Crónicas marcianas; Ray Bradbury

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa fantástica. Novela de ciencia-ficción. Relato ficticio. Ser humano. Extraterrestres. Marte

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Introducción

A lo largo del desarrollo del siguiente informe, se podrá apreciar un análisis sobre la novela perteneciente al género de ciencia ficción del escritor norteamericano Ray Bradbury, “Crónicas Marcianas”, y su contexto de producción, basados en apreciaciones grupales y temas como el sueño utopista, la discriminación, el aspecto poético - sentimental y demás.

El novelista norteamericano anteriormente citado, Ray Bradbury, nació en Waukegan (Illinois), y reside, actualmente, en Los Ángeles (California). Fue un niño extraordinariamente imaginativo y proclive a sufrir pesadillas y fantasías aterrorizadoras, que después desarrolló en sus escritos. Por haber nacido en el seno de una familia económicamente modesta, se quedó sin ir a la universidad. Su carrera como escritor se inauguró con unas historias cortas que enviaba a las revistas de su época. A sus diecinueve años, la revista Script publicaba uno de sus relatos por primera vez. Desde aquel momento comenzó a ocupar un espacio en distintas publicaciones para dar a conocer sus ejercicios de imaginación y fantasía.

Bradbury fue fundador del teatro Pandemonium (1964), donde se han presentado algunas de sus piezas; ha desarrollado una amplia actividad en el mundo del cine y de la televisión. En 1950, escribió la obra que le permitió salir del anonimato y convertirse en una voz literaria reconocida internacionalmente, “Crónicas Marcianas”; una novela sobre la colonización y conquista de Marte donde se reflejan muchos de los temores presentes en la sociedad estadounidense de los años cincuenta, principalmente el miedo a una guerra nuclear, el deseo de llevar una vida sencilla y la reacción contra el racismo y la censura. A ésta, le siguieron muchos títulos que tuvieron mayor o menor repercusión y que le consolidaron como un genio de la ciencia ficción. Contamos entre ellos “El hombre ilustrado” y “Fahrenheit 451” llevada al cine por François Truffaut.

“Crónicas Marcianas”, al igual que su autor, son reconocidas como el ejemplo más exacto de la Ciencia Ficción, la cual es considerada como un género de ficción especulativo donde los relatos presentan el impacto de avances científicos y tecnológicos, presentes o futuros, sobre la sociedad o los individuos, experimentando durante todo el Siglo XX, un gran éxito tanto en el aspecto literario, como en el cine.

En la Ciencia Ficción, habitualmente, las historias mezclan varios géneros, teniendo en cuenta historias románticas, de terror, suspenso, y aventuras, caracterizándose por la utilización de elementos como la exploración y colonización del espacio, la vida extraterrestre, los futuros utópicos y distópicos, centrándose en los avances científico - tecnológicos. Así es como lo delimita Carlos Abraham, en su texto crítico, presentando a las referencias científicas como uno de los dos rasgos básicos de la Ciencia Ficción.

A lo largo de su carrera, Ray Bradbury, presentó más de quinientos trabajos, en una treintena de libros, incluyendo cuentos cortos, novelas, obras teatrales, poesía, y guiones cinematográficos y televisivos. Entre éstos últimos se destacan la película Moby Dick (1956), y los programas de televisión The Twilight Zone y Ray Bradbury Theatre.

Durante el desarrollo del presente informe se podrá determinar si la visión futura planteada por Bradbury en su novela acerca de la colonización del Planeta Rojo, plantea el comienzo de una nueva historia para la raza humana, o la continuación de la vida destructiva emprendida en la Tierra.

Desarrollo

Ray Bradbury: La combinación perfecta entre el sueño Utópico y Distópico

Previo al análisis del tema planteado, se profundizará en los conceptos básicos de los términos Utopía y Distopía. En el caso del primero, parte de un grabado realizado por Tomas Moro en 1516, titulado “Utopía”, donde es posible apreciar un sueño irrealizable, un lugar que no existe. Este mundo, se caracteriza por la búsqueda de la perfección en todo aspecto imaginable de una sociedad, logrando comunidades en las cuales reine la paz y la armonía. En contraposición, el término Distopía, fue asignado como un antónimo de aquel previamente citado, donde se identifica aquella sociedad que se considera indeseable, por algún motivo determinado, en cuyas tendencias sociales llevan a extremos apocalípticos.

En gran parte de los capítulos de la novela, el autor hace referencia a la degeneración de la raza humana en la Tierra, y como las tendencias de esa sociedad llevan a un desenlace apocalíptico, planteado en el capítulo titulado “Los observadores”, donde se hace posible, la apreciación de las bombas que estallan continuamente en nuestro planeta.

De esta manera, es posible determinar, que la vida en la Tierra se transformaba en un sueño Distópico, en oposición a aquel sueño Utópico planteado en dos ocasiones en al novela.

En primera instancia, Bradbury, a través del personaje Spender, que aparece en el capítulo denominado “Aunque siga brillando la Luna”, plantea el sueño Utópico del hombre en la sociedad marciana, donde se logra la perfecta relación entre la ciencia y la religión, dos elementos que durante toda la historia han estado enfrentados.

En segunda instancia, se puede apreciar la Utopía planteada, en el capítulo final “El picnic de un millón de años”, donde el sueño de un pequeño conjunto de familias, se hace realidad a través de la llegada a un Marte abandonado por las causas del conflicto bélico, en el cual la idea radica en comenzar de nuevo una sociedad lo mas perfecta posible, aprendiendo de los errores cometidos en el pasado no muy lejano.

En conclusión, se puede determinar que el autor de la novela, crea una combinación perfecta entre el aspecto Distópico de la vida en la Tierra y el mundo soñado utópicamente en Marte. Esto se debe principalmente, a lo explicado anteriormente, donde Bradbury, a lo largo de la novela demuestra como el hombre puede destruir en poco tiempo un planeta basado en un sueño Utópico.

La Discriminación: La raza humana en contra de si misma

La Subestimación: discriminación a los marcianos

Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial (1945), la economía estadounidense prometía grandes beneficios para la sociedad, es por ello, que se autodefinió como un polo de atracción para comunidades provenientes de lugares del mundo en crisis. Entre estas comunidades, se encontraban los considerados “afro americanos”, que fueron catalogados por la sociedad nativa como una raza inferior, incapaz de realizar tareas como las que realizaba el “hombre blanco”, por ende, eran utilizados como un nuevo tipo de “esclavos”. En este contexto, Bradbury, presenta su monumental obra analizada en el presente informe (1950).

Este aspecto se ve reflejado en la novela, en el capítulo titulado “Un camino a través del aire”, donde la raza negra en su totalidad construye un batallón de cohetes para abandonar la Tierra en busca de un nuevo mundo libre de la raza que los esclavizó y degradó por años. En cierto momento del capítulo, un joven es obligado a quedarse en la Tierra por parte de su empleador, debido a ello, un grupo de individuos de la misma comunidad, ejerce toda presión posible, a través del dinero principalmente, para poder liberarlo. De esta manera, se demuestra la unión en esa sociedad en busca del sueño Utópico, es decir, “la unión hace la fuerza”.

Otro importante aspecto, radica en la subestimación de los marcianos, por parte del hombre colonizador. Sin embargo, esta acción que puede ser considerada como un tipo de discriminación, es contrapuesta por los nativos del planeta rojo, a través de la lucha con la mente y no la fuerza, demostrándole al hombre, que la mente es más fuerte que cualquier arma.

En efecto, en el texto titulado “De Verne a Bradbury”, se hace referencia a la discriminación a la raza negra: “Bradbury que ama a su pueblo, que ama a su país, se vuelve hacia los mas humillados de sus hermanos, hacia la pobre gente que solo tiene como viático su generosidad, su apetito de comprensión y la calidad de sus sentimientos, hacia los negros despreciados, los poetas desterrados del sistema eficaz y devorador de la ciudad, hacia los que tienen necesidad de creer en el porvenir del hombre para creer en ellos mismos.”

Para finalizar, es posible afirmar que Ray Bradbury, a través de sus novelas, no solo de la presente analizada, puede relatar y dar cuenta al lector, la forma en que muchas veces el hombre actúa, ya sea subestimando o atacando al prójimo en un acto de discriminación.

Bradbury: reflejo de sentimientos en un ámbito poético

Una mirada al pasado en la vida del autor de esta extraordinaria novela, precisamente a su infancia, permite observar que se trataba de un niño imaginativo y audaz a la hora de crear, algo que luego se vería reflejado en sus escritos.

Mediante un análisis de la novela en cuestión, se puede corroborar que Bradbury se caracteriza por incluir en sus descripciones de diferentes ambientes presentes en su novela, gran cantidad de sentimientos a través de frases de estilo poético. Sin embargo, es posible diferenciar dos tipos de descripciones entorno a la situación en la cual se encuadra el momento de la novela, es decir, existen dos tipos de descripciones: aquellas referidas a momentos bellos, apacibles y agradables, u otras dirigidas a situaciones de tristeza, melancolía y desolación.

En primera instancia, se puede observar que en la siguiente cita presente en el capítulo titulado “Noche de Verano”, el autor demuestra claramente una descripción referida a un momento alegre y apacible: “La gente se agrupaba en las galerías de piedra o se movía entre las sombras, por las colinas azules. Las lejanas estrellas y las mellizas y luminosas lunas de Marte derramaban una pálida luz de atardecer. Más allá del anfiteatro de mármol, en la oscuridad de la lejanía, se levantaban las aldeas y las quintas. El agua plateada yacía inmóvil en los charcos y los canales relucían de horizonte a horizonte. Era una noche de verano en el templado y apacible planeta Marte”.

Sin embargo, en otros casos, en la novela se encuentra la presencia de descripciones de otro tipo, definidas anteriormente. En el capítulo titulado “Los Observadores”: “El espacio era un anestésico; cien millones de kilómetros de espacio lo insensibilizaban a uno, dormía en la memoria despoblaban la Tierra, borraban el pasado, y permitían que los hombres de Marte. Pero ahora, esta noche, se levantaban los muertos, la Tierra volvía a poblarse, la memoria despertaba, miles de nombres venían a los labios. ¿Que haría fulano esa noche en la Tierra? ¿Y zutano o mengano? Las gentes de los porches se miraban de reojo.”

Para concluir, es posible establecer que Bradbury, a lo largo de la novela, mediante la utilización de discursos de tipo poético, logra introducir sentimentalmente al lector en el momento deseado, creando la ambientación perfecta.

El Humano y el Extraterrestre: dos polos opuestos

A lo largo de toda su historia, el hombre se ha planteado a si mismo una única ideología de vida, la cual fue fluctuando solamente influida por características de la época en cuestión.

Esta ideología siempre se basó en la supervivencia a toda costa, sin pensar en ningún tipo de afección al planeta en el que habita, en otras palabras, la causa de la destrucción de la Tierra narrada en la novela, es el conjunto de todo tipo de acciones ejercidas por el hombre en la tarea de la supervivencia.

En otro ámbito completamente diferente, como lo narra Ray Bradbury en su novela, la ideología estipulada por los habitantes del planeta Rojo, parte de un principio básico, es decir, en la perfecta relación entre la ciencia, la religión y el arte, lo que conlleva a una supervivencia amigable con el planeta en que se habita.

Basándose en las formas de vida planteadas anteriormente, es posible determinar que existe una gran brecha, según el autor, entre la sociedad humana y la marciana. Desde la base, se puede observar que ambas, parten de un principio similar, que es la supervivencia. Sin embargo, las medidas tomadas para lograr este cometido, son completamente opuestas, como se explica previamente.

Dentro de la novela, Bradbury, en el capitulo titulado “Aunque siga brillando la Luna”, a través de Spender, hace referencia a este ímpetu de destruir: “Nosotros, los habitantes de la Tierra, tenemos un talento especial para arruinar las cosas grandes y hermosas. No pusimos kioscos de salchichas calientes en el templo egipcio de Karnak solo porque quedaba a tras mano y el negocio no podía dar grandes utilidades. Y Egipto, es una pequeña parte de la Tierra. Pero aquí todo es antiguo y diferente. Nos instalaremos en alguna parte y lo arruinaremos todo.”

En otra cita muy similar, el personaje brevemente marca la sabiduría que ficticiamente tuvieron los marcianos y que debería haber tenido el hombre para evitar las catastróficas consecuencias que relata Bradbury en el capitulo “Los observadores”: “He visto que los marcianos tenían algo que nosotros nunca soñaremos tener. Se detuvieron donde nosotros debíamos habernos detenidos hace un siglo. […] Los marcianos sabían como unir el arte y la vida, el arte siempre fue algo extraño entre nosotros. Los guardamos en el cuarto del loco de la familia o lo tomamos en dosis dominicales, tal vez mezclado con religión.”

Nuevamente, en el texto “De Verne a Bradbury”, se observa una referencia a este tema: “El interés de Bradbury antes que nada es el destino del hombre, que considera amenazado no tanto por el progreso tecnológico o la plenitud de la civilización, sino por los fermentos de destrucción que lleva esta en si misma”.

Finalizando, a lo largo de la novela, y principalmente en el capitulo citado, puede determinarse que Bradbury a través de este enigmático personaje logra predecir como el hombre destruirá Marte al igual que lo hizo, lo esta y lo seguirá haciendo con la Tierra.

Usher II: El espíritu de Edgar A. Poe

El famoso poeta, crítico y cuentista norteamericano, Edgar Allan Poe nace en Baltimore, EE.UU (1809). Según su propia crítica, la máxima expresión literaria era la poesía, y a ella dedicó sus mayores esfuerzos. Pero la genialidad y la originalidad de Edgar Allan Poe encuentran quizás su mejor expresión en los cuentos, que, según sus propias apreciaciones críticas, son la segunda forma literaria, pues permiten una lectura sin interrupciones, y por tanto la unidad de efecto que resulta imposible en la novela.

Publicados bajo el título “Cuentos de lo grotesco y de lo arabesco”, la mayoría se desarrolla en un ambiente gótico y siniestro, plagado de intervenciones sobrenaturales, y en muchos casos preludian la literatura moderna de terror; buen ejemplo de ello es “La caída de la casa Usher” (The Fall of the House of Usher). Estos famosos cuentos, entre los que también se destacan “El corazón delator”, “El gato negro”, y “El retrato Oval”, son aquellos que se encuentran reflejados en el capítulo de la novela analizada, titulado “Usher II”.

Mediante la lectura de este capítulo, es posible observar la admiración de Bradbury hacia Poe, y como ronda a lo largo del mismo, el espíritu literario del gran cuentista norteamericano. Es por esto, que finalizando el capítulo en cuestión, Bradbury se propone el aniquilamiento de los invitados a la casa Usher mediante diferentes medios relacionados con los “Cuentos de lo grotesco y de lo arabesco”.

En referencia a lo citado anteriormente con respecto a la admiración de Bradbury hacia Poe, un fragmento del capítulo logra demostrarlo: “La Casa Usher, proyectada, construida, comprada, pagada ¿El señor Poe, no estaría encantado?”. Además, a continuación de este fragmento se observa una clara descripción de la casa mediante un diálogo, caracterizándola como desolada, terrible, lívida, negra, siniestra y horrible.

Una vez más, también, en este capítulo, se demuestra la situación que atraviesa el hombre en la Tierra, donde el constructor de la Casa Usher acusa a aquellos “inquisidores” presentes en nuestro planeta que destruyeron los libros entre los cuales se refiere especialmente a los de Poe. De esta manera se observa el hecho de la Censura.

Concluyendo, se afirma la presencia y la influencia de diferentes corrientes sobre la novela de Bradbury, así como lo establece Carlos Abraham en su texto crítico, destacando a una de las cuatro corrientes influenciadoras, la referida a los cuentos de Edgar Allan Poe.

Bradbury: “Visiones Futuras”

Generalmente, los textos que se encuadran bajo el género de ciencia ficción se caracterizan por las innovaciones científico-tecnológicas. En el caso de la novela de Bradbury, se observa la capacidad del hombre de transportase millones de kilómetros para llegar al planeta Rojo.

Todo tipo de visión que haya tenido Bradbury y que se halla reflejado en sus textos, son hoy completamente observables en la realidad humana. Actualmente, el mundo se caracteriza por estar inmerso en un peligro inminente debido a conflictos bélicos ocasionados ya sea por ambición o el poder obtenido por parte de las diversas potencias mundiales.

En efecto, en el texto “De Verne a Bradbury” se establece: “Bradbury transporta al mundo de las maravillas científicas y de un mundo pintado con los colores de un sueño las afecciones irreductibles de la realidad de hoy, los conflictos nacidos de la alineación del hombre y del absurdo de su condición.”

Mediante una simple comparación de la novela analizada y del texto anteriormente citado es posible afirmar que Bradbury no actúa para cambiar la realidad, sino que la muestra tal cual es, obviamente de manera ficticia. Así, también se establece: “Bradbury: su incomparable don de moralista que se niega a aceptar el mundo tal cual es, pero que no le gusta jugar el papel de reformador en el mundo en destrucción.”

En conclusión, en la novela se puede observar la predicción a futuro con respecto a los conflictos que vivimos hoy en día, los cuales eran inminentes hace más de 50 años, cuando la misma fue publicada.

Conclusión

A simple vista, es posible determinar que Bradbury en la novela “Crónicas Marcianas”, analizada en el presente informe, deja demostrada la ideología de vida planteada por el hombre empeñada en la supervivencia a toda costa, lo que lo ha llevado a sufrir hoy en día as consecuencias.

En el comienzo del informe se planteó una afirmación entorno a las consecuencias que tendría la llegada del hombre a Marte. Una vez finalizada la lectura de la novela se puede determinar que el hombre continuará la vida destructiva emprendida en la Tierra, en el planeta Rojo, y no una segunda alternativa de recomenzar; en otras palabras el sueño utópico desarrollado en el capitulo final del libro titulado: “El picnic de un millón de años”.

En efecto, el grupo en conjunto considera que la situación mundial de hoy en día no refleja un intento de cambio con respecto a la ideología de supervivencia planteada, sino una continuidad en la destrucción del planeta Tierra, y en el caso a futuro, como posibilidad de habitar el planeta Rojo, sucedería lo mismo.

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