Déficit de hierro en embarazadas

Medicina. Enfermería. Embarazadas. Problemas en el embarazo. Anemia. Recién nacidos. Tratamiento

  • Enviado por: LOKITOS2004
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 11 páginas

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Objetivos de la residencia I.

OBJETIVO GENERAL:

Se pretende un buen desarrollo del futuro bebe y del estado nutricional de la madre desde el punto de vista férrico; usando el resultado de la entrevista como instrumento que ayude a la atención sanitaria de la comunidad, teniendo en cuenta, los factores socioeconómicos y culturales.

Permitiremos de esta manera implementar planes de promoción y prevención a través de un seguimiento evaluativo de la embarazada.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

Por medio de un instrumento valoraremos a nivel estadístico el estado nutricional férrico de la gestante, evaluando un grupo de cien mujeres que cursan los dos primeros trimestres de embarazo, tomando como referencia centros asistenciales o periféricos materno-infantiles del partido de MALVINAS ARGENTINAS.

Obtendremos el nivel de conocimientos de las embarazadas con respecto a la importancia de satisfacer sus necesidades férricas, para lograr acrecentar el mismo.

Introducción

Un instrumento de recolección de datos es cualquier recurso del que se vale el investigador para acercarse a los fenómenos y extraer de ellos información, se refiere a la aproximación que establecemos con lo empírico y a las técnicas que utilizamos para esta tarea.

El diseño encuesta contara con la información de un grupo socialmente significativo de personas en el que mediante un análisis cuantitativo y cualitativo se sacaran las conclusiones que correspondan a los datos recolectados. Este instrumento hará referencia a la carencia nutricional férrica de un grupo de embarazadas que cursan entre el 1er. y 2do. trimestre de embarazo.

De esta forma podremos acceder al terreno de la educación para que cada mujer conozca las propiedades benéficas del hierro esenciales en su estado brindándole así una de las más importantes herramientas, como lo es el conocimiento.

EMBARAZO PRIMER Y SEGUNDO TRIMESTRE

Desde el punto de vista fisiológico, el embarazo no puede ser considerado simplemente como un proceso de crecimiento fetal, ya que se acompaña de numerosos cambios en la composición corporal y en el metabolismo del organismo materno, los cuales deberán ser controlados.

Los controles prenatales son las consultas que realiza la embarazada en los centros de asistencia materno-infantil para que verificar que el crecimiento y desarrollo del feto sean óptimos.

La primera consulta prenatal suele ser extensa, ya que puede durar entre una y dos horas. Por lo general consta de las siguientes etapas:

  • Orientación de la paciente sobre el sitio en que se encuentra. Darle la bienvenida y ofrecerle una breve descripción del lugar, horarios, números telefónicos para consultas y una explicación sobre lo que ocurre en la primera consulta prenatal.

  • Obtención de los antecedentes médicos. Esto constituye una biografía breve y debe proporcionar la siguiente información: Datos personales; antecedentes menstruales; embarazo actual (problemas, medicación, tabaquismo, psicofármacos, consumo de alcohol y peligros laborales); embarazos previos (abortos, partos a término, lugar donde ocurrió el parto, tipos de partos, estado del recién nacido, complicaciones del trabajo de parto, el parto y el puerperio); antecedentes médicos y revisión por aparatos y sistema céfalo-caudal.

  • Semiología del 1er y 2do trimestre.

  • Cambios más frecuentes del primer trimestre: Amenorrea, cambios en mamas, náuseas y vómitos, fatiga y somnolencia, cambios psicológicos (llanto y cambios humorales) y leve aumento de la micción.

    “El diagnóstico certero de embarazo se logra con los resultados de los análisis y estudios correspondientes”.

    Los cambios en el segundo trimestre pueden ser, la disminución de las nauseas y vómitos, pueden aparecer molestias gastrointestinales (constipación, pirosis, disminución de la motilidad gástrica, hemorroides), hipotensión, mareos y/o desmayos, aumento de peso, aumento de micción.

  • Estimación de la fecha esperada de parto.

  • Esta fecha se calcula añadiendo 7 días a la fecha del primer día de la última menstruación y a continuación restando 3 meses. Por ejemplo: si la última menstruación normal de la paciente se inicia el 4 de Febrero, la fecha esperada de parto será el 11 de noviembre.

    Febrero 4 + 7 = Febrero 11

    Febrero 11 - 3 meses Noviembre 11

    “La fecha esperada de parto será el 11 de Noviembre.”

  • Cronograma de las consultas prenatales:

  • Dichos controles se realizan, cada 4 semanas hasta la semana 28 del embarazo; cada 2 semanas hasta la semana 36 del embarazo; cada semana hasta el parto.

    Las actividades durante las consultas deben ser: la valoración del estado del embarazo entre las consultas, de los hábitos actuales de alimentación y la exploración física que debe incluir, la medición de la tensión arterial tomada en una primer cita (que sirve de referencia para una posterior valoración) y lectura comparativa en el avance de la gestación. Tomando en cuenta la importancia del incremento sistólico de 30mmHg o uno diastólico de 15mmHg en esta etapa.

    A su vez se realiza la medición de peso corporal al inicio del embarazo para la posterior valoración del total de incremento al termino de la gestación, o en caso contrario de la perdida del mismo, posible causante de una carencia férrica.

  • Valoración de los riesgos del embarazo por la edad:

  • En la preadolescencia y adolescencia: el crecimiento músculo-esquelético que prosigue durante algunos años después de hacerse posible la concepción, la necesidad de nutrientes para el crecimiento y la maduración de la adolescente y del feto, el incremento de las demandas energéticas, de proteínas y hierro. Debido a los niveles elevados de aptitud física, el abandono de las buenos hábitos de alimentación (ingestión de golosinas y bocadillos dulces entre comidas), la preocupación por la imagen corporal y dietas muy estrictas, la restricción de la ingestión de alimentos para ocultar el estado de embarazo.

    Después de los treinta años aumentan los riesgos de abortos durante el segundo trimestre, las anomalías cromosómicas, los embarazos gemelares y las alteraciones del trabajo de parto (mayor mortalidad fetal, placenta previa y atonía uterina). El mayor riesgo es el resultado de problemas médicos que suelen agravarse con la edad.

    RIESGO NUTRICIONAL

    Una serie de factores basados en características fisiológicas, socioeconómicas y psicológicas de la mujer embarazada, pueden hacer a ésta propensa a presentar problemas nutricionales durante la gestación, es decir, que aumenten su riesgo nutricional.

    El metabolismo basal aumenta y los cambios hormonales tienden a favorecer los procesos anabólicos. La función digestiva se ve perturbada por la deficiencia de absorción y por la reducción del tono, motilidad y de la secreción gástrica. La eficiencia de absorción intestinal de ciertos nutrientes como el hierro, vitamina B12 y calcio pueden aumentar hacia el final de la gestación.

    El requerimiento del hierro es importantísimo por su función, interviene en la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxigeno a todas las células de organismo materno y fetal. Se elevan a partir del segundo trimestre, siendo éste superior a 18 miligramos por día, muy difícil de alcanzar con una dieta correcta aunque contenga alimentos con alto valor férrico. Por lo tanto, al igual que el ácido fólico, debe complementarse con 60 miligramos por día de hierro para prevenir la anemia ferropénica.

    ANEMIA FERROPÉNICA EN EL EMBARAZO.

    Es la reducción de la producción de hemoglobina ocasionada por el agotamiento de las reservas de hierro a raíz de una insuficiente ingestión de hierro, a la mala absorción del hierro, a la pérdida de sangre o a la hemólisis (destrucción de glóbulos rojos).

    En el embarazo, puede presentarse debido a una disminución de hemoglobina de 11grs cada 100 mililitros.

    Los signos clínicos que se pueden presentar son:

    • Fatiga.

    • Cefalea (dolor de cabeza).

    • Palidez.

    • Aumento de la susceptibilidad a contraer infecciones.

    • Queilosis (descamación seca y fisura de labios).

    • Taquicardia.

    PROPIEDADES BENÉFICAS DEL HIERRO

    Las primeras semanas del embarazo son de importantes procesos de formación de sistemas como los neurológicos del futuro bebé. Un buen aporte de hierro evitara en el producto gestado malformaciones mayores que podrían acarrear problemas neurológicos y de aprendizaje irreparables en el futuro.

    El aporte férrico en la dieta de la embarazada previene la anemia (disminución de la concentración de hemoglobina) esencial para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxigeno necesario para los procesos metabólicos.

    Su buen aporte permitirá una buena oxigenación del organismo de la madre y de su bebé.

    Valoración y acciones de enfermería

    En la valoración de enfermería se debe realizar una revisión de los datos del laboratorio, identificar la necesidad de complementación con hierro (especialmente adolescentes embarazadas), buscar los antecedentes dietéticos, considerar interconsulta con un nutricionista y considerar entre otros puntos la prescripción de Sulfato ferroso y vitamina C (ambos fármacos se toman juntos) en la consulta prenatal

    Los diagnósticos de enfermería relacionados con la anemia en el embarazo son:

    Nutrición alterada inferior a las necesidades del hierro y ácido fólico para satisfacer las demandas maternas prenatales y las fetales.

    Posibles lesiones por deficiencias prenatales de hierro y vitaminas en relación con los trastornos de la producción eritrocítrica y de la oxigenación.

    Para el tratamiento con hierro primero se debe investigar el origen de anemia ferropénica.

    El hierro se administra en forma de Sulfato ferroso ó de Gluconato ferroso, si es posible vía oral entre las comidas ya que los alimentos y los antiácidos pueden reducir la absorción

    .El hierro vía oral es más seguro que el parenteral.

    El hierro en cápsulas de recubrimiento entérico no se absorbe bien y no deben utilizarse.

    La respuesta máxima al tratamiento se obtiene de 7 a 9 días de iniciado.

    La anemia debe corregirse en dos meses de iniciado el tratamiento y este debe continuar por 6 meses más.

    ALIMENTOS CON ALTO CONTENIDO DE HIERRO

    Identificar los alimentos ricos en hierro que la mujer consume en los primeros seis meses de embarazo nos permite obtener una información, para poder aconsejar a la madre sobre los cambios que se requerirán para remediar o prevenir la deficiencia férrica.

    Se planificará una dieta prenatal con ella para que logre una nutrición suficiente, teniendo en cuenta los siguientes alimentos y sus raciones diarias en gramos, a saber:

    Carnes (de todo tipo) 300 grs.

    Leche y derivados 500 grs.

    Fortificados con hierro.

    Verduras de hojas verdes 200 grs.

    y tomate.

    Cítricos (vitamina C) 300 grs.

    Huevos (clara de huevo) 1 unidad

    Legumbres 150 grs.

    El grado de conocimiento y de identificación de los alimentos que aportan hierro a la dieta y ayudan a su absorción o la bloquean en las mujeres entrevistadas, nos servirá de guía para planificar estrategias e implementar campañas de promoción mediante folletos informativos.

    El tener conocimiento de las dos clases de hierro:

    Hierro Hemínico e Hierro No Hemínico

    y de sus formas de absorción, nos lleva a transmitir información a la entrevistada sobre la existencia de esta distinción. Al hierro hemínico lo encontraremos en las carnes rojas, de pollo y de pescado, con una absorción directa, en cambio, el hierro no hemínico que está presente en vísceras, legumbres, verduras de hojas verdes, cereales y clara de huevo necesitan ser combinadas con vitamina C (se encuentran en cítricos especialmente y tomate) o con carne (el llamado factor carneo), para ser absorbidos por el organismo. Así mismo las infusiones (té, café, mate, otras) ingeridas inmediatamente después de las comidas bloquean la absorción del hierro no hemínico, no son aconsejables éstos hábitos.

    Es muy importante que la mujer embarazada conozca esta combinación ya que sin ella la incorporación del hierro no hemínico en la en la dieta seria en vano.

    EXPECTATIVAS DEL INSTRUMENTO

    Cada vez, son más las mujeres que reconocen su necesidad de adquirir información y conocimientos acerca de carencias nutricionales férricas, ya sea por revistas o programas de televisión educativos. Sin embargo, queda aquel grupo de mujeres que por factores socioeconómicos o bajo nivel de instrucción no tiene acceso a las fuentes de información.

    Su identificación permite implementar campañas informativas y realzar la importancia de preparar e instruir al equipo de salud, para así poder usar todas las estrategias y llevar a conocimiento de las futuras madres, la información de las secuelas que pueden dejar la carencia de nutrientes férricos en ella y su hijo.

    Contribuyendo a elevar el nivel de atención que brinda el centro asistencial a la mujer embarazada y para que logre su objetivo conservar el estado de salud del bebé y de la mujer antes, durante y después del embarazo.

    Los objetivos de enfermería durante la primera consulta prenatal serán:

    • Determinar los factores - los antecedentes de la paciente, su compañero y sus familiares - que pudieran afectar a la evolución prenatal de la embarazada, los resultados del embarazo y la salud a largo plazo.

    • Valorar la salud física y emocional previa y actual de la paciente.

    • Informar a la paciente y a su compañero sobre la asistencia a la maternidad para valorar las necesidades prenatales correspondientes.

    • Lograr una relación armónica que se enriquecerá, conforme la enfermera y la futura madre establezcan juntas prioridades en cuanto a la asistencia prenatal y problemas que puedan surgir.

    Bibliografía

    • Manual Merck de Diagnostico y Terapéutica (octava edición 1989, Ediciones Doyma).

    • Diccionario de Ciencias Médicas “Stedman” (vigésimo quinta edición 1997, Editorial Panamericana).

    • Manual de la Enfermería (Editorial Océano/ Centrum).

    • Diccionario Médico “Mosby” (Editorial Océano).

    Páginas de Internet:

    'Déficit de hierro en embarazadas'

    XI

    III

    'Déficit de hierro en embarazadas'