Coplas a la muerte de su padre; Jorge Manrique

Literatura española prerrenacentista. Lírica siglo XV. Poesía medieval española. Versos de pie quebrado. Estructura. Brevedad de la vida (tempus fugit). Comentario personal

  • Enviado por: JuanKar
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Coplas

A La

Muerte

De su

Padre

Jorge Manrique

Análisis de las coplas

Copla I

En esta copla el autor habla de lo rápido que pasa todo aquello que consideramos bueno, y que antes de que te des cuenta, has llegado a la vejez.

Copla II

Jorge Manrique sigue tratando este tema, la muerte, y lo inevitable y rápidamente que llega a nosotros.

Copla III

En esta copla el poeta establece una metáfora entre la vida y los ríos, pero distingue entre distintos tipos. “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir”. Esta copla desarrolla una alegoría. La metáfora más significativa es la de vida-ríos.

Copla IV

En esta copla se refleja que el poeta tiene un sentimiento cristiano.

Copla V

En este trozo de obra, el autor establece una relación de paralelismo, al utilizar gran cantidad de metáforas sobre el transcurso de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y un camino. Las metáforas son las siguientes:

“Este mundo-camino, partimos-cuando nacemos, andamos-mientras vivimos, llegamos-al fallecer”.

Copla VI

Ahora Jorge Manrique intenta explicarnos, como hace la Biblia, que este mundo es simplemente una prueba para que Dios pueda decidir si merecemos descansar junto a él.

Copla VII

En esta copla el autor se dedica a despreciar y subestimar todos aquellos bienes que son tan apreciados en vida, porque después de la muerte todos esos bienes no sirven para nada.

Copla VIII

El autor se dirige a nosotros cuestionando cuál es el momento en que una persona da el paso de la juventud (y todo lo que ello conlleva: buena salud, estar en forma…) a la vejez y sus avatares.

Copla IX

En esta copla se dedica a decirnos básicamente que aprecia mucho a su padre.

Copla X

Jorge Manrique sigue insistiendo en que en esta vida debemos hacer sacrificios.

Copla XI

En este trozo de su obra, Manrique nos da a entender que es un hombre culto, ya que habla de una diosa grecorromana, concretamente de la diosa Fortuna. Además, también nombra a la rueda de Fortuna y muestra estar de acuerdo con su filosofía: por muy rico que uno sea siempre puede empobrecer, o lo que es lo mismo: por muy arriba de la rueda que uno esté, siempre puede bajar.

Copla XII

Habla de una vida breve (terrenal), y una vida que no se acaba (eterna).

Copla XIII

Vuelve a hablarnos del camino hacia la muerte, y de que cuando nos damos cuenta de lo cerca que estamos de ella, querríamos rejuvenecer: “corremos a rienda suelta sin parar; desde que vemos el engaño y queremos dar la vuelta, no hay lugar”.

Copla XIV

El autor nos recuerda que la muerte nos trata a todos por igual, y en este caso pone como ejemplos a personas que ocupaban puestos importantes: reyes poderosos, papas, emperadores y perlados.

Copla XV

Critica que en aquella época, generalmente, se ignoraban las actuaciones de troyanos y romanos.

Copla XVI

Hace referencia a una serie de personajes, adjetivos o plantas que han muerto o desaparecido: “rey don Juan, Infantes de Aragón, galanes, justas, torneos, paramentos, cimeras, bordaduras”.

Copla XVII

En esta copla Jorge Manrique sigue con el mismo tema del parágrafo anterior; preguntándose donde esta todo aquello que ya ha desaparecido, en este caso hace referencia a las mujeres y a los trovadores que les cantaban por un amor imposible, nombra: “damas, tocados, olores, amadores,… “.

Copla XVIII

Jorge Manrique nos cuenta ahora lo traicionera que es la vida.

Copla XIX

Ahora, se dedica a recordar y a enumerar todos aquellos detalles de la época (“edificios reales, vajillas férvidas, tesoros, adornos de caballos…”)

Copla XX

Jorge Manrique habla en este parágrafo de un hermano, a continuación en el mismo parágrafo nos hace pensar que el “hermano” es alguien de una familia noble. También nos informa de su muerte y maldice otra vez a la muerte.

Copla XXI

El autor habla de un Condestable, posiblemente sea Enrique o el hermano de Enrique, el cual murió y sus reservas de dinero y territorio no le sirvieron de nada. Al morir indica que dejó gran cantidad de penas y lloros.

Copla XXII

Ahora Jorge Manrique cuenta que el rico señor del parágrafo anterior tenía dos hermanos tan prósperos como él.

Copla XXIII

En esta copla el autor hace una dura crítica a la muerte por haberse llevado a tantas personas de alto nivel social (“duques, marqueses, condes y barones”) que él considera que desempeñaron bien su papel en cualquier situación (“en las guerras y en las paces”). Remarca el odio que siente hacia la muerte con frases como: tú (despectivo), “cruda, entierras y deshaces”.

Copla XXIV

Mira a la muerte con una mezcla de admiración y rabia. Primero enumera una serie de potencias bélicas de la época (“estandartes, ejércitos fortalezas”) y luego, al final del parágrafo afirma que son totalmente inútiles si la muerte se propone acabar con ello.

Copla XXV

Alaba y pone bien alto el nombre de su padre (Rodrigo Manrique) al asignarle adjetivos muy valorados: “protector, amado, virtuoso, famoso, valiente, grandes hechos…”.

Copla XXVI

Sigue alabando a su padre pero en este parágrafo usa la anáfora “que” al principio de verso, y todos estos están entre exclamaciones. El parágrafo nos informa de lo buen amigo que era, enemigo de sus enemigos, un señor muy respetable,…

Copla XXVII

En esta copla Jorge Manrique compara a su padre con grandes líderes de etapas antecesoras a la Edad Media, como puedan ser: “Julio César, Africano, Aníbal, Marco Atilio”. Con cada uno de los personajes acabados de nombrar, recordaba la virtud por la que son recordados e igualaba ese grado de virtud con el de su padre.

Copla XXVIII

Jorge Manrique sigue con su enumeración de personajes famosos por virtudes nobles: “Antonio Pío, Marco Aurelio, Teodisio, Camilo, etc.” comparándolos con su preciado padre.

Copla XXIX

Ahora Jorge Manrique nos cuenta que su padre participo en batallas contra musulmanes, también cuenta como gano sus terrenos “ganando sus fortalezas y sus villas”.

Copla XXX

Jorge Manrique nos sigue hablando de su padre y sus hazañas, contándonos esta vez el pasado que tuvo.

Copla XXXI

En esta copla el autor nos añade a la descripción de su padre que en su juventud fue un bravo guerrero, y que en la vejez en ausencia de su anterior condición física se dedicaba a contar historias de sus aventuras.

Copla XXXII

Ahora nos cuenta que al volver de algún sitio, halló sus tierras dominada por otros señores a los que denomina “tiranos”, y se vio obligado a batallar contra ellos (“y por fuerza de sus manos las cobró”).

Copla XXXIII

Vuelve a criticar a la muerte por haberse llevado a su padre recordándonos el servio que había prestado a su rey, combatiendo por la corona, y hace una metáfora que compara a su padre con una pieza del ajedrez (“puesta la vida tantas veces por su ley al tablero”).

Copla XXXIV

Ahora imita el dialogo que la muerte estableció con su padre, y en vez de tratar a la muerte como un ser insensible y tosco, lo trata más bien como alguien refinado y educado que solo trata de hacer ver a su padre la realidad que le rodea y convencerle de ir con ella (la muerte) asegurándole para ello de que sus buenos tiempos han pasado y no le queda más que sufrimiento.

Copla XXXV

La muerte continúa tratando de convencer al de Jorge Manrique que dejé de vivir, aportando para ello argumentos acerca del cambio a mejor que le espera si abandona esta vida.

Copla XXXVI

La muerte le explica los requisitos necesarios para ir al cielo: No al deleitarse con placeres que son pecados Si perteneces al ejercito, como el padre del autor que era caballero, deberás de matar a todos aquellos que no compartan tu religión, y en aquellos tiempos concretamente a los moros ya que eran considerados como los archienemigos de la cristiandad.

Copla XXXVII

Ahora la muerte concluye su explicación de las condiciones para entrar en el cielo diciéndole que ya tiene su puesto asegurado en el cielo al haber derramado tanta sangre pagana.

Copla XXXVIII

Habla de la aceptación de la muerte de Rodrigo Manrique “No tengamos tiempo ya en esta vida mezquina”.

Copla XXXIX

Rodrigo Manrique le pide perdón a Dios por sus pecados en esta vida.

Copla XL

Jorge Manrique termina diciendo que nos deja con su memoria.

Estructura métrica

Cada una de las 40 coplas está formada por 12 versos (octosílabos y tetrasílabos) combinados de la siguiente manera: en cada copla vemos una pareja de sextillas unidas, constituidas por una doble serie de octosílabos más un tetrasílabo, con rima abc, abc.

Tema fundamental

En esta dolorosa elegía podríamos destacar varios aspectos fundamentales sobre los que medita Jorge Manrique, como pueden ser la brevedad de la vida y la vanidad de los placeres mundanales.

Análisis de la copla II

Pues si vemos lo presente -8 -a

como en un punto s´es ido -8 -b

e acabado, -4 -c

si juzgamos sabiamente, -8-a

daremos lo non venido -8-b

por passado. -4-c

Non se engañe nadi, no, -8-d

pensando que ha de durar -8-e

lo que espera -4-f

más que duró lo que vio, -8-d

pues que todo ha de passar -8-e

por tal manera. -5-f

  • Son versos de arte menor.

  • Con rima consonante.

  • Su métrica es abc, abc.