Crack bursátil de 1929

Crisis económica del 29. Crack del 29. Situación económica años 20. Caída Bolsa de Wall Street. Gran Depresión mundial. Crisis comercio exterior. Sobreproducción. Desorden monetario. Especulación

  • Enviado por: Elvira
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DEFINICIÓN

El crack del 29, también conocido como jueves negro, fue una la mayor crisis jamás conocida que estalló el 24 de octubre de 1929. En esta fecha la bolsa de valores de Wall Street en Nueva York sufrió una caída en sus precios. Esto provocó la ruina de muchos inversores, tanto grandes hombre de negocios como pequeños accionistas, el cierre de empresas y bancos. Esto conllevó al paro a millones de ciudadanos. Pero el problema no solo quedó en Nueva York, esto se trasladó a casi todos los países del mundo como un efecto dominó. Afectó tanto a países desarrollados como a los que estaban en vías de desarrollo.

Europa se estaba recuperando de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, entonces si situación empeoró, lo que desembocó en una época de inestabilidad y de tensiones, que culminó con el auge del nazismo y el estallido de la Segunda Guerra mundial.

INTRODUCCIÓN

La crisis económica iniciada en 1929 ha sido uno de los hechos históricos más importantes de la primera mitad del siglo XX, cuyas consecuencias afectaron a millones de ciudadanos. Los acontecimientos decisivos del siglo XX, como el auge de los fascismos o la Segunda Guerra Mundial, están íntimamente unidos al desarrollo de esta crisis.

La década de 1920 fue un periodo de crecimiento y desarrollo económico. Pero los desequilibrios existentes cristalizaron en la crisis más profunda del sistema capitalista, excepcional por su gravedad, por su larga duración y por las consecuencias que produjo. Desestabilizó la vida de una gran parte del mundo, facilitó el auge de las rivalidades entre las naciones e hizo quebrar entre el pensamiento liberal tradicional, obligando a buscar la solución de nuevos caminos económicos y sociales.

FUERTE CRECIMIENTO ECONÓMICO DE LOS AÑOS VEINTE

El fin de la Primera Guerra Mundial dio paso a un periodo de reconstrucción que abrió un decenio de crecimiento y dinamismo económico, fundamentalmente en los sectores industriales y empresariales.

Después de la contienda los gobiernos y expertos en economía crían firmemente en la posibilidad de recuperar la prosperidad económica anterior a 1914. Los primeros meses tras la guerra parecieron confirmar esta esperanza, aunque el nuevo progreso se quebró temporalmente en 1920 y 1921. A partir de 1922, sin embargo, el mundo desarrollado entró en un proceso de gran crecimiento, debido, en parte, a la recuperación de la producción en las naciones europeas más afectadas por los efectos de la Gran Guerra, como Francia o Alemania.

Los años veinte acentuaron el declive británico, cuya economía se basaba, sobre todo, en las industrias textil y siderúrgica. No obstante el descenso de los precios de las materias primas y de los alimentos le proporcionó algunas ventajas, ya que su comercio se basaba en la venta de productos industriales y en la compra de alimentos.

La guerra había propiciado un espectacular desarrollo de la economía norteamericana, que convirtió a Estados Unidos en la primeras potencia mundial. De forma paralela, se afianzaba el crecimiento económico Japonés y su expansión comercial por Oriente.

UN CRECIMIENTO DESEQUILIBRADO

Tres fueron los sectores que contribuyeron a desencadenar la crisis: la agricultura, los sectores industriales envejecidos y el sistema monetario internacional.

En medio de la prosperidad de los años veinte ya surgieron algunos signos de debilidad y, aunque en aquel momento estos aspectos negativos no fueron considerados significativos, desde la perspectiva histórica se ha comprobado que fueron decisivos en el desencadenamiento y decisión de la crisis de 1929.

El 24 de octubre de 1929 (jueves negro) se produjo una quiebra del mercado de valores de Nueva York, que provocó un prolongado periodo de deflación.

Marxistas, Monetaristas, y Keynesianos han intentado dar una explicación de este episodio que, en realidad, en realidad se correspondió con un largo periodo, que va desde 1929 hasta 1939.

La deflación, la caída de la producción, la acumulación de stocks, el desempleo masivo, la contracción del comercio mundial y la ruptura del sistema d3e pagos internacionales marcaron la coyuntura en la mayoría de países capitalistas avanzados.

SITUACIÓN INICIAL

ANTECEDENTES

Los años 20 fueron en EEUU de crecimiento económico y aumento de la productividad. La ganancias de la productividad fueron a parar al beneficio empresarial. Los salarios repercutieron sobre los precios que implicará sobre la marcha de la Bolsa Norteamericana. La gente se iba endeudando por la vía del crédito, los beneficios empresariales estancar y los bancos comienzan a tener problemas. Al quebrar los bancos miles de personas pierden sus ahorros y se arruinan. Hoover establece un control en numerosos precios, agresivo con la agricultura. Se inicia la crisis con los exceso de oferta, caída de los precios agrícolas y con una gran tasa de paro.

Caida de la Bolsa de Wall Street

Los gobiernos de los diferentes países del mundo, tenían esperanzas en recuperar la economía de nuevo que habían tenido hasta el año 1914. Durante los años 1918-1919, parecía que estos problemas se estaban arreglando pero en el año 1920 comienza una crisis que hizo bajar los precios. Pero tanto países anglosajones, como los que habían permanecido neutrales en la guerra como Japón hicieron propuestas para volver a tener una economía sólida con una moneda estable, pero lo consiguieron de manera parcial. Sin embargo en Alemania se consiguió el sistema monetario, con lo cual la moneda perdió su valor y se termino con el ahorro privado. Las empresas tuvieron que recurrir a los préstamos extranjero para poder sobrevivir, y con estos se colocó Alemania con una gran dependencia de los créditos externos. La situación era parecida en la Unión Soviética y en los países del este de Europa, pero en Polonia, Hungría y Austria la moneda no perdió todo su valor. A partir de 1924, la crisis se fue superando y comenzó una nueva etapa de desarrollo que renuncia al crecimiento económico, a pesar que algunos precios de materias primas y alimentos volvieron a bajar y el desempleo se mantuvo bastante alto. Estos desequilibrios provocarían una nueva crisis y esta vez mucho mas profunda.

La primera guerra favoreció sobretodo a Estados Unidos de una manera brutal, convirtiéndole en el principal proveedor de materias primas y productos alimenticios y industriales. También era el principal acreedor del mundo y su influencia sobre Europa era espectacular. La guerra también trajo un importante crecimiento industrial, la agricultura también se vio favorecida y las necesidades europeas de comerciar, convirtieron a la flota americana en la segunda marina mercante del mundo. El crecimiento que se inicio en los primeros años de 1920, fueron muy profundos y estables en los Estados Unidos.

En estos años se consolidaron sectores industriales nuevos como la industria eléctrica, la química y la petroquímica, la aeronáutica, el cine y la radiofonía. Como consecuencia del desarrollo industrial, el sistema energético se renovó, sobre todo a partir del aumento de petróleo y electricidad. El taylorismo y el fordismo fueron las nuevas modalidades de producir y organizar el trabajo y la producción. También se desarrollan nuevas actividades relacionadas con las nuevas industrias, como la construcción de carreteras, de aeropuertos, ...

Como la competencia era muy fuerte , aumento la concentración empresarial, se forman las Trusts. Sin embargo la agricultura no vivió un crecimiento tan parecido, pues los precios agrícolas se mantuvieron todavía por debajo de los precios industriales generando un desequilibrio desfavorable al sector primario.

Muchos campesinos se vieron obligados a vender sus tierras a precios muy bajos y se fueron a la cuidad. Sin embargo, la prosperidad indefinida y el optimismo se extendían por todas partes, fueron los años dorados del consumo y de la exaltación nacionalista. El clima de confianza se convirtió en la compra de acciones de las empresas industriales por parte de un gran número de la población, siendo la Bolsa de Nueva York el centro de la economía mundial.

Como la economía mundial estaba en desequilibrio con respecto a los Estados Unidos, no se pudo generar un consumo suficiente que pudiese sustentar la expansión industrial. Esto dio lugar a q en 1925, se comenzase a acumular diversos productos, dando lugar a la caída de los precios, al desempleo y a al pérdida de la capacidad adquisitiva de la población. A finales de la década, la compra de acciones de manera desenfrenada creció en un 90%. La especulación financiera hacia ganar dinero, siendo el valor de las acciones ficticios, ya que estaban por encima del valor real.

LA QUIEBRA DE LA BOLSA DE NUEVA YORK

A fines de la década, la prosperidad, que antes estaba basada en el desarrollo industrial, paso a depender de la especulación. En 1928, algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro.

Los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo. Los almacenes estaban llenos de mercancías que no podían ser vendidas y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores. Sin embargo en la bolsa seguía la fiesta especulativa.

Los precios a que se detenido, sus acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores. Nadie pudo o quiso darse cuenta de la gravedad de la situación. Cuando en Octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, la crisis fue inevitable y se extendió al sistema bancario, a la industria, el comercio.

Sus consecuencias se sintieron también en todo el mundo y perduraron hasta la Segunda Guerra Mundial.

LA CONTRACCIÓN DEL COMERCIO MUNDIAL

Los legados de los tiempos de guerra, las necesidades de la recuperación y de la estabilización de la posguerra, conspiraba para hacer que los estados persiguieran objetivos de largo plazo en el comercio internacional.

Las tensiones anteriores pusieron un límite a las fuerzas que desde 1918 amenazaban a la vida económica de Europa. Esto produjo media década de prosperidad y estabilidad. La base de esta prosperidad estaba en el renacimiento del comercio mundial. Fundado en los préstamos de los EEUU a los países de Europa Central, que les permitió invertir capital en obras publicas y en empresas, y de este modo exportar bienes a cambio de las importaciones que necesitaban. Se encontraron nuevos medios para empujar la productividad y el comercio internacional.

La estandarización y la producción en masa de manufacturas, métodos más ágiles de comercialización y propaganda a alta presión, grandes programas de construcción comercial y habitacional, el surgimiento de nuevas industrias que fabrican automóviles y aviones, radios, se combinan para producir el boom comercial.

CAUSAS DE LA GRAN DEPRESIÓN

Han sido muchas las maneras de pensar de los especialistas sobre las hipótesis que conllevan a establecer las causas de la Gran Depresión de los Años Treinta.

La teoría marxista ha pensado más en el análisis de las grandes crisis del capitalismo, relacionándolas a la descoordinación entre producción y consumo.

La teoría económica de Nogaro es que la sobreproducción ha estado siempre en el punto de mira de los historiadores de este período como explicación de la crisis del 29.

La teoría de Nere, en cambio, es que la sobreproducción es una manera de pensar y no explica todas las posibilidades sobre la causa.

Los factores que causaron la crisis de los años treinta fueron: la sobreproducción, el desorden monetario, la desigual y relativa recuperación económica y la especulación.

LA SOBREPRODUCCIÓN

La producción supera las necesidades básicas del consumo humano q partir de 1925, sobre todo esto se da en los Estados Unidos, donde los stocks (conjunto de almacenamiento que se guarda como una posible reserva) aumentaban según se reconstruían las economías europeas.

Las causas de la sobreproducción fueron:

  • Distribución desigual de las rentas, en la cual las capas sociales más ricas pusieron limitaciones a su consumo, estas capas en la mayor parte de los países no eran muy numerosas.

Galbraith señala que en los estados Unidos el 5% de la población recibía la tercera parte de la renta de una nación.

  • Se mantienen los precios que obligan a la existencia de grandes cantidades de almacenamientos o stocks sin poderse vender, al comprometerse los fabricantes a mantener unos precios pactados de antemano.

  • Desequilibrio entre precios agrícolas e industriales. Los precios agrícolas crecen más lentamente que los industriales, por tanteo, hace que los campesinos no tengan tanto capital como para poder comprar maquinaria industrial.

  • Las economías europeas se recuperaron y el incremento de producción de algunos países menos desarrollados durante la guerra, junto con la producción sin controlar de los Estados Unidos.

El sector agrario fue el más perjudicado por la producción que no se llegó a vender y por consiguiente la bajada de precios, cuyo índice pasó de 146 en 1925 a 138 en 1929.

Desde la crisis de 1920 a 1921 fue marcado el comienzo de un período de descenso de los precios y de las rentas agrarias, esto se produjo en todo el mundo, pero fue más grave en Estados Unidos, en donde los granjeros, los cuales estaban endeudados por las inversiones en las nuevas formas de explotación, se encontraban en una situación de inseguridad.

Este sector fue el más perjudicado por las medidas que adoptaron los propios campesinos, para intentar frenar la caída de sus rentas, aumentaron la producción y los rendimientos. Esto conllevó a una mayor oferta de productos en el mercado y como consecuencia, una continua disminución de los precios, y esto afectó a la mayor parte de las materias primas.

Los países especializados en la producción y exportación de estas materias, tanto agrarias como mineras, supieron una progresiva disminución de sus ingresos.

EL DESORDEN MONETARIO

A lo largo de los años 20, se notaron evidentes manifestaciones de que la economía no funcionaba bien, a pesar de que aparentemente iba bien.

Importantes sectores estaban pasando por serias dificultades, entre las que sobresaltaba la inseguridad monetaria.

Los problemas monetarios y financieros llegaron por la subida generalizada de los precios durante la guerra, las necesidades que tienen por las destrucciones y por las dificultades de abastecimiento, junto con el aumento de la fabricación de moneda. Estos fueron los principales causantes de la inflación.

Acabada la guerra, el proceso de inflación continuó a causa de la necesidad de reconstruir los países y de atender los gastos sociales de numerosas víctimas. Para poder enfrentarse a estas cantidades, los países Europeos pidieron créditos a Estados Unidos, el cual en 1914 era un país con deudas y en pocos años se convirtió en el acreedor internacional más importante.

Con la guerra, las principales monedas perdieron su valor fijo respecto al oro. Desde 1919, sólo el dólar permaneció como moneda convertible en oro y de cambio fijo, llegando a ser la divisa internacional por excelencia. Las restantes monedas entran en un proceso de poco valor que provocó grandes inquietudes en los mercados de divisas. Los inversores se desplazaban constantemente de un país a otro buscando la máxima rentabilidad. La inseguridad monetaria se instaló en todo el mundo.

El Reino Unido intentó que su moneda, la libra esterlina, volviera a ser una divisa internacional frente al dólar, y fracasaron. Como consecuencia de esto, la inestabilidad financiera internacional aumentó.

El hundimiento del sistema monetario fue la gran inflación de los países de Europa central, en especial en Alemania, el marco alemán perdió todo su valor. Los ahorros de las personas desaparecieron, arruinándolos, lo que supuso una falta del capital para poder financiar las empresas. Durante los años siguientes, la economía alemana tuvo que pedir créditos a otros países, especialmente a Estados Unidos.

LA DESIGUAL Y RELATIVA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

A partir de 1924, la economía mundial se recupera, favorecida por la política. Pero se puede afirmar que los Estados Unidos tuvieron una clara recuperación, producida por el consumo de electrodomésticos y el automóvil. El resto de los países solo tuvo una ligera recuperación.

Al mismo tiempo, aparecen desequilibrios económicos: Se estancan los sectores industriales tradicionales, como el ferrocarril, la siderurgia, el algodón y el carbón.

LA ESPECULACIÓN

La especulación fue la causa principal del crac de la Bolsa de Nueva York. Los años veinte fueron buenos para los Estados Unidos ya que querían enriquecerse rápidamente y con un mínimo esfuerzo.

La especulación llegó a la Bolsa gracias a las normas de Wall Street y por la subida producida durante la década de los veinte en las acciones.

Los negocios eran rápidos y beneficiosos. La mayoría de los pequeños empresarios decidieron invertir y vivieron de ello. Los agentes de bolsa prestaban a sus clientes dinero, a cambio de sus títulos comprados y también pedían prestado a los bancos para poder comprar esos títulos porque con las ganancias de la bolsa se podían pagar los créditos y sus intereses.

Esta situación no podía continuar indefinidamente, ya que dependía de la subida de la bolsa y a su vez ésta era ficticia.

La especulación llevó a la bolsa a la quiebra. Las razones de cómo y por qué se mantuvo esta situación son varias:

  • La inflación monetaria, que como resultado dio una política de dinero barato y facilidad de créditos.

  • La estructura bancaria, formada por múltiples y pequeños bancos, cuya supervivencia dependía de la subida de los valores de la bolsa. Prestaban casi siempre a corto plazo con un interés del 12%, mientras que ellos obtenían créditos de la “Federal Reserve” a un 5%. El negocio era bueno pero los bancos dependían mucho de la especulación de la bolsa y contribuían a la subida de valores. Además no existía control del Estado sobre los bancos.

  • La existencia de compañías de “cartera”, que poseían abundantes acciones y estaban interesados en la subida de las cotizaciones.

  • Las personas estaban convencidas de que el sistema no podía fallar, se lo hacían creer los capitalistas sin escrúpulos y políticos.

DESARROLLO

Lo que comenzó como un simple descenso de las cotizaciones en la bolsa de Nueva York, en el otoño de 1929, se convirtió, en poco tiempo, en la mayor crisis de la historia del capitalismo.

Desde 1925, las cotizaciones de las acciones en la bolsa neoyorquina (Wall Street) subían sin cesar y acumulaban beneficios extraordinarios. Los bancos, los empresarios y numerosos particulares invertían de forma creciente en una actividad que parecía ofrecer enormes beneficios. La fácil obtención de créditos para comprar en la bolsa aumentó, aún más, la especulación, y la diferencia entre el valor de las acciones en la bolsa y la actividad real de las empresas, mucho menos boyante que su cotización en bolsa, no hacía más que crecer.

Los indicios de que algunas cosas no funcionaban bien antes de 1929 habían sido numerosos. Desde 1925 los valores de las materias primas bajaban, las dificultades económicas del Reino Unido eran evidentes y habían arrastrado al sistema monetario internacional a una situación confusa, la producción industrial alemana estaba estancada desde 1927 y el comercio industrial pasaba por un largo periodo de debilidad.

Desde comienzos de 1927, el índice de la bolsa neoyorquina se fue estancando. Las autoridades gubernamentales se sentían seriamente preocupadas por los acontecimientos, sobre todo, por el crédito descontrolado.

En agosto tomaron la determinación de subir el precio del dinero como forma de regular el crédito invertido en bolsa. Estas medidas llegaron demasiado tarde. El jueves 24 de octubre se puso a la venta un número muy elevado de acciones, lo que se tradujo en una caída de los precios, que continuo en los días siguientes. Aquel día, bautizado como el jueves negro, señaló el final del proceso de alza permanente de los valores. Muchos inversores intentaron vender sus acciones para devolver el dinero que habían pedido prestado. Este proceso acentuó la caída de la bolsa de Nueva York. El detonante de la crisis de 1929 fue el crash de la bolsa de Nueva York.

LA CRISIS SE EXTIENDE A TODOS LOS SECTORES

La crisis, inicialmente financiera, extendió paulatinamente por los demás sectores de la economía mundial, afectando gravemente a todos ellos. La crisis pasó de las finanzas a la industria, y desde Estados Unidos al resto del mundo. De estas manera, la crisis adquirió un carácter globalizado.

La quiebra bursátil se convirtió pronto en financiera. El crédito cayó ante la imposibilidad de los especuladores en bolsa de devolver los préstamos adquiridos antes del crash. El pánico afectó enseguida a la banca, que se encontró atrapada entre unos inversores que no podían devolver los créditos y unos ahorradores que corrieron a rescatar sus fondos, temerosos de perderlos. Muchos bancos no pudieron hacer frente a esta situación, precipitándose en la ruina. De los 23000 bancos estadounidenses, 5000 cerraron sus puertas, haciendo perder sus ahorros a millones de ciudadanos.

Del sector financiero la crisis se extendió a la economía productiva. La paralización de la concesión de créditos y las quiebras bancarias afectaron a la financiación de la industria y limitaron el consumo de los ciudadanos. Muchas fábricas se vieron forzadas a cerrar ante la disminución de la demanda y la imposibilidad de seguir abasteciéndose de materias primas o de maquinaria o de obtener pagos a cuenta. La industria norteamericana pasó de la expansión a una situación de superproducción y almacenajes excesivos que ahogaban las finanzas de las empresas. La debilidad de la demanda facilitó la bajada de los precios, la caída de los beneficios y el cierre de un número creciente de empresas industriales.

El campo vio acentuadas las dificultades que arrastraba desde el final de la Gran Guerra. El descenso de los precios y de la demanda, así como la falta de créditos de los bancos, llevó a la ruina a centenares de miles de campesinos, incapaces de hacer frente a sus deudas. Expulsados de sus tierras, se convirtieron en braceros o acudieron a las ciudades en busca de trabajo, en un momento en el que el paro en estas crecía rápidamente.

De las consecuencias de la crisis, la de mayor significación fue el incremento del paro. En pocos meses se quedaron sin trabajo millones de norteamericanos en todos los sectores económicos: industria, agricultura y servicios. El aumento del desempleo provocaba la reducción de la demanda, lo que, a su vez, implicaba un descenso de la producción y un agravamiento de los problemas.

LA EXTENSIÓN DE LA CRISIS

El peso de la economía de los Estados Unidos en el resto del mundo hizo que la crisis se extendiera a partir de 1931. Los norteamericanos se vieron obligados a repatriar capitales, lo que motivo quiebras bancarias en Alemania y Austria y tensiones en la economía británica. La caída de precios norteamericanos obligó a los países europeos a rebajar los suyos pese hacerlos competitivos y dar salida a sus stocks. Pero el descenso del poder de compra de los Estados Unidos y su posterior proteccionismo cerraron aún mas el mercado mundial.

En Europa y en general en el mundo, la crisis fue similar a la americana: desplome de las cotizaciones de Bolsa, descenso de los precios, sobretodo los agrícolas, caída de los créditos y de las inversiones, hundimiento de la producción industrial y aumento del paro.

ALEMANIA

El crecimiento de los años veinte se debía a los préstamos exteriores de los Estados Unidos. La crisis del 29 hizo que los capitales se fueran retirando de Alemania, lo produjo la reducción de la inversión y también la producción industrial en cerca de 58 por 100. El paro afectó a más de 6 millones de trabajadores y la agricultura quedó al borde del colapso. Ante esta situación el gobierno excluyó la devaluación por temor a una nueva inflación y escogió la deflación.

FRANCIA

La crisis afectó a partir de 1931, año en que las exportaciones descendieron a la cuarta parte. El desempleo no llego a alcanzar las latas cotas de Inglaterra y Alemania, gracias a la marcha de muchos emigrantes que habían llegado en los años anteriores y a la reducción del numero de horas de trabajo. El descenso de los precios permitió a los trabajadores industriales mantener el poder adquisitivo, aunque sus salarios bajasen, pero las rentas de los que vivían de la agricultura se vieron drásticamente reducidas. El gobierno optó por la aplicar una política deflacionaria.

INGLATERRA

Sufrió el impacto de la crisis mundial, y las exportaciones, ya estaban estancadas, se vieron más afectadas debido a la contradicción de la demanda en el mundo entero. Pero a pesar de este estancamiento económico, que mantuvo e incluso aumentó el paro, Inglaterra no vio alterarse demasiado la situación política y social.

ESPAÑA

La crisis paralizó las obras públicas emprendidas por la dictadura de Primo de Rivera, provocando una disminución de la producción y el cambio político con la llegada de la República acentuó la crisis a causa de la fuga de capitales.

ECONOMÍAS DEPENDIENTES

En las áreas coloniales con dependencia directa de las metrópolis y en los países políticamente independientes pero de gran dependencia neocolonial, la crisis de los años treinta tuvo una gran repercusión. Lo intercambios coloniales se hunden al disminuir el consumo en las grandes potencias y surge el problema de la sobreproducción. La políticas proteccionistas y la repatriación de capitales contribuyen a ensombrecer más el panorama en esas zonas. Ibero América, por su gran dependencia de la economía de Estados Unidos es la que sufre con mayor fuerza la repercusión de la crisis. El deterioro de la situación económica llevo la inestabilidad política a Cuba, Brasil, Uruguay, Chile y Ecuador.

CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

La década anterior había sido una depresión crónica de la Agricultura en todo el mundo. Los agricultores americanos, los fruteros y productores de carne australianos, los productores de café brasileños, los plantadores de azúcar de Java, se encontraron con que sus pecios eran extraordinariamente bajos. Y además nadie en el mundo los podía comprar. Esto hizo que todos ellos se arruinaran. El esfuerzo de muchos países por dar protección a su población mediante la fijación de precios o tarifas solo condujeron a limitar el comercio internacional. De esta forma surgió “la pobreza en medio de la abundancia”.

La Gran depresión es comparable con la Primera Guerra Mundial. En tres años cinco mil bancos norteamericanos cerraron sus puertas. Los americanos no sólo dejaron de prestar al exterior sino que reclamaban la devolución de sus préstamos. Casi todas las bolsas del mundo cerraron por un tiempo.

Treinta millones de trabajadores estaban desempleados, y había grandes almacenes de bienes sin venderse.

CONSECUENCIAS SOCIALES

Paro

Esta es una de las peores consecuencias, ya que si la población está desempleada no puede tener ingresos para poder sobrevivir. En el año 1932 en todo el mundo había 40 millones de desempleados. Este paro se dividía en paro total y parcial. El primero hace referencia a la población sin ninguna ocupación, lo que hacía que aumentara la mendicidad, las enfermedades.... El paro parcial el representado por aquellos ciudadanos que son contratados a tiempo parcial, con unos salarios miserables(aunque ya de por sí antes también eran bajos). En los Estados Unidos aproximadamente la mayoría de los trabajadores(63 de cada 100) estaban contratados a tiempo parcial.

Esto afectó también a los jóvenes casi con mayor dureza, ya que para ellos era más difícil encontrar trabajo porque apenas tenían experiencia, o era su primer empleo. Los centros educativos no podían soportar la prolongación de la escolaridad de los alumnos, por lo que bajó el nivel cultural.

Descenso demográfico

Esta situación está provocada por la extensión del paro y el descenso en el nivel de vida, todo esto contribuyó a predisposiciones antinatalistas. Pero a todo esto también ayudó el aumento de los índices de mortalidad provocados por la escasa alimentación. Como consecuencia en Gran Bretaña en el último decenio del siglo XIX la población había aumentado un 13%, mientras que en los años treinta creció un 4,5%; Alemania pasó se crecer un 14% a un 9%, y Francia que por sí sola era débil demográfica mente, pasó a tener una tasa negativa de un 1%. También en Estados Unidos, país de población joven y apoyado por la inmigración, paso de ser diecisiete millones a ocho millones novecientos mil en los años treinta. Esto de la misma manera afectó a Japón a pesar de su vertiginoso crecimiento. Pero en el lado opuesto a todos estos países está Brasil, cuyo crecimiento siguió siendo continuo, lo que llevó a Getulio Vargas a tomar medidas contra la inmigración para defender los puestos de trabajo brasileños.

Para solventar este descenso demográfico, se hicieron dos grupos de regímenes. Los países democráticos intentaron frenar el crecimiento dada la superpoblación y las dificultades alimentarias, para esto se aceptó el control de nacimientos en la conferencia de Lambert. En cambio en los países totalitarios, como Alemania, prefirieron fomentar la natalidad, puesto que cuanta más población haya mayor será el ejército.

Otra consecuencia fueron las migraciones. En Estados Unidos entre 1932 y 1935 se produjo algo extraordinario, las salidas de población superaron a las entradas. En Canadá se implantaron medidas que incluso afectaban a británicos. En Polonia e Italia bajó el número de salidas por la toma de medidas políticas.

Desigualdad en la estructura social

Esta crisis se podría decir que favoreció a determinados grupos sociales ya que no afectó de la misma manera a toda la población. Los grupos beneficiados son aquellos que perciben unos ingresos fijos, como los rentistas o los funcionarios.

Por el contrario, fue muy perjudicial para los pequeños accionistas, que fueron los primeros afectados arruinándose sus empresas. En el caso contrario están los inversionistas fuertes que pudieron resistir la embestida de los primeros meses, y después se vieron recompensados con la recuperación a partir de 1933. Los grandes empresarios sufrieron importantes quiebras en sus negocios, pero aún conservaban sus patrimonios personales que no mermaron mucho.

También sufrieron las consecuencias las profesiones liberales(abogados, profesores, médicos)puesto que se vio reducida su clientela.

Otra parte afectada son los agricultores y los obreros. Los primeros se vieron desolados por los precios, y los segundos por el paro, o por la inseguridad se supuesto de trabajo(si todavía le conservaba).

Otra rama a la que la afectó fue a los sindicatos que perdieron fuerza al darse de baja muchos de sus miembros, pero esto influyó de diferente forma(dependiendo del país). En Estados Unidos desaparecieron los sindicatos pequeños hacia grandes centrales, en Francia lucharon contra la amenaza fascista...

CONSECUENCIAS EN LAS TEORÍAS ECONÓMICAS E INTELECTUALES

Antes de la crisis estaba establecido el liberalismo económico, pero ese tuvo que ser remplazado porque para poder solventar esta depresión hubo la necesidad de la intervención del estado en la economía.

Esta intervención del estado fue propuesta por John Maynard Keynes en su “Teoría general de la ocupación. El interés y el dinero”. En esta obra argumenta la defensa de programas económicos que ya se estaban ensayando en el Reino Unido y en Estados Unidos por el presidente Franklin D. Roosevelt. Keynes propone la inexistencia de mecanismos de ajuste automático que permitan a la economía recuperarse de las recesiones. Afirmaba que el ahorro no invertido prolonga el estancamiento económico y que la inversión de las empresas de negocios depende de la creación de nuevos mercados, nuevos adelantos técnicos y otras variables independientes del tipo de interés o del ahorro. Puesto que la inversión empresarial fluctúa, no se puede esperar que ésta pueda preservar un alto nivel de empleo y unos ingresos estables. Keynes proponía que el gasto público debe compensar la insuficiente inversión privada durante una recesión.

Las medidas keynesianas establecían la corrección del sistema capitalista mediante la intervención del estado para incrementar el consumo y la inversión; además propugnaron la ayuda a empresas expansivas, el fomento de obras públicas por el estado y el proteccionismo.

Estas medidas no alcanzarán su uso total hasta que pasó la Segunda Guerra Mundial. Este intervensionismo se puso en práctica mediante la aplicación de diferentes métodos:

  • Medidas monetarias.

  • Acción sobre los salarios y los precios.

  • Proteccionismo.

  • Fomento de una política severa y rígida.

  • Dictadura.

  • Desarrollo del sector público.

  • Etc.

Estas medidas dependían según los casos y los distintos países.

En el plano intelectual, hubo una corriente de pensamiento que empezó a formularse interrogantes sobre el modelo de crecimiento europeo, lo que arrojaba dudas sobre los valores de la civilización industrial.

Testigos y críticos de la crisis fueron los novelistas estadounidenses que pasaron a denominarse “generación perdida”. Las obras de J. Steinbeck, E. Hemingway o E. Caldwell forman parte de la literatura que denuncia los dramas de la época. Otros autores se oponen a la civilización industrial.

La producción literaria de los años treinta vuelve a las fórmulas neorrealistas en todos los países, pero de forma más intensa en Estados Unidos.

CONSECUENCIAS POLÍTICAS

A partir de 1930 sufrirán una transformación los partidos socialdemócratas en sus principios y preparar los planteamientos ideológicos que surgirán tras la Segunda Guerra Mundial. En Rusia el socialismo fue desplazado a posiciones más moderadas, triunfó el comunismo y se creó la III Internacional.

Durante la crisis estos partidos socialistas tuvieron que colaborar con el capitalismo y renunciar a algunas de sus conquistas sociales. Así las diferencias entre socialismo y comunismo son más claras.

Pero la consecuencia más importante de esta crisis es el ascenso de los movimientos fascistas, y el auge en Alemania del partido Nacional-Socialista.

BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

Como ya hemos mencionado, en octubre se produjo la quiebra de la bolsa de Nueva York. El precio de las acciones que allí se negociaban bajó espectacularmente y muchos particulares y empresarios perdieron grandes fortunas. En los meses siguientes la crisis afectó a las actividades bancarias, industriales, comerciales y agrarias. La desocupación creció hasta niveles inimaginados.

Ante esta difícil situación, los inversores estadounidenses retiraron sus capitales de Europa y de otras partes del mundo. El comercio de Estados Unidos con el exterior también disminuyó. De esta manera la crisis se extendió a otros países. Sus efectos comenzaron a sentirse fuertemente, en aquellos que, como Alemania, tenían una mayor relación con Estados Unidos, pero afectaron también al resto de Europa, a América Latina y, en mayor o menor medida, al mundo entero. En los países industriales la producción descendió. Muchas fábricas cerraron y una gran cantidad de trabajadores se quedó sin empleo. En el campo los precios agrícolas bajaron y muchos agricultores perdieron sus tierras. Los estados tuvieron que intervenir para, sostener una economía que se tambaleaba. La primera reacción consistió en disminuir las importaciones para proteger la producción nacional. El objetivo era lograr la autarquía, es decir, el autoabastecimiento, y a la vez estimular las exportaciones.

Para combatir la desocupación, los Estados emprendieron la construcción de obras públicas y limitaron el ingreso de inmigrantes.

En todos los países, la crisis económica fue acompañada por una crisis política y social. Las huelgas aumentaron y los enfrentamientos políticos se agudizaron. La fe y la confianza en el liberalismo para dar respuesta a las necesidades de la población comenzó a debilitarse. En algunos países se ensayaron nuevas alternativas políticas. En Alemania y Japón los sistemas parlamentarios fueron reemplazados por estados fascistas. En Inglaterra y Francia, los parlamentos sobrevivieron, aunque debilitados. Conservadores y socialistas se alternaban en el gobierno sin encontrar respuesta a la crisis. Además, debían enfrentar el ataque de los grupos fascistas, admiradores de Mussolini y Hitler, quienes para terminar con los conflictos sociales reclamaban el establecimiento de gobiernos fuertes. Los partidos comunistas también atacaban el sistema político. Sostenían que la depresión económica era la consecuencia inevitable del sistema capitalista y que solo la revolución social pondría fin a los sufrimientos de la población.

Al cabo de unos años, aunque con dificultades, Gran Bretaña, Francia, Japón y Alemania, lograron recuperarse. En Estados Unidos la crisis fue más profunda y la recuperación más lenta.

LAS RESPUESTAS A LA CRISIS EN ESTADOS UNIDOS

La crisis económica en Estados Unidos alcanzó niveles de catástrofe. La producción industrial se redujo en un 50%, las ventas de automóviles cayeron un 65% y la desocupación aumentó de 1,5 millones a 13 millones. La agricultura fue uno de los sectores más afectados. Entre 1929 y 1932, los beneficios de los agricultores disminuyeron en un 70%.

En las ciudades la situación no era mejor. Millares de familias fueron desalojadas de sus viviendas por no poder pagar los alquileres. Algunas terminaron viviendo en casa de cartón y latas.

Gobernaba el país el presidente Hoover, del partido republicano. Hoover consideraba que la crisis era pasajera y que no era necesaria la intervención del estado para recuperar el equilibrio económico. Su pasividad fue pronto castigada. En las elecciones de 1932, los ciudadanos expresaron su indignación votando a favor del partido Demócrata. Su candidato, Franklin Delano Roosevelt, había prometido profundos cambios para superar la crisis.

Una vez en el gobierno, Roosevelt aplicó un programa de gobierno conocido como “New Deal”. Consistía en una serie de enérgicas medidas, cuyo objetivo era poner nuevamente en marcha la economía y socorrer a los más necesitados. Para aliviar la situación de los agricultores, se redujo la producción agrícola lo que permitió elevar los precios de las cosechas. Para atacar la desocupación se pusieron en marcha obras públicas, como escuelas, calles y parques de recreación que dieron empleo a muchos trabajadores. Además, se construyeron diques, centrales hidroeléctricas y complejos industriales para reactivar las economías regionales. El estado firmó acuerdos para empresarios y trabajadores para establecer precios máximos a los productos industriales y fijar salarios mínimos; además creo el seguro de desempleo, vejez y enfermedad, y suprimió el trabajo infantil. En material laboral, legalizó los sindicatos y garantizó el derecho de huelga.

Las medidas adoptadas por Roosevelt aliviaron en parte la situación de los sectores más necesitados. Sin embargo, los graves problemas económicos originados por la crisis no pudieron solucionarse. En 1940 la producción alcanzó los niveles anteriores a la crisis y esta recuperación estuvo vinculada con el crecimiento de la industria armamentista.

MEDIDAS FRENTE A LA CRISIS

Los gobiernos tomaron medidas para proteger el mercado y para facilitar trabajo e ingresos a sus pueblos:

  • Recurren al proteccionismo, como una forma de defender su propia producción frente a la competencia de otros países.

  • Elevación de los derechos de la aduana.

  • Las cuotas para la importación de determinados productos en el país y el control de los movimientos del dinero, afectó al desarrollo de los comercios.

  • Algunos países europeos como Francia y Alemania, plantean algunas medidas individualmente en lugar de poner en práctica medidas solidarias, lo que hizo que la situación fuera más grave.

Las medidas económicas tomadas por el Gobierno Republicano de Herbert Hoover empeoraron la depresión e impidieron la recuperación de la economía:

  • Se estableció el control de numerosos precios, e intervino de manera más agresiva en el sector agrícola.

  • Grandes obras públicas.

  • Controles de precios.

  • Políticas de Rentas.

Las medidas del New Deal eran similares a las de Hoover. Estas medidas de carácter económico y social vuelven a sacar producción, favoreciendo la demanda.

BIBLIOGRAFÍA

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Getulio Vargas (1883-1954), político brasileño. Presidente de la República (1930-1945; 1950-1954) cuyos cambios revolucionarios convirtieron a Brasil en uno de los principales países latinoamericanos.

John Maynard Keynes (1883-1946) economista británico. Explicó que la economía funciona de forma irregular, soportando con frecuencia alteraciones en los ciclos económicos con expansiones y depresiones sucesivas.

Roosevelt, Franklin Delano (1882-1945), 32 presidente de Estados Unidos (1933-1945), el único elegido cuatro veces consecutivas. Su programa, conocido como el New Deal, una respuesta a la Gran Depresión, convirtió al gobierno federal de Estados Unidos en instrumento activo de cambio económico y social en contraste con su tradicional papel pasivo.

Steinbeck, John (1902-1968), escritor estadounidense, galardonado con el Premio Nobel. Steinbeck describió en su obra la eterna lucha de las gentes que dependen de la tierra para sobrevivir.

Hemingway, Ernest (1899-1961), novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y por la descripción emocional sugerida. Su vida y su obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses de la época. Muchas de sus obras están consideradas como clásicos de la literatura en lengua inglesa.

Aldwell, Erskine Preston (1903-1987), novelista estadounidense nacido en White Oak (Georgia). Es conocido ante todo por sus novelas y relatos sobre las míseras condiciones de vida de los braceros, blancos y negros, en la Georgia rural.

Hoover, Herbert Clark (1874-1964), presidente de Estados Unidos (1929-1933), que ostentó el cargo durante el inicio de la Gran Depresión y dirigió la transición desde una economía plenamente liberal a la intervención gubernamental del New Deal.

Roosevelt, Franklin Delano (1882-1945), 32 presidente de Estados Unidos (1933-1945), el único elegido cuatro veces consecutivas. Su programa, conocido como el New Deal, una respuesta a la Gran Depresión, convirtió al gobierno federal de Estados Unidos en instrumento activo de cambio económico y social en contraste con su tradicional papel pasivo.