Construcciones megalíticas de Europa

Historia. Arquitectura antigua. Megalitismo. Características. Calcolítico. Materiales y técnicas de construcción. Tipologías: mehires y dólmenes

  • Enviado por: San
  • Idioma: castellano
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Construcciones Megalíticas en Europa

Resumen

El presente trabajo trata del fenómeno del megalitismo en Europa. Al tratarse no meramente de una manifestación de expresión artística, es importante tener en cuenta por un lado el contexto histórico dónde se desarrolla, el calcolítico, y por otro lado la zona geográfica de expansión, exceptuando la península Ibérica a pesar de su gran importancia.

Se tratará por un lado las características principales, tipología de las construcciones, teorías explicativas del megalitismo, implicaciones sociales, así como una ejemplificación de dichas construcciones en Francia en Inglaterra e Irlanda.

Por último se presentará documentación gráfica de los ejemplos mencionados.

The present work treats on the Megalitism phenomenon in Europe. Because it's not just a manifestation of artistic expression, it is important to consider in one side the historic context which it's born, the calcolitic and, in other side its geographical expansion location, without taking in consideration the Iberian Peninsula, although its great importance in this phenomenon.

We will treat the main characteristics, the buildings types, Megalitism theories, social implications, as well as examples of buildings in France, England and Ireland.

At last, we'll introduce a graphical documentation for the mentioned examples.

Palabra Clave

El Megalitismo.

El término megalitismo se usa para designar a un amplio conjunto de construcciones funerarias monumentales del Neolítico avanzado y distribuidos por la fachada atlántica europea. Al hablar de megalitismo hemos de remontarnos hasta el 4500-4400 a.C. para hallar el origen de este fenómeno en las costas de bretonas de Francia.

Introducción

El fenómeno del megalitismo se desarrolla, como fenómeno atlántico durante la segunda mitad del IV milenio hasta el III milenio, abarca tanto el Calcolítico , dónde alcanzara su pleno desarrollo hasta el Bronce Antiguo. Su distribución es muy desigual ya que esta condicionado por dos aspectos:

  • Geológico; Zonas dónde aparece piedra.

  • Social; Necesidad de aparición de sociedades mas estables. El Megalitismo en un primer momento es muy sencillo ligado a sociedades igualitarias ( emparentadas pero dónde lo fundamental era el esfuerzo colectivo, sin necesidad de destacar un individuo). Mas tarde empieza a estar vinculado a sociedades jerarquizadas ( con una planificación y una organización importan)Como hemos comentado alcanzará su pleno desarrollo como fenómeno en el tercer milenio, etapa denominada Calcolítico, es importante conocer brevemente las características de esta etapa ya que no se trata en absoluto de un fenómeno aislado.

  • El calcolítico se identifica sobre todo con el inicio del uso de los metales, particularmente el cobre. Sin embargo, esta noción se parece a la antigua y desfasada identificación del neolítico con la técnica del pulido de la piedra. Aunque el uso del cobre va extendiéndose gradualmente de este a oeste, esta técnica tiene realmente muy poca importancia, ya que las herramientas y armas de este metal sin alear apenas superan en eficacia a las de sílex u obsidiana. Lo que si marca fuertemente a esta era es la mayor movilidad humana, generada sin duda por la introducción del caballo doméstico.

    Construcciones Megalíticas

    1.Contexto

    1.1. Características generales, El calcolítico

    1.1. a. Definición

    Periodo comprendido entre el neolítico y la Edad del Bronce, en el que se dieron una serie de avances técnicos - como la metalurgia e importantes mejoras en los sistemas .agrícolas-ganaderos- y se sentaron las bases de las sociedades jerarquizadas y urbanas. En este periodo ya se conocen los metales pero la mayor parte del instrumental se sigue realizando en piedra. Etimológicamente: Viene del griego “calkhos” cobre y de “lithos” piedra. Actualmente se define por rasgos como la intensificación y mejora de la producción agrícola y ganadera, el aumento de los intercambios, el nacimiento de actividades no directamente relacionadas con la subsistencia - metalurgia -, la aparición de especialistas, el urbanismo y la gestación de una sociedad organizada sobre desigualdades sociales

    1.1. b. La Agricultura

    Arado: Permite preparar los suelos para el cultivo a una escala mucho mayor que los palos aguzados del neolítico -incrementar rendimientos de la agricultura. Permite explotar nuevas zonas El origen del arado se da en Mesopotamia, en torno al 5000 a C , y se extiende por Asia occidental y Europa. Regadío: Se construyen acequias para conducir el agua de los ríos y manantiales hacia los campos y las huertas -mejora de los rendimientos explotación de regiones con suelos fértiles donde la escasa lluvia no era suficiente para los cultivos. Nuevos cultivos: la viña y el olivo. Respecto a las características podemos decir que son plantas arbustivas que se incorporan de forma permanente al paisaje. Requieren un considerable esfuerzo de mantenimiento. Precisan años para empezar a dar frutos. Esto contribuye a la fijación del agricultor a una tierra concreta, lo q constituye uno de los rasgos que definen a las sociedades campesinas. Relativo a los Productos: proporcionan materias de lujo(aceite , que al principio no uso alimentario sino para perfumes ; vino reservado para grandes ocasiones y rituales). proporcionan poder y riqueza a quienes los controlan poder y riqueza. Aprovechamiento del estiércol de los animales para el abono de los campos.

    1.1.c. La Ganadería

    En general se pueden definir como una reorientación general de la actividad ganadera hacia una amplia gama den productos derivados de los animales que no se había aprovechado hasta este momento. Respecto a Revolución de los productos secundarios podemos afirmar el empleo de la fuerza de los animales. En el V Milenio a C se domestica el asno, que se uso como medio de te de mercancías , aunque el animal fundamental para este tipo de utilización fue el buey desarrollo de artilugios para aprovechar fuerza animal y cargar mercancías:

    - aportación de utillaje que se fijaban al animal y se arrastraban.

    - al añadirles ruedas nace el carro.

    Aprovechamiento de la lana: Excelente materia prima para la fabricación de productos textiles de mucha más calidad que con fibras vegetales, y se impregna mejor de tinte. Es tardío, ya que las ovejas del neolítico apenas tenían lana.( Las ovejas tienen dos tipos de pelo: uno de cobertura, la jarra; y otro más fino, la lana. La jarra fue tendiendo a desaparecer, al tiempo q la lana se iba haciendo más densa y abundante)

    La Leche fue un excelente aporte dietético, rico en calcio, grasa, proteínas, azúcar y vitamina D. Se tardó en aprovecharse las causas podrían ser :

    - Los animales salvajes producían menos leche que las razas lecheras actuales.

    -Fue necesario desarrollar técnicas de ordeñado del animal

    -buena parte de la humanidad tiene problemas de tolerancia a la leche en crudo necesario transformar la leche en otras sustancias mas fáciles de digerir digeribles por medio de procesos fermentación dando lugar al yogur.

    1.1.d. La Metalurgia

    El origen de la metalurgia. G. Childe explicó el fenómeno metalúrgico como invención en el oriente y que desde allí mediante difusión había llegado al resto de Europa.

    Esta teoría fue criticada por Renfrew que defendía un origen poligenista. Según sus planteamientos la metalurgia se desarrolló en distintos lugares del mundo de forma espontánea. Hoy se cree que hay un foco de la metalurgia en el próximo oriente pero otro foco estaría en los Balcanes (cultura neolítica de Vinça). Incluso se plantea la posibilidad de que haya un tercer foco en el sudeste de la península ibérica (en la cultura de los millares).

    La primera metalurgia se apoyó en el cobre y el oro, dos elementos relativamente escasos en la naturaleza expansión de la metalurgia exigió establecimiento de redes comerciales que distribuyeran el mineral o los productos elaborados.

    Importante papel de la metalurgia en desarrollo sociedades con organización más compleja que en Neolítico causas:

    La especialización del proceso de transformación de los minerales en objetos metálicos es largo y complejo y son necesarios conocimientos técnicos específicos.

    Se vincula a otras actividades especializadas que también exigen gran organización. Características a partir de las cuales se puede desarrollar la metalurgia:

    -         Que se conozca la existencia de recursos petrológicos.

    -         Conocer técnicas extractivas del mineral.

    -         Control del fuego (piro tecnología).

    -         Posibilidad de establecer redes de intercambio y comercio del metal (esto se da a partir de la edad del bronce).

    Organización del trabajo, como la minería.

    Contribuye a la estratificación social causas:

    -el control de los objetos metálicos pudo haber contribuido al surgimiento de elites sociales.

    -la industria metálica se orientó primordialmente a la producción de armas, adornos y objetos de lujo en general.

    - Hornos calcolíticos:

    Son necesarios en el proceso de reducción de los minerales, necesario para obtener el metal.

    Son estructuras simples en las q cuando se activa la circulación del aire por medio de fuelles, se obtenía temperaturas cercanas a los 1100ºC.(punto fusión cu-1083)

    Respecto a la invención de la metalurgia encontramos una serie de Precedentes como puede ser que en el Neolítico del Próximo Oriente en diversos yacimientos. Turcos, sirios, iraquíes e iraníes se han hallado pequeñas leznas y ganchos de cobre. Pero son piezas realizadas en cobre nativo martilleado en frío o a bajas temperaturas.

    Origen: En Sur de Asia Menor en el VII M a C, como lo demuestra una escoria de fundición en Catal Hüyük. Aunque tb otros focos independientes, aunq + tardíos.: C y Norte de los Balcanes ( 5 500 a C) y S Península Ibérica(segunda mitad IV M aC)

    Encontramos aleaciones. El cobre es relativamente blando y por ello los metalurgistas prehistóricos intentaron mejorarlo mezclándolo con otros metales:

    • Hay dudas sobre si los altos porcentajes de arsénico que presentan muchos objetos de cobre calcolítico se deben a una aleación voluntaria o solo es un hecho casual.

    • Bronce: aleación de cobre con 10% de estaño.

    Las ventajas frente al cobre puro o con arsénico son la disminución de la temperatura de fusión y que el metal fundido es más fluido lo que permite más fácil manejo y mejores resultados.

    El problema es que el estaño es aún más escaso el cobre. Así la escasez y la distribución irregular de los minerales de estaño dieron lugar a una mayor importancia de los intercambios.

    Los primeros indicios de fabricación deliberada de bronce se dan en el Próximo Oriente alrededor del 4000 a C.

    1.1.e. Complejidad Social y Jefaturas incipientes.

    Se emplea para referirse a dos aspectos de la organización de los grupos humanos:

    • Aparición de una división social del trabajo y de oficios especializados: existencia de diferencias funcionales entre unas personas y otras.

    • Existencia de jerarquías sociales, de diferencias de riqueza y de rango social.

    Aparecen los primeros personajes con poder político, principales protagonistas de las jefaturas, en las que existe una figura central que coordina la actividad social y disfruta de privilegios, muchas veces plasmados en normas suntuarias que le brindan un aislamiento ritual, como tipos especiales de vestidos, tocados o insignias de su rango.

    1.1.f. Aparición de las ciudades y el Mundo Urbano.

    La vida urbana se limitó a las zonas más desarrolladas como Próximo Oriente, el Egeo y los Balcanes .Los primeros poblados con una organización urbanística compleja se encuentran en Asia occidental destaca Hacilar :

    • Ocupado entre los años 6250 y 5750 a C.

    • Es un poblado fortificado con torres y murallas , en cuyo interior se distribuyen de manera organizada las actividades y las viviendas con presencia de plazas, graneros y hornos comunales y posibles espacios de uso religioso.

    • Se observan diferencias de calidad entre las viviendas de unas zonas y de otras , lo que refleja una naciente jerarquización social.

    • La metalurgia fue moderada.

    También encontramos Mersin , ocupado durante el VI M aC, donde la metalurgia tuvo mayor importancia.

    2.Concepto, Las construcciones Megalíticas.

    Los estudios sobre las construcciones megalíticas son tardíos. Hasta el siglo XIX, las únicas explicaciones aportadas eran las fantásticas historias populares, de base mitológica, generalmente combatidas por la Iglesia, o bien de historiadores que (incluso en las primeras décadas del XX) las atribuían a civilizaciones antiguas, como la romana o la egipcia. En el año 1849 Helbert acuñó el término megalito, recurriendo a la etimología griega (mega, grande y lithos, piedra), para aplicarlo a las construcciones funerarias hechas con grandes piedras que en esas fechas comenzaban a interesar a los científicos.

    Desde entonces, el concepto de Megalitismo ha ido evolucionando. Tradicionalmente, se consideraba el megalito como la primera manifestación de

    La arquitectura adintelada o arquitrabada con una finalidad funeraria de carácter colectivo y realizada con grandes bloques pétreos

    Actualmente, se aplica a unas construcciones (en general, enterramientos colectivos) propiamente europeas (del Sur de Suecia, Dinamarca, las Islas Británicas, Francia, la Península Ibérica y las islas del Mediterráneo), realizadas entre mediados del VI milenio y el II a. C., por lo común adinteladas y ejecutadas, habitualmente, con piedras de grandes dimensiones (en caso de carecer de material, con piedras menores) o bien por madera o arcilla.

    De hecho, actualmente el término megalito también se aplica a construcciones no adinteladas, como los menhires , simples piedras clavadas en el terreno, aquellos dólmenes cubiertos con falsas bóvedas, los tholos y algunas tipologías no funerarias, como los menhires , los alineamientos y los cromlechs.

    3. Material de construcción

    Aunque los tipos de piedra empleados en las construcciones megalíticas dependían de la existencia de canteras en el lugar de que se tratara, en general, eran rocas cristalinas (cuarcitas y granitos) y pizarras, a veces se combinaban distintos tipos. Muchos se construían con bloques ya utilizados, previamente decorados.

    Otros se extrajeron directamente de la cantera, siguiendo un procedimiento que perdurará en culturas posteriores, por ejemplo la egipcia: tras practicar orificios en la roca, se introducían en ellos cuñas de madera mojada que, al dilatarse, provocaban su resquebrajamiento.

    Los bloques se trabajaban y tallaban con herramientas de piedras duras (pulimentadas como es propio del utillaje neolítico) entre las que predominaba el sílex y en menor grado el cuarzo y la caliza dura. Generalmente eran grandes buriles y martillos. La calidad del trabajo y el cuidado puesto en la talla de la piedra venía determinada por la entidad de la construcción; en ocasiones, alcanzaría un alto nivel de perfección, por ejemplo, los repicados bloques del crónlech de Stonehenge.

    Aunque por lo común los bloques pétreos estaban simplemente superpuestos unos a otros , a hueso y en construcciones de cierta complejidad, como Stonehenge estos se ensamblaban entre si con mechas y espigas que encajaban en muescas o entalladuras

    4. Técnicas de construcción

    Una de las cuestiones que, desde el siglo pasado, ha suscitado mayor interés sobre las construcciones megalíticas ha sido el procedimiento de transporte y erección de estos grandes bloques, en especial por el asombro ante la evidencia de que llegaron a efectuarse traslados desde grandes distancias (por ejemplo, en el cromlech de Stonehenge incluso de 130 km.).

    Las diferentes hipótesis están basadas en la pura lógica, en la suposición o en conclusiones deducidas de recientes operaciones de transporte y erección de bloques megalíticos por pueblos de cultura poco avanzada (en India, Indonesia y Madagascar).

    Transporte

    EL primero en plantear esta cuestión fue Auguste Choisy, para quien -sin emplear mecanismos anexos (ni siquiera cuerdas)- el bloque se hacía resbalar por un plano inclinado humedecido para disminuir la fricción; si el terreno no tenía bastante pendiente, el bloque debía ser elevado antes, haciendo palanca en sus extremos y abatiéndolo para después elevar por el terraplén los puntos de apoyo de estas palancas.

    La lógica deductiva, la comparación con los métodos egipcios (muy similares a los neolíticos) y algunos experimentos recientes permiten hoy afirmar que los bloques se transportarían, incluso centenares de kilómetros, por medio de cuerdas de fibra vegetal, bien aseguradas, participando en ello toda la población (incluso mujeres y niños) y que el deslizamiento del bloque se facilitaría colocando sobre el plano inclinado humedecido unos travesaños móviles o rodillos de madera. Aunque algunos indican que una vez extraído el bloque se colocaría sobre un caballete o trineo de madera, no hay certeza de su uso hasta época egipcia.

    Elevación

    Parece que el procedimiento utilizado para erguir las piedras fue similar al que siglos más tarde recurrieron los egipcios para los obeliscos.

    Según Choisy, tras colocar un pivote de madera bajo la piedra (por sus dimensiones, debía ser un tronco), el terraplén progresivamente se iría socavando, para que, por su propio peso, el bloque se balanceara y alcanzara la vertical, evitando que la sobrepasara mediante un apeo monolítico. Aunque su planteamiento también hoy es aceptado, se considera que como en el transporte, la superficie debía estar humedecida para facilitar la elevación y, en especial, se emplearían elementos auxiliares como cuerdas y puntales de madera para evitar que la piedra sobrepasara la verticalidad, y plataformas de elevación de los dinteles constituyentes de los trilitos.

    Para transportar y erguir estas grandes piedras sería necesario mucho tiempo y una mano de obra, numerosa, disciplinada y controlada por una autoridad, tratándose por tanto no de pueblos semisalvajes sino de auténticas sociedades nacientes. En ocasiones, según Choisy, debió de recurrirse a la fuerza de dos mil hombres, o en su lugar, de unos trescientos bueyes, lo que implicaría la colaboración de distintos poblados. Así se ha demostrado en algunas reconstrucciones de traslados de grandes bloques efectuadas (por ejemplo, en 1979, en Bougon, Francia).

    5. Tipologías

    Los monumentos megalíticos se clasifican en dos grandes grupos, ambos con denominación bretona: menhires y dólmenes.

    1. El menhir

    El menhir, la tipología más sencilla de monumento megalítico, consiste en una piedra, de forma y altura variable (1 a 6 m.), clavada en la tierra, con una labra más o menos tosca. Abundan la región de Bretaña (Occidente de Francia), donde parece que surgieron.

    Aunque muchos datan del Neolítico, otros corresponden al Bronce tardío. Se desconoce su verdadera finalidad, pero por la frecuente presencia de tumbas parece que pudieran haber tenido un carácter religioso-funerario; para otros, eran lindes territoriales.

    Unos menhires aparecen aislados; de éstos, el más importante es el de Locmariaquer (en Morbihan, Francia), que debió tener 23 m. de altura y pesar 348 toneladas y que hoy está disposición horizontal, partido en cuatro trozos (de los que dos fueron reutilizados en las cubiertas de unos dólmenes de la zona).

    Además, los menhires pueden aparecer agrupados, distribuidos en filas, constituyendo alineamientos, que son característicos de la Bretaña Francesa. De ellos, el más conocido es del de Carnac, donde un millar de menhires se distribuyen en once filas, en altura decreciente.

    En Gran Bretaña e Irlanda los menhires se agrupan en cromlech, una tipología de planta curvilínea, que la mayoría de los estudiosos, por estar ubicados en claros artificiales en el bosque, consideran espacios para asambleas comunales, mientras desde los años cuarenta un grupo de científicos, entre ellos Hawkins y Thom (defensores de la Arqueoastronomía) los consideran observatorios astronómicos, vinculados al culto solar; por ejemplo, defienden que el eje del cromlech más importante y conocido, el de Stonehenge (Salisbury, Gran Bretaña), símbolo del Megalitismo en Occidente, se orienta hacia el punto por donde sale el sol el día más largo del año, es decir, en el solsticio de verano.

    Este cromlech es una obra clave en la Historia de la Construcción prehistórica por diversas razones: las complejas operaciones de transporte que su construcción debió implicar (dadas las dimensiones de los bloques y su

    procedencia, incluso desde 30 km. de distancia), los avanzados procedimientos de ensamblaje de las piedras (con dinteles que encajan con pernos y mechas o entalladuras de hasta 23 cm.), y la perfecta talla de las paredes (con repicados, efectos de éntasis curvatura de los arquitrabes,...).

    2. El dolmen

    El dolmen, cuya etimología proviene de los vocablos bretones dol y men, que significan mesa y piedra, respectivamente) es una construcción funeraria que se compone, al menos, de una cámara funeraria -para incineración o inhumación- de planta circular, rectangular o poligonal, habitual durante el Neolítico y la Edad de los Metales en la Europa Atlántica, abundando de un modo especial en Bretaña, Suecia, España, Portugal, Gran Bretaña e Irlanda y el Norte de Alemania. La mayor construcción funeraria del Megalitismo europeo es el dolmen de Newgrange (Maeth, Irlanda).

    Con independencia de la tipología de cada dolmen y de sus características particulares, el proceso constructivo sigue las siguientes fases, de las que las cinco primeras corresponden a una excavación en mina:

    1. Explanación y allanamiento del terreno

    2. Replanteo del dolmen

    3. Movimiento de extracción de tierras generado por la excavación de la planta del dolmen

    4. Contención de los empujes del terreno mediante apuntalamiento de la zanja excavada

    5. Revestimiento de la zanja (con grandes losas u ortostatos o con mampostería)

    6. Relleno de la superficie excavada con las tierras extraídas

    7. Cubrición del dolmen en la totalidad de la planta (con losa plana o con falsa bóveda en saledizo o en voladizo por superposición de bloques)

    8. Remate de la cubierta con túmulo exterior (caim) para la contención de los empujes generados

    9. Extracción de tierra del interior del dolmen

    Los dólmenes pueden llegar a ser muy diferentes entre sí en función a tres cuestiones: la construcción de sus paramentos, los elementos de su planta y los sistemas de cubierta.

    La construcción de sus paramentos

    Mientras algunos dólmenes se realizaron mediante grandes ortostatos (es decir, piedras informes de gran tamaño en disposición vertical), otros se construyeron con mampuestos (en unos casos con muros en seco es decir de mampostería a hueso, y en otros con un mortero de barro).

    Grandes ortostatos componen los muros de la cueva de Menga (Antequera, Málaga, de piedra calcárea de caras bien alisadas), del dolmen de Soto (Trigueros, Huelva, de granito, arenisca y pizarra, algunos con signos grabados), mientras en otros dólmenes se recurrió a la mampostería, por ejemplo en La Pastora (Valencina de la Concepción, Sevilla) donde lascas de pizarra se trabaron con un mortero de barro.

    Los elementos de su planta

    En función a los elementos que constituyen su planta, se distinguen tres tipos de dólmenes: simples o de cámara, de corredor y de galería.

    El dolmen simple o de cámara es una pequeña cista megalítica, abierta directamente al exterior. Son los más numerosos, quedando entre 40.000 a 50.000 ejemplares.

    Al principio se pensó que estaban cubiertos por un túmulo de tierra (caim), a veces delimitado por tierra; hoy se consideran que también podían aparecer exentas.

    En el dolmen de corredor la cámara se comunica con el exterior mediante un pasillo, de longitud variable relativamente bajo y de anchura limitada. En el Sur peninsular son representativos el dolmen de Soto, la Cueva de Menga (que consta de un corredor corto y ancho y una cámara ovoide de 25 metros de longitud, 6 de anchura y 3 de altura) y los dólmenes de Valencina de la Concepción -con cámaras circulares precedidas por un largo corredor- (Matarrubilla, La Pastora y Ontiveros). En Europa, el más importante es el de Newgrange, con un corredor de 25 m. de longitud.

    Por el contrario, en el dolmen de galería a diferencia entre la cámara y corredor es limitada o inexistente y en ellos la longitud de la cámara, de paredes paralelas, es muy superior a la anchura; ente estos dólmenes, sin duda los menos comunes, destaca el de Viera (Antequera, Málaga).

    El sistema de cubierta

    Los dólmenes pueden cubrirse con losa plana o con falsa bóveda por superposición de mampuestos), sin que exista una correspondencia obligada entre el material de los paramentos y el método empleado; si bien pueden ser coetáneos, parecen seguir una cierta línea evolutiva, ya que los dólmenes de falsa bóveda (tholos) aparecieron en el Calcolítico, aunque en este período se simultanearon con el primero.

    Con independencia del procedimiento empleado, la cubierta se coronaba con un montículo artificial (el caim). Sólo excepcionalmente no aparecía; así, los megalitos baleáricos, habitualmente de corredor, solían carecer de él. A veces, en respuesta a las exigencias mecánicas

    Conclusiones

    El hecho es que, tras su nacimiento, el megalitismo sufrió una expansión que invadió el continente europeo y la cuenca mediterránea, sin olvidar las islas británicas. Este movimiento fue muy rápido, ya que hallamos monumentos megalíticos en Gran Bretaña, Irlanda, Sur de Francia, Portugal y España.
    A parte de su internacionalidad hay que destacar su homogeneidad tipológica, ya que los distintos monumentos son muy parecidos en los distintos países, aunque con pequeñas variaciones y localismos propios de una evolución arquitectónica que se desarrolló a través de más de tres milenios.

    Respecto a las conclusiones , se puede observar que los monumentos funerarios son muy diversos en cuanto a forma y técnica constructiva. La mayoría ha llegado hasta nuestros días al descubierto, de ahí el interés por su arquitectura. Pero un buen número de estas construcciones, estuvieron cubiertas por túmulos de tierra o piedra, quedando escondida toda la arquitectura a excepción de la entrada. Estas tumbas se utilizaron para enterramientos múltiples, el número puede variar enormemente y no necesariamente tiene que estar en relación con el tamaño de la construcción. Debido a que cuando los restos óseos se han conservado, la mezcla de los mismos da la impresión de un osario, esto puede ser una muestra de que se trata de enterramientos que frecuentemente han sufrido reorganizaciones para dar paso a posteriores inhumaciones.

    Las dificultades que afectan a la explicación y compresión de las construcciones megalíticas es su cronología, debido a que cuando no se disponía de fechas radio carbónicas, la atribución temporal se proponía a partir de las tipologías arquitectónicas que previamente se habían ordenado cronológicamente a partir de criterios bastante subjetivos, como el de considerar una evolución que va desde las construcciones más sencillas a las más complicadas. Esto era propio de la teoría difusionista. Otro de los métodos empleados había sido el estudio tipológico de los ajuares. Pero el método de datación más frecuente, es el radiocarbono, aunque es difícil de aplicar debido a que se necesita la aparición de restos carbónicos y esta suele ser bastante excepcional.

    Actualmente se aceptan las fechas obtenidas sobre hueso y conchas, pero frecuentemente sigue siendo problemática la atribución estratigráfica de la muestra y lo que se llega a conocer con seguridad es un momento del uso. Sólo la datación del paleo-suelo puede dar una fecha de la construcción, aunque tampoco se puede precisar cuánto tiempo trascurrió hasta el inicio de la construcción.

    Otro de los problemas es la interpretación que algunos prehistoriadotes dan. Bosh Gimpera defendía al megalitismo como una manifestación surgida entre los grupos mesolíticos portugueses, esta hipótesis difusionista se mantuvo vigente hasta bien entrada la década de los 70. Los replanteamientos teóricos, contribuyeron al declive de los planteamientos difusionistas y a la aceptación del megalitismo como un fenómeno occidental, aunque no deja de plantear sus problemas en cuanto a su origen único o múltiple, sus causas y su significado.

    Lo que si está claro es que bajo esta denominación nos estamos refiriendo a arquitecturas diferentes que se empiezan a construir en momentos y en territorios diversos. Se trata de contextos culturales diferentes que con el tiempo fueron reutilizados e incluso se les modificó el espacio.

    Otra importante conclusión sería que el hombre interacciona con estas construcciones de forma directa a través del medio y su relación con la muerte, a través de sí mismo. Esto quiere decir que exige un cambio de mentalidad. Este cambio de concepción mental respecto al mundo visual que expresan los cazadores paleolíticos, constituye el arranque de un “modus vivendi” que con sus adaptaciones, cambios y singularidades continúa hasta la Edad del Hierro. Entiéndase que no queremos plantear un “continuum” simplista, sino hacer ver que existe un sustrato que, en cierto modo, vemos reflejado hasta prácticamente la Edad del Hierro. De hecho muchos de los elementos

    recogidos por las leyendas prerromanas, hacen alusión al papel del sol o de la serpiente en el mundo funerario.

    La arquitectura megalítica permite observar y demostrar con claridad este cambio de mentalidad. Su permanencia prácticamente sin alteraciones, durante dos milenios, nos habla de la existencia de una ideología aplicada a la relación del mundo de los muertos con los vivos que iguala bastante el fenómeno funerario megalítico y que, incluso, permite plantear la relación evidente entre todas las manifestaciones occidentales, ya no sólo desde un punto de vista exclusivamente arqueológico.

    Bibliografía

    CHAPION, T y otros, 1998, Prehistoria de Europa. ( Ed Crítica Arqueológica ). Barcelona.

    SANCHIDRIÁN, J L, 1998, Manual de Arte Prehistórico. ( Ed Ariel Prehistoria ). Barcelona.

    ALONSO MATHIAS, F.; BELLO DIEGUEZ, J. M. (1995) - Aportaciones del monumento de Dombate al megalitismo

    noroccidental: dataciones de C14 y su contexto arqueológico. Trabalhos de Antropologia e Etnologia. Porto. 35:3 (1.0 Congreso de Arqueología Peninsular), p. 153-182.

    BALBÍN BEHRMANN, R.; BUENO RAMÍREZ, P. (1989) - Arte megalítico en el Suroeste: el grabado del dolmen de Huerta de Las Monjas (Valencia de Alcántara. Cáceres). In IX Congreso Nacional de Arqueología: Castellón, 1987. Zaragoza, 2,

    p. 237-242.

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