Comunicación No Verbal

Psicología. Antropología. Comunicación. Gestos

  • Enviado por: Car Psico
  • Idioma: castellano
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RESUMEN GLOBAL Y RESPUESTA A LAS PREGUNTAS

La comunicación no verbal es la que se hace mediante gestos, movimientos de diferentes partes del cuerpo o diferentes expresiones del rostro o de los ojos. Esto no quiere decir que cuando un individuo se comunica no verbalmente prescinde del lenguaje hablado, sino que la comunicación no verbal es, a veces, un complemento de este. La gran mayoría de estos gestos, movimientos o expresiones que forman la comunicación no verbal los hacemos inconscientemente, sin pensar que los hacemos o porqué los hacemos.

Los antropólogos han observado los movimientos corporales de gente de diversos piases por ejemplo, un norte americano, un ingles, un árabe y un negro, también de América del Norte, y han visto que no se mueven de la misma manera. Por tanto, podemos llegar a la conclusión de que la sociedad en la que viven les ha enseñado a moverse de una manera de otra.

Muchos psicólogos han hecho experimentos con universitarios, grabándolos en un laboratorio haciendo alguna cosa. Después, reproduciendo la cinta a cámara lenta, se han dado cuenta de que los jóvenes hacían muchos movimientos en pocos minutos. Algunos especialistas en cinesis afirman que filmar a gente en un laboratorio es poco fiable, ya que la conducta es artificial, por eso ellos graban en parques, tiendas u otros espacios abiertos.

Estos movimientos, según los psicólogos, tienen significado. Por ejemplo, dicen que las mujeres anglosajonas que enseñan la palma de la mano cuando están cerca de un hombre es porque él les atrae. Otros son más claros, por ejemplo, cuando sonreímos, normalmente quiere decir que estamos contentos y cuando juntamos las cejas quiere decir que estamos enfadados o preocupados.

Muchas feministas afirman que las diferencias entre el comportamiento entre las personas de sexo femenino y las de sexo masculino son claras. Otra gente dice que los hombres son hombres y las mujeres son mujeres y que las diferencias de comportamiento entre los dos sexos son puramente biológicas. Los especialistas en cinesis han aportado diversas pruebas que reconocen las feministas.

Desde que son pequeños, a los niños se les enseña como han de comportarse, los niños son tratados de forma más brusca y las niñas de manera más afectiva. Cuando un niño realiza un acto propiamente femenino, le decimos que eso no se debe hacer o no lo aprobamos con la expresión del rostro, por ejemplo. Le enseñamos que se tiene que comportar de la manera que la sociedad dice que se tienen que comportar las personas de sexo masculino, la típica frase “compórtate como un hombre”, en cambio, cuando las niñas muestran un carácter típicamente femenino, se les recompensa y esto hace que sigan actuando de esa forma. Los niños como no se les recompensa si actúan de forma femenina dejan de actuar de esa manera.

Esto, de todas maneras también depende de la sociedad, por ejemplo el movimiento de caderas, que en la mayoría de las culturas occidentales es considerado como típicamente femenino y afeminado en los hombres, en muchos países de Oriente es considerado normal en ambos sexos.

Actualmente no se sabe como los niños aprenden los indicadores de sexo, pero se ha demostrado que los niños del Sur de los Estados Unidos los aprenden a los cuatro años aproximadamente, mientras que los del Norte tardan un poco más.

La Doctora Margaret Mead demuestra en su libro “Sex and Temperament in Three Primitive Societies “ que el comportamiento según el sexo varia en la sociedad. Estudia el comportamiento de tres tribus indias. En la primera, tanto los hombres como las mujeres tienen un carácter agresivo. En la segunda. Los dos sexos eran dulces y maternales. En la tercera, eran los hombres quienes se arreglaban, iban a comprar y las mujeres eran enérgicas, practicas y no se arreglaban.

Una respuesta emocional, como la atracción sexual, desencadena cambios sutiles en el organismo de la mujer. Los especialistas definen el conjunto de estos cambios como un estado de “fuerte predisposición al galanteo”. Cuando eso pasa, los músculos se comprimen, de manera que todo el cuerpo se pone en estado de alerta. En el rostro, líneas que antes eran flácidas, dejan de serlo y las ojeras tienden a desaparecer. La mirada brilla, la piel se vuelve más pálida y la el labio inferior se vuelve mas pronunciado. La persona que normalmente no se fija en su postura tiende a disminuir el vientre y los músculos se tensan, también se altera el olor del cuerpo y hasta se modifica la textura de su cabello.

Previamente al galanteo, las mujeres acostumbran a tocarse el pelo o arreglarse la ropa, mientras que los hombres se tocan el pelo, se estiran los calcetines o si llevan, se tocan la corbata.

A medida que avanza el galanteo, las miradas mutuas a los ojos del otro son constantes, es extraño que uno de los dos individuos que están galanteando gire la cabeza hacia otro lado. Si hablan con una tercera persona, dejan a la vista la parte superior del cuerpo de manera educada.

Ray Birdwhistell, un especialista en cinesis, llega a la conclusión de que una gran parte de la comunicación humana se desenvuelve inconscientemente. Birdwhistell examina detenidamente películas de gente hablando y moviéndose, es decir, comunicándose no verbalmente. Esta en contacto con gente de diferentes culturas y piases y llega a la conclusión de que no hay gestos universales, sino que los gestos varían dependiendo de la cultura o la sociedad de donde proviene o vive el individuo que se expresa. Si cogemos el ejemplo de sonreír, veremos que en la región de los Grandes Lagos, una persona que sonríe se arriesga a que le pregunten que es lo que le hace tanta gracia. En cambio, si esta persona va al estado de Georgia y no sonríe, le preguntaran si tiene algún problema.

Otro ejemplo es el de mirar a una chica guapa, en este caso, un italiano se tocara el lóbulo de la oreja, un árabe se tocara la barba y un norteamericano moverá las manos imitando la figura de una mujer.

A veces, el comportamiento no verbal contradice lo que sé esta expresando verbalmente. Por ejemplo, podemos encontrar un hombre que normalmente es pasivo y sumiso y a veces, trata de demostrar toda la autoridad de la que es capaz en lo que dice y en el tono de voz que utiliza, mientras que la postura del cuerpo y por la indecisión de sus gestos, resulta poco creíble.

A veces, podemos encontrar parejas que realizan casi todos los gestos de galantería que existen, mientras están hablando de literatura, filosofía o de cómo influye el Sol a las moscas en verano, por el contrario, también podemos encontrar una pareja en un diálogo fuertemente sexual sin mostrar ningún signo de galanteo. En estos últimos casos, se tiende a creer en el comportamiento no verbal por muy inconsciente que sea.

La etología es una parte de la biología que estudia el comportamiento de los animales, en las condiciones del hábitat natural y los mecanismos que determinan el comportamiento. La etología que evoluciona sobre todo en el sigo XX, esta construida sobre otras partes de la biología como la bioquímica, la genética, la ecología o la zoología.

Hace muchos años, cuando todavía no existía el lenguaje hablado, los humanos (o sus antecesores) se comunicaban no verbalmente, con signos y señales. Como hemos dicho antes el hombre se comunica también no verbalmente aunque muchas veces inconscientemente, pero no es el único que se comunica no verbalmente, también lo hacen los animales. Los etólogos han empezado a estudiar y comparar los sistemas de comunicación de los humanos y algunos primates y han notado que los humanos nos comunicamos muy parecido a los simios en algunos casos.

Uno de los ejemplos más curiosos de similitud entre hombres y primates es el saludo. Todos los animales salvajes se saludan entre si y los simios lo hacen de una manera muy parecida a los hombres. Jane Goodall, etóloga, que convivió con chimpancés en la selva, descubrió que estos se abrazaban y se daban besos, también se hacían reverencias, se daban las manos. Goodall también decía que los había visto tocándose la espalda como reverencia de bienvenida.

La comunicación verbal de carácter visual es muy importante. Con los ojos expresamos muchas cosas. Depende la intensidad, la duración y la decisión de la mirada, el lugar donde se mira y como se mira podemos deducir una serie de cosas. Por ejemplo, si estamos en un lugar público y vemos que algún desconocido nos mira fijamente mucho rato, podemos pensar que esa persona quiere alguna cosa de nosotros o esta interesada en nosotros por algún motivo, si la mirada va acompañada de un rostro enfadado o inexpresivo, podemos imaginar que esa persona quiere reclamarnos alguna cosa. En cambio, si la persona (generalmente del sexo opuesto) nos dirige una mirada sonriéndonos, o muestra un interés positivo por nosotros, podemos pensar que le gustamos y nos quiere seducir.

Muchos psicólogos han demostrado que la mirada fija y duradera, en todos los casos, nos inquieta, nos pone nerviosos. Por eso, cuando hablamos en público, que solemos tener mucha gente mirándonos directamente a los ojos mucho rato, nos ponemos un poco inquietos. Cuando mantenemos una conversación con otra persona, el contacto ocular es fundamental. En principio, una mirada prolongada del receptor mientras el emisor habla nos muestra un gran interés por lo que estamos diciendo. Y una mirada prolongada del emisor hacia el receptor mientras habla nos muestra una gran seguridad y decisión.

En cambio, si el emisor hace miradas cortas o mira poco al receptor, esto demuestra una gran indecisión sobre lo que dice o muestra poco interés por el receptor o por la conversación. También puede ser una señal de timidez. Es común que una pareja que esta galanteando se mire fijamente a los ojos durante mucho tiempo, como signo de atracción y de interés por el otro.

Dependiendo del país o cultura, se tiende a mantener más o menos las miradas. Por ejemplo, los árabes están acostumbrados a mirar mucho al interlocutor mientras están en una conversación. En cambio, en muchos paises de Oriente, se considera de mala educación hacer lo que hacen los árabes. A un norteamericano le resultará extraño que una persona le mire mucho mientras hablan, pero también le inquietaría que esta no le dirigiera la mirada. Lo mismo pasa con las miradas en la calle, en Tel Aviv, por ejemplo, están acostumbrados a mirar mucho a la gente tanto los ojos como el físico de arriba abajo, y eso puede resultar inquietante a una persona española por ejemplo.

La comunicación a través de los ojos no solo existe en los humanos, sino que también es realizada por otros animales. Los gorilas cuando se sienten observados se alteran como si alguno les amenazara.

Para acabar, hay que resaltar que el Doctor Eckhard Hess ha descubierto que los ojos no se expresan solo con la mirada, sino también con el aumento o disminución de las pupilas. El doctor estudia una nueva ciencia a la cual ha llamado “pupilometria” en la cual investiga las alteraciones de la pupila según los sentimientos o las emociones del receptor respecto al que esta viendo.

La gesticulación de las manos también es un aspecto importante de la comunicación no verbal. Los movimientos que hacemos con las manos pueden indicar diferentes cosas. Primero, hay que decir que estos movimientos sirven muchas veces de complemento de lo que estamos diciendo. Otras veces, sirven para expresar una palabra que no nos sale. Por ejemplo, si el emisor esta hablando de un objeto circular pero en ese momento no se acuerda de su nombre, probablemente dibujara un circulo con el dedo. Estas gesticulaciones también servirán si nos hacen repetir algo que hemos dicho antes. Dependiendo del país o la cultura, las personas gesticulan mucho o poco y de manera diferente. Por ejemplo, los franceses gesticulan poco pero con elegancia, los italianos son más expresivos, los alemanes se comunican más con el rostro. A parte de los movimientos en las conversaciones, cada cultura posee unos emblemas. Estos suelen indicar una acción o una cosa determinada. Por ejemplo, tumbar la cabeza y poner la mano sobre la cara, significa en la mayoría de las culturas, el acto de dormir. Para acabar, hay que decir que las manos tienen muchas articulaciones, cosa que facilita la formación de numerosos signos. Un ejemplo de lenguaje de signos y las manos es el lenguaje de los sordo mudos.

Por otra parte, la postura de un individuo nos puede indicar muchas cosas, en primer lugar si vemos unas personas que tienen una postura muy similar o bastante igual, podemos deducir que tienen un punto de vista parecido o son amigos. Cuando dos personas se ven obligados a estar juntos y no se conocen o no tienen buena relación tienden a sentarse separados, en este caso utilizan el propio cuerpo para poner límites. Cada individuo tiene una forma propia de sentarse, caminar, estar de pie..... y muchas veces estas posturas nos muestran claramente cual es su carácter.

La postura del cuerpo muestra sí una persona esta alta de moral o por lo contrario está deprimida. La sociedad también nos enseña que posiciones tenemos que mantener en determinados momentos. La posición de un individuo también puede indicar si este tiene o no una buena relación con la persona con la que está.

Existen aproximadamente mil posturas cómodas. Cada sociedad adapta las que quiere limitadamente. Por eso algunas sociedades consideran incorrectas o de mala educación las posturas que otra sociedad considera completamente normales.

Lo que una persona dice o hace con el cuerpo son formas de comunicación obvias, pero los hombres también nos comunicamos con el olfato, el tacto y raramente con el gusto.

Wiener llamaba a los olores MQE (mensajeros químicos externos). La capacidad olfativa varía según los individuos, las edades y los sexos.

Con el tacto recibimos más información de la que nos imaginamos.

Cuando el feto esta dentro del útero materno ya percibe sonidos y otras sensaciones como ahora la luz. Según las investigaciones del doctor Henry Truby, el feto tiene contacto con el lenguaje dentro del útero de su madre ya que puede sentir perfectamente lo que está dentro. Para demostrar esto se han hecho diversos experimentos.

Un indicador fiable del carácter de una persona es la manera con que esta se mueve. La rapidez con la que hace las cosas, la eficacia, la fuerza, la posición del cuerpo y otros factores nos indican como es esa persona. Un ejemplo muy claro es el acto de caminar. Si viene un hombre que camina con impulso, poniendo los talones con fuerza en el suelo mientras camina podemos deducir que es decidido. En cambio, si viene un hombre que se fija mucho por donde camina va despacio y tiene poco impulso, podemos pensar que es un hombre poco decidido.

Respecto a la pregunta de que para qué persona/s dentro de una empresa puede ser útil el conocimiento del lenguaje no verbal, debo decir que considero muy importante que todas las personas de la empresa tuvieran algunos nociones sobre ello, no sólo para mejorar el proceso de comunicación sino también para controlar sus gestos y movimientos. Especialmente creo que el personal de recursos humanos debería estar familiarizado con esto, con el fin de conocer mejor al personal y analizar su estado de ánimo, personalidad, etc.

Estos conocimientos serían muy útiles por ejemplo en el proceso de selección para un puesto de trabajo en la empresa.

Para poder llevar a la práctica esta idea se podrían impartir cursos acerca del lenguaje no verbal, por ejemplo.

OPINION PERSONAL

Después de leer el libro podría definir la comunicación no verbal como un conjunto signos (movimientos, olores, expresiones del rostro…) mucho más complejos que el lenguaje humano y con mayor contenido en cuanto a lo que expresamos tanto voluntaria como involuntariamente. Para Birdwhistell (investigador del movimiento humano a través de la cinesis) las palabras apenas tienen relevancia dentro de la comunicación correspondiéndoles sólo el 35% del significado dentro de una conversación.

No sólo el nivel de contenidos es mayor, sino que es más fiable, ya que no nos podemos permitir el lujo de engañarnos a nosotros mismos; pero sí podemos aprender a controlar determinados aspectos de nuestro comportamiento, como por ejemplo, evitar mostrar las palmas de las manos durante un encuentro suponiendo que signifique un intento de seducción.

Muchos de los gestos que en este libro se describen y sus posteriores análisis me han parecido muy curiosos y desde el momento en que leí el libro mi forma de observar a la gente no es la misma. Ahora presto especial atención a los gestos corporales como diversión y con el fin de poder comprender mejor el proceso comunicativo.

Procederé en este momento a nombrar y describir algunos de los gestos y detalles que más han llamado mi atención.

Parece ridículo el significado de ciertos movimientos pero detrás de ellos se encuentran los investigadores en este campo que mediante técnicas rigurosas examinan al detalle el comportamiento humano. Una de las técnicas, la que más me ha llamado la atención, es la cinesis. Consiste en grabar en cinta de vídeo a las personas mientras mantienen una conversación, asisten a un psicoanalista, pasean por la calle, etc.; y luego examinarlas muy detalladamente, a cámara lenta y descomponiendo las imágenes en unidades menores llamados “kines” y “kinemas” para observar la relación que existe entre los distintos movimientos y el contexto en el que se mueven, averiguando de esta manera su significado.

Birdwhistell es uno de los pioneros en esta rama de la investigación, llegando a la conclusión después de años de investigación, de que no hay gestos universales, es decir, estos se adquieren con los años influenciados por la cultura.

Pero los investigadores también tienen dudas acerca de la validez de dicha comunicación ya que si sólo podemos estudiarla a cámara lenta ¿cómo podemos percibirla en nuestra vida diaria? Responden teniendo en cuenta aspectos biológicos del ser humano, es decir, las señales emitidas son captadas por nuestro subconsciente y nos provocan una respuesta de la que en muchos casos tampoco somos conscientes. Un ejemplo sería el caso que propone Birdwhistell en una de sus investigaciones: una madre y una hija estaban en la consulta de un psiquiatra. En determinados momentos la hija realizaba movimientos seductores hacia el doctor y su madre seguidamente se rascaba la nariz como signo de desaprobación, inmediatamente la hija cesaba dichos movimientos.

Supongo que en aquel momento la hija no sabía que lo que estaba haciendo era intentar ligarse al médico, ni tampoco que su madre se había dado cuenta y le estaba reprendiendo por ello e incluso ni siquiera la madre era consciente de que su hija picaba con el doctor.

Birdwhistell también se atreve a decir que nuestro aspecto físico es adquirido a través de las personas que nos rodean, llegando a creer que marido y mujer se acaban pareciendo uno al otro. Dicha teoría tiene su lógica debido a que dos personas que conviven juntas acaban adquiriendo costumbres, expresiones, posturas… que más tarde acaban por reflejarse en su cuerpo. A través de esta teoría se podría demostrar el mito que dice que todos los perros acaban pareciéndose a su dueño y viceversa.

Otro aspecto curioso a mencionar en cuanto a la mirada es una creencia que dice que el exceso sexual crea ceguera o pérdida de vista. Puede tener cierta lógica teniendo en cuenta que las pupilas también reaccionan ante los acontecimientos de la vida diaria (vista, gusto, sonido…) y se dilatan. De esta forma una pareja que está realizando el acto sexual, y por lo tanto recibiendo señales de gusto, vista…, tendrán sus pupilas más dilatadas. La dilatación de las pupilas que no responde a una disminución de luz no es que sea perjudicial para la vista pero tampoco beneficioso y a la larga podría perjudicarla.

La comunicación de las manos es muy usada por el ser humano y cada cultura posee sus propios movimientos, pero existen algunos universales, entre diez y veinte, descubiertos por Paul Ekman. Estos movimientos universales se deben a las limitaciones físicas del ser humano: el gesto del sueño se indica apoyando la mejilla sobre la mano debido a que todo ser humano duerme acostado, y por lo tanto con la cabeza apoyada en alguna superficie. Si el cuerpo humano no fuera tan limitado y pudiéramos dormir por ejemplo de pie este gesto no sería universal.

Para el hombre el espacio personal es muy importante, y según Edward Hall, investigador en este tema, es tan importante como el alimento. Hall hizo un experimento muy interesante con ratas, dándose cuenta de que antes de que existiera una superpoblación y por lo tanto falta de alimento entre ellas las ratas comenzaban a comportarse de manera extraña: los machos se volvían homosexuales, corrían en manadas, violaban, asesinaban, robaban… y según esto ¿no será la superpoblación motivo de que los seres humanos actúen de la misma forma? Aún no podemos afirmarlo pero sí se atreven a decir los investigadores que las aglomeraciones influyen en nuestro comportamiento.

Adam Kendom dice que el espacio comunica en el sentido en que cada individuo define su posición según el espacio que ocupa. Por ejemplo, en una clase, el profesor se sitúa en un lugar más alto que los alumnos, definiendo así su superioridad con respecto a ellos.

Albert Scheflen, que se dedica al estudio de las posturas, ha llegado a la conclusión de que las personas imitan actitudes corporales de los demás, sobre todo si estas comparten el mismo punto de vista. Yo creo que otra característica que hace que las personas compartan la misma postura es que una de ellas quiera de alguna forma, aunque sea inconscientemente, ser como la otra, probablemente porque se trate de alguien con mayor estatus o porque la admire.

No sólo el movimiento comunica, también hay que mencionar el olfato, el tacto y el gusto. En cuanto a la comunicación a través de los olores sabemos que el hombre, a pesar de tener muy poco desarrollado este sentido, percibe más olores de los que él cree, llamados MQE, de los cuales, no distingue su aroma pero sí que penetran su cuerpo produciéndole alteraciones en el organismo. Un ejemplo de que sí que percibimos los MQE es cuando un grupo de amigas que conviven juntas llega a tener la menstruación al mismo tiempo debido a los MQE que éstas desprenden durante la ovulación.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de estudiar el comportamiento humano es la manera de moverse del mismo, es decir, no se trataría del simple hecho de rascarse la nariz como signo de negación, sino la forma de hacerlo. Este sistema se denomina “esfuerzo-forma”.

Según Davis los trastornos motores pueden indicar el grado gravedad de la enfermedad de una persona. Aunque que esto no siempre es así, pues existen personas con graves deficiencias físicas y con una gran capacidad intelectual y viceversa.

Los científicos han observado que hoy en día los jóvenes confían menos en las palabras. Somos más desconfiados y buscamos algún otro tipo de referencia a la hora de juzgar a otra persona. La sociedad de ahora es además más “visual” y nos influye mucho el aspecto físico de los demás, su vestimenta, su peinado…

Los investigadores se plantean la pregunta de que si en un futuro se emplearán los conocimientos sobre comunicación para manipular a los demás. Yo creo que ya se están empleando de forma consciente, sobre todo entre las personas que tienen cierto poder ante la sociedad.

BIBLIOGRAFIA:

  • “La comunicación no verbal” de Flora Davis.

  • “Sex and temperament in three primitive societies” de Margaret Mead

  • www.wikipedia.com

  • Determinantes del comportamiento laboral, Antonio Nuñez

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