Corrientes literarias

Literatura contemporánea. Realismo. Naturalismo. Literatura realista y naturalista. Escritores

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1. La literatura durante la segunda mitad del siglo XIX.

La literatura abandona el estilo romántico y se adapta a los nuevos objetivos a medida que va cambiando la sociedad europea. Contemplan la realidad y buscan soluciones a problemas reales.

1.1. España en la segunda mitad del sigo XIX.

Los cambios en Europa que vemos desde principios de siglo, en España nos llegan hacia mediados del s. XIX (el ferrocarril, 1848; telégrafo, 1854 y 1857; etc.).

La situación política empeora a partir del primer tercio de siglo y con el reinado de Isabel II, derrocada en 1868. Después hubo un tiempo de inestabilidad, pero se fue recuperando poco a poco con el reinado de Alfonso XII. Cuando acaba el proceso de independencia, a finales de siglo, España pierde Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

1.2. Realismo y Naturalismo.

A la vez, surge el Realismo, movimiento que cambia la imaginación del Romanticismo por plasmar la realidad, que después evolucionaría en el Naturalismo, donde los escritores aplican el método científico en sus obras.

1.3. La literatura realista.

Los escritores quieren plasmar su desacuerdo con la sociedad, mostrando los límites de sus aspectos (los más agradables, los más groseros). Sus obras casi siempre son leídas por burgueses, y como estos prefieren obras narrativas, encontramos la novela y el cuento predominando en este movimiento.

Características de estos subgéneros:

  • Temas. Los temas son siempre variados, pero suelen acercarse a los problemas sociales de la época.

  • Ideología del autor. Siempre encontraremos marcada la ideología del autor en este período. Ideas progresistas (CLARÍN o PÉREZ GALDÓS), ideas conservadoras (ALARCÓN o PEREDA).

  • Verosimilitud y descripciones. Normalmente, encontramos descripciones muy exactas en estas obras y además, los autores utilizan técnicas que hacen verosímiles las historias (acciones en lugares reales, sucesos históricos,…).

  • Lenguaje. Es mucho más sencillo que en las obras románticas. El narrador suele ser omnisciente y usa un lenguaje común característico de la región de donde procede.

1.4. La literatura naturalista.

Los escritores realistas observan la sociedad, interpretan los hechos y proponen soluciones. Son imparciales y después de analizar la realidad explican el origen y solución de los problemas que encuentran:

  • Herencias físicas y psíquicas negativas (malformaciones, locura -genético-.).

  • Medio ambiente desfavorable. Pobreza (barrios pobres), trabajos duros…

  • El autor expone entonces el remedio (trabajo con horarios humanos, ambientes saludables…).

El movimiento surgió primero en Francia con Émile ZOLA, extendiéndose a Europa y España en 1880. Aunque los novelistas no quisieron seguir las doctrinas de ZOLE exactamente, algunos escritores como CLARÍN, las defendieron.

2. El cuento durante el siglo XIX.

Los escritores buscaron recursos para captar la realidad, como el cuento.

2.1. El cuento popular.

Son narraciones que se transmiten de boca en boca de generación en generación hasta que alguien las pone por escrito (autor anónimo).

Durante el siglo XIX surgió un gran interés por plasmar en escrito estos cuentos, y así lo hicieron, por ejemplo, los hermanos GRIMM o PERRAULT en Francia, o FERNÁN CABALLERO en España con Cuentos y poesías populares andaluzas.

2.2. El cuento literario.

Son narraciones breves anónimas y transmitidas por escrito. Aquí los recursos literarios pueden llegar a embellecer mucho la obra, por su fuerza, por ejemplo.

Aunque ya hubo algunos cuentos literarios románticos (Leyendas, de BÉCQUER) fue en Realismo, cuando se hicieron más aportaciones.

3. Escritores realistas.

Los más importantes son GALDÓS y CLARÍN.

3.1. Juan VALERA (1824-1905).

Ejerció de embajador español en América y Europa. Sus novelas más conocidas son Pepita Jiménez, Juanita la Larga y Doña Luz. Tiene tendencia al costumbrismo andaluz y al estudio psicológico de los personajes.

3.2. Pedro Antonio DE ALARCÓN (1833-1891).

Era de Granada. Escribió algunas narraciones largas, pero destacan sus novelas cortas: El capitán veneno y El sombrero de tres picos.

3.3. José Mª DE PEREDA (1833-1906).

Escribió cuadros de costumbres y narraciones ambientadas en Cantabria, donde nació. Destacan Peñas arriba (ambiente cántabro) y Sotileza (ambiente santanderino).

3.4. Benito PÉREZ GALDÓS (1843-1920).

Escribió Episodios nacionales (más de cuarenta novelas sobre la historia Española del siglo XIX). En otras novelas (Doña Perfecta, Gloria…) enfrenta a los representantes de la España tradicional. Y en las Novelas españolas contemporáneas hace un retrato de la sociedad madrileña. Pero su obra más importante es Fortunata y Jacinta (1887), donde describe muy bien a estas dos mujeres y la sociedad en que están.

4. Escritores naturalistas.

Ninguno de estos autores puede considerarse naturalista porque opinaban que ZOLA exageraba en sus opiniones, de manera que ellos pensaban que el ser humano ya no estaba determinado por su herencia, sino por su espíritu.

4.1. Emilia PARDO BAZÁN (1852-1921).

Aristócrata coruñesa siempre rodeada de polémica y por el rechazo de ser mujer. Fue crítica literaria, presentando a España las ideas naturalistas francesas y proponiendo soluciones menos extremas que ZOLA; y narradora, destacando Los pazos de Ulloa y La madre naturaleza (describe la dura vida en los campos gallegos) y La tribuna (proletariado urbano de protagonista).

4.2. Leopoldo ALAS, CLARÍN (1852-1901).

Los artículos que escribió durante su vida fueron recogidos en distintos libros: Palique o Ensayos y Revistas entre otros. Fue narrador, escribiendo más de cien cuentos y dos novelas largas llamadas Su único hijo y La regenta (1885, considerada una de las mejores novelas de la época). En ésta última obra CLARÍN plasma la vida de las clases populares, la aristocracia y los nuevos ricos. En la crítica social, explica porqué La regenta fue escandalosa, llegando incluso a estar prohibida, de modo que no ha sido considerada con el prestigio que lo es ahora hasta la mitad del siglo XX.