Comprensión lectora

Pedagogía. Educación. Habilidades de lectura. Aprendizaje. Alumno

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INSTITUTO MICHOACANO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

“JOSÉ MA. MORELOS”

MAESTRÍA EN PEDAGOGÍA

CURSO PROPEDEÚTICO

ENSAYO:

“La comprensión lectora”

Sede Colima. 12 de julio de 2007

INTRODUCCIÓN:

Uno de los retos a los que se enfrenta la educación en la actualidad, está relacionado con los procesos del pensamiento y el desarrollo integral del educando. De ahí que el presente ensayo tiene como finalidad concientizar al docente de la gran responsabilidad que significa lograr los objetivos planteados en los enfoques comunicativos y funcionales del español. De igual forma retomar, cambiar o reafirmar el concepto de la comprensión lectora y resaltar la función de la escuela en el desarrollo de un buen uso del lenguaje oral y escrito como medio eficiente de expresión y comunicación.

DESARROLLO:

No cabe duda que uno de los principales problemas que enfrenta la educación en todos los niveles es la comprensión lectora, es una problemática que debe ser atacada y que origina la necesidad de cómo lograr que los alumnos comprendan lo que leen. Es necesario que el alumno desarrolle ciertas habilidades que no solo le hagan descifrar o leer las palabras de los textos, si no que también las entienda.

Muchas de las estrategias erróneas que se han puesto en práctica en las aulas es el hacer preguntas literales de un tema, creyendo que esto les permitiría a los alumnos asimilar la lectura. Dejando a un lado la manipulación del texto a través de las habilidades de la lectura, inferencia, análisis, predicciones, entre otras.

Desafortunadamente la lectura que se da en la aulas es por necesidad, se hace sólo para informar; volviéndola acrítica, sin sentido y aburrida; de ahí que el alumno pierda el interés. Partiendo de esta conjetura y además de la idea que leer bien es un proceso gradual y progresivo, se debe iniciar primero con buscar lecturas que sean del interés del alumno, para que posteriormente se haga un hábito en este.

El concepto de comprensión lectora que señala el autor “Cooper proceso a través del cual el lector elabora un significado en su interacción con el texto” nos hace reflexionar que necesariamente el mensaje que trasmite el texto al lector, debe ser interpretado y asimilado por este, de esta manera que la nueva información quedará almacenada en su mente.

Es importante señalar que para que se pueda procesar la información del texto se debe considerar las experiencias del mundo con las que cuenta el lector, para que las pueda contextualizar, comprender y asimilar. De ahí que las inferencias son parte activa de la comprensión lectora, puesto que en el momento que el lector con sus esquemas de conocimientos va interpretando y modificando lo que lee, puede hacer conexiones lógicas entre las ideas y expresarlas de diferente manera.

Entonces se puede señalar que comprender un texto es usar las experiencias y conocimientos adquiridos para entender lo que se dice e inferir y explicar el mensaje que se da. Esta aseveración tiene mucha relación con uno de los objetivos propuestos en los enfoques del español, en donde se señala que “el alumno sea capaz de comprender mensajes orales, relacionándolos con las propias ideas y experiencias, interpretándolos y valorándolos críticamente y aplicándolos a nuevas situaciones de aprendizaje”

Para lograr ese tan ambicioso propósito, es necesario que la escuela haga de la lectura y escritura prácticas cotidianas, donde leer y escribir sean las herramientas fundamentales y que el comprender, interpretar y producir textos sea el objetivo y responsabilidad que cumplir. Que el docente sea facilitador de situaciones de aprendizaje en donde el alumno sea un agente activo en el manejo y uso de información.

Comprender no es fácil y enseñar a comprender mucho menos, se debe iniciar con fomentar el gusto por la lectura entre los alumnos y poco a poco iniciar con pequeños ejercicios en donde intervengan las habilidades del español e ir puliendo las estrategias que den resultados. Recordemos que el error es un medio para enseñar y para aprender, habrá muchos tropiezos en el logro de este propósito, pero los resultados serán fructíferos.

Nuestro trabajo como docentes consiste en dar continuidad a ese aprendizaje de lengua y sus componentes que los niños han iniciado y convertirlos en verdaderos usuarios de la lengua escrita.

Los usos de la lengua pueden ser variados sin que se vea afectada la eficacia de lo que se dice, los niños tienen la capacidad para aprender una variedad de estilos para comunicarse de acuerdo con la situación en que se encuentren. Es importante que los alumnos comprendan que la escritura de textos requiere de una madurez de pasos distintos y ordenados para logar expresar realmente lo que quieren.

No sólo se trata de que el alumno reconozca signos, se requiere de una operación mental que le permita la comprensión de la lectura y le facilite el aprendizaje. Es decir entienda lo que lee y sea capaz de expresarlo de forma oral o escrita.

Es responsabilidad del docente organizar el trabajo educativo, así como diseñar y poner en práctica estrategias y actividades didácticas para que los alumnos alcancen los propósitos establecidos en los planes y programas de estudios vigentes.

Si se logra todo lo anterior, el aprendizaje de los contenidos escolares se darán con mayor facilidad y el nivel académico por tanto se elevará.

CONCLUSIONES:

  • Es tarea del docente fortalecer las competencias comunicativas fundamentales del español: leer, escribir, hablar y escuchar; pero además propiciar todas aquellas situaciones en las que el alumno sea un lector activo, constructor de significados, donde comparta ideas, aporte experiencias, debata y argumente situaciones problemáticas y haga propuestas originales.

  • No se debe perder de vista que el objetivo principal de la lectura es la comprensión de la misma y que para lograrlo es necesario utilizar como estrategia la anticipación, predicción, inferencia, muestreo, confirmación, autocorrección y todas aquellas que logren que el lector le de un sentido al texto. Sólo aprendiendo a leer bien, aprenderemos a interpretar y por ende se logrará la construcción de un nuevo pensamiento y una nueva didáctica en la escuela.

BIBLIOGRAFÍA:

PERRENOUD PHILIPPE. Diez nuevas competencias para enseñar.1ª Ed., México: S.E.P. 2004. pp.17-18

GÓMEZ, Margarita y otros. La lectura en la escuela. 1ª Ed., México: S.E.P. 1995 pp17-20.

LERNER DELIA. Leer y escribir en la escuela. 1ª Ed. México: S.E.P. 2001 pp25-26

PIERRE ASTOLFI, Jean. El “error” un medio para enseñar.1ª Ed. México: S.E.P. 2004 pp50-51.

REYSÁBAL MARIA. La comunicación oral y su didáctica. 1ª Ed. México: S.E.P. 2003. 134 p.

En la revista Correo del Maestro, Núm.23, abril 1998,pp.7-8.

En la revista Correo del Maestro, Núm.23, abril 1998,pp.7-8

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