Cultivo de tabaco

Sistema de producción. Plantas. Nicotina. Drogas. Importancia económica. Historia. Condiciones ambientales. Fisiología y morfología. Semillas. Viveros. Suelo. Particularidades. Riego. Fertilización. Plagas. Enfermedades. Cosecha. Comercialización

  • Enviado por: José Juan Ruíz
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 38 páginas

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

CENTRO UNIVERSITARIO UAEM ZUMPANGO

CIENCIAS AGRICOLAS

ASIGNATURA: SISTEMA DE PRODUCCIÓN DE CULTIVOS ESPECIALES

MONOGRAFIA DEL TABACO (Nicotina tabacum)

9º Semestre

14 de Noviembre del 2008

TABACO (Nicotina tabacum)

El tabaco ocupa una posición sin paralelo entre las plantas de cultivo, con relación a algunos aspectos individuales, mientras que, en términos generales, esta planta ha logrado una situación realmente notable. Sus puntos más sobresalientes son los siguientes:

- Es una de las poquísimas cosechas que llegan al mercado mundial totalmente en forma de hojas.

- En muchos países es un importante instrumento en la política financiera y económica.

- Como narcótico formador de hábitos, es objeto de constantes ataques encaminados a moderar o interrumpir su uso, pese a lo cual, su consumo se ha mantenido, incluso incrementado.

La principal característica económica del cultivo de tabaco, que por razones técnicas no puede alcanzar un alto nivel de mecanización, es la muy elevada utilización de mano de obra, que puede alcanzar las 2.200 horas de trabajo anuales por hectárea. En la Unión Europea, esta actividad emplea alrededor de 200.000 personas en los sectores de producción y transformación.

La producción y el comercio del tabaco a nivel mundial se basa fundamentalmente en que las labores comerciales son una mezcla de hojas de tabaco de diverso origen cuyas calidades vienen determinadas por numerosos factores naturales o tecnológicos, como:

  • Calidad de la variedad.

  • Clima, suelo y agua de riego.

  • Técnicas de cultivo, abonado, etc.

  • Tecnología de la transformación: curado, fermentación, almacenamiento, etc.).

El tabaco es un cultivo intensivo en mano de obra, ya que requiere por término medio unas 2.200 horas de trabajo por hectárea, más que cualquier otro tipo de cultivo.

En la siguiente tabla se muestra la producción a nivel mundial en el año 2005:

'Cultivo de tabaco'

En términos de ingresos y de capacidad de empleo, el cultivo del tabaco es la tercera actividad agrícola en México. Desde 1998, la producción anual de hojas de tabaco ha sobrepasado las 45 000 toneladas métricas y el área cultivable ha crecido en 30 000 hectáreas. Las ventas de cigarros nacionales han superado los 60 000 millones de dólares y desde la década de los setenta del siglo pasado se emplean en la industria manufacturera más de 5 000 trabajadores.

México no se encuentra entre los principales productores de hoja de tabaco del mundo. En 2005, ocupó el lugar número 38 con una producción de poco más de 16 mil toneladas, lo cual equivale al 0.25% de la producción mundial.

En la actualidad Agroindustrias Moderna, S.A de C.V. está produciendo más de 20 mil toneladas anuales de tabaco Virginia y Burley en una superficie superior a 11 mil hectáreas. Esta producción se concentra en Nayarit, y en las regiones del Soconusco en Chiapas y generando 2.7 millones de jornales al año.

Actualmente, el cultivo se concentra en tres estados en tres estados: 1) Nayarit, donde se producen tabacos como el Burley y Virginia; 2) Veracruz, donde se cultiva tabaco negro y turco aromático; y 3) Chiapas, donde se producen tabacos rubios. En 2005, el 79 % del volumen de la producción de hoja de tabaco provenía del estado de Nayarit (12 779 toneladas). A los estados de Veracruz y Chiapas les correspondía el 11.5 % y el 8.4%, respectivamente. En el pasado, Oaxaca producía tabaco oriental, pero los altos costos de producción terminaron con el cultivo.

El comportamiento del volumen de la producción de hoja corresponde con el de la superficie cosechada. Entre 1998 y 2005, se observa que el número de hectáreas cosechadas se redujo de 32 mil a menos de 9 mil. Dada la similitud entre las tendencias de volumen producido y el área cosechada, el rendimiento por hectárea ha permanecido bastante estable, alrededor de 1.7 toneladas por hectárea en todo ese periodo.

Los factores que se relacionan con la caída de la producción de la hoja de tabaco en los últimos años son los precios bajos que se le manejan a los productores, el incremento en las importaciones y además se debe de considerar que la OMS a emprendido una campaña en contra del tabaquismo y la ley que se a aprobado en México para prohibir fumar en lugares públicos cerrados.

En la siguiente tabla se muestra la superficie cosechada y el volumen de producción de hoja de tabaco por estado. México, 1980-2005

'Cultivo de tabaco'

HISTORIA DEL TABACO

Existen distintas teorías sobre el origen de la palabra “tabaco”: unas sostienen que proviene de la isla de Tobago, donde fue descubierto, y otras que en La Española se denominaba tabaco a un utensilio en forma de Y, que los indios empleaban en sus inhalaciones para aspirar el humo. Los aborígenes cubanos llamaban cohoba, cojoba o cohija a la hoja de tabaco, de donde procede el nombre de cohíba, uno de sus más famosos puros. Fray Bartolomé de las Casas fue el primer europeo en escribir acerca del tabaco, al decir: “Siempre los hombres con un tizón en las manos y ciertas hierbas para tomar sus sahumerios, que son unas hierbas metidas en una cierta hoja”

Existen datos que mencionan que el tabaco (Nicotiana rústica) ya era conocido y consumido por el ser humano en el área del Caribe de América desde hace dieciocho mil años, siendo los primeros cultivos conocidos en la zona andina entre Perú y Ecuador entre los cinco mil y tres mil años antes de Cristo.

Los Mayas lo cultivaron (Nicotiana tabacum) y comerciaron en todo su territorio y área de influencia desde el norte de América del Sur hasta el centro de México, pero gracias al comercio con los Olmecas se extendió hacia el resto de América del Norte.

En 1492 Cristóbal Colón descubrió el tabaco en Cuba y, en ese mismo año, dos de sus acompañantes, Rodrigo de Jerez y Luis de Torres, lo llevaron a Europa. En aquella época, la planta del tabaco pasó de España a Portugal y se utilizó únicamente como planta de ornato. Posteriormente, cuando sorprendieron a Rodrigo “echando humo por nariz y boca”, el Santo Oficio lo envió a prisión, al considerarlo como un diablo; sin embargo, mientras éste estaba en prisión, el hábito de fumar se expandía por Europa.

A mediados del siglo XVI, el monje agustino André Thever llevó por primera vez a Francia granos de tabaco. En 1560, el uso de esta planta triunfó gracias a Jean Nicot de Villemain, quien fuera el primero en sugerir que tenía efectos farmacológicos. Villemain envió polvo de tabaco a la reina Catalina de Médicis para tratar las terribles migrañas que sufría. El tratamiento fue todo un éxito, a raíz de lo cual los europeos comenzaron a incorporar el tabaco a sus costumbres. Fue en honor a Jean Nicot que la planta de tabaco recibió la denominación botánica de Nicotiana tabacum.


Durante el dominio de la Corona Española, sólo se permitió el cultivo y exportación del tabaco desde la región de Orizaba, Veracruz, México. Sin embargo, después de la independencia se amplió a todo México y el resto de América.

En México, el mercado creado para el consumo del tabaco tiene sus antecedentes hacia finales del siglo XIX, con la generación y expansión de las fábricas de forja de cigarillos; éstas eran principalmente familiares y fueron establecidas durante el porfiriato. Para el año de 1900, el país contaba con 743 fábricas de este tipo; sin embargo, no fue sino hasta el siglo XX que se inició la fabricación de cigarros en gran escala, con el establecimiento en México de filiales de los consorcios tabacaleros internacionales.

En 1992, México firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Estados Unidos y Canadá. Bajo este tratado, el tabaco y los productos de tabaco estadunidenses y canadienses comenzaron a importarse a México. México exporta tabaco fino y oscuro curado al aire. Las principales compañías exportadoras mexicanas son Tabacos del Pacífico, Dimon y La Moderna. Estas compañías financian a los productores para que cultiven tabaco fino para exportar. Adicionalmente, las compañías tabacaleras norteamericanas financian la producción de tabaco oscuro para el mismo fin Dado el incremento en la demanda de puros y cigarros, las importaciones de hoja de tabaco también han aumentado. México importa tabaco curado al calor, tabaco oriental y tabaco oscuro curado al aire. Por sus atractivos precios, los principales proveedores han sido Brasil, Argentina y Malawi.

TAXONOMÍA

Expertos en genética vegetal han determinado que el centro del origen del tabaco, el lugar donde se cultivó por primera vez, se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador. Los primeros cultivos debieron tener lugar entre cinco mil y tres mil años a.C.

Reino: Plantae
Subreino: Tracheobionta (plantas vasculares)
Superdivisión: Spermatophyta (plantas con semillas)
División: Magnoliophyta (plantas con flor)
Clase: Magnoliopsida (dicotiledóneas)
Subclase: Asteridae
Orden: Solanales
Familia: Solanaceae
Género: Nicotiana
Especie: Nicotiana tabacum

El tabaco pertenece a la especie botánica Nicotiana tabacum, perteneciente a la familia de las Solanáceas, siendo su dotación cromosómica de 24 pares de cromosomas. Se cree que esta especie es un anfidiploide, es decir, un híbrido natural, originado entre otras dos especies del mismo género: Nicotiana tometosiformis y N. sylvestris.

El híbrido entre ambas especies sería estéril y para reproducirse habría sido necesaria la duplicación de sus cromosomas. Esto pudo ocurrir de modo espontáneo en la naturaleza.

El tabaco es una planta que pertenece a la familia de las Solanáceas. Todos los tabacos cultivados pertenecen al género Nicotiana, nombre que fue dado en 1565 por Jean Nicot, considerado uno de los padres de esta planta.

El género Nicotiana está dividido a su vez en numerosas especies que se clasifican en subgrupos. Tres subgrupos son los más importantes por su interés para el cultivo: Nicotiana Rústica, Nicotiana Tabacum y Nicotiana Petunoide. Sin embargo, el 90% del tabaco cultivado industrialmente en el mundo pertenece a la especie Nicotiana tabacum, y podemos dividirlo en cinco grandes tipos de tabaco o grupos de variedades: tabacos oscuros, tabacos claros Burley, tabacos claros Virginia, tabacos orientales y tabacos curados al humo.

En general existen dos variedades principales de tabaco, el "Criollo", descendiente de la variedad autóctona original, que produce tabaco para tripa; y el "Corojo", exclusivo para capa, que es un híbrido conseguido por un genetista holandés en 1948 en la finca "El Corojo", de la que tomó el nombre.

En los Centros Experimentales, constantemente se llevan a cabo cruces controlados para obtener plantas más resistentes (especialmente a las enfermedades más devastadoras del tabaco, como son el moho azul, la pata prieta y el mosaico del tabaco), de mayor tamaño y mejor productividad.

Gracias a esta labor se han logrado variedades de tabaco para capa, derivadas de la variedad Corojo, como son la "Habana 2000", que se utilizan en Cuba, Nicaragua, Honduras, Ecuador y República Dominicana (con muy escasa producción, ya que la capa no se da bien en esa isla), la Corojo 92, la Corojo 98 y la Corojo 99, cepas diferentes que han ido mejorando su rendimiento y su resistencia; y variedades de tabaco para tripa como el Criollo 98 o Criollo 99, y todo lo llamado "Piloto Cubano" o "Semilla Cubana" por los fabricantes de otros países.

Evidentemente, el Piloto Cubano nada tiene que ver con el tabaco cubano ya que el suelo es determinante a la hora de proporcionar al tabaco sus cualidades. Estas variedades se cultivan en República Dominicana, en el Caribe, Honduras, Nicaragua, Ecuador y otros países de la zona.

En Cuba se obtiene el mejor tabaco del mundo, especialmente en las zonas de Vuelta Abajo y Semi Vuelta, donde el tabaco de tripa tiene gran fortaleza (el tabaco cubano no se puede medir como los demás, ya que su fortaleza es mucho mayor y cualquier tabaco será suave o medio siempre que lo comparemos con el cubano), un intenso aroma "en caliente" y un característico sabor dulzón (debido a su alto contenido en azúcares), frecuentemente ligado con toques especiados (a pimienta) y una cierta sensación "terrosa" (como si dejara tierra en la boca).

Las capas cubanas descendientes de la variedad Corojo, que se considera la mejor capa del mundo, sólo la utilizan los cubanos para sus labores, ya que no la venden. Son capas finas y elásticas, de mucho sabor (dulzonas, por lo que combinan perfectamente con el sabor del tabaco para tripa cubano) y con gran variedad de colores, que pueden ir de los claros a los colorados y maduros.

Solamente existen dos regiones en el mundo que ofrecen las condiciones óptimas para el cultivo de todas las hojas necesarias para elaborar puros con los tabacos más preciados: Vuelta Abajo, Cuba, para el “Habano” y San Andrés Tuxtla, Veracruz, para el “Negro San Andrés”, orgullosamente mexicano. Es aquí donde se elaboran los mejores puros de nuestro país.

CONDICIONES AMBIENTALES

-Altitud: 0-600 m.s.n.m.

-Clima:
Debido a que el tabaco es originario de regiones tropicales, la planta vegeta mejor y la cosecha es más temprana. Pero la principal área geográfica del cultivo se extiende desde los 45º de latitud Norte hasta los 30º de latitud Sur.

En las regiones tropicales, con climas cálidos y húmedos, es donde mejor se cultiva. Le va bien la temperatura uniforme. En estos climas, las hojas transpiran poco, y el grosor de la hoja disminuye dando mayor finura a la misma. 

No debe haber grandes oscilaciones ni en temperatura ni en luminosidad. Las interrupciones vegetativas por sequía, exceso de humedad, descensos nocturnos de temperatura, etc, aumentan la absorción del cloro lo que provoca una disminución en la combustibilidad de la hoja. 

-Temperatura: el periodo libre de heladas en combinación con las temperaturas medias, máximas y mínimas son los principales datos a tener en cuenta. La temperatura óptima del cultivo varía entre 18-28ºC. Durante su fase de crecimiento en semillero, requieren temperaturas superiores a los 16ºC, y desde el transplante hasta la recolección se precisa un periodo libre de heladas de 90-100 días.

Los climas secos y cálidos producen una hoja más corta y con mayor contenido en nicotina. Un aporte de agua suficiente y una humedad ambiente elevada producen hojas más grandes y con menor proporción de nicotina (que es la tendencia actual del mercado). 

Esta planta prefiere un poco de sequía a un exceso de agua que sería perniciosa. 

También se ha observado que una humedad alta, al coincidir con períodos de luz, produce un aumento en el contenido en almidón y nicotina de las hojas. 

-Precipitación: 1000-1200 mm. La precipitación debería ser moderada y bien distribuida. Del momento que periodos de sequía, aunque coros, como también períodos de lluvia intensa, afectan mucho la calidad del tabaco, para este cultivo el conveniente la utilización de riego. Condiciones hídricas favorables son una condición indispensable para lograr hojas anchas y delgadas, de buena calidad. Una precipitación baja, en general, produce tabaco alto en nicotina, nitrógeno y calcio, y pobre en potasio y carbohidratos. Al acercarse la maduración y la cosecha se necesita un periodo seco.

-Humedad: el tabaco es muy sensible a la falta o exceso de humedad. Una humedad elevada en el terreno produce un desarrollo pobre y, en general, es preferible un déficit a un exceso de agua.

En regiones secas la planta produce hojas poco elásticas y más ricas en nicotina que en las regiones húmedas. La humedad ambiental tiene una influencia importante sobre la finura de la hoja, aunque se facilita la propagación de enfermedades criptogámicas.

Luz: Altas intensidades de luz reducen el tamaño de las hojas y aumentan su espesor, debido a esa razón los tabacos para cobertura de cigarros se cultivan en climas calidos y húmedos, y bajo sombra.

Fotoperíodo: El tabaco es una especie de día corto, pero hay cultivares de día neutro.

CONDICIONES EDAFICAS


-Suelo: en general el tabaco prefiere las tierras francas tirando a sueltas, profundas, que no se encharquen y que sean fértiles. El pH más apropiado es de neutro a ligeramente ácido, para los tabacos de hoja clara, y neutro o ligeramente alcalino para tabacos de tipo oscuro. Además la textura de las tierras influye sobre la calidad de la cosecha y el contenido nicotínico de las hojas.

En los suelos arenosos se obtienen tabacos finos y de color claro, y los arcillosos dan productos más bastos. Los suelos pesados y fértiles tabaco de pobre calidad, con altos contenidos de N, Ca y nicotina, y con un bajo contenido de potasio y carbohidratos, mientras los suelos livianos producen tabacos de mejor calidad. No debe sembrarse el tabaco en suelos donde haya cloruros, por lo que se debe huir de las tierras salitrosas. Para los tabacos curados al horno, como los de tipo virginia, se necesitan suelos livianos de textura franco-arenosa, con bajo contenido de materia orgánica, un bajo nivel de nitrógeno, pero relativamente altos niveles de fósforo y potasio, un pH ácido o neutro y subsuelo de arenosos a franco-arcilloso.

Los suelos mejores para los tabacos curados al aire, como los de tipo Burley, son los de textura franco-limosa o franco-arcillo-limosa, fértiles y con un alto contenido de materia orgánica. Para este tipo de tabaco son buenos los suelos limosos de origen calcáreo. El subsuelo debe ser preferiblemente franco-arcilloso o arcillo-limoso. Los tabacos negros curados al eire o al fuego requieren suelos franco-arcillosos o arcillosos, con un poco de drenaje interno, de mediana fertilidad y con poca materia orgánica, un pH ácido a neutro. Mejor si el subsuelo es compacto y casi impermeable.

En el caso de los tabacos para puros, curados al aire, si son para capas requieren suelos livianos franco-arenosos o franco-limosos, medianamente fértiles, ricos en materia orgánica, pH ácido o neutro; si son para capotes y tripas requieren suelos más pesados, francos o franco-arcillosos, de mediana fertilidad y contenido de materia orgánica, un pH neutro o suavemente ácido, el subsuelo debe ser franco-arcillosos o arcilloso.

Los tabacos del tipo turco, aromáticos, requieren suelos pesados, arcillosos, de muy baja fertilidad y bajo contenido de materia orgánica, Ph ligeramente ácido o neutro. El subsuelo debe ser arcilloso, casi impermeable.

La calidad del tabaco depende mucho de la disponibilidad de ciertos elementos nutritivos del suelo.

Con bajos niveles de nitrógeno se obtienen hojas pequeñas, delgadas, y con bajo contenido de nicotina como es el caso de los tabacos aromáticos del tipo Turco. Para tabacos de cobertura donde es importante el tamaño y el espesor de la hoja, el suelo debe contar con suficiente disponibilidad de nitrógeno, sin embargo si el contenido de nitrógeno es muy alto se obtienen hojas obscuras y gruesas, con un alto contenido d nicotina y en general un tabaco de baja calidad. Es por ello que el suministro de abonos nitrogenados debe hacerse muy cuidadosamente, ya que del nitrógeno depende mucho tanto la cantidad como la calidad del cultivo.

El fósforo aunque tiende a acelerar la maduración, si su disponibilidad es alta, en general desmejora la calidad del tabaco.

El tabaco es particularmente exigente en potasio, cuando este elemento es deficitario se obtiene un tabaco de muy poca calidad y de difícil combustión. También es exigente en hierro y cobre. El azufre tiende a reducir la combustión del tabaco, un factor importante de tener presente al momento de la escogencia de los abonos. Suelos ricos en calcio y magnesio, o recién encalados, no son buenos para el cultivo.

El tabaco prefiere suelos ligeramente ácidos (5.5-6.5), sin embargo el pH no debería estar por debajo de 4.5, no tolera suelos alcalinos.

FISIOLOGÍA Y FENOLOGÍA

El tabaco pertenece a la especie botánica Nicotiana tabacum, perteneciente a la familia de las Solanáceas, siendo su dotación cromosómica de 24 pares de cromosomas. Se cree que esta especie es un anfidiploide, es decir, un híbrido natural, originado entre otras dos especies del mismo género: Nicotiana tometosiformisy N. sylvestris.

El híbrido entre ambas especies sería estéril y para reproducirse habría sido necesaria la duplicación de sus cromosomas. Esto pudo ocurrir de modo espontáneo en la naturaleza.

El tabaco es una planta dicotiledónea y vivaz, que rebrota al cortarse. Suele cultivarse como planta anual, aunque en los climas de origen puede durar varios años, pudiendo alcanzar el tallo hasta dos metros de altura.

MORFOLOGÍA DEL TABACO

El tabaco crece normalmente como planta anual, aunque es potencialmente perenne; en condiciones ambientales favorables puede durar mucho tiempo, debido a sus brotes axilares. Tiene aspecto de hierba arbustiva.

N. tabacum es una hierba perenne, robusta, de 50 a 120 cm de altura.

A continuación se presentan las principales características del género Nicotiana, según las diversas partes de la planta.

'Cultivo de tabaco'
Raíces

El sistema radical es fibroso, poco profundo. Generalmente, cerca del 80% de las raíces pueden encontrarse en los primeros 30 cm de profundidad del suelo, aunque pueden extenderse hasta los 50 cm y más. Debido a lo superficial del sistema radical y al relativamente gran tamaño de las hojas, la planta puede ser propensa a caerse. Es precisamente en las raíces, particularmente en las raicillas en crecimiento, donde se produce la nicotina que se acumula en las hojas.

Tallo

La planta posee un tallo moderadamente lignificado: abajo tiende a ser más leñoso y arriba herbáceo; es relativamente delgado, erecto, poco ramificado. Puede alcanzar una altura variable, entre 1 y 3 metros. La distancia entrenudos también es variable, dependiendo básicamente de condiciones genéticas. En los cultivares comerciales, se consideran de entrenudos largos aquellas con más de 15 cm de separación entre hojas; medios, si la separación está alrededor de los 10 cm; y cortos, si es menor de 7 cm. La distancia entre nudos determina el número de hojas por planta, lo cual influye en condiciones de manejo, como en el caso de la cosecha y la mecanización.

Hojas

Las hojas de tabaco son enteras y alternas; su forma, tamaño, venación, ángulo de inserción, distancia entre nudos, etc. pueden variar considerablemente, dependiendo del tipo, variedad o cultivar. Tienden a ser oblongo-lanceoladas, pudiendo ser elípticas, lanceoladas, ovaladas o acorazonadas. El borde es entero. La superficie está cubierta de pelos glandulares (tricomas) que le confieren a las hojas características resinosas, por las gomas o ceras que producen; también el tallo posee estos pelos glandulares.

Generalmente son sésiles, con pecíolo alado y frecuentemente decurrente; aunque también las puede haber pecioladas. El ángulo de inserción puede variar con la clase o tipo de tabaco y con la altura de la hoja en el tallo; las hojas superiores forman ángulo más agudo que las inferiores. Las filotaxias más comunes son de 3/8 y 5/13.

Hijos o chupones

En el vértice de inserción de cada hoja con el tallo, existen tres grupos de células que forman tres yemas axilares, que pueden producir brotes laterales o hijos, los cuales son indeseables en la producción comercial de tabaco. Cuando se efectúa el desflore o capado se elimina la dominancia apical en la planta, lo que potencia el crecimiento de estos hijos, los cuales deben ser eliminados, ya sea por medios químicos o manuales.

Flor

La inflorescencia es una panícula terminal, que puede tener un promedio entre 150 y 300 flores, las cuales son hermafroditas y pentámeras. El cáliz es tubular, acampanado, de 12-20 mm de longitud. La corola es de pétalos soldados (simpétala), de forma tubular, de 10 a 15 mm de largo, de color que puede ir desde blanquecino a rosado intenso en su parte superior y blanco en la parte inferior, termina en un limbo lobulado pentagonal. Posee 5 estambres, frecuentemente regulares, insertados en la parte interna y basal de la corola, con sus anteras cercanas al estigma. Esta estructura favorece la autofecundación, la polinización cruzada es muy baja. El ovario es súpero, con dos cavidades (bilocular), rodeado en la base de un nectario grueso y anular. El estilo termina cerca de la abertura de la corola en un estigma bulboso bilobulado.

Fruto

El fruto es una cápsula ovoide, de 15 a 20 mm de longitud, con un cáliz persistente; cuando maduro, se abre incompletamente en dos partes (dehiscencia septicida). Una planta es capaz de producir en promedio unas 250 cápsulas, en cada una de las cuales puede haber de 2.000 a 2.500 semillas, y aún más; por lo cual puede haber cientos de miles de semillas en esa sola planta, que normalmente es capaz de producir entre 30 y 60 gramos. Las semillas, de color castaño oscuro y forma arriñonada, son muy pequeñas; puede haber de 9 a 12.000 semillas en un gramo.

PRODUCCIÓN DE SEMILLAS

La cantidad de semilla que se requiere para la siembra es tan pequeña (entre 12 y 20 g / ha a trasplantar, utilizando el sistema tradicional de almácigos) y el costo de la misma es relativamente tan bajo, que no vale la pena intentar hacer ahorros en este aspecto. Se debe utilizar la semilla de mejor calidad que se pueda obtener, preferiblemente certificada, proporcionada por una institución o compañía productora de semillas reconocida, con un alto porcentaje de germinación (preferiblemente, no menor del 90 %), libre de semillas extrañas o de malezas y de la variedad o cultivar adecuado, según las condiciones locales de producción.

En los campos destinados a la producción de semilla se suele usar para la fertilización mucho más nitrógeno del utilizado normalmente (se llega a aplicar hasta el doble o más). En cuanto al fósforo y el potasio, su incremento no tiene, al parecer, efecto sobre la producción de semilla. También debe tomarse en cuenta que no pueden cosecharse las hojas como en un campo comercial normal, pues el producto que se pretende lograr es semilla, no hojas.

La producción de semillas puede hacerse por polinización abierta o por polinización cerrada. Esta última garantiza mejor que no ocurran cruzamientos indeseados; en tabaco se estima normalmente un 1% de posibilidades de polinización cruzada. En todo caso, es preferible separar los campos para la producción de semilla al menos 400 metros de la siembra de tabaco más cercana, para desfavorecer el cruzamiento natural con polen proveniente de plantas de otros campos. Los pasos generales en la producción de semilla por polinización cerrada pueden resumirse así:

  • Selección de las plantas, de acuerdo a los objetivos planteados o que manifiesten las características típicas de la variedad o cultivar que se va a reproducir.

  • Al iniciarse la floración, eliminación de flores abiertas y brotes laterales, para eliminar la posibilidad de que cualquier cruce anterior deje descendencia.

  • Cubrir la inflorescencia con una bolsa de tela confeccionada para este fin. Debe ser de un tejido, como el algodón, que no sea herméticamente cerrado y no favorezca la elevación de la temperatura interna, lo cual podría afecta negativamente el poder de germinación de la semilla. Se impediría así el cruce con otras plantas, propiciando la autopolinización. Cada cierto tiempo, a medida que se desarrolla la inflorescencia, es conveniente subir más la bolsa y permitir que se renueve el aire.

  • A su debido tiempo, cosechar las panículas maduras. Las cápsulas deben tener entonces un color café castaño. Luego de cortadas las panículas, deben ponerse a secar a la sombra. También se pueden cosechar directamente las cápsulas, cuando al menos la mitad tenga el color adecuado, y ponerlas a secar. Se podría usar una fuente artificial de calor, siempre y cuando la temperatura no exceda de los 32°C.

  • Cuando las cápsulas estén bien secas se efectúa el trillado, rompiéndolas y separando las semillas. Luego se limpia la semilla mediante un tamiz adecuado. Si la cantidad de semilla es pequeña, esta labor se puede hacer manualmente, sobre una tela o lona. También se pueden usar pequeñas máquinas desarrolladas para estos fines, que limpian las semillas utilizando varios tamices, vibración y corriente de aire controlada.

  • Por último, se almacenan las semillas debidamente identificadas y en condiciones adecuadas de aislamiento, humedad y temperatura. Previamente es conveniente tratarlas para protegerlas de posibles ataques de enemigos naturales, tal como es el caso del coquito del tabaco almacenado (Lascioderma serricorne).

  • Por polinización cerrada se puede obtener un promedio de 20-30 g/planta, menos que por polinización abierta.

    Para la obtención de semilla por manipulación directa de la flor, o polinización artificial, se procede, sucintamente, así:

  • Se obtiene polen de flores abiertas del día (actuarán como padres).

  • Después de podar la inflorescencia, se abren las flores que ya estén bien formadas y se eliminan las anteras; es decir, se castran. Luego se tapan, para protegerlas de cruces indeseados (actuarán como madres).

  • Entre las flores seleccionadas, se escogen aquellas con el gineceo maduro y el estigma receptivo.

  • Se efectúa la polinización con una pequeña espátula o pincel. Cada cruce debe estar debidamente identificado.

  • SISTEMAS DE PROPAGACION DEL CACAO

    El proceso de producción de tabaco comienza en el semillero bajo dos sistemas: el 95% de las plantas con cepellón y el 5% restante con el sistema tradicional a raíz desnuda. En ambos casos la siembra comienza la segunda semana de septiembre y termina en la tercera semana de noviembre. A las seis semanas la planta alcanza 15 cm. de altura y 5 mm. de espesor estando lista para ser trasplantada.

    Como muchas hortícolas el cultivo se inicia con el semillero a finales de febrero o principios de marzo.

    Los cultivadores de tabaco han desarrollado una novedosa técnica de producción de plantas. Esta técnica es similar a la utilizada en los cultivos hidropónicos, sustituyendo la tierra del semillero por una balsa de agua.

    Durante un periodo de dos meses las plantas crecen sobre una balsa de agua en bandejas de poliestireno. Durante ese periodo se les dedica todo el cuidado que sea necesario: fertilización, tratamientos fitosanitarios y podas. La capacidad de producción de este sistema roza las 900 plantas por metro cuadrado. Cuando la planta está lista se trasplanta.

    INSTALACIÓN DEL VIVERO.

    Suelo

    Debe ser bien suelto, rico en materia orgánica y buen drenaje. Puede variar entre el franco-arenoso y franco-arcilloso.

    Ubicación

    Deben localizarse los semilleros en la parte más alta del terreno y debe tener muy cerca un abastecimiento de agua, ya sea un riachuelo o pozo con agua de buena calidad.

    Preparación

    El suelo debe prepararse con anticipación. Debe ararse a una profundidad de 20 centímetros y darse pases de rastra hasta que quede completamente mullido, con superficie lisa, libre de malas hierbas u otras materias extrañas.

    Orientación

    Se debe dar a las platabandas la orientación Norte-Sur.

    Tamaño y Forma

    El tamaño depende de la superficie a cultivar y de acuerdo al tipo o variedad de tabaco en el que se calcula la población por hectárea. Se debe construir las platabandas angostas, de 1 m, a 1,20 de ancho es adecuado para dar facilidades en las labores de riego, deshierbas, arranque, etc. El largo puede ser de 10 a 25 metros. La platabanda debe construirse a 20 centímetros sobre nivel del suelo para dar facilidad al drenaje del exceso de agua de riego o de lluvia. Debe protegerse los contornos con cañas o maderas.

    Control de Insectos

    Luego de estar preparadas las platabandas se procede a aplicar un insecticida para controlar hormigas u otros insectos que puedan causar daños a las semillas. Se puede usar Aldrín 5%, que se espolvorea sobre la platabanda. La aplicación al suelo de Bromuro de metilo u otro nematicida es necesaria, además que controla el crecimiento de malas hierbas.

    Fertilización

    El tabaco es una planta muy exigente en nutrientes y debe fertilizarse desde el semillero, en fórmula y cantidad adecuada. Se recomienda la fórmula 4- 8- 4 en dosis de una libra por metro cuadrado, para lo cual pueden emplearse los siguientes elementos: Nitrato Potásico 25 libras; Superfosfato 20 por ciento, 40 libras y Sulfato de Potasa 50% ocho libras, mezclándose muy bien con 27 libras de arena fina y limpia, y se obtienen 100 libras de fertilizante.

    Cantidad de Semillas

    1-½ a 2 cucharadas (½ a 3/4 onza) de semillas es suficiente para sembrar 100 m2 de platabandas, lo cual dará un número de postura de buenas condiciones para trasplantar una hectárea de tabaco negro, variedad Habana, o 4-5 de criollos o rubios.

    Siembra

    Listas las platabandas, las semillas se mezclan con una cantidad de arena fina, ceniza o fertilizante no granulado, con la finalidad de efectuar una mejor distribución manual (voleo). Luego se procede a regar con una regadera de pomo muy fino para evitar enterrar las semillas, puede utilizarse también una manguera con terminal graduable, lo que depende de la superficie de platabandas: se coloca posteriormente una protección de paja de arroz, gramalote o tela, que luego de la germinación se procede a ralear o alzar para ir aclimatando las plántulas a las influencias ambiéntales.

    Riego

    Los semilleros se deben regar muy en la mañana y en el atardecer, hasta la completa germinación y después un riego diario de acuerdo a las necesarias de las plántulas.

    En los semilleros la etapa más crítica es la que corresponde a los primeros 15 días posteriores a la siembra, en esta etapa deben efectuarse riegos diarios con dosis pequeñas, pues la superficie del suelo debe estar lo suficientemente húmeda para lograr una buena germinación de las semillas

    Deshierbas

    Para evitar competencia con las pequeñas plantitas, se hace necesario desyerbar los semilleros apenas aparezcan malezas.

    Tiempo de Trasplante

    A partir de los 35 días ya existen posturas o "lechuguín" adecuados para empezar el arranque, éstas deben ser robustas y saludables, con buena raíz (bien formada) con un tamaño de 15 a 20 centímetros y con 4 o 6 hojitas.

    Forma de Arranque

    Dos días antes del señalado para el arranque es necesario suspender el riego para que de esta manera las posturas no sufran el trasplante al campo. Antes de proceder al arranque propiamente se da un riego abundante, para que las raíces no se estropeen.

    Una mejor forma de arranque es tomando las plántulas por las hojitas y sin apretar o presionar el tallito.

    Transporte de las Plántulas o Lechuguín

    Si el terreno queda lejos, el transporte se realiza haciendo manejos de 200, se las envuelve en hojas de plátano u otro material y se los mantiene en lugares bajo sombra.

    PREPARACIÓN DEL TERRENO

    Preparación de Suelos para Tabaco

    El suelo para tabaco depende de tipo o variedad que se vaya a cultivar: es decir, si es tabaco negro u oscuro para capa y tripa de cigarros o cigarrillos, y tipos rubios Virginia (Flue cure), Burley, y Oriental o Aromático. Cada una de estas clases exige de un suelo ideal para su mejor desarrollo.

    El suelo es uno de los factores que junto al clima constituyen la parte primordial para el buen éxito del cultivo en sus tipos y calidades, igualmente en la producción. El tabaco necesita de un suelo suelto y un subsuelo con buen drenaje.

    En otoño es conveniente dar una labor profunda con la que se airea y ablanda la tierra en la que se va a trasplantar el tabaco en la primavera siguiente, cuyos objetivos son los siguientes: aportar el abono, evitar la acumulación de humedad en la capa arable durante el invierno y la eliminación de malas hierbas y larvas de insectos.

    En primavera se recomienda dar una labor de grada poco profunda, seguida de 2 o 3 pases cruzados superficiales con rotovator, aprovechando para mezclar los abonos con la capa superficial de la tierra.

    En general las labores de cultivo tienen tres objetivos: control de malas hierbas, hacer caballones (para disminuir encharcamientos, lixiviación y disminuir daños en raíces) y por último para lograr un mullimiento que favorezca la penetración del agua y aire. En muchos casos es necesario formar un caballón alto y ancho, sobre el cual se realizará el trasplante, favoreciendo asimismo la recolección mecánica.

    Una vez seleccionado el suelo de acuerdo a la clase de tabaco, se lo debe preparar por lo menos con un mes de anticipación. El objeto de preparación del suelo es el de remover y desmenuzar la tierra, de esta manera la absorción del agua es más fácil al igual que la extracción de los elementos nutritivos. El agua puede depositarse en las capas aprovechables por el cultivo haciendo lento el proceso de evaporación y además hay mejor aireación.

    El uso de la maquinaria agrícola es indispensable en el cultivo de tabaco para la preparación del suelo en sus labores de arada, rastrada y surcada. Es preferible el uso de tractores livianos.

    Una vez arado el terreno y habiendo permanecido en estas condiciones un lapso corto, se procede a pasar la rastra, siendo necesario dar algunos pases o cruzas con el objeto de dejar el suelo muy mullido y se presente bien nivelado en condiciones de efectuar la surcada. La distancia entre surcos depende de la clase de tabaco que se vaya a trasplantar.

    Al usar riego es necesario que el terreno tenga una pendiente hasta de 3% para que de esta manera el agua pueda correr por los surcos fácilmente. Se recomienda que los surcos tengan una extensión máxima de 50 metros de largo, de esta forma el riego se lo efectúa uniformemente.

    La preparación profunda del suelo es muy necesaria para el desarrollo de un buen sistema radicular permita a la planta absorber los nutrientes; anticipándose que el tabaco es un cultivo muy exigente.

    Un buen sistema radicular permite a la planta a crecer rápidamente y con buen tamaño.

    TraNsplante

    El trasplante puede efectuarse a mano o con herramientas, pudiéndose emplear azada o azadón Nº 0. Debe efectuarse esta labor muy en la mañana o al atardecer, para que las posturas no sufran por condiciones ambientales adversas.

    El primer sistema se efectúa tomando la "postura o lechuguín" de manera que la raíz principal concuerde con el dedo índice, que ayudará a enterrarla en el suelo; el tallo y las hojas estarán en contacto con la palma de la mano. Se emplea este sistema en plantaciones en las que se usa riego al trasplante.

    En el trasplante con azada o azadón se procede a colocar la plántula al costado del surco y con la herramienta se la tapa con la tierra.

    Otro sistema de trasplante es el que se usa un palo aguzado en un extremo (espeque), adelante va un hombre "espequeando", luego le sigue el que coloca la plántula en dirección del hueco y finalmente el que realiza el trasplante propiamente dicho, instante en el cual usa el primer sistema indicado.

    Este sistema cuando se realiza con riego anticipado es beneficioso.

    Cuando se usa la labor del surcado, la colocación de la planta varía. Algunas veces se coloca la planta al fondo del surco, al costado o sobre él mismo; depende de la forma de riego que se practique; es decir, antes o después del trasplante.

    A partir del 5º día, es necesario recorrer la plantación para observar las posturas perdidas para reponerlas inmediatamente; en otro caso la plantación es desigual.

    El trasplante con máquinas trasplantadoras son de dos o más hileras. Las pinzas de las trasplantadoras van recubiertas de un material blando. El operario va colocando desde una bandeja las respectivas plantas en las pinzas en posición invertida, con las raíces al exterior y la parte aérea hacia el centro del disco. Al girar el disco, son colocadas correctamente e inclinadas ligeramente hacia atrás en un surco que va abriendo la máquina al frente, encargándose las ruedas compresoras de que queden derechas. 


    Estas ruedas compresoras van inclinadas a ambos lados del surco detrás de la rueda trasplantadora realizando dos funciones, por un lado comprimen la tierra sobre el surco que recibe la planta, enderezándola y afirmando las raíces en el terreno, ayudando también a la ascensión capilar del agua, y en segundo lugar echan tierra suelta en la proximidad de la planta, lo que facilita la entrada de aire. Una salida de agua vierte un chorrito en el lugar y momento donde se coloca la planta. 

    La separación entre las bandas de fertilizante debe ser de unos 12 cm. a cada lado de la línea de plantas y su profundidad a algunos centímetros por debajo de las raíces de las plantas al transplantarlas.


    Previamente se habrá procedido a la aplicación de nematocidas como medida preventiva contra esta plaga que es la mayor y más importante amenaza en todas las zonas de producción de tabaco.

    PARTICULARIDADES DEL CULTIVO

    La planta de tabaco es de crecimiento rápido, en apenas dos meses pasará de tener 15 centímetros a casi 2 metros cuando florece. Durante ese tiempo el cuidado es constante, labores y riegos se suceden para acompañar el desarrollo vegetarivo.


    El tabaco es una planta exigente en riegos que acusa los periodos de sequía. La calidad de la hoja depende en gran medida de la disponibilidad de agua en el suelo máxima con las temperaturas extremas a las que se ve sometidas en Extremadura.

    Supresión de las hojas:

    Las dos o tres hojas que se desarrollan en la parte más baja del tallo suelen quedar vacías y deterioradas por el contacto con las aguas de riego y con el suelo. Y a la hora de cosechar no van a dar ningún rendimiento apreciable, pero si contribuyen para albergar y alimentar parásitos y enfermedades. Por tanto resulta conveniente suprimirlas y destruirlas en la primera parte del ciclo vegetativo que sigue al trasplante.

    Despunte y desbrote:

    A los dos meses de trasplante llegará el momento del despunte. La inflorescencia es la culminación del ciclo de la mayoría de las plantas. En ese case debe procederse al despunte para que las hojas inicien los cambios fisico-químicos necesarios. Estos cambios son fundamentales para obtener un producto final de calidad. Cada día que se retrase el despunte supone la pérdida de 25 kg por hectárea en la producción.

    Cuando las plantas están próximas a alcanzar su máximo desarrollo en altura se inicia la formación de la inflorescencia en el extremo superior del tallo, esta función reproductora tiene lugar a expensas de la calidad y del rendimiento de sus hojas. Por tanto se debe eliminar la inflorescencia mucho antes de la recolección.

    Con el despunte se suprimen varias hojas que salen justo debajo de la inflorescencia. De la altura a que se despunta depende el rendimiento en peso y la calidad de la cosecha. Después del despuntado la planta reacciona produciendo yemas o brotes laterales.

    Para evitar que el desarrollo de los brotes florales laterales perjudique el rendimiento de la cosecha, después de despuntar, se procederá a la eliminación cuando se inicia su crecimiento o inhibir su desarrollo. 


    Para despuntar mediante aplicación de productos químicos (como la hidracida maleica u otros más complejos), se utilizan pulverizadores con tres boquillas, una central y dos laterales inclinadas 45º a unos 20-25 cm. de la parte superior de la planta y a presiones relativamente bajas (1-1.7 bar), para que haya un tamaño de gotas grande que escurran desde las hojas superiores al tallo de la planta. 

    Al emplearse una máquina despuntadora mecánica con equipo de tratamiento simultáneo con desbrotadores químicos para cuatro hileras de plantas, el rendimiento es 3.5-4 ha por hora y un solo operario, comparado con 150 horas necesarias para un despunte manual seguido de tres  o cuatro desbrotes.

    Deshije:

    Luego de realizado el despunte, las yemas axilares empiezan a brotar y desarrollan rápidamente los hijuelos aprovechándose de los nutrientes de las hojas formadas impidiéndoles de esta manera su buen crecimiento y pérdida de calidad.

    El deshije es beneficioso cuando se lo efectúa a tiempo, es decir, cuando su desarrollo llega hasta 10 centímetros, pero en algunas variedades se lo efectúa en cuanto aparece el brote.

    Esta labor se lo efectúa a mano, aunque actualmente se están empleando químicos que inhiben se desarrollo.

    Riego

    El tabaco como planta de gran desarrollo vegetativo y corto ciclo de crecimiento es exigente tanto en agua como en elementos nutritivos.

    El agua es necesaria para la vida de las plantas, ayuda a la disolución de los nutrientes. En el cultivo del tabaco se puede notar la exhuberancia foliar que tienen las plantas indicándose que el 90% de ella está constituida por agua. Una deficiencia en el suministro del agua necesaria para la plantación ocasiona una baja en el rendimiento y un producto poco combustible y basto, y por tanto de escaso valor para la industria.


    Un exceso de agua perturba igualmente el crecimiento normal de las plantas, cuyas hojas presentan un desarrollo excesivo de sus nerviaciones y su fino tejido no resiste bien la fermentación.

    Se ha demostrado que un aporte de agua abundante disminuye el contenido de nitrógeno proteico en las hojas y produce un aumento en el contenido de potasio y disminuye los de calcio y magnesio.


    Los riegos deben darse antes del trasplante, después del trasplante y 2 o 3 más en su crecimiento.

    El primer riego antes del trasplante ayuda a mantener el suelo húmedo para recibir la plántula y dar mayor facilidad en esta labor y buen enraízamiento.

    El segundo debe darse entre los 5 y 7 días y se aprovecha para replantar; o sea reponer las plántulas perdidas.

    Una vez que la planta ha "prendido" (arraigado), se desminuye el riego para que las raíces profundicen en busca de humedad y en esta forma adquiere también fortaleza y se adapta a cualquier condición.

    Dos o tres riegos más serán suficientes para el crecimiento normal de la plantación.

    El riego por aspersión mejora el aprovechamiento del agua y forma unas hojas de tejido más fino y con menos proporción de venas que las regadas por surcos.

    El cultivo de tabaco prospera con una pluviosidad de 1.500 milímetros.

    Fertilización:

    Las plantas cultivadas responden a la deficiencia o exceso de elementos nutrientes. La cosecha de tabaco responde a la fertilización adecuada en el tiempo que la requiere.

    En todos los tipos de tabaco el crecimiento es ininterrumpido y rápido, necesitando una aplicación abundante y bien balanceada de elementos nutrientes. Hay que considerar también que el exceso perjudica el equilibrio entre las necesidades de la planta, el contenido de suelo y la dosis aplicada.

    La absorción de nutrientes por el tabaco es inmediata, siendo más notable en el Nitrógeno y Potasio, que al partir del vigésimo hasta los 50 días forma una curva ascendente, que declina a los 60 días, es decir, al entrar la planta en el período de la madurez.

    De acuerdo la gráfico del Bureau of Plant Industry, Soil and Agricultura Research Administration, llega a 100 y 175 libras por acre la absorción de Nitrógeno y Potasio, respectivamente.

    Además de los grandes elementos Nitrógeno y Potasio, otros de la misma categoría es el Fósforo que interviene en menor escala. En el cultivo de tabaco hay que considerar también al Calcio, Magnesio, Cloro y Azufre, que son micro elementos indispensables.

    Nitrógeno:

    Su acción es directa hacia la parte foliar de la planta, es el principal constituyente de las substancias proteicas, de la clorofila y nicotina; es el formador del protoplasma. La falta de este elemento se traduce en un pobre crecimiento de la planta, el tallo es débil y pequeño con coloraciones verde claro; además, se retarda la floración. Los primeros indicios de la falta de Nitrógeno se produce en las hojas bajas que tienden a amarillearse y presentan una madurez prematura.

    El exceso de Nitrógeno produce una coloración verde intensa en las plantas, las venas son gruesas, alto contenido de nicotina, coloración irregular en las hojas curadas y carecen de aroma.

    Los abonos nitrogenados más empleados son la urea y el sulfato amónico, que deben aportarse entre 20 y 30 días antes del trasplante.

    Fósforo:

    Desempeña un rol menor que en los otros cultivos. Debido a que los suelos tropicales contienen solamente pequeñas cantidades de ácido fosfórico aprovechable, debe ponérsele atención.

    Es el componente de las sustancias proteínicas, muy necesario en las primeras edades de la planta, estimula el crecimiento de las raíces para el inicio de las transformaciones y es el encargado de acelerar el proceso de maduración de las hojas.

    La deficiencia de fósforo se reconoce por la coloración verde- negra de las hojas y que se quedan pequeñas, las mismas que al curar lo hacen con coloraciones irregulares que tienden al café y negro.

    De acuerdo a experimentos en Rodesia se indica que el ácido fosfórico fue el nutriente más importante para la obtención de cultivos de buena calidad y rendimiento, debido a que el efecto de la "potasa dependió del fósforo".

    El exceso de fósforo no es aprovechable produce hojas quebradizas y acartonadas, reduce la ignición y combustibilidad.

    La mejor fuente de fósforo para el tabaco son los superfosfatos, pues aumentan la acidez del suelo sólo en el periodo inmediato que sigue a su aportación.

    Potasio:

    Se lo reconoce como uno de los nutrientes de mayor importancia en el cultivo de tabaco, por tener efecto directo en la calidad y producción.

    "Es necesario un abundante consumo de potasio a fin de alcanzar una elevada calidad de la hoja".

    El Potasio contribuye a la formación de azúcares y ceniza, y es factor principal en la combustibilidad y aroma; imparte vigorosidad y resistencia contra las enfermedades pero igualmente su exceso es perjudicial.

    La deficiencia se nota por una clorosis con puntuaciones de tejidos muertos entre las venas, empezando por el ápice y bordes de las hojas; las partes verdes tienen una coloración más intensa.

    La necrosis aparece después de color herrumbre. Debido al continuo crecimiento de los tejidos vivos, las hojas tienden a doblarse hacia la tierra. Finalmente la potasa contribuye a dar mayor elasticidad, textura y forma de la hoja.

    Según Allington y Raird, la susceptibilidad al virus del mosaico está estrechamente relacionado con el contenido potásico de las plantas.

    Magnesio:

    Es constituyente de la clorofila en las plantas y su falta se acentúa principalmente en suelos arenosos. Ayuda a que la ceniza sea blanca y compacta. Su deficiencia se caracteriza por la palidez de las hojas con síntomas parecidos a la falta de potasio, pero sin necrosarse, mostrándolo principalmente en las hojas más viejas, las nervaduras tienen color normal.

    Un exceso de magnesio da lugar a una ceniza porosa, suelta y de color claro que mejora la combustión. En suelos con escasez de magnesio se suministrarán de 50-100 kg de MgO por hectárea. Por tanto la  relación Ca/Mg en las hojas secas y fermentadas es de gran importancia.

    Calcio:

    Es constituyente del protoplasma. La falta de calcio se manifiesta por las deformaciones en las hojas jóvenes y tienen un color verde anormal.

    El exceso retarda la madurez y da lugar a una ceniza compacta que dificulta el paso del aire al interior de los cigarros, dando lugar a una combustión incompleta. En suelos con escasez de calcio se suministrarán de 50-100 Kg de CaO por hectárea.

    Azufre:

    El azufre es absorbido en forma de sulfato, es constituyente de ciertos aminoácidos y proteínas.

    Los síntomas de deficiencias se notan en las hojas superiores con ligera clorosis.

    Cloro:

    La excesiva presencia de cloro causa enormes daños al tabaco y cuando existe es muy fácilmente absorbido y al pasar del 1% de contenido afecta la combustibilidad.

    El producto con exceso de cloro se lo conoce por ser muy higroscópico y no puede almacenarse por mucho tiempo.

    No se debe usar fertilizantes con fuentes de cloruros.

    Control de malezas

    Las malas hierbas compiten con las plantas de tabaco, perjudicando el desarrollo del mismo, ya que por una parte sustraen parte de los elementos nutritivos del suelo y por otra parte albergan parásitos y enfermedades, facilitando su propagación a las plantas de tabaco.

    Los herbicidas pueden aplicarse después del transplante, pero lo más frecuente es que, según la clase de herbicida empleado, deba darse el tratamiento después de trasplantar, para evitar daños a las plantas de tabaco.

    Contra gramíneas anuales se recomienda el uso de Quizalofop etil 10%, presentado como concentrado emulsionable a una dosis de 1.25-1.75 l/ha.

    Un programa recomendado en el cultivo del tabaco contra malas hierbas sería el siguiente:

    -Primera aplicación: aplicar Clomazona y/o Napropamida inmediatamente después del trasplante en una banda de 40 cm. de anchura sobre las plantas de tabaco.

    -Segunda aplicación: aplicar Piridato y/o Cletodim, cuando las hierbas de hoja ancha y/o estrecha comienzan a verse después del trasplante, en una banda de 40 cm. de anchura sobre las plantas de tabaco.

    -Tercera aplicación: aplicar Aclonifen 34.4% + Oxadiargyl 10.3% después de realizar la última labor de cultivo, aproximadamente 4-5 semanas después del trasplante, en una banda de 70 cm. de ancho entre los surcos de tabaco.

    El aporque es otra labor que se puede llevar a cabo, se lo realiza con azada, azadón o lampilla. Consiste en remover la tierra entre surcos y colocarla al pie de la planta. Con esta labor se da aireación al suelo y al mismo tiempo promueve el desarrollo de raíces adventicias hacia el cuello de la planta, lo que ayuda a la absorción de los nutrientes y la planta adquiere mayor robustez.

    -Azadonada, labor manual, que tiene por objetivo de eliminar malezas ubicadas en la línea de plantación y entre plantas de tabaco. Una alternativa para evitar esta tarea y disminuir costos es la aplicación de herbicidas premergentes en plantaciones no mayores a 5 días , sobre la línea de plantación, con una dosis de 0,5 L/ha., usando un volumen de 200 litros de agua y en un ancho de labor de aproximadamente 35 centímetros.

    Control de plagas

    Plagas en los semilleros: 

    Caracoles: los Gasterópodos mas importantes son las “babosas” (Agriolimax agrestis) y el caracol de los jardines (Helix hortensis). Se recomienda tratar con metaldehido. 

    Alacrán cebollero (Gryllotalpa gryllotalpa): es un ortóptero que provoca bastantes daños en los semilleros de tabaco. Tratar con fosfuro de magnesio o fluosilicato de bario. 

    Hormigas: es frecuente su presencia en semilleros; tratar con Lindano. 

    Plagas del tabaco en el campo: 

    -Gasterópodos: (babosas: Agriolimax agrestis, caracoles: Helix hortensis).

    Suelen producir daños en los semilleros y en el tabaco recién trasplantado, los bordes de las hojas de las plántulas aparecen comidos y algunas mueren totalmente devoradas. Se recomienda el uso de cebos envenenados a base de Metaldehido al 5% (adicionado de colorante) a una dosis de 15-25 kg/ha, o Metaldehido 5%, presentado como cebo en gránulos a una dosis de 15-30 kg/ha.

    -Alacrán cebollero: (Gryllotalpa gryllotalpa).

    Es un Ortóptero que provoca bastantes daños en las plantas de tabaco. Posee unas patas delanteras muy desarrolladas y adaptadas para cavar galerías en las que vive bajo tierra durante el invierno. En primavera suben a la superficie donde se alimentan de las raíces de las plantas y desarraigan gran número de ellas con las galerías que hacen bajo tierra.

    Se suelen combatir a base de cebos envenenados con fosfuro de cinc o fluosilicato de bario.

    -Rosquilla o gusano gris: (Agrotis segetum).

    El tabaco es atacado por el gusano gris en estado de larva, royendo el cuello de la planta recién trasplantada. Como medidas preventivas se recomienda dar una labor con arado de vertedera para enterrar las orugas o crisálidas invernantes. Las larvas son prácticamente cilíndricas, blandas y flexibles, salvo la cápsula cefálica o cabeza y algunas capas que están fuertemente quitinizadas. Se combate con la aplicación de Lindano 2%, presentado como gránulo a una dosis de 25-30 kg/ha o la aplicación de Etoprofos 10%, presentado como gránulo a una dosis de 60-80 kg/ha.

    -Trips: (Thrips tabaci).

    Se trata de insectos de reducido tamaño, de cuerpo delgado con antenas cortas que viven en el envés de las hojas chupando la savia, siendo además vectores de virus. Su ataque consiste en la destrucción de las células de la epidermis, que al perder su contenido se decoloran y posteriormente adquieren una coloración blanca.

    MATERIA ACTIVA

    DOSIS

    PRESENTACIÓN DEL PRODUCTO

    Carbaril 40% + Dimetoato 7% + Lindano 10%

    0.20%

    Polvo mojable

    Dimetoato 3% + Lindano 1%+ Malatión 4%

    20-30 kg/ha

    Polvo para espolvoreo

    Napropamida 45%

    0.20-0.30%

    Polvo soluble en agua

    Napropamida 50%

    0.20-0.30%

    Polvo mojable

    Lindano 10%

    0.20-0.40%

    Concentrado emulsionable

    -Nemátodos: (Meloidogyne incognita).

    Se alimentan chupando la savia que circula por las raíces de las plantas, presentando en éstas tuberosidades y deformaciones, dando lugar a un marchitamiento general. Como medida preventiva se recomienda en los semilleros desinfectar las camas por esterilización química o por calor. Uno de los tratamientos químicos recomendados es la aplicación de Dicloropropeno 107%, presentado como concentrado emulsionable a una dosis de 100-150 l/ha.

    ENFERMEDADES Y SU COMBATE

    Enfermedades en los semilleros: 

    Mildiu de los semilleros (Pythium debaryanum): se ennegrece el cuello del tallo y después toda la planta quedando recubierta de una pelusilla blanca. 

    Podredumbre de la raíz (Thielavia basicola): las plantas toman un color amarillento. La raíz y el cuello del tallo se ennegrecen. 

    Fusariosis: en la parte alta de la raíz se ven manchas grisáceas rodeadas de otras amarillas.

    Moho azul (Peronospora tabacina): hay una presencia de manchas amarillas en el haz de las hojas que se corresponden con otras de color gris azulado en el envés, aparentando una especie de pelusa. 

    Enfermedades en el campo

    -Mildiu o moho azul (Peronospora tabacina).

    Se manifiesta por la presencia de manchas amarillas en el haz de las hojas que se corresponden con otras de color gris azulado en el envés, aparentando una especie de pelusa.


    Se recomienda la aplicación de Metalaxil 25%, presentado como polvo mojable a una dosis de 0.80-0.12%.

    -Podredumbre de la raíz (Thielavia basicola).

    Los síntomas se manifiestan con un retraso en el crecimiento de las plantas que además presentan un aspecto de envejecidas y secas, las raíces se ennegrecen y al arrancar la planta se parten. Para combatir esta enfermedad se aplica Metam sodio 50% como concentrado emulsionable o Polioxina 2%, presentado como concentrado soluble a una dosis de 0.5-0.30%.

    -Oidio (Erysiphe cichoreacearum).

    El ataque comienza por las hojas inferiores, extendiéndose a las superiores. Los síntomas se manifiestan sobre las hojas como un polvillo que las recubre. Se combate con la aplicación de Dinocap 0.73%, presentado como polvo para espolvoreo a una dosis de 30 kg/ha.

    -TMV (Tobacco Mosaic Virus).

    El virus del mosaico del tabaco fue el primero que se aisló para su estudio. Una vez que penetran en el interior de las células, se reproducen e invaden los cloroplastos y los tejidos parenquimáticos; provocando síntomas como deformaciones, reducción del crecimiento, decoloraciones, necrosis, etc. Si el ataque es muy severo puede llegar a producir la muerte de la planta.

    Cosecha

    RECOLECCIÓN:

    A partir de 90 a 120 días, después del trasplante, y dependiendo de las condiciones de crecimiento y variedad, la planta empieza a entrar en madurez por la parte inferior o sea por las hojas bajas o bajeras, luego las medias y superiores y coronas. Esta descripción va de acuerdo a la posición de las hojas en la planta.

    Para conocer el estado óptimo de madurez del tabaco es necesario tener mucha experiencia en el cultivo, pero de todas maneras es posible encontrar ciertas características que permiten reconocer este estado.

    Las hojas poseen un color verde intenso en su crecimiento, luego por las transformaciones que sufren sus constituyentes químicos, físicos y biológicos adquieren otras coloraciones indicativas del estado de cosecha. Los primeros cambios se notan en las hojas más viejas o bajas en que se observan pequeñas puntuaciones amarillentas que se van agrandando a medida que se concentra una gran cantidad de almidones, hasta que la lámina foliar cambia completamente de color dando una apariencia más clara con tintes amarillentos. Asimismo se puede notar la madurez observando que las hojas en su ápice y bordes caen hacia el suelo; igualmente cuando se toma una hoja y se parte por la vena, emite un sonido muy especial y característico de la hoja madura.

    De acuerdo al tipo, variedad o uso que se va a dar a la hoja, la cosecha puede efectuarse en los sistemas de Corte de Planta Entera, Corte en Mancuernas y Corte por Hojas.

    a) La cosecha por planta, consiste en cortarla a una altura de 15 centímetros sobre el suelo y se las deja en el campo hasta que por incidencia de la radiación solar presente un estado de marchites.

    Con este sistema vamos a tener los siguientes resultados: las hojas inferiores o bajas se presentan pasadas de madurez con un porcentaje de deterioro y pérdida de materia seca; las hojas de posición medias y superiores en estado óptimo, y las coronas inmaduras. Además con este sistema se continúa el intercambio de la hoja al tallo que sigue en su proceso hasta su completo marchitamiento, como consecuencia hay pérdida de peso que se considera en un 25% y de calidad por pérdida de cuerpo, elasticidad, gomosidad, etc.

    b) La cosecha por Mancuernas, es un sistema que consiste en el corte del tallo en trozos que tienen dos o tres hojas, con idéntico resultado de pérdida de peso y calidad.

    c) El sistema de cosecha por hojas, consiste en recolectar las hojas a medida que van entrando al estado óptimo; en este sistema las hojas se arrancan del tallo suprimiéndose inmediatamente el intercambio hoja-tallo y por lo tanto tienen concentradas las características de calidad y bajo porcentaje de pérdida de materia seca.

    Si en realidad va a existir un aumento de mano de obra, ello es recuperado al obtenerse una ganancia de 20 a 25% en peso.

    El sistema de cosecha depende de las condiciones de comercialización tanto en precio como en calidad.

    Se incluye como un sistema combinado de cosecha cuando se usa la recolección por hojas hasta las de posición media y el resto por mancuernas.

    Se separan las hojas del tallo cuando entran en madurez y las coronas se las deja por un tiempo más para que desarrollen y luego se cortan en mancuernas. Con este sistema se obtienen dos clases de hojas: de textura delgada y textura gruesa o pesada para uso industrial diferente. Se anota que las primeras pueden usarse como capa para cigarros.

    En la recolección manual se han diseñado carretillas que circulan entre las hileras y también cintas trasportadoras desplazables que funcionan con un motor hidráulico. Existen máquinas auxiliares de la recolección que son autopropulsadas, donde el recolectador va sentado mientras trabaja, recolectando las dos hileras en las que recorre y mediante cintas transportadoras se van cargando los contenedores.

    Para la recolección mecanizada suele emplearse una cosechadora autopropulsada de dos hileras. Esta realiza el repelado mediante unas paletas de goma, que trabajan en sentido vertical de abajo a arriba, consiguiendo una buena separación del producto. Las hojas separadas se transportan mediante una banda al contenedor elevado situado en la parte trasera de la máquina. 

    Alzada, Encujada o Ensarte:

    Una vez efectuada la cosecha, se procede a exponer las hojas al proceso de secado o curación.

    Si la cosecha se hizo por plantas, éstas son colocadas amarradas en cadeneta de dos en dos en la base de las plantas, tomando en cuenta que las hojas coronas no estén en contacto con el suelo, para lo cual la altura de los caballetes debe ser de por lo menos 2 metros.

    Si la cosecha ha sido por mancuernas, éstas se van colocando en pares sobre varas de cañaveral o madera, las mismas que se colocan sobre caballetes bajos.

    En la recolección por hojas se puede usar el amarre o encujada o el ensarte con piola con ayuda de una agujeta grande. En la encujada con piola se usa el sistema de cadeneta tomando las hojas de dos en dos colocadas sobre cujes pequeños; cuando se usa el ensarte, se colocan las hojas haz con haz (cara a cara) y se las ensarta de dos en dos en cadeneta y van colocadas sobre cujes o cañaverales.

    El sistema que se usa depende del tipo o variedad del tabaco sembrado.

    El diseño y construcción de los secaderos se realiza pensando en las peculiaridades de su posterior utilización, en especial a poderlo aislar de las condiciones exteriores (humedad y temperatura) cuando sea preciso.


    Los secaderos en masa o "Bulk-Curing", son sistemas de curado que ahorran hasta un 50% de jornadas en recolección y preparación de cajas, fundamentalmente por ahorro en personal de secaderos. Las hojas se disponen apiladas unas sobre otras en un contenedor que podría ser el mismo de la máquina cosechadora. Se le aplica una ventilación forzada de aire vertical, que se puede controlar automáticamente, además de un control de temperatura y humedad, según la etapa de curado en que se encuentre.

    Curación:

    La curación depende del tipo, variedad o uso que se va a dar a la hoja comercial pero, en general, las transformaciones internas que sufre son las siguientes:

    a) La hoja en estado óptimo de madurez acumula reservas principalmente almidón, existiendo pocas materias proteicas e hidrocarbonadas.

    b) Al presentarse las coloraciones amarillas en total de la lámina, empieza la destrucción de la clorofila, se disminuye su contenido de substancias proteícas, azúcares, aumento de ácido cítrico, eliminación de almidón; igualmente disminuye el contenido de ácido málico.

    c) Cuando aparece el color café y que luego invade el total de la hoja, se inician las transformaciones químicas oxidantes y enzimáticas.

    d) Finalmente empieza la desecación de la vena principal que se va tornando café oscura y continúan las transformaciones químicas, que siguen hasta el proceso de fermentación.

    La curación es el proceso de desecación que sufren las hojas al perder gran porcentaje de su contenido de agua bajo condiciones de temperatura, control de humedad y aireación; además de ciertos cambios químicos que sufre y desaparición de su color verde de hoja fresca.

    Según el mecanismo de extracción del agua de la hoja, se pueden distinguir las siguientes modalidades de curado:

    • Curado al aire.

    • Curado al sol.

    • Curado al suelo.

    • Curado por calor artificial.

    Al terminar este proceso la hoja únicamente posee, entre 20 a 25% de agua, dependiendo de las condiciones atmosféricas.

    Proceso del curado

    Transformaciones externas

    Transformaciones internas

    1. Hojas con coloraciones o manchas amarillentas de madurez.

    1. Las materias de reservas se acumulan. Existencia de pocas materias proteicas e hidrocarbonadas.

    2. El color amarillo de madurez invade el área foliar.

    2. Disminución de materias proteicas, azúcares y ácido málico; pérdida de almidón y destrucción de la clorofila.

    3. La lámina foliar cambia al color café, poco a poco.

    3. Iniciación de cambios químicos, enzimáticos y oxidantes

    4. La hoja está completamente color café claro y la vena se seca.

    4. Continuación de los cambios enzimáticos y oxidantes.

    No se debe confundir este proceso de curación o secado con el de fermentación, aunque no hay un límite entre los dos.

    Fermentación:

    Es el proceso que sigue a la curación o secado, está constituido por las diversas transformaciones que sufren las hojas para fijar las condiciones que da como resultado la calidad constituida por las características de aroma, combustibilidad, cuerpo, elasticidad, sabor y disminución de contenido de nicotina. Hay diversas teorías sobre el origen de las causas que produce la fermentación en el tabaco.

    Unas indican que es motivo de un proceso oxidativo, otros, que es debido a presencia de microorganismos y finalmente que es producido por una acción enzimática.

    De todas maneras se puede asegurar que cualquiera de estos procesos ejercen su acción sobre tejidos muertos, no existiendo por lo tanto actividad celular.

    Otros factores que intervienen directamente y que tienen influencia directa en la fermentación son:

    a.- Tipo o variedad de la hoja de tabaco: condiciones de crecimiento, posición de la hoja en el tallo, grado de madurez.

    b.- Presencia de oxigeno para las reacciones exotérmicas.

    c.- Humedad para la acción de las diastasas.

    d.- Temperatura para la actividad enzimática.

    Métodos de fermentación

    En el cultivo de tabaco se puede emplear alguno de los siguientes métodos para el proceso de fermentación de acuerdo al tipo y variedad o uso industrial de la hoja comercial.

    En general las transformaciones externas e internas que sufre el tabaco es el mismo en cualquiera de los métodos que a continuación se indican:

    1. Fermentación Activa: muy usada en el tabaco negro, con la característica alza de la temperatura.

    2. Fermentación Moderada: este método se usa para el tabaco aromático o Turco.

    3. Fermentación Lenta: método usado muy frecuentemente en el tabaco rubio Flue Cure (Bright), Burley y Maryland.

    En todo el proceso deben observarse los siguientes puntos:

    1. Modificaciones de la cualidad física.

    2. Pérdida de peso.

    3. Transformaciones químicas (hidratos de carbono, Materias nitrogenadas, etc.).

    4. Desprendimiento de gases (CO2, etc.).

    5. Presencia de oxígeno.

    Clasificación:

    La clasificación de la hoja comercial depende del tipo, variedad, pero siempre tomando en consideración las siguientes características: posición de la hoja en el tallo, tamaño, coloración, textura, elasticidad, grosor de la vena principal, aroma, porcentaje de daños por roturas debido a manipuleo.

    Enfardado:

    Una vez clasificado el tabaco, por clase, color y posición; se procede al enfardado. El tabaco es colocado en cajones, haciendo fardos que no deben superar los 50 Kg., con las siguientes medidas, 0,35 m.de ancho, 0,45 m. de alto y 0,90 m. de largo. Se pone buen cuidado en no excederse en el prensado y en no superar un 16 % de humedad para evitar su rechazo durante la comercialización.

    Acondicionado

    El tabaco enfardado debe ser colocado sobre algún tipo de aislante. Normalmente se utiliza cartón para evitar el contacto directo con la humedad del piso hasta ser comercializado.

    COMERCIALIZACIÓN DEL TABACO

    El sistema de comercialización utilizado es el de compra directa al productor. El tabaco se presenta en las bocas de acopio en fardos de hojas sueltas de hasta 45 Kg. donde son clasificados según el Patrón Tipo Nacional.


    Los compradores de tabaco son las empresas manufactureras de cigarrillos, los intermediarios y las cooperativas de productores.


    El Patrón Tipo Nacional es definido por la SAGARPA mediante una resolución y define el conjunto de clases, definiciones y términos relativos de cada clase de tabaco.

    INDUSTRIALIZACIÓN

    En la primera etapa de industrialización, se limpia la hoja, se reclasifica, se despalilla o desnerva (proceso que consiste en separar el palo o nervadura de la hoja) y por último se la vuelve a secar. El secado es determinante para la calidad del tabaco. El calor debe ser controlado, al igual que la humedad, durante todo el proceso, dado que ambos factores (calor y humedad) dan a la hoja características de tersura que permiten desnervarla con la menor rotura posible. Además, si el calor fuera excesivo, quemaría la hoja con lo que pierde calidad y en consecuencia valor. Culminado este proceso se reclasifica el tabaco, se elabora el blend -mezcla de distintos tipos y calidades de tabaco utilizados para diferenciar los gustos y marcas de cigarrillos- y finalmente es empacado en fardos de 200 kgs. Luego de la primera industrialización, parte de la producción pasa a la elaboración local de cigarrillos y otros productos de consumo final, en tanto que el resto se destina a la exportación.

    FUENTES DE INFORMACIÓN

    1.-GENOTECNIA DE CULTIVOS TROPICALES PERENES, Dr. Raúl Mosqueda Vázquez, Editorial AGT, México 1987.

    2.-CULTIVO Y MEJORAMIENTO DE PLANTAS TROPICALES Y SUBTROPICALES, J. J. Ochse- M. J. Soule, Jr. y M. J. Dijkman- C. Wehlburg, Editorial: LIMUSA, México 1985.

    3.-Riego en el cultivo del tabaco, Autores: MSc. Ing. Ricardo Cruz Lazo, Ing. Luis E. León Sánchez, MSc. Ing. Rene Hernández Gonzalo. http://www.estudiagratis.com/showCourse.php?a=9412&b=1&h=FD79A43758F9C79577FADCAC3C66F0F6

    4.-La reforma del sector del tabaco

    http://ec.europa.eu/agriculture/publi/fact/tobacco/index_es.htm

    5.-Alternativas viables al cultivo de tabaco y protección del medio ambiente

    http://www.insp.mx/tabaco/informe/parteXI.pdf

    6.-LA ECONOMIA DEL TABACO EN MÉXICO, Investigadores: Belén Saénz, Jorge Alberto Y Luz Miriam, Instituto nacional de salud pública, México 2007.

    http://www.insp.mx/tabaco/publicaciones/economia_tabaco.pdf

    7.-Operaciones de Procesamiento, COPROTAB.

    http://www.coprotab.com/secciones.php?ids=1800&ln=0

    8.-Historia del Tabaco

    http://www.dejarcigarro.org/DejarCigarro/faces/Remitente/historia.jsp

    9.-TABACO

    http://ceniap.gov.ve/pbd/Monografias/exigencias_agroecologicas/cafe,%20cacao,%20etc/tabaco.pdf

    10.-MONOGRAFIA DEL TABACO, Comisión Veracruzana de Comercialización Agropecuaria

    http://portal.veracruz.gob.mx/pls/portal/docs/PAGE/COVECAINICIO/IMAGENES/ARCHIVOSPDF/ARCHIVOSDIFUSION/MONOGRAF%CDA%20DE%20TABACO.PDF

    11.-Nicotiana tabacum, wikipedia.org http://es.wikipedia.org/wiki/Nicotiana_tabacum

    12.-EL TABACO, Ing. Agr. Roosevelt Idrovo Domínguez

    http://www.sica.gov.ec/agronegocios/Biblioteca/Ing%20Rizzo/perfiles_productos/TABACO.pdf

    13.-EL CULTIVO DEL TABACO http://cultivotabaco.galeon.com/

    14.-EL CULTIVO DEL TABACO, infoagro.com

    http://www.infoagro.com/herbaceos/industriales/tabaco2.htm