Declaración de Iguala; Agustín de Itúrbide

Historia de América. Independencia de México. Pérdida colonial española. Acontecimientos independentistas

  • Enviado por: Lucas López
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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COMENTARIO DE TEXTO

DECLARACIÓN DE IGUALA

CLASIFICACIÓN

Es un texto testimonial y político, redactado por Agustín de Itúrbide, que fue quien precipitó los acontecimientos independentistas en México. Esta declaración la hizo en Iguala, estado de México.

Autor: Agustín de Itúrbide era hijo de un terrateniente español afincado en América y su madre pertenecía a la aristocracia criolla (hijos de españoles nacidos en América). Pertenecía al principio al ejército español, por lo que no aceptó luchar contra los españoles en un principio, pero influenciado por el régimen liberal de Riego en España, por la ayuda de los obispos de Guadalajara y Puebla y por la ayuda de los hombres de negocios, se decidió a dar el paso independiente. Subió al trono de México en 1822, fue consagrado posteriormente como emperador, con el nombre de Agustín I, y en 1824 fue fusilado.

ANÁLISIS

Se trata de un manifiesto en el que sientan las bases de la independencia mexicana sobre los siguientes elementos:

1.- Reconocimiento de la religión católica como la única del país.

2.- La proclamación de la independencia de la Nueva España (México) que se constituía en monarquía con Fernando VII como emperador.

3.- La igualdad de todos los habitantes: españoles, criollos, indios, etc.

4.- Formación de una junta gubernativa que se haría cargo de forma provisional del poder.

COMENTARIO

El proceso de emancipación de los virreinatos españoles en América se encuadra entre los años 1810 y 1826.

El proceso de la independencia obedeció a múltiples y diversas causas.

- Causas político-ideológicas: las corrientes ideológicas de Europa fueron conocidas en el continente americano, donde se convirtieron en el germen de las ideas independentistas. A ellos se unieron la independencia de las colonias norteamericanas y la Revolución francesa.

Los acontecimientos ocurridos en España en el siglo XIX proporcionarán nuevos argumentos ideológicos y, sobre todo, la ocasión adecuada para ponerlos en práctica.


- Causas sociales: los criollos, descendientes de españoles criados en América, constituyeron el grupo social llamado a dirigir el proceso de independencia. Era un grupo que no podía ocupar altos cargos oficiales, reservados a los españoles peninsulares, pero que ocupaba un puesto de relieve social y económico.

- Causas económicas: los criollos aspiraban a una vida económica independiente. Los Borbones españoles provocaron un creciente malestar en las colonias americanas, al considerar éstas que sus intereses y necesidades no eran tenidos suficientemente en cuenta.

El monopolio comercial de España suponía la ruina de la burguesía criolla, partidaria de la independencia mercantil y de la libertad de comercio.

- Causas internacionales: la situación internacional, definida por los continuos conflictos entre las monarquías española y británica, había provocado el aislamiento entre las colonias españolas y su metrópoli. Esta situación será aprovechada tanto por Inglaterra como por los Estados Unidos, para ayudar a las colonias hispano-americanas.

Los propósitos independentistas se pudieron llevar adelante a causa de las circunstancias críticas por las que atravesaba España en el siglo XIX.

En el proceso de independencia (1810-1826) se pueden señalar dos períodos significativos. El primero se caracteriza por sublevaciones improvisadas e incoherentes. El segundo fue desastroso para los intereses españoles, concluyendo con la pérdida para España de todos los territorios americanos, excepto Cuba y Puerto Rico.

- EL primer período (1810-1814): los principales focos independentistas se establecieron en México, Venezuela y Argentina, para lo cual aprovecharon el que gran parte del territorio peninsular estuviera ocupado por las tropas napoleónicas.

Los criollos procuraron dar al movimiento un carácter legal. Establecieron cabildos, de los cuales salieron las Juntas Supremas encargadas del gobierno y destituyeron a las autoridades metropolitanas.

Como el movimiento se hacía en nombre de Fernando VII, las Juntas Revolucionarias no hallaron casi resistencia. Sólo en México tuvo la insurrección un carácter sangriento; aquí, el cura de Dolores, llamado Miguel Hidalgo, realizó una matanza de españoles en Guanajato.

Al acabar la guerra de la Independencia española, todos los focos de insurrección quedaron sofocados; tan solo Argentina quedó independiente.

- El segundo período (1815-1826): se produce en tiempos de Fernando VII. La insurrección alcanza grandes éxitos gracias a las campañas de los generales San Martín, Bolívar y Sucre; a ellas se unieron el apoyo prestado por Inglaterra y los Estados Unidos, y la revolución española de 1820.

Chile fue la primera en declararse independiente gracias a las campañas del general San Martín en Chabacuco y Maypu.

Venezuela y Nueva Granada se independizaron tras las victorias de Bolívar en Boyacá y Carabobo.

México fue declarado independiente por el general Agustín Itúrbide.

Las victorias de Sucre en Pichincha y Ayacucho aseguraron la liberación de Perú, Bolivia y Ecuador.


Tras el intento de Simón Bolívar de unir a los nuevos países en una Federación de los Andes, la América española quedaría definitivamente dividida en gran cantidad de pequeñas repúblicas.

La independencia tuvo una serie de consecuencias:

- En primer lugar, la pérdida del imperio español se producía en el siglo XIX, momento en el que se estaban formando los grandes imperios coloniales europeos. Con ello, España quedó relegada en el contexto europeo, convirtiéndose en una potencia secundaria.

- En segundo lugar, y tras el intento unificador de Simón Bolívar, el imperio español se descompone en jóvenes naciones, repúblicas independientes, sacudidas por revoluciones y guerras civiles. La mayoría de estas nuevas repúblicas se adaptaron al marco político-geográfico de los virreinatos, audiencias y gobiernos españoles, cuyos límites imprecisos provocaron unos conflictos sangrientos protagonizados por los dos partidos políticos que tenían el poder: los conservadores y los liberales.

La represión de estas convulsiones originó gobiernos de fuerza que degeneraron en dictaduras atroces, caso de Rosas en Argentina, Castro en Venezuela, o Rodríguez Francia en Paraguay.

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