David W Griffith

Comunicación Audiovisual. Cinematografía americana. Cine. Biografía. Filmografía

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David W. Griffith


David W Griffith
David W Griffith

LaGrange 22-1-1875 - Hollywood 21-7-1948

Nacionalidad: Estados Unidos

Durante su juventud mantiene una estrecha relación con los ambientes literarios, por lo que decide prepararse como actor. En estos años trabajó con diversas compañías teatrales y gracias a las giras tuvo la oportunidad de recorrer el país. Así permaneció durante una década, tiempo que le valió para acumular una valiosa experiencia. A los treintidós años consigue un papel en el cine y un año después le aceptan en el puesto de director y guionista en la America Mutoscope & Biograph Co. En 1908 filma "Las aventuras de Dorotea". El éxito que le proporciona esta película le permite rodar muchas más basadas en novelas de escritores con Jack London o Dickens. Pero una de sus facetas más interesantes es la capacidad que desarrolla este autor en lo que se refiere a las técnicas narrativas. Estudia los planos hasta conseguir efectos de gran dramatismo e introduce recursos que rompen la narración lineal. El rodaje de la historia con dos bobinas y la aplicación de trucos teatrales eran las claves de las que se valía para realizar una narración más compleja. Entre sus principales obras hay que destacar "El nacimiento de una nación", "Intolerancia" y "Hearts of the world". Cuando aparece el cine sonoro rueda "Abraham Lincoln".

La paternidad de David W. Griffith

Cuando se habla del nacimiento del cine, nombres como los de los hermanos Lumiére, inventores del cinematógrafo, o el de Georges Méliès, creador de la ficción en la pantalla grande, vienen de inmediato a la memoria. Y aunque es indudable el aporte de estos pioneros, el verdadero creador del cine como arte, como espectáculo y como industria, fue el norteamericano David Wark Griffith.

David W. Griffith filmó alrededor de 400 películas entre los años 1908 y 1914, la mayoría de ellas cortas. Pero en un espacio de tiempo tan reducido, estableció prácticamente todas las leyes de la sintaxis cinematográfica, desde el empleo del primer plano, hasta el travelling y el montaje paralelo de dos secuencias distintas. Sería erróneo atribuirle la creación absoluta de las bases del lenguaje fílmico y de las técnicas narrativas hoy familiares, pero sentó las bases para el perfeccionamiento del modelo norteamericano y sistematizó los aportes de otros pioneros del nuevo arte.

Griffith comenzó a filmar en una época en la que el público exigía más que las historias fantásticas y pueriles de Méliès, en la que el sistema de estudios comenzaba a establecerse y que la estrecha relación entre la producción y la distribución comenzaba a vislumbrarse en términos económicos.

Y ahí llegó Griffith, con sus melodramas históricos y su auténtica ideología americanista, con todos los racismos y conservadurismos incluidos. A pesar de que casi todos sus filmes fueron fracasos comerciales, filmó dos películas consideradas no sólo como obras maestras, sino como el verdadero nacimiento del cine, aunque tal aseveración es un tanto exagerada: El nacimiento de una nación (1915) e Intolerancia (1916).

Las dos son melodramas históricos, superproducciones, explosiones de pasión panfletarias, alegorías a la raza aria y a su supuesta superioridad. Católico de nacimiento, Griffith justificó en el melodrama el ataque a la raza negra, si bien nunca fue justificable.

Pero más allá de las críticas a su contenido ideológico, las películas de Griffith son un maduro ordenamiento del lenguaje cinematográfico a través de la experimentación. El nacimiento de una nación es la armonía entre fondo y forma; es rítmica tanto en lo estético como en lo ideológico, y refleja a la perfección el arte y el pensamiento de Griffith. Su contribución al delineamiento de la cultura americana es innegable; sus películas fueron el puente vital entre los antiguos valores victorianos y la edad moderna.

Aunque Griffith fue la figura idónea para preparar muchas convenciones del director y la superproducción hollywoodense (rompimiento de records, la industria cinematográfica en creciente movimiento), su influencia se marcó más justamente en el extranjero. El soviético Serguei M. Eisenstein, considerado como el padre del montaje, basó su teoría en los aportes de Griffith, a quien podemos considerar también como el primer autor cinematográfico.

Pero a pesar de su brillantez, Hollywood le cerró las puertas por su ideología acusándolo de violencia racial. La mayoría de sus producciones fueron fracasos comerciales y, poco a poco, ignorado por todos, cayó en el más completo de los olvidos. Murió solo y amargado en un oscuro hotel del Hollywood Boulevard en 1948, a los 73 años de edad.

Al cine se le han atribuido diversas paternidades desde muchos ángulos, y David W. Griffith es indudablemente uno de sus padres, aunque haya llegado tarde a su nacimiento físico. A casi un siglo de que Griffith exploró las técnicas de la cámara y la estructura básica narrativa cinematográfica, su presencia todavía se puede percibir en cada película.

Su mejor epitafio lo escribió Orson Welles: “Yo le admiraba, le veneraba, pero él no necesitaba un discípulo. Necesitaba trabajo. Nunca he odiado realmente a Hollywood a no ser por el trato que dispensó a David Wark Griffith. Ninguna ciudad, ninguna profesión ni forma de arte le deben tanto a un solo hombre”.

Filmografía

La Vida de Dorotea (1908).
The Curtain Pole (1909).
Pippa Passes (1909).
El origen del Hombre (1912).
The Musketeers of Pig Alley (1912).
Judith de Betulia (1913).
La batalla de los sexos (1914).
El Nacimiento de una Nación (1915).
Intolerancia (1916).
Corazones del mundo (1917).
Lirios rotos o la culpa ajena (1919).
Las 2 tormentas (1920).
Las 2 huérfanas (1921).
América (1924).
Abraham Lincoln (1930).
Struggle (1931).

Se estos titulos cabe destacar dos de ellos que son los de sus obras mas importantes yson: ”Intolerancia” y “nacimiento de una nacion”

David W Griffith

En 1915, los tres grandes directores del cine norteamericano de la época eran: David W. Griffith, Thomas H. Ince y Mack Sennett, quienes se unieron para formar la Triangle Pictures Corporation (fine arts). Bajo dicho sello, realizó en 1916 su segunda superproducción, Intolerancia (Intolerance), con un costo de más de dos millones de dólares. Dicha cinta señala el apogeo de Griffith y del cine norteamericano. Para ella, usó todo el crédito adquirido por el éxito de El nacimiento de una nación. Contrató un ejército de comparsas y actores, hizo construir escenografías gigantescas.

La mayor de éstas, un palacio babilonio, bordeado de torres de 70 metros de altura y 1,600 metros de profundidad. Para la escena del festín de Baltasar lo poblaron 4,000 extras, y Billy Bitzer se vio obligado por semejante amplitud a tomar las vistas en un globo aerostático. Para el transporte, abastecimiento y mando de aquellos grandes batallones, cuya paga llegaba con frecuencia a 12,000 dólares por día, hubo que tender líneas de teléfono y de ferrocarril. Las fortificaciones de Babilonia, tan altas como una casa de cuatro pisos, eran practicables y en ellas podían cruzarse dos cuadrigas. En otros terrenos Griffith había hecho reconstruir el París del siglo XVI y la Jerusalem de tiempos de Cristo. Habrían sido empleados 60,000 extras, obreros, actores, carpinteros, técnicos, etc., durante los veintidós meses y doce días que duró el rodaje.

En Intolerancia, Griffith había hecho todo: dirigió a las muchedumbres y a los actores (con asistentes como W. S. Van Dyke, Tod Browing y Erich Von Stronheim), supervisó las escenografías, los vestidos, la fotografía, la música, la edición y finalmente escribió un guión que sobre todo, era un esquema; el filme no llevaba "corte anterior" y en parte fue improvisado sobre el terreno, utilizando casi exclusivamente la luz solar.

Las ventajas de esta omnipotencia del realizador —muy rara en el cine— son evidentes; pero no dejan de tener inconvenientes: la ideología del gran hombre, su carencia total de sentido del ridículo, su pedantería de autodidacta, y su confianza en el propio genio, se explayaron libremente desde lo genérico en que los personajes son llamados: La querida número uno, El mosquetero de los tugurios, La princesa dorada, La sin amor número uno, Los ojos negros, El nazareno, La hija de las montañas, El poeta-rapsoda, etc

Los subtítulos que superaban en ridiculez a los de Cabiria, mezclaron en un lirismo enfático, indicaciones de ingenua contabilidad sobre los precios en dólares, las fechas históricas y el número de extras.

Fuera de los Estados Unidos, la recepción de la cinta fue difícil, mientras era aplaudido por el Rey de Inglaterra, el filme fue mutilado por la censura británica. Por su pacifismo fue prohibida en la Europa continental mientras duró la guerra, y los franceses no permitieron nunca la proyección de "La matanza de San Bartolomé". Esos fracasos inquietaron a Griffith; acosado por sus acreedores, se resignó a fragmentar su película y a presentar los episodios separadamente. Sin embargo, la obra no llegó a imponerse al público, y la crítica europea fue siempre reticente.

En otras latitudes, el sentido social de Intolerancia impresionó profundamente a Lenin, quien tuvo ocasión de verla años después, igualmente, su exhibición en la Unión Soviética ejercería una enorme influencia sobre los cineastas de aquel país. Habiendo sido comprada antes de la Revolución de Octubre por un distribuidor ruso, que no había podido exhibirla, fue encontrada por un feliz azar y proyectada por la dirección del cine soviético. Algunos jóvenes entusiastas como Lev Kulechov, Sergei Einsenstein, Vsevolod Ilarionovich Pudovkin, fueron los primeros en comprender la importancia del mensaje griffithiano y le dieron, con sus obras, su verdadero sentido

David W Griffith
             David W Griffith
             David W Griffith

    

    

 

DATOS:

1915

El Nacimiento de una Nación

The Birth of a Nation

David Wark Griffith

159'

EE.UU.

Reparto: Mae MarshBessie LoveErich Von StroheimMiriam CooperAlberta LeeSpottiswoode Aitken Jennifer LeeLillian GishRalph LewisHenry B. WalthallWallace ReidJosephine Crowell Elmer CliftonMaxfield StanleyDonald CrispJoseph HenaberyHoward GayeAndre BerangerEugene PaletteMary AldenOlga GreyElmo LincolnWilliam FreemanGeorge SiegmannRaoul WalshCharles StevensTom WilsonViolet WilkeySam De GrasseWalter LongRobert HarronWilliam De Vaull

 

SU DIRECTOR, EL PADRE DEL CINE

      David W. Griffith es considerado el auténtico padre del cine For Película que marca un hito en la historia del cine, ya que emplea por vez primera primeros planos y el montaje en paralelo. La acción se centra en la guerra de secesión norteamericana desde una óptica sudista. Narra, entre otras cosas, el surgimiento del Ku Klux Klan y su lucha contra malvados negros para proteger a los blancos norteamericanos.

Desde su estreno, "El Nacimiento de una Nación" fue considerada como una de las películas más importantes y de mayor influencia en la historia de la cinematografía. Aún para los estándares actuales, sus cifras son impresionantes: cinco mil escenas diferentes, 1357 tomas individuales, dieciocho mil actores y extras, tres mil caballos y siete meses de producción.

     "El Nacimiento de una Nación" representó el nacimiento del arte cinematográfico: jamás el cine había abordado una narración tan larga y compleja, no había logrado exponerla con tal agilidad, ritmo y coherencia narrativa. A partir de ese momento, el cine evolucionó, proporcionándonos tantas y maravillosas obras maestras.

, nadie como él fue capaz de dominar y utilizar a su antojo la rudimentaria técnica narrativa del cine de aquellos años. La primera y tal vez la más importante de sus innovaciones la logró en su decimosegunda película,

(Por amor al oro, 1912), en la cual situó la cámara en medio de la acción desarrollada por los actores. Este sencillo acto, como muchos otros realizados por Griffith, ayudó a crear el lenguaje propio del cine.

     Hablar de Griffith no es solo circunscribirlo como uno de los mejores directores de la Historia del cine. Sería minimizar su obra y su importancia para el Cine con mayúsculas.

     Griffith es el precursor de un modo de rodar que todos conocemos hoy día, el clásico o institucional, donde se le atribuye el empleo de una manera efectiva por primera vez del primer plano, el plano largo, el flashback, el fundido negro, el empleo del objetivo iris para resaltar detalles de la acción, el uso de rótulos, el concepto de montaje para las acciones en paralelo y la continuidad dramática, el empleo de la iluminación para crear atmósferas, las "expresiones contenidas" por parte de los actores, la correlación de planos... Es además el inventor de todos los géneros cinematográficos que hoy conocemos, excepto el fantástico, inventado previamente por otro gran cineasta, Melies.

     Para comprender buena parte de la temática que desarrollaba en sus películas hay que saber que

. Esto y su

hacen que todas sus películas tengan un

.

     Los comienzos de Griffith fueron como crítico y autor de teatro. Escribiendo además obras de teatro y poesía como la que le empezó a dar cierto éxito "El tonto y la chica".
Muy pronto se orientó hacia el cine motivado por los escasos ingresos económicos que le reportaba el teatro. Así pues en 1907 trabaja como actor en la película de Porter "Nido de Águilas".

     Tanto es su talento y tan rápido su aprendizaje, que a partir de 1908 comienza a dirigir sus propias películas para la Biograph (New York). Su primera película "La Vida de Dorotea"(1908) le aportó el espaldarazo definitivo para su carrera como cineasta, superando en talento a aquellos directores que le sirvieron de base y de guía.

     Entre 1908-1913 hizo unas 500 películas para la Biograph. Eran películas de 10 minutos de duración. Griffith se siente en la necesidad de ampliar su talento creador y desea ampliar el metraje de sus películas, chocó con la Biograph que deseaba poco metraje para así no cansar al público. Decide irse del estudio llevando consigo a su equipo de colaboradores y una serie de exigencias que de no ser aceptadas frenarían la evolución cinematográfica y el genio creador de Griffith: mayor metraje, temas más complejos, rodaje en exteriores, mayor número de extras, de protagonistas y de presupuesto...

     Le acoge la Reliance-Majestic, con la que rodará 32 películas (muchas serán sonoras). Los argumentos basados en relatos decimonónicos de su etapa anterior dejan paso a una serie de películas con más trama dramática y cuyos temas se acercan a la realidad de un público que es captado excepcionalmente por Griffith con el suspense y la salvación en el último momento.
La etapa que va desde 1913 a 1922 es la de su madurez creativa, con películas excepcionales de las que se destacan: "Intolerancia" y "El Nacimiento de Una Nación", que marcarán las directrices de las formas de narrar y de colocar los planos (clásico o de vanguardia).

     El motivo para filmar "Intolerancia" ("Intolerance", 1916) arranca de los problemas que le ocasionó con la crítica y el público "progresista" algunas secuencias racistas de "El nacimiento de una Nación". Aquello, junto con unos hechos ocurridos hacía poco en 1914 (la muerte de 19 obreros a manos de fuerzas parapoliciales de la patronal americana), sirvieron para elaborar un argumento sobre la intolerancia para su siguiente película, "La madre y la ley" (sobre la muerte de los obreros citados), pero que se amplió con tres sucesos históricos: la toma y caída de Babilonia a manos de los persas de Ciro en la época del rey Baltasar en el siglo VI a.C., la Vida y Pasión de Cristo, y la matanza de hugonotes del día de San Bartolomé en el siglo XVI.

     Las películas que van de 1922 a 1932 son meras repeticiones y reiteraciones cíclicas de temas y postulados. Griffith reiterará el sistema que había iniciado pero no aportará ya nada nuevo a la Historia del Cine; su ciclo creativo estaba ya finiquitado. Paradójicamente, en 1930 recibe el Oscar como mejor director con la película sonora "Abraham Lincoln". Ante los continuos fracasos comerciales decide acabar su carrera como cineasta en 1931 con "Struggle".

     Las historias de Griffith examinaban obsesivamente el tema de la virtud acosada.

se aferró firmemente en sus películas al punto de vista de que

y que la belleza y la juventud eran su propia justificación, y

. Se trataba de un enfoque que iba perdiendo aceleradamente puntos frente al creciente cinismo de la época, pero al que Griffith se atuvo con fé inquebrantable.