Compositores musicales

Música. Siglos XVIII-XIX. Ludwig Van Beethoven. Robert Schumann. Karl Czerny. Anton Dvorák. Grabiel Fauré. Enrique Granados

  • Enviado por: José María Barguñó Bassols
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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Música Compositores

BIBLIOGRAFÍA

  • Gran enciclopedia del mundo.

  • Libro: La historia de la música.

  • La música desde sus orígenes.

  • Internet.

  • Enciclopedia Multimedia

LUDWIG VAN BEETHOVEN

LUDWIG VAN BEETHOVEN

Beethoven nació en Bonn en 1770. Era el último hijo de una familia con cierto sentido musical pero sin muchos recursos. Fue su padre quien le dio algunas nociones musicales ya que era músico en la Corte del Príncipe Archiduque de Colonia.

Ya de pequeño tocaba muy bien el clave y tuvo varios protectores que le ayudaron a proseguir sus estudios en Viena con buenos maestros (Haydn entre ellos). Era muy admirado como pianista y compositor.

A la edad de 26 años empezó a sentir los primeros síntomas de una enfermedad en los oídos que con el tiempo se fue incrementando hasta quedar totalmente sordo.

Fue gran admirador de Napoleón, a quien dedicó su sinfonía “Heroica” cuando la terminó, en 1803. Más tarde renegó de su admiración al saber que se había autoproclamado emperador y borró el nombre de Napoleón de la portada de su obra.

Su enfermedad le convirtió en un ser aislado. En los últimos años de su vida compuso obras verdaderamente geniales como el concierto Nº5 para piano y orquesta llamado “El Emperador”, las últimas cinco Sinfonías, los cuartetos de cuerda, las últimas sonatas para piano... Son piezas con una estructura complicada que deben oírse repetidamente para comprenderlas.

La lista de sus composiciones es muy variada: 32 sonatas para piano, 10 para violín y 5 para violoncelo, 5 conciertos para piano y 1 para violín, 24 tríos y cuartetos, 9 sinfonías, “La Misa en Do Mayor”, etc.

Murió en Viena en 1827. Poco antes, al escribir su testamento, había dicho de si mismo: “Como las hojas caen en otoño, indolente, blancas, sobre los parque, así mi esperanza mengua y se disipa con el viento de la tarde...”

Beethoven vivió la época final del clasicismo y la primera del romanticismo. En ningún momento de su vida fue servidor de nadie. Amante de la libertad, conservó las formas clásicas llevándolas hasta límites insospechados. Cuando, al final de su vida, no podía oír lo que componía, llegaba a poner notas en zonas del registro que eran de muy difícil ejecución y cuando dirigía orquestas se enteraba de que habían llegado al final porque el público aplaudía.

Vivió sólo la mayor parte de su vida y le era muy difícil relacionarse con los demás. Paseaba mucho por los parques, tomando apuntes y anotando ideas en una libreta. En sus obras se refleja su ansia por la búsqueda de la belleza, la bondad y el amor a los demás.

ROBERT SCHUMANN

ROBERT SCHUMANN

Robert Schmann nació en 1810 en Zwickau (Sajonia) en una familia de literatos. Su padre le orientó a estudiar leyes y, tanto en su ciudad natal como después en la Facultad de Derecho de la Universidad de Leipzig, prosiguió sus estudios hasta que, muerto ya su padre, convenció a su madre para que le permitiera dedicarse plenamente a la música.

Fue discípulo de uno de los más destacados profesores de entonces Friedrich Wieck, el cual tenía una hija llamada Clara, de la Schumann se enamoró. Durante varios años mantuvo en secreto sus sentimientos y cuando se decidió a pedir la mano de Clara para casarse, el padre de ésta le negó el permiso, le prohibió verla y le llegó a denunciar con calumnias. Todo era debido a que Schumann no tenía la categoría social que el profesor Wiek deseaba para su hija que, por cierto, era una excelente pianista, considerada entre las mejores de Europa. Cuando Clara llegó a la mayoría de edad (1840), se casó con Schumann y fue éste un periodo de gran felicidad e inspiración musical, llegando a componer más de 140 lieder en un año.

Schumann fundó “La nueva revista de música” que llegó a adquirir gran importancia. En ella se criticaba los gustos de la época y se estimulaba la creación de nuevos puntos de vista artísticos; también se hacía abundante crítica musical y se difundía la música de compositores como Chopin y Brahms, al que se le consideraba un genio...

Se dedicó a componer desde el momento en que comprendió que no podía dedicarse a dar conciertos por haberse estropeado las manos intentando desarrollar un método para abarcar mayores intervalos.

Sus obras para piano son generalmente breves, en forma de ciclos y variaciones como “Papillons”, “Carnaval”, “Piezas de fantasía”, “Escenas infantiles”. Aparecen frecuentemente con títulos o referencias a otros personajes como Florestán y Eusebius que son representantes de sí mismo. Compuso grandes ciclos de canciones y también sinfonías y otras obras para orquesta, generalmente de carácter dramático.

En 1853, después de haber superado en años anteriores algunos síntomas de enfermedad mental, entró en un estado de locura tal, que tuvo que ser internado en un sanatorio cerca de Bonn en donde murió en 1856.

Vivió en un clima musical muy elevado. Tuvo mucha amistad con Mendelssohn y Brahms. Era el inicio de la époco romántica y contribuyó de forma muy importante a su expansión.

KARL CZERNY

KARL CZERNY

Nació en Viena en 1791. Muy pronto mostró tener grandes aptitudes para la música. Su padre, un músico muy cultivado, empezó a enseñarle y a los diez años tocaba de memoria las principales obras de todos los grandes maestros.

Visitó a Beethoven, el cual le escuchó y le tomó como alumno de 1800 a 1803, época en que progresó rápidamente ya que Beethoven le trató como ahijado.

Se relacionó con Hummel y Clementi, de los que aprendió mucho. Simultanea-mente estudiaba composición y desde muy joven decidió no tocar en público. Sólo tres veces viajó por placer, a París, Leipzig y Lombardía. No tomó por alumnos más que a los muy destacados (Liszt, por ejemplo) con los cuales llegó a dar hasta doce horas de clase diarias. El resto del tiempo lo dedicó a su propia cultura, a la composición y al arreglo de obras para piano.

En 1850 cesó su actividad como compositor y maestro y murió en 1857. Tuvo una actividad asombrosa. Además de sus muchas obras publicadas, dejó gran cantidad de manuscritos que están en el Museo de Viena. Tiene muchas obras poco conocidas: 24 misas, 4 requiems, 300 piezas menores para iglesia, sinfonías, conciertos, oberturas tríos, cuartetos, coros, canciones para una o más voces...

Los arreglos de óperas, oratorios, etc., para dos, cuatro y ocho manos (en dos pianos), son muy numerosos. Merecen citarse por su complejidad las oberturas para “Semiramide” y “Guillermo Tell”, ¡para ocho pianos a cuatro manos cada uno!.

Tiene más de 1000 “opus”, alguno de los cuales tiene más de 50 números. Sus obras más conocidas son las dedicadas a la enseñanza: “Ejercicios para manos pequeñas”, “Pequeños estudios de velocidad”, “Escuela de velocidad”, “Ejercicios diarios” y “Escuela del virtuoso”.

En la mayor parte de las escuelas pianísticas de todo el mundo los alumnos pasan varios años estudiando las principales obras pedagógicas de Czerny.

ANTON DVORÁK

ANTON DVORÁK

Fue en un pueblo al norte de Praga, Nelahozeves, donde, en 1841, nació Anton Dvorák (que se pronuncia “vorjác” con “j” catalana) hijo de un tabernero. De pequeño estudió violín, el instrumento preferido por los habitantes de Bohemia. En 1857 su familia le permite trasladarse a Praga, donde estudió viola y órgano. Pasó una época difícil por dificultades económicas hasta que logró ingresar como profesor de viola en la orquesta de la Ópera Nacional que dirigía Smetana, otro gran compositor checo.

Empezó a componer, pero sus obras carecían de la madurez que más tarde le caracterizó. Sostuvo un buena amistad con Brahms que llegó a protegerle.

Las “Danzas eslavas” confirmaron su valer. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Praga y de Cambridge y en 1892 fue llamado por el Conservatorio de New York, donde estuvo durante tres años.

La influencia norteamericana es evidente en su música. Durante su estancia en EE.UU compuso su “Sinfonía de Nuevo Mundo”, muy conocida y famosa. Compartió la idea de Brahms de escribir música pura.

Poseedor de una técnica inconfundible y sólida, es la personalidad de sus frases lo que ha logrado que la creación sinfónica de Dvorák haya superado todos los estilos posteriores.

Sus conciertos para violoncelo, para violín y para piano (obras extraordinarias) tienen un potente sinfonismo. Su música de cámara es de elevada calidad: el “Quinteto para piano en La mayor” es una joya difícilmente igualable. En las obras para piano merece destacarse la “Humoreske”. Son famosos también el “Stabat Mater” y el “Requiem” entre sus composiciones corales.

Escribió, además, 11óperas, entre las que sobresale “Russalka” (escrita en 1901) que por sus coloridas modulaciones anticipó la llegada del impresionismo

Murió en Praga en 1904.

GABRIEL FAURÉ

GABRIEL FAURÉ

Nació en Pamiers (Francia) en 1845. Hizo en París los estudios normales para la carrera musical, sólo interrumpidos por el servicio militar.

Llegó rápidamente a los cargos de Maestro de capilla y organista de diversas iglesias de París. También ejerció como profesor de composición del mismo.

Fue discípulo de Saint-Saëns, sintió una gran admiración por Gounod y mantuvo una estrecha amistad con Massenet.

No fue un “revolucionario” en ninguna de las facetas de la composición, pero sus obras están llenas de sugerencias que calladamente solucionan y propone técnicas nuevas que le acercan al impresionismo (estilo que estaba empezando a nacer y del que Fauré se le considera como uno de los primero precursores).

Se le ha comparado con Schumann a causa del predominio de canciones en el conjunto de su obra, pero no tiene ni el brío ni el color del compositor alemán.

Escribió otras dramáticas como “Prometeo” y “Penélope” y basta para inmortalizarle su “Requiem” que, más que dramático como son los requiems de Verdi o de Berlioz, es sereno y místico, como un consuelo. El versículo “Dies irae”, que es el más dramático de un requiem, lo pasó por alto.

No da importancia a la tonalidad. Los tonos quedan como diluidas mediante modulaciones que, en lugar de seguir las reglas clásicas, tienden hacia tonalidades alejadas.

Se destacan sus ciclos de canciones “La bonne chanson” y “L'horizon chimerique” en los que se ofrecen poesías de Verlaine, Víctor Hugo, Baudelaire y otros. Son obras en las que predomina la melodía y se adelantan al estilo predominante en la época en que fueron compuestas.

Tiene una extensa muestra de composiciones pianísticas: baladas, impromptus, trece nocturnos, etc. Son famosas dos sonatas para piano y violín.

Murió en París en 1924.

ENRIQUE GRANADOS

'Compositores musicales'

ENRIQUE GRANADOS

Nació en Lérida en 1867, hijo de padre militar original de la Habana y de madre santanderina. Cuando tenía seis años, se trasladaron a Barcelona.

Sus principales profesores de música fueron: Francisco Jurnet (de la Escolanía de la Merced) y Juan B. Pujol (gran pianista y pedagogo, maestro también de Malats y Vidiella). Estudió armonía con Felipe Pedrell. Tuvo una excelente relación con Pau Casals, Isaac Albeniz, Manuel de Falla y Apeles Mestres, de quien puso música a muchos de sus poemas.

Marchó a París, donde estudió con Charles Bériot. Allí conoció al pianista catalán Ricardo Viñes y también a los franceses Saint-Saens, d'Indy, Debussy, Faure…

De nuevo en Barcelona se casó con Amparo Gal, con quien tuvo seis hijos. Su actividad como pianista y compositor aumentó desde entonces, aunque ya hacía años que tocaba el piano en varios cafés para ayudar económicamente a su madre que enviudó cuando él tenía ocho años.

Pocos compositores y pianistas han sentido al mismo tiempo la vocación hacia la enseñanza como la sintió Granados. El número creciente de alumnos y sus notables progresos, le permitieron organizar la Academia Granados en 1901. Destacaron entre sus alumnos: Frank Marshall y Conchita Badía.

El estilo pianístico de Granados era extraordinariamente depurado; perfeccionó y sistematizó el uso del pedal. Su continuador, El Maestro Marshall, siguió formando pianistas famosos entre los que destacan como profesores: Juan Torra y Mercedes Roldós, y como concertistas: Rosa Sabater y Alicia de Larrocha.

Sus obras más importantes para piano son: “Bocetos”, “Cuentos de la juventud”, “Valses poéticos”, “Danzas españolas”, “Escenas románticas”, “Allegro de concierto”, “Impromptu” (dedicado a Marshall), “Goyescas”, (influencia del pintor Goya). Para canto: “Tonadillas”, “Canciones amatorias”. Para música de cámara: “Sonata para violín y piano”, “Romanza para violín y piano”, “Trio”, “Quinteto”.

También compuso óperas como: “María del Carmen” y “Goyescas”. La ópera “Goyescas” debía estrenarse en París pero debido a la Guerra Europea (1914), no se pudo realizar y se estrenó en New York en 1916. A su regreso, el buque en el que viajaba con su esposa fue torpedeado por un submarino alemán y murieron ambos en aguas del Canal de la Mancha.

Granados vivió en una época de mucho interés por la música, libre ya de tutelas y servilismos. La música descriptiva estaba en pleno desarrollo. “Goyescas” es la cima inigualable de esta música…

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