Conciencia

Psicología. Intuición. Incertidumbre. Inconsciente. Enfoque Fenomenológico. Presencia de Conflictos. Interpretación Logoterapéutica de los Sueños

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LA CONCIENCIA

Definición del diccionario: Del latín concientia, conscience.

Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones y en si mismo experimenta.

Conocimiento interior del bien que debemos hacer y del mal que debemos evitar.

Conocimiento exacto y reflexivo de las cosas.

Órgano del sentido.

La conciencia es la capacidad de conocer y están incluidos:

Conocimiento objetivo

Orden estético

Orden ético o moral

Los 3 se interrelacionan, por lo tanto en la conciencia se dan la capacidad de conocer, sentir y valorar.

Esto nos da un planteamiento de conciencia inteligencia en la que podemos dirigir nuestras motivaciones y atender al mundo con una libertad propia, llevando todo esto a una negociación con las limitaciones propias y todo esto es la inteligencia humana y para ello se necesita la conciencia.

La Logoterapia dice que la emoción y el sentimiento son el centro de la persona y que este tiene un alcance inmenso en su forma de conocer y que es superior al de la razón y la inteligencia

La conciencia es algo que sólo pertenece al ser humano, es parte de nosotros, cómo cualquier parte de nuestro cuerpo.

El hombre debe recurrir a la voz de su conciencia y no dejarse llevar por sus instintos, como lo hacen los animales, debemos razonar y escuchar esa voz interior intuitiva: La Conciencia.

¿Cómo podemos conocer el sentido de una situación?

A juicio de Frankl, el sentido de una situación es único, no cae dentro de una ley general, y por consecuencia, el pensamiento racional por si solo, no puede ayudarnos en nuestra búsqueda de sentido.

Aceptamos la idea de que algo de nosotros es divino, a pesar de ser seres hechos de barro, con un cuerpo físico, pero también un ser espiritual, y que por eso, nuestra conciencia es la voz de Dios que habla desde el fondo de nosotros y se eleva a las alturas.

Pero ante los ojos del hombre científico, la conciencia es el resultado de procesos condicionantes, o la consideran en términos de superego. De acuerdo a esa interpretación, el hombre actúa “moralmente” porque fue adiestrado de determinada manera o para conformarse a su imagen paterna.

El fenómeno noético que llamamos conciencia (sabemos que en Logoterapia noético significa humano), ha sido degradado a un nivel infrahumano. Pero Frankl rechaza éstas interpretaciones diciendo que él ve la conciencia como un fenómeno humano y no cómo la simple consecuencia de un adiestramiento, imágenes paternas o algo semejante, sino como algo primario y primordial. La define como nuestra facultad intuitiva para descubrir, para “intuir”, para aprender lo que significa en una situación concreta.

Como dijimos, la conciencia es una cualidad exclusivamente humana, que no compartimos con ninguna otra criatura.

Frankl pone el ejemplo del perro que ensucia la alfombra y se esconde debajo del sillón. Esta conducta, explica, lejos de ser un acto de conciencia, es una expresión de “ansiedad anticipatoria” del temor a ser castigado, el resultado es de un proceso de condicionamiento. La conciencia del hombre no puede reducirse a semejante nivel. Tampoco se le puede considerar en términos de un superego, pues eso equivale a suponer que el hombre es un ser moral solo porque desea reconciliarse con su imagen paterna o tranquilizar su superego descontento. Frankl llama a esa actitud “pseudomoralidad”.

La interpretación de Frankl le devuelve a la conciencia su verdadero valor al decir que es algo humano y no el resultado del medio, el condicionamiento o los impulsos del hombre.

Pero no solo Frankl da ésta interpretación . Geehard Adler define a la conciencia como: “nuestras leyes internas morales y éticas, nuestra voz interior, o como se quiera denominar a estos factores a priori de la psique humana son manifestaciones del “yo”.

INTUICIÓN

Significa cuándo la conciencia nos dice o anticipa que algo está por hacerse realidad.

Sólo en una realidad análoga la ética con el amor nos puede anticipar “al ser que puede ser” la persona amada. La persona logra contemplar y descubrir sus propios valores y lo anticipa en su visión espiritual.

Lo mismo pasa con la inspiración espiritual de la conciencia estética, en la esfera de la espiritualidad inconsciente, a partir de ella el artista crea (Pág. 69, Noblejas).

Así, Frankl dice: La espiritualidad inconsciente, en la que radica el origen de la conciencia, es el núcleo de la personalidad humana. Lo espiritual esencial en su dimensión profunda es siempre inconsciente.

Para ilustrar Frankl menciona el ojo en el lugar de la entrada del nervio óptico, la retina tiene su punto ciego, así también el espíritu tiene su punto ciego.

ENFOQUE FENOMENOLÓGICO

El método fenomenológico describe la realidad tal cómo la experimentamos y percibimos. Dice que toda conciencia es conciencia de algo y en cada acto de conciencia atiendo al objeto que está en ese momento, no atendemos a todo, sino solo a lo que constituye valioso para mi o a lo que le doy valor.

La conciencia, el núcleo de la dimensión noética, es parte de la realidad tanto cómo lo son el cuerpo y la psique del hombre.

La conciencia es realidad, no es lo que nos dictan nuestros padres, la religión o la sociedad. La influencia de todo eso es real, pero dentro de nosotros seguimos conservando ese extraño y pequeño artefacto llamado conciencia.

La conciencia desempeña un papel decisivo en nuestras vidas, si la escuchamos o no, depende que nuestra vida sea significativa o carente de sentido.

Lo mismo puede causarnos felicidad o satisfacción que tensión, conflictos, frustración o trastornos mentales.

NUESTRO DEBER DE ESCUCHAR

La Logoterapia nos dice que es un deber nuestro escuchar, si deseamos tener una existencia significativa.

Nuestra principal obligación es escuchar la voz de nuestra conciencia .

Los diez mandamientos figuran entre las mayores normas de conducta, pero su simple observancia no es suficiente. Quien vive conforme a los mandamientos y a las leyes, habrá renunciado a su persona, a su yo. Incluso algunas veces nos aconseja que obremos contrariamente a alguno de los mandamientos. De no ser por nuestra conciencia solo dispondríamos de reglas que no siempre son eficaces. Las simples reglas tienden a esclavizarnos, a menos que las aceptemos libremente. Pero la libertad debe ser ejercida responsablemente.

La conciencia es el sitio de escucha desde el cual captamos nuestros ideales, valores y desafíos, sin embargo, corremos un gran riesgo siguiendo los dictados de la conciencia, pues por el hecho de ser humana, está propensa al error. No solo puede guiarnos, también puede extraviarnos. Incluso en el lecho de muerte, no sabremos si el sentido al que nos hemos consagrado haya sido el verdadero.

Por mucho que nuestra conciencia se equivoque debemos de obedecerla. Como dice el Profesor de Psicología Gordon W. Allport: podemos no estar del todo seguros y actuar al mismo tiempo confiados y con entusiasmo.

LA CONCIENCIA EN LA ALEMANIA DE HITLER

Suprimir la voz de la conciencia, lleva el riesgo de una conciencia falible. Lo que puede hacer de nosotros un Hitler

Cuando Frankl es interrogado acerca de la conciencia de los alemanes en tiempos de guerra: ¿Les aconsejaba delatar a sus padres por el bien del Estado, saquear las tiendas de los judíos o cometer crímenes masivos? Su respuesta es que no cree que Hitler haya obedecido alguna vez la voz de su conciencia, una autentica conciencia, afirma, jamás le habría ordenado a un hombre hacer lo que hizo Hitler,

Si Hitler hubiese escuchado realmente la voz de su conciencia no habría llegado a ser el Hitler que fue.

La tragedia de los alemanes fue no haber escuchado cada uno su conciencia.

EL RIESGO DE LA INCERTIDUMBRE

La voz de la conciencia nos llama, pero somos libres para desatender su llamado. La alternativa es: la escuchamos y obedecemos en la medida de nuestra posibilidades o la desatendemos. La conciencia es una guía, mas no nos determina, aunque advierte Frankl que en ocasiones puede extraviarnos .

A pesar de estar en una radical incertidumbre, estamos obligados a elegir. Al no poder tomar una decisión. Nos aferramos a preceptos, dogmas, axiomas, mandamientos, leyes y principios de origen divino.

No necesitamos tener toda la información de una situación para adentrarnos en ella, debemos aventurarnos una y otra vez en un mar de incertidumbre.

Frankl sostiene la tesis de que aun cuando no estemos seguros de haber recibido la orientación adecuada por parte de nuestra conciencia no tenemos otra alternativa que aventurarnos y obedecer su voz. Y agrega que, además del espíritu de aventura requerido para actuar a pesar de nuestra incertidumbre, necesitamos proveernos también de la virtud de la tolerancia .

La tolerancia no implica aprobar todos los hechos de los demás. Ha de basarse en el verdadero dialogo en el que cada uno se sitúa y presenta su forma de ver y de ser.

LA PRESENCIA DE LOS CONFLICTOS

Cada momento nos somete a una decisión, cada decisión origina conflictos y cada conflicto genera tensión, la tensión es parte de la condición humana y es la tensión que existe entre lo que un hombre es y lo que su conciencia le indica que debiera ser: la que existe entre su realidad y sus ideales.

Una conciencia culpable puede ser una bendición del cielo si conduce al individuo a una autocrítica mas rigurosa , a una mejor comprensión de si mismo y finalmente a su autosuperación.

Frankl estaba muy atento a la voz de su conciencia, algunas veces con resultados sorprendentes

LA INTERPRETACIÓN LOGOTERAPEUTICA DE LOS SUEÑOS

Los conflictos de conciencia, en algunos casos pueden originar neurosis noogena (espíritu)

Conflictos de conciencia dan origen a neurosis noogena

Conflictos de valor se originan en el sector noético de nuestro inconsciente.

Es decir: En el sitio en el cual hemos reprimido no nuestros impulsos instintivos, sino los dictados de nuestra conciencia.

La voz reprimida de la conciencia, algunas veces se revelará en los sueños.

La diferencia entre psicoanalista y logoterapista:

Psicoanalista: Logoterapista:

Analiza los sueños buscando Lo hace en busca de

manifestaciones del inconsciente indicios reveladores del

instintivo. Inconsciente espiritual.

La Logoterapia utiliza el Método de la Asociación libre para la interpretación de los sueños; aunque existe una relación entre éstas dos escuelas. Frankl suele expresar: Marchamos juntos pero libramos batallas diferentes.

La conciencia utiliza los sueños del individuo para señalarle los peligros de los cuales no puede percatarse durante su estado de vigilia o para enfrentarlo a la autocrítica, la cual no se atreve a encarar conscientemente.

UNA VOZ QUE SURGE DEL INCONSCIENTE

La conciencia es una fuerza intuitiva interior que trae consigo la consecuencia de que nuestra conciencia puede revelarnos la verdad; ahí donde ésta es inaccesible a nuestra comprensión racional.

Básicamente todas nuestras decisiones existenciales importantes son intuitivas y la forma de justificarlas es racionalizándolas posteriormente.

Es lo que le pasó a Víctor Frankl poco antes de la guerra, cuándo tenía en sus manos la visa para viajar a Estados Unidos. Inconscientemente sabía lo que tenía que hacer, sin embargo lo hizo hasta que recibió la señal en un trozo de mármol.

Dice Frankl: Nuestra conciencia es semejante al amor: Nos permite adivinar las potencialidades del ser amado, que aun no se han actualizado, podríamos decir que aquí entra la dimensión espiritual. Estas potencialidades son únicas y todo lo que es único escapa a la comprensión de la razón pura; únicamente podemos aprehenderlo mediante la intuición.

UN INSTRUMENTO DEL PROGRESO HUMANO

La conciencia como el medio personal e intuitivo del que disponemos para penetrar en el mundo de las potencialidades únicas de sentido, la convierte en el instrumento del progreso humano. La conciencia es ese instrumento del hombre que se enfrenta a la autoridad, a la ley, a la sociedad y a las demás influencias externas, y descubre algo nuevo detrás de las antiguas verdades.

Cómo ejemplo tenemos al hijo del jefe de una tribu de caníbales, que decidió no comer carne humana, desde el momento que desde su conciencia se opuso al canibalismo, se convirtió en un revolucionario que además hizo despertar la conciencia de los demás. Solo una persona con conciencia refinada pudo haberse atrevido a contradecir al medio dentro del cual había crecido.

La conciencia es un instrumento del progreso humano. Cuando un ser humano con una conciencia avanzada se niega a repetir patrones infrahumanos dentro del medio en el cual ha crecido, puede decirse que nos encontramos ante un individuo con conciencia revolucionaria, lo cual hace despertar la conciencia de los demás.

Cómo ejemplos de este tipo de conciencias podemos citar a:

Gandhi, Nelson Mandela, El Papa Juan Pablo II, Pablo Neruda, La Madre Teresa de Calcuta. Juana de Arco.