Demanda agregada, oferta agregada y política fiscal

Precios. Fine Tuning. Limitaciones. Perspectivas clásicas y modernas

  • Enviado por: Susana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA 9

DEMANDA AGREGADA, OFERTA AGREGADA Y POLITICA FISCAL.

El modelo Keynesiano de Producción-Gasto o de Producción-DA, contenía una serie de supuestos sumamente restrictivos, adaptados a una economía de depresión, que ahora tendrán que ser levantados para hacer un análisis algo más realista de los problemas macroeconómicos existentes.

  • CAMBIOS EN LOS PRECIOS E INCIDENCIA EN LA DA.

  • En el enfoque Keynesiano visto hasta ahora, la DA se definía con precios constantes. Sin embargo, tal DA también podrá redefinirse cuando el nivel de precios P sea variable. La idea keynesiana de que la DA es función creciente de la Producción real (Y) se sostendrá como esencialmente correcta, aunque tal DA venga ahora influenciada negativamente por el nivel de precios P.

  • Cambios en los precios y alteraciones de la DA.

  • La Riqueza Real es el volumen de activos netos, físicos o monetarios, mantenidos por los consumidores en un determinado momento temporal, medido en pesetas corrientes. El valor de los activos físicos contenidos en esa Riqueza Nominal no se alterará cuando se produzca el fenómeno inflacionario, sin embargo, el efecto de la inflación sobre la riqueza monetaria mantenida no será neutral dado que la elevación de los precios erosionará la capacidad adquisitiva de los saldos líquidos (nominales) mantenidos.

    La relación entre el consumo y los saldos líquidos reales mantenidos (M/P) es positivo, al igual que también lo es la relación entre el consumo y la Renta Personal Disponible de los consumidores.

    Si el nivel de precios bajara, entonces el valor de los saldos reales líquidos mantenidos se elevaría, lo que incitaría a consumir más, desplazando la función de Consumo hacia arriba en el espacio. Inversamente, si el nivel de precios subiera, la liquidez real disponible se reduciría, por lo que su demanda de bienes de consumo se desplazaría hacia abajo arrastrando así la DA. Desplazamientos estos que equivaldrían (a efectos de la determinación de la renta de equilibrio (Y*)) a elevaciones en los Gastos Públicos o de los Impuestos, con precios constantes.

    Los cambios habidos en el nivel de precios no afectarán sólo al nivel del Consumo, sino también al de Inversión, a través de la incidencia de las modificaciones de aquéllos en los tipos de interés.

    Cuando suban los precios, la liquidez real disponible (en los bancos) para la realización de préstamos se reducirá, lo que propenderá a que los tipos de interés reales se eleven. Y si esos tipos de interés se elevan, los empresarios tenderán a invertir en menor medida, dada la relación inversa existente entre la Inversión y los tipos de interés reales.

    Por otro lado, si el nivel de precios internos P cayera, el volumen de Exportaciones se elevaría al hacerse estas más competitivas, en tanto que el volumen de Importaciones se contraería al resultar ahora proporcionalmente más caros los precios de los productos importados. Esto quiere decir que si P se redujera, la DA se desplazaría hacia arriba al exportarse más e importarse menos, induciéndose así una elevación de la Producción o de la Renta Nacional. En sentido opuesto, si el nivel de precios internos (P) se elevara las exportaciones netas caerían, lo que promovería una caída de la DA que induciría a su vez una reducción de la Renta o Producción nacionales.

    Los cambios habidos en el nivel agregado de los precios P afectarán al nivel de la DA Keynesiana por tres vías:

  • Alterando la demanda de Consumo por la vía del efecto liquidez real.

  • Modificando la demanda de Inversión por la vía del efecto sobre el tipo de interés real.

  • Alterando la demanda de Exportaciones Netas por la vía del cambio en los precios relativos (P/P*) de lo importado y lo exportado.

  • Derivación de la curva de DA en función de P.

  • Habrá una relación inversa entre la DA y el nivel de precios P, por lo que la función DA (P) tendrá una pendiente negativa.

  • Desplazamientos de la DA (P).

  • Hay dos tipos de variables que afectarán a la posición en el plano (P , Y) de la DA:

  • Los niveles de las variables externas (Co, Io, XNo, s…).

  • Los niveles de las variables discrecionales de Política Económica (Go, To, Mo,to).

  • Desplazamientos de la DA.

    Hacia la derecha Hacia la izquierda

    Si Δ C Si ∇ C

    Si Δ I Si ∇ I

    Si Δ G Si ∇ G

    Si Δ XN Si ∇ XN

    Si Δ M Si ∇ M

    Si ∇ S (ó ∇s ó ∇ (1-c)) Si Δ S (ó Δs ó Δ (1-c)

    Si ∇ T (ó ∇ t) Si Δ T (ó Δ t)

    2.- CAMBIOS EN LOS PRECIOS E INCIDENCIA EN LA OFERTA AGREGADA.

    La función de OA a corto plazo tendrá en general una pendiente positiva que será diferente en función de las circunstancias económicas de entorno, las que generarán sobre esa función de OA un tramo keynesiano, un tramo intermedio, y un tramo clásico o neoclásico.

  • DA, OA Y POLITICA FISCAL: “FINE TUNING” Y LIMITACIONES

  • A partir de las pendientes y posiciones de las funciones de OA y de DA en el plano, el equilibrio agregado se producirá cuando se intersecten tales funciones.

  • Política de “Fine Tuning” y tramos de la OA

  • Por medio de las expansiones o contracciones de la DA provocadas por el Gobierno, podría ser capaz de situar en todo caso a la economía sobre su nivel de pleno empleo. Política esta denominada “fine tuning” o de ajuste perfecto de la DA a Y*, pero en la actualidad y en función de la problemática de los retardos y de la inestabilidad de la función de inversión, se considera como algo prácticamente inalcanzable.

    Cuando el Sector Público impulse la DA, y la desplace hacia la derecha, los precios tenderán en general a elevarse, salvo en el caso de que la economía se desenvuelva en una situación de desempleo prolongado y profundo y la OA se desenvuelva en su tramo keynesiano.

    En el tramo neoclásico, cualquier impulso dado a la DA por parte del Sector Público, no elevará la producción real sino tan solo el nivel de precios. Concretamente en ese tramo ocurrirá que un impulso al alza dado a la DA no podrá hacer que la economía produzca más sino tan solo que los preciso eleven. Razón que por la que en este caso, cualquier impulso al alza de la DA será solo inflacionario.

    En el tramo intermedio los impulsos al alza en la DA protagonizado por el sector público generarán incrementos del PIB real, pero también elevaciones de precios. Este efecto en precios se producirá porque al elevarse la DA comenzarán a generarse presiones en los mercados de factores que inducirán alzas en sus precios, lo que a su vez se transmitirá a los precios de los productos y por lo tanto a P.

    La efectividad real de los movimientos en la DA impulsados por la política económica no dependerá sólo del modo de intervención gubernamental al respecto, sino también de la forma actual de la curva de OA.

  • Limitaciones a la gestión discrecional de la DA.

  • La gestión de la DA por parte del gobierno también podría topar con algunas dificultades adicionales, derivadas de la posible inestabilidad de la demanda privada, la que, actuando en ocasiones en sentido contrario a las acciones emprendidas por el gobierno, podría hacer que las medidas adoptadas por éste resultaran inocuas.

    Uno de los argumentos que ejercen una influencia más relevante sobre las decisiones privadas de gastos y que hasta ahora no hemos considerado con las “expectativas”. Los individuos adoptarán sus decisiones de gasto y ahorro de cada año, no sólo en función de las circunstancias de entorno actuales, sino también en función de la evolución esperable de esas circunstancias en un futuro más o menos inmediato.

    “Expectativas racionales”: Cuando la gente utiliza toda la información disponible sobre las variables relevantes en el contexto de un modelo de comportamiento económico que conoce y que podría permitirle adelantarse temporalmente a los acontecimientos.

    No existe un acuerdo claro entre los economistas sobre la incidencia práctica de esa hipótesis de las expectativas racionales. Apenas quedan ya economistas que crean que las alteraciones en la DA generadas por el Sector Público no desarrollen al tiempo ciertas alteraciones de signo opuesto en la demanda privada de consumo e inversión.

    Si para corregir el nivel actual de la DA en el contexto de una política económica Keynesiana, se instrumentaran políticas fiscales dirigidas a reducir o a elevar los impuestos para cubrir vacíos depresivos o expansivos, es posible que tales políticas económicas también afecten a la OA a corto plazo.

  • LOS FUNDAMENTOS DE LA FUNCION DE OA.

  • El estudio de la OA se descompone en 3 apartados:

    • Explicitar los determinantes de la OA ajenos a los precios, P.

    • Analizar como reacciona la OA a los cambios habidos en el nivel de precios P.

    • Analizar algunos causas adicionales o alternativas de la rigidez observada en los salarios.

  • Factores que determinan la posición de la OA.

  • La función de OA, definible a partir de los diferentes niveles del PIB real (Y) susceptibles de ser producidos a cada nivel general de precios P dependerá de ese nivel de precios.

    El argumento más importante que determina la posición de la curva de OA en el espacio (P,Y) es el nivel de salarios vigente, ya que los costes laborales son el componente más importante de los costes de producción. Ese nivel de salarios vendrá determinado por la oferta y la demanda de trabajo, que a su vez generarán un salario real de equilibrio.

    A partir de esa situación de equilibrio en el mercado de trabajo, cualquier alteración del mismo que eleve el salario real inducirá un desplazamiento de la curva de OA hacia arriba o hacia la izquierda, cuando baje el salario real, la curva de OA se desplazará hacia abajo o hacia la derecha.

    Cualquier reducción en la disponibilidad de ciertas materias primas, desplazará la función de OA hacia la izquierda o hacia arriba.

    Mayores cantidades disponibles de otros factores coadyuvantes como el capital también desplazará la OA hacia la derecha.

    La variabilidad de la producción media del trabajo por periodo, también desplazará la función de OA.

    Los cambios tecnológicos, los cambios que afecten a la estructura competitiva de la economía, cualquier tipo de restricción técnica introducida en la producción, también llevarán a desplazamientos en la OA.

  • Las peculiaridades del mercado de trabajo.

  • Las empresas contratarán o demandarán trabajo recurriendo a la conocida regla que iguala el salario real a la Productividad Marginal.

    Los determinantes de la oferta de trabajo, también estarán basados en el axioma del “interés propio”. Lo probable es que la gente oferte algo más de su tiempo cuando suba el salario real (W/P).

    Cuando los trabajadores ofrezcan su esfuerzo de trabajo más bien en función del salario nominal observado que en función del salario real vigente se produce “la ilusión monetaria”.

  • La función de OA a largo plazo.

  • En los periodos de depresión larga y profunda la función de OA será horizontal y en los periodos de prosperidad, ocurrirá que una vez alcanzada la plena ocupación de los recursos la función de OA se hará vertical.

    La dimensión temporal del análisis será crucial, a la hora de precisar la forma de la función de OA.

    La verticalidad de la función de OA clásica está basada precisamente en el supuesto de la perfecta flexibilidad al alza y a la baja de los salarios nominales y de los precios.

    Si se requiriera de un periodo dilatado de tiempo para realizar el ajuste cuando el nivel de precios bajara, la función de OA no sería ya vertical durante el periodo de ajuste; razón por la que la verticalidad de la función de OA considerada sólo se producirá a largo plazo y no a corto.

  • La función de OA keynesiana a corto plazo.

  • Según Keynes a corto plazo, los salarios no son del todo flexibles a la baja. Si los salarios reales se ubicaran por encima de su nivel de equilibrio, no compensada por los correspondientes recortes salariales, de acuerdo con las ideas de Keynes, la vuelta al equilibrio perdido podría retrasarse largo tiempo.

  • La introducción de las “expectativas” y la función de OA a corto plazo.

  • La situación de pleno empleo significa, para los neoclásicos, que cualquier trabajador que deseara un empleo, al salario real de equilibrio, lo encontraría.

    La tasa de paro actual u observada fluctuará en torno a la tasa de paro natural; oscilaciones que podrán derivar de las distintas percepciones en torno al salario real corriente que tengan los trabajadores y los empresarios, y que inducirán cambios en el ritmo evolutivo de Y, lo que nos permitirá derivar una nueva función de OA basada en la hipótesis de la tasa de paro natural.

    A fin de entender el funcionamiento de la “hipótesis de la tasa de paro natural”, supondremos que, a partir de una situación no inflacionaria de pleno empleo y con un salario real de equilibrio W/P (que genera una cierta tasa de paro natural), se produce una elevación proporcional de los salarios nominales y del nivel general de precios P. Pues bien, en un contexto de ausencia de ilusión monetaria nada sucedería, y todo quedaría tal y como estaba inicialmente.

    El fenómeno de ilusión monetaria también afectará a las empresas, al fijarse estas cada día en el crecimiento de los precios de lo que venden, pero no tanto en la evolución de los salarios que se pagan en términos de medias en la economía.

    Definición de la nueva función de OAcp.

    Al elevarse proporcionalmente P y W, los trabajadores percibirán correctamente la elevación de W, pero incorrectamente y con retraso la de P, motivo por el que creerán que W/P se está elevando y ofertarán más esfuerzo laboral a pesar de que en realidad W/P se mantiene constante. Por su parte, las empresas elevarán su demanda de trabajo al creer que el salario real se está reduciendo; y lo harán al observar con celeridad el crecimiento de los precios y al tener una percepción retardada sobre el crecimiento de los salarios nominales. Como resultado de lo anterior, el nivel de empleo actual será mayor que el de pleno empleo, mientras que las cantidades de trabajo ofertadas y demandadas se igualarán. Lógicamente esta situación a la que se ha llegado en el mercado de trabajo será una situación de sobreempleo, que inducirá una producción actual superior a la de pleno empleo que será compatible con un nivel de precios más alto que el inicial.

  • Causas alternativas de la rigidez de los salarios (salarios de eficiencia y convenios colectivos).

  • Hay mecanismos en el mercado laboral que, diseñados para evitar frecuentes o innecesarios cambios de empleo de los trabajadores, serán susceptibles de generar inflexibilidades.

    Las empresas suelen gastar tiempo y dinero en la formación de sus empleados para adaptarlos a sus necesidades, a los que se les suelen pagan salarios por encima de los mercados (salarios eficientes) al objeto de evitar que se vayan.

    Otros trabajadores suelen percibir salarios negociados en convenios colectivos, con duración de 2 ó 3 años y con claúsulas de revalorización ligadas al incremento habido en el nivel de precios P, que harán que los salarios se vuelvan inflexibles a la baja.

  • EL AJUSTE MACROECONOMICO: PERSPECTIVAS KEYNESIANA Y CLASICAS (TRADICIONAL Y MODERNA).

  • El modo de corrección clásico.

  • La OA clásica será una recta vertical en el espacio (P, Y) construida bajo el supuesto de que los precios y los salarios nominales serán perfectamente flexibles tanto al alza como a la baja.

    Esa función de OA vertical se enfrentará con la curva de DA cuyos desplazamientos originarán desajustes que el modelo clásico corregirá automáticamente con sencillez y elegancia; aunque quizá no en un plazo temporal breve.

    La caída inicial de la DA generará automáticamente caídas proporcionales de P y W con respecto a sus valores iniciales que restaurarán de nuevo el equilibrio sobre Y*, que es la producción de pleno empleo. Observese que hemos mencionado la palabra automáticamente pero no la palabra rápidamente.

  • Ajustes Keynesiano y neoclásico moderno.

  • Los economistas keynesianos y los clásicos modernos (particularmente los monetaristas), aunque han venido difiriendo en relación con las políticas económicas recomendadas para resolver el problema del desempleo, siempre han estado de acuerdo en una cosa: el ajuste macroeconómico llevará tiempo.

    La aparición de un mayor volumen de desempleo a corto plazo, de resultas de la retracción en la DA, es un hecho indiscutible tanto para los keynesianos como para los neoclásicos modernos (monetaristas). Para resolver el problema, los keynesianos estarán a favor de usar la política fiscal discrecional o incluso la política monetaria. En cambio, los economistas neoclásicos modernos creen que cualquier intento de manipular la DA estará destinado al fracaso. En su opinión lo que tendrá que hacer el Gobierno es abstenerse de practicar políticas económicas supuestamente contracíclicas.

    Según los economistas clásicos modernos, cualquier reducción de la producción actual motivada por el mencionado movimiento de retracción de la DA, será puramente temporal.

    Los teóricos de las expectativas racionales, o nuevos clásicos, creen que en términos de medias, y despues de las repetidas experiencias vividas, los agentes intervinientes anticiparán correctamente las acciones discrecionales y sistemáticas emprendidas por el gobierno; razón por la que la reacción de los agentes podría hacer que los resultados de la acción gubernamental keynesiana de estímulo de la DA fueran totalmente inocuos.

  • Políticas económicas de estímulo de la OA.

  • Recortes en las tarifas del Impuesto General sobre la Renta de las Personas Físicas o del de Sociedades, generarán (de acuerdo con los economistas de oferta, otra subespecie de neoclásicos) un mayor suministro de esfuerzo de los trabajadores y una mayor aportación de esfuerzo inversor por parte de las empresas, que permitirá elevar la productividad del esfuerzo humano adicional incorporado.

    Aunque las políticas de DA actúen de modo más rápido que las políticas de OA de cara a impulsar el nivel de actividad, o para corregir las elevaciones previas habidas en los precios, los economistas de oferta han venido sugiriendo que aquéllas podrían generar a largo plazo efectos muy negativos sobre la producción global de bienes y servicios, por lo que deberían ser evitadas.

  • La relevancia de la cantidad de dinero en circulación.

  • La escuela monetarista cree que es la evolución de la cantidad de dinero en circulación y no tanto la política fiscal practicada, la que explica las tendencias al alza y a la baja de la inflación o del PIB real registrados. También enfatizan el carácter autorregulable de las economías capitalistas, que siempre tenderán a alcanzar su posición natural de equilibrio sobre el PIB real de pleno empleo y a precios estables, siempre que la cantidad de dinero en circulación crezca a una tasa nominal equivalente a la del crecimiento del PIB potencial.