Corazón de roble; Emili Teixidor

Literatura española contemporánea. Narrativa juvenil catalana siglo XXI. Guerras. Argumento. Personajes. Contexto histórico. Constitución española. Biografía

  • Enviado por: Lauritxu
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
publicidad

Biografía del autor: Emili Teixidor

Emili Teixidor nace en Roda del Ter (Osona) el 1933. El paisaje de la llanura de Vic y los personajes que rodean su niñez son elementos importantes para configurar tanto los escenarios de sus novelas como los diversos temas tratados. Durante los primeros años de su vida profesional, ejerce de maestro en la comarca de Osona y, posteriormente, funda junto con otros compañeros la escuela Patmos (1958), en Barcelona. Además de la carrera de maestro, estudia derecho, filosofía, letras y periodismo. Esta completa formación académica, unida a su temperamento inquieto, hace de Emili Teixidor un hombre polifacético que no sólo alterna la docencia con la creación literaria, sino que realiza varias incursiones en otros ámbitos de la cultura.

Inicia su producción literaria al final de los años sesenta, en un momento en que hay un hueco en la literatura infantil y juvenil catalana. Durante muchos años comparte el trabajo de escritor con el de maestro.

En los años setenta participa en las revistas Oriflama, Caballo Fuerte y Tretzevents, dirigidas a la juventud. En 1975 se traslada a vivir a París, dónde dirige durante dos años una revista enciclopédica de cine, en francés. Allí aprende el oficio de editor y, cuando vuelve a Barcelona, su vocación pedagógica le empujó a escribir novelas y libros para chicos y chicas.

Actualmente es uno de los escritores más valorados en el ámbito de la literatura infantil, juvenil y adulta catalana. Ha tenido actuaciones notables en el mundo de la educación y de la edición, cine, radio, traductor y periodista en diferentes medios de comunicación.

Premios literarios: Joaquim Ruyra (1967) por Las ratas enfermas; el de Crítica Sierra de Oro (1979) por Sic transit Glòria Swanson; el de Literatura Juvenil de la Generalidad (1983) con El Príncipe Alí: el Pier Paolo Vergerio de literatura juvenil de la Universidad de Padua (1989) por En Ranquet y el tesoro, y el Crítica Sierra de Oro (1995) por Corazón de roble. Y, en el mes de octubre de 1997, obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura por su obra La amiga más amiga de la hormiga Peca. El 1999 recibió el premio Sant Jordi de novela por El libro de las moscas.

Contexto histórico-social

Nos encontramos en el ocaso de la Tercera Guerra Carlista: En ésta, las tropas del pretendiente Carlos VII (duque de Madrid) se enfrentaron con las de los partidarios de Amadeo I, de la I República y de Alfonso XII, prueba inequívoca de la cambiante morfología política de España en esos años y sus dificultades para consolidar su forma de gobierno y estructuración territorial del Estado. Cataluña y el País Vasco rodearon en esta tercera y última ocasión la geografía militar carlista desde las primeras contiendas, fechadas en 1872 hasta 1876 cuando se produce el exilio de Carlos VII. Tuvieron lugar un sinfín de choques armados, unas veces favorables a los rebeldes, o bien estrepitosos errores de éstos. La Restauración de la Casa de Borbón, llevada a cabo en diciembre de 1874 en torno a la figura de Alfonso XII, hijo de la destronada Isabel II, puso de relieve la secular inutilidad del empeño carlista por acceder a la corona de España.

Breve resumen de la trama fundamental

La historia transcurre en Cataluña, a finales del siglo XIX, acabando la tercera guerra carlista. Tinco, un adolescente de pasado misterioso se queda cuidando la masía "El Roble" y, con ayuda de Viana, una chica valiente y deslenguada que trabaja como hilandera en un pueblo cercano, logrará ir salvando las situaciones comprometidas que se le presentan y, poco a poco, conseguirá averiguar su borroso pasado.

Estructura de la obra

La primera parte, que correspondería con la descripción general de los personajes principales de la obra y con una introducción del medio, la establezco desde el capítulo uno al cinco inclusive.

La segunda parte, el nudo, concierne todo el desarrollo de la trama, la aparición de nuevos personajes, las revelaciones a Tinco sobre su pasado… A ella pertenecerían los capítulos del seis al veintiuno incluidos ambos.

La tercera parte, el desenlace, sería únicamente el último capítulo, ya que no aparecen más revelaciones, todo está aclarado y se deja el final al aire, pues no se sabe qué pasó al regreso de Tinco ni nada acerca de los demás personajes.

Lenguaje y personajes

1) Palabras relacionadas con las actividades relacionadas en una masía y el personal que allí trabaja: Aparcero (comunero de una hacienda), criados y mozos, nodriza, zurriago (látigo con que se azuza al caballo), tartana (carruaje con cubierta abovedada y asientos laterales), cobertizo, pajar, establos, pozo, abrevadero (estanque para dar de beber al ganado)

2.1) Doña Violante: "¡Claro que me fío de ti, muchacho! Pero no me cabe en la cabeza que un chico tan joven como tú tenga que guardarnos la casa y defender la hacienda mientras nosotros nos refugiamos en "La Nava". No entiendo cómo mi marido ha podido encargarte una misión tan difícil y peligrosa." Ésta mujer es la esposa de don Lobo. Su carácter es amable y reservado para con los allegados, y algo más distante con la gente que no es de su calaña. No realiza un papel importante en la obra. En el momento que pronuncia esta frase está a punto de partir hacia "La Nava", y no para de dar consejos y avisos a Tinco.

Tinco: "Es que del tiempo anterior no guardo ningún recuerdo. A veces, por la noche trato de recordar, y se me aparece como en un sueño un paisaje de color rojo como una hoguera. No recuerdo haber vivido en otra casa ni en otro lugar… Pero viendo cómo viven los chavales del pueblo, o Jan y Fermina, pienso que yo he tenido mucha suerte." Es el protagonista de la obra. A lo largo de ésta va descubriendo sus orígenes y el por qué de su situación como hijo adoptivo de don Lobo y doña Violante. Su carácter es fuerte y determinado. Vive una intensa y emocionante aventura en "El Roble", en la que se enfrenta a diversas situaciones muchas de las cuales supera gracias a la ayuda de sus amigos. A lo largo de la aventura Tinco se va independizando y aprende a tomar decisiones por sí mismo.

Viana: "Un hombre y un caballo unidos para correr como el viento. ¿Sientes lo mismo que yo, Tinco? ¡También nosotros somos como centauros!" Es la mejor amiga de Tinco, una adolescente de su edad que vive en una cabaña en el campo y trabaja en la fábrica. Su espíritu es libre y está en contra del sometimiento de los obreros hacia las clases altas. Está enamorada de Tinco y él de ella, son íntimos amigos y se cuentan todo. Aun así no está tan cerca de él como ella querría puesto que no le dejan acercarse a "El Roble" porque los dueños no le tienen estima (sobre todo Doña Violante y mademoiselle Angélica)

El Tuerto de las Ratas: "La guerra entre carlistas y liberales toca a su fin. Pero la lucha para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los obreros no acabará por eso. (…) ¿Qué importancia tienen para nosotros los fueros, que las leyes sean más antiguas o más modernas, que vengan de casa o del extranjero...? Yo aceptaría leyes extranjeras que beneficien a los obreros". Es el padre de Tinco, un proletario que inició un movimiento obrero contra el sistema burgués y que en gran parte consiguió sus fines, mover a una enorme masa de trabajadores para rebelarse, pero al tiempo se le fue de las manos y derivó en consecuencias más graves, pues ciertos miembros tomaron contacto con fuentes anarquistas y realizaron atentados. Lo encarcelan, y a su salida regresa a "El Roble", donde vuelve a ver a su hijo después de tantos años. Pero su destino no está allí, y parte de nuevo.

Don Lobo: "Yo debería ser carlista. Lo fui hasta el final de la segunda guerra, la de los matiners, la de los montemolinistas… Desde entonces pienso, como Cabrera y otros, que sólo la concordia entre todos puede salvar a esta tierra. Y he combatido, con errores, por esta causa. Como mi antepasado Corazón de Roble". Es el dueño de la masía "El Roble" y padre adoptivo de Tinco. Es persuasivo, inteligente,

2.2) Personajes que pasaron por la masía

Prisionero: Tiene una lengua de serpiente, intenta de mil maneras que Tinco le libere, pero el chico es más astuto que él y guarda distancias. Pertenece a la compañía del Ángel Exterminador. Su destino no es muy bueno, pues acaba tirado en el suelo a coces propinadas por el caballo que él maltrató. Me sorprendió la actitud sumisa que adoptó cuando don Lobo le perdonó la vida, que para nada se parecía a su verdadera personalidad. "El desertor se levantó para besar la mano del amo…" (pg 68) Éste personaje contribuye a aumentar la seguridad y valentía de Tinco, pues al final el chico se impone sobre él.

Don Mansueto: Es el párroco del pueblo, que asiste alguna vez a la semana a la masía a enseñar la religión y moral a Tinco. Aparece en un momento inoportuno, pues a la vez habían llegado dos carlistas desertores con intención de robar, y éste les sirve de guía por la casa. Al final con la colaboración de Tinco, Viana, Saturnina y una inesperada ropa ensangrentada, consiguen echar de la casa a los desertores. De este personaje me llama la atención la confraternidad que alcanza en un momento con Viana y Saturnina para trazar el plan que elimine a la indeseada visita.

Carlistas desertores: Son dos soldados que huyen de su columna para ir a "El Roble" a robar y tal vez descubrir algún secreto, pero no se saldrán con la suya, pues los tres amigos y el cura conseguirán su huida. Enseñan a Tinco a ser más precavido.

Cómico: Hombre bajito de aspecto gracioso (es un payaso) que en un primer momento acude a robar gallinas. Más tarde y con mucha labia se gana la confianza del pobre Tinco, que cae en su red. Lo que en realidad busca en la casa es joyas y dinero, y hace un pacto con Tinco: él le ayuda a sacarle secretos al prisionero a cambio de que el chico le descubra las joyas. Pero de nuevo acude Saturnina en el momento justo para acabar con el cómico y salvar a Tinco. De este personaje me sorprende el cambio de actitud que toma en un momento dado: "En el teatro hago papeles de joven e incluso a veces me disfrazo de mujer, pero fuera del escenario soy un hombre tan peligroso y decidido como el que más. No juegues conmigo, muchacho" (pg 154). Aporta a Tinco más agudeza para reconocer si los visitantes son de fiar o no.

Loco soñador: Se asemeja a un "hippie" de los 60 por su forma de ser y de vestir. Piensa que hay un lugar para las buenas personas, Icaria, un lugar que podrían reconstruir con el afán y buena voluntad de todos, donde no hay guerras, hambre ni penas. Tinco le proporciona comida y charlan junto con Tania, aunque desde un principio este personaje no agrada mucho al chico. Al final, el hombre parece enojarse por la conversación, y marcha. De él me llamó la atención una frase en especial: "¡Qué mundo! La violencia lo llena todo. Incluso los jóvenes estáis llenos de violencia. La violencia sólo genera odio. Y el odio impide la felicidad" (pg 188)

Fabricante de calendarios: Es un hombre de edad, de buena apariencia aunque un poco destartalado. Es un amable fabricante de calendarios que viaja recogiendo cuentos y leyendas. Les cuenta la de "La otra mitad del mundo", ganándose la atención de los muchachos. Éste personaje hace reflexionar a Tinco sobre la importancia de la vida y las personas que quiere, aunque en un principio crea que son infantiles. De él me gustaron dos frases: "Cada tierra tiene una especie de alma y una memoria que hablan por boca del pueblo, de la gente sencilla"; "La poesía habla de emociones, no de razonamientos fríos y sin misterio" (pg 210)

Fiscal: Es enviado por el hermano del Agustín Costa, uno de los supuestos padres de Tinco. Es huraño y antipático, y no inspira cordialidad ni a Tinco ni a Viana. Su misión es hacerse con la medalla del chico, que le proporcionaría enormes riquezas, y para ello intenta sacarles toda la información posible. Los chicos son inteligentes y hablan lo justo. El fiscal deja un sobre con una cita para Don Lobo, pues tienen que ajustar cuentas. De él destacaría los pocos escrúpulos que tiene para manipular a los chicos, el poco tacto con que los trata: "El abogado, sin decir palabra, apartó a Tinco de un empujón" (pg 214); "Parece que sois los dos cortos de entendederas o que en esta casa y en la fábrica son todos mudos, sordos y paralíticos" (pg 225)

Mensajeros: Son dos espías (uno de ellos llamado Quim de Martinet) que acuden a la casa para saludar a Don Lobo e informarle de la derrota de los carlistas. Pronto cogen confianza con Tinco y le cuentan algunos secretos. A su vez, le avisan de que una pequeña columna de soldados se acerca. A pesar de ser contrabandistas, muestran siempre una actitud tanto amable como burlona para con Tinco.

Preguntas acerca de la Constitución Española

a) ¿Sabes cuál es la forma política del Estado español?

Monarquía parlamentaria. Es un sistema político en el que el rey ejerce la función de Jefe del Estado bajo el control del poder Legislativo (Parlamento) y del poder Ejecutivo (Gobierno). Las normas y decisiones originadas de las distintas Cámaras parlamentarias regulan no sólo el funcionamiento del Estado sino también la actuación, funciones y poderes del monarca.

b) ¿Quién es el Jefe del Estado?

El rey, en este caso Don Juan Carlos I.

c) ¿Cuál es la función de las Cortes Generales?

Ejercen la autoridad legislativa del Estado, aprueban sus presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la Constitución.

d) ¿Recuerdas alguno de los derechos o deberes que tenemos los ciudadanos españoles y que están recogidos en nuestra Constitución?

Derecho y deber de defender España; el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica; derecho a la propiedad privada y a la herencia…

e) ¿Cómo resumirías tú lo que significa la Constitución en la sociedad española?

Es el conjunto de deberes y derechos básicos para que el ciudadano pueda vivir acorde con la sociedad española.

f) ¿Cuáles son las diferencias y similitudes que, a simple vista, puedes encontrar entre el primer texto y la actual constitución? (Teniendo en cuenta la información de la novela sobre la Constitución de 1812)

La Constitución de Cádiz fue implantada para combatir por la independencia respecto del dominio francés y de la revolución liberal; la Constitución de 1978 se impuso conseguir la unión de las regiones y autonomías y cerrar heridas de la Guerra Civil.

¿Por qué el libro se llama "Corazón de roble"?

Porque se decía que el corazón de un antepasado de don Lobo con este mismo nombre, Corazón de Roble, estaba enterrado a la sombra del árbol.

Comentario crítico sobre la obra

El autor en todo momento nos intenta mostrar la situación de la época en la que nos encontramos, el final de la 3ª Guerra Carlista, y sus consecuencias. Para ello toma la figura de Tinco, cuya personalidad y psique se van desarrollando a lo largo de la obra. A través de personajes secundarios que en un principio nos aportan información sobre la guerra, Tinco va conociendo poco a poco su pasado, del cual poca noción posee. Esto hace evolucionar su carácter y le ayuda a hacerse adolescente descubriendo en un corto período de tiempo su misterioso pasado. A su vez acrecienta su amistad con Viana, una chica obrera de su edad, de la cual acaba enamorado.

El libro en sí es una fuente de información sobre la Guerra Carlista y el proceso histórico de finales del s.XIX, pero además nos enseña cómo una persona puede cambiar su vida en sólo una semana, a partir de ciertas eventualidades.

El final queda en parte algo pobre, pues en un solo capítulo se desvelan los misterios más importantes de la obra, no se realiza de forma progresiva, y eso hace perder valor al libro. También se echa de menos un epílogo que nos muestre "lo que pasó" o pudo pasar tras la marcha de Tinco, su futuro con o sin Viana, el destino de algunos personajes como el Tuerto de las Ratas… En resumen, un final cerrado.

Final de la historia "La otra mitad del mundo"

Aquella noche, Andrés preguntó a ana qué había visto al otro lado del seto, qué había encontrado en el bosque prohibido, qué veía cuando cerraba los ojos y sonreía como si soñara. Ana sentía que no podía decírselo, pero la insistencia de su marido le hizo confesar todo. Tal como Andrés esperaba, Ana le relató que estuvo viviendo con unos personajes encantadores, risueños, y que el ambiente estaba impregnado de felicidad donde quiera que fueras.

  • Ana, en el poco tiempo que pude presenciar ése paraíso encantado, noté que allí estaba nuestro destino. Vivir felices para siempre, sin las preocupaciones ni problemas que acarrea vivir en este mundo. ¿Por qué no marchamos allí y no volvemos nunca más?

  • Andrés… Mi vida por ahora está aquí. Me gustaría tener hijos, formar una familia. Y tal vez, en un futuro, viajar a ese lugar y quedarnos allí todos juntos. Por eso, tienes que prometerme algo: que no cruzarás el umbral de la puerta si no es conmigo y nuestros hijos.

  • Claro que sí, sabes que por ti daría mi vida. Esperaré hasta que tú decidas partir, aunque eso suponga esperar años y años.

La vida transcurrió con total normalidad para la pareja. Al año de casados, tuvieron una linda hijita, y al siguiente, un varón. Pero durante ese tiempo, Andrés albergaba la impaciencia y por ir de nuevo al mundo encantado. Su ansia se desbordó y una noche en la que todos dormían, se apoderó de la llave. Echó un último vistazo a su familia y con decisión se adentró en el paraíso de la felicidad. Allí se reencontró con los simpáticos hombrecillos y mujeres que correteaban a su alrededor. Sintió como si regresara a casa después de una larga travesía llena de tormentas y tristezas. Vio a una Ana más crecida que la última vez que vino. Su corazón le indicó que aquel era el lugar donde debía permanecer hasta el fin de sus días.

Y así pasaron varios años repletos de alegría los cuales parecieron horas para Andrés. Y por primera vez y para su sorpresa, notó que le faltaba algo. Pensó en su verdadera esposa, en sus hijos, en su casa… Y deseó con toda su alma volver al mundo real. Le costaba despegarse de aquel lugar, pero su corazón ya no estaba allí. Recogió la llave y marchó sin mirar atrás, para no dejarse seducir de nuevo por los seres de aquella esfera.

Abrió la puerta y volvió a ver el pasillo por el que años atrás caminaba decidido a abandonar la casa. Pero todo tenía un color diferente, más pálido y mortecino.

  • ¡Ana! ¡Hijos! ¡He vuelto!

No recibió respuesta. Llamó a todas las puertas del corredor, pero nadie contestó. Bajó tan deprisa como pudo las escaleras. Allí, en el recibidor, estaban plantados una mujer y un hombre de su edad. Los tres se miraron fijamente. Desviaban las miradas de uno a otro de forma nerviosa, sin saber bien qué ocurría. Finalmente, Andrés balbuceó:

  • ¡Hijos! Sois… ¿sois vosotros verdad? - Intentó abrazarlos, pero éstos se retiraron mirándole con una mezcla de indiferencia y desprecio.

  • Padre… - comenzó el varón - ¿te mereces que te llamemos así? ¿Quién eres tú para seguir tratándonos como hijos? Nosotros ahora somos huérfanos.

  • Nuestra madre murió hace dos años - dijo la mujer -. Y nuestro padre desapareció hace ya casi tres décadas. Madre lloró por él días y noches enteras, anhelando que algún día pudiera volver a ver a aquel chico con el que compartió su infancia y juventud, ese hombre del que se enamoró. Pero no volvió. Y todos estos años vivió triste y amargada.

  • Pero hijos… yo no pretendí… Perdonadme por favor… Podemos intentar una nueva vida.

  • Lo siento, pero usted ya no es nuestro padre. Si quiere, le dejaremos quedarse a vivir aquí, hay sitio para todos. Le guardaremos una habitación en el ala oeste de la casa. Nadie suele pasar por allí. Todo para usted. Así, si vuelve a marcharse, nadie notará su ausencia.

Andrés, con lágrimas en los ojos, fue acompañado a su nuevo cuarto. Y allí permaneció el resto de su vida, sentado en una butaca, aislado del exterior, recordando los años que perdió junto a su familia. Y todo por una quimera, por vivir en la mentira, sin tener el valor de enfrentarse a la vida y a sus problemas, por un paraíso efímero y volátil: la otra mitad del mundo.