Delincuencia

Sociología. Factores sociales. Disciplina. Castigo. Desempleo. Estadísticas delictivas México

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  • Idioma: castellano
  • País: México México
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INDICE

Introducción……………………………………………………………

  • Basamiento teórico

  • Planteamiento del problema ………………………………….

  • Marco teórico…………………………………………………

  • Análisis de la realidad

  • Antecedentes…………………………………………………

  • Origen……………………………………………………….

  • Desarrollo……………………………………………………

  • Situación actual……………………………………………..

  • Propuestas

  • a corto plazo…………………………………………………

  • a mediano plazo……………………………………………..

  • a largo plazo…………………………………………………

  • Conclusiones……………………………………………………

    Apéndice………………………………………………………..

    Fuentes…………………………………………………………...

    INTRODUCCION

    Este trabajo de investigación trata sobre la delincuencia, problema social muy fuerte que afecta a muchos países.

    En México se esta viviendo una alarmante situación debido a la inseguridad ocasionada por la fuerte delincuencia que estamos viviendo.

    Para poder avanzar en la comprensión del tema que nos ocupa, es necesario enunciar una

    definición de delincuencia para poder tener una noción del tema.

    Delincuencia es un conjunto de infracciones cometidas contra las normas jurídicas, el Estado, los bienes materiales y las personas.

    El gobierno y las autoridades de nuestro país se han preocupado y alarmado por la situación delictiva, se han elaborado programas y varias instituciones nacionales e internacionales para lograr salir de este problema.

    Se ha tratado de estudiar a fondo el fenómeno, para desaparecerlo de raíz y se han encontrado diversas causas que pueden ser alternativas de solución si son bien manejadas.

    Para la elaboración de este trabajo, se necesito de una investigación y recaudación de información de diferentes fuentes como lo son los libros, los periódicos e Internet para así tener un amplio conocimiento del tema, comprender más lo que sucede alrededor de este fenómeno y así poder crear este trabajo.

  • Basamiento teórico

  • a) Planteamiento del problema

  • Causas sociales

  • Las personas nadan en el medio familiar, los amigos, grupo de personas, medios étnicos o económicos. Conviven emociones con otros seres, intercambian necesidades ideas hacen proyectos. Esta comunidad y esta participación hacen que el medio los impregne fuertemente y que su estilo de vida se adapte progresivamente al de su ambiente.

    El ambiente en que vive el niño fuera del hogar y el carácter de sus asociados dejan un sello en a naturaleza moral de aquel, constituyendo un factor importante en la producción de delincuentes.

    Los modelos sociales a veces presentados en la misma familia constituyen así mismo otra importante fuente de delincuentes.

    No hay que olvidar lo susceptibles que son los jóvenes a la imitación y a la influencia.

    FAMILIA

    La educación que los padres les den a sus hijos así como la atención que les pongan juegan un papel muy importante en este problema social ya que puede suceder que aunque haya una familia relativamente unida, las preocupaciones y ocupaciones de los padres hacen que dejen a los hijos con muchos ratos libres y una libertad que muchas veces hace que pierdan la vergüenza y se vuelve libertinaje.

    El niño que ve a sus padres disputar entre si, juzga a la sociedad en su conjunto sobre el mismo modelo y llega a creer que el también debe defender violentamente su punto de vista

    Más importante como causa social es la llamada subcultura delincuente. Aunque

    sus detractores dicen que esta hipótesis carece de evidencia experimental, hay

    comunidades, barrios y colonias en donde niños y jóvenes saben que para

    pertenecer al grupo y formar parte de su comunidad necesitan pasar algunos ritos

    de iniciación, entre los que se encuentran robar, asaltar o quizá cometer una

    violación. La falta de medición requiere de estudios, sí, mas no de desestimar

    lo que obviamente es un factor de formación de conductas y conceptos sociales.

    Todos saben hasta que punto las malas lecturas y el mal cine pueden desviar a

    los jóvenes del camino. El cine ejerce una verdadera fascinación, sobre todo

    para los que asisten a él varias veces a la semana, esto basta para falsear su

    sentido de la realidad. Los filmes peligrosos son los que representan las

    manifestaciones de malos rasgos del carácter, especialmente ciando la acción se

    desenvuelve en medio del lujo y la vida fácil.

       Los adolescentes que se han hecho culpables de delitos graves asisten a más

    de seis sesiones por mes, lo cual no quiere decir que el cine sea el único

    responsable de la delincuencia juvenil.

    ”.

    En la familia, los dos factores que con más frecuencia se asocian al desarrollo

    de violencia es tener familiares directos que también sean violentos y/o que

    abusen de sustancias. Un entorno familiar disruptivo potencia las

    predisposiciones congénitas que algunos individuos tienen frente a la violencia

    (i.e. síndrome de alcohol fetal) y por sí mismo produce individuos que perciben

    a la violencia como un recurso para hacer valer derechos dentro de la familia.

    la severidad excesiva demuestra que cuando los padres son muy exigentes o

    estropean al niño a fuerza de quererlo hacer perfecto, o hacen nacer la rebeldía

    en vez de favorecer la honradez y la delincuencia. Y así vemos a estas víctimas

    de la disciplina fría o brutal como aprovechen la primera ocasión favorable para

    liberarse de toda tutela y hacer lo que les da la gana.

    Hay padres demasiados débiles. La disciplina personal, especialmente el poder de

    retenerse, de actuar o de privarse de una cosa deseada, debe ser inculcado al

    niño en el curso de los dos primeros años de su existencia.

    MORALIDAD
    Moralidad deriva de la palabra latina moralis; Quiere decir "costumbre, maneras o pautas de conducta que se conforman a las normas del grupo".
    En toda edad, se juzga al individuo por el grado en que se aproxima a las normas del grupo; la mayor o menor conformidad hace que se lo tilde de "moral" o "inmoral". Las expectativas del grupo están definidas en sus reglas y leyes; ambas de basan en las costumbres que prevalecen en el grupo.
    Si el adolescente se conforma a las reglas y leyes de la sociedad, el medio lo considera una persona moral. Incluso cuando esta en desacuerdo con tales prescripciones, a menudo se adecua a ellas porque se da cuenta que es la actitud más cuerda.
    La persona inmoral es aquella que deja de conformarse a las costumbres, reglas y leyes del grupo porque no está de acuerdo con los estándares de este o porque se siente poco obligada a su respecto.

    Principios de la transición a la moralidad adulta:
    La moralidad se desarrollo y puede ser controlada y dirigida de manera que el individuo adquiera la capacidad de conformarse a las expectativas de su grupo.
    Para alcanzar la moralidad adulta se requiere de dos hechos esenciales: primero, el adolescente debe cambiar las actitudes y valores que componen sus conceptos morales de manera que satisfagan las exigencias mas maduras de una sociedad adulta. Y segundo, él mismo, debe asumir el control de su conducta.

    Cambios en los conceptos morales:
    De sus padres, de los adolescente y de otras personas revestidas de autoridad el niño aprende lo que se considera correcto y lo que se tiene por incorrecto. Los adultos interpretan para él los códigos morales de la comunidad y le aplican castigos cuando los viola. Los principales cimientos de los códigos morales se echan en el hogar, si bien la escuela y la iglesia también contribuyen.
    No importa cómo se forman los códigos morales del niño - en el hogar, la escuela, en la iglesia o en los cursos dominicales -, ellos no son adecuados para satisfacer las necesidades mas maduras del adolescente. Deben ser revisados para conformarse a los códigos que guían las vidas de los miembros adultos de la comunidad. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a los códigos morales que tienen fundamentos religiosos. Por ejemplo: el niño aprendió que Dios lo observa y le dice que hacer y que no hacer, y que luego lo recompensa si obedece sus directivas y lo castigo si las desobedece, ya no aceptara este concepto cuando comience a dudar de sus creencias religiosas infantiles.

    Clases de cambio:
    Los conceptos morales de la infancia deben modificarse de muchas maneras para adecuarse a las necesidades del adolescente. Entre otras cosas, se espera que el joven generalice sus primeros conceptos.
    La generalización de conceptos morales específicos y su incorporación a un código practicable de uso en cualquier situación es un proceso gradual que continua durante los años de la adolescencia.
    Cuando el adolescente evalúa diferentes clases de conducta en función de conceptos morales, es probable que para él algunos tipos sean menos desagradables que otros. Las cosas que eran malas en sus días infantiles ya no lo son tanto. Ahora atribuyen grados de importancia a diferentes acciones; algunas de las cosas, que cuando era niño, aprendió a ver como incorrectas, las ve ahora con mayor tolerancia.
    Finalmente, los conceptos morales deben cambiar si han de adecuarse a las necesidades adolescentes en el sentido de que debe haber una mayor preocupación por los motivos que impulsan a una acción. Los niños tienden a considerar un acto como bueno o malo sin tener en cuenta a que razón obedece. Ejemplo: Si creen que mentir es reprobable condenan todas las mentiras y se niegan a reconocer que en ciertas ocasiones podría justificarse no decir la verdad.

    Control interno de la conducta:
    El adolescente debe asumir el control de su propia conducta de modo tal que la disciplina externa ya no sea necesaria. Este cambio redunda en beneficios del individuo y también beneficia al grupo social. Cuando llegue al estado adulto, el adolescente será considerado responsable de sus actos; Ya no contara con padres y docentes para que le digan que hacer y que no hacer. Habrá de decidir por si mismo y luego actuar de conformidad con su decisión.

    El Individuo Violento

    En los individuos violentos vemos la interacción de los trastornos descritos.

    Por ejemplo, en los delincuentes crónicos se encuentran varios o todos los

    siguientes rasgos.

    1. Socialización pobre como niños: pocos amigos, no los conservaban, sin ligas

    afectivas profundas, etc.

    2. Poco supervisados o maltratados por sus padres: los dejaban solos, a su libre

    albedrío, y cuando estaban presentes, los maltrataban.

    3. Buscan sensaciones en forma continua: desde chicos son "niños problema," y

    los mecanismos de control social no tienen gran influencia sobre ellos.

    4. Manejan prejuicios como base de su repertorio: "todos los

    blancos/negros/mujeres/hombres son así"

    5. Abusan del alcohol.

    6. Nunca han estado seriamente involucrados en una religión principal.

    7. Carecen de remordimientos, o aprenden a elaborar la culpa y así evitarlos.

    Evitan asumir la responsabilidad de sus actos: construyendo casi siempre una

    pantalla o justificación que suele ser exitosa para librarlos

    Efectos de la Violencia

    La violencia tiene un efecto muy dañino en las sociedades, dado que éstas

    dependen de la presunción de que los demás se comportarán en una forma decente y

    confiable. Conforme crece el crimen, hay que sustituir la cooperación por la

    coerción, y de este modo, la primera víctima es la libertad. No sólo eso, sino

    que la comunidad en sí se vuelve menos atractiva, y deja de ofrecer estímulos

    para permanecer en ella. Muchos mexicanos están emigrando a otros países, o

    llevando al extranjero sus posesiones para protegerlas: de acuerdo a lo

    reportado por la Reserva Federal tan sólo los depósitos de dinero mexicano en

    Estados Unidos llegaban a 12 mil 227 millones de dólares en 1994; para

    principios de 1999 sumaban 35 mil millones de dólares. Claro, siempre es posible

    comprar mejores cerraduras, contratar guardias armados o salir a la calle con

    guardaespaldas, pero estos son sustitutos muy pobres para una vida que debía de

    darse en condiciones de armonía y seguridad.

    Además, la violencia genera desesperanza, la que alimenta un círculo vicioso

    difícil de romper: a más violencia, más desesperanza, y con ésta, aumenta la

    violencia.

    Y a pesar de su asombrosa frecuencia, la comprensión, estudio y prevención de la

    violencia se dificulta por ser un problema eminentemente social.

    La crisis es, ante todo un periodo de inseguridad, una encrucijada que pone al sujeto en la necesidad de decidirse para una dirección u otra.
    El adolescente vive esta crisis que empieza con una serie de conflictos, con los padres. No soporta mas que se le trate como a un niño, que no se le tenga confianza, que no se le dé dinero y libertad. No soporta, sobre todo, que se le controlen sus amistades, sus lecturas, sus diversiones, su tiempo libre.
    Los padres que quieren prolongar su niñez con actitudes educativas hiperprotectoras y paternalistas, se encuentran frente a una resistencia. En realidad, se ponen en contra de una exigencia de espacio libre. El adolescente siente que tiene que tomar él las decisiones sobre su porvenir. La fuerza que le impide esta libertad aumenta su rebeldía que terminará por romper las relaciones de sumisión y dependencia.
    Estos adolescentes, a los que no se ayuda a superar un tipo de vida hedonista y se les abandona a sí mismos cuando todavía son incapaces de auto controlarse, un día, al enfrentarse con la seriedad de la vida, serán incapaces de aceptar autoridades o tendrán tendencias irracionales hacia los demás, y obraran como si no existieran normas morales.
    En los dos casos en adolescente no podrá sostenerse y crecer. La pandorga a la que no se le concede el hilo que pide según el viento que la lleva, empezara a colear y caerá a pique en el suelo. Si por el contrario, se le da demasiado hilo, se aflojara incapaz de sostenerse. Hay que concederle solamente el hilo que necesita de manera que, sosteniéndola en su empuje, se le permita ganar altura según el viento.

    Función de la disciplina en el desarrollo moral:
    Disciplina quiere decir enseñanza o instrucción, y su principal objeto es enseñar al individuo a conformarse a las expectativas sociales hasta un grado razonable. Además, le enseña que el mundo responde a sus acciones personales de una manera ordenada, que ciertos comportamientos siempre son seguidos de castigos y que otros son elogiados por la sociedad.
    La disciplina ayuda a los adolescentes a controlarse y dirigirse con el objeto de tomar decisiones prudentes.

    Elementos esenciales de la disciplina:
    Si el adolescente tiene que aprender lo que la sociedad espera de él, y sentirse motivado a controlar su conducta para conformarla con las expectativas, la disciplina tiene que incluir cuatro elementos esenciales: enseñanza de los conceptos morales, recompensa por la conducta aprobada socialmente, castigo por actos perversos intencionales y coherencia de las expectativas sociales.

    Enseñanza de los conceptos morales:
    Muchos adolescentes creen, que cuando uno llega a la adolescencia ya ha aprendido lo que el correcto e incorrecto y que no necesita una preparación moral adicional. Esta opinión esta muy alejada de la verdad. A medida que los horizontes sociales del adolescente se amplían, los adolescentes deben conocer cuales son los limites en muchas nuevas situaciones y hasta donde llega la tolerancia de la sociedad. La función de las reglas y leyes es la de instruir al adolescente acerca de esos limites, no solo la de restringir una conducta indeseable.
    Si el adolescente aprende que no se puede fumar dentro de la escuela, que esta obligado a llegar a su casa antes de las 11 cuando va a la escuela nocturna y que hay cierto limite de velocidad para conducir un auto dentro de la ciudad, sabe entonces que es lo que se espera de él. Es posible que no este de acuerdo con estas normas legales y que intente violarlas, pero es consciente de que va a tener que enfrentar algunas consecuencias si lo hace.

    Recompensa por la conducta socialmente aprobada:
    Las recompensas tienen dos fines: son instructivas, porque informan al adolescente que su conducta ha tenido la aprobación social y que se la considera "buena"; y afirman el yo porque estimulan al adolescente para que continué actuando de la misma manera.
    Algunos adultos creen que las recompensas hacen sentir vanidosos y otros piensan que las amenazas de castigo, mas bien que los premios, son una motivación más poderosa para el mantenimiento de la buena conducta.
    Pero de acuerdo con las evidencias, las recompensas no traen malas consecuencias, por el contrario, proporcionan una fuerte motivación para conformarse alas expectativas de la sociedad. Sin embargo, las recompensas deben ser adecuadas a la etapa evolutiva.
    Las recompensas materiales (ropa, dinero, música, etc) son aceptables en general para el adolescente si tienen un valor prestigioso para el grupo de pares. La mejor recompensa para los adolescentes es el elogio. Muchas veces los comentarios de los padres y adultos sobre los adolescentes son mas críticos, por lo tanto, una actitud amable es un alivio para el adolescente. La alabanza no solo afirma al yo sino que tiene un gran valor educacional.

    Castigo de las malas acciones:
    El castigo tiene dos funciones principales: disuade de repetir acciones socialmente indeseables y muestra al adolescente que es lo que el grupo social considera una mala acción. Si el castigo ha de incitar al adolescente a evitar una conducta que la sociedad no aprueba, el debe considerar el castigo como justo y merecido. De otro manera, su resentimiento debilitara su deseo de no reincidir en el futuro. La severidad del castigo, debe ser coherente con la gravedad de la mala acción, por ejemplo, el castigo no debe ser tan severo por llegar tarde a clase como por cometer fraude.
    Con demasiada frecuencia, el castigo es impuesto por un adulto que esta enojado por la acción del adolescente. En tal caso, la severidad de la pena refleja mas el estado emocional del adulto que la gravedad de la acción. Además, los adultos suelen juzgar las malas acciones en función de sus propios valores (no de los del grupo de pares) y aplican castigos de conformidad con ellos.
    Si se desea que el castigo ayude al individuo a obtener el autocontrol, entonces debe reunir determinadas características:

    • Debe tener relación con la mala acción.

    • Ha de ser cierto y coherente.

    • Ha de ser limpio y justo a juicio del adolescente.

    • Debe ser impersonal.

    • Tiene que ser constructivo y llevar al control interno.

    • Debe ser demorado hasta que se comprenda el motivo del infractor.

    • No debe suscitar un indebido acceso de temor.

    • No debe significar la imposición de trabajos extraordinarios no relacionados con el acto que provoca el castigo.

    El castigo se aplica con menor frecuencia a medida que los adolescentes se acercan a la madurez legal. Los varones de toda edad sufren mas castigos que las chicas y también tienden a ser más rebeldes que estas respecto de las normas legales y los reglamentos.
    Cuando el adolescente piensa que el castigo es justo y merecido tienden a aceptarlo y no guarda rencor ni interpreta que el correctivo es una señal de desamor por parte de sus mayores, tampoco busca vengarse aunque muchas veces el adolescente rebelde e inmaduro mientras más se le castigo más desobediente es.

    Coherencia de las expectativas sociales:
    La importancia de la coherencia en la disciplina reside en que el adolescente se informa cuales son sus limites y libertades. Proporciona al adolescente una sensación de seguridad y elimina la confusión. Le enseña que existe un ordenamiento moral en el mundo.
    La falta de coherencia hace que el joven pierda el respeto tanto a quienes lo disciplina como a sus reglas.

    DICIPLINA
    Los métodos para el control de la conducta juvenil pueden ser distribuidos en tres sistemas generales: el autoritario, el democrático, el permisivo.
    Difieren por la forma en que tratan de controlar la conducta y actúan de manera distinta sobre el adolescente.
    La elección de algunos de los sistemas de control depende en gran parte del empleado cuando el adolescente era un niño. Ejemplo: Si sus padres estuvieron convencidos de que el control autoritario era el mejor método para educar a los niños o también si concurrió a una escuela donde las normas eran severas, hay probabilidades de que sea sometido a un control análogo como adolescente.
    Los métodos disciplinarios varían según el lugar de residencia de la familia, su composición, su status socioeconómico y muchos otros factores.

    a)Disciplina autoritaria:

    • Poco o ningún intento se hace de explicar al adolescente el fundamento de la regla que debe obedecer.

    • Se supone que la violación de reglas es intencional y que el adolescente no tiene oportunidad de explicar su conducta.

    • El castigo es casi siempre corporal, a menudo riguroso y a veces cruel.

    • No se dan recompensas (ni siquiera palabras de elogio) por la buena conducta.

    b) Disciplina democrática:

    • Existe el convencimiento de que el adolescente tiene derecho a saber porque se le impone determinada regla.

    • Antes de la administración de un castigo, el adolescente tiene la oportunidad de explicar porque ha actuado contra la norma.

    • La pena tiene relación con el acto cometido y su severidad iguala la gravedad del acto.

    • En los casos de buena conducta el adolescente recibe recompensas, principalmente en forma de elogios.

    c) Disciplina permisiva:

    • Los padres o los docentes no establecen regla alguna; se permite que el adolescente haga lo que considera correcto.

    • El castigo es raro porque no existen reglas que puedan violarse.

    • Existe el convencimiento de que el infractor aprenderá de las consecuencias de su proceder que este es incorrecto.

    • No se dan recompensas por la buenas conducta; se cree que la aprobación social será suficiente recompensa.

    El adolescente deja de seguir una moral impuesta y recibida, para llegar a una libre aceptación de aquellas normas morales
    que él piensa justas y necesarias.
    Su capacidad de razonamiento y de comprensión, que le hacen inteligibles las normas abstractas y generales, permiten al adolescente ser más independientes en sus juicios.
    El proceso de independencia de los padres y de los adultos hace que asiente sobre nuevas bases, los valores morales y la conducta correspondiente.
    Pero, en correlación con las experiencias sociales de grupo, el adolescente tiende en los primeros tiempos, a asemejarse a los amigos o compañeros y a compartir la escala de valores que el grupo vive.
    Progresando mas, da el paso, de una regla impuesta por el ambiente social, a una regla interna que brota de la conciencia autónoma.
    La conciencia de obediencia y obligación del niño, se convierte en conciencia del deber.
    El adolescente no llega de improviso a una moral personal. Tres son las fases de este proceso:

  • Rechazo de la moral familiar.

  • Conformismo con la moral del grupo.

  • Coherencia con su propia escala de valores.

  • Al desarrollarse la imagen ideal de sí mismo, el adolescente desarrolla también una conciencia moral que no se mantiene por el miedo al castigo, sino que se funde con el deseo de realizar un ideal propio.
    Si ha elegido una carrera, sabe que ha de esforzarse para seguirla, sabe que si falla en esto, está actuando en contra del estilo de vida que él mismo ha escogido. El centro de gravedad de la conciencia moral se ha centrado finalmente en el Yo: "Yo obedezco únicamente a mi propia conciencia".

    Significado de los valores:
    Un valor es parte del comportamiento de la persona que lo ayuda a portarse bien o mal.
    En la vida existen valores como por ejemplo:

    • Lo bueno y lo malo

    • La verdad y la mentira

    • Lo honesto y lo deshonesto, etc.

    ¿Cómo se forman los valores?
    Los valores se van formando desde la niñez paso a paso hasta llegar a la adolescencia, para eso es necesario orientar mediante:
    * Mensaje a los padres.
    * Educación en la casa.
    * Educación en la escuela.
    * Relación con los amigos.

    El adolescente como parte de su crecimiento y aprendizaje cuestiona y rechaza algunos valores que padres, profesores y personas mayores le inculcan y enseñan. Es una forma de encontrar independencia y es precisamente en esta etapa que trata de imitar otras formas o modelos de comportamiento que ve en los artistas, líderes, y donde muchas veces se ve influenciado equivocadamente. Por tal motivo es que es necesario formar estos valores desde etapas iniciales de la vida.

    ¿Que desea, que espera, que sueña el adolescente? Las esperanzas de los adultos y de la sociedad, el influjo del ambiente, las oportunidades que se les ofrecen, los valores e ideales del grupo en que se siente identificado, explican solo en parte lo que él sueña.
    "Durante la infancia el niño actúa imitando los modelos que se les ofrecen. Mas tarde, asume una importancia extraordinaria él estimulo que viene de las recompensas prometidas o esperadas".
    Pero el adolescente es capaz de ampliar este estrecho horizonte. Es él quien se construye ahora otra escala de valores, se ve distinto de cómo lo ven los padres o maestros y educadores.
    Espera hallar un camino que le conduzca a la conquista de su propia identidad y le capacite para realizarse según un plan o un proyecto suyo propio.

    El adolescente quiere ser "él" mismo.
    El idealismo es una cualidad frecuente y elogiable, pero muchos de los adolescentes son tan elevados que forzosamente han de terminar en una amarga desilusión.
    Cuando sea más maduro, pondrá la imagen o ideal de sí mismo y sus aspiraciones, más al nivel de la realidad encontrara el equilibrio entre lo real y lo ideal, cuando aprenda, de los fracasos y las desilusiones lo que le es realmente posible.
    Hasta los niños en la edad escolar, sueñan con ser pilotos, exploradores, campeones de fútbol o capitanes de navío, etc. Pero, solamente en el adolescente mayor, estos proyectos empiezan a aterrizar y orientar la personalidad todavía inmadura.

    Se puede concluir que la delincuencia es el producto de crisis en el hogar, la escuela y la sociedad.
    Los actos delictivos de los jóvenes son manifestaciones de venganza contra la autoridad, el egoísmo, la intransigencia.
    Esta forma de manifestarse en contra de lo que le parece injusto se debe a que el adolescente no posee dominio de si, le atraen las emociones fuertes y el grupo influye poderosamente sobre él.
    El joven generalmente, rechaza los consejos de los padres y demás adultos por considerarlos anticuados, por estas en el "viejazo", sin embargo, tiene una gran necesidad de cariño, comprensión, ayuda y comunicación con sus padres u otras personas mayores.

    ¿La delincuencia no es de una sola clase social?

    Delincuencia en la alta sociedad

    Si en primer término observamos las conductas criminales de la elite de la sociedad, pues nos referimos nada menos que al desempeño de las familias presidenciales, sus amigos, subordinados, asociados y empleados con mucha cultura, educación y talento, ¿que podemos esperar de las clases altas asociadas con ellos, quienes además se identifican con la gente de primer nivel y la toman como ejemplo? Recordemos que nada es más exitoso que el éxito y que quien observa que su vecino se compró un coche último modelo, comienza a deprimirse al notar las deficiencias del propio.

    Nos toca ejemplificar este parágrafo con los métodos de enriquecimiento de los gobernadores más ilustres: el de Morelos que favoreció la industria del secuestro; el antiguo gobernador de Guanajuato cuyo sobrino se robó más de dos mil autos; el ex gobernador de Jalisco quien ahora desde Almoloya se dice estafado por un narcotraficante con el que anduvo paseando por Europa y Norteamérica; el de Campeche quien favoreció la industria del espionaje interno; el banquero Jorge Lankenau, pariente del gobernador de Nuevo León; Angel Isidoro Rodríguez alias el divino; el banquero favorito de Carlos Salinas de Gortari, Carlos Cabal Peniche.

    En otros tiempos hubiera sido un desacato pensar siquiera que personas de tan alto nivel político, social y económico pudieran estar inmiscuidas en actividades ilegales, sin embargo por poner un ejemplo: al poco tiempo de la renuncia del ex gobernador de Morelos Carrillo Olea, se descubrió que uno de sus jefes policíacos andaba tirando cadáveres de gente secuestrada por las carreteras y brechas de su Estado, siguiendo instrucciones del procurador y con la colaboración abierta de policías, agentes del Ministerio Público, jueces y otros funcionarios. La prensa nacional publicó recientemente que José Manuel González Velázquez, hermano del nuevo oficial mayor del gobierno de Morelos (recordemos que un priísta substituyó a otro) estaba asociado con la famosa banda de los Arizmendi López, un empresario que inició su carrera como simple ratero, subió luego a asaltante a mano armada, alcanzó un rango mayor al diversificarse en el robo de autos, y terminó? Como secuestrador de destacados capitalistas pertenecientes a la comunidad española de la capital del país.

    Arizmendi al igual que muchos narcotraficantes parece ser el ejemplo claro de hombre de origen social muy bajo (campesino miserable) que escuchó el consejo del diablo: "Cuando tengas una cosa muy buena, organízala". Los secuestradores de gente multimillonaria y los narcotraficantes de grandes recursos tienen talento empresarial, iniciativa, ambición, y deseos de salir adelante pero, una sociedad tan estratificada como la nuestra, no puede ofrecerles nada legal; en conclusión, se van a los márgenes de la sociedad y se convierten en depredadores al servicio de las clases altas. Arizmendi es un producto cien por ciento de nuestra sociedad: ¿atacaba españoles sólo por coincidencia? ¿ o se siente el indio vengador reencarnado, que de paso aprovecha para salir adelante con un negocio a sus ojos políticamente correcto? Tan sirven al poder los delincuentes (en este caso los secuestradores), que los que prendieron a Harp no fueron perseguidos por órdenes expresas de Salinas, como lo comentó la prensa en su momento. (Salinas ordenó a Farell no detener a los secuestradores de Harp Helú, El Financiero, lunes 17 de julio de 1995, Sociedad, p. 44) Los recientes éxitos gubernamentales en el combate a los secuestros demuestran que basta tener voluntad política para comenzar a desenmarañar esta madeja de intereses tan complejos.

     

    La delincuencia en las clases medias

    Cuando el delincuente de la clase media actúa en equipo, casi siempre lo hace al servicio de las clases altas para realizar negocios interesantes con mutuos beneficios; así podemos citar los casos de Justo Ceja, un simple burócrata que ganaba veinte mil pesos mensuales pero al que se le han descubierto propiedades multimillonarias; el mismo caso sería el de los hombres de paja de Raúl Salinas. Por lo general actúan de intermediarios para apropiarse de bienes públicos, lavar dinero o servir de prestanombres.

    Cuando la persona de clase media trabaja sola sus alcances son más limitados porque no tiene los suficientes recursos, carece del suficiente poder y desconoce a la gente que pudiera aumentar su tasa de ganancia.

    En los años setenta, los asaltabancos eran de clase media, ahora se dedican a este pequeño negocio las clases bajas, porque ya ni en los bancos hay dinero y el prestigio de esta opción empresarial ha disminuído mucho.

    Ultimamente se ha comentado el caso de Lourdes Madrazo Cuéllar, Lamberto Animas Ochoa y Mika Endo Suzuki quienes ha sido acusados de falsificar documentación causando un desfalco de menos de trescientos mil pesos a la persona afectada, cantidad irrisoria si la comparamos con los millones que manejan las clases dominantes de nuestra sociedad. De ese tamaño son los negocios ilícitos de la clase media: prácticamente insignificantes.(El Universal, 1ª. Sección, jueves 11 de junio de 1998, p. 20)

    A la clase media pertenecen también las bandas de robacoches, los que asaltan farmacias o transportes de medicamentos, los que se apoderan de cargamentos de aparatos eléctricos, electrónicos, alimentos, telas y juguetes, y los que lucran con la prostitución femenina y masculina.

    Cada banda está especializada, tienen sus canales de comercialización en los mercados informales y en el formal, tienen el apoyo de policías judiciales y mandos medios gubernamentales; son totalmente institucionales. Cada jefe de banda tiene un amigo o pariente en la policía que le indica a quien asaltar, cómo hacerlo y cuándo huir.

    No es raro que las bandas tengan aparatos de radiocomunicación que captan la onda radial de los policías, por lo que pueden cometer sus atracos y huir a tiempo. Entre los conductores, choferes o traileros hay una consigna: nadie se defiende porque el seguro paga.En la prostitución cada chippendele tiene un amante o “amigo” judicial que cobra en dinero y en especie los favores y la protección otorgada; esta actividad no es ilegal, tampoco legal: es fronteriza, pero está altamente monopolizada por funcionarios delegacionales civiles y policíacos.

    El caso de los comerciantes de vía pública o tianguistas es un ejemplo bastante notable de lo bien que funcionaba la maquinaria económica bajo la protección política priísta. La madrugada del lunes 15 de junio de 1998, las autoridades del gobierno del Distrito Federal realizaron un desalojo de comerciantes ilegales en donde se localizaron tres toneladas de cohetes y pólvora.

    Al día siguiente, diez mil tianguistas afiliados al PRI marcharon por las calles de la ciudad de México exigiendo la derogación de un reglamento aprobado en 1993 por los líderes que ahora los encabezan.

    El martes 16 de junio de 1998, en el programa de radio conducido por Manuel Mejido en el 760 de AM, Mario Luis Altúzar Suárez comentó que las huestes de comerciantes callejeros priístas, dirigidas en apariencia por Guillermina Rico pero comandadas desde arriba por Jorge Schiaffino líder de la CNOP priísta, y Manuel Aguilera Gómez otro destacado miembro del PRI, antiguo asambleísta, ex Regente de la Ciudad de México, actual diputado a la Asamblea Legislativa; eran quienes se encargaban de comercializar las mercancías robadas cada mes a 1500 traileres, asaltados en los alrededores de la capital del país.

    También se dijo allí que los líderes de los vendedores lucran con la miseria de sus afiliados y les venden protección al más puro estilo mafioso, exigiéndoles veinte pesos diarios de “cuota voluntaria”.

    En el mismo sentido se pronunció la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México, en un desplegado que a la letra dice: “El ambulantaje, clientela priísta de hace tiempo, ha adquirido una característica muy particular en los últimos años, lo que lo hace particularmente relevante en el análisis del círculo de impunidad que existe en el país. En tiempos recientes los ambulantes, o al menos una buena parte de ellos, parecen haber dejado de ser parte de un mecanismo orientado a la subsistencia o a dar salida a las capacidades empresariales de un amplio segmento de la sociedad, para convertirse en el departamento de distribución y venta de la delincuencia. En la medida en que esto se ha venido generalizando, el apoyo del PRI entraña una nueva faceta en la vida de ese partido.” (El Universal, miércoles 23 de septiembre de 1998, Nuestra Ciudad, El círculo vicioso de la impunidad, p. 3). El diputado panista Arne Sidney señaló en la prensa que se vende mercancía robada en tianguis y mercados (Excélsior, segunda parte sección A, domingo 10 de octubre de 1999).

    Como puede observarse, el negocio es redondo: Aguilera y Schiaffino como asambleístas aprobaron un reglamento muy limitante y restrictivo hace cinco años; durante todo este tiempo han cobrado cuotas para proteger la venta ilegal de mercancías robadas, porque sesenta mil toneladas de mercancía al año no pueden esconderse en un rincón, ¿o sí? También, han utilizado a los pobres vendedores como carne de manifestación y, ahora que un gobernante de un partido diferente al suyo propio desea imponer orden y aplicar las leyes que ellos mismos aprobaron, explotando a miles de personas en su propio beneficio, con una doble moral y usando un doble discurso, encabezan marchas de protesta y exigen retroceder al primer gobierno electo del Distrito Federal.

    Gobierno por cierto que también ha puesto al descubierto mediante su delegado en Gustavo A. Madero Jesús Zambrano, la protección priísta a los famosos y también impunes hasta hace poco “porros, que asaltaban y violaban a cuanto joven y muchachita asistía a las instituciones educativas del Distrito Federal, como una brutal manera de control político sobre tan importante sector de la población: “Por su parte, el Director de la Coordinación de Delegaciones Políticas en el D.F. René Torres Bejarano, dijo que el gobierno de la ciudad no apoyará a grupos porriles, ni con recursos, ni plazas o becas que anteriormente los pseudoestudiantes conseguían”, (Reforma, Ciudad y Metrópoli, “Prometen aplicar mano dura a porros”, Alberto Martinez, viernes 13 de noviembre de 1998, p. 6B).

    El procedimiento mafioso comienza a ya no funcionar desde el momento en que el antiguo partido perdió el poder en la ciudad: las concesiones, la supervisión, los apoyos mutuos son imposibles y el PRI en la capital del país no puede garantizar impunidad a nadie como se hacía en otros tiempos.

    la delincuencia de las clases bajas

     

    En este tipo de delincuencia es donde hay los mayores riesgos y las menores ganancias; normalmente la ejercen bandas de hombres jóvenes de las clases más bajas de la sociedad con diversos motivos y objetivos: el más evidente es el rencor de clase contra la gente que tiene un poco más; y frente a un miserable cualquiera tiene más.

    También esta el aspecto del machismo: el que se sube a un micro con una pistola de juguete, un picahielo o un cuchillo y se baja dos calles más adelante con mil o dos mil pesos es un héroe entre su banda o grupo de amigos; invita las chelas, la mota o el activo; a veces le alcanza para unas cuantas grapas de cocaína.

    El equivalente al premio Nobel en este tipo de delincuentes es salir en algún programa de televisión del tipo de Duro y Directo; quien aparece en un corto, aunque sea por algunos segundos ya la hizo, no es un cualquiera, salió en la tele y es posible que hasta llegue a la grande con un poco de esfuerzo podrá visitar Disneylandia (el reclusorio o el Palacio de Almoloya) donde conocerá a los jefes y regresará algún día a su barrio a presumir que se codeó con ellos y lo trataron de igual a igual: imagínate, hizo un trabajo para "Don Raúl".

    SOCIEDAD

    En la mayoría de los filmes las proporciones esenciales de los personajes se

    relacionan con el erotismo y el crimen. Se diría que la mayor parte de las

    películas están destinadas a enseñar al espectador la técnica de la seducción o

    de los asesinatos.

    Debido a la gran fuerza de sugestión de las imágenes en movimiento, las personas

    que verán esas películas difícilmente escaparan a pesar de que las acciones

    representadas (por exageradas que sean) son un índice de lo que sucede en la

    vida corriente y que, al fin y al cabo, se puede uno inspirar un poco  en esa

    “realidad 

    • La exclusión social, debida a la cesantía o a la marginación prolongada; lo que se esconde tras esto es un profundo sentimiento de frustración que puede derivar en conductas violentas y otros delitos.

    • El abandono escolar, el analfabetismo y las deficientes cualidades

    intelectuales que impiden una inserción laboral digna.

    • La carencia de un ambiente adecuado al interior de la familia que permita formar personas sociables; hay cambios en los valores sociales inculcados a los hijos y las formas de comunicación giran en  torno a la violencia y a la poca tolerancia o desinterés.

    • También esta la violencia intrafamiliar, que también es una causa importante de violencia en la calle: los niños y jóvenes maltratados serán personas más violentas y con alto riesgo de delincuencia.

    • La ruptura de vinculo social en los barrios, es decir, la desaparición de la vida de vecindario.

    DESEMPLEO

    El desempleo es una enfermedad política. Este y la consiguiente pérdida de

    autoestima surten efectos en la salud mental y física de los jóvenes

    trabajadores. Además, el tener mala salud impide también que los jóvenes

    trabajadores encuentren empleo.

    La falta de ingresos provenientes de la situación de desempleo significa que los

    jóvenes trabajadores no pueden asumirse bien por sí mismos. Los jóvenes

    desempleados viven en la pobreza y cuando se enferman no tienen medios para costear un tratamiento. El desempleo crea asimismo un sentimiento de falta de control sobre la vida, lo cual lleva a situaciones de estrés y depresión, lo cual en ocasiones lleva al círculo vicioso de drogas para saciar la depresión-

    robar para conseguir las drogas - delincuencia.

    Este sentimiento provoca reacciones diferentes entre los jóvenes trabajadores:

    enfadarse con sus amigos o con su familia, echarse a la droga o pensar en el suicidio

    En México la situación del empleo, ha sido muy cambiante, ha habido épocas en las que las tasas de empelo aumentan hay mas oportunidades, pero también ha habido algunos problemas y estancamientos, durante algunas crisis, devaluaciones, etc.. por eso .

    Para mí México en este aspecto aun no llega a una estabilización, a un equilibrio aun nos falta, pues también somos un país dependiente económicamente hablando de Estados Unidos, nuestra economía todavía  no es auténtica y por lo tanto, los empleos en México se ven muy afectados por las diferentes situaciones de Estados Unidos.

    En esta investigación muestro una etapa anterior  de 1984 a 1995, después una etapa más actual y finalmente lo que esta sucediendo ahora, la desaceleración de la economía estadounidense y esta como afecta a los empleos.

    La situación del empleo en México, como en muchos países latinoamericanos, se ha caracterizado por una tendencia procíclica del desempleo abierto, junto con un problema estructural de subocupación, en el marco de un acelerado proceso de globalización y apertura comercial. En la primera mitad de los años noventa el comportamiento de la actividad económica en México, parecía revertir las tendencias contraccionistas de la década pasada. Sin embargo, en 1995, como resultado de un fuerte desajuste financiero y cambiario, las perspectivas económicas se modificaron substancialmente. En dicho año, el producto interno bruto se contrajo 6.32%; inclusive, en algunos sectores intensivos en mano de obra, como el de la construcción y comercial, la reducción de la producción fue mayor (24 y 16%, respectivamente). Como resultado de las políticas de estabilización económica, en 1996 se logró revertir esta tendencia alcanzándose un crecimiento de 5.1%, y en los primeros seis meses de 1997 aumentó 7%, respecto al mismo período de 1996.

    Paralelamente, la oferta de mano de obra ha seguido creciendo tanto por el dinamismo demográfico como por el incremento en la participación relativa de la población en edad de trabajar, especialmente de las mujeres. En la primera mitad de la década actual, la población económicamente activa (PEA) se incrementó a un ritmo anual promedio de 3.2%, en 1996 alcanzó la cifra de 36.6 millones de personas. De este total, 67% estaba compuesto por hombres y 33% por mujeres.

    La contracción de la actividad económica no sólo limitó la creación de los nuevos empleos necesarios para absorber a la creciente oferta laboral, sino que también se reflejó en la pérdida de un número importante de puestos de trabajo en el sector formal de la economía. Como resultado de ello, los niveles de desocupación se elevaron en forma acentuada. El desempleo abierto es un fenómeno principalmente urbano y en los períodos de crisis dicho carácter se refuerza. En el segundo trimestre de 1995, la tasa de desocupación en las áreas más urbanizadas del país fue de 6.7%, lo que contrasta con el 3.0% observado en las áreas menos urbanizadas. En dicho año, el desempleo urbano aumentó 2.5 puntos porcentuales, alcanzó su mayor nivel en el tercer trimestre (7.4%). Vinculado a lo anterior, el tiempo de búsqueda de empleo se incrementó de 7.6 a 13.2 semanas en promedio. Durante la crisis, las mayores tasas de desempleo se registraron entre los jóvenes y las mujeres.

    A pesar de la preocupación que inspira el desempleo, el principal problema de empleo en México es la subocupación, lo que se relaciona directamente con la pobreza de una parte importante de la población. En los períodos de crecimiento económico se han logrado incrementos significativos del empleo asalariado, aunque insuficientes con respecto a la dinámica demográfica, el aumento en las tasas de participación, la migración rural-urbana y la sustitución de empleos en actividades tecnológicamente rezagadas que han requerido reconvertirse. Asimismo, los perfiles de calificación de la población no necesariamente han correspondido a los requerimientos del aparato productivo en algunos sectores y regiones determinadas. En los períodos de contracción económica como el reciente, esta situación se acentúa. Ante la falta de empleos, el desocupado prefiere subemplearse en ocupaciones precarias en términos de las condiciones de su jornada laboral, ingresos y aprovechamiento de sus capacidades productivas; lo que realiza generalmente trabajando pro cuenta propia en actividades comerciales o de servicios personales.

    La recuperación económica, ha permitido aumentar el número de puestos de trabajo y la desocupación abierta ha tendido a reducirse. Entre agosto de 1995 y agosto de 1997, el total de trabajadores permanentes asegurados por el Instituto Mexicano del Seguro Social aumentó en cerca de un millón 335 mil y en el mes de julio de este año la tasa de desocupación urbana se ubicó en 4.1 por ciento. El repunte de la producción se ha registrado principalmente en actividades vinculadas a las exportaciones no petroleras, la maquila e industria de la construcción. No obstante, se requiere consolidar el proceso actual, a fin de que una proporción cada vez mayor de la fuerza laboral se incorpore al trabajo en ocupaciones más productivas, mejor remuneradas y en las que se optimice el aprovechamiento de la competencia laboral de cada trabajador.

    En los próximos años, la PEA aumentará en cerca de un millón de personas anualmente, por lo que la economía deberá mantener un crecimiento no menor al 5% anual para poder generar los puestos de trabajo requeridos para incorporar a esta población, e inclusive será necesario un esfuerzo productivo mayor para reducir los márgenes de subocupación y mejorar el bienestar social. Para consolidar la recuperación y mantenerla, recientemente el Presidente de México ha convocado a definir e impulsar una política de estado para el crecimiento económico; una política cuyos fundamentos y componentes principales sean respetados y procurados por todos y con una perspectiva de largo plazo.

    La brecha económica y social entre México y los países desarrollados o de reciente industrialización ha aumentado sensiblemente en el último cuarto de siglo. Esto se explica por diversos factores, entre lo que destacan el bajo crecimiento económico combinado con un acelerado crecimiento demográfico. Si bien el dinamismo poblacional ha disminuido, el logro de los objetivos de desarrollo de nuestro país requiere, como condición sine qua non, el crecimiento sostenido de la economía. Este crecimiento requiere, a su vez, de un esfuerzo permanente de inversión, no sólo en acervos de capital físico sino también en capital humano. Asimismo, es importante que las inversiones se orienten a proyectos que permitan incrementar las capacidades productivas del país en correspondencia con las necesidades de la población. Dado el proceso irreversible de globalización y la creciente integración comercial de la economía mexicana con otros países industrializados y en desarrollo, la elevación de la competitividad del aparato productivo nacional constituye un factor estratégico fundamental para el logro de los objetivos de empleo. Esta competitividad será resultado de los mayores niveles de productividad, calidad e innovatividad que puedan generarse en los diferentes sectores productivos; proceso para el cual se requiere, entre otros factores, de un mejor aprovechamiento de los recursos humanos.

    Las decisiones de inversión privadas y públicas dependerán tanto de las expectativas de estabilidad macroeconómica, expansión de los mercados y certidumbre jurídica, como de la disponibilidad de recursos. En este sentido, deberá mantenerse un marco macroeconómico estable, consolidar al sistema financiero, alentar el ahorro interno, generar recursos de largo plazo para proyectos de maduración prolongada, además de utilizar el ahorro externo como complemento y no sustituto de los recursos internos

     Políticas activas de mercado de trabajo

    En los últimos años, en muchos países se han adoptado las llamadas políticas activas de mercado de trabajo (PAMT) como instrumento de atención a los problemas de desempleo y subempleo. Estas políticas buscan promover el empleo productivo, en contraste con las políticas pasivas de seguro de desempleo u otro tipo de subvenciones a la falta de empleo; para esto, consideran como principales estrategias: 1) el fortalecimiento de la oferta laboral, 2) el incremento de la demanda de trabajo y 3) el mejor funcionamiento de los mecanismos de interrelación del mercado de laboral.

    En el caso de México, durante la década de los ochenta se gestó una importante modificación de las políticas de mercado de trabajo. A partir del Programa de Capacitación y Productividad 1984-1988, el desarrollo de los recursos humanos se torna la estrategia principal de largo plazo, al favorecer la incorporación al trabajo de la población y apoyar la elevación de la competitividad, especialmente de la micro y pequeña empresa. Por otra parte, en respuesta a la demanda social generada por la crisis, se instrumentan programas emergentes de empleo6 y en 1984 se fortalece al Servicio Nacional de Empleo con la creación del programa de Becas de Capacitación para Desempleados (PROBECAT).

    Uno de los principales factores que ha permitido consolidar la política de mercado de trabajo basada en el desarrollo de los recursos humanos, ha sido la continuidad de los programas. El Programa de Capacitación y Productividad 1990-1994, enfatiza igualmente la importancia de los recursos humanos y del incremento de la productividad como el principal elemento de la estrategia de modernización y mejoramiento social. El papel del capital humano fue reconocido como elemento central en este proceso y se le confirió una particular relevancia a la capacitación, para mejorar el empleo, a través del incremento en la productividad y competitividad. Asimismo, se destacó que el desarrollo de los recursos humanos es responsabilidad de todos los sectores, bajo un esquema de participación social concertada. El Programa de Empleo, Capacitación y Defensa de los Derechos Laborales 1995-2000 reitera en la necesidad de fortalecer los programas y acciones orientados al impulso de la capacitación; al mejoramiento de la competitividad a través de la elevación de la productividad y calidad en los centros de trabajo; el desarrollo de los mercados de trabajo regionales, y la vinculación de los agentes productivos.

    Cabe señalar que las principales acciones de capacitación y vinculación de los mercados de trabajo se han llevado a cabo con el cofinanciamiento del Gobierno Federal, los gobiernos estatales y el sector privado, sustentados en créditos del Banco Mundial y actualmente del Banco Interamericano de Desarrollo. Bajo este esquema, se operaron el proyecto de Capacitación de Mano de Obra 1988-1992, el Proyecto de Modernización de los Mercados de Trabajo 1993-1997 y, a partir de julio del presente año, se lleva a cabo el Programa de Modernización de los Mercados Laborales 1997- 2001.

     Servicio Nacional de Empleo (SNE)

    El SNE tiene como objetivos: facilitar la vinculación entre oferentes y demandantes de empleo, orientar a los buscadores de empleo sobre las condiciones del mercado laboral y apoyar su calificación, así como auxiliar a los empresarios en la búsqueda de candidatos para cubrir sus vacantes. El SNE fue creado en 1978, inició operaciones en cinco entidades federativas y en el momento actual opera en 99 oficinas que atienden a 1.200 localidades; dispone además de cincuenta unidades móviles que llevan los servicios de empleo a las zonas conurbadas y marginadas de las grandes ciudades, a las pequeñas localidades urbanas y zonas rurales. El SNE opera de manera descentralizada: el Gobierno Federal norma y transfiere recursos a los gobiernos estatales; éstos operan los Servicios Estatales de Empleo (SEE) y, aportan recursos adicionales. Ninguna ley obliga a empleadores y solicitantes de empleo a utilizar al SNE; éste recurre a campañas para informar a la población y depende de la eficiencia y calidad de sus servicios para mantener y ampliar sus usuarios.

    El SNE ha fortalecido sus acciones de orientación ocupacional para grupos específicos de la población, tales como jóvenes buscadores de un primer empleo, mujeres que desean reincorporarse al trabajo, trabajadores desplazados que cuentan con una amplia experiencia laboral y personas mayores de 50 años. Entre estas acciones se pueden mencionar los Talleres para Buscadores de Empleo y la Ferias de Empleo.

    Entre las principales actividades del SNE se encuentra la coordinación de acciones entre los distintos agentes públicos y privados que inciden en el mercado de trabajo; para lo cual se ha creado un Comité Ejecutivo en cada SEE. Estos Comités se conforman con representantes de organismos empresariales, instituciones de capacitación e instancias gubernamentales de promoción económica. Asimismo, se ha impulsado recientemente la constitución de Consejos Estatales de Productividad y Competitividad, en los que participan igualmente representantes empresariales, del sector público y social, con el fin de contar con información integral sobre los mercados de trabajo regionales y derivar propuestas consensadas para mejorar el empleo, apoyar el proceso de modernización y elevar la competitividad en los centros de trabajo.

    Las acciones del SNE han aumentado en forma importante, tanto por el crecimiento de su infraestructura como por el fortalecimiento de las labores de difusión, manejo de información y capacitación de su personal, especialmente a partir de 1988 en que han contado con mayores apoyos federales provenientes de financiamiento externo. Entre 1988 y 1996, el número de solicitantes de empleo y vacantes registradas se duplicó, alcanzando en este último año un número de 455 mil y 343 mil, respectivamente. De estos solicitantes, 71% fueron enviados a una vacante disponible, de los cuales 39.6% lograron finalmente colocarse en un empleo. Asimismo, se aprecia que en el presente año, como resultado de la recuperación económica, el número de desempleados que acuden al SNE ha disminuido, se han captado mayores oportunidades de empleo y el índice de colocación se incrementó a 40.7%.

     Programa de Becas de Capacitación para Desempleados (PROBECAT)

    El PROBECAT se creó en 1984 como parte de los programas emergentes de protección al empleo, en dicho año proporcionó capacitación a 66,909 personas. A partir de 1987, como parte sustantiva, primero, del Proyecto de Capacitación de Mano de Obra y, posteriormente, del Proyecto de Modernización de los Mercados de Trabajo, el PROBECAT adquirió un fuerte impulso como un instrumento de la política activa de mercado de trabajo. Los objetivos del Programa dejaron de limitarse a la atención coyuntural del desempleo abierto e incluyeron la atención de los problemas estructurales relacionados con la falta de calificaciones adecuadas de la mano de obra respecto a los requerimientos ocupacionales del aparato productivo.

    Los SEE son las instancias encargadas de efectuar las tareas de reclutamiento y selección de los becarios, así como detectar las necesidades de capacitación en cada entidad federativa o región. La demanda de la planta productiva determina las características de los cursos que habrán de ser impartidos y, con ello, adecuar la oferta de recursos humanos a fin de facilitar su incorporación al trabajo. Además de cubrir el pago de los instructores y costo de los materiales didácticos, el Programa otorga una beca de manutención equivalente al salario mínimo regional y ayuda par transportación.

    A lo largo de su operación se han diseñado diversas modalidades de capacitación para atender diversas poblaciones desempleadas, dada la heterogeneidad del mercado de trabajo mexicano. Los principales modelos de atención del PROBECAT son: capacitación escolarizada, capacitación mixta e iniciativas locales de empleo. Esta última modalidad de reciente creación comprende tres principales vertientes de atención: taller-escuela, capacitación para el autoempleo y apoyo a proyectos productivos de baja productividad.

    Nos encontramos ante una situación que parece inédita, la necesidad de diseñar, con el concurso de todos los involucrados, nuevas formas y mecanismos de capacitación, en los que la formación del individuo sea parte integral del mundo del trabajo, y en los que este binomio responda a la expectativa de lograr integrar, con eficiencia y protección al medio ambiente, a todos los sectores en las actividades productivas y con ello lograr, a través del empleo, una vida digna para todos los miembros de la sociedad

    Al hacer esta investigación yo llego a la conclusión que en México hay una gran desestabilización del empleo, somos muy dependientes de potencias extranjeras como Estados Unidos.

                Pero creo que desde enero del 2001, ha empezado un cambien positivo hay en espera una reforma fiscal la cual creo ser beneficiaria para los sectores mas necesitados de la sociedad mexicana, confió que esta reforma nos ayudara  todos y por consiguiente hará que crezca él numero de empleos en nuestro país.

  • Causas económicas

  • El desempleo, la mala educación y el problema económico de las personas con bajos recursos, los lleva muchas veces a la necesidad de recurrir al robo como única salida

    Muchas veces estas personas viven en lugares enfermos y en condiciones que `propician a esta actitud, ya que en estos lugares el estilo de vida delictiva es accesible y se aprende con facilidad, en lugar de las normas e convivencia ética y social.

    La desigualdad económica es causa de que el individuo desarrolle desesperanza.

    No se trata de la simple pobreza: hay algunos países o comunidades muy pobres,

    como el caso de algunos ejidos en México, en los que virtualmente desconocen el

    robo y la violencia de otro tipo. Sin embargo, la gran diferencia entre ricos y

    pobres y sobre todo la imposibilidad de progresar socialmente sí causa

    violencia: la frustración se suma a la evidencia de que no hay otra alternativa

    para cambiar el destino personal.

  • Causas psicológicas

  • La violencia se relaciona de manera consistente con un trastorno mental - en

    realidad de personalidad - en la sociopatía, llamada antes psicopatía

    El trastorno antisocial de la personalidad se establece entre los 12 y los 15

    años, aunque a veces antes, y consiste en comportamiento desviado en el que se

    violan todos los códigos de conducta impuestos por la familia, el grupo, la

    escuela, la iglesia, etc. El individuo actúa bajo el impulso del momento y no

    muestra arrepentimiento por sus actos. Inicialmente esta violación persistente

    de las reglas se manifiesta como vandalismo; crueldad con los animales; inicio

    precoz de una vida sexual promiscua, sin cuidado respecto al bienestar de la

    pareja; incorregibilidad; abuso de sustancias; falta de dirección e incapacidad

    de conservar trabajos; etc. Salvo que tengan una gran inteligencia o que

    presenten formas menos graves del trastorno, fracasan en todo tipo de

    actividades, incluyendo las criminales, ya que carecen de disciplina, lealtad

    para con sus cómplices, proyección a futuro, y siempre están actuando en

    respuesta a sus necesidades del momento presente. El trastorno es cinco a diez

    veces más frecuente en hombres que en mujeres. Como estos sujetos están más

    representados en los estratos más pobres, hubo alguna discusión sobre si la

    pobreza induce o potencia estas alteraciones. Esto se ha descartado: los

    individuos con trastorno antisocial de la personalidad, por su incapacidad de

    lograr metas y conservar empleos, tienden a asentarse naturalmente en los

    estratos de menores ingresos.

    Otras teorías se centran de forma predominante en los aspectos personales del

    delincuente, considerando como causas de su desviación, tales factores como el

    desequilibrio afectivo del joven, la antipatía, el sentimiento de culpa o de

    aislamiento, así como las deficiencias de inteligencia y otros rasgos

    individuales.

       Desde la perspectiva de las teorías del aprendizaje y del conductivismo, la

    delincuencia se considera, en cuanto a forma de conducta social desviado, como

    un resultado anómalo del proceso de acondicionamiento a que la sociedad somete a

    sus miembros, y por medio del cual se desarrolla en los individuos una

    estructura de personalidad determinada.

       Así, durante la infancia los padres van asociando aprobaciones y premios para

    reforzar y desarrollar las reacciones que esperan promover en el niño, y

    castigos o recriminaciones para inhibir las conductas reprobables. Mediante este

    proceso de acondicionamiento del niño a las costumbres sociales, el individuo es

    capaz de renunciar a ciertos deseos e impulsos, ya que la ejecución o

    satisfacción de los mismos va aliado a sentimientos angustiosos que se

    desprenden del acondicionamiento adversivo impuesto en la niñez.

       Estas sensaciones de aguda malestar actúan como una poderosa resistencia

    psicológica que se opone a la realización de aquellos impulsos prohibidos, y

    constituyen la base de la conciencia moral.

       Según ello, la persona, que, a causa de su incapacidad de acondicionamiento,

    no puede dar respuestas morales y sociales (previamente establecidas), tendrá

    más probabilidades de convertirse en un delincuente.

       Comprobando esta teoría: Un adolescente en quién todos sus instintos

    agresivos (o no permitidos) han sido reprimidos y, por tanto, no se convertirá

    en un delincuente, sino en un individuo con otro tipo de síntomas neurológicos

    debido a su represión inconsistente. O bien, nos  encontraremos con un sujeto

    que “no hace  nada si no a cambio de …”, lo cual se asemeja a una variable

    familiar de la delincuencia, el chantaje a los padres, que el adolescente

    intenta en muchos momentos con el propósito de conseguir lo que le interesa a

    cambio de dar su adaptación a ciertas normas sociales a educativos.

  • Causas políticas

  • La corrupción es un fenómeno económico y significa la transferencia ilegal de recursos, bienes o servicios del sector público o social al privado. La corrupción también implica expolio o robo de propiedades sindicales, comunales, cooperativas o ejidales en beneficio de una persona o grupo no autorizado por la Asamblea.

    Incluye también a las substracciones, sobornos, chantajes o cualquier otra forma de obtener recursos bajo presión y sin justificación legal.

    Se es muy conocida la frase “mordidas” para describir una acción corrupta por parte de los policías a todos nos ha sucedido alguna vez, es de conocimiento de toda la población la practica de esto y en lugar de ponerle un alto se sigue fomentando.

    Se tienen que mejorar las condiciones de desarrollo profesional y humano y la calidad de vida de los agentes encargados de la seguridad ciudadana.

    Reestructuración del sistema judicial sobre la base de valores de ética, honestidad y efectividad.

    La inseguridad económica también se combate dándole seguridad económica a la policía como una forma de reconocer su elevada misión.

    Hay que darle un mejor entrenamiento, mejor equipo y una especial educación para tener nuevas técnicas, si no es así no podemos exigirles tanto.

    Otra causa política fuerte ha sido el problema de la crisis económico de 1994.

    • La inadecuación del sistema de justicia penal (policía, justicia y cárceles) a la delincuencia urbana actual y a sus cambios.

    • La preferencia que le otorga la policía al combate contra la “gran

    criminalidad” (homicidios, grandes asaltos, redes de narcotráficos) en desmedro del trabajo preventivo y de combate en los pequeños ámbitos barriales,

    abandonando el patrullaje a pie por el patrullaje motorizado sin objetivos precisos y que no contribuye demasiado a la sensación de seguridad.

    • Con respecto a la justicia no esta capacitada para enfrentar el aumento de los pequeños delitos que son los que afectan mucho más la calidad de vida y que generan la percepción de inseguridad.

    • Además la justicia es lenta, inadaptada a la resolución de conflictos urbanos, sobrecargada en su modo de trabajo, además de que sus procedimientos y su lenguaje son inaccesibles para la mayoría de la gente.

    • Las sanciones son poco adecuadas para la pequeña delincuencia, porque las cárceles y las multas no constituyen instrumentos de rehabilitación, debido a su calidad y no pertenecen a la justicia restaurativa.

    • Las cárceles en general, son una escuela en materia de perfeccionamiento técnico y de construcción de redes para delincuentes mas que espacios de

    rehabilitación social.

    • La poca eficiencia del sistema judicial y las bajas posibilidades de rehabilitación que ofrece el sistema carcelario.

  • Perturbaciones Tóxicas

  • Estas perturbaciones bien pueden ser las drogas y el alcohol.

    En muchos casos examinados se ha comprobado que la violencia de la persona que comete el delito se debe a una gran influencia de alcohol o alguna droga, no hay que pasar por alto el hecho de que estas, funcionan como liberador de emociones y que relajan el control cortical sobre las manifestaciones de la ira. En la adolescencia es en la mayoría de veces en la que comienzan estas adicciones.

    Los adolescentes pueden estar envueltos en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante la adolescencia. Desgraciadamente, con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. Ellos tienen la tendencia a sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas luego. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas, o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia, usarán drogas más
    peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.
    La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil poder determinar cuáles de los adolescentes van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas son:

    • Con un historial familiar de abuso de substancias. 

    • Que están deprimidos.

    • Que sienten poco amor propio o autoestima.

    • Que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente.

    • Falta de limite por parte de los padres y otros adultos desde la niñez.

    Los adolescentes abusan de una variedad de drogas, tanto legales como ilegales. Las drogas legales disponibles incluyen las bebidas alcohólicas, las medicinas por receta médica, los inhalantes (vapores de las pegas, aerosoles y solventes) y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales de mayor uso común son la marihuana, los estimulantes (cocaína, "crack" y "speed"), LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las drogas diseñadas (éctasis). El uso de las drogas ilegales está en aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. La edad promedio del que usa marihuana por vez primera es 14, y el uso del alcohol puede comenzar antes de los 12. El uso de la marihuana y el alcohol en la escuela superior se ha convertido en algo común.
    El uso de las drogas esta asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso serio de drogas más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia, relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio. Los padres pueden ayudar en la educación a temprana edad acerca de las drogas, estableciendo comunicación, siendo ejemplo, modelo y reconociendo desde el comienzo si hay problemas en el desarrollo.
    Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera que ellos hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de las otras drogas.
    El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales de aviso que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva llevada a cabo por un psiquiatra de niños y adolescentes

  • Causas biológicas

  • Se ha mencionado al síndrome de déficit de atención con hiperactividad como

    causa de problemas de conducta, que sumados a la impulsividad característica del

    síndrome, pueden producir violencia. Un estudio con niños hiperquinéticos mostró

    que sólo aquellos que tienen problemas de conducta están en mayor riesgo de

    convertirse en adolescentes y adultos violentos. La conclusión es que hay que

    hacer un esfuerzo para aportar a aquellos niños hiperquinéticos con problemas de

    conducta recursos terapéuticos más oportunos e intensivos

    Los trastornos hormonales también pueden relacionarse con la violencia: en las

    mujeres, el síndrome disfórico de la fase luteínica se describió a raíz de los

    problemas de violencia presentes alrededor de la menstruación, específicamente

    en los días 1 a 4 y 25 a 28 del ciclo menstrual, pero el síndrome no se ha

    validado con estudios bien controlados, aunque se ha reportado que hasta el 40

    por ciento de las mujeres tienen algún rasgo del síndrome y que entre el 2 y 10

    por ciento cumplen con todos los criterios descritos para éste. De 50 mujeres

    que cometieron crímenes violentos, 44 por ciento lo hizo durante los días

    cercanos a la menstruación, mientras que casi no hubo delitos en las fases

    ovulatoria y postovulatoria del ciclo menstrual 4. Con frecuencia, el

    diagnóstico de síndrome disfórico de la fase luteínica está asociado con

    depresión clínica, que puede en algunos casos explicar su asociación con la violencia

    b) Marco teorico:

    La delincuencia no es fenómeno que se encuentre de moda o se nuevo para la sociedad se ha tenido este problema desde muchos años atrás, las culturas que forman parten de neustra hostoria tambien tuvieron sus problemas con esto, solo que se ha estudiado mas a fondo desde el siglo XX por diversos sociólogos, psicólogos y pensadores.

    El sexenio del Presidente Salinas

     

    Cuando tomó posesión de la presidencia de la República el licenciado Carlos Salinas de Gortari, se puede decir que México ya había superado la crisis de la llamada “docena trágica” (1970-1982), así como las derivadas de los desastres ocurridos durante el anterior gobierno; en efecto, el PIB empezaba de nuevo a crecer, la inflación a ceder y el déficit público a disminuir e igualmente se habían iniciado por el Presidente de la Madrid dos transformaciones estructurales fundaménteles al sistema económico mexicano: la privatización, o desincorporacion si se prefiere, del enorme e ineficiente aparato paraestatal que competía deslealmente con las empresas privadas produciendo todo genero de mercancías y servicios y el sistema proteccionista a ultranza que había convertido a la industria nacional en obsoleta y no competitiva en los mercados internacionales; además el Pacto de Solidaridad había comprometido al gobierno a luchar contra la inflación por medio del saneamiento de las finanzas publicas.

     

    El Presidente Salinas fue continuador de la política de de la Madrid pero más que eso la profundizó, la amplió y le dió un contenido doctrinario más claro; desde el principio de su mandato fustigó el modelo mercantilista-dirigista existente en México por décadas, atacando en especial al proteccionismo, al intervencionismo gubernamental en la vida económica y a la política expansionista basada en los déficit públicos y en la inflación.

     

    El nuevo presidente precisó su pensamiento en términos no escuchados hasta entonces el un medio político y burocrático. Reconoció que México usó con éxito, aunque no siempre con acierto, de la protección y de los subsidios parra desarrollarse y que adquirió empresas quebradas para salvar las fuentes de trabajo, pero que eso no era en lo sucesivo posible porque las circunstancias habían cambiado; “el estatismo surgió por el fracaso del ultraindividualismo de los años '20 y de la gran recesión de 1929-1934 y fue válido en los dos decenios siguientes, pero en la actualidad solo defiende privilegios”; “el proteccionismo y la sobreregulación crean monopolios, abusos y subsidios indiscriminados, así como proteger a unos pocos productores contra la población consumidora”; “es necesaria la desregulación para bajar los costos y ser más competitivos”; “que el gobierno no gaste lo que no tiene, las finanzas públicas deficitarias producen inflación y ésta lastima más a los que menos tienen”; “un desarrollo permanente y justo requiere de la estabilidad de precios”; “un Estado más grande no es necesariamente más capaz ni uno mas propietario es más justo”; “el nacionalismo no está asociado a un Estado más propietario sino a uno más justo”; “un gobierno que no atiende a las necesidades del pueblo por estar ocupado administrando empresas no es justo ni revolucionario”; “un gobierno incapaz de atender a las necesidades sociales, tampoco puede defender la soberanía”; “no se trata de determinar si el sector privado es mejor administrador que el gobierno, sino que el dilema es entre propiedad que atender y justicia que dispensar”. En fin, ”la quiebra de los modelos de desarrollo sobreprotegido, de economías estatizadas y de regímenes políticos autoritarios nos dan la razón”.

     

    La primera tarea a la que se avocó el gobierno fue sanear las finanzas públicas. Entre 1987 y 1994 el número de contribuyentes no asalariados subió de 1,760,000 a 5,660,000, es decir un 222 % y en ese mismo período la recaudación del gobierno federal creció un 32 % en términos reales, no obstante que se redujo la tasa marginal del ISR a personas físicas del 50 % al 35 %, el impuesto a la renta de las empresas del 40 al 34 % y el IVA del 20 y 15 % al 10 %; en el último año del gobierno de Salinas se otorgó un subsidio fiscal a los trabajadores que recibían un salario mínimo para elevar sus ingresos entre 7.5 y un 10.8 %, así como la exención del ISR a los que ganaban hasta dos salarios mínimos.

     

    Estas reducciones a los impuestos no compensaron el establecimiento del Impuesto Sobre Activos, gravamen que si bien evita la evasión principalmente de empresas internacionales y no afecta a los causantes que cubren el ISR, es eminentemente injusto con las empresas que efectivamente sufren pérdidas. Por su parte, los precios y tarifas públicos experimentaron los siguientes incrementos por los acuerdos del Pacto del 10 de noviembre de 1991: el diesel un 9.7 % y durante 1992 a razón de diez pesos mensuales; el gas licuado un 2.4 % y durante 92 un incremento mensual de 2.5 %; la energía eléctrica para uso residencial un 15.3 % y para industrias un 14.5 % en promedio. El aumento a las gasolinas fue mayor para disuadir el consumo y su precio se debía ir adecuando al de los precios internacionales. En la concertación del Pacto de octubre de 93 se atenuaron estos aumentos al especificarse que los precios se alinearían a los internacionales y que el deslizamiento de las tarifas eléctricas y de las gasolinas no rebasaran el 5 % anual.

     

    Durante el gobierno del Presidente Salinas el gasto publico disminuyó un 25 % en términos reales, mientras que el gasto social pasó a ser del 54 % del gasto programable (esto es sin considerar el servicio de la deuda), cuando en 89 era del 32 %; este resultado se obtuvo, por supuesto por una estricta disciplina fiscal, pero el factor más importante fue el arreglo de la deuda externa. En 1989 el gobierno propuso a los más de 500 bancos acreedores que representaban la casi totalidad de los créditos contra México, cualquiera de estas tres fórmulas: o bien una reducción del 35 % del saldo de la deuda, equivalente al precio al que se cotizaban lo papeles mexicanos en el mercado internacional, o bien una tasa de interés fija del 6.25 %, o bien recursos frescos por cuatro años. La mayoría optó por la primera opción, una importante minoría por la segunda y unos cuantos por proporcionar recursos frescos.

     

    Los acreedores aceptaron la oferta mexicana, porque consideraron que el país estaba siguiendo una política económica que garantizaba el pago de sus obligaciones, siempre y cuando se le liberara de una carga insoportable; por otra parte el descuento que aceptaban era el mismo que hubieran tenido que conceder si quisieran vender sus créditos en el mercado secundario. De esta manera la deuda externa pasó del 50 % del PIB en 1988 al 17 % y México pudo liberar recursos que le permitieron crecer.

     

    Al mismo tiempo la deuda interna disminuyó del 20 % del PIB en 1988 al 5 % en 1994, gracias a la caída espectacular de las tasas de interés entre estos mismos años; los CETES a 28 días, por ejemplo bajaron su rendimiento de 52.3 % en diciembre de 88 a 13.6 en octubre de 1994 y el pago que tenía que realizar el erario por este concepto bajó del 18 al 2.5 % del PIB, o si se prefiere del 44 al 10 % del gasto público debido también a que disminuyó a algo más de la quinta parte el vencimiento promedio delos créditos La fuerte reducción del servicio de la deuda permitió incrementar el gasto social en más del 85 % durante la administración salinista.

     

    El arreglo de la deuda pública, sobretodo la interna, se realizó principalmente con los recursos provenientes del alza de los precios del petróleo y los de la privatización. La intranquilidad que causó la Guerra del Golfo hizo que subieran los precios del petróleo considerablemente, con la consiguiente utilidad de los países productores. El gobierno mexicano consideró atinadamente que en un tiempo relativamente breve concluiría el conflicto bélico y volverían a su nivel normal los precios y por ello tomó tres medidas precautorias: en primer término en el presupuesto solo se calculó la mitad del precio prevaleciente durante el tiempo de guerra; en segundo lugar, adquirió opciones a futuros por si la baja prevista fuera menor que la que se diera en la realidad y, por último, las utilidades petroleras por este concepto pasaron a formar un fondo de contingencia que en 1994 se aplicó a cancelar pasivos con el Banco de México por 20 billones de pesos (20,000 millones de nuevos pesos)

     

    Igualmente pasaron a formar parte del Fondo de contingencia los recursos provenientes de la desincorporación durante el sexenio de 415 entidades paraestatales (el 67 % de las existentes en 1988, entre ellas Teléfonos de México y las compañías de aviación), y de los 18 bancos estatizados por López Portillo, que se vendieron en licitación a tres veces su valor en libros y a 15 veces la relación precio-utilidad. En ambos casos el gobierno consideró con acierto que no era prudente aplicar ingresos que se percibían por una sola vez al financiamiento de gastos permanentes.

     

    Todo hacía pensar que con el aumento de los ingresos, la contracción de los gastos y el arreglo de la deuda pública permitirían que las finanzas públicas pasaran de un déficit a un superávit con el consiguiente abatimiento de la inflación; así fue publicado como se muestra en el siguiente cuadro:

     

    Déficit Público Inflación

    Años (% del PIB) (Variación % Anual)

    1989 -5.2 19.7

    1990 -3.6 29.9

    1991 -1.4 18.8

    1992 0.4 11.9

    1993 0.7 8.0

    1994 -0.1 7.1

     

    De las anteriores cifras llaman la atención dos cosas: el repunte inflacionario en 1990 que el mismo Presidente Salinas explicó por la necesidad de aumentar los precios y servicios públicos para corregir sus rezagos, pero que impidió que al final del sexenio se llegara a la ansiada meta de alcanzar una inflación similar a la de los estados Unidos. El segundo caso es la magra reducción en 1994 de la inflación en sólo nueve décimas de punto en ese año que no corresponde a un presupuesto prácticamente en equilibrio porque una décima de punto no debiera tener mayor influencia. La verdadera explicación reside en que las cifras de 93 y 94 estuvieron maquilladas; en efecto, a partir de 1992 se dejó de incluir en los egresos del erario al déficit por la intermediación financiera, es decir la diferencia entre el costo de captación de recursos por la banca de desarrollo y el interés al que presta. Este déficit en 1994 llegó casi al 5 % del PIB, lo que provocó una considerable liquidez en poder del público y ésta se tradujo en una presión que impidió que bajara la inflación.

     

    La explicación del considerable déficit por la intermediación financiera debe encontrarse en parte en operaciones poco juiciosas de la banca de desarrollo, pero quizá también en el deseo de compensar la pequeña recesión de 1992 y en el intento de captar las simpatías electorales de los 415,000 micro, pequeños y medianos empresarios a los que apoyó Nacional Financiera, a los miembros de las 350 uniones de crédito que se crearon y financiaron y a la multitud de deudores a quienes se les concedieron préstamos blandísimos y a menudo irrecuperables por parte del Banco de Comercio Interior, Banrural y Banobras. Este hecho se transformó en un importante factor negativo al principio del gobierno del Presidente Zedillo como se verá posteriormente.

     

    No obstante lo anterior, la administración del licenciado Salinas estableció un mecanismo eficaz para controlar en lo sucesivo al dotar de autonomía al Banco de México para impedirle financiar con dinero fresco el déficit hacendario.

     

    Una reforma estructural que podrá transformar en el futuro la agricultura de México, fue la modificación al artículo 27 de la Constitución y a la Ley Agraria. El presidente declaró desde principios de su régimen que el reparto de la tierra había concluido porque ya no había más tierras que repartir y que si bien antes el reparto respondía a razones de justicia, ya para entonces era improductivo y empobrecedor; de hecho la prevalencia del minifundio era un factor de pobreza de los campesinos tan grave como en su tiempo había sido el latifundio. Ahora reforma agraria ya no debía querer decir reparto sino aumento de la producción.

     

    De acuerdo con estas ideas las reformas a la legislación agraria promovidas por el Presidente Salinas dieron certeza jurídica a los agricultores, confirmaron las tres formas de tenencia de la tierra existentes , o se la pequeña propiedad, la ejidal y la comunal, dieron libertad a los ejidatarios para disponer de su tierra, ya sea rentándola, hipotecándola o vendiéndola y permitieron la asociación de ejidos con pequeños propietarios o empresas. Esta reforma ha dado lugar a inversiones importantes en la agricultura comercial tecnificada de las regiones del Norte, pero desgraciadamente no ha sido debidamente aprovechada, principalmente en el sur por razones culturales y por la presión política de grupos ideológicos y de comisariados ejidales.

     

    Otra modificación importante fue el cambio de régimen del subsidios agrícolas; se estableció el Programa de Apoyo Directo al Campo, PROCAMPO, por el cual se dan a los campesinos apoyos directos por hectárea que sustituyen gradualmente el subsidio implícito en los precios de garantía: de esta manera se benefició a más de dos millones de campesinos que no gozaban de precios de garantía por producir fundamentalmente para el autoconsumo. Por las mayores inversiones, la seguridad jurídica, los créditos y un buen régimen de lluvias desde 1992 el país fue autosuficiente en maíz y frijol; aun cuando la productividad agrícola siguió siendo muy baja.

     

    De gran trascendencia para el futuro fue la creación del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) consistente en una prestación a los asalariados, a cargo de los patrones, por el 2% del salario integral, para formar fondos para los casos de jubilación, incapacidad, desempleo o fallecimiento. La gran innovación del SAR es que los recursos captados van a cuentas individuales con un rendimiento garantizado, de cuyo monto es informado periódicamente cada cuentahabiente. El sistema de AFORES, sucesor del SAR, está destinado con el tiempo a convertirse en la principal fuente de ahorro doméstico y de inversiones a largo plazo. En 1994 el SAR contaba con aportaciones para 12 millones de trabajadores por la cantidad de 24,000 millones de nuevos pesos.

     

    También fueron medidas de gran trascendencia: el nuevo reglamento a la Ley de Inversiones Extranjeras que eliminó la discrecionalidad en las resoluciones, redujo los trámites y requisitos y dio seguridad jurídica a los inversionistas; la reclasificación de muchos productos petroquímicos de básicos a secundarios, que permitió que las empresas privadas invirtieran en ellos y aumentaron su producción; la autorización a las empresas privadas para generar la energía eléctrica que consuman, vendiendo sus excedentes a la Comisión Federal de Electricidad y, sobre todo, la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

     

    Desde el primer año de su gobierno el Presidente Salinas anunció su intención de negociar acuerdos bilaterales de libre comercio que proporcionaran a México una adecuada reciprocidad a la apertura unilateral que México había venido haciendo de su comercio exterior. El primer tratado que se firmó fue con Chile en septiembre de 91 y posteriormente se negoció otro con Colombia y Venezuela que entró en vigor en 1994. Las negociaciones del tratado con Estados Unidos y Canadá, por razón de su misma importancia, fueron mucho más largas y complicadas.

     

    El Senado de la República organizó en 1990 un foro Nacional de Consulta par determinar si había un consenso sobre la conveniencia del TLC; logrado éste, de inmediato se movilizó el sector empresarial para presentar a los negociadores del gobierno cuales eran las posiciones de cada sector y subsector de la industria mexicana y ya para 1991 se habían formado 18 grupos de trabajo integrados por representantes fundamentalmente del gobierno y del empresariado para analizar conjuntamente cada uno de los aspectos del tratado y así presentar un frente común ante los negociadores norteamericanos y canadienses.

     

    Las negociaciones de gobierno a gobierno no se concluyeron sino hasta finales de 1992 porque por presiones políticas fue necesario incluir en el texto adiciones sobre los temas laboral y ambiental. El resultado fue realmente excelente. México no contrajo ninguna obligación en materia petrolera; los Estados Unidos y Canadá, reconociendo el menor grado de desarrollo de México, abrirían de inmediato su mercado al 84 % de las exportaciones mexicanas y México sólo el 41 % correspondiente a bienes de capital e insumos que no producía; el resto se iría desgravando gradualmente en plazos de 5 a 15 años. El TLC incluyó provisiones para sancionas prácticas desleales y salvaguardas, así como procedimientos para resolver equitativamente las diferencias. No fue sino hasta finales de 1993 que el Congreso de los Estados Unidos, después de muchos debates, aprobó el tratado; este hecho tuvo consecuencias negativas para México porque muchas inversiones se detuvieron en ese año hasta ver si finalmente se aprobaba o no.

     

    La enorme importancia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte no puede ser minimizada. Para México significa la apertura del mercado más grande del mundo a sus exportaciones, principalmente de manufacturas, así como un factor fundamental para la atracción de inversiones y la creación de empleos; para Estados Unidos y Canadá representa la adición de un mercado dinámico y creciente y una mayor competitividad sobre los productos del resto del mundo.

     

    No era necesario el TLC, con todas las ventajas que significó, para acelerar las exportaciones, sobre todo las de manufacturas, bastaron la apertura del comercio exterior que obligó a la planta productiva mexicana a ser competitiva, y las legislaciones mexicana y norteamericana que propiciaron el desarrollo de la industria maquiladora. El siguiente cuadro ilustra este dinamismo:

     

    Exportaciones Importaciones Saldo Cuenta Corriente

    Años M i l l o n e s d e d ó l a r e s

    1982 24,056 17,010 7,046 -5,890

    1988 30,669 28,082 2,610 -2,376

    1989 35,171 34,766 405 -5,821

    1990 40,711 41,593 -882 -7,451

    1991 42,688 49,967 -7,279 -14,647

    1992 46,196 62,129 -15,933 -24,438

    1993 51,886 65,367 -13,481 -23,399

    1994 60,882 79,346 -18,464 -29,662

     

    Al mismo tiempo que la exportaciones crecían, también lo hacían las importaciones debido a que el desarrollo económico del país requería del exterior más y más bienes de capital e insumos indispensables para el progreso de la industria nacional; pero también hay que reconocer que a medida que aumentaba el ingreso de la población se incrementaba su apetencia por los productos importados de consumo que se iban haciendo más baratos conforme la diferencia entre las inflaciones mexicana y estadounidense era superior a las devaluaciones que experimentaba el peso.

     

    El primer Pacto de Solidaridad en diciembre de 1987 estipuló que el tipo de cambio se deslizaría conforme a la inflación, pero en la concertación de marzo de 88 y en las siguientes, se convino en mantener fija la paridad hasta diciembre de 1988; en enero de 1989 se acordó un deslizamiento de un peso diario que se mantuvo hasta mayo de 90, en que se redujo a 80 centavos por día, por considerarse que así se abatiría más rápidamente la inflación: en noviembre de ese año y por las mismas razones se bajó el deslizamiento a 40 centavos diarios, para todavía un año después (noviembre de 1991) reducirlo de nuevo a 20 centavos al mismo tiempo que se abrogaba el control de cambios. Este régimen continuó hasta que finalmente en octubre de 1992 se creó una banda de flotación de la paridad en la que el precio de venta del dólar se deslizaría a razón de 40 centavos por día y el de compra se mantendría fijo. Estos deslizamientos llevaron el tipo de cambio frente al dólar a los siguientes niveles:

     

     

    Tipo de cambio

    Años Promedio Fin del período

    1988 2.29 2.33

    1989 2.48 2.69

    1990 2.84 2.96

    1991 3.02 3.10

    1992 3.09 3.18

    1993 3.16 3.33

    1994 3.28

     

    La relativa estabilidad del peso (43% de devaluación en siete años) y los crecientes déficit en las balanzas comercial y en cuenta corriente hicieron temer a muchos de que el peso estaba sobrevaluado y que era necesaria una devaluación más acentuada; de hecho algunos analistas calcularon la sobrevaluación en aproximadamente un 15 %.

     

    El Presidente Salinas y las autoridades hacendarias y crediticias desecharon estos temores y cálculos argumentando que la planta productiva seguía siendo competitiva como lo demostraba el que las exportaciones a los Estados Unidos en 1994, compradas con las del año anterior, hubieran crecido un 22 %, las no petroleras un 25 y las manufactureras un 27 %, aumento éste que duplicaba las del resto del mundo a los Estados Unidos. Por otra parte, el incremento de las importaciones no debía preocupar porque los bienes de capital y los insumos representaban casi el 90 % de las totales, lo que debía atribuirse al desarrollo mismo de la economía del país.

     

    Por lo que respecta al déficit en la cuenta corriente, el presidente argüía que México había dejado de transferir recursos al exterior equivalentes al 6 % anual del PIB, para recibirlos a razón de un 3.2 % anual entre 1990 y 1993, mientras que en el primer semestre de 94 el flujo de recursos foráneos había ascendido a 12,000 millones de dólares. “Si tuviéramos superávit en cuenta corriente seríamos exportadores de capital”. Estos razonamientos teóricamente válidos convencieron a los expertos, pero no tranquilizaron del todo a los legos en economía.

     

    El arreglo de la deuda pública, las finanzas del gobierno equilibradas, la inflación a la baja, la apertura del comercio exterior, el dinamismo consiguiente de las exportaciones y las políticas modernizadoras y liberadoras de la pesada carga neomercantilista e intervencionista prevaleciente en las décadas anteriores crearon un ambiente propicio para las inversiones privadas nacionales y extranjeras que dio por resultado un crecimiento constante del PIB, como lo muestras las cifras siguientes:

     

    Variación Porcentual Anual

    Inversión

    Años Total Privada Pública PIB

    1989 5.8 5.3 7.1 4.2

    1990 13.1 13.8 11.2 5.1

    1991 11.0 14.5 0.6 4.2

    1992 10.8 15.0 -3.3 3.6

    1993 -2.5 -3.2 0.4 2.0

    1994 8.4 9.8 2.9 4.5

     

    En todos los años el crecimiento del producto interno bruto fue superior al de la población excepto en el año de 1993, lo que debe atribuirse a la disminución de la actividad económica en el resto del mundo, a la baja de la inversión pública en 1992 y a la de la inversión privada, ésta última atribuible en buena parte a las dudas que surgieron sobre si el TLC de América del Norte iría a ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos o no.

     

    El crecimiento económico fue acompañado por un mejoramiento de las condiciones de vida: el empleo se elevó considerablemente como lo muestra que el número de afiliados al IMSS haya aumentado un 26 % entre 1988 y 1994; el índice de desempleo abierto descendió cada año excepto en '93; el salario promedio se elevó en el sexenio un 22 % en términos reales y el de la industria manufacturera creció a una tasa del 6.3 % anual; por el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE) en octubre de 93 se acordó que los salarios mínimos aumentaran conforme la inflación y los incrementos de la productividad, a lo cual deben agregarse los bonos fiscales a quienes ganaran menos de 2 salarios mínimos; las pensiones otorgadas por el IMSS que en 1988 apenas llegaban al 35 % del salario mínimo, en 1994 ya significaban un 95 %; en fin, el Programa Nacional de Solidaridad erogó recursos por 52,000 millones de nuevos pesos, para llevar a cabo más de 523,000 obras que resolvieron carencias de miles de poblados rurales y colonias populares. Estos avances, indudablemente importantes deben colocarse en su justo término al recordar que el Presidente Salinas se enorgulleció que durante su mandato el número de mexicanos víctimas de un extrema pobreza pasó de 15 millones a la también escalofriante cifra de 13.5 millones.

     

    Aún tomando en cuenta todas sus fallas, el gobierno salinista parecía todo un éxito y así lo reconocían las instituciones financiera uy la prensa especializada internacionales. A mediados de 1994 México ingresó al “club de los países ricos”, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) por lo que parecía que estaba a punto de concluirse el deseo del Presidente Salinas expresado en 1990: “Queremos que México sea parte del primer mundo y no del tercero”.

    Desde el principio del sexenio anterior, el entonces presidente propuso el tema de la seguridad y su opuesto la aparente inseguridad que, en su propia versión; se estaba incrementando substancialmente, como materia de debate público.

    Como en esos tiempos el primer mandatario gozaba de una preponderancia muy grande y había muy pocos interlocutores que se atrevieran a contradecirlo, muy pronto se puso de moda y se difundió la idea en todos los medios de comunicación, que nuestro país era presa de una ola de violencia inusitada.

    Por desgracia, las aseveraciones de las altas autoridades no se apoyaban en ningún estudio científico que las demostraran y tuvimos que creerlas casi por dogma de fe. Ahora la situación ha cambiado bastante rápido y los otrora partidos de oposición son gobierno, mientras que el entonces mayoritario ya perdió su hegemonía en muchas zonas del país incluyendo la capital, y no puede aprobar solo ninguna ley, así como tampoco puede afirmar que goza de la confianza ni de la credibilidad de los ciudadanos en la mayoría de los temas públicos.

    Así las cosas, la perspectiva actual es otra y ahora podemos enfocar los problemas sociales con una visión más amplia, espíritu científico y ganas de resolverlos, lo cual es muy importante si deseamos perdurar como nación.

    Como las perspectivas tradicionales sobre la delincuencia organizada no explican ni resuelven nada, es necesario proponer otras desechando las antiguas; enunciaré las primeras inicialmente para luego examinar las segundas.

    De manera sorprendente, ni siquiera los juristas y expertos en el tema han logrado proponer una visión comprensiva de la criminalidad actual, librándose al mismo tiempo de los prejuicios sociales ampliamente aceptados, como los siguientes:

    a) la corrupción es un problema moral,

    b) los delincuentes son personas extrañas y marginales que no tienen ninguna relación con la gente común y corriente,

    c) los delincuentes son gente pobre que comete actos antisociales por hambre y falta de oportunidades,

    d) la delincuencia debe frenarse con leyes más punitivas, mayores castigos (incluyendo la pena de muerte) y una policía reforzada.

     

    Estos enunciados parecen ser representativos de la opinión generalizada en los medios de comunicación. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que son falsos o, cuando menos, inexactos, por no tomar en cuenta los cambios que ha sufrido nuestra sociedad en los últimos tiempos en todos los órdenes:

    1.- desde 1920 a la fecha México incrementó su población de 15 a 95 millones.

    2.También, pasó de ser una sociedad simple, con la mayoría de su población analfabeta, viviendo en el campo y dominada por una oligarquía militar, a una de las economías más prósperas del mundo (nos encontramos entre las treinta primeras); socios de Estados Unidos y Canadá mediante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte o TLCAN, con el 85% de la población con seis a nueve años o más de escolaridad, mayoritariamente urbana.

    3.- tenemos en nuestras escuelas a más de veintiseis millones de personas en todos los niveles y grados, mientras que nuestros jóvenes universitarios son ya casi millón y medio en números redondos.

    4.- Con todos sus defectos y deficiencias, nuestra sociedad es cada vez más democrática, libre y participativa, no por graciosa concesión de las elites del poder, sino por presiones y demandas de la mayoría de la población, que ya no acepta que la traten como menor de edad política.

    5.-Se están rompiendo de manera irreversible todos los monopolios que antes nos tenían atados en política, economía, comunicación, educación, cultura, religión, etc.

    6.- El crecimiento de nuestra sociedad ha sido complejo y no lineal, con contradicciones y desequilibrios evidentes.

    7.- Esta complejidad evita que el proceso pueda ser controlado o previsto en todos sus detalles.

    8.- El cambio acelerado hacia una modernización capitalista sobre estructuras premodernas en la legislación, costumbres, relaciones sociales y de poder, genera y permite anomalías que producen criminalidad en todos los niveles y estratos sociales, por el abandono de un modelo y la falta de consolidación de otro que no cuenta con el consenso de la población.

    9.- La criminalidad no es ajena al sistema político y a la estructura social como muchos piensan erróneamente, sino que es consustancial con el modelo de desarrollo escogido por nuestras elites del poder.

  • Análisis de la Realidad

  • Antecedentes

  • La delincuencia y la inseguridad de Ciudad de México se han convertido en una pesadilla para sus más de 20 millones de habitantes, que no deben salir solos, exhibir joyas ni portar tarjetas de crédito.

    La capital mexicana, conocida en otro tiempo como la Ciudad de los Palacios, es ahora una de las urbes más peligrosas del mundo, con un promedio superior a un secuestro diario, según estadísticas oficiales.

    Desde el robo con "tirón" al llamado "secuestro express" (durante unas horas), los "cacos" que pueblan las calles de Ciudad de México practican una amplísima gama de técnicas para despojar a sus víctimas de sus pertenencias, asaltar sus casas o robar sus coches, incluso con ocupantes en el interior.

    Una de las últimas modalidades de robo es el atraco en "motoneta" (patinete), una técnica que dominan a la perfección los jóvenes del "barrio bravo" de Tepito, en el corazón de la ciudad, infranqueable incluso para la policía.

    Los jóvenes de Tepito utilizan la "motoneta" para distribuir droga y asaltar transeúntes porque les permite moverse más rápido entre el caos de las callejuelas del centro de la capital.

    La delincuencia forma parte integrante de nuestra sociedad y la mayor parte de los delincuentes se comportan en lo esencial como el resto de la población. Una consecuencia de esto es que la forma que adopte la existencia cotidiana -es decir, la sociedad en que vivimos todos nosotros, criminales o no- será la que más influya en el desarrollo y pautas de la delincuencia. La tarea de la lucha preventiva contra las causas y las condiciones de la delincuencia y de los comportamientos socialmente indeseables compete a todas las instituciones sociales.

    La amplitud y la distribución de la delincuencia en una zona dependen en gran medida del tipo de personas que residen o la frecuentan; lo que podríamos denominar genéricamente "usuarios". En un medio rural, las personas que frecuentan una zona son a menudo las mismas que la habitan, pero en un medio urbano el número de personas que frecuentan una zona es mucho mayor que el número de habitantes. Por "usuarios" se entiende, pues, además de los habitantes, a las personas que trabajan en una ciudad sin residir en ella. A esas personas hay que añadir en tanto que personas que frecuentan una zona, a los turistas nacionales y extranjeros, así como a los "amantes de las distracciones", es decir, quienes se desplazan desde zonas periféricas de la ciudad en busca de distracción.

    Existen determinados tipos de ciudades que tienen más "usuarios" que otras, por ejemplo, las capitales, las ciudades industriales, las ciudades turísticas y las capitales regionales. Para comprender los problemas de delincuencia y de inseguridad de las diferentes ciudades o regiones, hay que hacerse una idea clara, no solo del número de habitantes, sino también de quiénes son sus usuarios. Ello reviste una importancia decisiva cuando se trata de evaluar las diferentes intervenciones posibles.

    Las explicaciones relativas a las causas de la delincuencia buscan su origen en teorías que se basan en el individuo, en las circunstancias que le rodean, o en una combinación de ambos tipos de elementos. Sin embargo, las diferencias de orden cultural no son suficientemente importantes para poder esperar que las causas "individuales" varíen en gran medida.

    Cuando se estudia la delincuencia en las ciudades hay que tener en cuenta el aspecto urbanístico. Las estructuras socioeconómicas pueden explicar igualmente la existencia de diferencias dentro de una ciudad o de una región dada. Conviene también examinar la función de la ciudad en la región, por ejemplo, como lugar de trabajo, lugar de aprendizaje, lugar de distracción, etc.

    Las grandes aglomeraciones urbanas constituyen un excelente campo de acción para la delincuencia, tanto si se trata de procurarse bienes que tengan un valor comercial como de encontrar salidas para venderlos. En una gran ciudad pueden encontrarse muchas viviendas, muchos automóviles, muchos visitantes y muchas empresas. Hay un flujo constante de personas y de acontecimientos. El ciudadano es más anónimo para su entorno que en las zonas rurales.

    La ciudad es también, hablando en sentido figurado, un buen "centro de reclutamiento" para la delincuencia. Existe una amplia categoría de personas marginales que, por diversas razones, toman el camino de la ciudad. Los inmigrantes ilegales pueden vivir con mayor anonimato que en la gran ciudad. En una localidad rural es más fácil que sean descubiertos quienes se dedican a actividades delictivas y los inmigrantes ilegales.

    Aunque en criminología existen diversas teorías, el enfoque que se ha dado en llamar teoría de la actividad rutinaria, afirma que son tres los elementos que influyen en la génesis del acto delictivo:

    - un individuo con tendencias delictivas,

    - objetos interesantes para un acto delictivo,

    - ausencia de protección suficiente.

    El acto criminal se produce cuando un individuo inclinado a la delincuencia entra en contacto con un objeto interesante para un acto delictivo que carece de la protección suficiente.

  • Origen

  • El comportamiento delictivo comienza a menudo en los primeros años de la adolescencia con pequeños hurtos y asaltos. En gran medida, esta delincuencia es de carácter ocasional, es decir, que rara vez es premeditada y que puede surgir del deseo de divertirse con los amigos. La mayoría de los jóvenes no pasa de ahí, pero algunos van más allá y cometen delitos más graves. Del porcentaje relativamente numeroso de los delincuentes ocasionales se destaca el porcentaje reducido de los que serán reincidentes. Estos a menudo han pertenecido a bandas y, a través de un proceso de socialización, se han habituado a un modo de vida criminal.

    Un grupo muy reducido de delincuentes es responsable de una gran parte de delitos. Esto es así, especialmente, en delitos tales como las violencias y robos con fuerza en las cosas en los que se distingue un núcleo de reincidentes múltiples cuyas actividades delictivas no guardan proporción con el número de individuos que los componen. Los delincuentes que pertenecen a esta categoría son en general bien conocidos por los servicios sociales y las fuerzas del orden desde su primera infancia. La manera más eficaz de prevenir el gran número de delitos cometidos por estas personas es impedir que este tipo de delincuencia consiga adeptos.

    Cuanto más se permita perpetuar este tipo de conductas delictivas, más difícil será frenarlas mediante medidas sociales o de intervención con fines preventivos. Por ello, resulta decisivo impedir lo antes posible que los niños y adolescentes se dejen atraer por la delincuencia grave. Para impedir que las normas de las bandas sustituyan a las de la sociedad es importante romper esas bandas tan pronto como sea posible. La sociedad debe reaccionar contra estas conductas erróneas en una fase precoz.

  • Desarrollo

  • Como podemos ver en el planteamiento de este problema son muchas las causas que generan la delincuencia, tenemos que estudiarlas a fondo para llegar a un analisis completo y asi encontrar una buena solucion a cada una y prestarles a cada causa atención para poder eliminarlas desde la raiz.

    • Debido a una mala educación por parte de los padres a los hijos, estos pueden desviarse, irse del lado del libertinaje, no respetar la moralidad y la ética.

    Variable independiente = mala educación

    Variable dependiente = libertinaje, no respeto a la moral, los valores y la ética

    • El mal cine, las malas lecturas y malas influencias pueden hacer que los jóvenes caigan en la delincuencia ya que estos son muy susceptibles

    Variable independiente =malas lecturas, mal cine, malas influencias

    Variable dependiente = caen en delincuencia por ser muy susceptibles

    * una mejor distribución de la riqueza, las mismas oportunidades para todos, y la formación desde la infancia a ser personas emprendedoras con espíritu empresario, tener el objetivo NO de conseguir trabajo sino de dar trabajo. Esto se puede lograr mediante, la inversión, educación e información.

    Variable independiente= mala distribución de la riqueza, mala formación

    Variable dependiente= desempleo

    • Debido a una mala adaptación a la sociedad se generan delincuentes

    Variable independiente: mala adaptación social

    Variable dependiente: delincuencia

    • A causa de la ingestión de alcohol y drogas se comenten muchos actos delictivos

    Variable independiente: ingestión de sustancias toxicas como el alcohol y las drogas

    Variable dependiente: actos delictivos

  • Situación actual

  • La situación actual de México esta muy difícil debido a su alto grado de delincuencia.

    Según datos oficiales, entre enero y noviembre del 2001 se denunciaron 136 secuestros en la capital mexicana, es decir, uno cada dos días y medio, a los que habría que sumar otros 140 "express" que las leyes nacionales tipifican como "robo calificado" y no como secuestro.

    Organizaciones sociales y expertos aseguran que estas cifras no se ajustan a la realidad, ya que la mayoría de las víctimas no presentan denuncia porque desconfían de la policía y no tienen esperanza alguna en la investigación

    El secuestro sigue siendo el delito más preocupante para los mexicanos, seguido del asalto bancario, que hizo perder más de 1.6 millones de dólares a las entidades entre enero y noviembre, según la patronal del sector.

    Los índices de violencia y delincuencia tienen una incidencia crucial para el desarrollo de los países, pueden afectar el desarrollo social y económico en múltiples formas.

    La policía desempeña un importante papel en las actividades tendentes a garantizar la seguridad y la sensación de seguridad y muchas veces no cumplen su trabajo como deberían. Sin embargo, conviene no considerar estas cuestiones como un problema puramente policial, sino como un problema de la sociedad.

    Es un problema de todos y si queremos terminar con el tenemos que unirnos, tampoco es un problema solo de México así que seria bueno que las Naciones Unidas también se unieran a propuestas.

    La ciudad de México al ser una de las mas grandes y pobladas, tiene un alto índice de desempleo y el desempleo es la causa principal de este problema.

  • Propuestas

  • a corto plazo:

    • Analizar las causas de la delincuencia para poder quitarla de raíz de la sociedad.

    • Proponer mejores formas de vigilancia y mejorar los programas contra la delincuencia

    • Capacitar mejor a nuestros policías, pagarles mejor y enseñarles no solo las técnicas para enfrentar a los delincuentes, si no también enseñarles sobre la ética y valores para que no caigan en corrupción y no hagan lo mismo o cosas peores que los propios delincuentes.

    • Educar bien a los hijos enseñándoles los valores y no dejar que caigan en el libertinaje.

    • Proponer alternativas para bajar en mucho el índice de desempleo.

  • a mediano plazo:

    • Revisar la ley para poder aplicarla mejor y con justicia

    • Contar con el apoyo del Presidente y autoridades para la lucha y control del problema

    • Derechos Humanos debe analizar bien su función de defender al ciudadano y no al delincuente.

  • a largo plazo:

    • Crear nuevas tecnicas de seguridad sobre todo en aquellas zonas en donde se sabe del alto grado de delicuencia

    • Hacer mas humanas y con sistemas mejores de rehabilitación a las carceles.

    CONCLUSIONES

    1.- El delito no es algo ajeno a la sociedad ni proviene de fuera.

     

    2.- El delincuente no es sólo el miserable que roba por hambre, ésta es sólo la parte visible del espectro delictivo.

     

    3.- Los delincuentes más peligrosos pertenecen a las clases más altas de la población y su peligrosidad radica en el daño social que pueden causar, no en su aspecto que es más bien engañoso. Así, cuando vemos en la calle a un pobre mugroso y desarrapado, nos causa temor, mientras que los banqueros prófugos, encarcelados o en proceso parecen gente finísima y honorabilísima y sin embargo generaron los quebrantos por miles de millones de pesos que desea tapar el Fobaproa.

     

    4.- Lo mismo podemos decir de los gobernadores delincuentes. Como solía expresar mi abuela al saber alguna noticia insólita: “quién lo hubiera pensado”, o “lástima de ropita”.

     

    5.- No podemos decir que la delincuencia haya aumentado, no hay cifras. Desde mi punto de vista es más correcto decir que disminuyó. La gente corrupta del antiguo régimen ha sido desplazada por nuevos grupos y equipos políticos y tiene menos posibilidades de lucrar porque ya no ocupan los puestos del gobierno capitalino.

     

    6.- Se afirma sin demostrar que la delincuencia aumentó en los últimos ocho o nueve años por dos razones: porque Salinas la convirtió en el tema de moda, posiblemente para distraer al pueblo; mientras vendía al país estabamos preocupados porque no nos arrebataran la cartera. Salinas nos empobreció y nos embaucó.

     

     

    Otra razón es que la sociedad ha cambiado y hasta la delincuencia se democratizó. Todavía en mis tiempos infantiles y juveniles me decían: no vayas a Tepito porque te asaltan; no te metas a la Morelos porque te quitan el coche; no te emborraches demasiado en Garibaldi porque los mariachis o los meseros te bolsean y te tiran a la calle.

    Ahora la delincuencia salió de sus cotos naturales, “perdió el respeto” y se extendió democráticamente por todas las zonas residenciales de la capital y del país. Antes, la delincuencia en pequeña escala y la violencia homicida eran cosa de pobres. Ahora es problema de todos.

     

    Los delincuentes que viven en Chalco “bajan a asaltar” a Neza; los de Neza hacen lo mismo con los de la Vicente Guerrero; éstos “trabajan” en la Agrícola Oriental; los de Iztacalco viajan en combi para asaltar en el centro; las bandas de Iztapalapa son más atrevidas y se van a secuestrar sacerdotes jesuitas y niñas judías a Polanco y las Lomas; los delincuentes de cuello blanco que viven en estas zonas maquinan fraudes y crisis financieras que afectan a la nación entera.

     

    Posiblemente, un pobre miserable de la Morelos asaltó y mató al señor Ortiz Martínez, hermano de uno de los hombres más poderosos del México actual para quitarle su Rolex; también, unos desarrapados del Estado de Morelos fueron presentados por la policía como presuntos secuestradores de las hijas del impopular Ortiz; esto se debe a que las clases bajas ya no respetan a los adinerados; ya no están conformes con su suerte ni aceptan el sitio social que han tenido a bien asignarles las elites, seguramente porque la oligarquía sólo se acuerda de los pobres para explotarlos, para pedirles sus votos y usarlos como carne de manifestación a favor del PRI.

     

    7.- No es cierto que vivamos ahora menos seguros; al contrario, nuestra vida ha mejorado y aumentado nuestra seguridad en los últimos treinta años; los mexicanos ya tenemos un alto promedio de vida cercano a los promedios europeos y japoneses (72 años para los hombres y 76 para las mujeres). Nuestros niños son cada vez más altos y fornidos.

    8.- Si es verdad que vivimos con la inseguridad y la delincuencia más presentes en nuestras vidas: las empresas de comunicación se encargan de recordarnos todos los asesinatos, estupros, desfalcos, asaltos a bancos y demás crímenes todos los días; lo hacen porque el morbo siempre ha generado ganancias, pero lo hacen de manera sesgada porque les resultaría políticamente inconveniente resaltar los logros de los partidos emergentes y los fracasos de los priístas; recordemos que el “mochaorejas” se refugiaba en Morelos ( un Estado gobernado por un príista) y fue rastreado en Querétaro (un Estado panista), siendo aprehendido en los límites del Distrito Federal (con un gobernante perredista de un lado de la frontera y un panista del otro).

    Ahora, la telenovela se ha hecho realidad: “los ricos también lloran”; los ricos pueden ser y son secuestrados, asaltados y asesinados; algo que los pobres han sufrido desde hace muchos años, causa ahora conmoción porque se está afectando a las clases más altas de la sociedad.

    Por décadas policías corruptos de Naucalpan -antes priísta- asaltaban, secuestraban y hasta asesinaban a obreros y jornaleros para quitarles sus sobres de nómina cada sábado, sin que ninguna autoridad pusiera remedio a tan graves problemas denunciados cotidianamente; sin embargo, cuando se secuestra y asesina a un junior del centro del país, se pretende que todos llevemos moños blancos en la solapa, cuando deberíamos reflexionar sobre esta violencia y tipificarla como una demostración de que entre las clases bajas también hay iniciativa empresarial y ganas de hacer negocios pero, si los caminos legales están obturados o no existen, para eso se hizo la ilegalidad, el mercado negro, obscuro o gris.

     

    9.- La violencia homicida ya alcanzó a las clases rectoras de la sociedad por varios motivos:

    el principal es que se fragmentó la elite del poder en dos o tres grupos que cada vez tienen menos que repartirse y, por tanto, no están dispuestos a acatar las antiguas reglas del juego del poder. Lo que el jefe máximo arreglaba con su sola fuerza moral, ahora pretende arreglarse a balazos por la espalda.

    ¿Quién asesinó a Colosio, a Ruiz Massieu, al director del Transporte en el D.D.F. bajo el último regente; al juez que llevaba una vida modesta y no se dejó corromper? El agonizante sistema político que no termina de morir para bien y tranquilidad de todos. El mismo sistema que permite gobernadores secuestradores, espías, socios de narcos, robacoches, etcétera.

    APENDICES

    Anexo 1

    Banco de Información Económica

    EMPLEO Y DESEMPLEO

    Tasa General de Desempleo Abierto
    Anual
    Por Principales Áreas Urbanas
    (Tasa de Desempleo)

    PERIODO

    Ciudad de México

    1992

    3.4

    1993

    3.9

    1994

    4.1

    1995

    7.1

    1996

    6.9

    1997

    4.5

    1998

    4.0

    1999

    3.1

    2000 p/

    2.7

    p/ Cifras preliminares a partir de la fecha que se indica
    FUENTE: INEGI. Encuesta Nacional de Empleo Urbano.

    Anexo 2

    Delincuencia

    Anexo 3

    La Ciudad de México en números: La delincuencia

     

    Promedio diario de homicidios en 1996: 5.41
    Promedio diario de homicidios en 1997: 4.83
    Delitos sexuales por día en 1997: 7.27
    violaciones: 4.07
    abuso sexual: 2.48
    robos por día: 411.28
    robos con violencia (diarios): 216.96
    lesiones (diariamente): 92.56
    15 segundos es el tiempo en que un ratero de la colonia Buenos Aires tarda en despojar a un automóvil de la parrilla y los faros.
    Taxis asaltados por día: 50
    llantas de automóviles robadas en los últimos cuatro años: 84 mil 20
    entre 1993 y 1996 la delincuencia creció 80%
    bandas de jóvenes delincuentes en la ciudad: 5 mil
    robos denunciados en 1990: 58 mil 635
    robos denunciados en 1996: 158 mil 324
    delegación política con mayor incidencia de delitos: Cuauhtémoc.
    Hora de más robos a transeúntes: entre las 12:00 y las 15:00 horas.
    Autos robados en 1996 que fueron a dar al mercado centroamericano para su venta en parte con facturas falsas: 60 mil
    un ladrón cobra entre 2 mil y diez mil pesos por robo dependiendo de la unidad
    deshuesaderos en el DF: 5 mil
    La industria de robo de vehículos obtuvo en 1995: mil 700 millones de pesos
    Un jetta robado en México cuesta 80 mil pesos (diez mil dólares) y en Centroamérica veinte mil dólares.
    Capacidad de las cinco cárceles de la ciudad de México: 6 mil 259 reos.

    Geografía del robo de autos
    Delegación Vehículos robados con violencia
    estacionados
    Iztapalapa 52.3 47.7
    Azcapotzalco 51.9 48.1
    Gustavo A. Madero 51.8 48.2
    Iztacalco 51.7 48.3
    Miguel Hidalgo 49.5 50.5
    Venustiano Carranza 49.3 50.7
    Tlahuac 49.2 50.8
    Cuauhtémoc 47.3 52.7
    Cuajimalpa 44.4 55.6
    Xochimilco 42.4 57.6
    Magdalena Contreras 40.7 59.3
    Alvaro Obregón 38.3 61.7
    Tlalpan 36.6 63.4
    Coyoacán 29.9 70.1
    Benito Juárez 27.5 72.5
    Milpa Alta 25.0 75.0

    Anexo 4

    Para velar por la seguridad de los ciudadanos, el gobierno capitalino, en manos del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, ha hecho pública una larga lista con recomendaciones que si se siguen al pie de la letra reducen a la mínima expresión el margen de maniobra de los habitantes de la ciudad.

    El gobierno recomienda, entre otras medidas, evitar pasear en solitario en zonas aisladas, tanto de día como de noche, no lucir joyas y conducir con las ventanillas levantadas y los seguros del automóvil puestos.

    Los vecinos del Distrito Federal no deben abrir las puertas de sus viviendas a desconocidos, aceptar regalos que no esperen y tienen que asegurarse muy bien de que sus empleados domésticos cuentan con un historial respetable.

    La Fiscalía de Ciudad de México recomienda incluso que se tomen copias de los documentos y hasta las huellas dactilares de los trabajadores de la casa para evitar sorpresas.

    El rosario de sugerencias incluye también reducir al máximo el uso de tarjetas de crédito y de cajeros automáticos, huir de las áreas poco iluminadas para hacer deporte y evitar las paradas solitarias de los transportes públicos.

    ¿Por qué prevenir? Es importante responder a esta pregunta por muchos motivos. A continuación figuran algunas de las razones por las que conviene elegir la prevención como herramienta básica para la reducción sostenida de la delincuencia, la violencia y la inseguridad:

    • La aplicación de criterios preventivos requiere un riguroso análisis de las causas de la delincuencia y la violencia y la aplicación de una serie de medidas muy eficaces para reducir a corto y largo plazo la cantidad de víctimas y delincuentes. Esas medidas son, entre otras:

    • un diseño urbano más seguro (espacios públicos y sistemas de transporte público);

    • el apoyo a los niños, los jóvenes y las familias vulnerables;

    • el fomento de la responsabilidad y la creación de conciencia de la comunidad;

    • la capacitación y creación de empleos para los jóvenes de las zonas pobres;

    • la prestación de servicios de proximidad, especialmente de policía y de justicia;

    • la reinserción social de los delincuentes jóvenes;

    • la asistencia a las víctimas de delitos.

    • Los criterios preventivos alientan la aplicación de medidas multisectoriales y concertadas en las que participan las municipalidades, la policía, el sistema de justicia, los servicios sociales y de salud, los servicios de vivienda, el sector privado y las organizaciones comunitarias, etc.

    Precauciones

    contra la delincuencia

    Temas:

    Para prevenir el robo a transeúnte

    Para prevenir lesiones y homicidios

    Para prevenir el robo de vehículo

    Para prevenir el robo a casa habitación

    Para prevenir el robo a camión repartidor

    Para prevenir el robo a transeúnte

    1) Procura no llevar joyas, adornos valiosos, bolsos llamativos en la calle.

    2) Durante el día, evita transitar por zonas poco concurridas y, de noche, trata

    de ir acompañado. Escoge las rutas más transitadas e iluminadas.

    3) Camina con seguridad, siempre alerta.

    4) Cuando vayas de compras hazlo de manera programada y lleva únicamente el

    dinero necesario.

    5) Si tienes tarjeta de crédito, pórtala exclusivamente cuando pienses

    utilizarla.

    6) Si vas al banco o empleas los servicios de un cajero automático, ve

    acompañado. Cuida que no haya individuos extraños merodeando por el lugar.

    7) No practiques deporte sin compañía en áreas solitarias ni cuando esté oscuro.

    8) Nunca pidas ni des “aventón” a desconocidos.

    9) Cuando viajes en transporte público, lleva tu dinero en bolsillos internos.

    10) Si viajas en Metro de noche, utiliza los vagones centrales que paran cerca

    de las salidas de las estaciones. Si viajas en combi o en camión, evita, en lo

    posible, las paradas solitarias.

    11) Al abordar un taxi verifica que esté colocada la identificación del

    conductor. No subas a un taxi si el chofer va acompañado.

    12) Observa discretamente alrededor para comprobar que nadie te siga al bajar

    del camión o salir del Metro, principalmente por la noche,

    13) Evita quedarte dormido en los transportes o lugares públicos.

    14) Organízate con tus vecinos para viajar juntos cuando estudien o trabajen en

    áreas cercanas.

    15) Al ser víctima de un asalto, no opongas resistencia. Observa discretamente

    al agresor y denúncialo.

    Para prevenir lesiones y homicidios

    1) Cuando salgas de noche o vayas a una fiesta, procura andar siempre en grupo.

    Avisa a tus familiares o conocidos a dónde irás y a qué hora regresarás.

    2) Elude los grupos de personas que te inspiren desconfianza. Si se te

    Aproximan, dirígete a una tienda o establecimiento para protegerte.

    3) Muchos accidentes automovilísticos y riñas que acaban en lesiones u

    homicidios son provocados por el alcohol.

    No permitas que el amigo que ha tomado maneje. Si bebes, hazlo con moderación.

    4) Si eres víctima de un delito, no enfrentes al delincuente ni trates de hacer

    justicia por propia mano. Acude a la autoridad correspondiente.

    5) Si un automóvil se te cierra en el camino o golpea la defensa trasera de tu

    automóvil, no respondas la agresión. Espera a que se aleje. Si te sigue,

    dirígete al módulo de policía o patrulla más cercanos y pide auxilio.

    6) En tu negocio, cierra el establecimiento durante el transcurso de

    manifestaciones o marchas cercanas.

    Para prevenir el robo de vehículo

    1) Conduce con las ventanillas cerradas y los seguros puestos.

    2) Si llevas portafolios o bolsa de mano, asegúrate de colocarlos bajo el

    asiento. No provoques tentaciones.

    3) Procura no estacionar tu automóvil en lugares alejados al sitio en el que

    estarás. Prefiere los estacionamientos y las pensiones, aunque tengas que pagar.

    4) No dejes objetos valiosos a la vista. Guarda tus pertenencias en la cajuela.

    5) Al estacionarse, antes de entregar las llaves del automóvil a una persona,

    verifica que ésta sea, en efecto, un acomodador autorizado.

    6) Cierra con llave tu automóvil al bajar, aunque sea por un momento.

    7) Al estacionarse, especialmente si lo haces por mucho tiempo, desconecta

    alguna pieza principal de tu auto.

    8) Utiliza bastones, de preferencia los que van del volante al pedal del freno,

    cadenas o alarmas. Ninguna precaución sale sobrando.

    9) Adquiere un seguro contra robos y accidentes.

    10) No conserves en el interior del vehículo datos que identifiquen tu

    domicilio.

    11) No lleves las llaves de tu casa en el mismo llavero donde tengas las del

    coche.

    Para prevenir el robo a casa habitación

    1) Siempre mantén cerrada la puerta. Invierte en una buena cerradura e instala

    mirillas.

    2) No recibas objetos que no estés esperando. Sé cauteloso con los vendedores a

    domicilio.

    3) Al llegar a casa, lleva las llaves en la mano y entra sin demora.

    4) No dejes la llave “escondida” fuera de tu casa. Si llegaras a perderla,

    cambia la combinación de la cerradura.

    5) Si al llegar a tu domicilio adviertes alguna presencia extraña, toma

    precauciones y, si puedes, solicita el apoyo de tus vecinos o de la policía.

    6) Por la noche, de ser posible, mantén iluminada la entrada de tu domicilio.

    7) Cuando organices reuniones o fiestas, no dejes dinero u objetos valiosos a la

    vista. En el arca abierta, el justo peca.

    8) No des información telefónica a ningún desconocido acerca de los horarios y

    rutinas de la familia.

    9) Al contratar personal doméstico, solicita sus antecedentes y conserva sus

    datos generales junto con una fotografía. Entrena a tu personal para que no deje

    entrar a los desconocidos.

    Para prevenir el robo a camión repartidor

    1) Al contratar personal, cerciórate de sus antecedentes personales y laborales.

    2) Evita las rutinas en las rutas de reparto y rota con frecuencia a los

    operarios.

    3) Instala caja de seguridad en los camiones.

    4) Trata de evitar el manejo de efectivo. Diseña mecanismos para que los

    empleados sólo lleven el necesario.

    5) Organiza las rutas de los camiones repartidores de tal manera que el monto de

    lo recaudado no resulte más atractivo para los operarios que la conservación de

    su empleo.

    6) Recomienda a tu personal que no realice cobros frente a extraños y que emplee

    el menor tiempo posible en la entrega de la mercancía.

    7) Verifica las mercancías que entran y salen, especialmente después de cada

    entrega.

    8) Recomienda al personal que, ante un asalto, no opongan resistencia para

    evitar lesiones pero que observe discretamente los asaltantes para después

    denunciarlos.

    9) Procura que el reparto se haga en parejas.

    10) Recomienda a los repartidores no dejar solo el vehículo y, si tiene que

    hacerlo, que lo hagan lo más rápido que pueda y lo cierren bien.

    FUENTES

    (a) “La Infancia delincuente” Editorial Paidos, Jean Chazal

  • “La delincuencia juvenil” Ernesto Nelson - Espasa-

  • ( c) http://pages.about.com/yorik/violencia.html

    (d) “La subcultura de la violencia” Marvin E Wolfgang y Franco Ferracuti

    (e) http://www.avantel.net/~scaldero/salinas.html

    (f) http://dgcnesyp.inegi.gob.mx/BDINE/I10/MTD/I10M.HTM

    (g) http://www.seguritotal.com/

    (h) www.terra.com.mx