Crisis económica

Economía. Grecia. Irlanda. Portugal. Causas. Medidas adoptadas. Rescates

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GRECIA, IRLANDA, PORTUGAL Y UN FACTOR COMÚN: LA CRISIS

ÍNDICE

  • INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………....3

  • LA CRISIS EN GRECIA……………………………………………………………………………….4

  • CAUSAS DE LA CRISI EN GRECIA…………………………………………………….4

  • 2.2. MEDIDAS ADOPTADAS POR EL GOBIERNO AUTÓCTONO……………………6

    2.3. MEDIDAS DE RESCATE DE LA UNIÓN EUROPEA………………………………….6

    2.4. REPERCUSIONES SOCIALES DEBIDO A LAS REFORMAS……………………….7

    3. LA CRISIS EN IRLANDA……………………………………………………………………………….8

    3.1. CAUSAS DE LA DESACELERACIÓN………………………………………………………..8

    3.2. MEDIDAS ADOPTADAS POR EL GOBIERNO AUTÓCTONO……………………….9

    3.3. REPERCUSIONES SOCIALES………………………………………………………………10

    3.4. MEDIDAS DE RESCATE DE LA UE……………………………………………………….11

    4. LA CRISIS EN PORTUGAL…………………………………………………………………………..12

    4.1. MOMENTO ECONÓMICO DEL PAÍS ANTES DE LA CRISIS………………………12

    4.2. MOMENTO ECONÓMICO ACTUAL……………………………………………………….13

    4.3. MEDIDAS DEL GOBIERNO PARA EVITAR EL RESCATE………………………….14

    4.4. MOTIVOS DE LA NECESIDAD DE UN RESCATE PARA PORTUGAL………15

    5. CONCLUSIÓN……………………………………………………………………………………………17

    6. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………………………….19

    1. INTRODUCCIÓN

    Hoy día, todos somos conscientes de la delicada situación financiera por la que atraviesan los mercados a nivel mundial. En este trabajo, trataremos casos puntuales que están ocurriendo en la Unión Europea (UE desde ahora en adelante), como son los casos de los rescates a Grecia e Irlanda y a partir de ahí, dar una opinión de quién será el siguiente en sumarse a la lista de naciones rescatadas, si es que realmente la habrá.

    No obstante, para entender mejor el problema sería bueno dar un salto de tiempo y lugar para remontarnos al origen de esta crisis, en concreto a la década de los 90 y principios del presente milenio. Más concretamente, podemos dirigir la mirada a los Estados Unidos de América (a partir de ahora EE UU).

    Las causas del estallido en EE UU son varias, aunque podríamos ver como la más importante las medidas que adoptó el gobierno en 1995, donde se promovieron las hipotecas con un alto riesgo (las conocidas como hipotecas subprime), con el fin de obtener un aumento en el número de propietarios de casas entre los sectores de la sociedad con menos recursos.

    En 2005 se alcanzó el máximo nivel en cuanto a la concesión de este tipo de hipotecas, coincidiendo con la mayor tasa de crecimiento en el valor de las viviendas. Este tipo de préstamo hipotecario se aprobaba prácticamente sin seguimiento sobre los antecedentes financieros del individuo y con tipos de interés muy bajos durante los primeros años del crédito (por debajo de los del mercado e incluso con un año en el que sólo se pagaban los intereses).

    Esto llevó a que la proporción de familias dueñas de su casa pasara de 64% en el año 1994 a un 70% en el 2004. A esto debemos añadirle el hecho que inversionistas privados y firmas financieras compraron una enorme cantidad de emisiones de activos, respaldados por estas hipotecas y con el supuesto de que el valor de las casas no caería. Todo esto, permitió a las instituciones bancarias colocar estos activos fuera de sus balances contables, y por lo tanto, sin la necesidad de tener una reserva de capital con el fin de contrarrestar posibles pérdidas.

    Pero como todos sabemos todo lo que sube, tarde o temprano, bajará y efectivamente al final la burbuja inmobiliaria estalló, con lo que el valor de las viviendas bajó en picado y el consumidor medio perdió un 33% de su capital, mientras que por otro lado, se mantuvo con la misma deuda, es decir, se encontró sobreendeudado.

    Como ya planteó en su época John Maynard Keynes, se produjo la paradoja del ahorro, ya que al entrar la economía en recesión, aumentando el desempleo y la incertidumbre, el consumidor intentaba bajar su deuda antes de poder volver a gastar. Para ello, comenzó a gastar menos para poder ahorrar, pero esto lo hizo en un momento macroeconómico poco propicio como el de hoy día, y este ahorro puede llegar a incrementar el problema.

    Todo esto fue generando en la economía estadounidense lo que se conoce como activos tóxicos, es decir, dinero con el que cuentan, pero aún no ingresaron. En ese momento, a demás de otras medidas que adoptó el gobierno de EE UU para aliviar el problema del sector, consiguieron colocar estos activos tóxicos a bancos e inversores europeos, con lo cual conseguían aliviar algo su deuda.

    El resto de lo que ocurrió y sigue ocurriendo en Europa ya lo conocemos debido a la gran cantidad de veces que oímos y podemos leer sobre las medidas que adopta el Banco Central Europeo (BCE en adelante) y demás instituciones gubernamentales. En este trabajo se intentará un acercamiento a algunas de estas medidas y sus consecuencias, así como hacernos eco de las repercusiones sociales originadas.

    2. LA CRISI EN GRECIA

    2.1. CAUSAS DE LA CRISI EN GRECIA

    Durante los últimos años, Grecia ha estado realizando inversiones más allá de su capacidad adquisitiva (los Juegos Olímpicos de Atenas del verano del 2004 son un claro ejemplo) y gastando más capital del que disponía. Para ello el gobierno griego solicitó préstamos, lo que no hacía más que aumentar un ya elevando déficit.

    En el mes de octubre de 2009, un nuevo gobierno sube al poder. La sorpresa es que las cuentas habían sido falseadas a la baja, pasando el déficit público del 3,7% hasta el 12,7% . Los bancos empezaron a verlo como un país incapaz de controlar su presupuesto, y se preocuparon por que tal vez no podría pagar sus deudas.

    Para reducir ese riesgo, los bancos endurecieron sus políticas de préstamo a Grecia, lo cual empeoró su situación pues ya no podía acceder a nuevos recursos. Además, varias agencias rebajaron la calidad de la deuda griega; es decir, el valor de lo que podría pagar ya no era alto, con lo cual el valor del euro disminuyó.

    Se generaron mayores gastos que ingresos. En Grecia la tasa de evasión del pago de impuestos es alta, como consecuencia, existe una menor recaudación por parte del estado, lo que se traduce en unos ingresos inferiores.

    Grecia, con el objetivo de ingresar a la Unión Europea recurrió al engaño, manipuló las cuentas. Para ello, desde el gobierno mostraban un déficit público por debajo del 3%  (que justamente es el porcentaje que la UE requiere a sus miembros, el llamado Pacto de estabilidad) y una emisión de deuda no mayor al 60% del PIB, cuando en realidad tenía un déficit público del 13.6% y una deuda pública que oscilaba entre el 115% y el 120% del PIB.

    Como el estado heleno daba la confianza de ser un país sólido, en sus préstamos obtuvieron tasas de interés inferiores a las que le correspondían realmente, con la consecuencia que el estado y el sector privado helénico aumentaron sus niveles de endeudamiento, y los intereses a corto plazo se vencieron, pero Grecia al no contar con el respaldo suficiente para cubrir su deuda, simplemente no pudo pagar.

    Las finanzas públicas se encuentran actualmente en un estado muy precario, con lo que inversionistas privados y otros países interesados en invertir tienen una gran desconfianza en que su capital prestado les sea devuelto, con lo que los préstamos que finalmente les conceden son con un interés mayor, ya que el riesgo de impago es mayor.

    2.2. MEDIDAS ADOPTADAS POR EL GOBIERNO AUTÓCTONO

    En situaciones equivalentes la devaluación de la moneda ayuda a ganar competitividad exterior y a revitalizar la economía. Ahora Grecia no cuenta con ese arma, ya que forma parte de la UE, su moneda es el Euro y no puede ser devaluada como consecuencia de la irresponsabilidad de un país. No obstante, pertenecer al euro garantiza a los bancos las líneas de financiación del BCE, lo que disminuye los riesgos de una crisis financiera de mayor calado.

    El gobierno se vio obligado ha adoptar un durísimo programa de reajuste, con subidas en el IVA del 19% al 23% en todos los productos, a excepción de los comestibles. También se realizaron reformas en cuanto a la reducción del sueldo y las pagas extra a los funcionarios, la congelación de las pensiones y la privatización de empresas públicas. Todo ello con el objetivo que en un plazo de tres años el déficit público alcance el límite del 3% que impone la UE.

    2.3. MEDIDAS DE RESCATE DE LA UNIÓN EUROPEA

    En una movilización sin precedentes desde el Plan Marshall, la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobaron un histórico programa de ayuda de 110 mil millones de euros para evitar la bancarrota de Grecia, sostener el euro e impedir un efecto dominó que podría desestabilizar a otros países de la eurozona.

    En contrapartida, el gobierno del primer ministro Georges Papandreu se comprometió a aplicar un drástico programa de austeridad que exigirá durísimos sacrificios para los 11.2 millones de griegos.

    El programa de austeridad consistía en un recorte del déficit público del 13,6% actual del Producto Interior Bruto (PIB) a menos del 3% hasta 2012. También se contemplan recortes salariales y subidas impositivas. Los funcionarios estarían entre los más afectados, ya que se les reducirá el sueldo un 30% (además de suprimirse las dos pagas extras).

    Aparte de las típicas subidas de los impuestos en el alcohol, el tabaco y la gasolina y un incremento del IVA en dos puntos (del 21 al 23%). Los jubilados también se verán afectados, viendo como sus pensiones se ven reducidas.

    Grecia tendrá hasta el 2021 para devolver el préstamo de 110 mil millones de euros, con una tasa de interés fija del 5.8%.

    2.4. REPERCUSIONES SOCIALES DEBIDO A LAS REFORMAS

    La población griega ha sido una de las que más ha protestado a causa de la crisis económica que ha sumergido al país al borde del abismo, tal y como el presidente heleno calificó la situación en la que se encuentra sumergido el país.

    Durante el transcurso de la crisis, la población helena salió varias veces a la calle para manifestar el descontento general hacía un gobierno que era incapaz de solucionar la situación del país. Mencionando la manipulación de los datos económicos que el gobierno griego dio a conocer a la UE junto con la población.

    En Grecia, se han vivido hasta el momento, cuatro huelgas generales durante la crisis. Desde entonces, ha habido tres víctimas mortales a causa de un incendio provocado por el lanzamiento de un cóctel molotov a una sucursal bancaria en la ciudad de Atenas.

    Entre todas las huelgas generales convocadas por los sindicatos, destacamos la cuarta, donde los altercados entre grupos antisistema y policías alcanzó su mayor grado, llegando a paralizar todo el país. Para poder controlar la situación, los mandatarios de las fuerzas del orden, tuvieron que recurrir a agentes que se encontraban de baja en ese momento.

    En la manifestación de Atenas hubo cerca de 100.000 persona según fuentes sindicalistas y 25.000 personas según la policía. Dejando a un lado el total de manifestantes que participaron, se sabe que hubo más de 70 heridos, decenas de detenidos y numerosos daños materiales. En otras ciudades, como Salónica y Patras, también se registraron altercados y destrozos.

    3. LA CRISI EN IRLANDA

    3.1. CAUSAS DE LA DESACELERACIÓN

    Recientemente, los corporativos multinacionales de Estados Unidos que querían entrar en los mercados europeos solían escoger Irlanda como primer trampolín. Estos agentes encontraban un atractivo en lo que se conocía como el tigre celta, ya que los impuestos eran relativamente bajos, con pocas regulaciones, además de una clase obrera relativamente joven y de habla anglosajona.

    Si a todo esto le añadimos el hecho que Irlanda pertenece a la Unión Europea, lo que permitía que la venta de bienes y servicios a otros países europeos fuese más sencilla y de menor coste, nos permite hacernos una mejor idea del atractivo que podía suponer.

    Desde finales de los 80 y durante una gran parte del siglo XX, la economía de Irlanda se podía considerar un tanto funesta, con tasas altísimas de desempleo y un gobierno fuertemente endeudado. En la UE sea veía como una economía muerta y los mas desfavorecidos huían en busca de una vida digna a otras partes del mundo.

    El principal motor económico del país se encontraba en el sector primario, donde la agricultura ocupaba un lugar preferente. La tasa de desempleo en 1987 andaba cercana al 18%, y la deuda en relación al Producto Interno Bruto (PIB) era de 120% (la UE aprueba como máximo el 3%).

    El país sufrió un enorme crecimiento económico entre finales de los noventa y principios del milenio entrante. Esto fue causado por un crecimiento considerable de las exportaciones, desde fármacos (algunos con gran fama como la Viagra y el Lipitor de Pfizer) hasta bienes o servicios de alta tecnología (con Intel y Microsoft como cabezas visibles). Además se benefició de una masa obrera competente y pertenecer a la UE le propició un fácil acceso a otras economías hermanas.

    La historia nos dice que todas las economías tienen momentos de crecimiento, hasta que empiezan a caer, para posteriormente volver a subir. El caso de Irlanda es algo distinto, ya que en un intervalo corto de tiempo vivió una subida al estrellato mundial y al poco tiempo, se vio sumergida en una etapa de confusión.

    El PIB históricamente se situaba en el 3,5%, mientras que durante esta época dorada se situó en el 6%, incluso llegando a alcanzar puntualmente el 10%. A este gran crecimiento ayudó, en parte, que Irlanda empezó el proceso con una base bastante baja. Aún y con todo esto, el crecimiento que se vivió fue algo fuera de lo común para una economía desarrollada.

    Todo esto provocó un importante crecimiento en lo conocido como estado del bienestar, ya que la población se fue asentando y demandando más comodidades de las que había disfrutado hasta la fecha. Subió fuertemente la demanda de nuevas viviendas, aprovechando un periodo de préstamos baratos.

    Los bancos prestaban créditos a destajo y de forma imprudente, aprovechando el boom las viviendas. Se vivió un período de cambio en la tendencia económica, ya que se paso de un comercio basado en las exportaciones y la tecnología, a un ámbito más oscuro como es el negocio del ladrillo, o como también se le conoce, la burbuja inmobiliaria, que solo crecía y crecía y nadie pensaba o no quería pensar que alguna vez fuese a explotar.

    Hasta que llegó el año 2009 y las pérdidas de dichos préstamos comenzaron a amontonarse, provocando los enormes y necesarios rescates de hoy. El crecimiento real del PIB disminuyó drásticamente y actualmente se espera que crezca únicamente un 2.75% entre 2011 y 2014. Por otro lado, el desempleo se sitúa en el 13.5%, y la deuda interna podría llegar al 102% del PIB en 2013.

    3.2. MEDIDAS ADOPTADAS POR EL GOBIERNO AUTÓCTONO

    Una vez que explotó el negocio de la burbuja inmobiliaria, el Gobierno irlandés se vio obligado a reaccionar y diseñar un plan anticrisis, con la esperanza de reimpulsar a la economía y permitir salir del bache en el que se encuentra el país. Dicho plan de austeridad fiscal, se espera llevar a cabo en cuatro años, pretendiendo ahorros por valor de 15.000 millones de euros.

    Entre las medidas, encabezadas por el primer ministro Brian Cowen, se contemplaba reducir el gasto en 7.000 millones de euros hasta el 2014, por lo que se contemplaba disminuir la plana de funcionarios públicos en 24.750 plazas respecto al año 2008. Con esto, se pretende reducir el coste de los salarios públicos en 1.200 millones de euros en no más de los cuatro años venideros.

    Se espera que el PIB sufra un crecimiento del 1% en 2011 y que en el periodo entre el 2012 y el 2014 alcance el 2,5% (recordemos que este estimador llegó ha alcanzar el 10% durante su época dorada).

    Además, se contemplan otras medidas como la subida del IVA al 22% en 2013 y posteriormente al 23% en 2014. Con la subida de impuestos se espera recaptar unos 5.000 millones de euros, mientras que la cantidad que se espera ahorrar con los recortes de gasto asciende hasta los 10.000 millones.

    El Gobierno espera que de los 15.000 millones que pretende ahorrar, 6.000 se alcancen en el 2011 y sitúa la deuda bruta general en el 95% del PIB para finales del 2010 y prevén tocar techo en el 2013 con un 102%, antes de bajar al 100% en el 2014.

    3.3. REPERCUSIONES SOCIALES

    La grave crisis económica por la que atraviesa la nación irlandesa, así como los duros reajustes que le esperan, están reactivando una tradición histórica en el país: la emigración a otros estados de la zona euro o de habla anglosajona. Según los cálculos que maneja el Gobierno de Dublín, a causa del deterioro del nivel de vida y el afán de la sociedad de labrarse un futuro más esperanzador, se espera que unas 100.000 personas abandonen el país en los próximos cuatro años.

    Estos datos, suponen una cifra equivalente al 2,2% del total de la población (Irlanda ronda los 4,5 millones de habitantes), que para hacernos una mejor idea, en España supondría el equivalente a más de un millón de personas.

    Además, según cálculos del Irish Independent, la renta de cada familia irlandesa se verá reducida en 4.600 euros al año a causa de las diferentes medidas de reajuste aprobadas por el Gobierno estatal. Asimismo, advierte que la clase media será quién más sufra dichas medidas de recorte en los sueldos, subidas en los impuestos, el incremento del nuevo IVA o el tijeretazo que se prevé realizar en materia de pensiones.

    3.4. MEDIDAS DE RESCATE DE LA UE

    La UE y el FMI han ofrecido a Irlanda préstamos por valor de 85.000 millones de euros, con el cual se espera poder cubrir el déficit del estatal, así como las deudas de los bancos y demás activos tóxicos, durante los próximos 4 años.

    La Comisión Europea y el FMI serán los encargados de aportar la mayor parte del capital, a través del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera, que los líderes europeos acordaron crear en el pasado mes de mayo. En esta ocasión, el Reino Unido y Suecia también aportarán créditos bilaterales a la causa irlandesa, pese a no pertenecer a la conocida como Eurozona.

    El Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera se nutre con 60.000 millones de euros provenientes del presupuesto de la Comisión Europea, 440.000 millones de euros en garantías bilaterales de los países del euro y el resto, hasta los 750.000 millones de euros que dotan este instrumento de rescate, provendrá del FMI.

    El gobierno irlandés ha adoptado unas medidas para impulsar un movimiento ascendente en su delicada economía, las cuales serán supervisadas por miembros de la cúpula de la UE y del FMI, los cuales podrían pedir nuevos ajustes o reformas estructurales si lo percibiesen necesario.

    Los fondos del rescate consisten en préstamos que el país deberá devolver pagando un tipo de interés previamente establecido. Según lo negociado entre Dublín, la UE y el FMI el interés que pagará el gobierno irlandés será del 5,8%, algo más que el marcado a los créditos entregados a Grecia.

    Estos fondos de ayuda aprobados, serán depositados a la nación de Irlanda paulatinamente y los organismos internacionales implicados, repartirán su ayuda a lo largo de tres años, con lo que se le da a Irlanda un margen de cuatro años hasta que deba empezar a devolver el capital prestado.

    4. LA CRISIS EN PORTUGAL

    4.1. MOMENTO ECONÓMICO DEL PAÍS ANTES DE LA CRISIS

    Portugal es un país que ha sufrido un rápido crecimiento económico y una profunda transformación desde su incorporación a la UE en 1986. Durante los años noventa el crecimiento económico portugués se situó por encima de la media de la UE, pero cayó a partir del 2001, donde su PIB se situó en torno al 67% de la media europea. El pobre sistema de educación ha sido un obstáculo importante en el crecimiento económico del país y en el aumento de la productividad.

    Cuando Portugal se incorporó a la UE su economía se basaba en el sector primario. Gracias a las ayudas que llegaron de los fondos de la UE, consiguió darle un giro a su tradicional economía y el sector terciario pasó a ser el principal motor económico, desbancando así al primario.

    El país cuenta con una economía fuertemente diversificada, basada en la iniciativa privada de empresas, desde grandes multinacionales a pequeñas empresas, tal y como se exigía desde la UE. Dichas empresas, encontraban un gran atractivo en el país para su entrada en el mercado europeo.

    Portugal no dispone de grandes recursos naturales, por lo que ha de importar la mayoría de las materias primas que utiliza. La industria del textil y el calzado sigue siendo muy importante en Portugal, seguida de la automotriz, el papel, artículos basados en el corcho, la madera, aparatos eléctricos, químicos y cerámicas. Junto a estas se han desarrollado industrias vinculadas a las nuevas tecnologías, impulsadas por las compañías internacionales del sector que se han instalado en el país.

    Los servicios llevan el peso de la economía portuguesa. Como en toda economía desarrollada destacan los transportes, el comercio y el turismo. El comercio interno es muy intenso y existen tanto pequeñas, como medianas y grandes empresas que cubren eficazmente todo el territorio. Los principales socios comerciales del país pertenecen a la UE: España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.

    4.2. MOMENTO ECONÓMICO ACTUAL

    La tarea más urgente que tienen los dirigentes políticos portugueses ante la presión de los mercados internacionales, que se muestran cada vez más reacios a comprar deuda pública lusa, es ponerse de acuerdo sobre las nuevas medidas de austeridad que el país necesita para alcanzar los objetivos de déficit pactados con la UE para este año (7,3%) y para el próximo (4,6). Las tasas de interés a 10 años se sitúan ya por encima de la barrera del 6%

    Portugal solo volverá a ganar la confianza de los mercados con nuevas reformas y drásticos recortes en el gasto público y con un incremento de la presión fiscal, menos centradas sobre las rentas del trabajo y del capital, y más sobre el IVA (23%) y el patrimonio. 

    El país necesitará 4.500 millones de euros suplementarios para rebajar el déficit al 4,6% del PIB en 2011, y no podrá hacerlo reduciendo solo el gasto público corriente: las dos terceras partes están comprometidas con la seguridad social (pensiones), la salud, la educación, las transferencias de capital y los intereses de la deuda. La administración tiene un peso del 22% en el gasto corriente, y las tres cuartas partes corresponden a los salarios de los funcionarios, que quedarán probablemente congelados hasta el 2013.

    Queda también poco margen para incrementar el impuesto sobre el patrimonio recomendado por la OCDE: representa solo el 1,4% del PIB (la media europea supera el 2%) ya que las dos terceras partes de los 7,8 millones de inmuebles del país son tasados sobre valores ya desactualizados.

    Portugal fue el único país de la zona euro cuyo gasto publico creció a un ritmo superior al del PIB, un 4,8% frente a un 1,6%, respectivamente. La explicación oficial es que las medidas de austeridad impuestas por Bruselas, en el ámbito del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) que el PSD tuvo ya que dejar pasar en el Parlamento, solo producirán efecto en la segunda mitad del año, para rebajar el déficit al 7,3%. Algunos expertos contemplan inclusive la posibilidad de que el desequilibrio de las cuentas públicas quede al final por debajo del objetivo oficial. 

    La tasa de interés de la deuda portuguesa alcanzó el 6,4%, lo que propicia que la prima de riesgo de los inversores ya alcance los 406 puntos, lo que sitúa la deuda pública portuguesa como la sétima con mayor riesgo a nivel mundial, en cuanto a los países industrializados.

    Una de las mayores preocupaciones del gobierno portugués es la alta tasa de paro (11,1%), y que no alcance la tasa de su país vecino (España), donde se sitúa en un 19,79% según el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato más reciente de la inflación en Portugal es 2,31%. También destacamos que la producción industrial en Portugal decremento un 8.51%.

    4.3. MEDIDAS DEL GOBIERNO PARA EVITAR EL RESCATE

    Ningún miembro de la zona euro quiere ver como se realiza un nuevo rescate a otra nación, al igual que el propio Gobierno portugués, que está realizando reformas en su frágil estructura económica, con el objetivo de librarse finalmente de la necesidad de solicitar un rescate al BCE y al FMI, lo que para algunos es solo una utopía y tarde o temprano dicho rescate se hará necesario.

    Los mandatarios portugueses han anunciado una serie de medidas con la finalidad de reforzar el control sobre las cuentas públicas y de las empresas privadas, mejorando con ello la competitividad de la economía, con lo que se va a intentar evitar la necesidad de recurrir a un impulso financiero exterior.

    En cuanto a la plana presupuestaria, el Estado de Portugal, ha decidido activar un plan especial para el control de las finanzas, con un dispositivo de control trimestral del gasto público, contemplando sanciones a los ministerios que no se adapten a las medidas tomadas e incumplan los objetivos marcados cada tres meses.

    Otra medida que El Gobierno vio oportuna aplicar, es un tope en las indemnizaciones a los trabajadores por despidos, con lo que se intentará reducir los costes y facilitar la restructuración de las compañías. Además, se contemplan privilegios o incentivos fiscales, para aquellas empresas que proyecten sus productos a un nivel internacional, fuera de las fronteras de la UE, así como líneas de crédito para facilitar dicha expansión.

    Estas medidas se realizan con el objetivo de aumentar la competitividad de la economía portuguesa dentro de los mercados internacionales y conseguir una reducción de la población sin empleo, respondiendo así, a las reformas en materia económica que se le reclamó al Gobierno portugués en las últimas cumbres en Bruselas y del FMI.

    En el último movimiento que se espera realizar en el sistema financiero en este año 2010 por parte del Gobierno de Portugal, para evitar el rescate, consiguió colocar en el mercado una suma de 500 millones de euros en forma de letras de deuda pública a tres meses. Para ello se ha visto obligado a incrementar el interés, pasando de un pobre 1.82% hasta el 3,40% que finalmente se acordó.

    En esta última operación, el Tesoro luso recibió peticiones por una cantidad total de 961 millones de euros, por debajo de los 1.110 millones de euros que recibió solo un mes antes. Esto nos puede hacer una idea de cómo los inversionistas mundiales están perdiendo la confianza en la nación portuguesa y en su motor económico.

    4.4. MOTIVOS DE LA NECESIDAD DE UN RESCATE PARA PORTUGAL

    Portugal es considerada por diversos analistas y economistas, como uno de los países más pobres y con menos capacidad adquisitiva de la zona del euro, lo cual le sitúa como la siguiente nación en solicitar una ayuda a los miembros de la UE.

    De hecho, Portugal obtuvo el equivalente financiero de un diagnóstico negativo, cuando Standard & Poors degradó su deuda el mismo día que las agencias calificadoras aplastaron los bonos gubernamentales de Grecia en calidad de "basura".

    Los mercados respondieron aumentando el rendimiento de los bonos de Portugal a dos años por encima de 5%. La extensión entre los bonos alemanes y portugueses también llegó a puntos altos nuevos, al igual que los precios de sus swaps con moras de crédito, un tipo de seguro que los inversionistas obtienen para protegerse contra moras. Las señales que ahora se envían a Portugal son las mismas que se enviaron a Grecia.

    De muchas formas, Portugal es un reflejo de los problemas de Grecia. Al igual que su socio europeo, Portugal tiene finanzas públicas pobres: su déficit de presupuesto estuvo por encima del 9% el año pasado, 6% más que los estándares estipulados por la Unión Europea. Su deuda es de 80%, mientras que la de Grecia es de alrededor del 115%. Portugal fue el único país de la zona euro cuyo gasto publico creció a un ritmo superior al del PIB, un 4,8% frente a un 1,6%, respectivamente.

    Pero el problema más serio de Portugal es la débil tasa de crecimiento durante la última década. El año pasado, el producto interno bruto de Portugal estaba en cifras rojas, con una caída de 0.1%. Este año se espera que aminore incluso más, en 3.3%. Para lidiar con el lento crecimiento, los préstamos de inversionistas extranjeros se volvieron el salvavidas de Portugal, y ese el problema central.

    Si las tasas de interés continúan altas, Portugal no podría seguir tomando prestado y eventualmente se quedará sin dinero.

    Para intentar evitar que esto ocurra, las autoridades portuguesas entraron en acción inmediatamente después de que el informe de calificaciones de bonos de S&P asegurara a los inversionistas que, a diferencia de Grecia, Portugal seguiría a flote y no se hundiría bajo la presión fiscal.

    Claro que suena familiar, pues es casi el mismo escenario, pero a niveles menos intensos, que el que presentó Grecia en diciembre y enero, después de que Fitch degradara su deuda. El ímpetu de aquel entonces era que el Gobierno socialista recién electo había revelado que su situación fiscal era peor que la que había sido presentada por el Gobierno anterior.

    Al menos Portugal no parece tener los problemas de credibilidad de Grecia. Sus estadísticas no se ponen en duda. La situación en Portugal no es la misma que en Grecia, los portugueses no mintieron sobre sus finanzas

    Aún así, Portugal sufre de la indecisión de Alemania y de otros países de la zona del euro, lo que ha enturbiado los mercados financieros. Los inversionistas temen que si Portugal tiene problemas, no se materializará ninguna ayuda.

    5. CONCLUSIÓN

    Para que un país pueda desarrollar su economía y con ello conseguir una mejora en el estado del bienestar, necesita realizar importantes inversiones con el fin de obtener un beneficio, tanto económico como social y de infraestructuras.

    Estas inversiones se realizan gracias a los préstamos procedentes de inversores privados o de otros países interesados en invertir en el país, ya que ven en ello una buena fuente de beneficios.

    El problema lo encontramos cuando el país al que se le han concedidos dichos créditos, encuentra dificultades en devolver el capital prestado, llegando a una situación en la que para conseguir nuevos beneficios, necesita de nuevas inversiones para realizar más actividades. El problema está en que nadie estará interesado en concederle otro préstamo conociendo su deficiencia y sus impagos.

    Cuando esto ocurre, el gobierno implicado se ve forzado a solicitar una ayuda económica a sus socios de la zona euro y al FMI. Estas últimas instituciones, poseen fondos especiales para este tipo de casos, ya que se ven casi con la obligación de acudir a este rescate.

    Como el punto en común entre los países integrantes de la eurozona es el euro, el rescate se debe realizar ya que existe el riesgo del que el país acabe entrando en un periodo mucho más severo de recesión en el que al perder gran parte de su riqueza, el valor del euro caiga en picado en los mercados mundiales.

    Si esto ocurriese, Europa perdería poder respecto a sus rivales/socios mundiales, como EE UU, China o Brasil, entre otros. Esto querría decir que le resultaría más costoso adquirir productos de otras zonas, o dicho de otro modo, perdería competitividad enfrente de las otras grandes monedas de la actualidad.

    En este trabajo, hemos realizado un estudio de las dos primeras medidas de rescate realizadas por la UE y el FMI en Grecia e Irlanda, observando las causas y las consecuencias. En la última parte encontramos el caso de Portugal, país que tiene más posibilidades de ser el siguiente en necesitar de la ayuda de la UE.

    Escogimos Portugal por su debilitada estructura comercial y por ser un país que basa gran parte de su economía en el sector terciario (vivir del sol y la buena temperatura no parece lo más adecuado) y en menor medida el secundario.

    Para que un país tenga un crecimiento económico lineal y con pocos altibajos, su economía debe montarse al tren de la industria y el desarrollo de tecnología y conseguir un mercado de exportaciones amplio (aunque en cuanto a las exportaciones, también encontramos la de alimentos y/ bebidas).

    Adaptando a la economía la ley física que nos dice que la energía ni se crea ni se destruye, podríamos decir algo parecido para el dinero. Ya que al ser la economía una rueda o un pez que se muerde la cola, para que alguien gane, otros deben perder. Con esto, queremos decir que el dinero sigue estando en algún lugar, en manos de inversionistas temerosos de realizar cualquier actividad o de países que si están sabiendo jugar sus cartas (véase China).

    En definitiva, habría que darle un giro a la economía de los países con más dificultades, con el fin de conseguir un clima apetecible para la inversión y que presente pocos riesgos. También podría hacerse un llamamiento a los magnates y todopoderosos empresarios, de que quizá sea el momento de ganar menos y contratar más.

    6. BIBLIOGRAFÍA

    http://www.cnnexpansion.com/economia

    http://www.americaeconomia.com

    http://gerenciaeconomica.com/economia-y-finanzas.html

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