Dafnis y Cloe; Longo de Lesbos

Literatura de la Antigua Grecia clásica. Mitología griega. Amor. Temas pastoriles

  • Enviado por: Nessa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Dafnis y Cloe

Longo de Lesbos

Libro primero

En el primer libro nos cuenta como el pastor Lamón, que habitaba en Mitilene, buscaba a una cabra que se le había escapado y la encontró amamantando a un bebe que estaba tendido sobre la hierba con unas prendas de reconocimiento a su lado; al principio Lamón solo recogió las prendas pero después decidió quedarse con el niño, al que llevó a su casa y le explicó a su mujer todo lo ocurrido y decidieron adoptarlo y llamarlo Dafnis.

Dos años más tarde Driante, otro pastor, encontró en la gruta de las Ninfas a un bebe en las mismas condiciones que Lamón encontró a Dafnis y al igual que Lamón decidió quedársela y llamarla Cloe.

Cuando Dafnis tenia años y Cloe dos menos, sus padres tuvieron un mismo sueño; en él las Ninfas de la gruta ponían a Dafnis y a Cloe en manos de un niño alado con un arco, después los tocó a ambos con la misma y flecha y ordenó a sus padres que los obligaran a que se ocuparan de los rebaños. Al principio los padres recelaban que sus hijos ocuparan esos puestos pero no querían ofender a las Ninfas, por lo que cumplieron lo dicho.

Dafnis y Cloe aceptaron gustosos el encargo; realizaban sus tareas juntos y guardaban el rebaño. Mientras jugaban Eros decidió encomendarles un trabajo: en el monte había una loba que se estaba comiendo las ovejas y para darle caza los aldeanos cavaban zanjas en el suelo; estando Dafnis pastando dos machos comenzaron a pelearse y uno le rompió el cuerno a otro, este dolorido salió corriendo y Dafnis fue detrás con la mala suerte que animal y hombre cayeron a una de las zanjas; Cloe al ver que Dafnis tardaba mucho salió a buscarlo y cuando lo encontró fue a avisar a el boyero Dorcón, y entre los dos lo sacaron. Dafnis estaba sucio y magullado, por lo que decidió darse un baño; mientras lo hacia Cloe lo miraba y descubrió que era realmente guapo.

Cloe comenzó a enamorarse de Dafnis, pero en realidad ella no comprendía lo que le pasaba, pues solo era una pastora que nunca había oído hablar del amor. Mientras Cloe intentaba averiguar que era lo que le sucedía, Dorcón que andaba enamorado de ella, decidió conquistarla.

Le regalaba cosas y ella las aceptaba gustosa, sin saber el porqué de los regalos.

Un día Dorcón planteó una contienda entre el y Dafnis acerca de su belleza y el ganador recibiría un beso de Cloe.

Para ganar, Dorcón se comparó con Dafnis, haciéndolo quedar ante los ojos de Cloe como un cabrero maloliente y pobre; Dafnis para ganar cojío los defectos que Dorcón había enumerado y los convirtió a bien ante Cloe y también añadió el detalle de que ambos, el y Cloe, habían sido amamantados por una cabra; y de esta forma Cloe decidió besar a Dafnis por lo que Dorcón marchó furioso.

Tras el beso Dafnis comenzó a darse cuenta de lo bella que era Cloe y con el paso del tiempo acabó enamorado de ella; mientras Dorcón no cesaba en su empeño de tener a Cloe, ofrecía a Driante miles de regalos si le entregaba a su hija; pero este que pensaba que Cloe merecía a alguien mejor rechazó todos los presentes.

Dorcón, enfadado por sus intentos fallidos de conquistar a Cloe, decidió hacerla suya a la fuerza y para poder conseguirlo se disfrazó de lobo para poder asustarla pero los perros lo descubrieron y lo atacaron; Dorcón empezó a lamentarse y Dafnis hace que los perros dejen de atacarle y después Cloe y él curan las heridas de Dorcón.

Al principio del verano el calor era sofocante y para calmar un poco ese sofoco Dafnis se bañaba continuamente en los ríos y Cloe se dedicaba a hacer guirnaldas de pino y adornaba su cabeza con ella y después ambos se encontraban debajo de un árbol y se ponían a jugar.

Con la llegada del otoño, llegaron a Mitilene unos piratas de Tiro y comenzaron a saquear todas las tierras, las vacas de Dorcón y a Dafnis también se lo llevaron; este llorando de desesperación llamaba a gritos a Cloe y ésta, que ha bajado al rebaño ve que Dafnis no esta y corre a buscar a Dorcón para que la ayude. Dorcón esta medio muerto por culpa de la paliza que los piratas le han dado pero antes de caer muerto le dice a Cloe lo que puede hacer para que Dafnis vuelva; debe tocar la siringa de Dorcón para que sus vacas salten al mar y consigan volcar el barco para que Dafnis escape. Cloe sigue todas las órdenes de Dorcón y cuando Dafnis llega a tierra le pregunta como sabia que tocado la siringa las vacas saltarían, le contó lo ocurrido con Dorcón y ambos decidieron enterrarlo y hacer libaciones de leche en su honor.

Después Dafnis y Cloe se bañaron juntos y este descubrió la belleza de la muchacha, cosa que le turbó, pues aun no conocía realmente lo que era el amor.

Libro segundo

Y con el otoño llegó la vendimia y Dafnis y Cloe tuvieron que abandonar el campo y ayudar en las tareas típicas de la vendimia. Después de la vendimia volvieron al campo, los dos muy felices, pues durante la vendimia Cloe no paró de recibir propuestas de matrimonio y Dafnis se sentía muy mal.

Un día se les presentó el viejo Filetas para contarles lo que le había ocurrido: Filetas tenia un jardín muy hermoso que el mismo había levantado con sus manos, por la mañana cuando entró en él se encontró a un niño pequeño que toqueteaba todo el jardín como si fuera suyo; el viejo se abalanzó sobre el niño para atraparlo pero este se escabulló rápidamente, Filetas agotado de perseguirlo se paró a observarlo y le preguntó que quería, el niño misterioso le contesto diciéndole que él conocía la historia de amor de Filetas y Amarilde y le explicó que, como antaño había tutelado su historia amorosa, ahora tutelaba la de Dafnis y Cloe; Filetas también les cuenta que ese niño era Eros y que el desconcierto que sentían Dafnis y Cloe cuando estaban juntos era obra de Amor y les contó la única forma de saciar el dolor de Amor.

Dafnis y Cloe estuvieron toda la noche comparando lo que había dicho Filetas con lo que les ocurría a ellos y decidieron hacer todo lo que estaba en sus manos para calmar a Amor.

Al día siguiente al llegar al prado se besaron e intercambiaron abrazos, pero no se atrevieron a desnudarse y acostarse juntos; pero a la caída de la noche el deseo no había cesado así que a la mañana siguiente se volvieron a besar con más pasión y fortuitamente cayeron al suelo y se quedaron abrazados todo el día pensando que eso era el goce máximo de su amor.

Unos jóvenes de Metimna había botado un barco y bordeaban los campos de Mitilene disfrutando de la vida; por las noches ataban el barco por miedo al mal tiempo pero un día un pastor necesitaba una piedra y se la quitó a la amarra del barco por lo que quedó sin sujeción y al día siguiente los marineros tuvieron que fondear en el pueblo de Cloe. Para poder bajar del barco a cazar liebres tuvieron que amarrarlo con una cuerda de mimbre y cuando los perros de estos comenzaron a ladrar asustaron a las cabras, que bajaron a la costa en busca de comida y se comieron la cuerda con la que estaba atado el barco, por lo que este se fue hacia el fondo. Los marineros estaban furiosos porque habían perdido todas sus pertenencias por lo que fueron a buscar a Dafnis, cuando lo encontraron le dieron una paliza y exigieron justicia. Filetas fue designado juez y comenzaron a hablar los de Metimna alegando que por culpa de las cabras de Dafnis habían perdido valiosos tesoros que estaban en el barco y que por eso debían llevárselo como marinero; Dafnis se defendió alegando que nunca nadie se había quejado de sus animales y que ningún hombre sensato habría dejado el barco solo si de verdad tenia tantos tesoros. Filetas decidió que Dafnis era inocente y los marineros intentaron llevárselo a la fuerza, por lo que los aldeanos les dieron una paliza. Pero las cosas no quedaron así, ya que los jóvenes marineros volvieron a su ciudad a pie y magullados, por lo que reunieron a los aldeanos en asamblea y acusaron a los de Mitilene de robarles y hacer pillaje como en tiempos de guerra y los ciudadanos, viendo sus heridas, los creyeron y decidieron hacerle la guerra sin avisarles, mandando diez naves para atacar la costa de Mitilene donde hicieron abundante pillaje y se llevaron a muchos hombres y a Cloe; Dafnis, que estaba en el bosque, bajó a la playa y al no ver a Cloe corrió hacia el santuario de las Ninfas y les reprochó que no la hubieran protegido; tal era el dolor del muchacho que se quedó durmiendo; entonces las Ninfas se le aparecieron en sueños y le dijeron que no se preocupara por Cloe, que estaba protegida por el dios Pan y que volvería al día siguiente. Dafnis despertó y les prometió a las Ninfas un sacrificio de una cabra si Cloe se salvaba y le prometió al dios Pan un macho cabrio si la traía de vuelta.

Mientras el barco de los metimneses era atacado por unos atacantes inexistentes y toda la tripulación estaba muy nerviosa. Al día siguiente las cabras aparecieron con hiedra en los cuernos y las ovejas parecían lobos, incluso aullaban; Cloe tenia una corona de pino en la cabeza y mientras sonaba una siringa, el barco era atacado por algo extraño y los marineros intentaban defenderse como podían. El jefe cayó dormido y en sueño se le apareció el dios Pan y le dijo que debía devolver las ovejas, las cabras y a Cloe a las Ninfas o hundiría su barco. Briaxis, que así se llamaba el jefe, hace bajar a Cloe y a sus animales y estas comienzan a andar camino a su aldea. A la hora de pastar Dafnis vio llegar a Cloe y bajo corriendo a sus brazos. Ella le contó como se salvó y Dafnis le habló de su sueño y ambos sacrificaron una cabra a las Ninfas; al día siguiente le ofrecieron sacrificio al dios Pan; al ir al altar se encontraron a Filetas y su hijo Titiro, que estaban realizando ofrendas al Pan. Dafnis y Cloe pidieron a Filetas que tocara la siringa, y mientras Titiro la fue a buscar, Driante, que también estaba en el altar, les contaba la leyenda de la siringa de Pan; después de contársela Filetas comenzó a tocar, Driante se puso a bailar y mas tarde Cloe y Dafnis interpretaron la historia de Pan y Siringa; estuvieron toda la noche bailando y bebiendo hasta la hora de dormir. Al día siguiente, tras las ofrendas a las Ninfas y a Pan, Dafnis y Cloe se sentaron a besarse; más tarde Dafnis juró frente al dios Pan que no viviría sin Cloe y Cloe juró, en la gruta de las Ninfas, que compartiría su vida y su muerte con Dafnis.

Libro tercero

En esta parte los de Mitilene se enteran de lo ocurrido con los de Metimna y deciden llevarle la guerra. Tres mil hombres y quinientos caballos gobernados por Hipaso se lanzaron hacia Metimna por tierra y sin hacer pillaje. Cuando se encuentra a cien estadios de distancia apareció un heraldo con una tregua que consistía en devolver todo lo pillado. Hipaso espera ordenes de su cuidad y cuando las recibe, recoge el botín y se marcha a casa. De esta forma acabó la guerra.

Llega el invierno, una estación muy cruel para Dafnis y Cloe ya que cayó una gran nevada que los dejó incomunicados y que impedían que el ganado saliera a pastar; por lo que no se podían ver.

Pero Dafnis urdió un plan para verla. Delante de la casa de Cloe había un muro rodeado de hiedra donde los pájaros se posaban; con el pretexto de darle caza, Dafnis se puso en marcha y al llegar capturó algunos y decidió esperar para poder ver a Cloe.

Al ver que no aparecía decidió ir a su casa, pero por temor a los que los padres podrían decirle, se marchó, cuando de pronto pareció Driante, que había tenido un problema con los perros, vio a Dafnis y lo invitó a su casa. Allí comieron todos mientras Driante halagaba a Dafnis por lo que fue invitado a quedarse a dormir allí para que asistiera al sacrificio de la mañana siguiente.

Por la mañana ofrecieron sacrificio a Dionisio y Dafnis marchó a su casa.

Con la llegada de la primavera Dafnis y Cloe volvieron a pastorear juntos y a entregarse a los besos, y aunque Dafnis ya era un hombre y deseaba algo más, le pedía a Cloe dar un paso más, pero ella no sabia que hacer así que se lo preguntó a él y este le contesto que tenían que hacer lo mismo que las cabras, pero Cloe no estaba segura.

Cromis, vecino de Dafnis, tenía una joven mujer llamada Licenion, que deseaba a Dafnis, por lo que lo siguió y escuchó la conversación que había tenido con Cloe y padeciéndose de ellos, urdió un plan. Se presentó delante de Dafnis alegando que le habían robado una oca y le pidió a Dafnis que la ayudara a recuperarla; de esta manera consiguió llevarlo hacia la gruta de las Ninfas donde engañó a Dafnis diciéndole que las Ninfas le habían encomendado la tarea de enseñarle como amar a Cloe .Dafnis, deseoso de aprender, de dejó llevar y perdió la virginidad: después quiso ir corriendo a enseñarle a Cloe lo que había aprendido pero su amante le advirtió que podía sangrar pues aun era virgen. Sabiendo esto Dafnis prefirió seguir besando y acariciando a Cloe pues la sangre no le gustaba mucho.

Cuando Dafnis llego comenzaron a escucharse unos cantos de uno marineros que pasaban por la costa. Dafnis acostumbrado al eco, intentaba retener las melodías mientras que Cloe intentaba averiguar de donde provenía el sonido, Dafnis al verla desconcertada le contó la leyenda de Eco.

La primavera terminaba y el verano deleitaba a Cloe con el cuerpo desnudo de Dafnis mientras se bañaban y se tumbaban juntos sin tener ningún contacto sexual, porque Dafnis tenía miedo de hacerla sangrar. Por aquella época se acercaban a casa de Cloe muchos pretendientes deseando hacerla su esposa y Nape, desesperada, aconsejaba entregarla pues pronto perdería la virginidad; en cambio Driante pensaba que la muchacha merecía a alguien más que un campesino por esposo. Cloe, que se enteró de todo, andaba triste y le ocultó a Dafnis la causa de su tristeza, pero él insistió en saberla y cuando conoció la causa comenzó a llorar.

Decidió hablar con su padre para ser él uno de los pretendientes de Cloe y pedir su mano, pero temiendo contarle a Lamón lo que sentía por Cloe, decidió contárselo a Mirtale y esta se lo contó a Lamón.

Mirtale no esperaba que Driante aceptara, ya que tenia pretendientes más ricos que Dafnis y el muchacho desesperado, pedía ayuda a las Ninfas para poder casarse con Cloe.

Una noche, las Ninfas se le presentaron en sueños y le dijeron donde conseguir tres mil dracmas para entregárselas a Driante; estaban en el barco de los marineros de Metimna que la mar se había llevado para el fondo. Cuando recogió el dinero, corrió junto a Cloe, le contó el sueño y va hacia la casa de Driante donde le entrega el dinero y le pide a Cloe por esposa; Driante al ver tanto dinero y conocer las razones de Dafnis para ser el esposo de Cloe, decide entregársela.

Driante va a casa de Lamón y Mirtale para pedirle a Dafnis como esposo para su hija y estos aceptan, pero para poder casarse necesitan la autorización del amo, pues lamón era un esclavo. Driante llegó a la era donde estaba Dafnis y le prometió que la boda se celebraría en otoño y Dafnis salió corriendo para darle a Cloe la buena noticia.

Libro cuarto

Como la boda de Dafnis y Cloe se acercaba vino desde Mitilene un esclavo al servicio del mismo amo que Lamón para comprobar que los marineros no hubieran hecho pillaje en sus tierras. Al acercarse el otoño Lamón comenzó a limpiar todo y a arreglar el parque que estaba a su cargo, lleno de árboles frutales y hiedra y muchas flores también. Lamón también animaba a Dafnis a que cuidara muy bien las cabras para que el amo las viera rollizas; mientras se preparaban para la visita del amo llegó un segundo mensajero diciéndole que tenia que vendimiar para que cuando terminen el amo pueda ir a visitarlo. Tras la vendimia, Dafnis le regalo al mensajero los típicos regalos que da un cabrero a un visitante y el mensajero le prometió hablarle bien de él al amo. Mientras esperaban la llegada del amo, Lampis, que era un pretendiente de Cloe, sabia que si el amo les daba su bendición no podría desposarse con Cloe, por lo que para impedir la boda decidió destrozar el parque de Lamón; al día siguiente cuando fue a arreglarlo y lo vio destrozado comenzó a llorar temiendo la ira de su amo y deseando que tardara mucho el llegar. Esa noche apareció Éudromo, el segundo mensajero, avisando que el amo llegaría en tres día pero que su hijo llegaría al día siguiente; cuando Éudromo se entera de lo que ha pasado decide ayudar a Dafnis y Lamón proponiéndole que le contara al hijo del amo lo que había pasado y que él, que era hermano de leche, les pediría que los perdonara.

Cuando llegó Ástilo, Lamón, Mirtale y Dafnis lo esperaban para contarle lo ocurrido; al conocer lo sucedido el hijo del amo les dice a Lamón y a su familia que echaría la culpa a sus caballos, para agradecerle este acto, Dafnis le trajo abundantes regalos y después Ástilo se fue a cazar.

Ástilo había llegado con dos hombreas más, uno de ellos era Guatón, que no le quitaba el ojo a Dafnis, decidió conseguirlo pensando que seria muy fácil siendo él un cabrero.

Para conseguir su propósito acompañó a Dafnis a donde las cabras y comenzó a elogiarlo; a la vuelta por la noche Gnantón decidió abalanzarse sobre Dafnis y besarlo y pedirle que se le entregara, pero Dafnis no quería por lo que lo intentó por la fuerza, Dafnis lo empujó y lo dejó tirado en el suelo. Gnantón no se acercó a Dafnis pero tenía en mente pedirle al amo que se lo regalara, pero no pudo hacerlo porque llegó Dionisofanes y Clearista. El primer día Dionisofanes hizo un sacrificio a Demeter, Dionisio, Pan y las Ninfas; la jornada siguiente la dedicó a observar a Lamón en sus tareas y al ver todo el trabajo hecho decidió darle la libertad. También bajó a ver el trabajo de Dafnis donde Lamón le explicó que había conseguido doblar el número de animales y que las había hecho amantes de la música de la siringa, entonces Clearista le pidió a Dafnis que hiciera una demostración y este gustoso lo hizo y recibió como regalo comida de la ciudad.

A Gnantón ese espectáculo lo había enamorado más por lo que, cuando Ástilo paseaba por el parque se acercó y le pidió que le regalara a Dafnis o acabaría con su vida. Ástilo le prometió a gnantón que le pediría a su padre que se llevara a Dafnis como esclavo a la ciudad y allí se lo regalaría. Éudromo había escuchado la conversación y corriendo fue a contársela a Lamón que decidió revelar el gran secreto de Dafnis para intentar evitar que se lo llevaran.

Ástilo llegó rápidamente a casa de Lamón donde habló con su padre y le pidió que se llevara a Dafnis a la ciudad donde Gnantón le enseñaría; el padre acepta y va a avisar a Lamón y Mirtale para darle la noticia pero Lamón le pide hablar y le cuenta la verdadera historia de Dafnis. Tras la confesión Gnantón amenazaba con pegarle y Dionisofanes pidió que les mostrara las prendas de reconocimiento. Al ver profirió un grito y llamó a Clearista, que lo imitó. Ástilo salió corriendo para buscar a Dafnis y darle la buena nueva y cuando este lo vio, pensando que lo iba a apresar salió corriendo hacia el mar dispuesto a tirarse desde una piedra, pero Ástilo le contó que ya sabían lo de la cabra y que era su hermano. Así que se acercó a su hermano mientras los demás, que estaban llegando, lo abrazaban. Después se sentó junto a su verdadero padre mientras este le contaba la historia de su abandono, y Dafnis mientras la escuchaba se acordó que tenía que llevar a las cabras a pastar y se fue corriendo.

Rápidamente todo el pueblo se entero de la noticia y a Dafnis le llegaron muchos regalos, y el primero en mandarle un regalo fue el padre de Cloe, Driante.

Dionisofanes reunió a todos los que le habían mandado los regalos para celebrar una fiesta con ellos; mientras Dafnis se desprendía de todas sus pertenencias personales y se las ofrecía a los dioses: a Dionisio le dedico el morral y la piel de cabra, a Pan la siringa y el clarinete y a las Ninfas el cayado y las tolondras que él mismo había fabricado; pero aún no había confesado su amor por Cloe.

Y mientras Dafnis hacia todas estas ofrendas Cloe pensaba que éste se había olvidado de ella y no paraba de llorar, y en ese momento Lampis la raptó pensando que Dafnis no quería nada con ella y que Driante lo aceptaría de yerno. Cloe gritó pero nadie la oyó, pero Nape se enteró y se lo hizo saber al padre de Cloe, que a su vez se lo hizo saber a Dafnis que perdió la cabeza y se puso a llorar lamentándose. Gnantón que escuchó los lamentos de Dafnis y vio una oportunidad para recuperar la amistad de Dafnis fue hacia el encuentro con Driante para que lo llevara a donde Lampis y allí lo sorprendió, le pegó una paliza y se llevó a Cloe de vuelta a casa.

Dafnis aun estaba despierto cuando Gnantón llego con Cloe y le pidió que no le guardara rencor; y Dafnis al estar tan contento perdono a Gnantón.

Después de esto, quisieron mantener el tema de la boda en secreto pero Driante no era de la misma opinión, si no que quería hablar con el padre de Dafnis. Al día siguiente llevó las prendas de reconocimiento y le contó la historia de Cloe a Dionisofanes y Clearista y les pidió que buscaran a los parientes de Cloe. El padre de Dafnis le dijo a Cloe que no se preocuparan que encontrarían a sus padres como había encontrado a un marido.

Cloe también ofreció sus posesiones a las Ninfas. Tras las celebraciones en el campo decidieron marchar a la ciudad para buscar a los padres de Cloe y no demorar más la boda. Su llegada a la cuidad no paso desapercibida, felicitaban a Dionisofanes por haber encontrado un hijo y a Clearista por haber encontrado también una mujer.

Dionisofanes cayó profundamente dormido y soñó que las Ninfas le pedían a Eros que consintiera la boda y éste pedía a Dionisofanes a que reuniera a todos los nobles de la ciudad y, que tras llenar la última cratera, enseñara las prendas de reconocimientos y el padre de Cloe saldría a la luz. Al despertar ordenó que preparen un banquete con todos los nobles de Mitilene; a la caída de la noche, y cuando la última cratera estaba llena y tras la libación al dios Hermes un criado trajo las prendas de reconocimiento y se las fue enseñando a todos los nobles. Nadie las reconocía hasta que llegó el turno de Megacles que gritó con fuerza que esas prendas eran de su hija y contó el porque del abandono; Dionisofanes, tras escuchar su historia, le pide que tome a su hija y que después se la devuelva como esposa a su hijo Dafnis.

Tras la aparición de los padres de Cloe, éstos pidieron volver al campo porque no les gustaba la ciudad. Al llegar allí se reunieron Megacles y Rode, la madre de Cloe, con Driante y Nape para empezar a organizar la boda, y por orden de Dionisofanes, se extendieron lechos verdes enfrente de la gruta y se ofreció un banquete a todos los lugareños. Y mientras se divertían, Dafnis y Cloe se besaban.

Durante toda su vida se ocuparon de las actividades pastoriles, venerando a sus dioses y siguiendo su ritmo de vida normal. A su hijo varón lo hicieron criar por una cabra y a su hija mamar de la oveja de una ubre; les pusieron por nombre Filopemen y Agele, decoraron la gruta y levantaron un altar a Eros Pastor.

Pero todo esto ocurrió más tarde. Aquel día, al caer la noche, fueron acompañados hasta la alcoba nupcial con música y cantos.

Y aquella noche Dafnis le enseño a Cloe todo lo que Licenion le había enseñado a él y Cloe comprendió que todo lo que había pasado en el bosque era un juego de niños.

FIN

Opinión personal

A mi el libro me ha gustado mucho, por que cuenta el desarrollo de un amor puro desde el primer momento, y que es capaz de superar todos los obstáculos que se le pongan por delante porque los protagonistas estaban destinados a estar juntos.