Crónica de una muerte anunciada. Gabriel García Márquez

Literatura hispanoamericana contemporánea. Escritores hispanoamericanos. Realismo mágico. Argumento. Personajes. Autor

  • Enviado por: Laura
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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CASTELLANO

Gabriel García Márquez

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ÍNDICE

Argumento………………………………………………………………………pág. 3

Personajes……………………………………………………………………….pág. 6

Vocabulario……………………………………………………………………..pág. 8

Autor…………………………………………………………………………….pág. 9

Época del autor…………………………………………………………………pág. 10

Opinión personal………………………………………………………………..pág. 11

ARGUMENTO

CAPÍTULO 1:

Santiago Nasar era un joven como cualquier otro, de origen musulmán y al que le gustaban las armas y la caza. Su madre, Plácida Linero, posee la capacidad de interpretar los sueños, siempre que se lo cuenten en ayunas. La última noche de su vida, Santiago se acostó a las 5.30 de la mañana, después de una lujosa despedida de soltero. Se acostó vestido, y se levantó una hora después, ya que ese día el barco del obispo pasaba por la ciudad y quería saludarle. Cuando se levantó le contó a su madre un raro sueño de árboles, pero ella no supo el significado triste que guardaba. Bajó a la tienda de Clotilde Armenta a tomar un café con aspirinas. Cuando salió fue al puerto, para ver si el obispo bajaba del barco (aunque nunca bajaba) y poder saludarle. En la puerta de la tienda estaban los asesinos, Pedro y Pablo Vicario. Pero no pasó nada, ya que esperaron a que pasara el obispo. El obispo pasó, y no se bajó. Santiago se quedó especialmente defraudado, ya que él ayudó mucho para decorar la ciudad ante la venida del obispo. Después de ese chasco, Margot, la hermana del narrador invitó a Santiago a desayunar, comprometiéndole en un cuarto de hora. La hermana de los hermanos Vicario, Ángela, que era la mujer que se casó y cuya boda produjo tanto alboroto en el pueblo, fue devuelta por el marido, ya que no era virgen. La madre del narrador, madrina de Santiago, fue a buscar a Santiago para evitar la tragedia, pero llegó tarde, ya habían matado a Santiago.

CAPÍTULO 2:

Los gemelos Vicario eran hermanos de Ángela, que se casó el día anterior con Bayardo San Román. Este hombre llegó en un barco lleno de lujos. Todos decían que era un hombre encantador, y muy guapo. Enseguida le rodearon de mitos. Después, el pueblo entero supo que Bayardo se quería casar con Ángela Vicario. La intentó conquistar con algún mérito de tipo económico, ya que Bayardo tenía mucho dinero. Cuando Bayardo pidió la mano de Ángela a sus padres, estuvieron de acuerdo, pero pidieron que Bayardo acreditara su identidad. Lo hizo, y trajo a su familia. La madre, el padre y las dos hermanas llegaron en un Ford T. La madre era una mulata grande; las hermanas ya estaban maduras. El padre era un general, el general Petronio San Román, gloria militar del siglo anterior y jefe conservador. Ya estaba todo resuelto, pero quedaba el problema más grande: Ángela no se quería casar. La convenció su madre con una frase rotunda y que rompía todos los esquemas: “También el amor se aprende”. Antes de la boda, Bayardo compró, después de muchos diálogos y de 10.000 pesos (al contado) la casa más bonita del pueblo: la casa del viudo de Xius. La boda fue un acontecimiento con un montón de regalos, pero sin la bendición del obispo. La fiesta se realizó en el cuchitril donde vivía la familia Vicario. Vaciaron la pocilga y Bayardo se encargó de alquilar una cerca para comer todos juntos. En esa noche, Bayardo y Santiago Nasar se hicieron muy amigos, incluso Santiago le calculó los costes aproximados de la boda a Bayardo. Había algo en la mente de Ángela que se supo mucho después: no era virgen. Eso era una ofensa muy grande para el novio, si se enteraba. La virginidad la había perdido con Santiago Nasar. Por eso sucedieron los hechos. Por la noche se presentó Bayardo con Ángela a casa de Pura Vicario y la dijo: “Gracias por todo, madre[…]Usted es una santa” . Cuando Bayardo se fue, Pura Vicario dio una fuerte, pero silenciosa paliza a Ángela Vicario. Por la mañana, cuando llegaron los hermanos Vicario, Ángela les dijo quién la hizo perder la virginidad, y así deshonrar a la familia: Santiago Nasar.

CAPÍTULO 3:

En el juicio se dijo que los hermanos Vicario mataron a Santiago Nasar como acto de defensa del honor. Los hermanos no se arrepintieron. El día del asesinato, después de que Santiago hubiera muerto, fueron perseguidos por una manada de musulmanes hasta que llegaron a la Casa Cural, donde estaba el padre Antón. Allí capitularon y dejaron las armas, pero dijeron que siempre serían inocentes, ante Dios y ante los hombres. En la cárcel dijeron que fueron presos modélicos, pero que nunca se arrepintieron. Durante el juicio, unos años después, casi todos los detalles de la muerte fueron aclarados, incluso se reconstruyeron los últimos pasos de Santiago Nasar y de sus asesinos: cuando Ángela dijo a sus hermanos el nombre, éstos salieron de casa y se fueron a la pocilga a por unos cuchillos de matar cerdos. Después acudieron a la casquería de un amigo suyo, donde afilaron los cuchillos. Fueron a la tienda de Clotilde Armenta, donde se bebieron unas botellas de aguardiente de caña. Allí fueron Leandro Pornoy (agente de la ley) y Lázaro Aponte (coronel), quién quitó los cuchillos a los hermanos. Ya todo el pueblo sabía que Ángela Vicario había sido devuelta, pero nadie sabía el porqué. Los hermanos Vicario, antes de ir a por otros cuchillos, divulgaron por todo el pueblo que iban a matar a Santiago Nasar. Los hermanos Vicario eran gemelos, y Pedro fue al servicio militar, en beneficio de Pablo, que se quedó para cuidar la familia. Pedro decidió en un principio matar a Santiago, pero Pablo cargó después con la responsabilidad del asesinato, tal vez porque era mayor que su hermano (6 minutos, para ser exactos) y porque su hermano tenía problemas de orina, y se le quitaban las ganas de matar a nadie. Yendo a casa de Plácida Linero, donde vivía Santiago, se detuvieron en casa de Prudencia Cotes (novia de Pablo), a tomar café. Al ver que todavía no había café dijeron que tenían prisa, a lo que la madre de Prudencia contestó: “Me lo imagino, hijos[…]el honor no espera”. Pero esperaron. La propia Prudencia Cotes dijo que no se hubiera casado con Pablo si no hubieran matado a Santiago. Volvieron a casa de Clotilde Armenta, quién les dio gordolobo de vaporino. Ellos la pidieron los utensilios de afeitar de su marido, y se afeitaron cada uno a su modo. Después, el narrador habla de que estuvo con María Alejandrina Cervantes, una especie de prostituta que enseñó muchas cosas (sobre amor, sexo y mujeres) a la generación de Santiago y del narrador. Además, arrasó con la virginidad de esa misma generación, y curiosamente enamoró a Santiago Nasar hasta que su padre se encargó de que se olvidara de ella. Clotilde Armenta le dijo al párroco que avisara a Plácida Linero, pero éste no se acordó. Cuando el narrador volvió a casa, se encontró a su hermano dormido en el inodoro. Su hermana Margot le llevó a la habitación y todo pasó normal hasta que la hermana monja del narrador entró en casa y dijo que Santiago Nasar había muerto.

CAPÍTULO 4:

Carmen Amador, el cura del pueblo, se encargó de realizar la autopsia de Santiago Nasar, por orden del alcalde y porque faltaba el médico. El alcalde decidió que le hicieran la autopsia porque no podían mantenerlo en ninguna cámara frigorífica y porque le salían manchas y líquidos raros de las heridas. Además, los perros que había en la casa de Plácida Flor querían comerse las tripas del difunto. En la autopsia, que carecía de valor legal, se detectaron más de 20 cuchilladas, además de una medalla digerida por Santiago de niño. También detectaron que tenía un porvenir brillante, pero que se moriría joven. Cuando devolvieron el cuerpo, no les devolvieron a Santiago, sino los restos de Santiago. El narrador intentó olvidarse de la tragedia visitando a María Alejandrina Cervantes, pero ella no pudo: “No puedo […] hueles a él”. Los hermanos Vicario no podían olvidarse de lo que habían hecho, y en el calabozo estuvieron varios días sin dormir. El peso moral hizo que Pedro sintiera un cansancio crónico que impidió su sueño durante varios meses. Pablo vomitó todo lo que comió aquel día, y también todo lo que bebió toda la semana anterior. Cuando fueron a visitar a los árabes, para disuadirles de posibles actos vengativos, los árabes dijeron que la persecución de los hermanos Vicario después de la muerte de Santiago era sentimiento de impotencia, y que no iban a hacer ninguna venganza. Aún más, la matriarca de los árabes dio un ungüento al coronel Aponte para ayudar a los hermanos. Les ayudó de tal forma que Pablo dejó de vomitar y Pedro durmió placidamente. La familia completa se fue del pueblo, de día y dando la cara. Los hermanos no se confesaron, afirmando que no tenían nada de lo que confesarse. Se instalaron en un pueblo que estaba a un día de camino de su ciudad original. Pablo se convirtió en un orfebre bastante bueno, y Pedro volvió al ejército. Un día se metieron en un campo de guerrillas y nunca más salieron. Dijeron que la víctima fue Bayardo San Román. Cuando fueron, le encontraron borracho perdido, y cuando se recuperó el alcalde llamó a su padre, y se lo llevaron. La casa de Xius se fue quedando poco a poco sin cosas, que se llevaba la gente del pueblo. 23 años después, Ángela Vicario contó lo que pasó su noche de bodas. Dijo que nunca se olvidaba de Bayardo. Un día le vio en un hotel y se puso a escribirle cartas. Llegó a escribirle más de 2000 cartas. Un día le escribió una carta donde explicaba todos sus ardientes deseos. Días después apareció Bayardo, desgastado por los años pero con ganas de empezar de nuevo.

CAPÍTULO 5:

La muerte de Santiago Nasar trastocó la rutina del pueblo. Durante muchos años, el pueblo estuvo hablando del suceso, pero con muchas dudas existenciales sobre el crimen. La novia de Santiago Nasar se fue con un militar y terminó de prostituta; el marido de Clotilde Armenta, que tenía una buena salud, murió de un infarto al ver a Santiago Nasar muerto al lado de su tienda; y la madre de Santiago cerró la puerta por donde entró por última vez su hijo. El juez que llegó a investigar el suceso estaba recién salido de la facultad. El narrador buscó y encontró 322 folios sobre la causa, de 500 folios existentes. Algunas notas marginales que había escritas se escribieron con tinta roja de color sangre. En el juicio nunca se supo si Santiago Nasar fue el auténtico autor del agravio. Siquiera las amigas de Ángela lo sabían. El día de la muerte mucha gente le vio, y la mayoría se alegró. Pero otra gente se sintió defraudada, por odio o por simples ideas racistas infundadas. Cristo Bedoya (amigo y cirujano), cuando se enteró de que iban a matar a Santiago, fue a su casa a buscarle. Cuando se dio cuenta de que no estaba en su casa, cogió la pistola de Santiago (que estaba descargada) y fue a buscarle e intentar defenderle. Durante el camino, le dijeron los hermanos Vicario que le dijeran a Santiago que le iban a matar. Clotilde Armenta dijo que él era el único que iba a poder salvar a Santiago. Fue al club social, y le dijo al alcalde que los hermanos Vicario estaban esperando con cuchillos a Santiago Nasar. Fue otra vez a casa de Santiago, pero la interrumpió una señora que le pidió ayuda para su padre. Estuvo con ella 7 minutos, tiempo suficiente para llegar tarde. Le preguntó a Luisa Santiaga qué pasó con Santiago Nasar y ésta respondió que ya estaba muerto. ­Antes de morir pasó por casa de Flora Miguel, su novia, cuya boda sería en Navidad. Ese día Flora, que ya sabía que Santiago había perdido la virginidad con Ángela, se enfadó con Santiago y le dio todas las cartas que Santiago la envió. El padre de Flora dijo a Santiago que los hermanos Vicario le buscaban para matarlo. Santiago se fue a la calle, para enfrentarse a ellos. En ese momento, Victoria Guzmán le dijo a Plácida Linero que iban a matar a Santiago Nasar. Entonces, Santiago se puso enfrente de los hermanos Vicario y se pusieron a darle cuchilladas, y más cuchilladas… Cuando acabaron, Santiago se fue andando, con las tripas en las manos, entró en la casa de Poncho Lanao y le dijo a su tía Wene que le habían matado. Antes de morir, se tropezó y al levantarse se limpió el polvo de sus tripas. Después entró en su casa y se cayó en la puerta de entrada a la cocina, donde murió.

PERSONAJES

(PRINCIPALES):

SANTIAGO NASAR:

Hombre de 21 años que abandonó los estudios de secundaria porque su padre falleció y tenía que ser el padre de familia y dirigir el Divino Rostro, una hacienda que su padre le dejó en herencia. Era bastante soñador, alegre, pacífico de corazón fácil, una persona con la que se podía hablar, bello, formal y creyente. Tenía un cierto talento, casi mágico, para los disfraces.

BAYARDO SAN ROMÁN:

Hombre que andaba por los 30 años. Bien vestido, galán con las mujeres, persona con la que se puede hablar, culto. Era ingeniero de trenes. Sabía mandar mensajes por código morse y era buen nadador. Por lo que parecía, con dinero y le gustaban mucho las fiestas ruidosas y largas, de buen beber y enemigo de los juegos de manos. Es honrado y de buen corazón.

ÁNGELA VICARIO:

Era la menor de una familia, no es creyente, muy recatada respecto a los hombres, sabía lo que hacía en cada caso. Maduró después de lo que le pasó y se volvió ingeniosa. Aunque nadie le pudo sacar nada de lo que pasó aquella noche ni que pasó con Santiago. La versión más corriente, era que Ángela estaba protegiendo a alguien a quien amaba de verdad. Muy indecisa a la hora de tomar decisiones por si misma ya que sus padres le impusieron su novio. Tenía un aire desamparado.

(SECUNDARIOS):

1. Plácida Linero: Madre de Santiago.

2. Ibrahim Nasar: Padre de Santiago.

3. Victoria Guzmán: Cocinera de la familia de Plácida.

4. Divina Flor: Hija de Victoria y Ibrahim Nasar.

5. El Obispo.

6. Juez Instructor.

7. Clotilde Armenta: Dueña de la tienda de leche.

8. Los gemelos Pedro y Pablo Vicario: Hermanos de Ángela Vicario.

9. Margot: Hermana de Cristo Bedoya.

10. Jaime: Hermano de Margot y Cristo Bedoya.

11. Luisa Santiaga: Madre de Jaime, Margot y Cristo y fue madrina del bautizo de Santiago.

12. Padre Carmen Amador: Cura.

13. Cristo Bedoya: Amigo de Santiago Nasar.

14. Don Lázaro Aponte: Coronel de la academia y alcalde municipal.

15. Flora Miguel: Novia de Santiago Nasar.

16. Magdalena Oliva: Vecina del pueblo.

17. Poncio Vicario: Padre de Ángela Vicario.

18. Purísima del Carmen: Madre de Poncio Vicario y abuela de Ángela Vicario.

19. Mercedes: Vecina del pueblo.

20. Pura Vicario: Madre de Ángela Vicario y esposa de Poncio Vicario

21. María Alejandrina Cervantes: Vecina del pueblo.

22. Mercedes Barcha: Vecina del pueblo.

23. Luis Enrique: Hermano del narrador.

24. Doctor Dionisio Iguarán: Doctor.

25. General Petronio San Román: Padre de Bayardo San Román.

26. Alberta Simonds: Madre de Bayardo San Román.

27. Faustino Santos: Carnicero.

28. Leonardo Pornoy: Agente de policía.

29. Rogelio de la flor: Marido de Clotilde Armenta.

30. Hortensia Baute: Vecina de pueblo.

31. Prudencia Cotes: Novia de Pablo Vicario.

32. Suseme Abdala: Matriarca de la comunidad de Árabes asentados en el pueblo.

33. La monja: Hermana de Margot.

34. Gabriel García Márquez: (El narrador) Primo de Ángel y de Ángela Vicario.

35. Meme Loiza.

36. Aura Villeros: Comadrona del pueblo.

37. Polo Carrillo: Dueño de la planta eléctrica.

38. Fausta López: Mujer de Polo Carrillo.

29. Indalecio Pardo: Vecino.

40. Escolástica Cisnero.

41. Sara Noriega: Dueña de la tienda de zapatos.

42. Celeste Dangond: Vecino.

43. Yamil Shaium: Árabe.

44. Próspera Arango.

45. Nahir Miguel: Padre de Flora Miguel, novia de Santiago Nasar.

46. Mercedes: Vecina del pueblo (Manaure).

47. Poncho Lanao: Vecino de Santiago Nasar, vive en la casa de al lado.

48. Argémida Lanao: Mujer de Poncho Lanao.

49. Wenefrida Márquez: Tía de Gabriel García Márquez, vive al lado de Santiago Nasar.

VOCABULARIO

Aducir: Presentar, alegar pruebas, razones.

Alharaca: Demostración excesiva, por ligero motivo, de la vehemencia de algún sentimiento.

Cardamina: Mastuerzo (Hombre torpe y majadero).

Enjuntos: Delgado.

Escapulario: Distintivo de algunas órdenes religiosas que consiste en una tira de tela que cuelga sobre el pecho y la espalda.

Estirpe: Raíz y tronco de una familia o linaje.

Huacales: Guacal (Árbol que produce un fruto redondo del cual de hacen vasijas).

Irrisorio: Que mueve o provoca a risa y burla.

Muladar: Lugar donde se echa el estiércol o basura.

Mustia: Melancólico, triste.

Pleitos: Discusión y resolución en juicio de una diferencia entre partes y, en general, proceso o cuerpo de autos sobre cualquier causa. Batalla que se determina por las armas.

AUTOR

Gabriel García Márquez nace en Aracataca (Colombia) en 1928. Estudia Derecho y ejerce de periodista durante algunos años en México, Francia y España.

Tras escribir varios cuentos, incluidos posteriormente en Ojos de perro azul, publica su primera novela La hojarasca (1955), a la que siguen El coronel no tiene quien le escriba (1962) y La mala hora (1962); novelas en las que se nos ofrece ya una clara visión de lo que es el mundo mítico del escritor.

Con Cien años de soledad publicada en 1967 se consagra definitivamente como uno de los grandes maestros de la narrativa contemporánea y de las letras universales.

A partir de entonces publica los relatos de La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977) y las novelas, El otoño del patriarca (1974) y Crónica de una muerte anunciada (1981).

En 1982 recibe el Premio Nobel de Literatura, y a finales de 1985 aparece El amor en los tiempos del cólera.

A principios de 1989 se publica El general en su laberinto, su última novela.

ÉPOCA DEL AUTOR

Crónica de una muerte anunciada, séptima novela de Gabriel García Márquez, se publicó en 1981. Se trata acaso de su obra más <<realista>>, pues se basa en un hecho histórico acontecido en la tierra natal del escritor, que tuvo conocimiento del mismo durante su infancia. Sin embargo, en García Márquez, la dialéctica entre mito y realidad ofrece caracteres tan peculiares como sorprendentes, pues el primero surge siempre de la segunda, de manera absolutamente natural, mientras que esa misma realidad - como sucede en este caso - está siempre potenciadapor el conjunto de una prosa tan cargada de fascinación que la eleva hasta las fronteras de la leyenda.

Cuando empieza la novela, Santiago Nasar ya está muerto, pues ya se sabe que los hermanos Vicario le van a matar - de hecho ya le han matado - para vengar el honor ultrajado de su hermana Ángela, pero el relato termina precisamente en el momento en el que Santiago Nasar muere. El tiempo cíclico, tan utilizado por García Márquez en sus obras, reaparece aquí minuciosamente descompuesto en cada uno de sus momentos, reconstruido prolija y exactamente por el narrador, que va dando cuenta de lo que sucedió mucho tiempo atrás, que no tiene miedo de reproducir testimonios, diálogos y sucesos de los personajes que fueron los principales testigos, que avanza y retrocede en su relato y hasta llega mucho tiempo después para contar el destino de los supervivientes. La acción es, a un tiempo, colectiva y personal, clara y ambigua, y se cumple en ella el <<tour de force>> de atrapar al lector desde el principio de una trama cuyo desenlace - sin embargo - ya conoce. La realidad se convierte en rito, el amor desemboca en tragedia, y los hombres y mujeres pasan a ocupar su lugar en la panoplia de la leyenda.

OPINIÓN PERSONAL

El libro me ha gustado a medias. No me ha gustado que al principio ya se acaba sabiendo como acaba el libro, y yo prefiero los libros en los que se van descubriendo las cosas al final. Me ha gustado que almenos este libro era más fácil de leer que “El Lazarillo de Tormes”. Y por todo lo demás ha estado bien.

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Crónica de una muerte anunciada. Gabriel García Márquez