Conflicto árabe israelí

Historia universal. Siglos XIX y XX. Israel. Palestina. Movimientos nacionalistas. Control territorial. Comunidad judía. Cronología

  • Enviado por: Jose Noblejas
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ISRAEL Y PALESTINA: UN CONFLICTO ACELERADO

El territorio conocido como Palestina es motivo de una disputa desde hace casi un siglo, y especialmente a raíz de la creación del Estado de Israel en 1948 y el abortado nacimiento del Estado árabe palestino. En este conflicto se unen elementos muy dispares. Nació como la disputa por un territorio entre dos movimientos nacionales con diferentes proyectos nacionales; llevo a una intromisión de las potencias durante la Guerra Fría; y mas tarde implicó a otros actores regionales, ocasionando conflictos bélicos, y se complicó aún más al entremezclarse ideologías, religión, control de los recursos naturales… y ahora, incrementado por los recientes atentados, la indecisión de Sharon y la entrada del presidente George Bush, parece que este conflicto va a tener bastante duración.

A lo largo de los años se han enfrentado fundamentalmente dos fuerzas desiguales: el Estado de Israel y un movimiento de liberación nacional para la Liberación de Palestina. La ocupación de Cisjordania y Gaza le ha valido a Israel la condena de la comunidad internacional, aunque ésta haya sido incapaz de imponer sus resoluciones. Pero ha sido ahora cuando se han empezado a poner bazas en el asunto y se empieza a decidir sobre las sanciones hacia los extremistas. La resolución de la cuestión palestina es la pieza clave para la pacificación de la región. Por ello el proceso de paz en Oriente Medio puesto en marcha en 1991 ha girado en gran parte en torno a ella.

Palestina, vemos que se trata de un territorio de reducidas dimensiones y con unos recursos naturales limitados: una estrecha franja costera fértil, un interior montañoso y desértico, y en el que el agua es un bien muy preciado. Esta situada entre el foco cultural del Nilo y el de Mesopotamia, este territorio ha tenido una larga y rica historia de ocupación humana. Desde la antigüedad, por él han desfilado diferentes pueblos y civilizaciones, creando una realidad multiétnica y multiconfesional que pervive hasta hoy.

También tiene un enorme valor simbólico, ha sido la cuna de tres grandes religiones monoteístas que siguen viéndolo como su lugar fundacional: Palestina es la Tierra Santa de los cristianos, es la tierra bíblica de los judíos y en ella de encuentran varios lugares sagrados para los musulmanes.

Los inicios del conflicto se remontan al período colonial. Desde finales del siglo XIX, en las provincias árabes se fueron desarrollando movimientos nacionalistas que reivindicaban la autodeterminación de la población autóctona haciendo valer su identidad árabe. Mientras que otras provincias otomanas fueron alcanzando paulatinamente su independencia, la disputada Palestina siguió bajo control colonial. Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista, chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, tomó envergadura y amplió sus propiedades siguiendo planes de control territorial. Tras la segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica las Naciones Unidas (resolución 181, noviembre 1947) propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes pues legalizaba, a sus ojos, los planes y las colonias establecidas por los sionistas.

En 1948, la comunidad judía declaró por unanimidad la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó la intervención militar de los Estados árabes vecinos en apoyo a los palestinos. A consecuencia de esta primera guerra árabe-israelí, el Estado judío no sólo resistió la intervención árabe, sino que provocó la marcha de gran parte de la población palestina que quedaba en su territorio y amplió su territorio más allá de lo previsto en el plan de partición. Israel aprovechó además la desarticulación de la sociedad palestina provocada por el éxodo y la guerra. Los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza quedarían bajo control de Jordania y Egipto respectivamente; se frustraba la creación de un Estado árabe en Palestina, y la ciudad de Jerusalén quedaba dividida.

Por imperativos de seguridad y de recursos naturales (el control del agua), en 1967 Israel ocupó el Golan sirio, la península del Sinai egipcio y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza. Con la ocupación de estos últimos Israel se apoderaba de la totalidad del territorio de la Palestina del Mandato; sin embargo no los anexionaría ante la imposibilidad de expulsar a su población árabe y para evitar incrementar el número de árabes con ciudadanía israelí. Desde 1967 Cisjordania y la Franja de Gaza han estado bajo ocupación militar israelí, lo cual ha sido una de las fuentes de conflicto mas regulares.

La comunidad internacional ha sido incapaz de imponer una negociación o hacer cumplir sus resoluciones, y la duración del conflicto ha ido incrementando los motivos de tensión y dificultando encontrar soluciones satisfactorias para las partes. La entidad estatal judía se ha consolidado y la ocupación ha transformado la fisionomía de Cisjordania y Gaza. Mientras tanto los palestinos se han convertido en un pueblo desarraigado y dependiente de la ayuda exterior. Y las naciones unidas se ven impotentes y Sharon, se ve abatido y sin saber que decisión tomar. Las Naciones Unidas han tomado numerosas resoluciones sobre la cuestión palestina pero, presa de los intereses de las potencias, ha sido incapaz de imponer su aplicación. Durante la Guerra Fría, Oriente Medio fue escenario del enfrentamiento entre la URSS y los EE.UU (aliado estratégico de Israel desde los 70'). Sin embargo con la desaparición de la URSS y tras la Guerra del Golfo, el trastrocamiento de las alianzas en la región y la perdida de importancia estratégica de Israel llevó a que los Estados Unidos forzaran un proceso de negociaciones entre Israel y sus vecinos árabes.

Tras la Guerra del Golfo, los Estados Unidos decidieron diseñar un nuevo orden regional que asegurase la estabilidad necesaria para sus intereses económicos (abastecimiento de hidrocarburos, mercados, etc). Para ello se hacía imprescindible resolver el conflicto árabe-israelí. Es así que, suplantando a las Naciones Unidas, forzaron a las partes, árabes e israelíes, a entablar negociaciones directas. A finales de octubre de 1991 se celebró en Madrid la Conferencia Internacional de Paz para Oriente Medio, en la que participaron Israel y sus vecinos árabes. Los palestinos estuvieron representados por dirigentes de los territorios ocupados, en el seno de la delegación jordana. En la Conferencia se establecieron dos canales de negociaciones: encuentros bilaterales entre Israel y vecinos árabes para tratar sus contenciosos específicos; y encuentros multilaterales para los asuntos que afectan a todos: agua, refugiados, cooperación económica, seguridad …

En septiembre de 1993 la OLP y el gobierno de Israel firmaron el Acuerdo de Oslo: las dos partes se reconocían mutuamente y suscribían una Declaración de principios para el autogobierno de los palestinos (DOP). En ella se establecía un período transitorio de 5 años, a lo largo del cual se fomentaría la confianza mutua, se establecería una primera área autónoma y se irían abordando gradualmente los diferentes aspectos de la disputa. El acuerdo fue bien acogido por la mayoría de la población palestina de los territorios ocupados y por la población israelí, aunque también hubo oposición de ciertos grupos de ambas partes. El acuerdo recibió el espaldarazo casi unánime de la comunidad internacional.

Pero a pesar de todos los esfuerzos de la sociedad en general por firmar la paz entre estas dos naciones, todos los intentos han fracasado, y en mi opinión, lo seguirán haciendo, porque en este conflicto nadie quiere dar su brazo a torcer en beneficio del otro.

Pretender una pacificación funcional sin resolver las causas, sólo pospone un nuevo brote del conflicto. Abordar las causas y la globalidad del conflicto requerirá sin duda la más amplia presión internacional, y mediar para generar confianza, consolidar un marco para el diálogo, identificar medidas concretas y llevar a cabo actividades cooperativas. Dada la desigualdad de las partes, la creación de condiciones para una paz duradera ha de traducirse ante todo en un firme apoyo internacional a la parte palestina para que logre una mayor autonomía económica y se consolide institucionalmente, en suma ayudar a la viabilidad del Estado palestino. Para ello se hace imprescindible superar el tutelaje norteamericano al proceso de paz, y ampliar y diversificar el involucramiento internacional. Décadas de conflicto han generado un sustrato de desconfianza mutua y demonización del otro que dificultan el diálogo y la cooperación. Su superación no es tarea de unos pocos años. Sólo un apoyo internacional amplio permitirá abordar una tarea que habrá de prolongarse en el tiempo. Pero esto tiene todas las papeleteas para no ocurrir.

CRONOLOGÍA BASICA DEL CONFLICTO

PALESTINA

1974 Las NNUU reconocen a la OLP como único y legítimo representante del pueblo palestino

1988 Julio. Jordania anuncia el fin de sus lazos administrativos con Cisjordania.

Noviembre. Declaración del Estado de Palestina.

Agosto. El presidente Arafat se instala en Gaza.

1996 Enero. Elecciones en los territorios palestinos. Yassir Arafat es confirmado presidente de la ANP y se crea el Consejo Legislativo Palestino.

ISRAEL

1948 Mayo. Declaración del Estado de Israel

1967 Anexión israelí de Jerusalén.

1973 Octubre. Guerra del Yom Kippur en la que Egipto y Siria atacan a Israel.

1982 Invasión israelí del Líbano.

1987 Diciembre. Inicio de la Intifada.

1995 Noviembre. Asesinato del primer ministro Isaac Rabin.

1996 En las elecciones de mayo es electo primer ministro el candidato conservador, Benjamin Netanyahu, y se forma un gobierno con ministros de la derecha y de los partidos religiosos.

1996 Enero. Elecciones palestinas.

Mayo. Elecciones israelíes y victoria de la derecha.

1997 Paralización del proceso de paz. Acciones provocadoras de Israel y la respuesta violenta de los grupos opositores palestinos. Se frena el proceso de normalización de las relaciones entre Israel y el resto de los países árabes.