Cumbres Borrascosas; Emily Brönte. El ruido y la furia; William Faulkner

Literatura universal contemporánea. época victoriana. Siglo XX. Novelistas estadounidenses. Novela. Narrativa. Personaje femenino. Reflejo de la sociedad

  • Enviado por: Karloz
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 8 páginas
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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación

Liceo Los Robles

Bachillerato Internacional

Español A1: Ensayo Nº1

Palabras: 1469

El personaje femenino “reflejo de su tiempo” en las obras Cumbres Borrascosas y el Ruido y la Furia

Número de Candidato: 000976-012

Maracaibo, Noviembre de 2007

Índice:

Introducción…………………………………………………………………………… Pág. 2

Desarrollo………………………………………………………………………………. Pág. 3

  • Cumbre Borrascosas……………………………………………………... Pág. 3
  • Ruido y la Furia…………………………………………………………….. Pág. 4

Conclusión………………………………………………………………………………. Pág. 6

Bibliografía……………………………………………………………………………… Pág. 7

Introducción:

Dentro del estudio de estas dos novelas, Cumbres Borrascosas de Emily Brontë y El Ruido y la Furia de William Faulkner, se ve remarcado en ambas la situación social que vivió cada autor.

La primera novela se desarrolla para la época victoriana, en Inglaterra, en cambio, la segunda, se desarrolla a principios del siglo XX, en el auge de un desarrollo de una nueva potencia, Estados Unidos. Para la época en la que se desarrolla Cumbres Borrascosas ya se veía un degrade social, que luego heredarían los norteamericanos y empeoraría a través del tiempo.

La razón de usar al personaje femenino como un reflejo de la sociedad propia de cada novela se debe a lo conocido como “sensibilidad femenina”. La Sensibilidad, tal como lo define el diccionario, es la “facultad de sentir vivamente”, “sentimientos de humanidad, de compasión”; es normal que una mujer sea capaz de mostrar ésta facultad con más naturalidad y más comúnmente que un hombre, y es por esto que los autores literarios le dan más carga al personaje femenino cuando se trate de dar detalles más sensibles y emocionales sobre un carácter social.

Los personajes femeninos que los autores usan en sus obras son siempre madre e hija, de manera que se puede ver la continua decadencia social através de las generaciones. De ésta manera tenemos en Cumbres Borrascosas a la madre, Catherin Earnshaw, y Catherin Linton, y en El Ruido y La Furia tenemos a Caroline (Madre), Caddy, y Quentin.

Cada autor incluye siempre caracteres personales y referentes a su sociedad en todas sus obras, sin importar cuán fantasiosas sean éstas. Como parte de éste aspecto general de los autores literarios, se incluye el hecho de asignarle la labor de dibujar la sociedad que rodea al autor en algún grupo específico de personajes, como el caso de los personajes femeninos en Cumbres Borrascosas y El Ruido y La Furia.

Cumbres Borrascosas:

Lo primero a tomarse en cuenta en esta obra, al tratar los personajes femeninos, es la autora, en su posición de mujer, solitaria y golpeada por una sociedad hipócrita de la primera mitad del siglo XIX, en Inglaterra. Ésta sociedad referida es la perteneciente a la época victoriana1, la cual se vio muy seria y correcta a la luz pública, pero por debajo a esto estaba en la decadencia, se vio una de las épocas con mayor prostitución en Londres, vale agregar que a pesar de esto fue una época en la que la gente se decía ser muy religiosa, y la doctrina se impartía fuertemente a todos. Esto último fue lo que más afectó a la autora, siendo ella hija de un clérigo, y huérfana de madre, quiso reflejar los efectos de esta sociedad sobre las mujeres de la época.

Lo primero que expone, como carácter autobiográfico, es la ausencia de la madre, mostrándola como algo necesario para la correcta crianza de una mujer, cada uno de los personajes femeninos de la obra carecen de madre rápidamente luego de nacer. Tenemos primeramente a Catherin Earnshaw, quien, a través de su romance con Heathcliff, demuestra la situación de las clases sociales en la época; “(…) pero tal como están las cosas, casarme con Heathcliff me degradaría. Así que nunca sabrá cuánto le amo (…)”2, son palabras de Catherin a la señora Dean (la criada), una declaración de amor silenciada por el hecho de que Heathcliff no tuviera la altura social suficiente como para casarse con ella. Esto es un reflejo de lo que pasaba comúnmente en la época, y que resultaba en que la gente fuera en contra a los estándares sociales pero sin demostrarse públicamente, aspecto que influyó fuertemente en la degradación de la sociedad por no haber un control sobre esto, la gente tenía una imagen correcta pero por detrás a esto hacía las cosas en contra la sociedad.

Finalmente tenemos a Catherin Linton, hija de Catherin Earnshaw, quien sería el único personaje femenino de la obra que evolucionaría.

El Ruido y la Furia:

Al referirse al personaje femenino dentro de esta obra, el primero a tomar en cuenta es la madre de los hermanos Compson, Caroline, mujer que, en su posición de esposa, vivió las dos etapas de la familia Compson: cuando tenían poder económico, y cuando lo dejaron de tener, y sin importar la etapa económica que estaría pasando su familia, quiso mantener su mismo nivel social amarrada al materialismo y a la buena presencia para el ojo público, y a un amor falso a su familia, cosa que la llevo a la enfermedad hasta convertirse en hipocondríaca. Es ella quien representa perfectamente a la mujer de la época de la decadencia norteamericana, ya que, como todas las demás de su época que fueron adineradas al principio, quiso mantener su posición social pero en su condición de madre toda esta falsedad recae y afecta a sus cuatro hijos, principalmente a su hija Cadance (Caddy) quien como mujer necesita del ejemplo de la madre para su correcta crianza. Una madre que por sus frías intenciones de mantener su imagen esconde la situación de promiscuidad de su hija, de la cual es culpable, celebrando un matrimonio al enterarse de que esta está embarazada.

Caddy Compson es un personaje característico dentro de la obra, ya que ella representa de gran forma a la sociedad femenina adolescente de las décadas 20 y 30 de Norteamérica. Una sociedad que se veía realmente degradada, que había perdido los valores humanos casi por completo, que se regía por el materialismo y la superioridad de raza, y que al mezclarse con la decadente economía norteamericana3 de la época, resultó en la promiscuidad, los conflictos familiares, el suicidio, y otra serie de problemas sociales que el autor nos quiere demostrar en la obra a través de sus personajes y los hechos que ocurren entre ellos.

Caddy es la segunda de cuatro hermanos de una familia del sur de Norteamérica, promiscua desde muy joven, fue la única que realmente amó a su retardado hermano menor Benjy. Es gracias a éste hermano menor que se ve la cruda situación de Caddy, siendo él quien desde su posición de retardado mental, dentro de su mundo, nos describe a su hermana mayor (quien es su pasión, así como el fuego y el campo detrás de su casa) como una mujer promiscua, sucia y pecadora. Es debido mencionar que, para la época, la correcta presencia de la mujer era crucial para mantener un buen status social, pero por la culpa de esta misma sociedad, Caddy se fue alejando de éste aspecto.

El último personaje a tomar es Quentin, hija de Caddy, representa la degradante descendencia que lleva la familia, promiscua al igual que su madre Caddy, y con la evidente falta de una correcta crianza materna. Es ella quien se rebela, como un grito de ayuda desde adentro de esta degradada familia. “Puta una vez, puta siempre”4 palabras con las que comienza y termina el tercer capítulo narrado por Jason, es ésta forma la fría y cruda que usa éste personaje para referirse a su sobrina Quentin, quien ha dañado la imagen de esta familia por mostrarse públicamente como una mujer promiscua, rebelde y conflictiva, quien termina siendo maltratada por su tío, razón por la cual roba su dinero y se escapa con un cirquero separándola completamente de ésta familia.

Conclusión:

Los autores de ambas obras usaron mayormente a sus personajes femeninos para describir muchos aspectos que los rodeaba y que querían plasmar en sus obras.

Si de alguna forma en Cumbres Borrascosas, su autor haya usado personajes femeninos como aspecto autobiográficos, en el Ruido y la Furia se usó por el hecho de que una obra llega mas directamente al lector cuando los sentimientos están mas fuertemente expresados, siendo el personaje femenino ideal para esto, por su sensibilidad.

También vemos claro que cada autor presenta al personaje femenino por generaciones, mostrando una evolución de éste personaje, en Cumbres Borrascosas mantiene un poco de inocencia, pero en el Ruido y la Furia es más directo al describir a decadencia de su época, por ende su personaje femenino va decayendo de generación en generación.

Entonces finalmente tenemos que los autores usan sus personajes femeninos para describir los aspectos que más las interesan mostrar al lector debido a que éstos cuentan con una sensibilidad con la que se puede describir un aspecto que deba ser más doloroso de manera fácil y directa.

Bibliografía:

  • BRONTË, Emily: Cumbre Borrascosas. 2da edición. Editorial Debolsillo. (Barcelona, España): 2005. 523 páginas.
  • FAULKNER, William: El Ruido y la Furia. 2da edición . Alianza editores. (Madrid, España): 2005. 355 páginas.
  • Pequeño Larousse Ilustrado. Ediciones Larousse Argentina, S.A. (Argentina): 1989. 1088 páginas.

1 De la reina Victoria de Inglaterra, de 1832 hasta su muerte en 1901.

2 BRONTË, Emily: Cumbres Borrascosas. 2da Edición. Editorial Debolsillo. (Barcelona, España): 2005. Pág. 125

3 La Gran Depresión, caída de la bolsa de valores de Wall Street, New York.

4 FAULKNER, William: El ruido y la furia. 2da edición. Alianza editores. (Madrid, España): 2005. Pág. 188