Comunicación Didáctica

Educación. Pedagogía. Proceso didáctico. Aprendizaje. Método didáctico

  • Enviado por: Rozyo
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 10 páginas

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GUIA DE LECTURA:

  • ¿Cuáles son los elementos de la comunicación didáctica?

  • ¿Cuáles son las formas de abordar la comunicación?

  • ¿Cuáles son los axiomas a tener en cuenta en la comunicación didáctica?

  • Elementos de la comunicación didáctica.-

  • Pérez Gómez destaca cuatro elementos en el proceso didáctico: La fuente de información, el mensaje, el contexto y el destinatario.

  • La fuente de información:

  • Aunque reconoce distintas fuentes de información, e incluso distintos emisores (libros de texto, mapas, películas, etc). La fuente integradora y cercana del proceso de comunicación es el profesor, facilitando el aprendizaje. El profesor no solo realiza y regula los procesos de comunicación, sino que también participa en ellos.

    El profesor participa en dos procesos de comunicación :

    1- Un proceso de comunicación entre el profesor y las instancias elaboradas y/o difusoras del currículo. En ese casi el profesor es el destinatario en un proceso intermedio para el siguiente paso.

    2- Un proceso de comunicación entre el profesor y los alumnos donde aquel es la fuente de información. En esta fuente se integran y reelaboran los mensajes curriculares en función de la interpretación que hizo en el punto 1 y de la adaptación que hace aquí según las sucesivas realimentaciones y los ajustes situacionales.

    Las fuentes de información (el currículo y el profesor) tienen un modo de interpretar el propio sistema de comunicación en el que se encuentran inmersos, así como cuales son los aprendizajes que quieren provocar y las estrategias de enseñanza. El currículo solo lo llega a ser permanente cuando pasa a traducirse en actividad comunicativa: “un currículo hecho solo de intenciones de los profesores sería algo insustancial del que nadie podría aprender mucho. Para el que llegue a ser significativo, un currículo tiene que ser realizado por los alumnos así como también por los profesores, todos los cuales tiene sus vidas privadas. Por realizar entiendo entrar juntos en una comunicación significativa (hablar, escribir, leer libros, colaborar, enfadarse con otros, aprender a que decir y hacer, y como interpretar lo que otros dicen y hacen.

    No siempre son mensajes verbales los que emite el profesor como tampoco es siempre fuente directa de información. Todos los participantes son creadores de mensajes y, por lo tanto, de algún modo, fuentes de información, el carácter intencional de la comunicación didáctica asegura una fuente de información propulsora del proceso de enseñanza-aprendizaje

  • Los mensajes didácticos

  • La forma en la que se materializa en el aula la intencionalidad didáctica es mediante el flujo de mensajes que el profesor pone en juego en el intercambio escolar, mensajes que aparecen estructurados y organizados en función de hacer posible el aprendizaje.

    Los mensajes no consisten solo en la transmisión de contenidos, como tampoco se valen solo de los canales de comunicación verbal. En la orquestación de la vida del aula, el profesor pone en juego, además del conocimiento académico, mensajes a cerca de las actividades que tienen que realizar los alumnos con los contenidos académicos, así como mensajes sobre la forma de participación adecuadas y los momentos oportunos, tanto para realizar los intercambios académicos como para cualquier otro tipo de intercambio que se produzca en clase. El conocimiento escolar mediante los mensajes formales incluye información sobre lo que se aprende y sobre las relaciones sociales que se establecen con respecto al papel del profesor y alumnos en la formulación y elaboración de conocimiento. Por eso es imposible separar lo que se enseña de cómo se enseña, porque cualquier concepción de lo que constituye el conocimiento lleva emparejada una manera de entender la comunicación del mismo.

  • El destinatario

  • En la línea de influencia que define la comunicación didáctica, es el alumno el destinatario de los mensajes intencionales.”Los alumnos están interpretando lo que el profesor dice mediante lo que ellos ya saben : no tienen otro medio de interpretación.

    Los alumnos tienen también su propia forma de entender el sistema de comunicación en el que participan. Interpretan el sentido del contexto y lo que se pide de ellos. Esto afecta, como es natural, a la forma en que encaran las tareas de aprendizaje y, en consecuencia los resultados de aprendizajes a los que llegan.

    En el proceso de interacción entre profesor y alumnos, estos simultáneamente negocian, acuerdan pautas de intercambio y el significado de los mensajes. Los aprendizajes que realizan afectan tanto a los significados académicos como a los estilos de comunicación que se manifiestan en el sistema de actividades y en las formas de participación. Cada alumno de la clase se ira con una versión de la lección que, en algunos aspectos, es diferente de todas las demás versiones de los otros alumnos, porque lo que cada alumno traerá a la lección será diferente.

    El aprendizaje en clase se puede ver mejor como una interacción entre los significados del profesor y los alumnos, de modo que lo que estos se llevan es en parte compartido y en parte único para cada uno de ellos.

  • El contexto

  • A la hora de hablar de contexto, es oportuno señalar al menos dos niveles contextuales : Uno se refiere al contexto interno al aula, el cual es creado por la propia interacción entre profesores y alumnos. El otro se refiere al contexto institucional, organizativo, del sistema escolar. Según Green y Smith, las clases “constituyen ambientes comunicativos diferenciados”, es decir tienen reglas propias acerca de cómo y cuándo participar.

    Tanto profesores como alumnos acuden al aula con marcos de referencia sobre cómo y cuándo participar, pero al participar en un contexto común tienen que establecerse reglas comunes de participación. Normalmente es el profesor el que establece estas reglas mediante la presentación de las tareas que hay que realizar.

    Las aulas se pueden definir como ambientes en los que los profesores y alumnos desarrollan significados compartidos para las actividades, por lo que los procesos de enseñanza-aprendizaje manifiestan una naturaleza evolutiva.

    Pero a su vez en este contexto creado como producto de los intercambios que se suceden en el aula, viene afectando por la escuela y por el sistema educativo, al imponerle una forma de organizar el espacio, el tiempo y las relaciones personales, y gran parte de los mensajes específicos que se transmitirán en el aula. La estructura y organización del sistema educativo y las disposiciones administrativas condicionan la forma y el contenido del intercambio, imponiendo los limites del currículo y afectando al orden comunicativo, tanto desde las expectativas de los participantes sobre lo que hay que pedir y esperar de la institución escolar, como desde el orden administrativo y las demás condiciones materiales.

    Al condicionar la estructura y el funcionamiento del sistema de comunicación, “el modelo de organización institucional define el margen de posibilidades de la acción didáctica y determina cuantitativa y cualitativamente la riqueza y orientación de los intercambio” (Pérez Gómez, 1985, p.87). Por eso las relaciones que inicia el profesor vienen determinadas por la función total de la escuela y no solo por el currículo oficial o por su nivel de conciencia acerca de su función docente.

    Y con eso, tenemos ya, por fin suficientemente caracterizado el sistema de la comunicación didáctica, por lo que a su estructura y relaciones entre sus elementos se refiere.

  • Dimensiones formales de la comunicación didáctica.

  • La sintaxis

  • La sintaxis hace referencia a la estructura externa de los signos que sirven de vehículo para la transmisión de información. El conocimiento de la lógica sintáctica es lo que permite rentabilizar el uso de procedimientos comunicativos. A la vez, la propia estructura sintáctica es portadora en si misma de significados, tanto porque se le pueden atribuir significados, como porque una estructura permite determinados mensajes y no otros.

    Las consecuencias para el análisis de la comunicación didáctica son evidentes. En primer lugar es necesario conocer la estructuración de los mensajes didácticos, en cuanto que es portadora de significados, y en cuanto que permite unos mensajes y no otro. En segundo lugar, los medios didácticos deben analizarse también en función de su significación en si y de la forma en que estructuran los mensajes. Tercero, el análisis sintáctico permite adelantarse en la compresión de los estilos de relación que prevalecen en los intercambios académicos. Cuarto, es importante conocer la gramática de las relaciones personales para entender la forma en que hay que intercambiar el conocimiento académico. En quinto lugar, es fácil que la estructura sintáctica sea la vía de inculcación ideológica, de endocrinamiento y de manipulación por ser una vía que no esta sometida al control consciente de los sujetos y que necesariamente opera siempre.

  • Semántica.

  • La semántica se ocupa de lleno de los significados, de la relación de los signos con las cosas a las que refieren. Los aspectos connotativos de la comunicación, los meta mensajes, la forma en que se organizan los mensajes, los propios códigos, etc. Son ellos mismos fuentes de significados. No solo lo que se dice comunica, también lo hace la forma en que se dice y lo que se deja decir.

    “En la escuela todo habla, todo significa” No hay elementos ni relaciones indiferentes, porque todo “es” en función de algo, se ha configurado de una forma concreta entre las muchas que pudo ser” (Pérez Gómez, 1985, p. 106)

  • La pragmática

  • La pragmática se preocupa por la forma en que la comunicación afecta a las personas, a su pensamiento y a su conducta. Es la confluencia de las estructuras potencialmente significativas y estructuras cognitivas de los sujetos.

    El proceso de aprendizaje es un proceso de comunicación, puesto que es producto de un intercambio de significados, una interacción de nuestros sistemas interpretativos, bien con los datos de la realidad bien con los sistemas interpretativos de otros.

    Pero lógicamente el alumno no es el único que es influido por la comunicación que aprende y que cambia su forma de actuar. También el profesor modifica sus esquemas cognitivos y de comportamiento, como resultado de los procesos de comunicación emprendidos y por la forma en que siente afectado por ellos, en función de sus modos de entender la situación y de las previsiones que tenia para ella.

    Con esto, queda suficientemente expuesta la concepción de la enseñanza que la entiende como un sistema de comunicación, con sus características especificas y diferenciadoras.

  • Axiomas de la comunicación didáctica.

  • La imposibilidad de no comunicar

    Es imposible no comportarse, la no conducta no existe. En una situación de interacción, toda conducta tiene valor de mensaje, es decir, de comunicación. Actividad o inactividad, palabras o silencio, siempre influyen sobre los demás con valor de mensaje, quienes también responden a lo que entendieron del mensaje.

    En algunas situaciones las personas se ven obligadas a comunicarse pero desean evitar el compromiso inherente a toda comunicación, entonces utilizan técnicas de descalificación (comunicándose de tal manera que su propia comunicación o la del otro queden invalidadas) entre las que se encuentran las incongruencias, cambios de tema, tangencializaciones, oraciones incompletas, malentendidos, interpretaciones literales de la metáfora o interpretación metafórica de expresiones literales.   

    Niveles de contenido y relaciones de la comunicación

    Todo proceso de comunicación implica lo que decimos -el contenido- y a quién y cómo se lo decimos -una relación-. Expresamos en el vínculo comunicativo, la forma de ser que tenemos y la visión de la relación de la otra persona.

    El nivel de contenido de un mensaje trasmite la información y el relacional trasmite el tipo de relación que quiero lograr con mi interlocutor, delimita el tipo de relación deseable.

    El receptor en la comunicación puede rechazar, descalificar o aceptar el mensaje recibido. En las relaciones sanas, se pierde el aspecto relacional comunicativo mientras que en las relaciones enfermas, señala Watzlawick, existe una constante lucha por la naturaleza de la relación, pasando el contenido a ocupar un lugar sin importancia.

    En una comunicación eficaz se plantea como vital, la capacidad para metacomunicarse, esto significa hablar de la comunicación pues a veces solo existen falsos desacuedos.   

    La puntuación de la secuencia de hechos

    En toda comunicación existe un nivel de contenido y un nivel de relación.

    Todo proceso de comunicación implica lo que decimos -el contenido- y a quién y cómo se lo decimos -una relación-. Expresamos en el vínculo comunicativo, la forma de ser que tenemos y la visión de la relación de la otra persona.

    El nivel de contenido de un mensaje trasmite la información y el relacional trasmite el tipo de relación que quiero lograr con mi interlocutor, delimita el tipo de relación deseable.

    El receptor en la comunicación puede rechazar, descalificar o aceptar el mensaje recibido. En las relaciones sanas, se pierde el aspecto relacional comunicativo mientras que en las relaciones enfermas, señala Watzlawick, existe una constante lucha por la naturaleza de la relación, pasando el contenido a ocupar un lugar sin importancia.

    En una comunicación eficaz se plantea como vital, la capacidad para metacomunicarse, esto significa hablar de la comunicación pues a veces solo existen falsos desacuedos.   

    Comunicación digital y análoga

    El lenguaje analógico está determinado por la conducta no verbal y será el vehículo de la relación.

    El lenguaje digital se trasmite mediante símbolos lingüísticos o escritos y será el vehículo de contenido de la comunicación.

    En su necesidad de combinar ambos lenguajes, el hombre ya sea como receptor o emisor, debe traducir o decodificar constantemente de uno al otro y existe una dificultad inherente en este proceso de decodificación. Del mismo modo que al llevar del modo digital al analógico se pierde información, es también difícil llevar del analógico al digital.

    Al emisor no solo le resulta difícil verbalizar sus propias comunicaciones analógicas sino que si se da una controversia interpersonal en cuanto al significado de una comunicación analógica particular, es probable que cualquiera de los dos participantes introduzca en el proceso, el modo de traducción digital. Traer un presente, es una comunicación analógica indiscutiblemente pero en base a la visión que se tenga de la relación con el que lo ofrece, puede ser entendido por el receptor como una demostración de afecto o un soborno.

    Existen sobrados ejemplos de incongruencias entre ambos lenguajes, el jefe que llega dando gritos y dice que no está molesto.  

    Interacción simétrica y complementaria

    Todas las relaciones podríamos agruparlas en dos categorías: o son COMPLEMENTARIAS 0 SIMÉTRICAS.
    En el primer caso, la conducta de uno de los participantes complementa la del otro; en el segundo caso, los participantes tienden a igualar especialmente su conducta recíproca. Son relaciones basadas en la diferencia (complementarias), o en la igualdad (simétricas).

    En una relación complementaria hay dos posiciones distintas. Un participante ocupa lo que se a descrito de diversas maneras como la posición superior o primaria mientras el otro ocupa la posición correspondiente inferior o secundaria. Estos términos son de igual utilidad en tanto no se los identifique con "bueno" o "malo", "fuerte" o "débil". Una relación complementaria puede estar establecida por el contexto social o cultural (como en los casos de madre e hijo, médico y paciente, maestro y alumno), o ser el estilo idiosincrásico de relación de una díada particular. En cualquiera de los dos casos, es importante destacar el carácter de mutuo encaje de la relación en la que ambas conductas, disímiles pero interrelacionadas, tienden cada una a favorecer a la otra. Ninguno de los participantes impone al otro una relación complementaria, sino que cada uno de ellos se comporta de una manera que presupone la conducta del otro, al mismo tiempo que ofrece motivos para ella: sus definiciones de la relación encajan.

    Las relaciones complementarias patológicas, el psicoanálisis las denomina relaciones "sadomasoquistas" y las entiende como una ligazón entre dos individuos cuyas respectivas formaciones caracterológicas alteradas se complementan. Otros autores emplean distintos conceptos: LIDZ: "sesgo marital"; SCHEFLEN:"horrenda pareja"; LAING: "connivencia". En tales relaciones observamos un sentimiento progresivo de frustración y desesperanza en los dos participantes o en uno de ellos. Estos individuos fuera de sus hogares (o en ausencia de sus parejas) son capaces de funcionar en forma perfectamente satisfactoria y que, cuando se los entrevista individualmente, pueden dar la impresión de estar bien adaptados. Este cuadro a menudo cambia dramáticamente cuando se los observa en compañía de su "complemento": entonces se hace evidente la patología de la relación.

    En una relación simétrica no existen dos posiciones ya que está basada en la igualdad. La relación simétrica puede estar definida por el contexto social, como por ejemplo, la relación entre hermanos, entre amigos, entre marido y mujer, etc. También puede ser el estilo propio de una díada particular.

    En la relación simétrica existe el peligro de la competencia o rivalidad. Cuando se pierde la estabilidad en una relación simétrica, se produce una "escapada" de uno de los miembros; el otro intentará equilibrar la relación, produciéndose, a partir de aquí, el fenómeno conocido como "escalada simétrica".

    Los conceptos de complementariedad y simetría se refieren simplemente a dos categorías básicas en las que se puede dividir a todos los intercambios comunicacionales. Ambas cumplen funciones importantes y, por lo que se sabe por las relaciones sanas, cabe llegar a la conclusión de que ambas deben estar presentes, aunque en alternancia mutua o actuando en distintas áreas. Ello significa que cada patrón puede estabilizar al otro siempre que se produzca una escapada en uno de ellos; así mismo, es posible y necesario, que los dos participantes se relacionen simétricamente en algunas áreas y de manera complementaria en otras.