Corrientes Colonizadoras hacia America y su impacto en Patagonia

Historia. Sudamérica. Contexto histórico. Corrientes colonizadoras. Circuitos tradicionales y alternativos

  • Enviado por: Kikuryukai
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Introducción

Cuando cae el Imperio Romano de Occidente en el año 476, surge La edad Media, época que se basaba en el Sistema Feudal tanto en el ámbito social como en el económico. Existían dos clases sociales, la de los Siervos, quienes mantenían la agricultura y ganadería, sin recibir nada a cambio, y la de los Señores.

A su vez, en el ambiente económico, el comercio que se realizaba con oriente se llevaba a cabo vía terrestre, regido por Constantinopla.

Por otro lado, la edad media se caracterizó por el “Oscurantismo”, todas las manifestaciones intelectuales, artísticas, literarias, etc., se centraban en la figura de Dios.

El apogeo del Sistema Feudal fue entre los siglos XI y XIII, y se caracterizó por el crecimiento demográfico que tuvo como consecuencia el surgimiento de ciudades, y un gran desarrollo del flujo comercial entre el campo y estas últimas. Como resultado de este crecimiento demográfico urbano, se afianzaron las monarquías como forma de gobierno.

Este apogeo fue decayendo hasta llegar a una crisis total en el siglo XIV. Esta crisis fue el resultado del agotamiento, por el lento progreso hasta la detención de la expansión. Esto quiere decir que las formas tradicionales en que estaban organizadas la agricultura, el comercio y las artesanías, hasta la cultura y el conocimiento, habían llegado a sus límites; ya no podían producir nuevos resultados. Sumándole guerras, carestías y grandes epidemias que redujeron la población europea hasta en un 30%.

El lento proceso de recuperación económico y social Europeo, se inició a fines del siglo XV y principios del siglo XVI, momento en el cual paralelamente a la recomposición demográfica -provocada en parte, por la mejora de las condiciones sanitarias- se produjo una evolución agrícola por el aumento del rendimiento de las tierras y el trabajo rentable y más eficiente de los campesinos.

La crisis había generado una emigración de campesinos hacia las ciudades, donde se transformaron, muchas veces, en trabajadores asalariados y al mismo tiempo en nuevos consumidores, ampliando así los intercambios urbanos y la circulación del dinero, creando la Banca.

A su vez se originaron nuevas clases sociales, los Artesanos y los Burgueses.

Acompañando estas transformaciones políticas, económicas y sociales surgió en Europa una nueva cultura: el Renacimiento; sistema en el cual el hombre pasa a ser el centro.

En 1453 los turcos otomanos se apoderaron de Constantinopla, haciendo así que en este contexto la civilización europea se lanzara a la conquista de nuevos espacios. Además de comercializar con Oriente fuera del territorio de la ciudad de Constantinopla, la población europea tenia otros objetivos como la búsqueda de oro y plata, ya que el creciente intercambio mercantil precisaba de monedas acuñadas; para ello se requería de grandes cantidades de estos metales; y como la producción de plata en las minas de Alemania cayó notablemente y el oro que provenía de Sudán tardaba mucho, los europeos intentaron llegar directamente a las zonas productoras o, en su defecto, buscar nuevas zonas.

Por otro lado se hizo notable la necesidad de tierras para cubrir los nuevos requerimientos de tierras de los nobles; de oro y mercados de los burgueses y recursos y nuevas posesiones para el estado.

La toma de Constantinopla en manos de los tucos obligó a los europeos a buscar mercados más próximos o a intentar explorar nuevas rutas para llegar a las Indias.

Objetivos

A fin de transmitir y abordar temáticas relacionadas con aspectos sobre las primeras expediciones realizadas hacia el sur del continente americano; a continuación se detallarán las corrientes colonizadoras que tuvieron influencia para la región patagónica. Se aportarán datos acerca de sus objetivos, protagonistas, historia, cambios producidos sobre las culturas existentes de la época y sus resultados.

Desarrollo

Corriente colonizadora del Este

Esta corriente se vio realizada durante el siglo XVI; de acuerdo a sus objetivos se la puede dividir en tres etapas. Durante la primera etapa (1500-1530) el objetivo se centraba en la búsqueda de un paso que comunicara el Océano Atlántico con el Pacífico, con el fin de tener un camino para el comercio con las Indias. Fue por este objetivo que realizaron varias expediciones.

En el párrafo “(…)Ante la heterogénea composición de las tripulaciones, la oficialidad de las naves debía ejercer una incuestionable capacidad de mando e imponer respeto y obediencia a marineros que podían tornarse rebeldes por diversos motivos. Entre ellos, la exasperación ante la imprevista morosidad del viaje, la ansiedad por llegar a tierra, el hambre, la sed, las enfermedades, la decepción ante inexistentes tesoros, incluso los abusos y las crueldades en que incurría la propia oficialidad” Roberto Hosne nos relata en las difíciles condiciones bajo las cuales se realizaban estas expediciones, donde el respeto y la dignidad humana se encontraban ausentes; situaciones que llegaban a tal punto que los “hombres” se sublevaban ante los “capitanes”.

Una de estas expediciones fue protagonizada por Juan Díaz de Solís, quién salió en tres carabelas de San Lucas (1515). Este personaje confundió el ancho estuario del río de La Plata, al cual lo llamó “Mar Dulce”, con el ansiado paso. Al desembarcar en la Banda Oriental del Uruguay junto con 8 hombres para explorar, fueron todos acribillados a flechazos por un grupo de indios guaraníes o charrúas. Solo dos calaveras regresaron a España.

El fracaso de Solís fue superado por Magallanes (Fernão de Magalhais) “el 31 de Marzo -de 1520-(…)la gente en vista de la esterilidad y frío del país, rogó a Magallanes que alargase las raciones o se volviese atrás, pues no había esperanzas de hallar el cabo de aquella tierra ni estrecho alguno; pero Magallanes contestó que estaba pronto a morir o cumplir lo que había prometido, (…) que habría de hallar el fin de la tierra o algún estrecho, y que no podía faltar”, con su reconocimiento de las costas Patagónicas y la navegación del Estrecho que hoy lleva su nombre. Su viaje continúa por el Pacífico, muriendo en su transcurso. Lo sucede Sebastián El Cano en la jefatura de la expedición y completa así el primer viaje alrededor del mundo.

Esta expedición de Magallanes tuvo como objetivo general el encontrar el paso hacia el océano Pacífico y como objetivo específico llegar hasta “el Moluco” (islas Malucas) navegando siempre por aguas pertenecientes a la corona española de acuerdo al tratado de Tordecillas, para posesionarse de ellas.

El éxito de esta expedición, planteó la disputa de la posesión del Maluco entre España y Portugal, que no lograron un acuerdo en dos reuniones consecutivas. En consecuencia, Carlos V dispuso el envío de una nueva expedición hacia la isla, confiada a Fray García Jofré de Loayza. Éste partió en 1525 con la orden de seguir la ruta de Magallanes, y después de los comunes naufragios y contratiempos de la época, se refugió por un tiempo en Río Gallegos.

Finalmente Loayza cruzó el estrecho y posteriormente muere, sucediéndole en el cargo su segundo Sebastián El Cano, como había sucedido en la expedición de Magallanes. Sin embargo, en este caso, la jefatura de El Cano concluye con su propia muerte.

Uno de los buques de esta expedición al mando de Francisco de Hoces llegó al extremo austral de Tierra del Fuego y avistó que allí estaba el término del continente. Descubriendo así la insularidad de Tierra del Fuego, hecho que en ese momento no tuvo gran trascendencia.

También debemos mencionar en esta etapa la expedición de Gaboto, la cual salió de España en 1526. Al arribar a la isla de Santa Catalina, encontró sobrevivientes de la expedición de Solís. Fue impulsado por estos a desviar su camino y dirigirse a la sierra de la plata. El motivo fueron las historias que estos sobrevivientes le contaron acerca de indígenas con muchas riquezas.

Mientras se encontraba navegado el río de la Plata, divide su tripulación con el objetivo de explorar la zona. Sin embargo su búsqueda resultó infructuosa y regresó a España en 1530, donde difundió la leyenda de la sierra de la plata y las tierras del rey Blanco, o también llamada la leyenda de los Césares, como justificación del desvío de su ruta. Esta leyenda relatada por Gaboto, contaba la cultura de un pueblo que vivía adentrado en la Cordillera de los Andes, pero lo que sorprendió a todos fue que vivían rodeados de metales y piedras preciosas. En los inicios de la leyenda, el nombre de los Césares, era aplicado a dos leyendas diferentes. Una era la de unos españoles que náufragos en el estrecho de Magallanes, vivían escondidos en regiones desconocidas; y la otra era la de unos incas y personajes del Perú que se habían refugiado entre las cumbres andinas ante el avance de los conquistadores.

Luego de los primeros descubrimientos la empresa conquistadora sufrió una transformación, debido a que la monarquía hispana orientó la mayor parte de sus recursos económicos y militares hacia los asuntos europeos. La conquista de las tierras americanas fue confiada a particulares, quienes para tal fin aportaban su dinero, el ejército y elementos de la conquista; y con quienes la corona firmaba contratos especiales, las capitulaciones. En éstas constaba con claridad los derechos y obligaciones de las partes contratantes: las sanciones derivadas del incumplimiento del contrato, el porcentaje que correspondía a la corona (generalmente la quinta parte) sobre el total de las riquezas halladas; el título máximo otorgado por el rey en las capitulaciones era el de adelantado.

En consecuencia, se inicia la segunda etapa de la corriente colonizadora (1530-1560) que tenía como objetivo la obtención de tierras.

La zona conquistada por España en el continente americano fue dividida en cuatro zonas y el rey firmo capitulaciones con adelantados para cada una de las partes en el año 1634. La Patagonia correspondió a Simón de Alcanzaba, que deslumbrado por las riquezas y honores, que son los máximos valores de los españoles de la época, que recibió Cortes por sus conquistas, creyó llegado el momento de su gloria y enriquecimiento personal. En consecuencia, partió en 1534 y el resultado fue desastroso, ya que su empresa, que preveía la construcción de una población a la entrada del estrecho fracasó, dejando su propia vida en manos de sus subordinados.

Ante el fracaso de la expedición pobladora de la Patagonia por Alcazaba, se ofreció para continuar la conquista y poblamiento de estas tierras al Obispo de Placencia, cuya capitulación incluía la misma zona que anteriormente pertenecía a Alcazaba.

La expedición partió en 1539. Del fracaso poblador de la misma se pueden obtener dos hechos importantes: en primer lugar, una de las embarcaciones arrastradas descubrió el carácter insular de la isla de Tierra del Fuego, al igual que Francisco de Hoces anteriormente; y en segundo lugar, de los 150 hombres que se salvaron del naufragio de la nave capitana, a cargo de Francisco de la Rivera, surgió una alternativa más que contribuyó a la “Leyenda de los Césares”.

“En 1556, llegan imprevistamente a Concepción, Chile, dos náufragos de la nave capitana, al parecer únicos sobrevivientes: Antonio de Cobos y Pedro Oviedo. Según su relato, al fracasar el rescate de Alvarado se encaminaron hacia el Norte, junto a la Cordillera. A continuación hacen una descripción de las alucinantes visiones de parajes encantados cuya belleza es indescriptible, poblados por aborígenes que disponen de toda clase de riquezas. Aseguran que a los 41 grados de latitud, hacia el Norte, descubrieron una ciudad todavía más rica, presuntamente erigida por incas fugados del Cuzco, llamada “Trapalanda”. Una ciudad muy grande, junto a un bello lago rodeado por un excepcional paisaje de clima agradable y pobladores muy buenos y amables, donde no hay enfermedades ni muertes, ni le falta nada a nadie, lo cual la convierte en un paraíso … “

La tercera etapa de la corriente (1560-1600) tuvo como objetivo el poblamiento de América. Esto se debe al gran desarrollo marítimo inglés que se hizo presente en la Patagonia con la actividad de los corsarios o piratas y contrabandistas denominados filibusteros.

La posibilidad de saquear buques españoles que transportaban las riquezas tomadas en América por España y el asalto a las poblaciones costeras españolas provocaron la atracción de corsarios y filibusteros por las tierras del sur. Esto se produjo principalmente a final del siglo XVI y su precedencia fue principalmente inglesa, acompañados en menor medida por corsarios franceses y holandeses.

Francis Drake fue evidentemente el más celebre entre los corsarios (1557-1580), que penetró a través del estrecho de Magallanes al Pacífico y asoló las costas de dominio español en Chile y Perú. En esta fecha Inglaterra y España no estaban en guerra, pero eran grandes enemigos. Esto se comprueba cuando, al regreso de Drake, la reina Isabel de Inglaterra aprueba lo que había realizado, originando gran escándalo de la corte Española, y lo nombra almirante de la Armada Real. “La acción de los piratas y corsarios ingleses, financiada por mercaderes y miembros de la Corte británica, además de capturar y transportar esclavos africanos, se concentraban en saquear sistemáticamente los navíos españoles que navegaban de América a España cargados de oro y plata y otros objetos de valor. Los incalculables beneficios económicos que proporcionaban estos abordajes fueron, a través del tiempo, generando una gran acumulación de capitales que originó el poderío británico.” En consecuencia, el virrey del Perú, alarmado por las andanzas de Drake comisionó a Sarmiento de Gamboa con el objetivo de “cerrar el estrecho de Magallanes”. Ellos creían erróneamente que el estrecho descubierto que separa Patagonia de la isla de Tierra del Fuego, dividía a dos continentes; la actual América y otro casi de las mismas proporciones. Esta concepción es parte de otra más general: la “ptolomeica”, que decía que los mares eran extensiones de agua rodeadas por tierra, concepción derivada quizás de la situación de los mares conocidos en la época, como el Mediterráneo, el Mar Rojo, el Mar Negro, el mar Caspio, entre otros. Es decir, que el concepto de mar era la prolongación, en una superficie acuática mayor del concepto de lago. En consecuencia, si se aplica la concepción anterior a la época del descubrimiento de América se deduce que al descubrirse el continente americano, el océano Atlántico fue concebido como un gran lago, rodeado por tierra. Por consiguiente, la mente de los geógrafos y marinos de la época no concebía la posibilidad de que hubiera una comunicación amplia interoceánica entre el Atlántico y el Pacífico, sólo trataron de encontrar un paso, un estrecho que los comunicara. El descubrimiento de Magallanes corroboró esta teoría.

De esta manera se comprende que las verificaciones apuntadas en dos oportunidades (Francisco de Hoces y el Obispo de Placencia) y realizadas por marinos españoles con respecto a la insularidad de Tierra del Fuego, fueran dejadas de lado porque contradecían una concepción arraigada.

En consecuencia, el razonamiento que tuvo España fue el de pensar que si existía solamente un paso entre el Atlántico y el Pacífico, el dominio del mismo cerraba la posibilidad de saqueo por buques extranjeros de las posesiones de la corona en el Pacífico. Es así que Sarmiento de Gamboa convence a Felipe II de su proyecto y arma una gran expedición hacia el sur americano con el fin de poblar el estrecho, fortificar ambas márgenes del mismo y cruzar una gran cadena para “cerrar” el estrecho al paso de los enemigos.

Luego de innumerables naufragios y pestes, logra arribar al estrecho solo con 5 navíos y 500 hombres. Allí fundó dos poblaciones: Rey Felipe y Nombre de Jesús, que tuvieron una existencia muy corta, y solo se recuerdan como las primeras fundaciones patagónicas.

En último lugar, cabe destacar como parte de esta corriente una expedición que tuvo gran trascendencia en la época. Ésta fue realizada por el holandés La Maire-Shoute en 1615 y tuvo como resultado el descubrimiento definitivo de la insularidad de Tierra del Fuego. En consecuencia, la isla es finalmente separada del “continente Australis”. Al conocerse el descubrimiento, que es el estrecho que hoy lleva el nombre de La Maire, tuvo su importancia, ya que el estrecho de Magallanes dejaba de ser la única vía marítima de entrada hacia las posesiones españolas en el Pacífico. Esto significó que se abandonara la idea de poblar el estrecho al no poder asegurar la imposibilidad de entrada de los corsarios extranjeros. De esta manera, se tuvo que esperar 200 años antes de que se produzcan nuevos motivos para pensar en una nueva colonización de la Patagonia.

Corriente Colonizadora del Oeste

Las ciudades de Panamá y Méjico constituyeron dos centros de expansión de la conquista en América Central.

Un claro ejemplo, es el de Pizarro, de quién se tienen registros de varios intentos de exploración, unos más fructíferos que otros, iniciados en la ciudad de Panamá en dirección hacia el sur en busca del imperio incaico. Fue así que luego de un encuentro con nativos y de obtener objetos de oro y plata, realiza un viaje hasta España, donde obtiene la autorización y los títulos reales para su empresa. Carlos I firmó una capitulación por la que lo autorizaba a explorar y conquistar el territorio de Nueva Castilla y le dio los títulos de Gobernador, Capitán General y Adelantado.

Una vez que llegaron a costas americanas (Túmbez), los navegantes se enteraron del conflicto entre Atahualpa y su medio hermano Huáscar. Pizarro tomó provecho de esta situación para capturar a Atahualpa, quien pagó su libertad con exuberantes cantidades de oro y plata, asimismo siguió encarcelado y sometido a la pena de muerte.

El apresuramiento de los españoles puso en serio peligro los resultados de la empresa, ya que la muerte de Atahualpa pudo provocar una rebelión indígena. A pesar de esto, en 1533 Pizarro entró en el Cuzco. Dos años después, fundó la ciudad de Lima, desde de la cual se iniciaría la conquista de Chile y de alto Perú.

Pizarro regresa a España con un quinto de las riquezas arrebatadas a los incas, y solicita a Carlos I la ampliación jurisdiccional, quien acepta, y por otro lado otorga capitulaciones que legalizaban la conquista del inmenso territorio sudamericano.

Después del triunfo alcanzado sobre los incas, la rivalidad surgida entre los conquistadores interrumpió la paz. La lucha entablada entre Almagro y Pizarro concluyó con el enjuiciamiento de Almagro y su decapitación. Fue entonces cuando Pizarro fue muerto como consecuencia de una conspiración dirigida por Almagro el Joven (hijo de don Diego). La corona, para terminar con estos incidentes, envía a Cristóbal Vaca de Castro quién derrota y ajusticia a Almagro el Joven.

Con la creación del Virreinato del Perú, es enviado Blasco Núñez de Vela, que trata de imponer las Leyes Nuevas -que limitaban los privilegios de los encomenderos- lo que finaliza con la sublevación general que termina con su vida. Esta anarquía es resuelta con el envío del sacerdote Pedro La Gasca, quien nombra virrey a Antonio de Mendoza.

En 1540, Valdivia es autorizado por Pizarro, para iniciar una nueva acción conquistadora del cetro-sur del Chile actual, en la cual funda Valdivia (1552), Villarrica (1552), Osorno (1558), y Castro en la isla de Chiloé (1567). Mientras que los territorios situados al norte del Bio-Bio fueron dominados rápidamente y sin grandes dificultades, la marcha hacia el sur se vio interrumpida por los Araucanos, quienes se caracterizaban por la ausencia de una política centralizada, lo que dio como consecuencia que el mantenimiento de la frontera, ubicada en el Bio-Bio sustentada por los “privados”, no fuera posible, sumado a la falta de adaptación al trabajo forzado, un frente español poco denso e inestable, y la falta de remuneración inmediata.

Esta situación ignorada por España durante el siglo XV, debió demandar la atención de la nación, cuando los Pehuenche y los Puelche sumados a los Mapuche, destruyen las ciudades ubicadas al sur del río Bio-Bio, en el denominado “Gran Alzamiento” en el año 1598.

El sistema privado de guerra que contaba con auxilios esporádicos estatales, pasó a manos de la Corona, la cual crea un ejército regular y permanente, siendo necesario un presupuesto anual de guerra para mantenerlo. Se fija el río Bio-Bio como límite Sur de la colonización española, quedando como único baluarte español, al sur de éste río, la isla de Chiloé.

El ejército funcionó en base al reclutamiento voluntario y con sueldo (Real Situado). En 1608 el Rey decretó la esclavitud de los “indios de guerra”. Los combatientes desde hacia tiempo trataban de resarcir sus gastos bélicos tomando prisioneros como esclavos a los indígenas de forma ilegal. Una vez legalizado este accionar, los soldados hallaron en él la compensación a sus bajos salarios, los cuales provenientes desde Perú, se retrazaban, justificando de esa manera las malocas -captura y venta de indígenas que eran “exportados” a la zona central del país o incluso a Perú.

Es en el año 1620 en el que se ubica la entrada del Capitán Juan Fernández al Lago Nahuel Huapi; la razón aducida para esta entrada fue la “excusa impulsora” de la búsqueda de la “Ciudad de los Césares”, y otra razón, silenciada por el personaje, era la de maloquear.

Diego Flores de León, sin haber tenido contacto alguno con Juan Fernández ni con las tierras americanas, fue quién escribió el relato de la entrada de éste último al Nahuel Huapi; recurso que utilizó en su Memorial escrito al Rey para atraer la atención de éste sobre las posibles riquezas existentes en el sur de Chile. Era evidente en su propuesta el deseo de un retorno al viejo estilo de la conquista privada. Para que éste deseo no se viera tan ferviente y para inducir al Rey para ir a tierras americanas, Flores de León sumó otras razones: la presencia en las costas de piratas holandeses y una “carrera” de dominio territorial entre el frente colonizador chileno cuyano y el Noroeste, representado en la figura de Jerónimo Luis de Cabrera, quien avanzó hacia Neuquén siguiendo los pasos de Hernandarias, en búsqueda de “Trapalanda” (Césares perdidos en la destrucción de la Villarrica).

Corriente colonizadora del norte

Jerónimo Luis de Cabrera busca la ciudad perdida desde Córdoba en 1622. Dicha expedición se inició hacia las zonas de las pampas y la Patagonia. A fines de 1571 es designado "adelantado" para la exploración y conquista de nuevas tierras para la corona española en América, de este modo el virrey Francisco de Toledo lo nombro gobernador del Tucumán con la orden de fundar una población en lo que hoy es Salta o en Santiago del Estero, sin embargo Cabrera decide hacer su fundación más al sur, tras un primer intento (24 de junio de 1573) en el asiento de Quisquisacate, funda la ciudad argentina de Córdoba.

Cabrera había sido comisionado por el virrey del Perú para que fundara un fortín en una latitud que correspondía a la actual provincia de Santiago del Estero, el adelantado desobedeció tal orden y penetró más al sur en busca de dos objetivos: La Ciudad de Los Césares, y crear una provincia con salida a "La Mar del Nord" (así se llamaba entonces a todo el Océano Atlántico).

Desde Perú llegó un "veedor" (Gonzalo de Abreu), éste notó que las tierras en posesión de Cabrera eran ricas y recordando que el adelantado había desobedecido las órdenes virreinales, lo enjuició condenándole a muerte, quien tuvo "la gracia" de no ser muerto con "garrote vil" sino, fue -"legalmente"- decapitado en la ciudad de Lima el 17 de agosto de 1574.

Conclusión

Con lo anterior claramente manifestado, podemos concluir que al buscar un paso comercial hacia oriente, el “accidente” de encontrar el continente Americano, fue de gran importancia para las potencias del continente Europeo.

Fue así que zonas del nuevo continente fueron explotadas, sacando los metales preciosos y maloqueando a los nativos.

Los metales preciosos eran exportados a España, lo que le dio muchísimo poder a su corona durante el siglo XVI. Hubo un punto en la extracción de los metales preciosos en América que lo extraído no era de gran importancia, sumándole los atracos de parte de los piratas a las flotas y galeones que transportaban dichos recursos al país español, lo que conllevó a la pérdida de poder por parte de dicha corona.

Patagonia, vasta región de impenetrables características, fue una zona olvidada por los colonizadores desde el encuentro del continente hasta el siglo XVIII aproximadamente. “(…) la Patagonia pasó a ser, en la visión de los europeos, poco menos que un territorio maldito imposible de colonizar.”

Esta visión por parte de los españoles, fue modificada al notar que otras naciones como Inglaterra y Holanda, sacaban provecho de los recursos, refugios, etc, que dicha zona les proveía. Fue para mitad del siglo XVIII cuando España decide poblar la Patagonia, decisión que fue opacada con numerosos fracasos.

Hoy en día la Patagonia es hogar de innumerables historias, como en la antigüedad; pero en contraste con esos días, hoy es receptora de miles de personas que llegan a estas tierras para observar y quedar maravillados con los encantos naturales, que los expedicionarios no pudieron ver.

Ficha de circuitos tradicionales o alternativos donde se podría incluir la temática elegida:

  • Se podría desarrollar la historia acerca del ingreso del primer hombre blanco a la zona del Nahuel Huapi, en algún momento mientras bordeamos el lago Nahuel Huapi o el Lago Puelo. También si realizamos alguna excursión a la zona de frontera, como por ejemplo Tronador o Puerto Blest, en donde también es aplicable.

  • En cualquier excursión tradicional o alternativa se puede utilizar la leyenda de la “Ciudad de los Césares” como disparador del tema desarrollado en la monografía.

  • En cualquier excursión que se hable de los grupos indígenas (Mapuche, Puelche, Pehuenche), se puede desarrollar el tema utilizando como disparador el “Gran Alzamiento”.

  • En cualquier excursión que se hable de los Jesuitas, por ejemplo la de Tronador, excursión en la cual se recorre una margen del Lago Mascardi, se puede mencionar el contexto en el cual ellos ingresaron a estas tierras.

  • En las excursiones que se realicen por las costas tanto Atlántica como en la Pacífica se puede desarrollar el tema hablando desde los Corsarios o Piratas.

  • En las excursiones hacia el Sur de la Patagonia se puede desarrollar la temática del descubrimiento del estrecho de Magallanes, como así desarrollar los objetivos, el contexto, etcétera.

TOPONIMIA: Es el estado del origen y significación de los nombres propios del lugar.

Río de Solís (luego Río de la Plata)

CABO BLANCO (Provincia de Santa Cruz). - En La relación del viaje de Loaysa se cita por primera vez este accidente con el nombre de Cabo Blanco. Su nombre se debe a las manchas blancas que se observan en este tramo de costa

CABO BUEN TIEMPO (Fairweather).- Según el diario de la primera expedición de Antonio Córdova, fue llamado "Fair Weather" por Wallis y otros ingleses. Su nombre es una traducción del inglés.

CALETA CÓRDOVA (Golfo de San Jorge). - Lleva el nombre del marino español don Antonio de Córdova y Lasso.

PUERTO DESEADO (Provincia de Santa Cruz,). - Fue bautizado así por Tomás Cavendish, que entró en él el 17 de diciembre de I586. En las primeras cartas figura con el nombre de Desire en, nombre que fue luego mal traducido por "Deseado", ya que quiere decir "Deseo". Sin embargo, en la relación del viaje de Van Noort, se lee: "... puerto Deseado, así llamado por Tomás Cavendish porque no pudo llegar hasta él sino después de largos y ardientes deseos".

FLORIDABLANCA: responde al conde de Floridablanca, ministro de Carlos III.

RÍO GALLEGOS (Provincia de Santa Cruz). - Se ignora el origen de este nombre. En el viaje de Alcazaba, dice que el 15 de enero de 1535 reconocía una parte de la tierra firme que se decía el Río Gallegos.

CERRO LOS FRAILES: Es el único paradero en el camino de Río Gallegos a Cabo Vírgenes. Es un topónimo de tipo descriptivo.

ESTRECHO DE MAGALLANES. Pasaje que une el Atlántico con el Pacífico, separa la zona sur de la Patagonia de la isla de Tierra del Fuego; fue descubierto por Fernando de Magallanes, navegante portugués al servicio de España.

MALVINAS (Falckland) - Puerto - Situado en la costa SO de la Isla Powell, en las Islas Orcadas del Sur. El nombre de Malvinas deriva de Saint Maule, lugar de procedencia de los primeros marinos franceses que cartografiaron la zona.

PASO REMOLINOS. Debe su nombre a la cantidad de remolinos que se producen a sota-corriente de todos los bancos, especialmente en el canal Norte.

GOLFO NUEVO (Provincia del Chubut) Según algunos, Villarino lo llamó "Nuevo", aludiendo al descubrimiento hecho por Goicochea, de reciente data.

PATAGONIA: Pigafetta refiere que Magallanes “llamo a este pueblo patagones”, al parecer por sus pies grandes, o por el calzado que usaban, especie de mocasines tan enormes como deformes hechos de piel de guanaco.

GOLFO SAN JOSE: Debido a un error cartográfico, este Golfo lleva el nombre que le corresponde al actual Golfo Nuevo.

SANTA CRUZ, RÍO (Provincia de Santa Cruz). - Durante la invernada en San Julián, Magallanes envió al piloto Juan Serrano con la Santiago en viaje de exploración hacia el sur. El día 3 de mayo de 1520, Serrano entró en un río al que llamo "Santa Cruz", por ser ése el día de la "Invención de la Santa Cruz".

SAN VALENTIN: Su nombre proviene del piloto Flamenco Valentin, que formo en la expedición de los nómades y también posteriormente.

TIERRA DEL FUEGO: su nombre fue el dado por los hombres de Magallanes a la isla en 1520 pues habían visto fogatas en las montañas.

CABO TRES PUNTAS. - Se le reconoce desde el mar por ser el extremo de una larga cadena de mesetas que corren hacia el N. Debe su nombre a estar constituido por tres puntas características, de aspecto arcilloso, que despiden restingas, descubriendo en bajamar y sobre las cuales se forman fuertes escarceos. Al oeste del cabo y proyectándose sobre la pampa; se percibe el pico Pan de Azúcar, de 132 m de altura, fácil de distinguir por su forma cónica.

VIRGENES: fue descubierto por Magallanes el 21 de octubre en 1520, día de las once mil vírgenes, razón por la cual se dio este nombre

Es importante y necesario aclarar que no figuran aquí todos los nombres que responden al santoral católico (tales como San Gregorio, Santa Marta, San Matías, San José, etc.), costumbre propia de la época, y otros que responden a miembros de la corona española (Felipe, Isabel, San Carlos, Floridablanca). Las expediciones que generan, especialmente, la toponimia de la zona del Estrecho, responden a nombres de la dinastía de los Austrias y, generalmente, aquellas expediciones que originan la toponimia del Atlántico, se relacionan con miembros de la dinastía de los Habsburgos

Las incursiones más significativas, desde este punto de vista, fueron: la Expedición de Magallanes, en el siglo XVI y de Malaspina (1789-1794) - quien tenía por objeto la construcción de cartas hidrográficas de América y de derroteros para la navegación mercantil (así como un objetivo político de sondear la posición de los americanos con relación a España y otras naciones). Parte desde España con dos fragatas "Descubierta" y "Atrevida", acompañado de hombres como Pinedo, Noé y Guío, recorriendo la costa patagónica.-

Bibliografía:

“Historia de la Patagonia” Susana Bandieri; Editorial Sudamericana, 2005.

“Barridos por el Viento” Roberto Hosne; Editorial Guadal, 2004.

Enciclopedia Wikipedia www.wikipedia.org

Buscador Google. www.google.com.ar

“Barridos por el Viento”,Editorial Guadal 2004,pág 8.

2 “Viaje de Magallanes y de Elcano”. M. F. de Navarrete. 1837: extraído de “Historia de la Patagonia”. Susana Bandieri. Editorial Sudamericana 2005. Pág 47

“Barridos por el Viento”,Editorial Guadal 2004,pág 22

Barridos por el Viento”,Editorial Guadal 2004,pág 28

“Historia de la Patagonia”,Editorial Sudamericana 2005,pág 50

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