Coplas a la muerte de su padre; Jorge Manrique

Literatura española prerrenacentista. Lírica siglo XV. Poesía. Argumento. Biografía

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COMENTARIO DE TEXTO

COPLA XVIII DE “COPLAS AL MUERTE DE SU PADRE” DE JORGE MANRIQUE.

Comentario de texto

La copla XVIII es una de las cuarentas coplas de la obra “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique. Esta copla se encuentra dentro del grupo de coplas en las cuales Manrique trata por orden jerárquico la temática de la muerte histórica, es decir de como la muerte también toca a los personajes históricos. Las coplas XVIII y XIX se centran en Enrique IV y en especial se refieren a sus veinte años de reinado; la primera en el primer periodo de su reinado, que fue esplendido, y la segunda en el segundo periodo de su reinado, en el que este esplendor muere. En copla XVIII, Manrique contrapone los bienes que le otorga el mundo a Enrique con la vanidad de estos ante la muerte. En esta copla se pueden distinguir dos apartados, el primero corresponde con primera sextilla y su tema prima principal es cómo el mundo hace tan afortunado a Enrique, mostrándosele tan tierno y dulce que parece ser su amigo. El segundo apartado, corresponde con la segunda sextilla y su tema principal es cómo el mundo al ser tan efímero demuestra ser su enemigo.

Para hacer evidente la división temática Manrique se vale de la estructura métrica del pie quebrado, además de otros recursos literarios que iré enumerando a través del comentario. El primer pie quebrado es introducido por la conjunción “pues”, con la cual encabalga esta copla con la anterior, marcando así la continuidad entre el reinado de padre e hijo, que gracias a la expresión “…El otro, su heredero don Enrique…” sabemos que se trata de Juan II de Castilla. En el segundo verso a través de una elipsis de la palabra “grandes” (referida los poderes que alcanzaba Enrique IV) Manrique sobrentiende este epíteto y que precisamente por sobreentendimiento marca la magnitud de el poderío de Enrique IV.

En el tercer pie quebrado el autor personifica al mundo que es la vida a través de los epítetos pleonásmicos como suave, blando y dulce contraponiéndola con el segundo verso de la tercera tersilla por medio de la ánfora “cuan” que pone antes de cada caracterización de el mundo (“…cuan blando, cuan halaguero, …cuan cruel, cuan enemigo, cuan contrario…”) , en esta tersilla y en las siguientes el autor por medio de una elipsis suprime el complemento indirecto que es Enrique ya que en la primera tersilla deja muy claro el sujeto ya se sobrentiende en los siguientes haciendo énfasis en que no importa a que clase social pertenezca o quien sea el sujeto, el mundo no hace distinción. En el primer apartado el autor solo usa verbos en pretérito imperfecto haciendo énfasis que esta actitud suave del mundo no es perpetua es mas esta finaliza en el segundo apartado cuando Manrique recurre a los verbos en pretérito perfecto simple (mostró, duro, dio).

El tercer y cuarto pie quebrado están construidos antitéticamente

En la segunda sextilla el autor recurre a la exhortación “mas veras” que invita al publico a fijarse en lo efímero que puede ser lo terreno que se muestra tan bueno y nuevamente recurre a una elipsis, que ya no es de enrique sino del mundo, dándole así la verdadera relevancia que todos deberían darle a lo terrenal. Finalmente en la última tersilla el autor explica por que el mundo pasa de ser amigo de enrique a ser su enemigo con el sentido efímero de los placeres de la vida y cerrando así la copla, haciendo una vez mas una alusión a la no distinción social por parte de el mundo.

En resumen es maravillosa la forma en que Manrique logra mostrar al receptor lo efímera que es la vida con sus placeres hasta para los reyes en este caso para Enrique valiéndose de por una parte de elipsis y exhortaciones que conectan la idea directamente con el receptor, por otra parte por la contraposición entre la vida miga ya la vida enemiga así invitándolo a el como individuo a un profunda reflexión sobre el curso de su propia vida y a no dejarse llevar por los placeres que ofrece el mundo .

Vocabulario:

Pues: (Del lat. post). conj. Denota causa, motivo o razón.

Heredero: (Del lat. hereditarus). adj. Dicho de una persona: Que por testamento o por ley sucede en una herencia.

Poderes: (Del lat. *potre, formado según potes, etc.).Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo.

Alcanzar: (Del lat. *incalciare, con infl. del art. ár. al-).Llegar a poseer lo que se busca o solicita.

Blando: (Del lat. blandus). adj. Tierno, suave, que cede fácilmente al tacto.

Halagüeño: (De halagar). adj. Que atrae con dulzura y suavidad.

Placeres: (Del lat. placre).Satisfacción, sensación agradable producida por la realización o suscepción de algo que gusta o complace.

Dar: (Del lat. dare). entregar.

Mas: (Forma átona de más). conj. advers. pero ( para contraponer un concepto a otro).

Cuan: (Del lat. quam). adv. c. excl. p. us. U. para encarecer el grado o la intensidad.

Enemigo: (Del lat. inimcus). m. y f. Persona que tiene mala voluntad a otra y le desea o hace mal.

Contrario: (Del lat. contrarus). Que daña o perjudica.

Cruel: (Del lat. crudle[m]). adj. Que se deleita en hacer sufrir o se complace en los padecimientos ajenos.

Mostrar: Del lat. monstrre). tr. Manifestar o poner a la vista algo; enseñarlo o señalarlo para que se vea.

Referencia Histórica:

Enrrique IV

Enrique IV (de Castilla) (1425-1474), rey de Castilla (1454-1474). Hijo de Juan II de Castilla y de María de Aragón. En 1440 casó con Blanca de Navarra (futura Blanca II) y en 1455 con Juana de Portugal.

Hasta 1461 gobernó con la ayuda de su favorito Juan Pacheco y se enfrentó a la alta nobleza castellana. Esta crisis favoreció las injerencias en Castilla de Juan II de Aragón. Entre 1461 y 1463, los asuntos de Castilla y Cataluña se mezclaron. Enrique IV apoyó a Carlos de Viana, hijo de Juan II de Aragón que estaba enfrentado a su padre. Muerto Carlos, la oligarquía catalana le ofreció a Enrique IV el mando de Cataluña, proposición que, aunque no se materializaría de forma permanente, fue aceptada por éste en contra de la nobleza castellana. Beltrán de la Cueva y linajes como los Mendoza fueron los principales apoyos del rey durante esta etapa.

Desde 1463 a 1468 volvió a producirse el enfrentamiento entre Enrique IV y la alta nobleza, reflejado en la cuestión de la sucesión castellana. Los nobles sublevados intentaron que el rey reconociera como heredero a su hermano, el príncipe Alfonso, y propagaron el rumor de que su hija Juana era ilegítima, apodándola 'la Beltraneja' para indicar que su verdadero padre era Beltrán de la Cueva. La pugna entre el rey y la nobleza culminó en la ceremonia conocida como 'la farsa de Ávila', donde Enrique IV fue simbólicamente destronado y Alfonso proclamado rey.

La lucha entre los hermanos duró hasta la muerte de Alfonso en julio de 1468. A partir de este momento Enrique volvió a ceder a las presiones de los nobles y reconoció como heredera a su hermana Isabel (Concordia de los Toros de Guisando, septiembre de 1468). Cuando Isabel —la futura Isabel I— se reveló como defensora de la monarquía, los nobles decidieron regresar al lado de Enrique IV y defender la causa de Juana. Estalló así la guerra civil (guerra de Sucesión de Castilla) que se inició en 1474 con la muerte del rey.

Jorge Manrique (1440-1479), caballero y poeta español.

Nació en Paredes de Nava (Palencia), aunque ni la fecha ni el lugar de su nacimiento sean datos absolutamente seguros; algunos autores consideran que probablemente fue Segura de la Sierra el lugar de su nacimiento. Pertenecía a una familia de antiguo y noble abolengo castellano y era hijo de don Rodrigo Manrique, maestre de la orden de Santiago, orden a la que la familia Manrique estará muy vinculada. Desde 1465 Jorge Manrique aparece involucrado en actividades guerreras; participó en la guerra civil entre el rey Enrique IV de Castilla y la nobleza. A la muerte del rey, en 1474, tomará parte en la guerra civil castellana entre los partidarios de Juana la Beltraneja, la hija de Enrique IV, y los de Isabel la Católica, hermanastra del rey. Los Manrique estuvieron siempre del lado de Enrique IV frente a la nobleza y del lado de Isabel frente a su sobrina Juana. Entre los hechos de armas en los que participó Jorge Manrique destacan la ocupación de Ciudad Real (verano de 1475) y la batalla de Uclés (1476). Ya al final de la guerra civil castellana fue herido en un enfrentamiento secundario, el asalto al castillo de Garci-Muñoz, defendido por el marqués de Villena, y murió el 24 de abril de 1479 en Santa María del Campo (Cuenca).

Jorge Manrique era sobrino de Gómez Manrique, uno de los hombres más representativos de las letras castellanas del siglo XV. De Jorge Manrique sólo se conservan cuarenta y ocho poemas; la mayoría de los cuales es de tema amoroso, aunque hay alguno de carácter burlesco y las Coplas a la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique su padre, de hondo contenido moral. Si no fuera por las Coplas, Manrique sería uno más entre los muchísimos poetas que en el siglo XV cantaban a sus damas con los tópicos del amor cortés. Pero la hondura y sinceridad con que el poeta expresa sus sentimientos ante la brevedad de la vida y la vanidad de las cosas mundanas, además de la emoción con que transmite el elogio fúnebre de su padre, hacen de las Coplas no sólo la más famosa elegía de la literatura española sino una de sus cumbres.

Copla de pie quebrado, también llamada estrofa Manriqueña: los versos tercero y sexto son tetrasílabos (“pie quebrado”) y los demás octosílabos. Riman el primero con el cuarto, el segundo con el quinto y el tercero con el sexto.