Desarrollo embrionario

Reproducción. Embriones. Saco vitelino. Amnios. Alantoides. Corión. Óvulo humano. Embarazo

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Desarrollo embrionario

Una vez formado, el cigoto sufre una serie de cambios que lo llevan a constituir -primero- un ser humano en miniatura.

Para esto debe pasar por tres etapas, que son parte del desarrollo embrionario:

Segmentación: en ella, el cigoto comienza a dividirse por mitosis en dos, cuatro, ocho, etcétera, células, que reciben el nombre de blastómeros. A medida que esto sucede, el embrión -u óvulo fecundado- va avanzando hacia el útero a través de las trompas.

Al término de esta etapa, se llega a un estado embrionario llamado blastocito, y así se implanta el embrión en el útero materno.

Morfogénesis: en esta etapa se presenta una serie de movimientos y divisiones celulares. Como resultado, aparece un embrión alargado, constituido por cierto tejido nervioso muy primitivo y tres capas u hojas embrionarias: ectoderma, endoderma, y mesoderma.

Diferenciación: en ella, cada capa embrionaria se va diferenciando y los distintos órganos del embrión se van formando. Por ejemplo, en el ectoderma se originan las neuronas, la epidermis, el pelo, las uñas, etcétera.

Terminada la etapa de diferenciación, el embrión tiene todos los rasgos humanos y sus órganos formados. Esto es alrededor del tercer mes de embarazo. A partir de este instante y hasta el nacimiento, se habla de feto. Desde el tercer mes en adelante, el feto crece, engorda y madura.

Estructuras para la vida

Además del embrión, durante el embarazo se forman los anexos embrionarios. Son estructuras que aparecen solo en esta etapa, permitiendo el crecimiento y desarrollo del embrión, y posteriormente del feto.

Los anexos embrionarios son :

Saco vitelino: está presente en las primeras etapas del desarrollo del embrión y tiene como función almacenar el vitelo, que lo nutre.

Amnios: corresponde a una membrana que envuelve totalmente al embrión y es capaz de producir un líquido llamado líquido amniótico. Este protege al embrión de golpes y sacudidas, ya que "flota" en el líquido. En términos populares, se conoce como bolsa de agua.

Alantoides: anexo que se encarga de almacenar las sustancias de desechos del embrión, y del intercambio de gases.

Corión: membrana más externa, que envuelve totalmente a las demás membranas. El corión forma vellosidades coriónicas que penetran en el endometrio del útero y en conjunto forman un órgano muy importante llamado placenta.

La placenta

Es el órgano que permite la difusión de nutrientes, oxígeno, y anticuerpos desde la sangre materna hacia la del hijo. También, hace posible que desde la sangre del feto se difundan desechos, anhídrido carbónico y desechos del metabolismo celular hacia la de la madre, para ser eliminados.

Asimismo, si la madre se ha expuesto a sustancias nocivas -como drogas, alcohol, virus, etcétera- estas pueden ser traspasadas al feto a través de ella.

La placenta y el embrión están unidos por el cordón umbilical. Dicha estructura mide más o menos un metro de longitud, y en ella existen vasos sanguíneos que transportan sangre. Por algunos de ellos circula sangre desde la madre hacia el feto, con nutrientes, oxígeno, anticuerpos, etcétera.

Por otros vasos sanguíneos que están en el cordón umbilical, circula sangre desde el feto hacia la madre, con desechos como anhídrido carbónico, y del metabolismo celular.

Fecundación del óvulo humano

Ovulo humano

En el ser humano, no existe un período en el cual la mujer acepte al hombre para la unión física entre ambos, como ocurre en otras especies. Puede suceder en cualquier momento del ciclo menstrual de la mujer.

Para que el óvulo y el espermio se unan, hombre y mujer deben tener una relación sexual cerca del día 14 o bien el día 14 del ciclo. De este modo, se asegura la presencia de óvulos y espermios.

Durante el acto sexual, el semen es depositado en la vagina de la mujer. Este líquido contiene alrededor de 300 a 500 millones de espermios que, en la vagina, avanzan más o menos a 1cm. por hora, mediante movimientos originados por su cola o flagelo.

Muchos espermios van quedando en el camino ya que mueren; otros, se desorientan, y algunos se van a la trompa, donde no existe óvulo.

Espermio

Finalmente, los espermios llegan hasta el óvulo, y solo uno de ellos logra fecundarlo. El encuentro de la célula sexual femenina y la célula sexual masculina se realiza en el primer tercio de las trompas de falopio, que es la parte más cercana al ovario.

El huevo o cigoto

Al penetrar el espermio en el óvulo, este se activa. Lo fundamental de la penetración del espermio al óvulo, radica en el hecho de que el espermio aporta su pronúcleo al óvulo y se une con el pronúcleo de este, formándose un núcleo con todos los cromosomas de la especie humana.

El resultado de la fecundación es la célula llamada huevo o cigoto, la cual posee toda la dotación cromosómica para formar una nueva vida.

Los embarazos generalmente llevan a la formación de un solo hijo. Se entiende, por lo tanto, que ha participado un óvulo y un espermio.

Sin embargo, en algunas ocasiones pueden nacer dos o más hijos a la vez. Esto se denomina embarazo múltiple. Cuando son dos los niños que vienen, se habla de:

Mellizos o gemelos biovulares: se forman cuando dos óvulos son fecundados por dos espermios, en forma independiente. En este caso, los hijos pueden ser de sexos iguales o distintos. Ambos fetos tienen amnios, cordón umbilical y placenta separados.

Gemelos monovulares o mellizos idénticos: resultan de la fecundación de un óvulo con un espermio, formándose un cigoto. Este se divide y posteriormente se separa en dos porciones, las cuales desarrollan un feto cada una. En este caso, los gemelos son idénticos y del mismo sexo, comparten la misma placenta y amnios, y cada uno tiene su propio cordón umbilical.

Gemelos siameses: se originan igual que los gemelos, pero la separación de cada porción celular se realiza tempranamente -en la segunda semana-. Por esta razón se producen gemelos, pero nacen unidos por algún órgano.

El embarazo día a día

El embarazo dura más o menos 267 días y es controlado por la acción de distintas hormonas. En un primer momento, estas son producidas por el cuerpo lúteo, y posteriormente por la placenta.

Durante el embarazo se producen cambios importantes en el nuevo ser. Algunos de ellos son:

-Alrededor de los 20 días de vida el corazón empieza a latir, aunque aun no esté formado totalmente.

-Uno de los primeros sistemas en desarrollarse es el Sistema Nervioso Central.

-A partir de la cuarta semana de gestación, comienzan a constituirse los músculos, huesos, brazos, piernas, dedos y las facciones del rostro.

-Al término de la octava semana, el embrión mide 3 centímetros.

-Al finalizar el tercer mes de embarazo, el embrión ya se ha formado, mide 7 centímetros y pesa unos 20 gramos. A partir de este momento pasa a llamarse feto. Entonces, la placenta y los otros anexos son absolutamente funcionales.

-Al cuarto mes, el feto mide 18 centímetros y pesa 200 gramos. Ya es posible que la madre perciba sus movimientos.

-Al quinto mes, posee cabello y su cuerpo está cubierto por una pelusa llamada lanugo. Asimismo, su corazón late fuerte, con una frecuencia de 140 latidos por minuto.

-Al sexto mes, mide 33 centímetros y pesa más o menos 670 gramos; su piel es roja y arrugada.

-Al séptimo mes, el feto ocupa casi todo el espacio disponible del útero y tiende a invertir su posición.

-Al octavo mes, falta que madure cierto tejido pulmonar y que se forme más tejido adiposo -grasas- que le sirve como aislante.

-En el último mes, los movimientos son menos amplios. El feto llega a medir entre 48 y 52 centímetros y pesa de 2,7 a 4 kilos. Después de completar su desarrollo, está preparado para nacer.

El fin de un maravilloso proceso

Toda mujer embarazada debe tener los siguientes cuidados, tanto por el bien del hijo que está por nacer como por el suyo.

Consultar a su médico periódicamente, con el fin de asegurar la buena evolución del desarrollo y crecimiento de su hijo.

Cuidar su alimentación, la que debe ser armónica y completa, de acuerdo a la talla, peso y estado individual de cada mujer. La dieta debe contener, en proporciones adecuadas: proteínas, hidratos de carbono, grasas, agua, sales minerales y vitaminas.

No fumar, ni consumir alcohol, drogas u otros medicamentos que no estén indicados por el médico. Los compuestos tóxicos pueden detener el embarazo, provocar un escaso desarrollo del feto o mal formación en el nuevo ser.

Evitar los excesos en la actividad física. Es aconsejable caminar al aire libre, en terrenos planos y a paso lento.

Descansar en forma adecuada. Se aconseja dormir lo suficiente en la noche, ojalá 8 horas y, si es posible, descansar un momento después de almuerzo.

Junto a los cuidados de tipo físico el ideal es que durante su embarazo la madre goce también de tranquilidad suficiente, que le permita un adecuado estado emocional. Durante este período, las mujeres se ponen más sensibles y perceptivas en relación a lo que las rodea.

Hay que tener cuenta que el embarazo es un proceso normal y que no constituye una enfermedad, sin embargo, es muy importante respetar -entre otras cosas- las indicaciones dadas anteriormente.

Parto

Una mujer sabe cuando va a sobrevenir el parto o nacimiento del niño, debido a algunas señales o síntomas que se manifiestan. Entre ellos, está la ruptura del amnios o bolsa de agua, lo que provoca la eliminación del líquido amniótico por la vagina.

Otro signo del parto es el inicio de las contracciones uterinas. Estas se hacen cada vez más frecuentes y vigorosas, ejerciendo una presión sobre el feto, hasta que es empujado hacia la vagina y, finalmente, sale del cuerpo de la madre.

Una vez fuera, el recién nacido se mantiene unido a la cavidad uterina a través del cordón umbilical y la placenta.

Para separarlo del organismo materno, se hace un corte o sección al cordón umbilical en una zona del mismo cercana al cuerpo de la guagua. Un pequeño trozo queda unido al recién nacido, pero con los días se seca y se desprende, dejando como huella el ombligo.

Después del nacimiento, las contracciones uterinas continúan y posteriormente se produce la expulsión de la placenta, cordón umbilical y otras membranas que estuvieron presentes durante el embarazo. A esto se le llama alumbramiento.

Todo el proceso del parto es controlado por la acción de ciertas hormonas, las cuales hacen posible la contracción uterina y la dilatación de la vagina.

De inmediato, la guagua es controlada por los especialistas y se le hacen distintos análisis para constatar su estado de salud. Transcurridas unas horas, debe ser amamantada por su madre.