Derecho Constitucional

Constitución de Apatzingán. Constitución de 1824. Siete leyes. Constitución de 1857. El Porfiriato. Revolución mexicana

  • Enviado por: Oaxaco
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 23 páginas
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BENEMÉRITA UNIVERCIDAD AUTONOMA DE PUEBLA.

FACULTAD DE: DERECHO.

MATERIA: DERECHO CONSTITUCIONAL I.

TRABAJO: Resúmenes de exposiciones.

FECHA: 5 noviembre del 2007.

Temario.

  • La colonia (fundación de la nueva España).

-El papel de los encomendadotes.

-El papel de los misioneros.

-Comercio.

-Vida cultura.

-Territorio.

-División eclesiástica.

  • Índice de la constitución de Apatzingán.

-Capitulo XIII de la constitución de Apatzingán de 1814

(De las intendencias de hacienda).

  • Índice de la constitución de 1824.

-Titulo VII de la constitución de 1824(de la observancia, interpretación

y reforma de la constitución y acta constitutiva ).

  • Siete leyes.

-Segunda ley constitucional de las siete leyes.

  • Constitución de 1857.

-Titulo I (de la constitución de 1857).

  • El Porfiriato.

-El comercio y la industria.

-Decadencia del porfiriato.

-Renuncia de Porfirio Díaz.

  • Revolución mexicana.

La colonia (Fundación de Nueva España).

Los Habsburgo fueron los fundadores de la Monarquía Hispánica y lo gobernaron de 1516 a 1714. Eran una dinastía de origen alemán, con dos grandes ramas. La rama española y la rama austriaca. Esta dinastía tuvo una política donde, toda proporción guardada, las partes integrantes del Imperio (los Virreinatos) tenían una relativa libertad y autonomía.

En el caso de la Nueva España, el genio de esta dinastía, fue que durante la fundación de la Colonia, utilizaron y tomaron ventaja de las estructuras pre-existentes en la sociedad pre-hispánica para implantar sobre ellas su estructura de poder. Sin embargo, esto sólo fue posible por la participación activa y voluntaria de los señoríos indígenas.

Los Mexica «habían absorbido o tenían absoluto control político, sobre algunas decenas e imponían tributo sobre seis o siete centenares más». A la llegada de los españoles casi la totalidad de estos señoríos «decidieron aliarse a los recién llegados»[ por motivos diversos, pero en el que el sistema de terror religioso tuvo una importancia crucial. Al tener contacto con los señoríos indígenas, una de las acciones inmediatas por parte de los conquistadores fue la prohibición de los sacrificios humanos y por otra parte iniciar la introducción de la moral y el sistema de valores judeo-cristiano.

Una vez consumada la caída de México-Tenochtitlan, se fomentó y protegió a las «Repúblicas de Indios». Esto es, se permitió la supervivencia de los señoríos pre-hispánicos, donde los líderes indígenas conservaron su estatus, posición y privilegios. Además, los «usos y costumbres» a excepción del sacrificio humano se mantuvieron prácticamente intactos. «Casi todos los señoríos subsistieron como cuerpos políticos durante la época colonial y gran porcentaje de los nobles indígenas permanecieron en sus posiciones de privilegio , recibiendo gran parte de los tributos y servicios que les correspondían durante todo el siglo de la Conquista y aún después».

Cabe recalcar que la evangelización de la población indígena no fue inmediata, sino por el contrario un proceso lento, arduo que requirió de mucha perseverancia y creatividad por parte de los misioneros y que tomó la mayor parte del siglo para completarse. Al contrario de lo que se cree comúnmente, la evangelización de los indios no fue un proceso que se completó a «sangre y fuego». La consolidación del Imperio Español en la Nueva España requería de estabilidad política y social.

Los señoríos y las «Repúblicas de Indios» son la base de los pueblos como Calacoaya, Tonala, Xochimilco, Tlalpan, Chiautempan, Coyoacan que son sólo ejemplos de miles que aún el día de hoy existen y se pueden reconocer a través de la parte central y sur de la actual República Mexicana. Su supervivencia es un testamento al éxito de esta estrategia de asimilación por parte del Imperio Español.

El papel de los encomenderos

Nueva España nació como una calca del imperio Mexica, aun en su estructura funcional, con una obvia y crucial excepción. Dejaron de exigirse servicios militares y cuerpos para el sacrificio.

Al contrario de la versión oficial, la supervivencia así como la participación activa y voluntaria de los señoríos indígenas era esencial para que el sistema colonial funcionara, pues era imposible, dado su escaso número, que Cortés y sus soldados anduvieran imponiendo su voluntad la mayoría indígena.

Se trataba de un sistema de dominio indirecto, cuyo punto crítico dependía de la efectividad de la intermediación a cargo de nada menos y nada más que del cacique indígena.

Para controlar a los caciques indígenas, los conquistadores crearon la figura del encomendero. Así una vez lograda la pacificación, los conquistadores se transformaron en encomenderos. La función del encomendero era mantener la funcionalidad del sistema y, a cambio, podía quedarse con el tributo. Por cada señorío indígena existía una encomienda española. La otra obligación del encomendero era la conversión y evangelización de los indios. Al menos idealmente, ésta era la función principal, pues al español se le encomiendan los indios para su conversión al cristianismo.

Desde el punto de vista europeo de aquel tiempo, la legitimidad de la Conquista Española del Nuevo Mundo venía de la obligación de la Corona Española de convertir a sus recién adquiridos súbditos paganos, es decir, una continuación de la Reconquista de la Península Ibérica, donde las Coronas de Castilla y Aragón.

El papel de los misioneros

La justificación legal de la conquista se dio como un instrumento de la difusión de la Fe Católica. Al menos en principio, era obligación de los conquistadores, ahora transformados en encomenderos, la conversión de los indios. En la práctica, esta obligación, sin embargo, tuvo que esperar a la llegada de los frailes. La evangelización, fue confiada por el Papado a los frailes. «Los primeros en establecerse fueron los Franciscanos (1524), seguidos por Dominicos, Agustinos y Mercedarios»

Así como a los encomenderos, a los recién llegados frailes tuvieron que apoyarse en la realidad pre-hispánica. Ajustándose a la disposición de los señoríos indígenas, la jurisdicción de las «doctrinas» (parroquias predicadoras), se calcaba de las de su respectivo señorío indígena.

La red de relaciones se cerraba con el tlatoani (o cacique). Su adhesión a las practicas cristianas era esencial para asegurar la respuesta positiva de su pueblo. Un punto muy sensible, fue lograr la recomposición de las familias conforme al modelo cristiano (monogámico), lo que hizo cambiar normas de matrimonio, parentesco y herencia. Lo cual, simple y sencillamente no se hubiera podido sin el apoyo de las autoridades indígenas locales.

La misma red actuó para estrechar el cerco que acabó clausurando los templos pre-hispánicos y ahogando a los sacerdotes del viejo culto por hostigamiento y falta de recursos. Encomenderos, caciques y frailes formaban así una trilogía estrechamente ligada y efectiva.

Comercio

El puerto de Veracruz fue su principal puerto al océano Atlántico, y el de Acapulco el principal al océano Pacífico. Ambos puertos fueron fundamentales para el comercio ultramarino, especialmente con Asia, como fue el caso del Galeón de Manila (también conocida como la Nao de China), que era un buque que hacía dos viajes al año entre Manila y Acapulco, cuyas mercancías eran después transportadas por tierra de Acapulco a Veracruz y posteriormente reembarcadas de Veracruz a Cádiz, España. Así pues, los buques que zarpaban de Veracruz iban generalmente cargados de mercancías de oriente procedentes de los centros comerciales de las Filipinas, más los metales preciosos y recursos naturales de México, Centroamérica y el Caribe.

Sin embargo, estos recursos no se tradujeron en desarrollo para la metrópoli debido a la frecuente inmersión de España en guerras en Europa, así como por la constante merma al transporte ultramarino hecho por los asaltos de las compañías de bucaneros (ingleses), corsarios (holandeses) y piratas (mixto). Estas compañías fueron inicialmente financiadas por, primero, la bolsa de Amsterdam —la primera de la historia y cuyo origen se debe precisamente a la necesidad de fuentes de financiación de empresas de piratas—, así como posteriormente por la bolsa de Londres. Lo anterior es lo que algunos autores llaman el «proceso histórico de transferencia de riqueza del sur hacia el norte».

Vida cultural

Este virreinato fue la base del mosaico cultural y racial del período americano. En su seno se fusionaron a lo largo de los 300 años de virreinato las culturas nahuatl, maya, tolteca, mixteca, zapoteca y española. Así mismo, se dio una gran cantidad de mezclas raciales: mestizos, mulatos, castizos, etc. Figuras como Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón destacan como sus más notables contribuyentes a la literatura española, así como Manuel Tolsá en la arquitectura. Relativo a instituciones financieras destacó Pedro Romero de Terreros, fundador del Nacional Monte de Piedad (También llamado Monte Pío), génesis del micro crédito a nivel mundial. También destacan los descubrimientos químicos de Andrés Manuel del Río, descubridor del Eritronio, posteriormente renombrado Vanadio, en la tabla periódica de los elementos químicos.

Dentro de la arquitectura existieron los siguientes estilos:

  • monásticos

  • mudéjar

  • plateresco

  • barroco

  • churrigueresco

  • neoclásico.

Territorio

En 1543, las provincias de Tabasco, Chiapas y Campeche pasan a la jurisdicción de la Real Audiencia de Guatemala (o de los Cofines).

En 1548, Tabasco (se hizo efectiva en 1560) y Yucatán (con Campeche) vuelven a depender de la Audiencia de México.

El 13 de febrero de 1548, por real cédula del rey Carlos I, se crea la Real Audiencia de Nueva Galicia, establecida originalmente en Compostela, pero trasladada a Guadalajara el 10 de diciembre de 1560.

En 1675 se crea la provincia de Nueva Extremadura con la parte occidental del Nuevo Reino de León.

En 1732 se creó la gobernación de Sinaloa.

Por la Real Orden del 2 de agosto de 1776, se creó la Comandancia General de las Provincias Internas en la zona septentrional del virreinato, con capital en Arizpe y bajo jurisdicción de la Audiencia de Guadalajara. Estas provincias eran: Nueva Vizcaya, Nuevo México, Nuevo Reino de León, Coahuila, California, Nayarit, Culiacán, Sonora, Texas y Nuevo Santander. Quedaron bajo el gobierno de un comandante general que dependía directamente del rey.

En 1786 la comandancia de las Provincias Internas se divide en tres comandancias, la del Poniente, la del Centro y la del Oriente (Nuevo Santander, Texas, Nuevo León y Coahuila).

En 1786, se crea la intendencia de Arizpe con las provincias y alcaldías de los gobiernos de Sonora y Sinaloa.

En 1787 Nuevo Santander pasa a depender de la intendencia de San Luis Potosí.

En 1788, se crearon las comandancias de las Provincias Internas de Oriente y de Occidente, integrándose a ésta última Nueva Vizcaya, Nuevo México, Sonora, Sinaloa y la Comandancia de las Californias, mientras que la primera queda integrada por las provincias de: Nuevo León, Coahuila, Texas, Santander y los distritos de Parras y de Saltillo.

En 1789 Aguascalientes y Juchipila pasan de la jurisdicción de la intendencia de Guadalajara a la de la Intendencia de Zacatecas.

En 1790 se reunifica la comandancia general de las Provincias Internas, pero vuelve a sufrir cambios en 1791, 1792 (pasaron al control del virrey) y 1804. [6]

En 1793 las Californias, el Nuevo Reino de León y Nuevo Santander se separaron y se pusieron bajo gobernantes militares directamente sujetos al virrey. Ese año Tlaxcala se separó de la intendencia de Pueblo y se constituyó en gobierno militar.

El partido de Cuautla-Amilpas, pasa el 8 de septiembre de 1792 a la Intendencia de México desde la intendencia de Puebla, que por Cédula Real del 2 de marzo de 1793 pierde también Tlaxcala y luego recibe Tlapa e Iguala. [7]

En 1804, fueron separadas la Alta y la Baja California, cada una pasó a tener un gobierno militar.

En 1812, al emitirse la Constitución de Cádiz, el Virreinato desapareció y su territorio fue dividido en provincias que no estaban jurídicamente subordinadas entre sí. En 1814 el rey Fernando VII restableció el Virreinato, que se extinguió definitivamente en 1820 al restaurarse el régimen constitucional.

División eclesiástica

El papa León X a petición del emperador Carlos V y por solicitud de Diego Velásquez, erigió el 24 de enero de 1519 la Diócesis Carolense (por el nombre del emperador). No le fue asignado un territorio definido en la Nueva España y el 13 de octubre de 1525 fue mudada hacia el centro de México.

Por Real Cédula del 19 de septiembre de 1526, Carlos V fijó los límites de la diócesis que tomó el nombre de Obispado de Yucatán y Santa María de los Remedios:

La provincia de Tlaxcalteche inclusive San Juan de Ulúa, que confina con y aguas vertientes hasta llegar a Matlatla y la Villa Rica de la Veracruz y la Villa de Medellín, inclusive con todo lo que Tabasco y desde el Rió Grijalva asta llegar a Chiapas

La sede estuvo en Tlaxcala hasta 1539 en que pasó a Puebla.

En 1530 se creó el Obispado de México, que pasó a arzobispado el 11 de febrero de 1546 al crearse la provincia eclesiástica de México.

En 1535 fue erigido el Obispado de Oaxaca o Antequera, al año siguiente el de Michoacán y en 1539 el de Chiapas.

En 1548 fue creado el Obispado de Guadalajara y en 1561 el de Yucatán.

En 1620 fue erigido el Obispado de Nueva Vizcaya en Durango.

El 15 de diciembre de 1777 se creó el Obispado de Linares o Monterrey en Nueva León y el 7 de mayo de 1799 fue creado el de Sonora. [8]

La Provincia Eclesiástica de México quedó así constituida por el Arzobispado de México y sus sufragáneos los obispados de Tlaxcala-Puebla, Oaxaca, Michoacán, Chiapas, Guadalajara, Yucatán, Durango, Linares y Sonora.

Índice

Constitución de Apatzingán de 1814

(22 de octubre de 1814)

CAPÍTULO XIII.

(Constitución de Apatzingán de 1814).

DE LAS INTENDENCIAS DE HACIENDA.

Estos son algunos puntos los cuales explican la integración de de las intendencias de gobierno.

  • Se crea cerca del Supremo Gobierno y con sujeción inmediata a su autoridad una intendencia, que administre todas las rentas y fondos nacionales.

  • Esta intendencia se componía de un fiscal, un asesor letrado, dos ministros, y el jefe principal, que conservaba el nombre de intendente general, y además había un secretario.

  • De las mismas plazas han de componerse las intendencias provinciales, que deberán establecerse con subordinación a la general. Sus jefes se llamaban intendentes de provincia.

  • Se crearon también tesorerías foráneas, dependientes de las provinciales, según que se juzgaren necesarias para la mejor administración.

  • El Supremo Congreso dictaba la ordenanza que fijaba las atribuciones de todos y cada uno de estos empleados, su fuero y prerrogativas, y la jurisdicción de los intendentes.

  • Así el intendente general, como los de provincia funcionarán por el tiempo de tres años.

  • Índice

    (4 de octubre de 1824)

    Título VII.

    (Constitución de 1824).

    Sección única. De la observancia, interpretación y Reforma de la Constitución y Acta constitutiva

    Este titulo habla de cómo se podían hacer reformas a esta constitución y al acta constitutiva así como cuales no se podían cambiar.

    Estos son los puntos más sobresalientes.

    • Todo funcionario público, antes de tomar posesión de su puesto debe prestar juramento de guardar a esta constitución y el acta constitutiva.

    • El congreso dicta todas las leyes y decretos que se crean a fin de que se haga efectiva la responsabilidad de los que quebranten esta constitución o el acta constitutiva.

    • Sólo el congreso general podía resolver las dudas que ocurrían sobre lo que significan los Artículos de esta constitución y del acta constitutiva.

    • Las legislaturas de los estados pueden hacer observaciones, según les parezca, sobre los Artículos de esta constitución y del acta constitutiva.

    • Decía que el congreso en este año (1836) se limitaría a calificar las observaciones que merecían sujetarse a la deliberación del congreso, y esta declaración se comunicaría al presidente, quien la publicaría sin hacer observaciones.

    • El congreso siguiente en el primer año de sus sesiones ordinarias se ocupaba de las observaciones a las reformas que crea convenientes

    • Para reformar o adicionar esta constitución en el acta constitutiva, se observarían las reglas prescritas en los Artículos, todos los requisitos prevenidos para la formación de las leyes, a excepción del derecho de hacer observaciones concedido al presidente en el Artículo 106.

    • Establecía que Jamás se podrían reformar los Artículos de esta constitución y de la acta constitutiva que establecen la libertad e independencia de la nación mexicana, su religión, forma de gobierno, libertad de imprenta, y división de los poderes supremos de la federación y de los estados.

    Dada en México a cuatro del mes de octubre del año del señor de mil ochocientos veinticuatro: cuarto de la independencia; tercero de la libertad, y segundo de la federación.

    Siete Leyes

    Las Siete Leyes fueron una serie de instrumentos constitucionales que alteraron la estructura de la naciente República Mexicana, a principios del siglo XIX. Si bien fueron promovidas por Santa Anna que con licencia en el cargo de Presidente de México intrigaba desde su hacienda Manga de Clavo en Veracruz, las leyes fueron promulgadas por el Presidente interino José Justo Corro el 15 de diciembre de 1836. Estas medidas de corte centralista ocasionaron la declaración de independencia de Zacatecas y Texas.

  • Los quince artículos de la primera Ley, otorgaban la ciudadanía a aquellos que supieran leer y tuvieran un ingreso anual mínimo de 100 pesos, excepto para los trabajadores domésticos, quienes no tenían derecho a voto.

  • La segunda Ley permitía al Presidente el cierre del congreso y la supresión de la Suprema Corte, prohibiendo a los militares tomar este último cargo.

  • Los 58 artículos de la tercera Ley establecían un Congreso bicameral (Senadores y Diputados), electos por órganos gubernamentales. Los Diputados ocupaban el cargo por cuatro años, y los Senadores por seis.

  • Los 34 artículos de la cuarta Ley especificaban el mecanismo de elección presidencial, donde la Suprema Corte, el Senado y la junta de Ministros nominarían a tres candidatos cada uno, y la cámara baja (Diputados) elegiría de entre los nueve candidatos, al Presidente y al Vicepresidente.

  • La quinta Ley especificaba el mecanismo de elección de los once miembros de la Suprema Corte de Justicia, de la misma forma que el mecanismo de elección presidencial.

  • Los 31 artículos de la sexta Ley sustituían a los Estados federados, por Departamentos cuyos Gobernadores y legisladores eran seleccionados por el Presidente.

  • La séptima Ley prohibía volver al sistema legal anterior por seis años

  • Segunda Ley Constitucional de las siete leyes.

    Compuesta de 23 artículos, fue toda una innovación, pues contempló la creación de un exótico ``Supremo Poder Conservador'', compuesto por cinco miembros que podían ser reelectos. Para ser miembro era necesario, entre otros requisitos, tener una renta anual de tres mil pesos y haber desempeñado algún cargo como presidente de la República, vicepresidente, senador, diputado, secretario de despacho o magistrado de la Suprema

    Corte de Justicia. Las atribuciones del Supremo Poder Conservador eran (¡nada menos!): declarar la nulidad de una ley o decreto, la de los actos del Poder Ejecutivo y los de la Suprema Corte de Justicia. Asimismo, declarar la incapacidad física o moral del presidente de la República, suspender a la Suprema Corte de Justicia, y hasta por dos meses las sesiones del Congreso general, restablecer constitucionalmente a cualquiera de los tres poderes, en el caso de que hubieran sido disueltos por una revolución, declarar la voluntad de la nación cuando fuera conveniente, negar u

    otorgar la sanción a las reformas constitucionales y calificar las elecciones de los senadores. Para rematar el absurdo, se decretó que el Supremo Poder sólo era responsable ante Dios y la opinión pública (artículo 17) y sus individuos en ningún caso podrían ser juzgados ni reconvenidos por sus opiniones.

    (5 de febrero de 1857)

    Titulo I.

    (Constitución de 1857).

    Esta fue promulgada el 5 de febrero de 1857 (en México). También la constitución de 1917 fue promulgada un 5 de febrero (en Querétaro). entre los diputados notables del congreso constituyente de 1856 se encontraban Ignacio Ramírez, político y poeta conocido como "el nigromante", José maría mata, Ponciano Arriaga, santos degollado, Melchor Ocampo, miguel y Sebastián lerdo de tejada, benito Juárez, y otros más.

    La mayoría de ellos de ellos eran masones. Como no había conservadores entre ellos, esta constitución salió puramente liberal, lo que provocó en los conservadores un descontento y rechazó absoluto, declarándose enemigos de ella y repudiándola.

    Algunos de sus puntos eran:

    1. no se reconoció la libertad de cultos, únicamente la religión cristiano-católica. Esto era un ardid político para que la juraran todos.

    2. decretaba ya, parcialmente, la diferencia o separación entre la iglesia y el estado.

    3. establecía un registro civil. Con esto, el registro parroquial dejaba de ser el oficial.

    4. no se nacionalizaban los bienes del clero; pero la iglesia no podía administrar o poseer bienes raíces.

    5. el respeto a las garantías individuales, llamados derechos humanos, declarados por primera vez durante la revolución francesa.

    6. establecía un sistema unicameral en el poder legislativo; con ello desaparecía la cámara de senadores y quedaba solo la de diputados. Esto no fue del agrado de comonfort porque se dotaba de gran fuerza al poder legislativo y con ello el ejecutivo perdía ventaja en el dominio del país.

    7. se ratificaba la ley Juárez, es decir se prohibía a los tribunales eclesiásticos y militares conocer en materia que no fuera de su absoluta competencia.

    8. proclamaba la libertad de pensamiento y expresión del hombre.

    9. proclamaba la libertad de enseñanza y de prensa. Esa libertad de prensa atacaba a la iglesia; pero también era un arma de doble filo, porque se podía revertir contra el gobierno mismo y presentarlo o exponerlo públicamente.

    10. sé reimponía la exclaustración.

    Los derechos del hombre fueron escritos en veintinueve artículos, en ellos se destaco que eran la base de las instituciones y que el ser humano era libre e igual ante la ley, por lo que se excluían los tribunales especiales, los títulos de nobleza y los honores hereditarios.

    Finalmente el Congreso promulgó la nueva Constitución el 5 de febrero de 1857.

    Esta declaraba la libertad de enseñanza, de imprenta, de industria, de comercio, de trabajo y de asociación. Volvía a organizar al país como una república federal. Entre otras cosas, incluía un capítulo dedicado a las garantías individuales, y un procedimiento judicial para proteger esos derechos conocidos como amparo.

    El Porfiriato.

    Luego que Laredo abandonó la presidencia, Porfirio Díaz se hizo del poder y, para darle legalidad a su Gobierno, dejó el mando a Juan N. Méndez que convoco a Elecciones. Porfirio Díaz resulto triunfante a en los comicios y, a partir del 5 de Mayo de 1877, empezó a dominar paulatinamente el escenario político mexicano. Para tal efecto:

  • Reformó la Constitución para prohibir la reelección inmediata.

  • Utilizo contra gavilleros y ladrones la ya famosa "ley fuga" y a sus enemigos políticos les aplicó el sistema de "mátalos en caliente".

  • Logró el reconocimiento de su gobierno por parte de los Estados Unidos y reanudo relaciones oficiales con Belga, Alemania, Italia, Francia, España e Inglaterra.

  • Estableció un sistema centralista con apariencia de Federal.

  • Para el gobierno el periodo 1880-84, Porfirio Díaz apoyó la candidatura a la presidencia de su compadre Manuel González. Éste, que resultó triunfador en las elecciones, continuo la obra iniciada por aquel, consolidando su política ferroviaria hasta comunicar la cuidad de México con los Estados Unidos y establecer la primera institución de crédito oficial: El Banco Nacional Mexicano.

    No obstante los logros alcanzados en su administración, a González se le acuso de corrupción de haber puesto en circulación las monedas de níquel y de reconocer la deuda Inglesa tan desventajosa para México. Esto acarreo un enorme desprestigio al final de su mandato, en que también se promulgo la Ley de Deslinde y Colonización de terrenos Baldíos.

    La segunda administración de Porfirio Díaz (1884-88) se inicio en momentos difíciles, no solo desde el punto de vista económico, sino que también en el aspecto político. Para afrontar lo anterior, se suspendió el pago de la deuda interna y se reconoció la duda inglesa, al mismo tiempo que se establecía una política de conciliación con destacados miembros de diferentes grupos sociales, al igual que con los altos jerarcas eclesiásticos.

    También en este periodo se origino la Guerra de Yaqui (1885-1909) en la que los habitantes de la región lucharon por mantenerse independientes de gobierno de centro; murió en prisión el ladrón generoso Chucho El Roto (1885); el general Trinidad García de la Cadena, opositor político de Porfirio Díaz, fue asesinado (1886); se reformo la constitución para permitir la reelección inmediata (1887);se empezó a celebrando el año nuevo (1887-88) y perdió la vida el Celebre bandolero Heraclito Bernal (1888).

    En el tercer periodo presidencial (1888-92), Díaz consolido su poder con base a los éxitos alcanzados en el segundo: la conservación de la paz (paz del sepulcro, decían sus opositores) y la conquista de prosperidad, sin embargo, el los últimos años de este cuatrienio la popularidad del presiente se vio amenazada por una crisis financiera que puso en peligro la tan ponderada prosperidad: la pérdida general de las cosechas ocasionadas por las terribles sequías y la depreciación de la plata en los mercados mundiales, factores que a su vez generaron la devaluación del peso mexicano (En 1870 el peso y el dólar se intercambiaba a la par, el 1890 un peso por .87 dólar y el 1894 un peso por.51 dólar).

    Como consecuencia de los anteriores, el cuarto periodo de Porfirio Díaz (1892-96) se inicio en condiciones de aguda crisis económica que afectaba directamente a lo social y repercutía en el ámbito político. Por fortuna, en 1893 José Ives Limantour se hizo cargo de la Secretaría de Hacienda y logro superar la crisis, circunstancias que favoreció la reelección de Porfirio Díaz para su quinto periodo presidencial (1896-1900). Limantour organizaría también el sistema bancario mediante la Ley General de Instituciones de Crédito 1897.

    A partir de 1896, la reelección de Díaz fue indefinida; cada cuatro años hubo elecciones y en cada una de ellas resulto electo "El Caudillo Necesario".

    Con el porfirismo, la economía mexicana entro en la fase capitalista y sus diferentes áreas de producción fueron incorporadas, en mayor o menor medida, al sistema económico de los países industrializados.

    El comercio y la industria

    Comercio las potencias mundiales de la etapa del porfiriato habían llegado a una nueva etapa del capitalismo: el imperialismo. La llamada segunda revolución industrial generó un aumento importante en la siderurgia, los transportes y la electrificación, haciendo más agudas las necesidades de materias primas industriales, alimentos, carbón y petróleo, mercados para los nuevos y numerosos productos, así como la salida para los fuertes capitales. Eso condujo a una nueva división internacional del trabajo. El desarrollo de las exportaciones mexicanas y el de un mercado interno mexicano estuvieron ligados estrechamente. Conforme crecían las exportaciones, aumentaba la demanda de los productos.

    Con el progreso del sistema ferroviario se abarataban los costos del transporte, y esto fue positivo para el crecimiento de las transacciones interiores. Industria el desarrollo industrial durante el porfiriato se vio favorecido por varios factores: la construcción de las vías de ferrocarril, la creación de un mercado interno más amplio e integrado, el aumento de la población y la inversión extranjera. Hasta 1890 la presencia de grandes compañías extranjeras dotadas de maquinaria y técnicas de producción y administración modernas le dieron un vigoroso impulso a la industria. Crecieron en forma importante las industrias textiles, de calzado, peletera, bebidas, papel, vitivinícola, productora de azúcar y alimenticia. Experimentaron también un avance importante las industrias fabricantes de cemento, siderurgia, y química. Debido al crecimiento industrial en ciudades como México, puebla, Orizaba, monterrey, Guadalajara, se inició consecuentemente la aparición del proletariado industrial; se integraba por peones cuya situación era mala: castigos, descuentos, largas jornadas, no tenían sindicatos, prestaciones ni derechos laborales; al igual que en las haciendas, existían tiendas de raya en las fábricas. La mayor parte del capital extranjero invertido en la industria era francés: 53.2% colocado sobre todo en textiles; le seguían Alemania, los estados unidos e Inglaterra; sin embargo 0no puede hacerse a un lado la importancia del capital nacional en la industria.

    DECADENCIA DEL PORFIRIATO

    En su sexto periodo de gobierno (1900-04), Porfirio Díaz manifestó su apoyo al Secretario de Hacienda José Ives Limantour para sucederlo en la presidencia, al mismo tiempo que alentaba las aspiraciones de Secretario de Guerra Bernardo Reyes con la misma finalidad. Sin embargo, la rivalidad que se genero entre ambos candidatos fue tan escandalosa y el desprestigio que se causaron tan grave, que sus ambiciones políticas cayeron por su propio peso.

    Ante la falta de un digno sucesor del dictador, los diferentes grupos políticos se conciliaron con el fin de preparar una nueva reelección y propusieron la creación de la Vice-Presidencia y la ampliación del periodo de gobierno a seis años, de tal suerte que, en las elecciones de 1904 triunfo la formula Porfirio Díaz, Ramón Corral para dirigir al país en el sexenio 1904-10.

    En este periodo se intensificaron los conflictos políticos a causa de la obstinada permanecía de Díaz en el poder personalista de su gobierno. También ocurrieron lo más graves conflictos sociales debido al alto costo que el régimen tenía que pagar el haber sacrificado al alto costo que el régimen tenia que pagar al haber sacrificado la justicia social en aras del progreso material.

    Tras varios años de persecuciones, encarcelamientos y clausuras, los colaboradores del diario Regeneración constituyeron en 1905 el partido Liberal Mexicano presidido por Ricardo Flores Magon, cuyo objetivo central era combatir la dictadura de Días luego de la huelga de Cananea, son. En junio de 1906, al mes siguiente el partido, dio a conocer su programa en el cual, entre otras cosas, demandaba para los trabajadores:

    Jornada laboral de 8 horas, salario mínimo de un peso pagado en moneda de curso legal, higiene en fabricas y talleres, descanso dominical indemnización por accidentes y pensión por retiro, prohibición del trabajo infantil, etc.

    También en 1906, grupos floresmagonistas se levantaron en armas en Coahuila, Veracruz y Chihuahua, pero fueron reprimidos con crueldad por el ejercito porfirista, al igual que quienes participaron el la huelga de río blanco. A principios de 1907. Lo mismo ocurrió con las incontables rebeliones de campesinos mexicanos que siempre protestaron por el despojo de sus tierras.

    El hecho de que en febrero de 1908 Díaz haya declarado a un periodista estadounidense que ya no deseaba continuar en el poder y que vería con gusto la formación de partidos políticos de oposición, motivó a Francisco I. Madero a publicar su libro "La sucesión presidencial de 1910" en el que invitaba al pueblo a formar partidos independientes.

    Surgieron así varios partidos políticos de efímera duración, y el 1909 se formo el antirreleccionista que contaba entre sus miembros a Francisco I. Madero, Emilio Vázquez Gómez, Toribio Esquibel Obregón, José Vasconselos, Roque Estrada, Luis Cabrera, Félix Palavicini y otros.

    En 1910 en el antirreleccionista, aleado del nacional democrático, lanzo como candidatos a la presidencia y Vicepresidencia respectivamente, a Madero y Francisco Vásquez Gómez. En plena campaña electoral, Madero fue detenido en Monterrey el 7 de junio y trasladado a San Luis Potosí donde permaneció en prisión mientras se celebraban las elecciones en las que la formula Díaz-Corral Triunfo de Nuevo, ahora para el periodo 1910-16.

    Luego de la gran celebración del centenario del inicio de la Independencia Mexicana en al que, entre otras cosas, se inauguró la Capital Mexicana la Columna de las Independencia, Madero se fugo hasta San Antonio Texas, donde redacto el plan de San Luis (5-oct.1910) en el que, esencialmente: declaraba nula la reelección de Díaz, asumía provisionalmente la presidencia, llamaba al pueblo a levantarse en armas a partir del 20 de noviembre de 1910, prometía a los campesinos la restitución de sus tierras o la indemnización correspondientes y proclamaba los principios de sufragio efectivo y no reelección.

    El plan de San Luis se difundió rápidamente y por todo el amito nacional, aparecieron grupos armados que apoyaron el movimiento de Madero. Caudillos como Adrián González, Pascual Orozco, entre otros.

    Iniciándose así la primera etapa de la Revolución Mexicana y, tan solo 6 meses de lucha, lograron que se firmaran los convenios de Cuidad Juárez (21 de mayo 1911) en los que se estipulaba:

  • La renuncia de Porfirio Díaz a la presidencia.

  • La renuncia de Madero al poder que le conferían el plan de San Luis.

  • El gobierno Interno de Francisco León de la Barra.

  • La convocatoria a nuevas elecciones.

  • El licenciamiento de las fuerzas revolucionarias de Madero.

  • Luego de la renuncia de Díaz (25 de mayo de 1911), de la Barra inicio su interinato en el Cual surgieron conflictos políticos que obedecían a dos factores:

    Por un lado la imposibilidad de conciliación entre revolucionario y porfiristas en un mismo Gobierno, y por el otro, la profunda división que la actitud inconsistente de Madero causara en el grupo revolucionario al no cumplir promesas agrarias. En medio de estos conflictos se celebraron elecciones en alas que la formula Francisco I. Madero y José Ma. Pino Suárez como candidatos a la presidencia de la republica, y el partido constitucional progresista, resulto triunfadora por una inmensa mayoría.

    Renuncia de Porfirio Díaz

    A los C.C. secretarios de la H. Cámara de Diputados

    Presente.

    El pueblo mexicano, ese pueblo que tan generosa, mente me ha colmado de honores, que me proclama su Caudillo de intervención, que me secundo patrióticamente todas las obras emprendidas para impulsar la industria de la republica, ese pueblo, señores diputados, se ha insurreccionado en bandas milenarias armadas, manifestando que mi presencia en el ejercito del suprema poder ejecutivo, es causa de su insurrección.

    No conozco hecho alguno imputable a mi que me motivara ese fenómeno social; pero permitiendo, sin conceder, que pueda ser culpable inconsciente, esa posibilidad hace de mi persona la menos apropósito para raciocinar y decir sobre mi propia culpabilidad.

    En tal concepto, respetando, como siempre he respetado la voluntad del pueblo, y de conformidad con el Art. 82 de la Constitución Federal vengo ante la suprema representación de la nación a dimitir sin reserva el encargo de presidente constitucional de la Republica, con que me honró el pueblo nacional; y lo hago con tanta mas razón cuando que para retenerlo seria necesario seguir derramando sangre mexicana, abatiendo el crédito de la nación, derrochando sus riquezas, segando sus fuentes y exponiendo su política a conflictos internacionales.

    Espero, señores diputado, que calmadas las pasiones que acompañaban a toda revolución, un estudio mas concienzudo y comprobado haga surgir en la conciencia nacional un juicio correcto que me permita morir, llevando en el fondo de mi alma una justa correspondencia de la estimulación que en toda mi vida he consagrado y consagrare a mis patriotas. Con todo respeto.

    REVOLUCIÓN MEXICANA

    Entre 1910 y 1920 México fue sacudido por una serie de luchas y revueltas conocidas como revolución mexicana, que intentaron transformar el sistema político y social creado por Porfirio Díaz. La revolución mexicana, que contribuyó a formar el México contemporáneo, no tuvo un carácter homogéneo, sino que consistió en una serie de revoluciones y conflictos internos, protagonizados por distintos jefes políticos y militares que se fueron sucediendo en el gobierno de la nación. En sus orígenes, las primeras tentativas revolucionarias, inspiradas por Francisco I. Madero, pretendían el derrocamiento de Porfirio Díaz, que se había mantenido en el poder durante más de treinta años. Tras el triunfo de los maderistas, la necesaria reconstrucción del país se vio dificultada por las disputas entre las propias facciones revolucionarias.

    Después del asesinato de Madero, hubo nuevas luchas en las que triunfó Venustiano Carranza, quien promulgó la constitución de 1917, paso decisivo para la organización del estado posrevolucionario. No obstante, los sectores más radicales de la revolución mantuvieron la lucha hasta 1920.

    La revolución maderista La revolución mexicana nació en un panorama de insatisfacción contra la política elitista y oligárquica de Porfirio Díaz, que había favorecido a los estamentos más privilegiados, sobre todo a los terratenientes y a los grandes capitalistas industriales. Si bien el país gozaba de prosperidad económica, las continuas reelecciones de Díaz causaban insatisfacción política entre las nacientes clases medias, en tanto que los beneficios de la prosperidad no habían alcanzado a los grupos más pobres de la sociedad.

    Madero, un rico terrateniente del norte del país, propuso una fórmula de compromiso político según la cual Díaz mantendría la presidencia y aquél, desde la vicepresidencia, iniciaría un proceso de reforma. Tras el rechazo de Díaz a la propuesta, Madero fue postulado candidato a la presidencia para las elecciones de 1910 por el Partido Antirreeleccionista, que incluía a intelectuales como Filomeno Mata y José Vasconcelos.

    Díaz hizo detener a su oponente y se declaró vencedor en las fraudulentas elecciones de junio, pero Madero logró escapar de la prisión y publicó en la localidad texana de San Antonio su célebre plan de San Luis Potosí, en el que denunciaba el fraude electoral e incitaba a la población a que se uniera a una sublevación el 20 de noviembre. Escasos fueron los levantamientos en la fecha señalada, pero el llamamiento contribuyó a alentar la sublevación posterior en diversos puntos de México. En el norte, en Chihuahua, Pascual Orozco y Francisco (Pancho) Villa, con unas tropas improvisadas, empezaron a asaltar las guarniciones gubernamentales; y en el sur, en Morelos, Emiliano Zapata llevó a cabo una sangrienta campaña contra los caciques locales.

    Otros focos revolucionarios destacados fueron Sonora, con José María Maytorena, y Zacatecas.

    Poco a poco se fue hundiendo el régimen de Díaz, cuyo ejército, dirigido por envejecidos militares, no supo hacer frente a las guerrillas revolucionarias. En la primavera de 1911, tras la caída de Ciudad Juárez, Díaz se vio obligado a renunciar y entregar el poder a Madero.

    Presidencia de Madero Después de un breve gobierno provisional, Madero fue electo presidente en octubre de 1911. Inicialmente su régimen fue acogido con entusiasmo por el pueblo, pero pronto se vio enfrentado al descontento de los campesinos, que reclamaban una reforma agraria, y al de los hacendados, que deseaban sofocar el radicalismo de los seguidores de Zapata. En noviembre de 1911, éste se rebeló contra Madero en Morelos a causa del retraso en la restitución de las tierras a las comunidades indígenas, punto que se había acordado en el plan de San Luis. Asimismo, Orozco optó en Chihuahua por la lucha armada ante la resistencia a poner en marcha la reforma agraria y nacionalizar el ferrocarril.

    Por otro lado, los sectores fieles al derrocado sistema porfirista, y los Estados Unidos, que veían peligrar sus intereses comerciales y petrolíferos, también contribuyeron a desestabilizar el gobierno maderista.

    Las tensiones llegaron al límite cuando estalló la revuelta de Félix Díaz, sobrino de Porfirio Díaz, que se enfrentó con las tropas federales del general Victoriano Huerta en la misma ciudad de México. El 18 de febrero de 1913, después de nueve días de bombardeos, conocidos como "la decena trágica", Huerta y Díaz se entrevistaron con el embajador estadounidense Henry Lane Wilson, y los tres concretaron un pacto contra Madero. Huerta asumió la presidencia de México y detuvo a Madero, que fue asesinado a los pocos días.

    El gobierno de Victoriano Huerta Las primeras medidas del nuevo presidente, tales como la prohibición de la libertad de prensa, la eliminación de destacados revolucionarios y la persecución de los movimientos obreros, contaron con el apoyo de los sectores más conservadores. Sin embargo, la oposición se organizó y pronto estalló una nueva insurrección en diferentes puntos.

    En el norte, en los estados de Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Tamaulipas, se sublevaron Venustiano Carranza y Pancho Villa; y en el sur, en Morelos, Zapata volvía a erigirse en líder de la revuelta. La alianza entre ambas facciones, tras el acuerdo de Guadalupe, y el apoyo del presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson a la causa revolucionaria, con el envío de tropas a Veracruz, llevaron a Huerta a exiliarse en julio de 1914.

    Luchas revolucionarias La designación de Carranza como nuevo presidente el 20 de agosto de 1914, en contra de las ideas de Villa, desató una nueva época de anarquía y luchas entre los distintos bandos revolucionarios. En el sur operaba el movimiento insurreccionista de Zapata, de carácter campesino y centrado en Morelos, que pedía la restitución de las tierras y la expropiación de los latifundios. Se trataba de una facción unida y coherente, pero con pocas posibilidades de triunfar debido a la limitación de sus planteamientos sociales, centrados en el problema agrario, y a la incapacidad de su ejército para extender la revolución por todo el país. Por su parte, Villa, en Chihuahua, defendía también las reivindicaciones campesinas y contaba con el apoyo de un amplio sector popular.

    El denominado "ejército constitucionalista" de Carranza era mucho más profesional y contaba con el respaldo, no de los campesinos, sino de los obreros, los mineros y los intelectuales.

    En la convención de Aguascalientes intervinieron representantes carrancistas, zapatistas y villistas y comparecieron Álvaro Obregón, aliado de Carranza, y Villa. En ella se intentó conciliar las facciones en lucha, pero resultó un rotundo fracaso. Se puso de manifiesto la rivalidad existente entre Villa y Carranza, y tan solo se pudo llegar a la designación de Eulalio Gutiérrez como presidente interino de la nación.

    Villa solicitó la ayuda de Zapata y ambos se enfrentaron a las tropas de Obregón y Carranza, que tenían el apoyo de los Estados Unidos. Los primeros fueron derrotados en 1915 en la batalla de Celaya y decidieron retirarse a sus respectivos estados. Zapata regresó a Morelos y allí fue asesinado en 1919 en una emboscada. Por su parte, Villa reorganizó su ejército en Chihuahua y, aunque fue vencido en Agua Prieta, aún pudo mantener una guerrilla, con la que realizó varias incursiones contra los Estados Unidos (a los que acusaba de apoyar a Carranza). La actitud belicosa de Villa obligó a los estadounidenses a enviar al general John J. Pershing en su persecución.

    El gobierno de Venustiano Carranza Al acceder de nuevo a la presidencia, en 1915, Carranza se dedicó a reorganizar el país, mientras las tropas de Obregón batían los focos de rebelión. Una de sus más importantes labores fue promover la elaboración de la llamada constitución de Querétaro, promulgada en 1917, que confería amplios poderes al presidente, daba al gobierno derechos para confiscar las tierras de los latifundistas, introducía medidas laborales referidas a salarios y duración de jornadas, y se mostraba decididamente anticlerical.

    Además, Carranza fue eliminando paulatinamente a sus anteriores enemigos. No obstante, en 1920, su decisión de dispersar una huelga del sector ferroviario en el estado de Sonora significó el hundimiento de su prestigio personal. Abandonado por sus seguidores, incluido Obregón, quedó solo en el poder; después de que Obregón lo hizo escapar de la ciudad de México, fue asesinado en su huida el 21 de mayo de 1920.

    Tras la muerte de Carranza, Adolfo de la Huerta asumió la presidencia interina hasta que Obregón fue elegido en las elecciones de noviembre de ese mismo año.

    Para muchos historiadores, la fecha de 1920 marcó la finalización de la revolución mexicana. Sin embargo, las revueltas militares y las situaciones de violencia esporádica prosiguieron hasta 1934, cuando llegó a la presidencia Lázaro Cárdenas, quien institucionalizó las reformas que se habían iniciado en el proceso revolucionario y que se legitimizaron con la constitución de 1917.

    Bibliografía:

    • & Enciclopedia Metódica Larousse en color.

    Ramón García-Pelayo y Gross.

    & Nueva Enciclopedia Temática (el mundo del estudiante).

    • Leyes fundamentales de México.

    Tena Ramírez

    Editorial Porrua.