de sentimientos, pensamientos o comportamientos suicidas pueden parecerse a las de otros trastornos médicos o problemas psiquiátricos.

3.2.4.10. Trastorno Distímico: La distimia, también denominada trastorno distímico, es un tipo de trastorno afectivo (o del estado de ánimo) que a menudo se asemeja a una forma de depresión grave (clínica) menos severa, pero más crónica. Sin embargo, las personas que sufren distimia también pueden experimentar episodios de depresión grave. La distimia afecta entre el 0,6 y el 1,7 por ciento de los niños y entre el 1,6 y el 8 por ciento de los adolescentes aproximadamente. Se presenta en las mujeres en un porcentaje dos veces mayor que en los hombres.

Acontinuación se enumeran los síntomas más comunes de la distimia, que son menos severos pero más crónicos que los de la depresión grave. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:  Sentimientos persistentes de tristeza, sentimiento de desesperanza o desamparo, baja autoestima, sensación de ineptitud, culpa excesiva, deseos de morir, dificultad en las relaciones, alteraciones del sueño (por ejemplo, insomnio, hipersomnia), cambios en el apetito o el peso, disminución de la energía, dificultad para concentrarse irritabilidad, hostilidad, agresión, disminución de la capacidad para tomar decisiones , pensamientos suicidas o intentos de suicidio, molestias físicas frecuentes (por ejemplo, dolor de cabeza, dolor de estómago, fatiga), intentos o amenazas de escaparse del hogar, pérdida de interés en actividades habituales o actividades que antes se disfrutaban, hipersensibilidad ante el fracaso o el rechazo.

Para el diagnóstico de la distimia, un niño o un adolescente debe presentar un estado de ánimo deprimido o irritable junto con, por lo menos, otros dos síntomas de depresión grave (mencionados anteriormente) durante un año como mínimo. Los síntomas de la distimia pueden parecerse a los de otros problemas médicos o trastornos psiquiátricos.

3.3. Desarrollo Psicosocial: Se destaca el desarrollo de las relaciones entre padres e hijos, el de la independencia,

3.3.1. Las relaciones entre padres e hijos y el desarrollo de la independencia: Un factor importante es el de la posición de los padres a lo largo de la dimensión de amor y atención contra hostilidad y rechazo. La investigación ha demostrado que sin manifestaciones fuertes y claras de amor paterno, los niños y adolescentes tienen pocas probabilidades para desarrollar la autoestima, las relaciones constructivas y recompensantes con otras personas y la confianza en su propia identidad. La hostilidad, el rechazo o la negligencia paterna ocurren con frecuencia en el historial de los niños con problemas que van desde dificultades académicas y malas relaciones con otros hasta desórdenes neuróticos, trastornos psicosomáticos y problemas de la conducta, como es la delincuencia.

3.3.2. El Control contra libertad: Es importante la posición de los padres en la cuestión del control contra libertad. En la actualidad se vive una era turbulenta de cambio social en la cuál hay pocas normas sociales y morales definidas con claridad.

Para enfrentarse de forma efectiva con el mundo de hoy y del mañana, los adolescentes necesitan disciplina, (en última instancia autodisciplina), pero también necesitan y buscan independencia, confianza en sí mismos, adaptabilidad y un fuerte sentido de sus propios valores.

La investigación ha demostrado que estas cualidades se presentan mejor cuando los padres muestran respeto por sus hijos, los hacen participar en los asuntos familiares y en la toma de decisiones, y alientan el desarrollo de la independencia apropiada a la edad, pero que también guardan para sí la responsabilidad final. Padres que son autoritarios sin ser dictatoriales. Estos padres valoran la voluntad propia autónoma y la conducta disciplinada. Estimulan la interacción verbal, y cuando ejercen la autoridad paterna en forma de exigencias o prohibiciones, explican las razones que tienen para ello.

3.3.3. Relaciones con sus pares: La tendencia a asociarse es fuerte durante la adolescencia, así como el deseo de ser aceptado por las demás personas. Estudios muestran que las amistades de un adolescente tienen mayor influencia que sus progenitores en determinar el hecho de que se vea involucrado en problemas de delincuencia juvenil. Pero la influencia de los amigos no es todopoderosa. Los padres tienen mayor influencia en problemas menores tales como la holgazanería y escapar del hogar.

Los subgrupos hacia los cuales se sienten atraídos los jóvenes dependen en parte del nivel socioeconómico, en parte de valores aprendidos en el hogar y parcialmente de sus propias personalidades. Una vez que han llegado a ser miembros de un grupo, los adolescentes se influyen mutuamente en su forma de vestir, sus actividades sociales, su comportamiento sexual, el empleo de drogas o la abstención de ellas, el seguimiento de metas académicas, sus aspiraciones vocacionales y, en general, en las pautas básicas de sus vidas. No todos los adolescentes siguen al grupo. Algunos son independientes e individualistas, algunos prefieren tener pocas amistades, otros persiguen metas vitales que los mantienen muy ocupados, y otros son rechazados por todos los grupos. Un joven se identifica con mayor probabilidad con otros adolescentes que con personas mayores o más jóvenes, y que con personas de su misma raza, religión, comunidad o sexo. En relación a los adultos se consideran más idealistas, menos materialistas, sexualmente más saludables y más capaces de entender la amistad y las cosas importantes de la vida.

3.3.4. La amistad: Entre los 13 y los 19 años la amistad llega a ser de vital importancia, en la medida que los jóvenes se dedican a separarse de la familia buscando su propia identidad. Los amigos se dan entre sí el apoyo emocional que necesitan pero que ya no pueden aceptar de sus progenitores. De acuerdo con un planteamiento sociológico la amistad de la adolescencia " se constituye cuando la pérdida de un fuerte sentido de límite del yo permite llegar a ser profundamente emocional y expresar en forma intensa la propia identidad a otros, que teniendo vulnerabilidades semejantes, no pueden considerarse agentes de un mundo hostil. En muchos casos, estas amistades perduran a través de la vida. Las cualidades que los adolescentes buscan en un amigo son muy similares a las que se buscan en edades posteriores de la vida. Cuanto más jóvenes son las personas, más corta es la duración de la amistad. Las cinco dimensiones específicas de amistad que buscan las personas son: semejanza (en personalidad, valores o actitudes, destacando el compartir actividades y experiencias); reciprocidad ( ayuda, comprensión y aceptación mutua, destacando la mutua sinceridad y la habilidad para compartir asuntos confidenciales); compatibilidad ( disfrutar el estar juntos);contexto ( cercanía geográfica, facilidad o prolongación de un compromiso); y modelamiento de papeles ( admiración y respeto por las cualidades de las personas amigas). Se indicaron algunas variaciones en el ciclo de vida. La semejanza se hace menos importante que en los adolescentes en las personas mayores. Se ha encontrado que en promedio los jóvenes tienen menos amistades que las personas de mayor edad. Los adolescentes, influidos por el despertar sexual, tienden a tener más amistades del otro sexo que los adultos. En la adolescencia temprana ( hasta los 14 años, más o menos), predominan los grupos de amigos del mismo sexo; cuando interactúan con los miembros del sexo opuesto lo hacen dentro de la situación de multitud, más segura. Poco a poco comienzan a aparecer pequeñas camarillas heterosexuales, aunque también persisten las del mismo sexo y la multitud todavía es importante. En la adolescencia tardía son frecuentes los grupos de parejas poco asociados; continúan las amistades del mismo sexo, pero se vuelven más estables y la importancia de la multitud disminuye a medida que la necesidad de conformidad a los coetáneos declina y el adolescente comienza a sentir que él o ella quiere desarrollar su propia identidad individual.

El objetivo psicosocial del adolescente es la evolución desde ser una persona dependiente (niño) hasta convertirse en otra más independiente (juventud), cuya identidad le permita relacionarse con otros de un modo autónomo y constructivo. La aparición de problemas emocionales es muy frecuente entre los adolescentes y por ello se ha de guardar la calma ante los desajustes que se dan.

3.3.4. Trastornos del desarrollo psicosocial: Los más propios de este periodo son: la Cleptomanía, la Piromanía, la Mitomanía y el abuso de drogas.

3.3.4.1. Cleptomanía: Se trata de un "impulso" obsesivo que obliga al que lo padece a apropiarse de todo aquello que se le pone por delante. El robo es una manera de aliviar la ansiedad producida por esa necesidad o deseo de "obtener". Es una enfermedad más propia de mujeres que de hombres.

3.3.4.2. Piromanía: Tendencia patológica a la provocación de incendios.

3.3.4.3. Mitomanía: Es un trastorno del control de los impulsos y de las emociones, donde el adolescente tiende a hablar mentiras y va aprendiendo a estimularse, no solamente a hablar mentiras para salir de una situación engorrosa, sino también como una manera de justificarse.
Cuando la enfermedad se desarrolla el adolescente termina en la etapa más crítica del mitómano. Esta etapa se caracteriza por que el individuo aprende a creerse sus propias mentiras y a darle una categoría social de realidad. Este trastorno puede llegar a ser peligroso porque el mitómano no planifica lo que va a decir y no tiene un orden de secuencia para discriminar qué tan grande es la mentira o qué tan fuera de contexto está.

El adolescente mitómano lo que tiene es una pérdida del control de sus impulsos y sus emociones con una tendencia a evitar la frustración y sus limitaciones en el orden social o personal, y justifica la mentira, la racionaliza llegando se la a creer como una manera de evadir las frustraciones y imitaciones para confrontar sus propia personalidad.

Cómo afecta a la persona. Lo afecta en el orden social, individual, familiar y de pareja. En el orden individual porque va perdiendo la credibilidad pública, nadie le cree, en el familiar porque la familia se agota, porque ya está acostumbrada a escuchar mentiras, una y varias veces ha engañado. En el ámbito social lo tienden a rechazar, incluso, le ponen sobrenombre, le dicen muchas veces ahí viene el “cuentero” o la “cuentera” del grupo.

Cómo modificarla. Tiene que someterse a un tratamiento. Ningún mitómano se cura solo, por lo que es necesario la terapia.

3.3.5. Abuso de alcohol: El abuso de alcohol se diferencia del alcoholismo en que éste no incluye el deseo o la necesidad compulsiva de beber alcohol, la pérdida de control o la dependencia física. Además, el abuso de alcohol es menos probable que incluya síntomas de tolerancia (la necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida para sentirse endrogado o intoxicado ("high"). El abuso de Alcohol es mucho más frecuente que se de en los adolescentes.

El abuso de alcohol es definido como un patrón de consumo de bebidas alcohólicas que es acompañado por una o más de las siguientes situaciones en un período de 12 meses: No cumplir con responsabilidades mayores del trabajo, de la escuela o del hogar; Beber alcohol durante actividades que son físicamente peligrosas tales como operar maquinarias o manejar un auto ; Tener problemas frecuentemente relacionados con el alcohol tales como ser arrestado por guiar bajo la influencia de alcohol o por lastimar físicamente a alguien mientras está borracho (embriagado); Continuar bebiendo a pesar de tener problemas constantemente al relacionarse con otras personas que son causados o empeorados por los efectos del alcohol. A pesar de que el abuso del alcohol es básicamente diferente al alcoholismo, es importante mencionar que muchos de los efectos del abuso del alcohol son sufridos por los alcohólicos.

3.3.6. Tabaquismo:

A muchos adolescentes les gusta la sensación que sienten cuando fuman. Este sentimiento agradable viene de la nicotina en los cigarros. Algunos adolescentes piensan que fumar les ayuda a perder peso o mantenerse delgados. También, muchos adolescentes sienten que el fumar les da sentido de libertad e independencia, y algunos fuman para sentirse más a gusto en algunas situaciones sociales.