Concepción antropológica en el Concilio Vaticano II

Religión. Concilio. Hombre y mundo. Iglesia: funciones. Dignidad humana. Comunidad. Actividad. Cultura: principios y obligaciones

  • Enviado por: Angharad
  • Idioma: castellano
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Proemio:

* Los mismos gozos y esperanzas, tristezas y alegrías que nosotros tenemos, son las mismas que tenian los discípulos de Cristo. Por ello esta comunidad se siente solidaria con la comunidad y con su historia.

* El concilio se dirige a la humanidad entera, exponiendoles como entiende la presencia y la actividad de la iglesia en el mundo actual. Tiene presente el mundo de los hombres (la familia humana entera con el conjunto universal de las realidades entre las que esta vive).

* El hombre, se plantea los problemas de la evolución del mundo, de su propio papel y cometido en el universo, del sentido de su esfuerzo individual y colectivo, del ultimo fin del hombre y de las cosas. Por eso el concilio no encuentra manera más elocuente de exponer la solidaridad y su respeto y amor hacia toda la familia, sino entablando con ella un dialogo sobre esa misma variedad de problemas, aportando a ellos la luz que toma el Evangelio y poniendo al servicio de la humanidad las fuerzas de salvación que la iglesia, guiada por el Espíritu Santo, recibe de su fundador.

Condición del hombre en el mundo moderno:

* El hombre dilata los limites de su poder, no siempre logra mantenerlo sometido a su propio servicio; cuando se esfuerza por sondear lo mas intimo de su espíritu, termina por aumentar la incertidumbre sobre sí mismo; cuando descubre las leyes de la vida social, termina por dudar de la dirección que a esta se le ha de imprimir.

* La mentalidad científica modifica el ambiente cultural y las maneras de pensar. Los progresos de las ciencias biológicas, psicológicas y sociales no solo permiten al hombre conocerse mejor, sino que incluso le ayudan para que influya directamente en la vida de las sociedades, por el uso de una metodología técnica. Él genero humano pasa de una concepción mas bien estática del oren cósmico, a una mas dinámica y evolutiva.

* El tipo de sociedad industrial se extiende poco a poco, llevando a algunos países a una economía de opulencia y transformando profundamente concepciones y condiciones seculares de la vida social. Los nuevos medios de comunicación social, cada vez mas perfeccionados, y la emigración. Así, las relaciones del hombre con sus semejantes se multiplican sin cesar.

* El cambio de mentalidad y de estructuras plantea la revisión de todo lo que hasta ahora se consideraba un bien. Las nuevas condiciones afectan a la misma vida religiosa: por una parte, el espíritu critico, la purifica de la concepción mágica del mundo y de las pervivencias supersticiosas, y exige cada día mas una adhesión verdaderamente personal y activa a la fe. Pero, por otro lado, crece de día en día el fenómeno de masas, que se desentiende de la religión.

* Una rápida mutación, con frecuencia realizada, engendra y acrecienta contradicciones y desequilibrios. Nace en la persona un desequilibrio entre la inteligencia practica moderna, y una forma de pensamiento teórico que no llega a dominar el conjunto de sus conocimientos ni a ordenarlos en síntesis satisfactorias. Entre la preocupación por la eficiencia practica y las exigencias de la conciencia moral: nace el desequilibrio entre la especialización de la actividad humana y la visión general de las cosas. Nacen discrepancias en la familia, entre las diversas razas y entre las categorías sociales de diverso genero. De ahí la mutua desconfianza y enemistad, los conflictos y sinlabores, de los que es hombre es causa y victima.

* Se afianza la convicción de que no solo puede el genero humano asegurar cada día más su dominio sobre las cosas, sino que a el corresponde establecer un orden político, social y económico que este cada vez mas al servicio del hombre y ayude a cada uno y a cada grupo a afirmar y cultivar su propia dignidad. De ahí las instantes revindicaciones de muchísimos por unos bienes de los que, con una viva conciencia se consideran privados por una injusticia social o por una distribución no equitativa. Pero bajo todas estas exigencias se oculta una aspiración mas profunda y universal: el individuo y el grupo anhelan una vida plena y libre, digna del hombre, dispuestos a someter a su propio servicio todo lo que el mundo de hoy les puede ofrecer en tan grande abundancia. Así, el mundo moderno aparece poderoso y débil. El hombre se esta haciendo consciente de que le toca a el dirigir rectamente las fuerzas que el mismo ha desencadenado y que pueden oprimirle o servirle.

* Los desequilibrios que ajenan al mundo de hoy están relacionados con otro desequilibrio que tiene sus raíces en el corazón del hombre, pues es en el hombre mismo donde muchos elementos están en lucha.

* La iglesia cree que Cristo ofrece al hombre luz y fuerzas que le permitan responder a su vocación, y que no se ha dado a los hombres otro nombre en el que deban salvarse.

La iglesia y la vocación del hombre

* La fe lo ilumina todo con una nueva luz y manifiesta el divino propósito sobre la vocación integral del hombre, y por eso dirige la inteligencia hacia soluciones plenamente humanas. ¿Qué siente la iglesia del hombre? ¿Cuál es el significado ultimo de la actividad humana en el mundo? Ella hará la reciprocidad del servicio entre el pueblo de Dios y el genero humano. Así se mostrara la misión de la iglesia como misión religiosa y sumamente humana.

La dignidad de la persona humana

* Según la Sagrada Escritura el hombre fue creado a imagen de Dios, capaz de conocer y amar a su creador. El hombre es por su misma naturaleza, un ser social, y sin relacionarse con otros no puede ni vivir ni desarrollar sus propias cualidades.

* Toda vida humana, individual o colectiva, se nos presenta como una lucha dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas. El hombre se encuentra incapaz de resistir por si mismo a los ataques del mal. El señor vino en persona para liberar al hombre y fortalecerle, renovandole interiormente y arrojandolo fuera al principe de este mundo. El pecado empequeñece al hombre alejandole de la consecución de su propia plenitud.

* La dignidad del hombre exige que de gloria a Dios en su cuerpo, y no le consienta vivir esclavo de las depravadas inclinaciones de su corazón.

* Se debe perfeccionar por la sabiduría, que atrae suavemente a la mente humana hacia la búsqueda y el amor de la verdad y del bien.

* Esta en peligro el destino futuro del mundo sino se logra preparar hombres dotados de mayor sabiduría. Por un don del Espíritu Santo, el hombre llega por la fe a contemplar y gustar el misterio del plan divino.

* La conciencia es como un núcleo recóndito donde tiene sus citas a solas con Dios. La conciencia le da a conocer de modo maravilloso aquella ley cuyo cumplimiento consiste en el amor de Dios y del prójimo. La conciencia se pone al borde de la ceguera por la costumbre del pecado.

* Dios quiso dejar al hombre en manos de su propia decisión, la dignidad del hombre requiere que obre según una libre y consciente elección, movido e inducido personalmente, desde dentro, no bajo un impulso ciego o una mera coacción externa. Cada uno tendrá que dar cuenta ante el tribunal de Dios de su propia vida, según el mismo haya obrado el bien o el mal.

* Lo que tortura al hombre no es solamente el dolor y la progresiva disolución de su cuerpo, sino también, el temor de un definitivo aniquilamiento.

* El ateísta debe ser considerado como uno de los fenómenos mas graves de nuestro tiempo y debe ser sometido a un examen especialmente atento. Mientras unos niegan expresamente la existencia de Dios, otros piensan que el hombre no puede afirmar nada absolutamente sobre Él. Otros ni siquiera se enfrentan con el problema de Dios. El ateísmo no es fruto espontaneo, sino que brota de diversas causas, entre las cuales se encuentra una reacción critica contra las religiones.

La comunidad de los hombres:

* Entre los principales aspectos del mundo contemporáneo se han de contar la multiplicación de las relaciones mutuas de los hombres. Sin embargo, no es en este progreso donde encuentra su perfección el dialogo fraterno de los hombres, sino en la comunicación de personas.

* Dios ha querido que todos los hombres formaran una sola familia y se trataran unos a otros con espíritu de hermanos.

* De la índole social del hombre se sigue con claridad que el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados.

* De esta interdependencia que se va extendiendo poco a poco a todo el mundo, se sigue que el bien común se hace hoy cada vez más universal e implica una serie de derechos y deberes que afectan a todo el genero humano.

* El Concilio, inculca el respeto hacia el hombre, de modo que cada uno considere al prójimo sin exceptuar a nadie como "otro yo".

* El respeto y la caridad se deben extender también a los que en el campo social, político o incluso religioso, sienten u obran de diverso modo que nosotros.

* Puesto que todos los hombres tienen una misma naturaleza y un mismo origen, y redimidos por Cristo gozan de una misma vocación y destino divino, se ha de reconocer cada vez mas la fundamental igualdad entre todos los hombres.

* La metamorfosis del mundo pide que no haya ni uno solo que se entregue a una ética individualista.

* Para que cada uno cumpla mas fielmente con su deber de conciencia hay que procurar una mas amplia cultura espiritual, valiendose de los medios de que el genero humano dispone hoy en día.

La actividad humana en el mundo

* Hoy, con la colaboración de la ciencia y de la técnica, el hombre ha dilatado su dominio casi a la universalidad de la naturaleza. Muchos de los bienes que en otro tiempo el hombre esperaba principalmente de las fuerzas superiores, hoy se los procura ya por si mismo.

* Una cosa hay cierta para los creyentes: que la actividad humana, es decir, el conjunto ingente de los esfuerzos realizados por el hombre a lo largo de los siglos para mejorar su condición de vida, responde a la voluntad de Dios.

* La actividad humana, como precede del hombre, así también al hombre se ordena. Pues el hombre al obrar, no solo transforma las cosas y la sociedad, sino que se perfecciona a si mismo.

* Muchos de nuestros contemporáneos parecen temer de esta vinculación entre la actividad humana y la religión un obstáculo a la autonomía del hombre, de las sociedades, de las ciencias.

* La sagrada Escritura enseña a la humana familia que el progreso humano lleva consigo una grave tentación, pues una vez turbada la jerarquía de valores y una vez mezclado el bien con el mal, los individuos y las colectividades consideran solo sus propios intereses y no los ajenos.

Función de la iglesia en el mundo actual:

* La iglesia ha sido fundada por Jesucristo Redentor, y congregada en el Espíritu Santo, tiene una finalidad salvifica y escatológica. Esta familia ha sido constituida y ordenada en este mundo como una sociedad por Cristo, y equipada de medios aptos para una unión visible y social. Viene a ser como el fermento y el agua de la ciudad humana.

* La iglesia le descubre al hombre la intima verdad sobre el hombre. Lo que el Evangelio proclama y enuncia es lo que corresponde a la ley fundamental de la economía cristiana. La iglesia, en virtud del Evangelio, proclama los derechos humanos, y reconoce y estima el dinamismo de nuestro tiempo, con el que se promueven estos derechos por todas partes.

* La misión que Cristo confirió a su iglesia es de orden religioso. De esta misión emanan un encargo, y la luz y unas fuerzas que pueden servir para establecer y consolidar según la ley divina la comunidad humana. La iglesia reconoce su evolución hacia la unidad, el proceso de una sana socialización y de asociación civil y económica.

* Descuidar sus deberes terrenos, sin advertir que por esa misma fe están mas obligados a cumplirlos, según la vocación con que cada uno ha sido llamado. Pero no menos equivocados están quienes piensan que pueden dedicarse de tal modo a los asuntos terrenos como si estos fueran del todo ajenos a lo religioso, como si lo religioso se redujera a ciertos actos de culto y a determinadas obligaciones morales. La ruptura entre la fe que profesan y la vida ordinaria de muchos debe ser contada como uno de los mas graves errores de nuestro tiempo. No hay que crear oposiciones artificiales entre las ocupaciones profesionales y sociales de una parte y de la vida religiosa de otra. Las profesiones y las actividades seculares corresponden propiamente a los seglares. Los seglares, que han de tomar su parte activa en toda la vida de la iglesia, están no solo obligados a impregnar el mundo de espíritu cristiano, sino llamados a ser testigos de Cristo en todo, desde el centro mismo de la comunidad humana.

* La experiencia de los siglos pasados, el progreso de las ciencias, los tesoros escondidos en las diversas formas de cultura, con la que se manifiesta la naturaleza del hombre y abren nuevos caminos para la verdad, aprovechan también a la iglesia. La iglesia al tener una estructura social visible, se puede enriquecer con la evolución social humana.

* La iglesia no tiene mas que una aspiración: que venga el Reino de Dios y se realice la salvación de todo genero humano.

Promoción de la cultura

* La persona humana, por el cultivo de los valores y de los bienes naturales, puede alcanzar su verdadera y plena humanidad. Con la palabra cultura se indica, todo aquello con que el hombre afina o desarrolla las diversas facultades de su espíritu y de su cuerpo.

Condiciones de la cultura en el mundo de hoy:

* Las condiciones de vida del hombre moderno han cambiado tan radicalmente que se puede hablar de una nueva era de la historia humana, para perfeccionar la cultura y darla una expansión mayor. De ahí provienen las características de la cultura moderna: las llamadas ciencias exactas cultivan enormemente el juicio critico.

* Crece mas en todo el mundo el sentido de la autonomía y al mismo tiempo de la responsabilidad, lo que es de mucha importancia para la madurez espiritual y moral del genero humano. Somos testigos de que esta naciendo un nuevo humanismo, en el que el hombre se define por su sentido de responsabilidad hacia sus hermanos y hacia la historia.

* La cultura humana se debe desarrollar de modo que cultive con un orden justo la total persona humana y ayude a los hombres en las tareas a cuyo desempeño todos se sienten llamados, unidos fraternalmente en una sola familia humana.

Algunos principios relativos a la promoción de la cultura:

* El misterio de la fe cristiana les proporciona estímulos y ayudas para cumplir su misión y el sentido de las actividades que señalan a la cultura el puesto eminente que le corresponde. El moderno progreso de las ciencias y de la técnica puede favorecer el fenomenismo y agnosticismo cuando el método de investigación que usan estas disciplinas se toma sin razón como la suprema regla para la búsqueda de la verdad total.

* Entre el mensaje de salvación y la cultura humana se descubren muchas conexiones. Dios, revelandose a su pueblo ha hablado según la cultura propia de aquellas edades. Renueva constantemente la vida y la cultura del hombre caído; combate y aleja los errores y males que provienen de la seducción permanente del pecado, purifica y eleva la moralidad de los pueblos. Fecunda desde dentro de las cualidades espirituales y las tradiciones de cada pueblo y de cada edad; las fortifica las perfecciona y las restaura en Cristo.

* La cultura requiere una justa libertad para desarrollarse y una legitima facultad de obrar, según su derecho y sus propios principios. Exige respeto y goza de una inviolabilidad. El Sagrado Sínodo declara que existe un doble orden del conocimiento, el de la fe y la razón.

Algunas obligaciones más urgentes de los cristianos respecto a la cultura:

* Uno de los deberes más propios de nuestra época es el de trabajar con ahínco para que en lo económico y en lo político, en lo nacional y en lo internacional adopten decisiones en las que se reconozca el derecho de todos y en todas partes a la cultura y su ejercicio efectivo sin distinción de origen, de sexo, de nacionalidad, de religión o de posición social. Es preciso proporcionar a todos una cultura, y hacer todo lo posible para que todos adquieran la conciencia de su derecho a la cultura y del deber que tienen de cultivarse a si mismo y ayudar a los demás.

* Hoy di a es mas difícil que en otros tiempos hacer la síntesis de la variedad de disciplinas del conocimiento y del arte. Sin embargo, incumbe a cada hombre el deber de conservar su papel de persona humana integral. La primera fuente alimentadora de esta educación es la familia.

* La armonía entre la cultura y la formación cristiana no siempre avanza sin dificultad. Los teólogos buscan el modo mas adecuado para comunicar la doctrina, porque una cosa es el deposito de la fe o sus verdades y otra el modo de enunciarlas, con el mismo sentido y el mismo contenido. En el cuidado pastoral convendrá que se conozcan bien las ciencias profanas. Las letras y las artes son de gran importancia para la vida de la iglesia. Los que se dedican a las ciencias teológicas pondrán empeño en colaborar con los hombres versados en otras disciplinas, profundizar el conocimiento de la verdad revelada y no descuidar la unión con el tiempo presente. Proporcionara servicios a la formación de ministros sagrados. Para que puedan llevar a buen termino su tarea, debe reconocerse a los fieles, clérigos o seglares, la libertad de investigación, de pensar y la de expresar humilde y valerosamente su manera de ver en aquellas materias en las que son expertos.

Conclusión:

* Las propuestas que este Sagrado Sínodo hace sacandolas de los tesoros de doctrina de la iglesia pretenden ayudar a todos los hombres de nuestro tiempo. Con una más clara perfección de su vocación, acomoden mas el mundo a la excelsa dignidad del hombre, sientan el deseo de una fraternidad universal de más hondas raíces y, bajo el impulso del amor respondan a las más urgentes exigencias de nuestro tiempo.

* La iglesia en fuerza de su misión de iluminar el orbe entero con el mensaje evangélico y de congregar a todos los hombres que sean bajo un mismo Espíritu, se convierte en el signo de la fraternidad. Por eso exige que en la misma iglesia promovamos la estima mutua, el repeto y la concordia.

* Los cristianos, teniendo presente la palabra del Señor, nada pueden desear con mas ardor que el servir cada vez más generosa y eficazmente a los hombres del mundo actual. Han aceptado la tarea que han de cumplir en este mundo.