Conquista de Hispania

Historia de España. Pueblos astures. Vías romanas. Ordenación de la Ciudad

  • Enviado por: Anyemm
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 17 páginas
publicidad

ROMA

EN

HISPANIA

Trabajo realizado por :

Conquista de Hispania

" (...) Nosotros, descendientes de celtas e iberos, no sintamos vergüenza de decir
en agradable verso los nombres un tanto duros de nuestra tierra (...)"

Marcial, Epigrama IV

I-Shepham-im de los fenicios, Iberia de los griegos, Hispania de los romanos; tierra habitada por pueblos celtas, iberos, vascones, desde tiempos inmemoriales, conquistada por potencias como Cartago y Roma. Aquella indeterminada zona mítica y misteriosa, donde se sabía del ocaso del sol, donde Hércules formó sus columnas y venció al monstruoso rey Gerión, el de las manadas de toros; donde comenzaba el misterioso Océano, y los monarcas de Tartessos reunían sus inmensas riquezas.

Roma, una potencia mediterránea incipiente, entró con sus legiones en la península el año 218 a.C. Las tropas de los Escipiones se disponían a atacar y derrotar al enemigo cartaginés, la poderosa familia de los Barca, encabezada por un joven, Aníbal, que por entonces se encontraba en Italia. Comenzaba la Segunda Guerra púnica. Desde entonces Hispania formará parte de su futuro imperio, convirtiéndose en una de las provincias más importantes del mundo romano: riquezas mineras y agrícolas, hombres ilustres como Seneca, Quintiliano, Trajano o Adriano; cruentas guerras civiles con Sertorio, Pompeyo o Julio César.

Roma dejó durante decenas de generaciones un legado que hoy contemplamos y vivimos: su idioma &endash;el nuestro-, sus costumbres, su manera de entender la vida, sus monumentos y obras públicas, su red de comunicaciones, su sistema político y administrativo. Una civilización, en fin, de la que somos herederos directos, y cuyos fundamentos de estudio se han trabajado durante siglos investigando los complejos y progresivos procesos históricos, lingüísticos, sociales y económicos conocidos con el nombre de "romanización".

LA CONQUISTA DE HISPANIA :

La entrada de los romanos en Hispania se produce cuando la presencia cartaginesa en la península alcanza su mayor importancia, especialmente en el siglo III a.C. Hasta la aparición de los primeros problemas con la potencia surgente (Roma) en el año 226 a.C. se establece un pacto entre Cartago y Roma que divide la península en dos zonas de influencia. El conflicto de Sagunto en el año 219 a.C. provocará la entrada de tropas romanas en el 218 a.C. a través de Ampurias, dirigidas por Publio Cornelio Escipión y su hermano Cneo. Sin embargo este primer ejército fue derrotado por los cartagineses en la batalla de Castulo (212 a.C.). Al año siguiente desembarcó otro Publio Conelio Escipión, hijo del primero de los anteriores y conocido en el futuro como "Africano" porque vencerá años después a Aníbal en Zama, que tomó Cartago Nova en el año 209 a.C. y acabó con los cartagineses en la batalla de Ilipa. El final de esta fase de la conocida como Segunda Guerra Púnica provoca que Hispania se convierta en Provincia romana "de facto".

En el año 197 a.C. la península fue dividida en dos provincias encomendadas a Pretores: Hispania Citerior e Hispania Ulterior, situándose el límite de ambas cerca de Cartagena.

Tras las revueltas de los lusitanos dirigidos por Viriato, la guerra celtibérica de mediados del II a.C. y la caída de Numantia en el año 133 a.C. a manos de un tercer Escipión, conocido como "Emiliano" y "Numantino", Roma envía a la península una comisión de diez senadores para establecer el sistema provincial definitivo y sus leyes. Desde entonces hasta finales del I a.C. la presencia romana es constante. Se conquistan las Baleares, comienza un período de paz, se fundan las colonias, se construyen calzadas y el latín entra a formar parte de la vida de los habitantes peninsulares.

No obstante, el siglo I a.C. tendrá a Hispania como protagonista de buena parte de los conflictos internos de Roma. La guerra civil entre Mario y Sila tendrá su episodio bélico en el norte peninsular con la rebelión de Sertorio, antiguo gobernador de la Citerior. Cneo Pompeyo Magno, un general legendario, entrará en la península y le derrotará, terminando el intento secesionista en el año 72 a.C.

Poco tiempo después el mismo Pompeyo y su gran rival, Julio César, tendrán en Hispania enfrentamientos muy relevantes en la nueva guerra civil romana. En Lérida y Munda (Córdoba) se desarrollarán combates que acabarán con el dominio pompeyano en el año 45 a.C.

En el 27 a.C. el emperador Octavio Augusto reestructuró Hispania: la Citerior pasará a llamarse Tarraconense -provincia imperial, ocupando el mismo territorio- y la Ulterior se dividirá en Betica -provincia senatorial- y Lusitania -imperial- compartiendo un territorio que verá sus límites modificados a lo largo de la historia. El Emperador rematará la conquista total de Hispania incorporando los territorios de cántabros y astures al norte del Duero en el año 19 a.C.

Desde el siglo I d.C. Hispania se distribuirá en "conventus", circunscripciones judiciales más pequeñas dependientes de las provincias (7 en la Tarraconense, 4 en la Betica y 3 en Lusitania). En cada provincia había un legado del Emperador; en la Betica y Lusitania, además un Procónsul y un Cuestor.

Hispania tuvo un gran florecimiento con la dinastía Flavia y, muy especialmente, con la iniciada por los primeros Antoninos, Trajano y Adriano. procedentes de Hispalis. El Imperio Romano, por entonces, alcanza su máximo esplendor y su máxima extensión.

A principios del siglo III d.C. el emperador Caracalla, además de extender la ciudadanía romana a todos los habitantes del Imperio,creará por cierto tiempo la Hispania Nova Citerior Antoniniana, incluyendo los territorios galaicos y astures.

Con el emperador Diocleciano Hispania fue una de las tres Diócesis de la Prefectura de las Galias, y tuvo seis provincias: Lusitania, Betica, Tarraconense, Gallaecia, Cartaginense y Mauritania Tingitana -en el norte de Africa-

Desde la época de Constantino existirá también la provincia Balearica.

LOS ASTURES :

Se considera con este nombre al conjunto de pueblos o tribus que habitaban las tierras que con posterioridad los romanos convirtieron en el Conventus Jurídico de Asturia, dentro de la provincia de Gallaecia.

Aunque los límites del Conventus no parecen ser muy precisos, F.J. Lomas no difiere demasiado de Schulten y nos dice: "A Occidente de los Cántabros y de los Vacceos, con quienes también lindan por el Sur, se encuentran los Astures ocupando gran parte de Asturias, León y Norte de la provincia de Zamora. Sus lindes orientales son los que los separan de los Cántabros desde el Sella hasta la ribera del Gradefes junto al Esla; de aquí el Esla primero y el Duero después hasta la frontera portuguesa los separaba de los Vacceos. Por occidente los separaba de los galaicos lucenses y bracarenses el Navia desde su desembocadura hasta sus fuentes, o mejor, la rótula asturiana, la Sierra de Rañadoiro, para continuar por la Sierra de Picos de Ancares y Sierra del Caurel hasta el río Sil, perteneciéndoles Quiroga y Puebla de Tribes, y corriendo sus lindes por la Sierra de San Mamed, Montes del Invernadero hasta el nacimiento del río Sabor, perteneciendo Bragança a los Astures y siendo el límite más meridional dicho río hasta alcanzar el Duero."

La simple división administrativa hecha por Roma, no nos permite pensar en la existencia de una previa homogeneidad, ni politica, ni administrativa, ni tan siquiera cultural, entre los diversos pueblos que habitaban el territorio delimitado. En esta linea, y una vez conocidos los límites del Convento Astur, debemos hacer una primera subdivisión del territorio entre los astures que poblaban al norte de la cordillera Cantábrica y los que lo hacían al sur. Así la cadena montañosa sirve de frontera orográfica entre pueblos que presentan claras diferencias culturales, los Astures Transmontani y los Augustani. Antes de la conquista romana a los pueblos que habitaban tras la cordillera los asimilaban con los Cántabros.

Mientras las culturas hispanocelta y castreña han dejado sus huellas al sur de la cordillera desde al menos la Segunda Edad del Hierro, al norte de la misma la población debió ser muy escasa con anterioridad al siglo II a. de C. cuando, coincidiendo con el apogeo de la cultura hispanocelta, comienza la celtización de la Asturia trasmontana. Por tanto, al igual que comentábamos para todo el noroeste peninsular, la actual Asturias sería la última zona del territorio Astur en conocer la cultura celta, y al mismo tiempo la que mejor ha conservado su acerbo cultural; siendo consecuencia los dos fenómenos de una misma causa: "Los condicionamientos geográficos de la región, apartada de influencias culturales ajenas al territorio"

Por otra parte, pienso que en la Asturia correspondiente al sur de la Cordillera Cantábrica se deberían tener en cuenta, además, las diferencias culturales existentes entre la zona montañosa occidental, de clara influencia galaica, y la zona meseteña oriental, más abierta a influjos vacceos o vetones.

LOS PUEBLOS ASTURES :

Las primeras noticias que tenemos de los Astures son como consecuencia del enfrentamiento que mantuvieron con los romanos durante las llamadas Guerras Cántabras, en tiempos de Augusto.

Plinio reconoce 22 tribus entre los Astures, aunque sólo nos da el nombre de tres ciudades y otras tres tribus; por otra parte Tolomeo cita doce ciudades y siete tribus. La población del territorio alcanzaría los 240.000 individuos libres según el censo de Plinio.

Siguiendo a Schulten, estas tribus serían:

  • Los Gigurri: Son citados por Plinio y Tolomeo. Todo parece indicar que este pueblo habitaría la región de Valdeorras y su nucleo más importante sería Calubriga.

  • Los Pésicos: Son conocidos también por Plinio y Tolomeo. Parece que se situarían al norte junto a la costa.

  • Los Zoelas: Son citados por Plinio, pero Tolomeo ya no los cita. Pemón Bouzas y Xosé A. Domelo en su libro "Mitos, ritos y leyendas de Galicia (la magia del legado celta)", dicen que: "LOS ZOELAE eran precélticos y ocupaban las tierras comprendidas entre Zamora, Ourense y las hoy portuguesas de Tras-Os-Montes". Sin embargo yo creo que más bién habría que ceñirlos a la comarca de Tras-Os-Montes. Su asentamiento más importante parece que estuvo en Castro de Avellaes, aunque también conocemos como zoela la ciudad de Curunda, cuyo emplazamiento nos es desconocido.

  • Los Orniaci: Son citados por Tolomeo. Hornija en el Bierzo puede traer su nombre del de la tribu. Su capital sería Intercatia, junto a Cacabelos.

  • Los Lungones: Tolomeo cita Paelontium como su capital, que podría corresponder a Beloncio, al Este de Oviedo.

  • Los Saelenos: Como su capital Tolomeo nombra Nardinium, y los sitúa al Sur de Asturia. Yo los propongo como posibles habitantes de Sanabria y Carballeda. ¿Se podría deducir de su nombre el siguiente proceso ?: Selenóbriga»»»Senóbriga»»»Senábriga»»»Senabria»»»Sanabria. La respuesta se la dejo a personas con más entendimiento que yo sobre el tema.

  • Los Superatii: Son citados por Tolomeo. Su capital era Petavonium, en el pueblo de Rosinos de Vidriales.

  • Los Tiburi: Su capital sería Nemetobriga, según Tolomeo. Se correspondería con Puebla de Tribes en Orense.

  • Los Cabarci: Pueblo situado al norte de la Cordillera Cantábrica.

  • Los Penii: Su ubicación nos es del todo desconocida.

  • Los Bedunienses: Su capital sería Bedunia, entre Benavente y Astorga.

  • Los Lancienses: Su centro principal sería Lancia, junto al pueblo de Villasabariego.

  • Los Brigaecinos: con capital en Brigaecia, junto a Benavente

  • Los Amacos: Citados por Tolomeo, su capital sería Astúrica Augusta.

Respecto a la relación que hemos establecido entre tribus y ciudades, Lomas dice: " Muchas de estas ciudades se formaron a partir de la existencia previa en la región de una unidad social que bajo el influjo de Roma fue dando mayor importancia al principal lugar de habitación hasta convertirlo en cabecera de comarca...". Es muy importante tener en cuenta que las primeras noticias que tenemos de los Astures son como consecuencia de su dominación por Roma, y que éstos tratan de asimilar la cultura nativa a la suya propia, por lo que debemos tomar con muchas reservas el carácter aglutinador que tuvieron estas ciudades con anterioridad a la influencia romana.

Los relatos principales de las guerras se deben a Dión Casio (griego), y a Floro y Orosio (latinos).

En el año 26 a. de C., Augusto va a dirigir personalmente la guerra contra Astures y Cántabros con dos ejércitos: el de la Tarraconense, de tres legiones, y el de Lusitania, con dos legiones

por lo menos.

En la primavera del año 26 a. de C.,los Astures descienden de sus "nevados montes", y asientan su campamento junto al Esla, y que por su elevado número, se supone que los Astures transmontanos participaban también. Su intención era la de atacar los campamentos de invierno romanos (al mando de Carisio) en tres columnas diferentes, que hubiesen sido derrotados, si no les hubiesen traicionado los Brigecinos (su ciudad Brigaecium), que pactaron con Carisio, lo cual frustró el ataque. Aún así, las perdidas por ambos bandos fueron cuantiosas. A consecuencia de esto, la ciudad de Lancia, la más importante de los Augustanos, fue tomada.

En el año 24 - 23 a. de C aproximadamente, continúan las campañas de los Astures y Cántabros, por parte de L. Aelius Lamia. En los años 22 al 20, a. de C., los Astures vuelven a la rebelión (según Dión) por no soportar las insolencias y crueldades de Carisio contra los Augustanos.

En el año 19 a. de C., el final de la guerra Cántabra, a manos de Agripa, el general más acreditado del imperio, se acepta la ocupación final del Noroeste, se llevaría a cabo mediante operaciones posteriores a la de Agripa, que como mucho, pudo llegar en su actuación hasta las costas de Noega Ucesia (Ribadesella)

Datos sobre la no dominación absoluta de los pobladores del norte de la cordillera lo da un texto de Plínio y los “comentarios” al mapa de Agripa, que menciona “Lusitinania con Asturias y Galicia “, que son testimonios de una no total integración de Asturias y Galicia en tal provincia. Cuando Agripa tomó los datos para el mapa, si Asturias y Galicia hubieran estado integradas en la provincia, le hubiera bastado decir simplemente “Lusitania” y no reiterar :

Lusitania cum Asturia et Gallaecia”.

.

Conquista de Hispania
LAS VIAS ROMANAS

VIA DE LA PLATA: Astorga , Salamanca , Alcántara , Mérida , Itálica.

VIA HERCÚLEA O VIA AUGUSTA : Ampurias , Barcelona , Tarragona , Sagunto , Castulo , Córdoba , Cádiz .

VIA DEL ATLÁNTICO : Brigantium , Lugo , Braga , Coímbra , Lisboa .

VIA DEL NORTE : Astorga , León , Clunia , Numancia , Zaragoza , Lérida , Tarragona .

El número de calzadas o vías romanas era mucho más elevado, pero las que tenían mayor influencia sobre el imperio en Hispania y por lo tanto las más importantes de la misma, eran las anteriormente nombradas.

Conquista de Hispania
OTRAS CIUDADES ROMANAS :

Se puede ver aquí algunas ciudades importantes que no estaban atravesadas por ninguna de las Vías Romanas que hemos elegido. En Navarra podrá ver los principales restos romanos de algunos lugares y del Museo principal de la Comunidad.

SEGOVIA :

La ciudad. Sobre un antiguo emplazamiento prerromano, tal vez de origen celta, se situó la primera infraestructura urbana de la nueva ciudad, siguiendo la forma habitual de un asentamiento militar, sobre la calzada que luego unirá Mérida y Zaragoza, y ante el lugar que actualmente ocupa el Alcázar.

El acueducto. Monumento arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1985, supone una de las obras más grandiosas de la ingeniería hidráulica y de la propaganda política del Imperio Romano. Realizado de manera semejante al Aqua Claudia de Roma (erigido en el año 52) se construyó en época de Trajano, quizás de la mano del arquitecto Cayo Julio Lacer, para llevar agua desde el río Acebeda hasta la parte alta de la ciudad, salvando el vado de Los Clamores (la obra culmina en la Plaza del Azoguejo, con 29 m. de altura). La presa de la que procedía el agua se encontraba a unos 13 kilómetros de distancia.

Tiene un recorrido de 728 metros con 128 arcos (los centrales de hasta 20 m. de altura) y está hecho con sillares de granito unidos sin argamasa, por su propio peso. El conducto del agua de la cima, primero de madera y luego de piedra, fue sustituído en fechas recientes por uno de cemento.

Sufrió dos reconstrucciones: la primera durante el reinado de los Reyes Católicos, y la segunda en el siglo XIX.

Se cuentan de él dos leyendas: la primera dice que fue Hércules Egipcio quien lo levantó con sus propias manos. La segunda, que fue el diablo su constructor, para así comprar el alma de una joven que cruzaba diariamente la vaguada. No obstante, la Virgen se interpuso, aprovechándose finalmente de la obra; irritado por la derrota, el diablo confundiría a todos aquellos que quisieran contar el número de sus arcos. En recuerdo de ambos relatos quedan sendas imágenes escultóricas en el lugar.

SEGÓBRIGA :

La ciudad. Localidad de origen celtibérico (su topónimo Sego-Briga significa "ciudad victoriosa"), actualmente situada en la localidad de Saelices (Cuenca), esta importante ciudad romana fue construída en el siglo I a.C. sobre un antiguo oppidum, gracias a la concesión del Emperador Augusto del título de municipio latino.

Bajo el mandato de la dinastía Flavia se produjo un especial florecimiento, convirtiéndose en una de las más relevantes de la meseta desde el punto de vista económico, y centro administrativo y de producción de un material para decoración llamado "lapis specularis", un valiosísimo yeso traslúcido.

De su conjunto urbanísitco, además del teatro, el anfiteatro y las termas, quedan restos de la basílica en el Foro, donde se impartía justicia, algunos aljibes para el abastecimiento de agua y un acueducto.

En su entorno quedan restos de las canteras, las minas y de un santuario dedicado a la diosa Diana.

El teatro. Construído sobre la ladera en roca del cerro, fuera de la muralla, tenía capacidad para unos 2.000 espectadores. Reúne cinco graderías separadas por escaleras radiales a las que se accede por puertas exteriores. De la escena quedan sólo los cimientos. En su momento, como en otros teatros romanos, estaría repleta de columnas y estatuas de togados y de Musas.

En él se celebran hoy día los Festivales Internacionales de Teatro Clásico Greco-Romano para jóvenes.

El anfiteatro. Comenzó a construirse en época augústea y se finalizó en tiempos del Emperador Vespasiano. Es único en su género y conservación, y el monumento más emblemático de la ciudad. Elevado en un lugar semejante al del teatro, posee una planta elíptica de 74 metros con dos puertas principales. Sus dimensiones internas, sin embargo, hacen de él uno de los más pequeños entre los anfiteatros conocidos en el Imperio, pues apenas si tenía capacidad para unas 5.000 personas.

Las termas. Los baños monumentales eran el centro de reunión social, junto con el Foro. Construídos en época de Vespasiano, dominan la ciudad sobre el cerro, y contienen las partes habituales de edificación: frigidarium, tepidarium y caldarium.

BOLONIA :

La ciudad. Baelo Claudia nace en el siglo II a.C. y obtiene su máximo esplendor desde el siglo I tras recibir del Emperador Claudio su rango de municipio romano (de aquí el agradecimiento en el sobrenombre de Claudia).

Fue organizada según el urbanismo arquetípico: dos calles principales perpendiculares, una muralla, Foro con basílica, curia, mercado y templo, teatro, termas e incluso tres acueductos que la abastecían de agua.

A pesar de no disponer de puerto, sus trabajos más importantes se dedicarón al mar: la pesca, el salazón y, sobre todo, la fabricación de la preciada y exquisita salsa de garum, llegando a disponer de hasta cinco factorías de elaboración.

Comerció con el norte de África y con muchos otros puntos de Europa hasta el siglo V.

CARTAGENA :

La ciudad. Anclada en el viejo territorio de los Mastietanos, la antigua Qart-Hadash púnica, centro del poder de la familia bárcida cartaginesa en España, fue fundada en el año 228 a.C. por Asdrúbal, como una "Nueva Cartago". Publio Cornelio Escipión, el segundo de su estirpe, la tomó en el año 209 a.C. y desde entonces pasó a integrarse en el mudo romano como una de las más importantes bases navales del Mediterráneo. De ella salían riquezas minerales, toneladas de esparto (la ciudad llegó a ser conocida con el nombre de "Spartaria"), y muchos otros productos procedentes del sur y del levante de Hispania.

Convertida en colonia por Julio César, llegó a ser capital de conventus en época de los Flavios y capital de provincia con Diocleciano. Fue incluso un pequeño enclave bizantino en el siglo VI.

De las diferentes etapas históricas de la vieja ciudad quedan pocos restos arqueológicos, pero de gran importancia; entre ellos algunos restos de muralla púnica, el teatro, el anfiteatro, una columnata perteneciente al pórtico de una basílica junto al puerto romano, restos de una calzada, accesos a viviendas y la conocida "torre ciega".

La actual Cartagena conserva gran parte de su riqueza patrimonial en el Museo Arqueológico Municipal y en el más conocido Museo Nacional de Arqueología Marítima.

El anfiteatro. Construído entre el siglo I a.C. y el I de nuestra era, este edificio de piedra volcánica tenía una capacidad de casi 1.000 espectadores. De él se conservan algunos contrafuertes del edificio.

El teatro. En el Cerro de la Concepción se encuentra uno de los más antiguos teatros del mundo romano, construído en la época de Augusto. Relativamente bien conservado, guarda parte de las construcciones de los laterales y de la cavea, así como tres aras dedicadas a la "Tríada capitolina".

La "torre ciega". Junto a la Via Augusta, una necrópolis romana guarda este monumento del siglo I dedicado "A Tito Didio". Tiene forma de cubo con un cono encima. Al no tener aperturas al exterior se la conoce como "ciega".

NAVARRA :

"Su rudeza y salvajismo no se deben sólo a sus costumbres guerreras, sino también a su alejamiento, pues los caminos marítimos y terrestres que conducen a estas tierras son largos; (...). Sin embargo, hoy el mal es menor gracias a la paz y a la presencia de los rhomaíoi"

Estrabón, Geografía II,3.

Tras su entrada en Hispania el 218 a.C., la conquista romana llegó a la zona meridional de Navarra a comienzos del siglo II a.C. Desde allí hasta el norte encontraron un pueblo distinto de los celtíberos mayoritarios, etnia no unificada a la que denominaron "bascunes" o "vascones" para diferenciarlos de los pueblos que hasta entonces habían conocido. Éstos se establecían en todo el territorio navarro, la parte noreste de Guipúzcoa y zonas de la Rioja, Zaragoza y Huesca, y eran conocidos como hombres con un idioma propio, aislados y rudos, salvajes que adoraban el fuego, se dedicaban a tareas agrícolas y ganaderas, utilizaban armamento ligero en sus combates y realizaban sacrificios humanos en sus rituales. En torno a ellos se hallaban otros pueblos como los várdulos, los berones, lusones, edetanos y cerretanos, y algunas ciudades con población vascona y celtíbera de enorme importancia futura como Gracurris, Calagurris, Osca (donde Sertorio fundó una escuela para los hijos de nobles) y Oiason.

Sin embargo, tuvo que pasar un siglo hasta que la conquista se hizo completa. En el invierno de los años 75-74 a.C., el general Pompeyo, enviado por el dictador Sila para acabar con la rebelión de Sertorio, partidario del antiguo cónsul Mario, decide establecer un campamento de invierno en territorio vascón, terreno amigo y aliado, para conseguir provisiones y, posiblemente, ayuda militar contra los Celtíberos que apoyan al rebelde. El emplazamiento será la futura Pompaelo.

Con el tiempo los romanos, una vez dominadores de toda la península, dieron el uso más adecuada a cada una de sus conquistas. Así, dividieron el territorio navarro en dos zonas: el saltus Vasconum (la montaña marginal y abrupta, empobrecida, sin apenas población ni núcleos organizados) y el Vasconum ager (zonas media y Ribera, más pobladas, civilizadas, avanzadas económicamente y afines a sus intereses). El saltus fue prácticamente abandonado y sólo atendido en lo referente a las vías de comunicación; el ager y su ribera, la ripa, desarrollados como cualquier otra parte de una provincia del creciente Imperio. Desde entonces nuestra tierra entra a formar parte del sistema político romano: primero en la Citerior, luego en la provincia Tarraconense y, finalmente, en el conventus Caesaraugustano.

Roma deja su huella en todos los ámbitos de la vida: la lengua (el latín, en convivencia y contacto permanente con el vascuence), las comunicaciones (dos vías principales: la que comunicaba Astorga con Burdeos y la que unía León con Lérida y Tarragona; y otras secundarias, como la que cruzaba Navarra de este a oeste, desde la Rioja hasta Jaca), el comercio y la industria (las minas de cobre de Lanz), las infraestructuras (el acueducto de Lodosa que cruzaba el Ebro, las mansiones de paso en Aracilus e Iturissa, los restos de puentes en Pamplona, Villava, Monreal, Burguete), las costumbres cívicas y religiosas (utensilios personales, de mobiliario; estelas funerarias, las necrópolis de Iturissa, la torre-triunfo de Urkulu) y el arte (pinturas murales, esculturas, mosaicos). Y los habitantes de esta tierra se integran pronto en la nueva vida romana: las legiones se nutren de cohortes vasconas, aparecen cultos religiosos extranjeros conviviendo con los autóctonos y surgen los primeros ciudadanos inmersos en el sistema político romano.

La población se desarrolló con rapidez hasta alcanzar, quizás, los 50.000 habitantes en todo el territorio hacia el siglo III, repartidos en núcleos urbanos más o menos grandes: las civitates y las villae.

Conquista de Hispania
LA CIUDAD ROMANA

1.- Anfiteatro, 2.- Circo, 3.- Foro colonial, 4.- Foro provincial, 5.- Necrópolis, 6.- Puerto, 7.- Recinto sagrado, 8.- Teatro, 9.- Vía Augusta.

ORGANIZACIÓN JURÍDICA LOCAL

La organización legal romana diferenciaba los núcleos urbanos en varios tipos:

a) Colonias: centros de población habitados por los romanos -por motivos militares o para descongestionar núcleos mayores -

b) Municipios: ciudades incorporadas a Roma por derecho de ciudadanía o derecho latino - sus habitantes tenían autonomía pero pagaban tributos y cumplían para el servicio militar -

c) Ciudades indígenas: ciudades federadas (pactos con Roma); ciudades estipendiarias (sometidas al gobernador de provincia, pagan tributos); ciudades libres (sin sometimiento al gobernador, pagan tributos)

Estos núcleos ocupaban poco menos que una quinta parte de las poblaciones de la península; la mayoría seguían siendo "castros" indígenas más o menos controlados por Roma.

Los habitantes se dividían en: cives - ciudadanos de pleno derecho - , coloni - con derechos completos o especiales según su localización y procedencia -, incolae - domiciliados sin ser ciudadanos -, hospites - de residencia temporal- y servi -esclavos , fuera de todo derecho.

En la península existían además dos peculiaridades sociales: la primera, compartida con el mundo romano, la clientela: el sometimiento a un patronus ; un pacto de fides casi de tipo religioso. La segunda, propia de los orígenes celtibéricos , la devotio: la culminación de la fides , el ofrecimiento de la vida por el jefe como acto de servicio a los dioses, y realizada por los llamados soldurios.

En cuanto al gobierno, éste se repartía, como en la metrópolis, en diversos estamentos :

a) El pueblo, repartido en tribus que elegían a sus magistrados.

b) Los magistrados, parecidos a los romanos: los más característicos son los Duumviri, semejantes a los Cónsules en sus jurisdicciones civil y militar. Había además Ediles y Cuestores.

c) El Senado de las comunidades, con 100 miembros, reunido en asamblea legislativa llamada Curia, ocupada especialmente por los decuriones , los hombres más importantes de cada población.

CRONOLOGIA AÑO A.C

Invasiones celtas. 750

Florecimiento de Tartessos. 700

Los cartagineses se asientan en Ebausus. Apogeo de Tartessos. 600

Fin de Tartessos. Apogeo de las civilizaciones ibérica y celta. 500

Tras la Primera Guerra Púnica los cartagineses pierden gran parte de sus posesiones en la península. 250

Nueva invasión púnica. 237

Aníbal en Hispania. 212

Aníbal conquista Sagunto. 219

Comienza la Segunda Guerra Púnica. Escipión desembarca en Ampurias. 218

Escipión toma Cartago Nova. 210

Escipión funda Italica. 206

Hispania es dividida en dos provincias: Ulterior y Citerior. 197

Sublevación lusitana en la Ulterior y celtíbera en la Citerior. 188

Guerra de Lusitania; expediciones de Viriato. 155-136

Rendición de Numancia; Hispania, Provincia romana. 133

Levantamientos de Sertorio contra Sila. 83-80

Sertorio es derrotado por Pompeyo. 72

Julio César es nombrado pretor de la Ulterior. 61

La Guerra Civil entre Pompeyo y Julio César se desarrolla en la península. 49

Victoria de Julio César en Munda sobre los partidarios de Pompeyo. 45

Comienzo de las guerras cántabras. 29

Augusto divide Hispania en tres provincias: Tarraconense, Betica y Lusitania. 27

Fin de la resistencia cántabra y de la conquista romana. Comienza la romanización completa. 19

Nacimiento de Séneca. 4?

CRONOLOGIA AÑO D.C

Construcción del teatro de Emerita Augusta. 1-14

Nacimiento de Quintiliano. 35?

Nacimiento de Lucano. 39

Nacimiento de Marcial. 44?

Nacimiento de Trajano. 53

Vespasiano concede a Hispania el Ius Latii. 73-74

Nacimiento de Adriano. 76

Epoca imperial de Trajano. Construcción del acueducto de Segovia. Construcción del puente de Alcántara. 98-117

Epoca imperial de Adriano. 117-138

Invasión de la Betica por los moros. 172

Nuevas incursiones moras. 176

Edicto de ciudadanía de Caracalla. 212

Reorganización provincial de Diocleciano. 284

Invasión de suevos, vándalos y alanos. 409

2

Conquista de Hispania