Deforestación de la Selva Pedemontana

Problemas y riesgos ecológicos y forestales. Extracción maderera. Bosques argentinos. Yungas. Pedemonte. Protección áreas desfavorecidas

  • Enviado por: Agostina Gianotti
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 8 páginas
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La deforestación

Introducción

En la Argentina, las Yungas de la provincia de Tucumán han sido sometidas a un fuerte proceso de transformación a tierra agrícola en las zonas planas y a una extracción maderera y de caza significativa en los cerros, habiéndose extinguido varias especies importantes que hoy sólo se observan en las Yungas de Salta y Jujuy. En estas dos provincias quedan los sectores en mejor estado de conservación de las Yungas. Sin embargo, en los últimos años se ha incrementado notablemente el proceso de transformación para agricultura de las Yungas en tierra plana, al tiempo que la presión de extracción maderera no ha cesado. Esto coloca hoy a las Yungas, , en amenaza de inminente extinción, y muy particularmente, a las Yungas en el pedemonte.
Sin duda alguna la principal amenaza de destrucción de la selva de las Yungas es el avance de la frontera agropecuaria, dado que se desmontan grandes superficies de selva para destinar la tierra al cultivo de soja y poroto principalmente, desvalorizándose el potencial productivo y económico de los bosques, sin mencionar el grave impacto ambiental que significa este drástico cambio de uso de la tierra.

De las selvas que había a principios de siglo hoy queda el 30 %. Hasta hace poco, la selva pedemontana estaba siendo eliminada a un ritmo aproximado a 1.000 hectáreas por año. “En los últimos días, en la propiedad denominada Abra Grande, donde queda uno de los mayores remanentes de este tipo de selva, el desmonte con topadoras está ocurriendo a una velocidad de 40 hectáreas por día”

Desarrollo

¿QUE ES LA DEFORESTACIÓN? Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Entiende por deforestación el desmonte total o parcial de las formaciones arbóreas para dedicar el espacio resultante a fines agrícolas, ganadero o de otro tipo. Esta concepción no tiene en cuenta ni la pérdida de superficie arbolada por desmonte parcial, ni el entresacado selectivo de maderas, ni cualquier otra forma de degradación.

COSECUENCIAS DE LA DEFORESTACIÓN
La pérdida de los bosques o la deforestación es uno los problemas mas graves como consecuencia de esto, aumenta:
1. La destrucción del suelo debido a la erosión.
2. La pérdida del hábitat de la vida silvestre.
3. La pérdida de la biodiversidad.
4. La alteración del ciclo del agua.
La deforestación ocasiona también una pérdida inmensa de dinero, porque la mayoría de los arboles derribados no son utilizados, sino quemados. A veces ni se los utiliza para carbón o leña. Si no se evita la destrucción masiva de los bosques en el Paraguay para el año 2.000 ya no existirán.

La selva de Yungas

En la Argentina, las Yungas de la provincia de Tucumán han sido sometidas a un fuerte proceso de transformación a tierra agrícola en las zonas planas y a una extracción maderera y de caza significativa en los cerros, habiéndose extinguido varias especies importantes que hoy sólo se observan en las Yungas de Salta y Jujuy. En estas dos provincias quedan los sectores en mejor estado de conservación de las Yungas. Sin embargo, en los últimos años se ha incrementado notablemente el proceso de transformación para agricultura de las Yungas en tierra plana, al tiempo que la presión de extracción maderera no ha cesado. Esto coloca hoy a las Yungas, en su conjunto, en amenaza de inminente extinción, y muy particularmente, a las Yungas en el pede monte

Sin duda alguna la principal amenaza de destrucción de la selva de las Yungas es el avance de

la frontera agropecuaria, dado que se desmontan grandes superficies de selva para destinar la tierra al cultivo de soja y poroto principalmente, desvalorizándose el potencial productivo y económico de los bosques, sin mencionar el grave impacto ambiental que significa este drástico cambio de uso de la tierra.

Las Yungas se dividen en cuatro estratos altitudinales o "pisos". El primero de ellos es la Selva Pedemontana ubicado aproximadamente entre los 400 y 700 metros. Luego se desarrolla la Selva Montana entre los 700 a 1500 metros, donde se encuentran importantes poblaciones de tipa, laurel y muchas de las familia de las mirtáceas como el arrayán. También aquí están los ya mencionados helechos arborescentes. A partir de los 1.500/1.700 metros aparece el tercer piso de las Yungas, el Bosque Montano con especies de árboles dominantes como el Pino del Cerro y el Aliso. Esta formación puede incluso desarrollarse hasta los 3.000 metros. El cuarto y último piso de las Yungas es el pastizal de neblina, caracterizado por una vegetación herbácea que crece bajo condiciones de mucho frío y humedad3. Es hábitat de la Taruca, un "venadito" protegido bajo la ley de Monumento Natural Nacional, categoría aplicada a especies muy amenazadas como la ballena franca y el jaguar.

La Selva Pedemontana es sin duda el ambiente en mayor riesgo de extinción de la Argentina. El hasta hace poco tiempo Secretario de Medio Ambiente de la Nación, Ing. Ftal. Carlos Merenson, consultado sobre la situación de la selva pedemontana dijo: "No tenemos que perder una hectárea más de bosques porque ya perdimos más de la cuenta". Se estima que cerca del 30% de toda la biodiversidad de las Yungas se encuentra en este sector. Es una selva "plana" donde abundan especies como el palo blanco y el palo amarillo en Salta y Jujuy y el cebil y pacará en Tucumán.

Hasta hace unos años era un área de gran valor forestal. En la actualidad si bien reviste todavía las condiciones ecológicas que permitirían un desarrollo forestal a futuro, la Selva Pedemontana ha sido eliminada casi por completo.

Entre las especies de valor forestal que existen en la Selva Pedemontana se destacan: cedro, roble, quina, afata, cebil, palo blanco, palo amarillo, tipa colorada, urundel, lapacho. Muchas de estas están muy próximas a su extinción local.

¿Por qué esta selva está en riesgo?

La situación que condujo al estado crítico en que hoy se encuentra la Selva Pedemontana está fuertemente vinculada a un patrón de extracción maderera selectiva seguido de desmontes para su transformación total e irreversible en cultivos de caña de azúcar, soja o porotos. La actividad maderera ha sido por lo general el preámbulo del desmonte. De una formación florística de alta productividad maderera como lo es la Selva Pedemontana, se ha sacado madera en forma descontrolada, sin planificación alguna ni manejo forestal de ningún tipo, para luego dar lugar a la actividad del desmonte con el bosque degradado resultante. Así, cuando muchos expertos han hecho oír sus advertencias respecto de la necesidad de evitar futuros desmontes, una respuesta frecuente que suele darse es la de que se trata de un bosque degradado, sin valor y solo aprovechable para desmonte, quema del ramaje y cambio del uso de la tierra, es decir, el monocultivo agrícola.

A esta situación se suma que lamentablemente la Selva Pedemontana no ha sido tenida en cuenta dentro de los esquemas de áreas protegidas existentes al día de hoy en las Yungas. Esto significa que ninguna de las cuatro áreas protegidas nacionales de Yungas que existen en Salta y Jujuy (Parque Nacional (PN) Calilegua, Jujuy y PN El Rey, RN Nogalar y PN Baritú, Salta) tiene en sus territorios una buena representación de Selva Pedemontana. Lo mismo ocurre con la áreas protegidas provinciales Reserva Potrero de Yala y Reserva Las Lanzitas en Jujuy y Parque Provincial Pintascayoc y Reserva Provincial Acambuco, en Salta.

Los expertos afirman que de continuar los desmontes a la tasa anual de los últimos años, en 5 años es probable que este ambiente se extinga por completo. La situación de la Selva Pedemontana ha captado la atención de más de 500 expertos que participaron en el Primer Congreso Argentino de Áreas Protegidas realizado en Huerta Grande, Córdoba. Científicos locales y del exterior, funcionarios provinciales, guarda parques nacionales y provinciales y miembros de ONGs adoptaron entre las conclusiones del mencionado evento la siguiente:" Se solicita en forma urgente a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y a los Sres. Gobernadores de las provincias de Jujuy y Salta detener por un período de dos años toda actividad de transformación (desmontes) a tierra agrícola de la Selva Pedemontana de

las Yungas, que a la tasa actual indica una alta probabilidad de extinción de este ambiente".

La tasa anual de desmontes en la Selva Pedemontana de las Yungas alcanza a las 10.000 ha/año9.

"Desarrollo Sustentable en Las Yungas de la Alta Cuenca del Río Bermejo", La certificación Forestal como alternativa de producción y conservación. Fundación Pro-Yungas. Abril 2003.

El resto de las veces suele haber desmontes menores para corrales, caminos, construcciones edilicias, etc.

 La empresa Ledesma S.A.A.I. desde hace mucho tiempo tiene presencia en el departamento homónimo al este de la provincia de Jujuy muy cerca de su frontera con Salta, donde se encuentran la ciudad de Libertador Gral. San Martín y el propio pueblo "Ledesma". Posee en la zona unas 35.000 hectáreas de plantación de caña de azúcar, unas 2.000 con cítricos, además de 52.000 dedicadas a carne y granos distribuidas entre las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos y una planta de molienda de maíz en San Luis entre otros negocios.

Sin embargo, el papel y el azúcar son sus principales negocios. La empresa produce más de 330.000 toneladas de azúcar por año y unas 68.000 de papel.

Ambos productos son mayoritariamente comercializados en el mercado interno. En el caso del azúcar la marca Ledesma es ampliamente conocida. El papel de la empresa es muy utilizado en resmas de oficina, bobinas de uso para imprentas y cuadernos escolares como las marcas "Gloria" y "Éxito".

Ahora Ledesma quiere desmontar 1.400 hectáreas de Selva Pedemontana de las Yungas para ampliar su superficie sembrada con caña de azúcar. La intención de Ledesma es aumentar significativamente su producción de azúcar y papel. Esa es la razón por la cual Ledesma quiere desmontar.

El sector que la empresa ha elegido para el desmonte son tierras de su propiedad ubicadas a pocos kilómetros del límite entre Salta y Jujuy en la localidad de Yuto. Los límites de este desmonte están dados por la ruta 34, los arroyos Yuto y Sauzalito y el río San Francisco. La gravedad que reviste el desmonte que proyecta Ledesma supera el hecho de que se trate de parte de lo último que queda de Selva de Yungas en tierra plana, es además el último sector de conexión entre el PN Calilegua y las Yungas centrales.

Importantes expertos han advertido a Ledesma sobre la importancia que tiene mantener el sector de Selva Pedemontana Yuto-Sauzalito, dada su funcionalidad ecológica como nexo entro dos importantes sectores de Selva. La conectividad biológica, es decir, el flujo genético de especies en el espacio de Selva es clave para asegurar que no se extingan las poblaciones.

La ecología moderna postula la necesidad de crear "corredores biológicos" para evitar que los bosques queden fragmentados entre si en formaciones como manchones o islas. De esa forma los individuos de una especie determinada pueden mantener un nivel de cruzamiento diverso con probabilidades de no cruzarse con individuos de su propia familia. Cuando un sector de selva queda aislado, muchas especies se extinguen localmente porque carecen de suficiente cantidad de individuos en la población para que el cruzamiento sea exitoso.

¿Qué debería hacerse para evitar la pérdida de lo que queda de selva?

Tomando como referencia la conclusión a la que arribaron los asistentes al Primer Congreso Argentino de Áreas Protegidas, Greenpeace, Fundación Vida Silvestre y ProYungas elaboraron un texto de pedido de "Moratoria a las Transformación de la Selva Pedemontana de las Yungas". La Moratoria propone un congelamiento a la emisión de autorizaciones para desmontar en Selva Pedemontana de Salta y Jujuy por un período de dos años.

Se estima que dos años son suficientes para elaborar un plan de ordenamiento territorial para todo lo que queda de Selva Pedemontana en tierra plana. En términos simples la solución pasa por el ordenamiento del territorio que significa básicamente dos cosas:

• Una cuantificación detallada del área de Selva Pedemontana y su condición,

• Establecimiento de qué actividades serán permitidas y en qué sectores.

El ordenamiento territorial tiene como objetivo asegurar que lo que queda de Selva de Yungas no se extinga, porque establece nuevas áreas protegidas (intangibles o de uso múltiple) en base a la información relevada y cambios en el uso de la tierra (exportación forestal sustentable, turismo, productos forestales no madereros, etc.).

Ningún sector de bosque nativo en la Argentina cuenta con un plan de ordenamiento territorial a nivel ecoregional. Argentina perdió dos terceras partes de todos sus bosques nativos (formaciones que llevaron miles de años en desarrollarse) en menos de un siglo.

Desde 1997 Greenpeace tiene presencia en las Yungas y su primer caso de participación en la zona estuvo relacionado a una actividad de tala irracional. Hace más de cinco años que en forma ininterrumpida Greenpeace viene involucrándose activamente en las Yungas.

La recientemente creada Reserva de Biósfera de las Yungas ha contado desde un inicio con la presencia de Greenpeace en su comité de gestión inicial y una activa participación en los talleres realizados en Salta y Jujuy a los fines de alcanzar la redacción final del documento presentado a la UNESCO para su aprobación.

Para evitar los desmontes Greenpeace impulsa en forma activa y con una fuerte participación del público a nivel nacional, el pedido a los gobiernos de Salta y Jujuy sobre de Moratoria a los desmontes antes mencionada. Este trabajo es complementado por una fuerte presencia de campo impresindible para documentar y llevar la gran público, los impactos tanto sociales como ambientales que tiene el desmonte sobre las Yungas.

Greenpeace también promueve activamente la certificación forestal y ha gestionado la asignación de recursos financieros para productores forestales y propietarios de fincas con el fin de asistirlos económicamente para lograr un mejor manejo del bosque.

Finalmente, Greenpeace sostiene que, complementariamente a la aplicación de una Moratoria de dos años a los desmontes en la Selva Pedemontana de las Yungas, es urgente la realización del ordenamiento y planificación territorial de las Yungas Pedemontanas, mediante un proceso transparente y participativo.

De lo contrario, y como afirman los expertos, en tan sólo cinco años los desmontes harán desaparecer a este ambiente irrepetible que tiene la Argentina.

Para el período 1998-1999 para el Parque Chaqueño y la Selva de Yungas, el balance entre emisiones brutas (deforestación) y la captación ha sido:

Parque Chaqueño

Selva Yungas

Emisión

-49.179

-5.191

Captación

+39.556

+16.943

Balance

-9.619

+11.752

CONCLUSION

La deforestación es un hecho que ocurre y que seguirá ocurriendo especialmente si las autoridades no toman las medidas necesarias para provocar un cambio. No hay que dejar de lado el papel que jugamos nosotros, los jóvenes, ya que somos los llamados a generar ideas que en un futuro cercano lleven a una solución de este problema. Además serviremos como creadores de conciencia en nuestro circulo cercano y en nuestras futuras generaciones.

El bosque en general, ha experimentado una disminución drástica, lo que nos puede llevar a eliminar una fuente de riqueza no considerada hasta ahora. Con esto me refiero a eliminar una fuente de recursos medicinales, turísticos, climáticos y otros que están por conocerse.

En las partes donde nos presentamos para observar los terrenos se ve claramente la deforestación de lo que un día fueran cultivados por diferentes clases de árboles y arbustos. Y esto nos permite ver la necesidad de trabajar muy arduamente para ayudar en el sistema del medio ambiente. Debemos tener conciencia que al talar un árbol debemos cultivar otro en su lugar, hacer por lo menos a nuestro alrededor la tarea de reforestar en los lugares que aun se pueden salvar.