Crónica de una muerte anunciada; Gabriel García Márquez

Literatura hispanoamericana del Siglo XX. Literatura colombiana del Siglo XX. Novela. Narrativa. Personajes. Argumento. Biografía. Espacio. Tiempo. Crítica e interpretación

  • Enviado por: Ang
  • Idioma: castellano
  • País: Guatemala Guatemala
  • 11 páginas
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Introducción

Escrita por Gabriel García Márquez, y publicada en 1981, Crónica de una Muerte Anunciada representa una unión perfecta entre narrativa y periodismo. El autor se inspiró en un crimen, ocurrido en Colombia en 1951. Tomó el suceso central, los protagonistas, el ámbito y las circunstancias, alterándolos narrativamente, pero sin desatender los datos y las exactitudes exigidas en toda crónica periodística. La historia también cuenta con elementos de ficción y de alegoría que enriquecen su significado narrativo. La estructura única de la novela hace la lectura intrincada y llena de suspenso. La historia está narrada en forma coloquial, prestando atención a los detalles más ínfimos. Se diría que es un evento cualquiera, pero Márquez lo dotó de un realismo mágico que revela lo extraordinario y supernatural que oculta lo cotidiano de la vida, en este caso, de un humilde y olvidado pueblo junto a un río. El estilo tan versátil, los rasgos de realismo mágico y el tratamiento novedoso de un ámbito alejado de la civilización moderna reflejan los destellos del boom latinoamericano en la literatura. Este boom marcó una renovación en las letras de Latinoamérica, dándoles una identidad propia de su continente, alejada de la influencia de los modelos Europeos. Es una obra admirable que prueba el talento artístico del que Latinoamérica debe enorgullecerse.

Argumento:

La historia narra los sucesos que llevaron a la muerte de Santiago Nasar. Todo comenzó cuando Bayardo San Román, un joven adinerado, se desposó con Ángela Vicario, una joven del pueblo. En la misma noche de la fiesta de bodas, el marido descubrió que Ángela no era virgen, e inmediatamente la devolvió a su casa. Cuando sus hermanos, los gemelos Pedro y Pablo, la encontraron, ella les reveló que Santiago Nasar la había desflorado. Los hermanos entonces decidieron vengar su honor manchado y se dispusieron a matar a Nasar esa misma mañana. Entre la algarabía de la fiesta anterior y los apuros por la visita del obispo al pueblo, la gente empezó a enterarse, por medio de chismes, de la desgracia de Ángela y el destino fatal que esperaba a Nasar. Ni Nasar ni su Madre, Plácida Linero sospechaban nada y éste salió con toda tranquilidad caminando por el pueblo para recibir al obispo. Mucha gente, incluyendo a la familia de su amigo Cristo Bedoya, intentó advertir a Santiago del plan pero fue inútil. Cuando Santiago pasó a ir a visitar a su novia, Flora Miguel, su suegro le contó del complot, y Santiago empezó a correr para refugiarse en su casa. Los hermanos Vicario lo vieron y lo persiguieron hasta la puerta que desgraciadamente estaba cerrada con llave. Ahí mismo, los gemelos apuñalaron violentamente a Santiago y al acabar, los persiguieron los árabes, amigos del muerto. Nasar se arrastró agonizante hasta llegar a su casa. Los Vicario huyeron y se entregaron a las autoridades, recibiendo tres años de prisión y la familia abandonó el pueblo por vergüenza. Años más tarde salieron libres los hermanos, so pretexto de que el asesinato había sido cuestión de honor, y reanudaron sus vidas. Ángela, mucho tiempo después, volvió a reunirse con Bayardo, se reivindicó y regresaron a vivir juntos.

Tema Central:

El tema en que se centra esta novela es la costumbre rutinaria del ser humano. En todas las civilizaciones y sociedades llega cierto estancamiento intelectual y social. El ser humano se encierra en sus creencias y tradiciones, pues necesita la seguridad de saber que sigue “el camino correcto”. Este paradigma se apodera de la vida de una comunidad entera, ejemplo que se explica con el ámbito de pueblo humilde en que se desarrolla la novela. La gente del pueblo está convencida de que se debe trabajar para sostener la familia, pero nunca hay un intento para alcanzar progreso y mejora en la comunidad. Nadie está interesado en conocer más allá del pueblo, nadie estudia más allá de lo necesario. Por eso, a Bayardo San Román se le considera “raro” por tener una mente innovadora y culta. El pueblo decae y carece de un buen comercio porque la gente está atrapada en su rutina de labor. En este lugar, la tradición dictaminó que el honor debe defenderse a toda costa; es crucial tener una familia de origen puro y de trabajo digno. También ahí está establecido que los hombres son los “dueños y señores” a quienes las mujeres deben servir y agradar. Ellos pueden vivir sin restricciones mientras que las mujeres deben conservarse como vírgenes sumisas. Los seres humanos se concentran tanto en seguir “lo correcto” moralmente que se olvidan de ser... humanos. La moral condena cualquier error, y los verdaderos sentimientos, sueños y voluntades son ahogados por el hábito en la sociedad. Las personas cumplen con sus reglas en forma mecánica, ya no porque las crean, y dejan que reinen sobre sus vidas. Por cumplir sus tradiciones, los personajes se casan sin amor, castigan cruelmente las desobediencias y acaban hasta asesinando a otro. Llega un punto en que una sociedad se encierra tanto en su costumbre y rutina, que acaba por cegarse y si no sale de su propia prisión, se destruye. Si las acciones de la gente no van unidas a su verdadero deseo sino a los estatutos que se imponen, su objetivo colapsa; y eso es exactamente lo que les sucede a los Vicario cuando se ven forzados a huir por la vergüenza de cargar con un pecado mayor, consecuencia de la defensa del tan exaltado honor.

Temas Secundarios:

  • Muerte

  • Venganza

  • Murmuración

  • Honor

  • Machismo

  • Culpa compartida

  • Victimización compartida

Ámbito:

El ámbito es urbano, pues la obra se desenvuelve en un pueblo humilde del norte de Colombia, al borde del río Magdalena. El río es su única comunicación con el resto del mundo; es crucial para el comercio y la llegada de visitantes. Constantemente se menciona que los pueblerinos pueden escuchar los sonidos de los buques donde sea que estén. No es una villa hermosa y próspera; la mayoría de las personas son pobres y carecen de educación formal. Plácida Linero acierta cuando dice que el obispo mismo “odia el pueblo” y no se “bajará del buque” cuando lo visite. También se puede decir que es un ámbito abierto porque la acción se desarrolla en varios lugares. Más específicamente, la acción se da en las calles junto a la plaza pública, la tienda de Clotilde Armenta y la casa de Santiago Nasar. Las calles, durante el relato, están llenas de los vestigios de celebración: “Hubiera podido pensarse que acababan de colgarse [las guirnaldas de la boda] en honor al obispo”, pero “la plaza (...) parecía un muladar de botellas vacías y toda clase de desperdicios de la parranda pública”. Es ahí que interactúan los personajes en medio de sus faenas diarias. La tienda, lechería y cantina de Clotilde Armenta “a un costado de la iglesia” es el único lugar que está abierto a la hora del crimen, y es ahí donde los gemelos Vicario esperan a Santiago mientras beben. Las personas del pueblo, conforme se van enterando del complot, se valen de todos los pretextos para ir a la tienda a ver a los asesinos. Por último está la casa de Santiago Nasar, “un antiguo depósito de dos pisos, con paredes de tablones bastos y un techo de cinc de dos aguas”. La casa disponía de establos, cuartos para el servicio, varias habitaciones, un balcón y dos puertas. Una que daba a la plaza y otra que daba a la calle del puerto nuevo. La segunda puerta era la más usada, pues la principal sólo se abría en ocasiones especiales. Fue frente a la puerta de la plaza que asesinaron a Santiago; y para su desgracia, el día del crimen tenía puesta la tranca acostumbrada. Después de la muerte de Santiago, se le llamó La Puerta Fatal.

Ambiente:

A lo largo de toda la obra hay un sentimiento de culpabilidad; no existe alguien completamente inocente. Todos los personajes son malhechores y victimas a la vez. Bayardo la abandonó, pero Ángela lo había engañado. Pura Vicario busca que sus amadas hijas tengan una vida digna y pone en ello todo su empeño, pero termina golpeando a Ángela cuando fracasa el matrimonio. Los hermanos Vicario acuchillan a Santiago, pero lo hacen por defender su dignidad familiar. Plácida Linero pierde a su hijo por no tomar sus precauciones y abrir la puerta a tiempo. Clotilde Armenta comparte la culpa porque no es capaz de detener a los Vicario por más que tenga buena voluntad. Santiago es brutalmente asesinado, pero él abusa descaradamente de Divina Flor. Y Victoria, madre de la niña, no le ofrece ningún socorro a Nasar porque en el fondo “quería que lo mataran”. Es un circulo vicioso que no acaba.

Tiempo:

En el relato se usan medidas de tiempo exactas. El autor define que la hora exacta en que el protagonista se levantó ese día (5:30 a.m.) y la última vez que ve a Cristo Bedoya (6:25 a.m.). Toda la acción transcurre de la noche de un día a la madrugada del siguiente. Por consiguiente, el relato tiene un tiempo objetivo.

Personajes:

  • Santiago Nasar: Es un personaje principal y plano, pues desde el principio hasta el final sigue siendo igual en su carácter. Era un joven de veintiún años, que por méritos propios se consideraba “alegre y pacífico, y de corazón fácil”. “Era hijo único de un matrimonio por conveniencia” y se llevaba bien con su padre hasta el día en que éste murió y lo dejo a cargo de la hacienda familiar. De su padre aprendió a manejar armas y de su madre “heredó el instinto”. Se decía que Santiago era un buen partido: “bello, formal y con fortuna propia”. Le gustaban mucho las fiestas, y en la boda de Ángela se dedicó a contabilizar los costos. Expresó que su boda sería igual de colosal.

  • Pedro Vicario: Es un personaje principal y plano; desde el inicio está bien centrado en sus ideales del honor. Fue uno de los asesinos de Santiago. Tenía veinticuatro años y era muy parecido a su hermano. Se le describe como ”más sentimental” y “más autorizado”. De joven hizo servicio militar completo, regresando con una blenorragia y unas heridas tan graves que le valieron la admiración de su gemelo. Pedro maduró en el ejército, desarrollando una vocación para mandar y decidir por Pablo; también adquirió costumbres toscas como la de afeitarse con cuchillo de destazar. Una vez acabada su condena se enlistó de nuevo y eventualmente murió batallando, pues jamás se le volvió a ver. El asesinato fue, según admitió, idea suya; y aunque vaciló cuando el alcalde lo desarmó, cumplió el compromiso. Sospechaba que su hermano buscaba perder tiempo antes del asesinato, cuando lo llevó a tomar café donde Prudencia Cotes.

  • Pablo Vicario: Personaje principal y plano. Asistió a Pedro en el asesinato de Santiago, al principio obedeciendo ciegamente a Pedro. Era seis minutos mayor que Pedro y más “imaginativo y resuelto” que él. De joven fue eximido del servicio militar para encargarse de su familia. Era novio de Prudencia Cotes, y ella aseguraba que si él no hubiese “cumplido como hombre” al defender su honor, ella no se habría casado con él. Después de que el alcalde detuvo su primera tentativa, fue Pablo quien asumió el mando del plan y motivó a Pedro para que dejara a un lado el dolor de la blenorragia y terminara la misión. Tanto él como Pedro eran bebedores y solían visitar a Maria Alejandrina Cervantes, la prostituta del pueblo.

  • Ángela Vicario: Personaje primario y redondo. Era la hermana de Pedro y Pablo, y a sus veinte años era la más bella de las hijas Vicario. Fue criada exclusivamente, al igual que sus hermanas, para casarse, o como decía su madre, “para sufrir” Su aire de desamparo y su espíritu pobre le presagiaban un futuro incierto; siempre parecía desvalida. Le aterraba tener que casarse con Bayardo porque él nunca la había cortejado y le parecía “demasiado hombre” para ella. Planeaba engañar a su marido acerca de su virginidad, pero ya no se atrevió por respeto a él. Acusó a Santiago de quitarle la virginidad, hecho que nunca quedó del todo esclarecido, y razón por la que los gemelos lo asesinaron. Al ser regresada a su casa por Bayardo, ella descubrió que realmente lo amaba. Se volvió “lúcida, imperiosa” y “maestra de su albedrío”, amándolo en su mente. Lo reencontró años después y empezó a escribirle cartas de amor por diecisiete años. Eventualmente, Bayardo volvió para quedarse con ella.

  • Bayardo San Román: Personaje redondo y primario. Era un hombre de unos treinta años, moreno, de ojos dorados y delgado; disimulaba bien su edad. En el pueblo se le consideraba raro y algo afeminado por ser rico, educado, fino y mejor en todo aspecto. “Le gustaban las fiestas ruidosas y largas, pero era de buen beber, separador de pleitos y enemigo de los juegos de manos”. Llegó al pueblo buscando con quién casarse y celebró una fastuosa boda con Ángela Vicario, después de tan sólo cuatro meses de noviazgo. Al caer deshonrado por su esposa, la devolvió e intentó olvidar todo su dolor bebiendo. Años después de que Ángela lo reencontrara, él recibió sus cartas, pero nunca las leyó. Llevó todos los sobres cerrados, junto a su maleta de ropa, él día que regresó con ella.

  • Plácida Linero: Personaje secundario y plano. Se casó con Ibrahim Nasar por conveniencia. Y habría sido completamente infeliz de no ser por su hijo. Tiene un talento especial para interpretar los sueños ajenos, pero falla al interpretar los augurios de muerte en los sueños de Santiago, diciéndole que son símbolos de “buena salud”.

  • Victoria Guzmán: Personaje secundario y plano. Era la cocinera de la familia Nasar. Una mujer que “se conservaba entera”, había sido seducida por Ibrahim Nasar en la adolescencia, y temía que su hija corriera la misma suerte con Santiago. Era una mujer tosca y sencilla; sentía un fuerte rencor hacia Santiago. Hizo caso omiso a las advertencias de la muerte de éste, pues creyó que eran habladurías, y además “en el fondo de su alma quería que lo mataran”.

  • Divina Flor: Secundario y plano. Era la hija de Victoria Guzmán. Era una jovencita montaraz y que apenas comenzaba a florecer. Aunque casi siempre estaba protegida por Victoria, Santiago abusaba físicamente de ella cuando la hallaba sola.

  • Purísima del Carmen: Personaje secundario y plano. Era la madre de los hermanos Vicario. Era una mujer “de aspecto manso y un tanto afligido”. Se consagró al servicio de su marido y a la buena crianza de sus hijas. Se ufanaba de que sus hijas serían esposas perfectas, “criadas para sufrir”. Era muy tradicionalista y supersticiosa. Cuando Ángela fue devuelta tras la boda, la golpeó con toda su furia por haber traído el oprobio.

  • Poncio Vicario: Personaje plano y secundario. Era el padre y señor de la familia Vicario. Era un orfebre de pobres, y la ardua labor de tallar oro acabó con su vista. Aunque su familia era muy pobre, él tenía una inquebrantable moral tradicionalista; exigió que su hija se casara bajo su techo. Durante la boda, la gente lo ignoró, pues su ceguera lo convertía en un estorbo para todos.

  • Maria Alejandrina Cervantes: Personaje secundario y plano. Era una prostituta del pueblo, y su casa era un negocio clandestino que albergaba a varias “mulatas de placer”. Era, según el narrador, muy elegante, tierna y servicial en la cama. “Arrasó con la virginidad de la generación [de Santiago]”. Santiago se había enamorado de ella a los quince años y después compartían un “afecto serio”; cuando él estaba ahí, ella no se acostaba con nadie más.

  • Clotilde Armenta: Personaje secundario y plano. Era la propietaria de la tienda al costado de la iglesia, la cual funcionaba como cantina en la tarde, donde los Vicario esperaron para matar a Santiago. Era una mujer algo asustadiza pero bien intencionada. Le pidió a mucha gente que le advirtiera a Santiago del plan de los Vicario, pero sus intentos fueron en vano.

  • Don Rogelio de la Flor: Personaje plano y secundario. Era el esposo de Clotilde Armenta. Él no le creyó a su esposa cuando ella le contó del complot. Cuando vio el asesinato, su impacto fue tan grande que entró en shock.

  • Cristo Bedoya: Personaje secundario y plano. Era un buen amigo de Santiago y del narrador y había “estado de parranda” con ellos, sin regresar hasta su casa hasta después de la madrugada. Acompañó a sus amigos a casa de Maria Alejandrina Cervantes después de acabada la celebración de la boda, siguieron cantando y bebiendo. Al día siguiente acompañó a Santiago a recibir al obispo, y se separaron cuando él fue a cambiarse. Cristo se enteró, con Clotilde Armenta, del plan contra su amigo e intentó encontrarlo para advertirle pero fracasó.

  • Padre Amador: Personaje plano y secundario. Era el párroco local. Se enteró de la tentativa de los Vicario a través de Clotilde, pero en el estruendo de la llegada del obispo, se le olvidó y no pudo hacer nada para evitar el crimen. Los Vicario llegaron a buscar asilo en su iglesia, confesándose culpables del asesinato. Al estar fuera del pueblo el doctor, fue el padre quien tuvo que encargarse de la autopsia de Santiago, pues tenía la carrera de medicina sin haberse graduado; es por eso que la autopsia no tuvo valor legal.

  • Coronel Lázaro Aponte: Personaje secundario y plano. Era el alcalde del pueblo, y cuando se enteró del plan de los gemelos, les quitó sus cuchillos. Pensó que eran “puras bravuconadas”, y en lugar de arrestarlos, los mandó “a dormir”. Era un hombre de “talante rechoncho”, muy lógico y pacífico, se burla inocentemente de las incoherencias de los demás. Creyendo haber puesto en su lugar a los Vicario, entró a jugar dominó a un club y se olvidó de encontrar a Santiago y protegerlo.

  • El Viudo Xius: Personaje secundario y plano. Era un anciano viudo a quién Bayardo le compró su magnífica residencia, con todo y amueblado, para vivir con Ángela. El hombre se rehusaba a venderla pero finalmente cedió, por una cantidad extraordinaria de dinero. Dos meses adelante murió, por la pena en su corazón.

  • Luisa Santiaga: Personaje secundario y plano. Era la madrina de Santiago Nasar, a quien le dieron su nombre, y pariente de Purísima del Carmen. Era madre del narrador, de Margot y de sus hermanos Jaime y Luis Enrique. Al encontrarse dividida por el conflicto entre los Vicario y Nasar, decidió “ponerse del lado del muerto”. Intentó desesperadamente ayudar a Santiago, pero llegó demasiado tarde.

  • Margot: Personaje secundario y plano. Era hermana del narrador, hija de Luisa Santiaga. Apreciaba mucho a Santiago y pensaba que era un joven muy bueno y apuesto; consideraba que Flora Miguel era muy afortunada. Acostumbraba a invitar a Santiago a comer a su casa, pero el día que lo mataron se limitó a pedirle a su madre que quitara su espacio en la mesa.

  • Flora Miguel: Personaje secundario y plano. Era la novia de Santiago, con quien estaba comprometida desde la adolescencia. Cuando supo de la desgracia de Ángela se enojó mucho. Pensó que forzarían a Santiago a casarse con Ángela, pero no que lo matarían. Le devolvió todas las cartas que él le había mandado en su juventud, deseándole la muerte. Cuando supo del destino de su prometido, dejó el pueblo y se dedicó a la prostitución.

  • Nahir Miguel: Personaje secundario y plano. Era el padre de Flora, y apreciaba mucho a Santiago. A pesar del enojo de su hija, le advirtió al joven del plano para asesinarlo y le ofreció tanto su hogar para refugio como su rifle para defenderse. Santiago rechazó ambas ofertas.

  • Juez Instructor: Personaje secundario y plano, que aparece al final de la obra. Era un hombre que apreciaba la literatura. Le molestaba en sobremanera que el asesinato hubiera tenido tan pocos fundamentos, pues nunca se supo si fue Santiago el verdadero culpable que acabó con la virginidad de Ángela.

secuencia narrativa:

La secuencia de esta novela es muy particular, pues se observan muchos fenómenos narrativos. Empezando por el final de Santiago Nasar, el narrador reconstruye los hechos basándose en la memoria de los demás personajes que entrevista cuando han pasado más de veinte años desde el asesinato. Se hace analepsis cuando describe eventos anteriores al asesinato, como el noviazgo de Ángela y Bayardo. Se dan prolepsis cuando se adelanta a los hechos que está narrando, contemplando el destino de la familia Vicario y Plácida Linero años después. Pero también Hay varios flashbacks de los personajes que dan sus testimonios del homicidio. Toda la historia es un anacoluto. Empieza en la muerte de Santiago, y a través de nuevos detalles, llega a recontar el evento completo, repasando el momento del que inicialmente había partido. Se concluye que el orden es completamente alineal.

Narrador:

En esta obra el narrador es un testigo, amigo del protagonista. No aparece su nombre, y su familia (integrada por Margot, Jaime y Luisa Santiaga entre otros) toma un papel secundario en el relato. Sin embargo, el narrador también se presta a las narraciones de otros personajes que dan sus propios detalles sobre cómo sucedió el asesinato. Éstas narraciones ajenas también son redactadas en primera persona.

Psicología del personaje:

En esta novela, el narrador usó la comprensión psicológica para dar a conocer a sus personajes. Tanto el mismo testigo que recoge las entrevistas como los personajes consultados dicen sus propias palabras o que veían en Santiago y lo que, en algunos casos, sentían por él. Cada testigo, a su manera, le atribuye tanto defectos como cualidades. Y es así como se va formando una idea de la verdadera personalidad de Santiago y los demás. La ventaja de esta forma de psicología de personajes es que siempre deja la realidad un poco escondida para quien lee. Esto se demuestra con el mismo problema principal: nunca queda claro si en verdad fue Santiago el que desfloró a Ángela, o si ella lo mencionó para proteger la identidad de otro hombre a quien talvez amaba. Las posibilidades se quedan abiertas.

Motivo Literario:

En primer lugar, hay una pequeña referencia a otra obra de Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad. Cuando describe al padre de Bayardo, índica que éste era un héroe de guerra, respetado por haber puesto en fuga al coronel Aureliano Buendía, uno de los protagonistas de Cien Años de Soledad. García Márquez suele tener ese detalle en sus obras; las relaciona entre sí a través de personajes o localidades recurrentes. En cuanto a objeto-motivo, a lo largo de la obra, el autor hace muchas alusiones a las puertas; tanto la Puerta Fatal de Santiago, como las puertas de los demás residentes del pueblo.

  • “Un mediodía de agosto (Ángela) sintió que alguien (Bayardo San Román) llegaba a la puerta”

  • “Santiago Nasar necesitaba apenas unos segundos para entrar cuando se cerró la puerta”

  • “Poncho Lanao [y su familia] no se habían enterado de lo que acababa de ocurrir a 20 pasos de su puerta.”

  • “Plácida Linero apareció en la puerta con el pocillo de café...”

Las puertas representan la entrada y salida de nuestra ideología. En el tema central se entiende que la gente en la novela está concentrada en su costumbre y ritual eternos. No pueden admitir ideas nuevas, como se demuestra cuando llega Bayardo, y tampoco pueden salir de sus ideas ya cementadas. Las puertas simbolizan ése encierro de la sociedad en sus propias ideas. Cuando Ángela abre la puerta años después, recibe a un Bayardo que ya la perdonó y se dispone a vivir con ella a pesar de su deshonra. Bayardo aceptó que los verdaderos sentimientos son los que deben guiar las acciones de los hombres, no los códigos de honor social; y así alcanza a ser feliz realmente. En la muerte de Santiago, la puerta cerrada evita que el se salve de pagar la venganza de los Vicario. El mismo hombre no es capaz de salvarse de la trampa que se tendió a sí misma la sociedad. El honor que tanto trasciende sobre la gente le apaga cualquier esperanza de perdón y misericordia. Bastante gente está consciente del complot que se da frente a sus propias puertas pero no hace esfuerzo alguno para detenerlo. Y cuando acaba asesinado el protagonista, la gente entra en pánico y a los mismos que defendían su honor “se les cierran las puertas” y se ven forzados a huir en oprobio. Este símbolo nos sugiere que el hombre debe abrir la puerta que conecta su mente con el mundo físico y real en que vive. Como persona, cada uno tiene derecho a equivocarse y a soñar con ser alguien diferente y mejor. El hombre no puede encerrarse en lo que la sociedad considera que es aceptable y honorable; si eso pasa, su vida no valdrá la pena. Tras la puerta cerrada sólo puede consolarse con el alivio de haber “obrado bien”. Oprimida dentro de la prisión de ritos sórdidos está nuestra verdadera naturaleza humana y noble. Está esperando a que se abra la puerta para liberarse en su totalidad para darnos felicidad.

Asunto literario:

El asunto de esta novela es histórico. Gabriel García Márquez se baso en un evento real ocurrido en Sucre, Colombia, el 22 de enero de 1951. Dos hermanos de la familia Salas asesinaron a Cayetano Gentile Chimento, pues el se había acostado con su hermana, Margarita Chica Salas, justo antes de que ella se casara con Miguel Reyes Palencia. Cuando Miguel descubrió que Margarita no era virgen, la regresó a la casa de su familia, ya cuando estaba muerto Reyes. García Márquez tomó la noticia y la convirtió en una novela psicológica-detectivesca, con elementos periodísticos y de alegoría moralista. Agregó una secuencia narrativa alineal muy singular para complicar el relato. Aunque no delimita la locación exacta, como lo haría una crónica periodística, sí recalca las horas con pronta exactitud (5:30, la hora en que Santiago despierta). Esto quizás lo hizo para marcar su tema central, la rutina que castiga las vidas del pueblo. Por último, García Márquez usó muchas referencias bíblicas para explicar la moralidad e inmoralidad que rodean la muerte de Santiago. Se dice que el protagonista es una representación de Jesucristo. Va vestido de blanco (símbolo de pureza e inocencia) el día de su muerte; y al asesinarlo lo clavan a una puerta de madera (paralela a la cruz), enfrente de todo el pueblo que lo observa (un sacrificio en público). Con esto, el autor buscó dejar alegorizado un mensaje de ética.

Bibliografía del autor, gabriel garcía márquez:

Nació el 6 de marzo de 1928 en Aracataca, Colombia. Vivió los primeros años de su vida con sus abuelos maternos, el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía y Tranquilina Iguarán Cotes. Por haber vivido retirado al comienzo de su padre, le fue difícil tratarlo con confianza en la adolescencia; "nunca me sentía seguro frente a él, no sabía cómo complacerlo. Él era de una seriedad que yo confundía con la incomprensión", dice García Márquez.

Después de terminar su secundaria, García Márquez comienza a escribir una novela que en un principio titula La casa. Por esta época lee a Kafka y a Joyce. En Santafé de Bogotá estudia derecho en la Universidad Nacional y escribe sus primeros cuentos.

Publica en "El Espectador" su primer cuento, La tercera resignación. Deja la carrera del derecho y se inicia en el periodismo.

En 1948, tras el asesinato del líder político liberal Jorge Eliécer Gaitán, se traslada a Cartagena e inicia su actividad periodística en el diario El Universal, que continúa en Barranquilla en El Heraldo. En esta última ciudad conforma el núcleo de escritores Grupo de Barranquilla. Publica Eva está dentro de su gato, Tubal-Caín forja una estrella, La otra costilla de la muerte en El Espectador.

En 1955 viaja a Ginebra como corresponsal de El Espectador. Se establece en Italia y recorre Alemania Oriental, Checoslovaquia y la Unión Soviética. Viaja a La Habana y en 1959 se instala en Colombia como corresponsal de Prensa Latina.

Entre 1959 y 1961, estuvo trabajando para la agencia cubana de noticias, La Prensa, en Colombia, en la Habana y en Nueva York.

Se exilia en 1979 en México, vive luego en Barcelona. Doctor Honoris Causa de la Universidad de Colombia en 1971. Fue en México, durante su exilio, donde empezó a escribir su obra maestra, la novela Cien Años de Soledad, en un estilo que demuestra la influencia del famoso escritor norteamericano, William Faulkner. La fabulosa novela relata la historia épica de la familia Buendía y sus generaciones en la comunidad ficticia de Macondo.

Cien Años de Soledad se ha convertido en una obra literaria clásica mundial y de la literatura moderna de Hispanoamérica. Se ha traducido a la mayor parte de los idiomas y lenguajes literarios, y a la vez se han vendido más copias de esta novela que la de cualquier otro autor latinoamericano contemporáneo.

Adscrito al realismo mágico y vinculado a las complejas realidades políticas y sociales del continente americano, Gabriel García Márquez universaliza personajes y lugares con una particular técnica literaria y un profundo conocimiento del hombre, logrado a través de un equilibrio entre lo real y lo onírico.

Funda la escuela de cine de Santiago de los Baños en Cuba, escribe diversos guiones para cine y televisión como Milagro en Roma (1987), en compañía de Lisandro Duque, y de la versión televisiva de María (1991), de Jorge Isaacs.

En Nueva York; en 1972, obtuvo el Premio Rómulo Gallegos por su obra La Cándida Eréndira y su abuela desalmada.

En 1981, el gobierno francés le concedió la condecoración "Legión de Honor" en el grado de Gran Comendador, y en 1982 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura y fue formalmente invitado por el gobierno colombiano a regresar a su país.

Su última novela es Memoria de mis putas tristes (2004)

EL FENÓMENO DEL "BOOM LATINOAMERICANO"

La literatura latinoamericana surge, estrictamente, con el advenimiento del modernismo de José Martí, Rubén Darío, José Asunción Silva, apartándose del cánon europeo.

El momento de mayor auge de la literatura latinoamericana surge mediante el denominado “Boom” a partir de 1940 y que se corresponde con la denominada literatura real-maravillosa.

Se conoce como Boom latinoamericano o como promoción del Realismo mágico a una serie de escritores de la segunda mitad del siglo XX, promocionados en Europa a partir del éxito que supuso la publicación de la novela "La Ciudad y los Perros" de Mario Vargas Llosa, la cual tuvo un papel histórico en la divulgación de autores latinoamericanos en el continente europeo.

 A mediados de la década de 1960, tras la publicación de una serie de novelas decisivas que impactaron (y continúan haciéndolo) en los países hispanohablantes, estalló un extraño fenómeno, posteriormente denominado "boom latinoamericano". Este hizo recaer la atención a escala mundial sobre la literatura hispanoamericana, ya que durante su desarrollo se había consolidado un nuevo estilo de narración. Este estilo apuntaba a mostrar de una forma directa y concisa, la realidad social de América latina. Otras "novedades" que presentaba este estilo eran: la ampliación de temas, indistintamente rurales o urbanos, la integración de lo real y lo fantástico, la renovación de las técnicas narrativas y la frecuente experimentación con el lenguaje. En el caso de Rayuela (1963), del argentino Julio Cortázar, se aplicaron en forma notable las técnicas de la vanguardia literaria, al proponerse diversas formas de lectura de la novela. El brillante estilo de Cortázar y su maestría en la dislocación de situaciones familiares, así como la introducción de distorsiones espaciales y temporales, pudieron expresarse enteramente en sus tan populares relatos. Otro escritor argentino de muy alto nivel fue Ernesto Sábato quien escribiendo El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961) y Abbadón el exterminador (1974), afirmó en sus novelas, de gran complejidad intelectual, la infelicidad del hombre en la sociedad contemporánea.

            Sus temas constantes son la fusión de lo real, lo ideal y lo fantástico, urgencia de crear una literatura distinta, ajuste de su producción al avance de las comunicaciones, solución de problemas morales, psicológicos y sociales

            El boom latinoamericano se desarrolló y se desarrolla en diferentes fases. Entre los más destacados autores de la primera,  figuran los argentinos Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Ernesto Sábato, Manuel Mujica Láinez, Manuel Puig y Adolfo Bioy Casares; los colombianos Gabriel García Márquez y Álvaro Mutis, los mexicanos Octavio Paz, Juan Rulfo y Carlos Fuentes; los cubanos Alejo Carpentier, José Lezama Lima y Guillermo Cabrera Infante; los peruanos Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique y José María Arguedas; los uruguayos Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti; los chilenos José Donoso y Jorge Edwards; el paraguayo Augusto Roa Bastos; el guatemalteco Miguel Ángel Asturias y el venezolano Arturo Úslar Pietri.

            En una segunda fase el boom prosigue con escritores como los chilenos Roberto Bolaño e Isabel Allende, el argentino César Aira, el colombiano Fernando Vallejo, el cubano Reinaldo Arenas, el mexicano Jorge Volpi, el peruano Jaime Bayly y otros como Laura Esquivel, Rodrigo Fresán, Ángeles Mastretta, Luis Sepúlveda, Gioconda Belli, Cristina Peri Rossi, etc.

Conclusiones:

  • La obra tiene una estructura única. El orden narrativo está totalmente invertido, y se basa en la memoria subjetiva de varios personajes para dar a conocer un suceso. La inexactitud va dejando rienda suelta a la incertidumbre cuando se analiza la verdadera culpabilidad de Santiago. Hay miles de interpretaciones posibles, miles de verdades propias, pero la única, certera respuesta no será conocida jamás.

  • En cuanto al tema, la obra gira alrededor de la costumbre rutinaria de la sociedad humana. Esta costumbre nace cuando se establecen “reglas morales” para dictaminar “lo que es correcto”. Estas reglas llegan a tomar tanto control que omiten la verdadera voluntad del ser humano y lo exponen a vivir prisionero de sí mismo. A la larga, este aprisionamiento ahoga el progreso de la sociedad, y la lleva a su destrucción. El bien que buscaban proteger las normas de la tradición desaparece y carga con la sangre de los inocentes. Se ve en el Evangelio, con la muerte de Cristo por los judíos, y vuelve a reflejarse en esta historia al morir Santiago Nasar en manos de los “honorables” Vicario. Los inocentes son victimas de una costumbre trastornada.

  • Las puertas tienen un simbolismo crucial. Según el autor, las puertas representan la división que separa la voluntad del hombre con su papel en la sociedad que lo rodea, sus costumbres y reglas preestablecidas. En la novela, el honor propio es un tesoro que el hombre idealiza. Por defender ese ideal, acaba por quebrantar su propio código moral con un pecado mayor; asesina a un semejante. Esto pasa porque los humanos se encierran en hacer lo que los demás piensan que es lo justo y correcto. Cierran la puerta a la compasión, la razón, los sueños... en fin, apartan todo lo que los hace humanos. La puerta de la mente del hombre debe abrirse y dejarlo liberarse, ver el mundo real y adaptarse a él. El hombre llega a su verdadera existencia cuando cree realmente en lo que hace, y obra con honestidad y humanidad.

  • El relato tiene la exactitud detallista de una crónica periodística y está inspirada en un hecho real; pero la inclusión de elementos “mágicos” enriquece el valor literario con simbolismos. Se revela lo supernatural entre un hecho corriente.

Comentario personal:

Esta novela me pareció excelente. Yo ya admiraba a García Márquez, y siento que se merece justamente el premio Nobel. La estructura narrativa es muy interesante. Yo me iba estresando por el protagonista mientras leía. La temática tiene muchas interpretaciones, y me costó encontrar la mía. Me ayudó mucho leer acerca del contexto de la obra y el evento que la inspiró. Es una obra muy original y, como siempre sucede con éste autor, revela la verdadera condición de los pueblos latinoamericanos, y su subdesarrollo inducido por la tradición sórdida con que se castigan. Fue muy identificable la tendencia de Márquez de usar lenguaje rebuscado al narrar y lenguaje coloquial y vulgar para sus personajes. También se relució su detallismo hasta lo más minucioso. Ambas características anteriores le dan un realismo impresionante a la obra. En la novela también se evidencia un problema latente en Latinoamérica: el machismo. Ya es una costumbre bien masticada que nunca se discute. A mí, personalmente, me disgusta pensar que las mujeres deben ser sometidas a la autoridad de los hombres. La sociedad deja que los hombres hagan lo que quieren y forniquen por doquier, pero las damas deben ser palomas blancas y tiernas. No hay igualdad en los derechos, y ésta es una condición que debemos cambiar urgentemente, si es que queremos salir adelante. Me gustaría agregar que, en cuanto a la historia, creo que Santiago no merecía morir, pues él no era el verdadero culpable de la virginidad pérdida de Ángela. Por más que ella insistía que él era “su autor”, él no parecía que se hubiera interesado en ella nunca. La alegoría del traje blanco confirma la verdad de la inocencia de Santiago. Todo acabó en la muerte de un inocente por el honor de una familia.

bibliografía:

  • Autor Desconocido “Gabriel García Márquez”. Books of the World. Actualizada 21/02/08.

Patrocinado por Iberlibro http://www.booksfactory.com/writers/garciamarquez_es.htm Consultada 21/02/08

  • Fernández, Berta. “El Fenómeno del Boom Latinoamericano”. Proyecto Aula: Literatura. Actualizada 16/10/06. http://lenguayliteratura.org Consultada 18/02/08

  • García Márquez, Gabriel. Crónica de una Muerte Anunciada. Bogotá. Colombia:

Editorial La Oveja Negra. 1981