Como agua para chocolate; Laura Esquivel

Literatura hispanoamericana del siglo XX. Novela contemporánea. Best Sellers. Biografía. Arguemento. Personajes. Temas. Recetas de cocina. Amor

  • Enviado por: Alejandro Palacios Muñoz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 19 páginas

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INDICE

Pág.

Índice 1

Breve biografía del autor 2

Introducción del autor 2

Argumento 4

Tema y motivos principales 4

Análisis de los personajes 5

Aspecto narrativo 7

Comentario crítico general 7

Estructura y comentario crítico por capítulos 8

Ambientación de la obra 17

Datos del contexto histórico 18

Valoración y crítica personal 18

Bibliografía 19

BREVE BIOGRAFÍA DEL AUTORComo agua para chocolate; Laura Esquivel

Laura Esquivel, escritora mexicana nacida en la ciudad de México en 1950, célebre en el mundo entero por su novela Como agua para chocolate. Antes de este suceso, se dedicó a la docencia y escribió piezas de teatro infantil y guiones de cine. Su primera novela, Como agua para chocolate (1989) tuvo un éxito de público tan extraordinario que el director de cine Alfonso Arau rodó una película, con el guión de la propia autora, que supuso ya la consagración del título.
Como agua para chocolate entusiasma por la atmósfera indecible que crea la autora para narrar la historia de un amor imposible e imperecedero en medio de pucheros y sartenes, es decir, en el ámbito tradicionalmente femenino por excelencia: la cocina y sus hechizos. No se trata ya de realismo mágico, sino de magia directamente. Esta novela ha sido traducida a más de treinta lenguas y, en 1994, Laura Esquivel recibió el Premio ABBY (American Bookseller Book of de Year), convirtiéndose en el primer escritor extranjero que ha recibido este premio.

INTRODUCCIÓN DEL AUTOR

Laura nos relata:

Una de las historias que más me aterrorizaban en mi infancia era la de la bruja que se chupaba a los niños. Me imaginaba todo el numerito con lujo de detalles. La bruja raptando al niño, la chupada de la sangre, los ojos sin vida del niño chupado, los gritos de la madre al descubrir el cadáver de su hijo, pero sobre todo, el color apergaminado de la piel muerta. Por las noches me costaba trabajo conciliar el sueño y mi espalda tenía que estar pegada a la pared para protegerme de un ataque sorpresivo por la retaguardia.

Me tardé algunos años en darme cuenta de que el verdadero peligro no estaba afuera de la casa sino dentro. Y que la chupada de sangre no era metáfora, ya que en el mundo aparte de las madres y de las brujas, existían las madres-brujas, especie humana altamente peligrosa que tiene el poder de succionar la vida a sus hijos. ¿Cómo son estos seres horripilantes? Tienen la apariencia de una madre común y corriente, inclusive muestran afecto, pero al mismo tiempo tienen una alta capacidad de manipulación, controlan la voluntad de sus hijos y les atan dos cosas: las manos y la boca. Los elementos que representan las herramientas de expresión del hacer y del pensar.

La atadura de manos ocurre en dos sentidos: por una parte, obligando al hijo a realizar acciones por medio de una ligera presión como pueden ser los golpes, las amenazas y los chantajes. Por otra, impidiendo que las manos sigan sus impulsos individuales. Así, a fuerza de obedecer, las manos pierden su capacidad de decisión y se vuelven simples objetos del deseo ajeno, instrumentos de la voluntad de poderío de la madre bruja. En Como agua para chocolate, hay una escena en que Tita, por primera vez liberada de su madre, no sabe qué hacer con sus manos. Y sólo en la medida en que deja de ser un objeto para convertirse en sujeto, sus manos empiezan a ejecutar las órdenes que le dicta su verdadera naturaleza.

Tan importante como la represión de las manos es la atadura de la boca: que es nada menos que la puerta de entrada al cuerpo de un mundo de sensaciones externas y el instrumento de expresión de las palabras. En Como agua para chocolate intenté hacer que la boca tuviera esa doble función y es por eso que cuando Tita sufre su crisis más severa pierde la capacidad de hablar y la recupera cuando recibe un alimento confiable de manos de Chencha.

La imagen de una madre bruja sujetando las quijadas de sus hijos es la imagen de la desnutrición espiritual, de la censura de las palabras, del silencio de la poesía de la mente encadenada. En pocas palabras, es la imagen de una verdadera hija de... Coatlicue, la devoradora.

Para ayudar a Tita a enfrentar a su madre bruja, le puse una hada madrina en su camino. Nacha es la imagen de Tonantzin-Guadalupe, la madre buena, la protectora, la que nutre, la que por medio de los alimentos libera el espíritu, la sensualidad y todos los deseos acumulados en silencio. La presencia de Nacha es constante y aparece en los momentos en que más se la necesita. Es una fuerza poderosa apegada a la tierra y a las tradiciones vitales, la única capaz de vencer a una madre bruja. A pesar de esto, la lucha entre ambas no es fácil, ya que la madre bruja sustenta la justificación de su dominio en la tradición. Claro que su concepto de tradición es el opuesto a la del hada madrina, no es un bien que nos pertenece de manera comunitaria, no es un valor moral o un principio de memoria colectiva sino un capricho personal interpretado al antojo de la manipulación en cuestión que se ha asumido como la defensora de una verdad que ella misma representa: "La hija menor debe cuidar a su madre hasta que muera y debe hacer esto o lo otro y debe comportarse de ésta o de esa otra manera, etc., etc., etc.".

Las características de la madre bruja son su vocación de control, su resentimiento acumulado y que cuenta con un poder verdadero, o sea, que tiene la capacidad de ejercer la autoridad sin presencia masculina, en otras palabras, es una mujer autosuficiente, sin límites que controlen su capacidad de devorar. Esta cruel y despiadada chupadora ha acumulado en sí las dos formas simbólicas de autoridad, la masculina y la femenina convirtiéndose de esta manera en un poder sin equilibrio, sin contraparte, en dictadura del capricho, en algo así como el PRI.

El modus operandi de la madre bruja tiene dos facetas más, para mayor descontrol de quien la enfrenta: es fantasmagórica y venenosa. Es decir, por un lado, su presencia trasciende su vida personal y material y por el otro, puede dejar su presencia impresa como una infección en cualquiera de sus hijos. En Como agua para chocolate, esta madre vampiro infecta a Rosaura y a la muerte de la madre, la hija asume la continuación del mal. Toma la bandera de la tradición caprichosamente interpretada. Por otra parte, el embarazo psicológico de Tita es consecuencia directa de la presencia fantasmagórica de la culpa personal que no se ha purgado. Sólo cuando la boca puede liberarse de los hilos que la ataron y se abre para gritar "la odio, siempre la he odiado" el fantasma desaparece, sólo entonces la comida cumple su función verdadera de dar vida y bienestar a los hombres pues se ha recuperado el uso íntegro de la voluntad y la razón de nuestra existencia.

A partir de que en Como agua para chocolate me enfrenté con una madre bruja y la vencí, no sólo le di a mi boca y a mis manos la capacidad de recibir sustancias que alimentaran mi libertad, sino que recuperé el sueño en el momento en que ahuyenté de mí el temor de que por las noches apareciera una madre bruja a "chuparme la sangre".

ARGUMENTO

La novela se desarrolla al final del siglo XIX pero la historia general ocurre a principio del siglo XX. Al rededor de la Revolución Mexicana. Según la tradición mexicana la hija menor de la familia no puede casarse porque su deber es permanecer al lado de su madre hasta que ella muera. Esta tradición se practica en la casa de Mamá Elena la cual tiene tres hijas: Rosaura, Gertrudis y Tita. Mamá Elena es una mujer inflexible y dominante. Al crecer sus hijas ella quiere seguir dominándolas. Tita, la hija menor, conoce a Pedro y ambos se enamoran. El decide pedirla en casamiento pero Mamá Elena rehusa darle a Tita como esposa y le ofrece a Rosaura su hija mayor. Pedro acepta la propuesta de Mamá Elena. Según él esa es la única manera para estar cerca de la mujer que ama-Tita. Esta situación le causa tristeza a Tita y a través de su cocina sus sentimientos y emociones son transferidos a aquellos que la comen. Poco a poco la cocina se convierte en un intermediario entre Tita y Pedro.
Pedro y Rosaura tienen un hijo y Tita lo cría como si fuera suyo. Sin embargo a los meses Mamá Elena decide que Pedro, Rosaura y el bebé se vayan a vivir a Texas donde tendrán acceso a medicina y doctores. Lo hace para separarlos porque Mamá Elena sospecha que ellos tienen una relación amorosa. La separación de Tita le causa la muerte al bebé porque ya no tiene quien le dé leche materna. La muerte del niño le causa un desequilibrio mental a Tita. Cuando Tita se va se lleva su enorme cobija que ella ha tejido y representa sus noches de vela por Pedro. Durante muchos meces Tita no habla y está en su propio mundo. Cuando su criada y amiga de infancia Chencha le lleva un caldito de cola de res Tita sorprendentemente empieza a hablar. Regresa al rancho para el entierro de su madre y una vez más se reúne con Pedro. Luego Rosaura y Pedro tienen una hija-Esperanza quien como Tita también le gusta la cocina. Rosaura quiere seguir la misma tradición con su hija pero Tita ha decidido romper esa tradición.
Finalmente Tita y Pedro pueden estar juntos pero su felicidad no les dura mucho ya que encendieron muy rápido el fuego de su amor y mueren. Pedro muere de la emoción de poder estar a solas con Tita y así poder gritarle que la ama. Al ver que Pedro está muerto Tita decide darse fuego, enciende unos fósforos y los come y así culmina su historia de amor.

TEMA Y MOTIVOS PRINCIPALES

“La lucha de un amor ante el yugo de la tradición y el miedo a la soledad, Amor que comienza junto al crepúsculo de la vida” es el tema principal de Cómo Agua para Chocolate. Lo que me ha guiado a escribir esta tesis es nada más que la aglomeración de motivos emblemáticos del libro y la película. Éstas son:

  • El método de crianza que tuvo Tita, en donde se da testimonio de un servilismo hacia el resto de sus semejantes.

  • Aprovechándose de esto, su madre ejerce en Tita un papel antagónico ante la unión de los amantes, basándose en antiguas tradiciones familiares.

  • Mamá Elena refugia el miedo de su próxima soledad con la ayuda de las tradiciones familiares.

  • El poco afecto de la familia hacia la imagen de Tita (exceptuando a Gertrudis.

  • La cobardía del enamorado, Pedro, tiene como resultado el mayor alejamiento de este esquivo amor.

  • y por último, cuando finalmente se une el agua con el chocolate, trae como consecuencia “la muerte” de ambos elementos.

  • ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES

    En la novela encontramos claramente definidos los siguientes personajes:

    *Protagonistas:

    • Tita: Sin lugar a dudas, esta humilde muchacha es el centro de atención durante toda la obra que tratamos.

    Desde un comienzo, está sentenciada a servir y satisfacer al hogar que la vio crecer.

    Su madre la concedió a la cocinera de la casa, su nombre era Nacha. Ella fue la tutora de Tita durante todo su desarrollo; poseía, como nativa que era, la sabiduría de la tierra fértil y de los alimentos. Todo esto le fue entregado como erario sagrado a Tita, quien establece una estrecha relación o comparación con la tierra fértil; Tita es fértil como la naturaleza mexicana, lo que explica la afinidad existente entre la analizada y los alimentos. A tal punto que expresa sus estados anímicos mediante las comidas.

    Su relación con la Pacha-Mama es corroborada por escenas, tales como:

    • Lágrimas de dolor de Tita caen a la torta de novios de su enamorado Pedro y su hermana mayor Rosaura. Esta angustia se apodera del apetitoso pastel, creando en los invitados aquellos tristes recuerdos, en donde las frustraciones amorosas de antaño vuelven a brotar de sus poros ya marchitos. (Aspecto de Realismo Mágico, correspondiente al Boom Literario de los años 60'.

    • Tita es la nodriza de un hijo que no es suyo, sin haber previamente un niño que justifique la leche de nuestra protagonista. TITA=FERTILIDAD=TIERRA.

    Tita es sabia, dulce, humilde, OPRIMIDA; sus atributos físicos son notables: una mirada profunda, cabello negro hasta su delicada cintura, tez blanca y contextura delgada. La península del Yucatán corría por sus venas.

    • Mamá Elena: Su imponente talante da cuenta de su antagonismo en la obra.

    De tez blanca, cabellera en crepúsculo y ojos claros, es el fenotipo de una mujer orgullosa, valerosa, rígida al punto de prohibir a su hija menor (Tita) la felicidad que tanto anhelaba por el miedo de ver la soledad presente en su vejez, la cual se apoyaba en pasadas tradiciones.

    El impacto de verse sola ante el mundo, después de la muerte de su marido, la han llevado a un comportamiento de rigidez absoluta, a tal punto que su mirada escalofriante podía asustar incluso al capitán de una tropa militar. Pobre mujer.

    *Secundarios:

    • Pedro: Sus atributos físicos encandilaron desde un comienzo a Tita: Moreno, facciones finas, mirada cautivadora y contextura maciza.

    Pedro es un hombre poco osado, indeciso, sumiso y cobarde. El no fue capaz de romper el yugo de la tradición familiar para poseer a su amada Tita. Su cobardía lo llevó a casarse con la hermana mayor de su real amada, echo que destruyó el corazón de la frágil Tita.

    Como ejemplar varón, nos deja muy mal parados.

    • Rosaura: Pudo haber sido la prolongación de Mamá Elena.

    Para dar forma al personaje citado, es algo como:

    *Tez morena* Contextura delgada (con el paso del tiempo se torna gruesa)* Ojos cafés* Cabello grueso y oscuro.

    Al casarse con Pedro, su amor nunca fue correspondido, lo cual la llevó al rechazo de su hermana Tita junto a una frustración amorosa y social que la mantendría sumergida en la infelicidad.

    • Gertrudis: Su cabello rizado y alocado, mirada pícara y tez blanca, nos evocan a una mujer que fue la revolucionaria del sistema rígido que yacía en su hogar.

    Fue la única mujer capaz de elevar sus puños en contra de los opresores, con el fin de encontrar su felicidad propia. Ésta la condujo a ser avisada en condiciones adversas a su crianza: frío, mundo de hombres, suciedad, etc.

    Su valentía le ayudó a combatir contra el sistema de aquellos años.

    • Nacha: en Nacha habitaba la magia de la naturaleza. Aquí la sabiduría se muestra en su máximo esplendor. Ella dota a Tita con la fertilidad de la naturaleza y los sabores de los alimentos.

    Era una mujer vetusta, morena, obesa y pequeña.

    • Dr. John Brown: Con su tez blanca, voz suave, cabello e iris claros, no le sirvieron de mucho para conseguir el anhelado corazón de Tita.

    Como también es varón, es sencillo, inseguro, no muy llamativo y deseoso de cariño femenino.

    • Chencha: Es la otra criada que tienen, es muy alegre. Utiliza un lenguaje vulgar. A medida que va conociendo mejor a Tita, se van haciendo más amigas.

    Es pequeña, tez morena, cabello oscuro y largo.

    *Incidentales:

    • General Lillo

    • Madre del doctor

    • Padre de Tita

    • Tía de Pedro

    • Suegro de Rosaura (Padre de Pedro)

    ASPECTO NARRATIVO

    *Narrador: El narrador, encargado de narrarnos la obra que estudiamos, es la sobrina nieta de Tita, hija de ese niño que fue amamantado con la leche es ésta última, debido a que Rosaura ya se le había agotado el alimento vital.

    Al no encontrarse de forma partícipe en la obra, pero sin embargo al relatar las situaciones como un recuerdo o “historia”, llego a la conclusión de que el narrador es Omnisciente.

    COMENTARIO CRÍTICO GENERAL

    “Como agua para chocolate” es la primera novela de la mexicana Laura Esquivel. Esta obra sigue las pistas de la novela hispanoamericana que surgió tras el “boom” de esta literatura, gracias a la obra y trabajo de autores como Gabriel García Márquez (Nobel de Literatura en el año 1982), Mario Vargas Llosa, Jorge Luis Borges o Ernesto Sábato entre otros. Las obras de todos estos autores se caracteriza por el llamado realismo mágico, esto es, introducir en la realidad elementos fantásticos e imaginativos. A lo largo de toda la novela sobre la que versa este trabajo encontramos numerosas referencias a este movimiento surgido en la época de los años 40 como consecuencia del agotamiento sufrido por la novela realista, con lo que podemos englobarla dentro de las obras a destacar escritas por mujeres hispanoamericanas en el siglo XX.

    El eje central de esta obra es la cocina, y, más concretamente, el libro de recetas de Tita. Es más, el libro está estructurado en doce capítulos, que se corresponden con los doce meses del año, a los que se asigna una receta a través de la cual surge toda la historia de la familia De la Garza, protagonista de esta obra.

    ESTRUCTURA Y COMENTARIO CRÍTICO POR CAPÍTULOS

    La novela está estructurada en doce capítulos correspondientes a los doce meses del año, a través de los cuales se elabora en cada uno de ellos una receta culinaria.

    -Enero: tortas de Navidad

    Sirve este capítulo como presentación de los personajes y de la historia familiar. Tita, protagonista de la novela, está ligada a la cocina desde su nacimiento, no obstante nace ya en ella:

    “Un día los sollozos fueron tan fuertes que provocaron que el parto se adelantara. Y sin que mi bisabuela pudiera decir ni pío, Tita arribó a este mundo prematuramente, sobre la mesa de la cocina, entre los olores de una sopa de fideos que estaban cocinando, los del tomillo, el laurel, el cilantro, el de la leche hervida, el de los ajos, y, por supuesto, el de la cebolla"

    Además, Tita debe ser alimentada por Nacha, la cocinera de la casa, ya que a su madre, Mamá Elena, se le va la leche por la impresión de su nacimiento. Tita crece, y cuando cuenta con 15 años, le anuncia a su madre que Pedro Muzquiz quiere ir a hablar con ella, ya que pretende pedirla en matrimonio. Aquí conocemos la primera característica de la familia De la Garza:

    “[...] - Pues más vale que le informes que si es para pedir tu mano, no lo haga. Perdería su tiempo y me haría perder el mío. Sabes muy bien que por ser la más chica de las mujeres te corresponde cuidarme hasta el día de mi muerte.”

    Aún así, Pedro decide acudir, acompañado de su padre, a casa de Tita, y ante la negativa de su madre para aceptar su matrimonio, acepta la mano de Rosaura, la mayor de las hermanas, para estar cerca de Tita.

    Aparece también en este primer capítulo uno de los elementos que se encontrará en repetidas ocasiones a lo largo de la novela: la colcha de Tita:

    “[...] Sacó de su costurero una colcha que había empezado a tejer el día en que Pedro le habló de matrimonio. Una colcha como ésta, tejida a mano, se termina aproximadamente en un año. [...]... rabiosamente lloró y tejió, hasta que en la madrugada terminó la colcha y se la echó encima.”

    • Febrero: pastel Chabela

    Este pastel será el pastel de bodas de Pedro y Rosaura, por lo que en este capítulo, toda la narración versará sobre este matrimonio. La fecha fijada para su celebración es el doce de enero, y Mamá Elena decide que sean Nacha, por su experiencia, y Tita, como castigo por no haber estado presente en la pedida de mano de Rosaura, quienes se encarguen de la elaboración del banquete. El último plato que elaboran es el pastel Chabela, que en esa ocasión necesita 170 huevos para su composición. Tita, después de batir tantos huevos y antes de partir el penúltimo, cree oír en éste a un pollito cantar, y al cascarlo y comprobar que se trata de un simple huevo, sufre las recriminaciones severas de Mamá Elena:

    “- Escúchame bien, Tita, me estás colmando la paciencia, no te voy a permitir que empieces con locuras. ¡Ésta es la primera y la última! ¡O te aseguro que te arrepentirás!”

    En esta recriminación se ve perfectamente reflejado el carácter de Mamá Elena:

    es una mujer estricta y rígida que debe tener todo bajo control para que todo siga

    su curso correcto. Más tarde, cuando solo quedan en la cocina Nacha y Tita, la última de ellas comienza a llorar, desahogando la presión de todos los días pasados. Algunas de sus lágrimas caen en la masa del pastel de bodas, provocando en los invitados que al día siguiente la degustan un pintoresco resultado:

    “Una inmensa nostalgia se adueñaba de todos los presentes en cuanto le daban el primer bocado al pastel. [...] el llanto fue el primer síntoma de una intoxicación rara que tenía algo que ver con una gran melancolía y frustración que hizo presa de todos los invitados y los hizo terminar [...] añorando al amor de su vida.”

    Ante este hecho, Tita recibe una paliza por parte de su madre que la obliga a estar varios días en cama antes de reponerse, ya que, tanto Mamá Elena como Rosaura, tenían la certeza absoluta de que Nacha y Tita habían añadido al pastel algún elemento que provocara tal resultado. Además, Nacha no puede defender a Tita, ya que al final de la recepción, cuando la joven busca a la cocinera para darle la noticia de que Pedro la ama, la encuentra muerta con una foto de un antiguo novio en sus manos.

    • Marzo: codornices en pétalos de rosas

    Tras la muerte de Nacha, Tita se convierte en la cocinera de la casa. Ante el control que Mamá Elena demuestra para que Tita y Pedro estén continuamente separados, Tita utilizará su “poder” como cocinera, ya que su madre no podría controlar todos sus platos. Tita decide hacer ese plato para aprovechar las rosas del ramo que Pedro le regala cuando cumple su primer año como cocinera del rancho. En este mes también siguen los fenómenos extraños tras la ingestión de los alimentos, provocada, esta vez, por la mezcla entre la sangre de Tita y las rosas:

    “En cambio, a Gertrudis algo raro le pasó. Parecía que el alimento que estaba ingiriendo producía en ella un efecto afrodisíaco [...]. Parecía que habían descubierto un código nuevo de comunicación en el que Tita era la emisora, Pedro el receptor y Gertrudis la afortunada en quien se sintetizaba esta singular relación sexual, a través de la comida”

    Como consecuencia del calor que siente, decide tomar una ducha, pero esto le acaba resultando imposible, pues su cuerpo despide tanto calor que todas las gotas se evaporan antes de que toquen su cuerpo. La ducha comienza a arder, y ante el temor de morir abrasada, sale del cuarto tal y como estaba, desnuda. El olor a rosas que desprende llega hasta un militar que estaba luchando en los alrededores del rancho, que, ante esta atracción decide abandonar el campo de batalla e ir en busca de Gertrudis. Cuando la encuentra, ésta está corriendo en medio del campo y, sin dudarlo, decide prenderla y raptarla. Tita y Pedro son testigos de este hecho, pero cuando parece que huirán, un grito de Mamá Elena los vuelve a su realidad. Una semana después del rapto, el párroco del pueblo les da la noticia de que Gertrudis está trabajando en un burdel fronterizo, quedando desde entonces prohibido, por orden de Mamá Elena, volver a pronunciar su nombre.

    • Abril: mole de guajalote con almendra y ajonjolí

    Esta receta se prepara para festejar el bautizo de Roberto, el primer hijo de Rosaura y Pedro. Su nacimiento tiene lugar en casa, y es Tita la que atiende a su hermana por toda una serie de circunstancias que hacen que, a parte de ella, nadie más se encuentre en casa. Cuando todos vuelven, encuentran a Roberto dormido y perfectamente cuidado. El doctor Brown, al que Pedro había salido a buscar cuando Rosaura comenzara los dolores del parto, elogia el gran trabajo realizado por Tita, y comienza a sentir algo especial por ella:

    “Bueno, quién sabe qué le llamó más la atención, si el que Tita la hubiera atendido sola y sin tener ninguna experiencia o el descubrir de pronto que Tita, la niña dientona que él recordaba, se había transformado en una bellísima mujer sin que él lo hubiera notado. [...] Qué extraña sensación le producía el observar a Tita”

    Para el banquete del bautizo, Tita decide preparar el mole, que tendrá un resultado de euforia y alegría en todos los que lo prueban, debido a lo ocurrido en su proceso de elaboración: cuando Tita está moliendo las almendras, Pedro entra en la cocina y queda petrificado ante la postura de Tita. Ésta se levanta, y sus dos miradas quedan unidas en una sola. Durante la recepción, Tita recibe numerosas felicitaciones por la exquisitez del plato elaborado y Mamá Elena no la pierde de vista ni un segundo, ya que sospecha que Pedro y Tita se traen algo entre manos:

    “Fue verdaderamente lamentable que [...] Pedro estuviera cerca y los dos se miraran por una fracción de segundo con complicidad, recordando el momento en que Tita molía el metate, pues la vista de águila de Mamá Elena, a veinte metros de distancia, detectó el destello y le molestó profundamente.”

    El nacimiento de este niño, que probablemente hubiera podido ser una nueva barrera entre Pedro y Tita, se convierte en un nuevo punto de unión entre ellos, siendo el motivo de esto el que Rosaura no produzca leche y que no se encuentre una nodriza para Roberto. Tita intenta alimentar a su sobrino como lo había hecho Nacha con ella, pero Roberto rechaza el té que se le ofrece. Llora aún más cuando percibe el olor del rebozo que se ponía su anterior nodriza, y ante esto, Tita decide ofrecerle su pecho, para intentar que, al menos, Roberto deje de llorar. Ante la fuerza con la que el pequeño succiona, Tita es capaz de alimentarlo con su leche, siendo testigo de este hecho Pedro:

    “Estaba tan absorta en la contemplación del niño que no sintió cuando Pedro entró a la cocina. [...] Embelesado y sonriente, se acercó a ellos, se inclinó y le dio un beso a Tita en la frente.”

    Cuando el banquete va a terminar, Mamá Elena aprovecha un momento en el que Tita está cerca para informar a padre Ignacio que tiene pensado enviar a Rosaura, Pedro y Roberto a Texas, ya que allí tendrá una mejor atención médica y separará a la más pequeña de sus hijas del amor de su vida.

    • Mayo: chorizo norteño

    Tras la partida de Pedro, Rosaura y Roberto a Texas, Tita pierde el interés por la vida, importándole solamente el alimentar a un pequeño pichón que sobrevive a la visita de los rebeldes al rancho. Fruto de este desinterés son todos los fallos que comete Tita en todas sus tareas: elaboración de los chorizos, baños de Mamá Elena... todo esto se agrava cuando recibe la noticia de la muerte del pequeño Roberto, causa de la mala alimentación que se le daba. Tita culpa a su madre de su muerte, y tras discutir con ella, sube al palomar. Mamá Elena ordena quitar la escalera por la que se accede al palomar, y así obligar a Tita a permanecer toda la noche allí. Al día siguiente, cuando Chencha sube al palomar para bajar a Tita, la encuentra dándole de comer al pequeño pichón, sin saber que ha muerto tras tantas lombrices. Rechaza el bajar, y ante la explicación de Chencha,

    que afirma que esta como loca, decide llamar al doctor Brown para que, en ese caso, la lleve a un manicomio.

    • Junio: masa para hacer fósforos

    El doctor Brown, en contra de lo que Mamá Elena pide, decide llevarse a Tita a su casa y allí cuidar de ella. Tita desarrolla, desde ese momento, una actitud un tanto extraña: decide no hablar, ya que no había palabras que expresaran lo que sentían, y pasa horas enteras viendo sus manos, ya que, a diferencia de su vida en el rancho, en donde todo estaba programado, ahora no sabe qué hacer con ellas, además de tejer. Allí conoce a la difunta abuela de John, Luz de amanecer, una india kikapú que fue raptada por su abuelo, visitándola diariamente hasta que poco a poco, va apareciendo John más que su abuela. En el laboratorio se pasan horas y horas, enseñándole nuevas cosas que Tita, sin él, no podría entender. John, en ese tiempo, está interesado en comprobar científicamente una teoría de su abuela, que conforma uno de los párrafos más bonitos de toda la novela:

    “Si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos...”

    Mediante una propiedad del fósforo que Tita desconoce (sus marcas brillan por la noche), el doctor consigue saber la razón por la cuál Tita prefiere el silencio a la palabra: “porque no quiero”. Tras escuchar la teoría de Luz de amanecer, Tita comienza a dudar de sus sentimientos hacia John, ya que duda que sea John la persona que consiga encender sus cerillos, apagados durante tanto tiempo por Mamá Elena.

    • Julio: caldo de colita de res

    Este caldo es el regalo que Chencha hace a Tita el día de su visita a casa del doctor Brown. Aparece por sorpresa, y su visita y el caldo hacen que Tita recupere toda su cordura y comience a hablar de nuevo. Así, Tita se entera de que su nombre, al igual que el de su hermana Gertrudis, está prohibido en la

    casa ya que no se le perdona la desobediencia a su madre. Además, Chencha le entrega una carta de su hermana Gertrudis, agradeciéndole el envío de su ropa y contándole porqué no volvió al rancho. Cuando Chancha se va hacia el rancho, debe pensar una mentira para evitar un castigo de Mamá Elena por su visita a Tita, pero esta excusa nunca llega a ser contada:

    “Esa noche, al llegar a la casa un grupo de bandoleros atacó el rancho. A Chencha la violaron y Mamá Elena [...] recibió un golpe en la espalda y éste le provocó una paraplejia que la paralizó de cintura para abajo.”

    Tras recibir esta noticia y aceptar la proposición de matrimonio de John, Tita decide acudir al rancho para cuidar de su madre. Vuelve a encargarse de la comida, pero es rechazada como cocinera ya que tiene la certeza de que el sabor amargo que detecta en su comida es algún tipo de veneno para provocarle la muerte, por lo que esta función es relegada a Chencha. No dura mucho en la cocina debido a las quejas de Mamá Elena, y ninguna de las cocineras que contratan duran más de quince días en el cargo, por lo que a Mamá Elena no le queda más remedio que aceptar las comidas de Tita. Aún así, no dura mucho, ya que al mes muere Mamá Elena, por unos dolores y espasmos provocados por el vomitivo que ingería. Tras su muerte. Tita conoce la verdadera historia de amor de su madre, descubriendo que su hermana Gertrudis es hija de José Treviño y no de Juan De la Garza. Ante esto, la concepción de Tita sobre su madre cambia:

    “Durante el entierro Tita realmente lloró por su madre. Pero no por la mujer castrante que la había reprimido toda la vida, sino por ese ser que había vivido un amor castrado. Y juró ante su tumba que ella nunca renunciaría al amor, pasara lo que pasara.”

    Ante la muerte de Mamá Elena, Rosaura (nuevamente embarazada) y Pedro regresan al rancho, provocando nuevas dudas en el corazón de Tita: antes de ver a Pedro está convencida de su amor por John, pero ahora que el mayor impedimento para llevar a cabo su unión con Pedro había desaparecido, no está tan segura.

    • Agosto: champandongo

    Tita prepara el champandongo para servirlo como plato principal en la cena que tendrá lugar para su pedida de mano. Rosaura ya ha dado a luz, una niña llamada Esperanza a petición de Tita. Después del parto, Rosaura debe ser

    operada, ya que la placenta ha quedado agarrada al útero quedando infértil, por lo que la recién nacida, por ser mujer y la única de sus hijas, queda sentenciada a la tradición familiar. Esta operación hace que Tita se tenga que encargar de Esperanza, ya que Rosaura está convaleciente. Esa noche, Tita tiene muy poco tiempo para preparar la cena, ya que su sobrina, acostumbrada al olor de la cocina, no para de llorar, teniendo que llevar las ollas a su lado para intentar calmarla. En uno de esos viajes, todo el contenido de la olla cae escaleras abajo, y cuando Tita está sentada en las escaleras pensando en lo que hará, Pedro aprovecha para hablar con ella:

    “- Tita, quisiera decirle que considero un lamentable error de su parte la idea que tiene de casarse con John. Aún está a tiempo de no cometer esa equivocación, ¡no acepte ese matrimonio, por favor!”

    Estas palabras se unen al enfado anterior, provocando que a Tita no le dé tiempo a preparar la cena. Para salvarla, aparece una Chencha totalmente recuperada de la depresión que le produjera su violación y, además, casada con Jesús Martínez, su gran amor. En cuanto Chencha se hace cargo de la cocina, Tita sube a su recámara a prepararse para la llegada de John a la cena. Cuando baja a cenar, se encuentra con que John y Pedro parecen haber olvidado las normas sociales de cortesía, ya que están enzarzados en una acalorada discusión. Cuando pasan al comedor a cenar, John pide la mano de Tita, siendo Pedro el que tiene que dar permiso para que se produzca el compromiso. Para formalizarlo, John entrega a Tita un anillo de diamantes, que hacen recordar a ésta una antigua canción de Nacha. Tras la cena. John marcha hacia Estados Unidos, para recoger a la única tía que le queda, ya que quiere que esté presente en su boda. Cuando a la noche Tita prepara la habitación que acogerá a Chencha y a su marido, siente una presencia detrás de ella, siendo Pedro el que también está en la habitación. Tras cerrar con llave, lleva a Tita hacia la antigua cama de Gertrudis, y, sin oír los lloros de Esperanza, hacen el amor por primera vez, provocando un efecto sobrenatural que Chencha identifica con el espíritu de Mamá Elena:

    “Rosaura, en su recámara, trataba de dormir a su hija que lloraba desenfrenadamente. La paseaba por todo el cuarto, sin ningún resultado. Al cruzar por la ventana vio salir del cuarto oscuro un resplandor extraño. Virutas fosforescentes se elevaban hacia el cielo como delicadas luces de bengala.”

    • Septiembre: chocolate y rosca de reyes

    Tras el encuentro con Pedro, Tita duda de un posible embarazo ante un retraso de un mes. La elaboración de estas recetas le traen recuerdos de su infancia y de Nacha, acordándose de la felicidad de aquellos días. Rosaura, ante la necesidad de adelgazar y de eliminar su mal aliento, trata de entablar una relación más íntima con Tita, confesándole que, antes de ver lo enamorada que está de John, sospechaba que ella y su marido mantenían una relación secreta. Cuando Rosaura sale de la cocina, un remolino de aire frío hace acto de presencia en la cocina:

    “Giró su cuerpo y asombrada quedó frente a frente con Mamá Elena que la miraba duramente.

    - [...] ¡Lo que has hecho no tiene nombre! ¡Te has olvidado de lo que es la moral, el respeto, las buenas costumbres! No vales nada, eres una cualquiera que no se respeta ni a sí misma. ¡Has enlodado el nombre de toda mi familia, desde el de mis antepasados, hasta el de esa maldita criatura que guardas en las entrañas!

    Tras este hecho, Tita sigue con la elaboración de la rosca. Antes de introducir el muñeco de porcelana en la masa, pide, como cuando era niña y se convertía en la agraciada que lo encontraba, varios deseos, entre ellos que su hermana Gertrudis regrese al rancho. Antes de que los invitados lleguen, Tita le informa a Pedro de que tiene que hablar con él, pero en el momento en que se disponen a iniciar la charla, Chencha los interrumpe al informar de la llegada de los primeros invitados. Cuando ya todos están en casa, se oye el sonido de caballos acercándose, resultando ser una compañía revolucionaria, estando a la cabeza la “generala” Gertrudis De la Garza. Al contar su vida, le relató sus batallas y su nombramiento, además de su matrimonio con Juan, el militar que la había raptado. Este matrimonio está a punto de romperse cuando Gertrudis da a luz a un niño mulato, pero para evitarlo revela el secreto de Mamá Elena, contando que Gertrudis es hija de un hombre con antepasados negros y no de Juan De la Garza.

    • Octubre: torrijas de nata

    Estas torrijas se preparan por petición de Gertrudis, ya que, además de ser su postre favorito, al día siguiente de su preparación, abandonarán el rancho. Por ello, Tita decide hablar con Gertrudis y contarle que cree estar embarazada de Pedro y no sabe lo que hacer. Gertrudis, ante esta noticia, aprovecha que Tita está de espaldas a la puerta y que Pedro se acerca a la cocina para contribuir al alivio de Tita:

    “Gertrudis midió estratégicamente el tiempo que Pedro tardaría en cruzar por el umbral de la puerta para, en ese preciso instante, dispararle estas palabras:

    - ...Y creo que entonces sería bueno que Pedro se enterara de que esperas un hijo suyo.

    [...] Ésta giró asustada y descubrió a Pedro que la miraba emocionado hasta las lágrimas.”

    Tras esto, Pedro y Tita marchan de cocina para intentar hablar, cosa que no lograrán por temor a ser descubiertos, mientras que Gertrudis trata de acabar las torrijas con ayuda del sargento Treviño. Más tarde, Tita se retira a su recámara a descansar, haciendo caso omiso a la deliciosa torrija que el sargento Treviño le lleva para que la pruebe. Cuando está tumbada descansando, oye que bajo su ventana alguien está cantando, y al abrir descubre que es Pedro, acompañado de Juan, quien arma ese jaleo. Tras esto, Mamá Elena vuelve a aparecer. Se produce una discusión entre ambas, que acaba cuando Tita le dice a su madre que la odia. La hinchazón de vientre que parecía ser un embarazo comienza a disminuir tras decir esas palabras, bajándole tras esto la menstruación. Aún así, Mamá Elena, que parecía que con esas palabras iba a desaparecer, se reduce a una luz que comienza a girar bruscamente, saliendo de la habitación hacia el patio y provocando un accidente:

    “La pequeña luz [...] atravesó el cristal y salió disparada hacia el patio, como un buscapiés enloquecido. Pedro, en su borrachera, no se dio cuenta del peligro.[...] De pronto, el buscapiés se acercó a Pedro girando vertiginosamente, y con una furia hizo que el quinqué más cercano estallara en mil pedazos. El petróleo esparció las llamas con rapidez sobre la cara y el cuerpo de Pedro.”

    Tita sale corriendo para ver lo que ha sucedido, y cuando lo están subiendo a su habitación para hacerle las primeras curas, prefiere estar con Tita que con Rosaura. Ante este hecho, la mayor decide encerrarse en su recámara. Más tarde, Gertrudis recibe órdenes para ponerse en camino, teniendo que abandonar el rancho. Justo después de su partida, aparece una carretela, aparentando que

    alguien de los de la tropa regresaba al rancho, tratándose, en verdad, del regreso de John.

    • Noviembre: frijoles gordos con chile a la tezcucana

    John regresa de su viaje con la tía Mary, pero ante el accidente de Pedro, deciden retrasar la comida una semana. Mientras, Tita sigue cuidando de Pedro, hasta que el día en que se celebraba la comida tuvieron una discusión debida a los celos de Pedro. Tras esta pelea. Tita vuelve a la cocina a desayunar, y cuando acaba, llega Rosaura, delgada tal y como era soltera. Comienzan a charlar, siendo el tema central la relación entre Tita y Pedro:

    “A mí me tiene sin cuidado si tú y Pedro se van al infierno por andarse besuqueando por todos los rincones. [...] Mientras nadie se entere, a mí no me importa. [...]...el día que alguien los vea y me vuelvan a hacer quedar en ridículo, te juro que se van a arrepentir.”

    Además, también le prohíbe estar tan cerca de Esperanza, ante el miedo de que pueda cambiar sus ideas, sabiendo que nada podría hacerle más daño que separarla de su sobrina. Tras todas estas discusiones y un incidente con las gallinas, Tita termina la comida y sube a prepararse para recibir a John y a su tía. Durante la comida, tía Mary felicita a su sobrino por su elección, pero éste nota algo raro en ella. Comienzan a hablar, aprovechando la circunstancia de que tía Mary no sabe español, contándole lo que ha pasado durante su estancia fuera del rancho. Aunque en ningún momento pronuncia el nombre de Pedro, John sabe perfectamente que se trata de él:

    “- Tita, no me importa lo que hiciste, hay acciones en la vida a las que no hay que darles tanta importancia, si éstas no modifican lo esencial. [...] Me encantaría ser el compañero de toda tu vida, pero quiero que pienses bien si ese hombre soy yo o no. Si tu respuesta es afirmativa, celebraremos la boda dentro de unos días. Si no, yo seré el primero en felicitar a Pedro y pedirle que te dé el lugar que te mereces.”

    Esta reacción produce dos cosas: que Pedro crezca como persona ante Tita y que las dudas crezcan dentro de ésta.

    • Diciembre: chiles en nogada

    Aún así, Tita decide no casarse con John, y la boda que se celebra es entre Alex

    Brown, hijo de John, y Esperanza, hija de Rosaura y Pedro. Aunque el matrimonio estaba, en un principio, prohibido para Esperanza por ser la única hija de Rosaura, tras muchas discusiones entre ella y la pareja formada por Tita y Pedro, Rosaura va cediendo poco a poco. A estas cesiones se le une el hecho de que, un año antes de la boda, Rosaura muere, dejando así libre el camino de la vida de Esperanza. Cuando la boda se celebra, a Pedro y a Tita ya no les da miedo que nadie les descubra, y no dudan en mostrar su amor. Además, Pedro le pide a Tita que se case con él, ya que aún están a tiempo de poder estar juntos. Tras el banquete, un nuevo fenómeno culinario tiene lugar: esta vez todos los invitados sienten deseos de hacer el amor, y, poniendo todo tipo de excusas, van abandonando la casa. Cuando Tita y Pedro quedan solos, se dirigen al cuarto oscuro, que está totalmente iluminado por cirios que en el momento de entrar ellos acaba de encender Nacha. Cuando están haciendo el amor, el túnel del que un día le había hablado John a Tita aparece ante ella, no queriendo entrar en él porque eso le produciría la muerte. Pero Pedro sí entra en él, y por ello muere. Con su muerte, mueren las posibilidades de encender el fuego interior de Tita, intentando ver de nuevo el túnel de otro modo:

    “Se empezó a comer uno a uno los cerillos que contenía la caja. Al masticar cada fósforo cerraba los ojos fuertemente e intentaba reproducir los recuerdos más emocionantes entre Pedro y ella. [...] Cuando el fósforo que masticaba hacía contacto con la luminosa imagen que evocaba, el cerillo se encendía.”

    De este modo consigue que el túnel aparezca de nuevo ante ella, esta vez con la figura de Pedro esperándola. Sin dudarlo, se deja ir a su encuentro, muriendo. Los cerillos provocan un incendio en el rancho que perdura durante una semana, convirtiendo ese lugar en el más fértil de la región, y encontrando, bajo las cenizas, el libro en el que, a través de las recetas, Tita contaba toda esta historia.

    El narrador de esta novela se descubre en las últimas líneas de la misma:

    “Cuando Esperanza, mi madre, regresó de su viaje de bodas, sólo encontró bajo los restos de lo que fue el rancho este libro de cocina que me heredó al morir y que narra en cada una de sus recetas esta historia de amor enterrada.”

    Ante este párrafo, puede decirse que hay una especie de narrador doble, siendo, por un lado, Tita quien de algún modo relata su propia historia, y, por otro lado,

    la hija de Esperanza, quien recoge esta historia y el libro de recetas de su tía abuela para relatar su historia de amor.

    AMBIENTACION DE LA OBRA

    El ambiente espacial en donde se desarrolla la gran parte de la obra, es una bella casa con perfección arquitectónica, en donde se entremezclan el barroco con elementos toscanos.

    Este frío hogar es decorado con el estilo barroco, quien se encarga de sobrecargar al máximo cada uno de los rincones del caserón.

    Los ambientes en donde se desarrolla como persona nuestra protagonista, son aquellos espacios reducidos y poco trascendentales que tiene un hogar; me refiero a la cocina (lugar en que Nacha entrega la sabiduría de la naturaleza a manos de Tita) y el palomar (despertar del oprimido). A lo que deseo llegar, es que existe una relación directa entre un espacio reducido como es la cocina del hogar y la opresión a la que Tita se ve sometida.

    Es como si los oprimidos no tuviesen mas horizontes que espacios menudos, como los son la cocina y el interior de la casa.

    Por otra parte, estudiemos el ambiente psicológico en que se desarrolla la escena de mayor suspenso de “Como agua para Chocolate”. (Para mí)

    Estos son aquellos en donde Mamá Elena y Chencha son ultrajadas por un grupo de revolucionarios. El que pasará se muestra en esta escena en su máximo esplendor, ya que produce en el espectador (o lector), debido sea el caso, una sensación de tensión e incertidumbre.

    Otra escena de este tipo es cuando, ya muerta Mamá Elena, vuelve a penar a Tita con el fin de que no se inmiscuya en el supuesto amor existente entre su hermana Rosaura y Pedro.

    Si duda, el suspenso y la incertidumbre; como ya dije, son los verdugos que ejecutan en el espectador los sentimientos que a diario se esquivan en el mundo de las apariencias. Gracias a Laura Esquivel, nos es imposible el alejarnos de estos sentimientos.

    El clímax de obra es el momento en que el alma pasiva de Tita levanta sus puños ante la opresión ejercida por la madre, durante su niñez y juventud.

    Tita se revela y es capaz de lograr la libertad que anheló noche tras noche. Fue tan grande el tsunami que creció al interior de Tita, que la llevó a un estado en que la mente salta sin respetar tiempo, espacio ni distancias, siendo estas falacias de la realidad. Ella, con la ayuda del John Brown, se reincorpora al mundo de los enfermos para volver a su hogar, hogar que la ha dejado ver más allá de los grasos muros de la cocina.

    El desenlace de la obra pasa a ser un fiel representante del Realismo Mágico, en donde la ingenuidad de la autora, las creencias populares y mitologías, sobrepasan la realidad visible, dándole un matiz mágico a la unión corporal de los cansados cuerpos de Tita y Pedro. De la emoción que siente Pedro al realizar este acto, fallece. Tita para no perder su verdadero amor, decide tragarse mucho fósforo para poder arder, con ella se incendió todo el rancho.

    DATOS DEL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA OBRA

    Para comprender la temática planteada en la obra y su valoración en la actualidad, debemos de tener claro que el ambiente físico en que se desarrolla la obra (casona) es el reflejo del México Revolucionario de aquellos años; en donde habían opresores (Mamá Elena, Rosaura), oprimidos (Tita), y revolucionarios (Gertrudis. En base a esto, notamos que el despertar del pueblo (Tita) es una revolución que despoja a la represión ejercida por las autoridades (Mamá Elena. Una vez derrocadas, el pueblo logra su felicidad. Es una Revolución en Metáfora.

    También notamos las distintas posturas sociales: ya sean políticos, culturales y económicos.

  • Político: Anarquía, represión en el pueblo, caída del gobierno mexicano, el cual no representó las ideas del pueblo mexicano frente a los conflictos con Estados Unidos.

  • Cultural: Levantamiento de las ideologías del pueblo.

  • Económico: Sistema de hacendado, pobreza en la sociedad.

  • VALORACIÓN Y CRÍTICA PERSONAL

    “Como Agua para Chocolate” es también fuente de valores y contravalores. La Valentía, Lealtad, Nobleza, Humildad y Abnegación son los representantes de nuestra primera categoría. Mientras que los contravalores se muestran con los apellidos de Cobardía y Egoísmo.

    El género literario que presente está en la obra es el género narrativo (novela), debido al narrador que nos sumerge en el mundo del feminismo descontrolado y las faltas de un gobierno no representativo de su gente.

    A nuestro parecer, la novela no es una prolongación o una suma de datos biográficos de la autora Laura Esquivel. Lo que me llama la atención, es que el libro es instrumento de las tendencias feministas que la creadora tiene. Llegamos a tal conclusión por el esfuerzo que hace la autora por dar mayor trascendencia o protagonismo al sexo femenino en etapas tan complejas como lo es una Revolución Nacional; la manera en que lo lleva a cabo es de una manera distorsionada acerca de la mentalidad del varón, mostrándolo inseguro, débil, sonso, falto de valor (cobarde. Si se da cuenta, todos los personajes fuertes o trascendentales dentro del texto tienen... atractivos atributos físicos. Tal vez tenga relación mi conjetura con alguna etapa en que la autora se vio “agredida” por algún varón. El argumento de la novela no deja de representar en ningún momento valores reivindicativos hacia la igualdad entre seres humanos de sexo opuesto, así como el abandono progresivo del tradicionalismo y costumbrismo de ciertas sociedades aún primitivas en la actualidad.

    Además, leyendo este libro, aparte de conocer la vida, tradiciones y costumbres de la gente de México del siglo pasado, aprendemos muchos términos usados en Hispanoamérica que aquí en España jamás hemos oído: como “guajolote”, por ejemplo, que significa “pavo”... o “ajonjolí”, que significa “sésamo”.Es interesante el modo de escribir de la autora, que de repente exagera tanto la realidad hasta volverla fantástica, como cuando dice que al secarse el llanto de Tita en la cocina, Nacha recogió varios kilos de sal que le sirvieron para condimentar sus comidas por no sé cuántos años, etc.

    BIBLIOGRAFÍA

    -Lillo, Gastón. 1994   “El reciclaje del melodrama y sus repercusiones en Ia estratificación de Ia cultura.” Archivos de la Filmoteca 16: 65-73.

    -Marquet, Antonio.1991  “¿Cómo escribir un best-seller? La receta de Laura Esquivel.” Plural     237: 58-67.

    -Oropesa, Salvador. 1992   “Como agua para chocolate de Laura Esquivel como lectura del     manual de urbanidad y. buenas costumbres de Manuel Antonio Carreño.” Monographic     Review- Revista Monográfica VIII: 252-259.

    -Glenn, Kathleen M. 1994  “Postmodern Parody and Culinary Narrative Art in Laura Esquivel´s Como agua para chocolate.” Chasqui-Revista de literatura latinoamericana. 2:, 39-47.

    -Esquivel, Laura. 1989 “Como Agua para Chocolate” Ediciones DeBolsillo.Madrid.

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