Crisis del Antiguo Régimen y Revolución Liberal

Historia universal contemporánea del siglo XVII. Revolución Francesa. Guerra de Independencia. Carlos IV. Fernando VII. Cortes de Cádiz. Constitución. Absolutismo. Liberalismo. Reforma agraria

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TEMA 2. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y LA REVOLUCIÓN LIBERAL (1789-1840)

Doble Revolución (Revolución Francesa y Revolución Industrial británica) tendrá efectos en lo ideológico, político, cultural y económico en España.

Las dos Revoluciones supusieron desafío a la preeminencia imperial española, lo cual se plasmó:

(1793-1795) Guerra contra Francia

(1796-1801) (1805-1808) Guerra contra Inglaterra, al lado de Francia

(1805) Derrota de Trafalgar: ESP pierde flota y control de rutas transatlánticas

1808 ESP es invadida por las tropas napoleónicas. (guerra duró hasta 1814)

(Reinado Carlos IV) Se considera que la población apenas creció. Hubo sobremortalidad catastrófica (origen epidémico o alimentario).

Cualquier pequeño incremento se evaporó en la Guerra de Independencia.

Hubo malas cosechas y nupcialidad y natalidad se redujeron.

Población aumentó modestamente de 1787 (mejor censo era moderna) a 1833 (mayor parte del crecimiento entre 1815-1840)

Se puedo alimentar a la población creciente debido a:

Las ideas revolucionarias de los invasores y el hundimiento de la monarquía absoluta animaron a los campesinos a no cumplir con sus obligaciones tradicionales (pago diezmos y rentas) y tratar de apropiarse de tierras concejiles y mesteñas..

Con campañas militares a partir de la invasión francesa se acabó con la mayor parte de la cabaña ovina, ya que se usaba para su alimentación.

El hundimiento de los rebaños junto con el descrédito a los señores facilitó que los campesinos se atrevieran a labrar tierras tradicionalmente de pastos.

[Los cultivos que más crecieron fueron los cereales y la patata.]

Además los ayuntamientos (con enormes gastos por las guerras) promovieron reparto y venta de tierras concejiles (no se cuestionó hasta la restauración de la monarquía absoluta).

El PIB debió crecer como la población, el PIB per cápita probablemente no aumentó (comparando con resto de Europa Occidental : España divergía).

1)EL COLAPSO DEL COMERCIO COLONIAL

La independencia americana tuvo lugar en la 2ª década del s.XIX, mientras los ejércitos de Napoleón ocupaban la península. Con la restauración de la monarquía absolutista en 1814, las posesiones americanas ya habían escapado del control económico y político de la metrópoli y 10 años después ya se habían convertido en repúblicas soberanas.

España ya sólo poseía Cuba y Puerto Rico. La obstinación de Fernando VII en combatir y no reconocer la emancipación retrasó mucho la reanudación de los vínculos comerciales, perjudicando a los sectores exportadores.

Sector exterior

[no se tienen datos de la magnitud de los intercambios comerciales salvo en años puntuales-1849]

Un volumen importante de artículos eran importados de contrabando, y el comercio exterior global decreció (gran contracción de las exportaciones y por el comercio con América).

El retroceso fue moderado gracias a que las importaciones netas se elevaron. Al terminar las guerras napoleónicas, el comercio exterior de los países de nuestro alrededor se expandía considerablemente.

Con la pérdida del Imperio se perdieron mercados para los productos españoles además de acabar con el monopolio del comercio de las colonias con otras naciones ejercido por la metrópoli en su provecho (ejercía de intermediaria y mantenía esta situación mediante la coerción).

-Casi la mitad del total de exportaciones tenían como destino Hispanoamérica, al igual que en el caso de las ventas al exterior mayoritariamente era comercio de tránsito, reexportación de productos extranjeros a Ultramar y a la vez reexportación al extranjero de productos coloniales.

Las ventas de productos extranjeros a HISP cayó en picado. El derrumbe de las reexportaciones y de las ventas de productos españoles en los mercados americanos habría sido mayor si ESP no hubiera comerciado con las nuevas repúblicas a través de las Antillas.

Afianzada la emancipación los flujos comerciales y el comercio de tránsito se debilitaron aún más.

Equilibrio exterior de la economía española

Comercio colonial era una pieza fundamental puesto que de él dependía el equilibrio de la balanza de pagos. La economía española padecía de forma crónica de un saldo desfavorable en la balanza de mercancías con el resto del mundo(también de la balanza por cuenta corriente), excluyendo las colonias, a consecuencia del atraso del sector manufacturero y la pobreza de la agricultura.

ESP ingresaba regularmente una enorme cantidad de dinero metálico proveniente de Ultramar. Los envíos numerarios ajenos a la liquidación de la compra de mercancías respondían al pago de servicios ligados al tráfico comercial (seguros, transporte por mar, servicios financieros), a transferencias sin contrapartida (rentas de inversión repatriada y rentas de Hacienda) y desinversiones.

En las Indias los géneros procedentes de la metrópoli se vendían en condiciones próximas al monopolio, con lo que los comerciantes obtenían grandes márgenes. Además, los servicios requeridos por el comercio estaban reservados a los españoles.

Los bienes y servicios vendidos no eran competitivos. Roto el pacto colonial fueron desplazados por agentes de otros países más avanzados.

La economía española no logró aumentar su capacidad exportadora. En cambio el caos económico por la guerra contra Francia y GB, la ocupación napoleónica y la pérdida del imperio continental americano propiciaron un aumento de las importaciones (netas, incluyendo contrabando).

El desequilibrio habría sido mayor si las relaciones reales de intercambio (precios de las X en relación a los de las M) no hubiesen mejorado sustancialmente para ESP.

Mientras las remesas de plata enviadas desde AM se redujeron drásticamente.

CONCLUSIÓN Economía española incurrió en 1814 en un grave déficit exterior, saldado con cuantiosas exportaciones de metales. La pérdida de las colonias privó a ESP de la fuente esencial para equilibrar la balanza por cuenta corriente. En ausencia de entradas netas de K,. El déficit tuvo que ser financiado con extracciones del stock de la moneda metálica circulante.

Evolución de la Renta Nacional

La estimación de la reducción de las rentas obtenidas del comercio colonial, de los servicios financieros y de transporte prestados por españoles y de los ingresos fiscales ligados al imperio, puesta en relación con la renta por hab. Nos ofrece una medida precisa del coste de la pérdida del imperio.

EFECTOS Dado el ritmo de crecimiento de la economía ESP posiblemente significó el sacrificio de la mejora del bienestar.

(Para regiones concretas y los sectores más dinámicos, que producían para el mercado y atendían con preferencia la demanda colonial sí tuvo efectos más negativos).

Otros factores depresivos de la renta nacional: hundimiento de la inversión (1) y declive de los ingresos nominales de los agentes económicos por la deflación (2)

(1)hundimiento de la inversión

El descenso de la inversión debió de ser más acusado y persistente, ya que el declive de los precios desanimó y/o arruinó a los empresarios.

La caída de los precios entre 1814 y principios de los años 30 del s.XIX estuvo originada en parte por el fuerte desequilibrio de la balanza por cuenta corriente surgido a raíz del colapso del comercio colonial (además de la tendencia internacional a la baja).

Déficit exterior se saldaba con envíos masivos de metales: el drenaje a gran escala produjo caída de los precios.

-Otras externalidades: Existencia del comercio colonial permitía la especialización productiva. El papel desempeñado por las colonias como consumidores de los productos elaborados por los sectores más desarrollados de la economía esp pudo tener gran importancia...

PERO al parecer la demanda colonial sólo absorbía parte minoritaria de la producción. Sin embargo se vendía en condiciones más remuneradoras y servía para sostener y estabilizar los ingresos del sector industrial.

A corto y medio plazo, la pérdida del mercado colonial influyó negativamente en la evolución de las ramas productivas más dinámicas , con lo cual el efecto contractivo de la inversión y renta agregada debió ser acusado.

La economía española se vio obligada a realizar un proceso de ajuste difícilmente realizable en el marco del Antiguo Régimen.

Resultaba necesario aminorar las M e incrementar las X. Además debía acrecentarse la capacidad de absorción del mercado interior.

-Importaciones: (1792-1827) Fuerte reducción del peso relativo de los productos alimentarios.

La autosuficiencia alimentaria exigió la configuración de unos ejes de tráfico de grano, a través de los cuales circulaba de las zonas cerealícolas del interior (donde sobraba en años de cosecha normal) hacia las zonas deficitarias periféricas. A cambio, éstas tenían la oportunidad de vender a las interiores productos industriales o agrarios en que se habían especializado y que no podían vender en el mercado americano.

1820 Política arancelaria extremadamente protectora (prohibicionista) se hizo extensiva a los principales productos manufacturados. A pesar de la duda acerca del control eficaz de las fronteras, las manufacturas autóctonas aumentaron producción y ventas.

-Exportaciones: 1827 ESP tenía una estructura de exportaciones típica de un país atrasado pero en vías de integrarse en la economía internacional especializándose en la producción y exportación de aquellos productos primarios en los que tenía ventajas comparativas o absolutas (y que eran crecientemente demandados por los países en proceso de industrialización).

(1r perdedor en exportación) ESP había sido desde la época medieval exportadora de lana. Durante la ocupación napoleónica los rebaños de ovejas se vieron diezmados por las confiscaciones de los ejércitos. El monopolio castellano de producción y exportación de lana desapareció durante la guerra.

Para las zonas más afectadas por los caminos de la transhumancia se produjo una ampliación de las tierras de cultivo. En las tierras más inhóspitas, donde había menos rendimiento del cereal, se cultivó la patata (después de la escasez de la guerra desapreció la resistencia a su consumo)

Con la expansión de la producción agraria, fundamentalmente dedicada al consumo familiar, se produjo:

-Reducción de la mercantilización (al eliminarse el producto de exportación, que permitía obtener recursos líquidos y sustituirse por productos que no se dedicaban a la venta y que en el caso de la patata ni siquiera diezmaban) y el crecimiento demográfico (aumento al compás del crecimiento agrícola).

(2º gran perdedor en la exportación) fue el aguardiente, que con las guerras perdió sus mejores mercados: ingleses y americanos.

Esta caída se compensó con el desarrollo de un producto de menos valor añadido pero con mayores mercados: el vino.

(otros afectados) La caída de las exportaciones de los tejidos de algodón, manufacturas de hierro etc constituyeron “desindustrializaciones” para distritos de Cataluña y País Vasco.

Las demandas de la Rev.Ind. comenzaron a sentirse en las primeras décadas del s.XIX.

El primer beneficiario fue el aceite de oliva (como materia prima para la industria).

También lo fueron el plomo (vinculada a la creciente urbanización de la Europa noroccidental, tuvo aquí efectos de arrastre generando minifundismo minero).

Almendras, avellanas, naranjas, limones, pasas...Tapones de corcho, mercurio, harina...

Por el lado de la M también se detectan cambios. Pese a estar amenazados por las masivas entradas de productos de contrabando, los fabricantes de hilados y tejidos de algodón conservaron y ampliaron su mercado. Así fue resistiendo la industria algodonera catalana, muy hundida por la pérdida de los mercados americanos y por la súbita apertura de los mercados nacionales durante la invasión francesa.

La dinámica de sustitución de importaciones de alimentos básicos y de especialización productiva en los cultivos de fuerte demanda exterior abría grandes perspectivas de expansión a la agricultura española.

PERO en Antiguo Régimen: Las pequeñas unidades familiares, predominantes, soportaban censos muy gravosos y vivían ajenas a la comercialización de la cosecha.

2)LA QUIEBRA DE LA HACIENDA PÚBLICA

Las reformas de la administración tributaria y el sistema impositivo llevadas a cabo por la monarquía borbónica no alteraron la esencia de la Hacienda española. A pesar de la pérdida del imperio, seguía dependiendo de los ingresos ligados a su mantenimiento. Los caudales de las Indias (remesas de metales preciosos transferidas por las haciendas coloniales a favor del Tesoro Público) y las rentas de aduanas suponían dos fuentes de ingresos fundamentales para el equilibrio de las finanzas públicas.

La ruptura de las relaciones comerciales con las colonias tenía que provocar un gran déficit público, agravado por el aumento del gasto público. La Hacienda se encontraba en una situación crítica.

Última década s.XVIII y 2 primeras s.XIX fallaron ingresos relacionados con el imperio y a raíz de las guerras con GB y FR el desenlace final fue la quiebra.

1779 Comenzó la crisis fiscal, al entrar en guerra ESP contra GB con motivo de la lucha por la independencia de las colonias norteamericanas *

1783-1792 Período de paz. La reducción del gasto militar condujo a una notable contención del gasto que posibilitó el saneamiento hacendístico.

1793 Recrudecimiento de la crisis a causa de las guerras con la Francia revolucionaria y después con GB y llegó a un punto de no retorno en 1798.*

1808 Incapaces de restablecer el equilibrio financiero mediante una reforma tributaria y sin posibilidades de continuar endeudándose por su descrédito los últimos gobiernos de la monarquía absolutista recortaron tan drásticamente los gastos públicos que dejaron de proveer los bienes públicos puros indispensables.

*durante las guerras con GB, los ingresos del fisco tendían a disminuir ya que su armada consiguió suspender el tráfico comercial con el exterior.

Intentos de compensar déficit incrementando la presión fiscal

(No entrañaron una alteración sustantiva del sistema tributario)

-Se crearon nuevos impuestos que sumados a la inmensa masa previa, hizo que el sistema tributario resultara muy complejo e inmanejable.

El Estado carecía de los medios necesarios para determinar cuánto debían pagar los contribuyentes.

-Se aumentaron las tasas y tipos impositivos de los impuestos ya existentes. Hasta 1808 se obtuvo más dinero a costa de aumentar el descontento social.

-Incorporación como contribuyentes (con carácter excepcional) a instituciones y grupos sociales exentos de pago de impuestos directos: eclesiásticos y nobleza laica. Simplemente se les propuso la suscripción de empréstitos públicos y concesiones de donativos (de forma voluntaria).

RESULTADO Esfuerzos de los gobernantes para contrarrestar la caída de algunas de las principales fuentes de ingresos y por aumentar la recaudación tuvieron escaso éxito.

En este período hubo inflación por lo que la Hacienda española afrontó un descenso de los ingresos nominales internos. En cambio como ya sabemos el gasto se elevó rápidamente.

¿Cómo pudo financiarse?

1780-1798 Se hizo mediante la emisión de Deuda. El Estado español recurrió al ahorro exterior. En la década de 1780 se colocaron empréstitos en la bolsa de Amsterdam (mercado de valores más importante en aquel entonces). Con la Rev.FR y las guerras napoleónicas se cegaron las puertas a la inversión exterior en todos los mercados de capitales europeos.

1789-1814 Cada nación tuvo que cargar en solitario con los problemas de sus finanzas públicas. Durante las guerras se financió el déficit con Deuda Interior. Para hacerla más atractiva se la dotó de características especiales (los títulos, denominados vales reales, eran al mismo tiempo dinero en curso legal; en calidad de papel moneda tenían poder liberatorio limitado). Podían ponerse en circulación sin negociación en el mercado de valores, procediendo de un modo parecido a como lo hace el Tesoro o el banco emisor cuando inyecta dinero en curso legal en el sistema económico.

El erario público pudo ahorrarse los costes de colocación de los títulos en el mercado primario pagando a los proveedores con los vales. Financiar el déficit con estos vales también suponía riesgo: en caso de depreciarse podía agravar el desequilibrio financiero. El estado debía admitir los vales que le fuesen presentados para el pago de impuestos (además de los que se amortizasen) por su valor nominal. Por el contrario cuando la Hacienda cambiaba vales por metálico debía ceder los títulos al valor corriente de mercado. Y enseguida se depreciaron.

El estado demostró ser un mal deudor: no respetó el esquema de amortización de los vales. Naturalmente cundió la desconfianza entre los inversores, disminuyendo aun más la cotización.

1782 INNOVACIÓN del SISTEMA FINANCIERO La monarquía crea un banco vinculado al gobierno: Banco Nacional de San Carlos (antecesor del B.ESP.)

Su principal misión era la regulación del mercado de los vales con vistas a estabilizar su cotización (realizar compras masivas si caía excesivamente, etc).

-se le asignaban otras funciones como la de efectuar pagos y cobros por cuenta del estado, adelantarle fondo y emitir billetes para equilibrar el sistema monetario (funciones propias de un banco central)

-Actuaba también como banco comercial: aceptaba depósitos y suministraba crédito a corto plazo.

PERO el volumen de recursos del banco era muy inferior al previsto, carecía de suficiente capacidad operativa para estabilizar el mercado de los vales.

*1794-1799 El Estado puso en circulación ingente de títulos, desplomando así la cotización, encareciendo los costes de la Hacienda. El Banco no podía hacer nada, y el Estado creyó que podía solucionar la saturación extendiendo la circulación de papel. En 1799 determinan su curso forzoso y decretan que las cargas enfitéuticas pueden ser redimidas por los censatarios para acceder a la propiedad usando vales (1805).

Así se hundió definitivamente el precio, y la segunda medida produjo malestar en la nobleza.

1798 Situación límite de Hacienda. La monarquía optó por una medida radical: expropiación y venta de una parte del patrimonio de la Iglesia.
Inicio de la desamortización de los bienes eclesiásticos. GODOY (tuvo un alcance mayor del anunciado)

La desamortización no salvó a la Hacienda de la bancarrota: no se trataba de pura confiscación:

-Estado entregaba a las instituciones eclesiásticas expropiadas Deuda pública por el mismo valor nominal que el de remate.

-Déficit público sobrepasaba con creces el dinero entrado en las arcas públicas por la venta de bienes amortizados.

La mas de la deuda viva siguió aumentando velozmente.

La Guerra de Independencia retrasó la quiebra pero la hizo inevitable. ¿Cómo se financió la guerra?

En parte del crédito, gracias a los empréstitos concedidos por los ingleses (aliados de ESP contra FR) y a la Deuda interior.

Las restantes contribuciones para financiar la guerra fueron cobradas a la población directamente por parte de organismos locales y por los propios ejércitos (generalmente en forma de exacciones en especie).

Para atender a los pagos de intereses y la amortización de la deuda vencida hacía falta destinar el 80% de los ingresos no financieros. Además las colonias americanas habían aprovechado la guerra para emanciparse.

La Hacienda no tenía más remedio que suspender pagos a los tenedores de Deuda. Pero ni siquiera esto evitaba la espiral de endeudamiento. Al terminar la G. de Independencia había llegado un punto en que repudiar la deuda acumulada o dejar de pagar por tiempo indefinido era necesario. Pero si se actuaba así, Hacienda no tendría posibilidad de endeudarse en el futuro (tan sólo podría negociar empréstitos con condiciones muy onerosas, empeorando asó su posición financiera aún más).

(Fernando VII 1814-1833) Pervivencia del absolutismo complicó la resolución de la crisis fiscal.

No había modo de realizar una reforma tributaria sin extender la carga fiscal a las clases privilegiadas.

Los incrementos de la presión fiscal por la vía de las alzas en los tipos o creación de nuevos arbitrios en la imposición indirecta (1824) no ofrecieron grandes rendimientos.

Además la Corona tuvo que aceptar rebajas de las transferencias realizadas a las instituciones eclesiásticas en concepto de cesión parcial del producto de los impuestos que recaudaban.

Se tuvo que detener el proceso desamortizador, y los ingresos no financieros totales disminuyeron.

Tras la G.d.Independencia no quedó otra alternativa que gastar menos. Gracias a una espectacular contracción se consiguió saldar los ejercicios sin déficit aunque no pudo evitarse caer nuevamente en el endeudamiento durante de Década Ominosa.

¿Cómo se pudo reducir tanto el gasto?

-Reorganizando la administración tributaria, mejorando y racionalizando su gestión y llevando un control estricto y eficiente de los desembolsos.

1827 Se establece la confección anual del Presupuesto (ayudando a clarificar las cuentas públicas)

-Y sobretodo desatendiendo los grandes capítulos de gasto: se dejó de pagar a todos los acreedores.

La crónica escasez de dotación presupuestaria quebrantó la fuerza del Ejército hasta el extremo de ser incapaz de sofocar focos de conspiración armada. Los movimientos insurgentes brotaron por doquier a partir de 1830.

3)LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DEL SISTEMA LIBERAL

REVOLUCIÓN LIBERAL= Cambio político a través del cual se implanta un sistema institucional en el que quedan plenamente reconocidos los principios básicos de la doctrina liberal (que se condensan en ciertos derechos individuales fundamentales: la libertad, la igualdad y el derecho de propiedad).

La Revolución Liberal tuvo como una de sus principales finalidades el establecimiento de los principios del liberalismo económico, la erección de un nuevo marco jurídico-institucional en el que pudiese desarrollarse el capitalismo libre sin trabas normativas.

No podía tener lugar sin cambios muy complejos en la estructura social y económica del Antiguo Régimen.

El ataque general al Antiguo Régimen comenzó en 1808, fruto del motín de Aranjuez, pero el sistema liberal no triunfó hasta 1839 (al derrotarse a los defensores del absolutismo por completo).

La ocupación militar del país condujo inmediatamente a un vacío de poder al desarticularse la vieja organización administrativa y política. La sobiranía nacional recayó sobre instituciones nuevas, nacidas del alzamiento popular contra el ocupante francés (con carácter vagamente representativo).

El movimiento liberal diseñó un programa revolucionario sancionado en 1812 en las Cortes de Cádiz, pero se tuvo que esperar tres décadas a que los liberales salieran victoriosos y pudiesen aplicar el programa. En este lapso se atravesaron dos períodos contrarrevolucionarios:

1814-1820,1823-1833 y 1833-1839 (1ª G. Carlista)

etapa de régimen liberal: 1820-1823

Las resistencias a la revolución

Fueron tan fuertes que sólo pudieron ser vencidas mediante el pacto.

Burgueses vs. Nobles y terratenientes

-Las inst. eclesiásticas, en bloque, se manifestaron abiertamente hostiles al liberalismo.

-Los liberales firmaron un pacto entre la burguesía que ellos representaban y la nobleza porque ésta era demasiado poderosa para enfrentarse a ella.

Por otro lado entre ceder la tierra a los campesinos o entregarla a los señores, se decantarían por los segundos (el campesinado no era en general favorable a un orden económico capitalista y los que participaban en la revolución era terratenientes o aspiraban a serlo).

Si la nobleza llegó a un compromiso con la burguesía revolucionaria fue para evitar ser víctima de la liquidación del régimen señorial.

Esta liquidación, no obstante, había sido iniciado por los campesinos durante la G.d.Indep.: dejaron de pagar los censos, teniendo efectos devastadores para las economías nobiliarias. RUINA DE LOS SEÑORES (término excesivo a pesar de la contestación campesina, caída precios agrarios y declive de la ganadería).

La posibilidad de que se desencadenase un levantamiento campesino debió parecer a los señores probable, y de aquí procedió el compromiso con los liberales para convertir derechos de propiedad feudal en propiedad plena en el nuevo orden jurídico.

Los principales perdedores

-Las capas bajas del campesinado

-Iglesia

-Municipio: La administración local, que contaba con notable patrimonio mal gestionado, sufrió tal expolio que fue incapaz de suministrar adecuadamente bienes públicos necesarios para el desarrollo económico y social.

Efectos negativos sobre el crecimiento económico a largo plazo

-La expropiación y proletarización a que se vio sometida una gran masa del campesinado constituyó un freno al progreso de la agricultura y de la industria en consecuencia.

-El poderío de la oligarquía rural conllevó a que se antepusiesen los intereses agrarios a los industriales.

4)LA REFORMA AGRARIA LIBERAL

De acuerdo con los principios del liberalismo económico, solamente un régimen de propiedad individual de los factores de producción en el que sus titulares tengan libertad ilimitada de uso y disposición de tales factores garantiza la adecuada asignación de los recursos, y por tanto, un aumento sostenido de la producción y bienestar económico.

-Para que pudiera producirse este cambio fue preciso llevar a cabo múltiples acciones: desamortización eclesiástica y civil, abolición del régimen señorial y la desvinculación de las posesiones de la nobleza, supresión del diezmo y anulación de las normas restrictivas en el uso de la tierra (incluída la supresión de la Mesta).

4.1.La desamortización

La propiedad no alienable ni privatizable no tenía cabida en una economía capitalista.

La desamortización consistió en la apropiación por parte del Estado de las tierras pertenecientes a la Iglesia y a los municipios. Tras ser declaradas “bienes nacionales” y una vez tasadas, se procede a su venta en pública subasta al mejor postor.

El Estado indemnizó a los antiguos titulares. En el caso de las instituciones eclesiásticas, ésta consistió en una dotación regular para su mantenimiento. Los municipios recibieron títulos de Deuda Pública a cambio de sus bienes raíces.

(*El patrimonio de la Iglesia y las restantes instituciones que tenían tierras amortizadas recibían la denominación de manos muertas)

Fueron promulgadas varias leyes desamortizadoras.

1798 GODOY (aún vigente el absolutismo)

Se restringió a una fracción reducida del patrimonio de las instituciones religiosas.

1836 MENDIZÁBAL Alcance general sobre tierra clero regular

1841 (bajo regencia de Espartero) y secular

1855 Desamortización general

PASCUAL MADOZ

Tuvo un carácter casi absolutamente general al declara nacionalizados y en venta todos los bienes que no perteneciesen a personas físicas o sociedades mercantiles. Dado que restaban muy pocos bienes de las instituciones religiosas, la ley significó esencialmente la privatización del patrimonio de las instituciones civiles.

La profusión de leyes y las resistencias de los absolutistas y los liberales más conservadores ayudan a entender que la desamortización durase tanto tiempo. Se inició en 1798 y no se dio por concluída hasta 1917.

El proceso desamortizador: la venta de los bienes nacionales se concentró en dos etapas:

1836-1844; Década Moderada (opinión contraria a la expropiación de bienes eclesiásticos); 1855-1867

-Hubo discontinuidades en la operación desamortizadora, e incluso retrocesos si nos referimos a las ventas de bienes nacionales durante la G.d.Indep. y el Trienio Constitucional.

Razones de la desamortización

Creencia en el axioma que la propiedad colectiva equivalía a ineficiente utilización de recursos. Privatizando los bienes de “manos muertas” se lograrías que fuesen a parar a manos de quien sabría explotarlos de forma eficaz y racional.

Concebida como una medida fiscal, como un medio para obtener recursos extra destinados a aliviar los apuros del erario público.

Atraer al bando de la revolución a la masa de beneficiarios, a los compradores de los bienes nacionales. Al tiempo se buscaban apoyos, y se intentaba debilitar la base económica de la Iglesia.

¿Se cumplieron los objetivos previstos?

(a)La liquidación de la propiedad colectiva no fue completa, se mantuvieron como bienes municipales una parte de los de aprovechamiento comunitario:

PERO se desamortizaron incluso bienes que la legislación no incluía como privatizables.

(b)Leyes desamortizadoras de la primera mitad s.XIX permitían que los bienes nacionales fuese pagados con títulos de la Deuda por su valor nominal. Dado que el valor de mercado de tales títulos estaba muy por debajo de la par, aparentemente los tenedores de la Deuda hicieron un buen negocio mientras que el Estado obtuvo muchos menos fondos.

Si de lo que se trataba era de reducir cargas financieras habría sido más ventajoso cobrar en efectivo y destinar la suma a absorber la Deuda comprándola en el mercado por su depreciado valor.

(superior la cantidad acumulada pagada a la Iglesia que el monto de lo ingresado)

-Con los fondos allegados se pudieron financiar algunas guerras, en las que estuvo en juego la supervivencia del propio régimen. Los gobernantes consiguieron amortizar una cantidad considerable de la Deuda acumulada. De modo que la desamortización contribuyó a sanear la Hacienda ya restablecer su crédito, quebrantado por las suspensiones de pagos.

La rebaja de los niveles de endeudamiento permitió el acceso a los mercados de capitales internacionales. Esto fue positivo para la Hacienda pública y para sus acreedores, además de para los empresarios. La cotización de los valores públicos aumentó.

A medida que esta cotización aumentaba y correlativamente bajaban los tipos de interés, la Hacienda pudo refinanciar la Deuda y pagar a sus tenedores.

(c) La desamortización respondió a lo que esperaban de ella sus promotores. Se extendió la base social del régimen, lo que resultó decisivo para ganar las guerras civiles y afianzar el sistema político.

Efectos en la producción y productividad agraria

Desamortización no habría modificado sustancialmente la distribución de la propiedad. Es lógico que fuese así en una sociedad aún predominantemente agraria: el patrimonio inmueble de las familias estaba en correspondencia con su riqueza. Evidentemente, no todo el mundo se benefició de la venta de bienes. Para los que no tenían propiedades a causa de su bajo nivel de ingresos, la desamortización no tuvo un efecto neutral. LAs capas bajas del campesinado salieron perdiendo.

La viabilidad económica de las explotaciones campesinas más pequeñas se fundaba en el arriendo de predios de la Iglesia a precios módicos, cuando no en su ocupación ilegal, y en la utilización gratuita de tierras comunales.

La desamortización intensificó la polarización social existente en el medio rural, empujando a las familias campesinas más pobres hacia la asalarización o la simple miserabilización.

Gracias a la desamortización se amplió muy considerablemente la superfície de cultivo. Se hizo en detrimento de los pastos y los bosques, y lo que provocó la decadencia de la ganadería durante más de medio siglo y tuvo un alto coste en términos ecológicos.

La desamortización contribuyó de forma importante al aumento de la producción agrícola registrado a lo largo del s.XIX.

En cambio no estimuló el progreso técnico. La idea, para el pensamiento liberal, de que los nuevos propietarios serían empresarios emprendedores y eficientes, fue errónea.

La principal fuente de ganancias en la productividad reside en la transición de una agricultura de substistencia a otra en la que la mayor parte de la producción se comercializa. Por esta vía indirecta, la desamortización impulsó el progreso de la agricultura, en conjunción con otras medidas de reforma estructural (supresión diezmo, liberalización de las labores agrícolas y comercialización de los productos...)

Contribución al crecimiento económico general pudieron haber ido en dos direcciones:

(a) Demanda inducida de bienes de capital

Tal demanda fue virtualmente nula dado que apenas hubo cambio técnico en la agricultura esp. del s.XIX

(b) Ampliación de la oferta de bienes y factores productivos a los sectores no agrarios (particularmente s.industrial)

Gracias a la desamortización aumentó la oferta de alimentos, al ampliarse muy sustancialmente la superfície de cultivo.

PERO las crisis de subsistencia recurrentes a lo largo de la centuria y el mismo hecho de que la población urbana y total creciese creciese con lentitud relativiza el éxito de la desamortización.

En cuanto a la provisión de mano de obra, la desamortización habría sido una fuerza impulsora del crecimiento. Tuvo papel de agente proletarizador en las capas más bajas, potenciando la emigración. Es cierto que esta fuerza de trabajo tendió a permanecer en el campo, de tal forma que su sobreabundancia se convirtió en una de las causas del atraso del sector.

En el caso de la provisión de capital la aportación tuvo un efecto negativo, la desamortización absorbió mucho más capital del que liberó.

La desamortización resultó un recurso obligado para la supervivencia de Hacienda, del propio régimen liberal en definitiva.

4.2.La abolición del régimen señorial

Es, junto con la desamortización, la principal medida de la reforma agraria liberal.

Implantó unos derechos de propiedad capitalista en el mundo agrario.

Los señores ejercían funciones gubernativas y jurisdiccionales, por delegación o por usurpación de prerrogativas del Estado, sobre quienes habitaban en sus dominios señoriales. Los pobladores debían pagar censos y tributos a sus señores. En virtud del poder jurisdiccional lo señores habían adquirido secularmente derechos de propiedad sobre las tierras que originalmente no les pertenecían. Reconocían, generalmente sin contrato escrito, a los campesinados establecidos en sus dominios el derecho de cultivar las tierras a cambio de pagar un censo.

Al instaurarse el orden económico capitalista surgió la duda de a quién pertenecían estas tierras.

Los liberales buscaron una forma de abolición de la propiedad feudal que posibilitase la transmutación de la aristocracia terrateniente en clase de propietarios indistinguibles de los de origen burgués. La ley pretendía diferenciar los señoríos territoriales (tierras que la nobleza habría adquirido en pleno dominio generalmente durante la Reconquista - a través de donaciones o por la fuerza) de los jurisdiccionales (Los derechos de los señores sobre la tierra y sus moradores procedían del dominio jurisdiccional).

La legislación liberal suprimió los gravámenes y prestaciones derivados de los señoríos jurisdiccionales, junto con los monopolios y privilegios señoriales.

Los señoríos territoriales se convirtieron en propiedad privada de quien hasta entonces había sido el señor.

Problema de distinción señorío territorial/jurisdiccional

Dado que los señores no podían acreditar de modo fehaciente sus derechos de propiedad, recayó en los tribunales de justicia dictaminar a quién correspondía la propiedad. Los tribunales fallaron automáticamente en favor de los señores, exceptuando cuando era público y notorio que se trataba de dominios jurisdiccionales.

La abolición del régimen señorial dio como fruto una redistribución a gran escala de los derechos de propiedad de la tierra entre los principales agentes sociales afectados. Los señores perdieron sus jurisdicciones y unas prestaciones señoriales que en general tenían escaso valor (y cuando no, eran indemnizados) y a cambio pudieron conservar y ensanchar los derechos de propiedad sobre la tierra.

*Excepciones: C.VALENCIANA y CAT División de los dominios sobre la tierra estaba perfectamente definida y resultaba relativamente favorable a los censatarios (cuando eran enfiteutas - que disponían de recursos económicos y pudieron convertirse en propietarios de la tierra compensando económicamente a los señores)

4.3.La desvinculación: la supresión de los mayorazgos

Antiguo Régimen: La vinculación del patrimonio de las casas nobiliarias, mediante la figura institucional del “mayorazgo” garantizaba la perpetuación del mismo.

Para los agricultores enriquecidos o los agentes urbanos con recursos suponía una grave cortapisa a sus deseos de adquisición de tierras, al quedar fuera del mercado una gran parte de la riqueza agraria del país.

1841 Una ley puso fin a los “mayorazgos”.Todos los bienes de las casas nobiliarias fueron desvinculados. Esto comportó un cambio de naturaleza de los derechos de propiedad, pero no una transferencia en la posesión.

La nobleza salió beneficiada, ya que al desvincularse sus propiedades aumentaron de valor y tuvieron plena libertad para administrar el patrimonio.

4.4.La supresión del diezmo

Al igual que ocurrió con otras exacciones feudales, la percepción del diezmo sufrió una fuerte erosión desde la G.d.Indep: el campesinado se resistió a pagarlo. Esta actitud obedecía en parte a la toma de conciencia revolucionaria prendida por el combate contra los ejércitos de Napoleón, y en parte fue una respuesta desesperada de los productores a la CRISIS AGRARIA INTERNACIONAL (a partir de 1815).

Los precios de los géneros agrícolas se desplomaron. Dado que el campesinado no podía eludir el pago de impuestos al Estado y además no estaba al alcance de modificar la función productora para rebajar costes, no tenía otro remedio que destinar al mercado parte de lo que pagaba en concepto de derechos feudales.

La política agraria aplicada tras la revolución de 1835 fue a remolque de esa acción del campesinado.

El diezmo fue abolido en 1837. Representó un éxito para los agricultores y parecía un grave quebranto económico para la Iglesia, principal perceptora del tributo. Pero no fue así: 1841 se promulgó una ley que suprimía definitivamente el diezmo a la vez que se instauraba la partida presupuestaria llamada de culto y clero, destinada al sostenimiento económico de la Iglesia.

La Iglesia se avino al trato, mientras que los partícipes laicos al diezmo (nobles) fueron indemnizados.

El campesinado no sacó ningún beneficio claro en la supresión legal del diezmo. Tuvo que volver a pagar pero a través de impuestos. Los cultivadores se vieron forzados a comercializar en mayor grado su producción, lo cual fue un factor positivo para la modernización de la agricultura.

5.LA LIBERALIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA

El ejercicio de los derechos de propiedad, tal como lo entendían los liberales, requería medidas legislativas que asegurasen que los titulares pudiesen disponer con absoluta libertad de sus bienes.

acciones legales

Una de las más importantes fue la eliminación de la Mesta y sus privilegios. Esta institución medieval, defensora de los intereses de los propietarios de las cabañas de ganado transhumante, había condicionado durante siglos el aprovechamiento de enormes extensiones de tierra. Los propietarios de las tierras de pasto de los ganados arrendadas ancestralmente por la Mesta habían perdido su capacidad de control de las mismas.

Cierre legal de todas las fincas (enclosures). Resultaba imprescindible para efectuar un uso intensivo de la tierra. La elevación sustancial de los rendimientos agrícolas debería lograrse mediante nuevos cultivos antes que por el uso de equipo más eficaz.

La producción y la productividad agrícolas debieron de incrementarse a raíz del cierre de las fincas así como por otras medidas.

1830 El capitalismo pudo desarrollarse sin trabas en el mundo agrario.

Despatrimonialización del agua. Las aguas tenían en el A.Régimen, la consideración de bienes personales o patrimoniales. Las Cortes de Cádiz decretaron en 1811 la supresión del dominio eminente de los señores en las aguas particulares y su paso a dominio general.

La reversión del agua a dominio público no excluía su privatización (sólo se buscaba clarificar derechos de propiedad)

Con la despatrimonialización los liberales aspiraban a proporcionar más incentivos a los propietarios particulares para invertir en más aprovechamientos hidráulicos.

Desamortización del subsuelo

La legislación liberal dudó bastante acerca de la minería. Los cambios legales se efectuaron tarde pero no lograron fomentar la explotación minera por fijar unas condiciones de concesión demasiado exigentes.

Construcción de un marco jurídico que protegiese el derecho del propietario a hacer uso de sus bienes sin ninguna limitación se completó con una disposición legal que implantó la libertad de arrendamiento.

¿Qué ocurrió con los derechos de propiedad de trabajo y capital y fuera del mundo agrario?

MERCADO LABORAL

La liberalización había sido emprendida por los gobernantes ilustrados (1767) con alcance limitado.

La extensión de la contratación libre a la manufactura y actividades urbanas tuvo lugar con la desaparición de los gremios, la cual también comportó la libertad de disposición de capital.

Ideario liberal: dos rasgos básicos del nuevo orden eran

Libre ejercicio de cualquier actividad mercantil e industrial

Una ley estableció la “libertad de industria y comercio”, en virtud de la cual todos los ciudadanos eran libres de ejercer cualquier profesión o establecer cualquier tipo de empresa. Esto era incompatible con el mantenimiento de los privilegios gremiales, que quedaron reducidos (salvo algunos) a meras asociaciones de empresarios.

Funcionamiento de los mercados perfectamente competitivo

Para el libre juego de la Oferta y la Demanda hacía falta la abolición de las tasas de precios y la libertad de circulación de mercancías por todo el territorio nacional

1834 El gobierno decretó la libertad de circulación interior de los productos agrarios, además de suprimir los precios máximos oficiales.

1839 Se eliminaron las aduanas interiores (medida trascendental para la integración interior ligada al desenlace de la guerra carlista)

6.LA REFORMA DEL ESTADO: LA REFORMA SOCIAL

(hasta ahora derecho de propiedad y libertad económica)

*IGUALDAD de todos los individuos ante la ley.

Se abolieron todas las leyes e instituciones que atentaban directamente contra el principio de igualdad ante la ley, como la Inquisición. Se establecieron los grandes ordenamientos : Códigos Civil (1889), Penal (1850) y Mercantil.

[Para los políticos liberales, la codificación no era prioritaria con iras a garantizar jurídicamente la igualdad de trato de los ciudadanos por parte del Estado]

La reforma afectó a múltiples facetas de la Administración.

Desprivatización de los cargos y oficios públicos y reorganización del aparato del Estado. Uno de los rasgos del Estado Liberal consiste en que todos los ciudadanos tienen derecho a acceder a una función pública.

Durante mucho tiempo el principio que inspiró la reforma fue desvirtuado por la subordinación política de los empleados públicos.

Respecto a la reorganización de la Administración...

1833 Creación de las actuales provincias como unidades territoriales básicas. La instauración de las delegaciones provinciales ministeriales y los gobiernos civiles tenía por objeto la racionalización, homogeneización y centralización de la Administración.

PERO pervivieron los particularismos institucionales (los fueros) del País Vasco y Navarra.

La reforma administrativa más trascendental fue la tributaria

La crisis fiscal no podría resolverse más que reformulando las bases del sistema tributario. La fiscalidad del A.Régimen era irreconciliable con el ideario liberal, con el principio de igualdad de los ciudadanos ante el Estado.

la abolición del diezmo (1841) hizo inaplazable esta reforma. Las rentas decimales aportaban el grueso de los ingresos de la Iglesia, de modo que su extinción la condenaba ala ruina. Los liberales se comprometieron ante el Vaticano a sostener económicamente a la Iglesia.

(después de 1845 no hubo otra verdadera reforma tributaria hasta 1977)

¿Principios de reparto de la carga?

El Estado debe detentar el monopolio fiscal. Ruptura con el A.Régimen (no sólo recaudaba impuestos el Estado. También lo hacían la Iglesia -diezmo- y la nobleza).

Condiciones que debía cumplir el nuevo sistema con arreglo a la doctrina liberal

Universalidad = Plasmación del derecho a la igualdad de los individuos ante la ley. Otra dimensión es que los impuestos deben ser los mismos para todos y para todo el territorio.

Equidad = Todos los ciudadanos deben contribuir a las arcas públicas de forma proporcional a sus ingresos. Los políticos liberales no pretendían en absoluto emplear el sistema fiscal como un mecanismo de redistribución de la renta.

Legalidad = Los impuestos tienen que ser aprobados por el Parlamento, al igual que el Presupuesto de gastos e ingresos.

Suficiencia = Los ingresos ordinarios del Estado deben bastar para cubrir los gastos ordinarios.

Sistematicidad = Coherencia y simplificación: el mínimo posible de impuestos y sólo uno por cada base impositiva.

¿Cumplió la reforma tributaria de 1845 las condiciones enunciadas?

Se satisfizo los requisitos de universalidad, legalidad y sistematicidad.

No lo hizo de forma absoluta ya que no se logró una generalización del sistema (persistieron los fueros) ni las Cortes tuvieron control totalmente efectivo sobre el Presupuesto, ni el sistema tributario fue todo lo coherente y simple que podría haber sido (o bien lo fue perdiendo con la introducción de nuevos impuestos).

No se cumplieron los principios de equidad y de suficiencia.

El nuevo cuadro tributario no permitió obtener un volumen de fondos suficiente para financiar el gasto público. Esto, que deriva de la falta de equidad, tuvo consecuencias sobre la capacidad del Estado de suministrar bienes públicos fundamentales, sobre la estabilidad económica y sobre la asignación de recursos.

¿Por qué sucedió?

La modernización de la Hacienda española estuvo plagada de dificultades y tuvo que vencer muchas resistencias procedentes de los grupos privilegiados y por amplios sectores populares.

Pese a todas sus limitaciones, la reforma de Mon-Santillan representó un formidable salto adelante en la historia de la Hacienda española (salió finalmente de una situación de caos)

El cuadro impositivo establecido en 1845 se armó con unos pocos impuestos directos, más otros pocos indirectos, más el de aduanas y algunos monopolios fiscales.

(*)Impuestos directos= Eran de producto. Gravaban las fuentes generadoras de renta en lugar de los ingresos totales obtenidos por los individuos o familias y las empresas. Las bases imponibles eran de naturaleza bien distinta de las de la fiscalidad moderna de los países más avanzados entonces, que se fundamentaba en rendimientos del trabajo y capital)

-La más importante de estas contribuciones era la de “inmuebles, cultivo y ganadería”-contribución territorial, después “contribución industrial y de comercio”

(*)Impuestos indirectos= (ingrediente de los precios finales de los productos gravados) recaían sobretodo sobre los bienes de consumo. Tenían ese carácter la “renta de aduanas”, los “consumos” y los monopolios fiscales (estos dos últimos gravaban sólo ciertos artículos de consumo de masas de demanda inelástica).

La contribución territorial era la principal fuente impositiva, por encima de los monopolios fiscales, cuyos gastos de explotación y precios reducían los abultados ingresos brutos.

La presión fiscal sobre la agricultura superaba la de la industria y el comercio.

Predominio de los impuestos indirectos sobre los directos: carácter socialmente injusto del sistema tributario:

-tributos indirectos se concentran en bienes inferiores

-Entre los impuestos directos la contribución sobre los sueldos y asignaciones suponía una discriminación de trato para un grupo de asalariados (esp. funcionarios)

Estabilidad. Transcurridas tres décadas desde la reforma, la importancia relativa a las principales figuras tributarias no había variado casi.

Solamente los monopolios fiscales sufrieron una sensible pérdida de peso relativo.

Algunos cambios significativos en la composición de los ingresos ordinarios:

-la llegada al poder de los liberales progresistas (1854,1868) llevó aparejada la supresión del impuesto de consumos.

Inequidad... si la carga de los impuestos recaía más sobre las capas sociales de rentas bajas no era tanto por la naturaleza de las figuras tributarias como por el modo en que se gestionaba el cobro de las mismas. La Hacienda desconocía la magnitud y el valor de los activos poseídos por cada contribuyente.

La Administración carecía de un catastro de la riqueza agrícola e inmueble así como de un censo industrial.

La Hacienda recurrió a la práctica tradicional en la corona de Castilla del cupo y el repartimiento. El gobierno fijaba en el Presupuesto la cifra global que sería cobrada por el tributo, repartiéndose ésta entre los municipios. El cupo asignado a cada uno se distribuía entre los contribuyentes.

¿Cómo se fijaba la cuota?

Organismos locales, dependientes de la Administración municipal o de los gremios de ramo, establecían las cuotas de los contribuyentes basándose en las declaraciones de bienes presentadas por los propios interesados.

El sistema fiscal era escasamente flexible: El aumento de las cantidades recaudadas iba por detrás del crecimiento de la renta. En sentido contrario, en coyunturas de recesión económica, la presión fiscal subía automáticamente debido a que la cuota se mantenía fija.

La reforma de 1845 implicó una modernización si bien mucho menor de la que prometía. (fiscalidad preliberal era aun más regresiva)

La ocultación y el fraude fiscales alcanzaron cotas escandalosas. La evasión fiscal casi absoluta cometida por los poderosos tuvo como reverso una presión fiscal relativamente fuerte para los agricultores modestos.

La defraudación y la falta de flexibilidad y equidad del sistema tributario ocasionaron su insuficiencia. Rasgo más sobresaliente de la 2ª mitad s.XIX: DÉFICIT PERSISTENTE, ESTRUCTURAL.

Desde los primeros años de la Hacienda Liberal, las rentas públicas fueron inferiores a los desembolsos:

-nuevas funciones asumidas por el Estado (policía, justicia, obras públicas, mantenimiento del clero.

-Crecimiento del gasto público por el efecto del desequilibrio de las finanzas públicas (el déficit presupuestario se cubría con Deuda pública, que se añadía a la enorme masa de deuda acumulada, etc)

Si los gobiernos liberales recibieron una pesada herencia de la Hacienda absolutista, en los primeros años de vigencia de la reforma tributaria la carga había quedado aligerada.

Fue su incapacidad de dotar a la Hacienda de un volumen de recursos ordinarios suficiente lo que la condenó a un deterioro financiero continuado.

El desequilibrio acabó desembocando en la suspensión de pagos y la autocondonación unilateral de una parte de las obligaciones financieras contraídas.