Cuevas de Puente Viesgo

Arqueología. Arte prehistórico. Cantabria. España. Niveles estratigráficos. Auriñaciense

  • Enviado por: Gustavo Bobo Luengo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 14 páginas
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  • Introducción

  • Cuando supimos el tema elegido para el trabajo, nos sentimos un poco desconcertados porque no sabíamos como enfocarlo y desconocíamos la amplitud del mismo.

    Tras investigar levemente sobre la variedad de perspectivas que ofrecía el campo, primero tuvimos claro que la cueva elegida sería española, pues nos ofrecía una mayor facilidad a la hora de encontrar información en idiomas que pudiéramos entender.

    El Castillo se nos presentó casi sin quererlo. Es una cueva poco conocida para la gente de “a pie”, pero que reviste gran importancia en el arte rupestre cántabro y europeo. Este desconocimiento general y el interés específico por la Cueva del Castillo nos hizo elegirla como el núcleo de nuestro trabajo.

  • Localización y situación geográfica

  • En realidad la Cueva del Castillo forma parte de un conjunto de cuevas Conjunto de cuevas situadas en el interior del monte, a 1,5 Kms del Puente Viesgo y a 27 Kms de Santander (carretera de Burgos).

    La Cueva del Castillo se encuentra cerca del municipio Puente Viesgo en la provincia de Santander. Sus coordenadas son: Cº 16' 40'' W y 43º 17' 25'' N.

    El primer yacimiento arqueológico se encontraba en la cueva de la boca con medidas: 12m ancho, 13m de sedimentos y con 100m sobre el nivel del río Pas.

    'Cuevas de Puente Viesgo'

    Historia de los descubrimientos y estudios

    La Cueva fue descubierta por H. Alcalde del Río en noviembre de 1903. El mismo realizó la primera cota de investigación de 2m por 1m y 2m de profundidad.

    Tras el primer descubrimiento, el Instituto de Paleontología Humaine ejecuta la segunda investigación. En un principio dicho estudio sería dirigido por H. Breuil, H. Obermaier y J. Bouyssoine aunque la excavación fue llevada a cabo por H. Obermaier y J. Bouyssoine. Contaron con la visita de numerosos y famosos investigadores como P. Theilhard de Chardin o El Conde de la Vega del Sella; que contribuyeron a acrecentar la importancia del yacimiento.

    Obermaier publica en 1925 “Hombre Fósil” donde recoge la estratigrafía completa de la Cueva del Castillo. H. Breuil participó en la elaboración de dicho estudio.

    Recientemente (1979) V. Cabrera realiza y publica un estudio sobre la colección del yacimiento. V. Cabrera redistribuye los niveles de estatigrafía de la cueva y revisa todos los ejemplares. De este modo, encuentra en los tramos 16 y 17(según su nomeclatura; tramos o y q según Obermaier) restos arqueológicos escasos y restos de fauna (en mayor medida).

    Los restos faunísticos de la Cueva del Castillo fueron estudiados por diferentes investigadores. Vauffrey esudia los mamíferos, Newton las aves y Fischer los moluscos.

    Las primeras manifestaciones artísticas que se conocen pertenecen al período Auriñanciense. Fue H.Breuil quien clasifica o establece los rasgos generales de cada rasgo a través de un estudio comparativo del estilo y la técnica.

  • Descripción del lugar

  • La Cueva del Castillo forma parte de un conjunto de cuevas llamado “del Monte Castillo” (El Castillo, Las Chimeneas, La Pasiega y Las Monedas) todas ellas localizadas en el monte Castillo de Puente Viesgo.

    La cueva de El Castillo supone la secuencia más clara de un asentamiento humano desde el Paleolítico Inferior hasta la época histórica.

    Todavía hoy se aprecia el corte estratigráfico del vestíbulo donde aparecen sedimentos de los periodos prehistóricos Achelense, Mus- teriense, Auriñaciense, Solutrense y Magda- liense.

  • Descripción del Contenido

  • Niveles estatigráficos de la cueva (“Hombre Fósil”; Obermaier, 1925)

  • Escombros modernos

  • Capa estalagmítica

  • Nivel eneolítico

  • Aziliense con arpones aplanados

  • Capa estalagmítica

  • Magdaleniense superior, con arpones, de una hilera de dientes y base perforada

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Magdaleniense antiguo

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Solutrense inferior, con hojas de laurel sencillas

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Auriñaciense superior; buriles y puntas de Grevette típicos (Tradicionalmente: Auriñaciense )

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Auriñaciense superior(Tradicionalmente: Auriñaciense )

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Auriñaciense superior(Tradicionalmente: Auriñaciense )

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Auriñaciense medio, raspadores aquillados, puntas de hueso hendidas asociadas a numerosos elementos musterienses (Auriñaciense )

  • Capa estalagmítica

  • Musteriense superior de Tradición Achelense

  • Capa de arcilla casi estéril

  • Musteriense superior

  • Capa estalagmítica

  • Achelense inferior

  • Arcilla de pocos artefactos atípicos, restos de hogares

  • Piso natural

  • Existe un punto importante, a la hora de hablar del contenido de la Cueva del Castillo. La colección de restos arqueológicos está muy dispersa. Tando el Museo de Prehistoria de Santander como el Museo Arqueológico Nacional tienen gran parte, pero cuando se descubrió el yacimiento, se enviaron muestras del mismo a muchos museos americanos y europeos.

    En todas las descripciones de los niveles auriñancienses del Castillo, encontraremos una descompensación entre los útiles y los restos de talla. Esta característica también se observa en la industria, donde algunos tipos están representados por un solo ejemplar.

    Al nombre tradicional de cada nivel añadimos el dado en la revisión de V. Cabrera en la que nos basamos para la descripción y detalle.

    El número de útiles y la clasificación provienen de la tipología de Sonneville-Bordes/Perrot.

  • Auriñaciense  Nivel 12

  • Este nivel presenta 134 útiles pero solamente 52 restos de talla.

    Entre los útiles encontramos raspadores (índice de 12.68); rabots (6, 4,47%) útiles compuestos (más abundantes que en otros niveles); perforadores; buriles (índice de 15.67); buriles sobre troncadura (índice de 4.47); piezas de “retoque abruto” y piezas de troncadura (escasas); hojas retocadas (con proporciones importantes, como es habitual en la provincia de Cantabria); y útiles arcaicos variados.

    Tres piezas como diversas.

    Los restos de talla son muy escasos. Este problema se presentará varias veces debido a la gran dispersión de la colección del yacimiento. En este nivel tenemos ocho núcleos(silex, cuarcita y ofita) y únicamente trece lascas. En hojas la proporción es todavía menor, con tan sólo siete ejemplares.

    En este nivel encontramos una incongruencia entre la clasificación de Obermaier (1925) que caracteriza a este nivel de “Auriñaciense superior; buriles y puntas de Grevette típicos” y la de V. Cabrera donde no cita ninguna de las piezas que califica el nivel de Obermaier.

  • Auriñaciense  Nivel 14

  • Este nivel presenta 122 útiles y 43 restos de talla.

    Útiles: raspadores (índice de 32.78), destacando los raspadores carenados (10 ejemplares); un sólo útil compuesto (perforador - buril); perforadores (4 becs y un perforador típico); Buriles variados aunque no muy numerosos (índice de 25.4) entre los que encontramos buriles diestros rectos, diestros desviados, buriles diedros de ángulo, diedros de ángulo sobre rotura y buril busque. También están presentes los buriles múltiples; de Noailles (en sílex); buriles nucleiformes. El buril sobre troncadura tiene un índice del 25.4. Piezas de “retoque abrupto” con cierta proporción ( punta de la Gravette (2), pieza de muesca en cuarcita, hojas retocadas (1 borde abatido, 2 borde abatido parcial). Las piezas con troncadura son representadas por las hojas con troncadura (muy variadas) y los buriles sobre troncadura. Las hojas retocadas vuelven a ser importantes (retoque continuo sobre los dos bordes (1), retoque continuo sobre un borde (8), hojas auriñacienses). Entre las piezas arcaicas cabe destacar las de escotadura (6,55%), las denticuladas con un caso, las raederas (2,45%) y las esquirladas (4,41%).

    Dos piezas como diversas.

    Restos de talla: gran número de núcleos, 10 en total, (6 informes (ofita), 3 discoides (ofita y silex), 1 gobuloso (ofita), 2 piramidales (silezx y cuarcita)). En cuanto a las lascas, notamos de nuevo su escasez (12 ejemplares de primer, segundo y tercer orden en utilizadas; 7 de segundo y tercer orden en lascas brutas). Hojas, diez ejemplares (ofita, silex, cuarcita) y dos hojitas. Debemos destacar la sustitución del silex y cuarcita por ofita en cuanto a talla se refiere. En este nivel tenemos elementos, como las azagayas, de la industria ósea.

    En este nivel se aprecia la relación de la cueva del Castillo con el período Perigordiense francés (a través de las puntas de Gravette y el buril de Noailles). Esta característica la podemos observar en casi toda la región cántabra.

  • Auriñaciense  Nivel 16

  • En este nivel encontramos sólo 83 piezas y 47 de talla. Útiles: raspadores (índice de 34.93); no se conservan útiles compuestos; perforadores (becs, típico y múltiples); buriles no abundantes (índice de 9.63); ningún buril sobre troncadura; piezas de “retoque abrupto” (3 ejemplares); hojas con retoques (desciende el número a 5 ejemplares); piezas arcaicas de relativa importancia (6 dentriculadas, 6 esquirladas y 4 raederas). Aparece un trapecio y una hojita de escotadura.

    Restos de Talla: No son muy variados. Destacan los núcleos en número (4), los fragmentos (5), 35 lascas, 5 lascas retocadas y 3 hojas.

    En cuanto a este nivel diremos que está muy mal representado tanto en los restos de talla, que no aportan nada concluyente, como en los restos útiles de los que podemos sacar que se mantenía una relación auriñaciense con el conjunto.

  • Auriñaciense 

  • El nivel 18 es el más numeroso de la cueva. Presenta 882 útiles y 188 restos de talla clasificables. También es rico en industria ósea.

    Útiles: raspadores (índice de 34.84, 307 ejemplares), aparecen raspadores que antes no se habían citado como los raspadores en extremo de hoja(10) , los ojivales (13), o los raspadores sobre lascas (14); los útiles compuestos no tienen demasiada importancia (14 ejemplares) pero aumentan sus unidades con respecto a otros niveles. Los buriles presentan un índice del 10.32. En este nivel destacamos los buriles diedros (índice de 7.03) entre los que encontramos rectos(13), desviados(5), de ángulo(9), de ángulo sobre rotura (28), múltiples (7). Buriles sobre troncadura (índice de 2.04) recta, oblicua, convexa y cóncava. Entre las piezas de “retoque abrupto” tenemos una posible punta de Chatelperron en cuarzo y una hoja de borde abatido parcial en cuarcita. Las troncaduras son abundantes (15) y variadas. Las hojas retocadas presentan 80 piezas de retoque continuo en uno o ambos bordes, también hay hojas auriñacienses. En cuanto a las piezas arcaicas tenemos un pico, 17 piezas de escotadura, 42 pieza denticuladas y 212 raederas. Las hojitas son tres, dos de dorso y una truncada.

    Siete piezas como diversas

    Restos de talla: Están desproporcionados pero en este nivel son abundantes, pasando de tener un carácter poco más que muestral a un catálogo representado abundantemente. Esta desproporción la refleja la existencia de 60 núcleos, 85 lascas, 40 hojas y 3 hojitas. En total 188 restos de talla frente a 882 restos de útiles.

    Los núcleos en este nivel son discoides (cuarcita(16), caliza(2), silex(3), ofita(2), cuarzo(1)), globulosos e informes. También encontramos núcleos piramidalres (3), bipiramidales (6), prismáticos y de hojitas. También encontramos restos de núcleo (aristas), flancos de núcleo y tabletas de núcleo.

    Las lascas(85) son escasas en relación a los núcleos y a las piezas talladas. Se presentan lascas retocadas y sin retocas de primer, segundo y tercer orden .

    Las hojas son igualmente escasas teniendo algunos tipos u órdenes ya aparecidos en otros niveles, sin representar.

    Hasta aquí la industria lítica.

    En cuando a la insdutria ósea encontramos azagayas de varios tipos ( de base heneida, de sección triangular) y también huesos trabajados apuntados. También encontramos un fragmento de asta con una escotadura mesial, que es parecido a otro encontrado en la cueva del Pendo.

    Este nivel es el más interesante de la cueva porque encontramos riqueza de materiales, de ejemplares y aparecen elementos óseos. Este nivel servirá de referencia para otros niveles de este mismo periodo.

  • El arte en la Cueva del Castillo

  • El conjunto de cuevas “Del Monte Castillo” cuenta con muestras del arte rupestre del Paleolítico Superior. Están representados todos los estilos del arte Parietal Paleolítico y posteriores. Es el conjunto más importante del arte rupestre conocido hasta el momento. La fauna representada es muy variada, abundando los bóvidos ciervos, caballos, o cabras, pudiendo econtrarse un mamut incluso. Cuenta con bellezas naturales como los largos y altos corredores con enormes estalagmítas.

    Las representaciones, técnicas y colores en la cueva del Castillo son muy variados. Aparecen signos abstractos, manos y animales.

    En la Cueva podemos encontrar diferentes manifestaciones artísticas pero las figuras que más la caracterizan son las figuras tecniformes.

    Los signos tecniformes, en un principio se pensaba que representaban chozas o casas o incluso trampas para los espíritus. Estos signos se encuentran normalmente en lugares más escondidos que las pinturas de animales lo que parece indicar que se les concedía el carácter de objetos rituales altamente secretos.

    Si las figuras tecniformes son importantes es porque demuestran el alto grado de abstracción que alcanzó el hombre paleolítico.

    Las industrias líticas más antiguas encontradas en este corte son de hace 100.000 años y son el primer vestigio de ocupación humana hallado en Cantabria.

    Hay algunas voces que dicen que las grandes raederas, raspadores y útiles en material óseo, encontrados en el Castillo, bien pudieron haber sido utilizados como idiófonos de rascado.

    Dentro de la clasificación de H.Breuil de las manifestaciones artísticas del paleolítico destacamos lo relativo al período Auriñanciense Superior, que está muy presente en la Cueva del Castillo, pues varios de sus niveles estatigráficos datan de la época.

    Grabados: se aprecian dibujos de animales senillos pero perfeccionados ya que parecen tener una representación fiel de la naturaleza.

    Pinturas: son monocromas, lineares, de trazos menudos, contiguos o punteados. Más tarde el trazo se hace baboso y espeso. El dibujo de contorno se advierte en los primeros ensayos para jugar con el color en las figuras.

    A parte de éstas características fundamentales, El Castillo presenta dibujos de manos en negativo con mutilaciones en algunos casos. En esto es parecido a otras cuevas, pero en ésta la manifestación de las manos aparece demasiado pronto.

    Sin duda las figuras tecniformes han revestido de curiosidad y misterio a la Cueva del Castillo, ya que algunas de ellas, continúan sin tener una explicación clara.

    Si es cierto, que la Cueva del Castillo recoge una interesante muestra de todo el arte desarrollado en el Cuaternario en la zona franco-cántabra. Aunque el número de sus materiales en algunos casos es típicamente muestral, en otros podremos apreciar la variedad y cantidad de instrumentos. Con las pinturas pasa lo mismo.

    La Cueva del Castillo recoge manifestaciones y técnicas de pigmentación que transitan entre el período Auriñaciense y el Magdaleniense. Presenta un arte de transición, pero que por esta razón está mas vivo, más mezclado que otros.

    Una característica geográfica que favorece la proliferación de pinturas y restos arqueológicos en la cueva del Castillo es su cercanía al valle y la visibilidad que se tenía de la cueva desde el mismo valle.

    Las manifestaciones rupestres son muy abundantes, habiéndose catalogado más de 150 figuras de animales, además de manos, signos, etc., siendo, junto con la cueva de la Pasiega, el conjunto más amplio de la Cornisa Cantábrica.

    Consta de varias salas con abundantes grabados, entre los que destacan un conjunto de cabezas de cierva, un gran bisonte rojo y un caballo, tres bisontes polícromos de gran tamaño, dos bisontes negros, dos ciervas rojas y varias manos en negativo. En el techo de la entrada de una pequeña galería hay un gran panel con varios bisontes, manos en negativo, puntuaciones, grandes cuadrangulares rojos y algunos grabados.

    Destacan las representaciones existentes en la sala con una gran columna central. En dicha columna, y aprovechando los relieves naturales de la roca, aparece una figura, conocida como el "hombre-bisonte" que combina el grabado y pintado en negro.

  • Fotografías de la “Cueva del Castillo"

  • Mano en negativo puede que sean las más antiguas de la humanidad con 24.000 años)

    'Cuevas de Puente Viesgo'
    Figura tecniforme

    Monte Castillo

    Bisonte

    Otra prespectiva del Bisonte

    Ciervas

  • Bibliografía

  • INTERNET

    • www.santanderciudadviva.com

    • www.infocantabria.com

    • http://www.aldeaeducativa.com/aldea/Tareas2.asp?which=509

    • http://www.cantabriajoven.com/cuevas/cuevas.html

    • www.terra.es/arte

    • http://www.unican.es/arte/prehist/Default.htm

    • http://www.cultura-cantabria.org/cultura/museos/castillo.htm

    • http://www.cibermedios.com/corvera-de-toranzo/ct1_3.htm

    • http://www.admi.org/pas.htm

    BIBLIOGRAFÍA

    • "LA MÚSICA EN CANTABRIA", de Julio C. Arce Bueno
      Fundación Marcelino Botín, 1994

    • “Investigación de las cuevas prehistóricas”, Bernaldo de Quiros Guidotti
      Ministerio de Cultura - Dirección General de Bellas Artes y archivos, 1982

    • “Prehistóricas del hombre fósil”, Hugo Obermaier
      Museo Nacional de Ciencias Naturales, 1925

    • “Guía arqueológica de España”, James A. Anderson
      Ed. Alianza 1997

    Figuras tecniformes de la Cueva del Castillo