Comercio internacional

Economía feudal. Mercantilismo. Balanza comercial. Adam Smith. Mill

  • Enviado por: Marco Segura
  • Idioma: castellano
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LA ECONOMIA FEUDAL COMO ANTECEDENTE DEL MERCANTILISMO.

Debido a la escasez y lo rudimentario de las comunicaciones en la época feudal, la base de la economía era la producción y el consumo local. A si mismo existían muchos obstáculos que impedían un desarrollo del comercio entre feudos, entre ellos podemos nombrar la anarquía monetaria, diferentes sistemas de pesos y medidas etc.

La economía feudal en su evolución hacia el mercantilismo paso por varias etapas, la primera denominada política de depósitos esta etapa fue denominada por Heckscher como de indiferencia hacia las mercancías, se caracteriza porque al comercio solo se le veía su lado lucrativo y se basaba en comprar barato y vender caro para dar ganancia a la ciudad. En la segunda etapa se practico la llamada política de abastos en la cual se oriento el interés del consumidor, su principal objetivo era el de importar y no el exportar puesto que el propósito era el de tener tanta mercancía fuera posible a esto Hecksher lo llamo como hambre de mercancías. En la tercera etapa la nación era considerada como un centro de producción, es decir que la mercancía era elaborada con fines de exportación y consecuentemente con fines de lucro, solo existía el temor de producir mercancías que no se vendieran a esto Hecksher le llamo miedo a las mercancías.

El Mercantilismo se basaba en los metales preciosos y para los mercantilistas su principal objetivo era la creación de un estado rico tanto económicamente como políticamente poderoso. Los mercantilistas invirtieron el modo de antes respecto a las importaciones y exportaciones partiendo de la idea de que la actividad económica era un medio para fortalecer al Estado y no para satisfacer necesidades. Gracias a la expansión del comercio internacional, se intensifico el uso de la moneda, el desarrollo de transportes y una gran producción industrial. Dentro del pensamiento mercantilista hubo discrepancias debido a que algunos de ellos eran comerciantes y exponían sus ideas con el fin de satisfacer intereses propios.

Algunos factores que contribuyeron al desarrollo del Mercantilismo fueron: El crecimiento de la burguesía mercantil, un mayor interés por la riqueza y la actividad económica, reformas religiosas, el invento de la imprenta y el descubrimiento de América.

TEORÍA DE LA BALANZA COMERCIAL.

Esta teoría de los mercantilistas se basaba en crear un equilibrio entre lo exportado y lo importado y a su vez teniendo una estrecha relación con los metales que obtenían de esas exportaciones, así mismo, eran partidarios de que el estado debía limitarse a promover las exportaciones y restringir las importaciones mediante el uso de altos aranceles creando una política proteccionista.

TEORÍA CUANTITATIVA Y LOS PRECIOS

Esta teoría nace al explicar que la elevación de los precios se debía al aumento de la oferta de los metales preciosos. A partir de entonces casi todos los mercantilistas descubrieron que había una relación directa entre la cantidad circulante y los precios, es decir, ellos pensaban que más dinero significaba más ingreso, a su vez, más empleo y más demanda y una demanda mayor respecto a la producción incrementada a los precios, también estaban a favor de los precios altos porque pensaban que con esto se obtenía más actividad y se abrían nuevas fuentes de empleo, sin embargo no se dieron cuenta que una abundancia de dinero y una alza en los precios eran incompatibles con una balanza comercial favorable.

EL TIPO DE CAMBIO, SUS FLUCTUACIONES Y LOS PUNTOS ORO

Hubo dos corrientes que explicaban el porque variaba el tipo de cambio y las fluctuaciones de este, estas corrientes fueron los metalistas y los antimetalistas,, Los metalistas explicaban el tipo de cambio debido al desajuste entre la oferta y la demanda de las monedas, a las modificaciones del valor del oro y la plata.

Los antimetalistas afirmaron que la escasez de dinero no se debía al alto tipo de cambio sino que este era un efecto y afirmaron que la escasez de dinero se debía a que en unos lugares era alto y en otros barato. Determinaron que tanto el tipo de cambio como el movimiento de metales se formaban parte de la balanza comercial.

CONCEPTOS SOBRE EL ATESORAMIENTO

Como ya se menciono anteriormente los mercantilistas tenían la idea de que entre mas oro acumularan mas poderoso sería una nación con respecto de otra. De hecho no estaban tan equivocados ya que en esa época necesitaban grandes cantidades de metales para financiar a su ejército en tiempos de guerra, recordando que en esa época había continuas fricciones con otras Naciones.

IDEAS PRELIBERALES

EL ORDEN NATURAL

Esta idea habla acerca de dejar que el comercio se moviera de manera natural es decir con libertad eliminando cualquier cosa que no permitiera un libre comercio, manufactura o un libre tráfico.

EL LUCRO, FACTOR POSITIVO

Para que el comercio lograra crecer, había que ser tolerante respecto a las ideas religiosas de ciertos grupos uno de ellos los Judíos los cuales a cada lugar que llegaban, el comercio crecía así como las industrias y el arte.

LOS RECURSOS NATURALES, BASE DEL COMERCIO INTERNACIONAL

Los mercantilistas se refieren al hecho de que a ninguna Nación se le otorgo el regalo de tener todos los bienes existentes y que al proveer a otra Nación lo que ellos no tenían y viceversa obtenían aparte de una interdependencia comercial una armonía entre ellos.

ADAM SMITH

La riqueza de las naciones, título por el que es más conocida Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones , obra publicada en 1776 por el economista escocés Adam Smith. El momento en que vio la luz está considerado el del nacimiento de la economía como ciencia social independiente de otras disciplinas como la ciencia política. Además, La riqueza de las naciones se convirtió en el máximo exponente de la comúnmente denominada escuela clásica del pensamiento económico, representada, además de por Smith, por Thomas Robert Malthus, David Ricardo y John Stuart Mill.

Firme partidario del principio de laissez-faire y del librecambio, Smith analizó en esta obra los orígenes de la riqueza y las condiciones que determinan el surgimiento del capital. Para que se den tales circunstancias, consideraba como necesaria la mínima intervención posible por parte del Estado. Por el contrario, y oponiéndose al mercantilismo en boga, pensaba que una “mano invisible”, consecuencia de la libre actuación de iniciativas privadas, determinaba que el mercado terminara por satisfacer las necesidades de la sociedad. A partir del profundo análisis realizado para indagar en las fuentes de la riqueza, el autor proseguía su discurso señalando la importancia de la distribución de aquélla por medio del comercio internacional. Igualmente, realizó una hábil distinción entre los principales conceptos de la economía, entre ellos los de división del trabajo, renta, valor, precio, salario y beneficio. Traducida a gran número de lenguas, La riqueza de las naciones ejerció una decisiva influencia en la posterior historia de la economía.

Al presentar el pensamiento de Ricardo sobre el comercio exterior, o más exactamente, la ubicación que le da Ricardo al comercio exterior en su esquema teórico, nos vimos obligados a resumir sus planteamientos globales.

En este sentido, indicamos que la principal preocupación de Ricardo es la tendencia a la baja de la tasa de beneficios o, si se prefiere la tendencia a la elevación de los salarios. A su vez, esta tendencia a la elevación de los salarios se explica por el aumento de los precios de productos alimenticios a los cuales se consagran esencialmente los ingresos de los trabajadores. Notamos que al referirse a los salarios, Ricardo piensa en el precio "normal" de la fuerza de trabajo, esto es aquel que le permite adquirir los productos necesarios para su sostenimiento.

El alza de los precios de los alimentos en el largo plazo se explica a su turno por la "ley" de los rendimientos decrecientes en la agricultura.

En este esquema, el comercio exterior, (concretamente, la importación de cereales baratos) cumplía una función clave al permitir la disminución de los precios de los alimentos y, por ese conducto, la reducción de los salarios "normales" y el aumento de los beneficios.

Como lo señala el propio Ricardo: "la tasa de utilidades - cuya evolución le preocupa - no podrá ser incrementada a menos que sean reducidos los salarios, y que no puede existir una baja permanente de salarios sino a consecuencia de la baja del precio de los productos necesarios en que los salarios se gastan. En consecuencia, si la expansión del comercio exterior o el perfeccionamiento de la maquinaria hacen posible colocar en el mercado los alimentos y productos necesarios al trabajador, a un precio reducido, las utilidades aumentarán"

Beneficios del libre comercio

Si algo distingue a Ricardo en el campo metodológico, es su tendencia a la simplificación de los hechos; lo que para el caso es equivalente a decir que proyecta su razonamiento al mayor nivel de abstracción posible. Tanto que en ocasiones llega a distanciarse demasiado de la realidad y perder contacto con ella; tal es el caso de la teoría cuantitativa del dinero, que ha causado un perjuicio mayor al desarrollo del pensamiento económico.

Por tanto, Ricardo no podía limitarse a asignar al comercio exterior la función indicada. Sobre todo considerando que ésta parecía diseñada para satisfacer las necesidades concretas de la burguesía inglesa en el siglo XIX. De hecho, la burguesía británica estaba especialmente interesada en la importación de cereales y, en particular de trigo. Esto debía permitirle reducir los "salarios normales" y aumentar sus beneficios, pero al mismo tiempo romper el cuadro agrario inglés. A su vez, esto último buscaba justificar la especialización inglesa en la producción de manufacturas y, en la medida que las circunstancias lo permitieran, la especialización de otros países en la producción agrícola (América, Europa Continental, etc.)

Es así, que Ricardo habla de los beneficios de la especialización para los países participantes en el comercio internacional. Unos y otros obtienen supuestamente ventajas del intercambio al aumentar "la masa de bienes y, por consiguiente, la suma de disfrutes. De esta manera, por la misma cantidad de trabajo, un país obtiene un mayor volumen de mercancías gracias al comercio. Por lo que la especialización significa la potenciación de la capacidad de producción y consumo de todas las naciones. Constituyéndose por esta razón en un factor de desarrollo, además de una palabra para elevar el bienestar general.

Por cierto, al hablar del comercio en estos términos Ricardo se refiere al libre comercio, que sería algo así como el faro que ilumina el camino del progreso.

En un sistema de comercio absolutamente libre, cada país invertirá naturalmente su capital y su trabajo en empleos tales que sean lo más beneficiosos para ambos. Esta persecución del provecho individual está admirablemente relacionada con el bienestar universal. Distribuye el trabajo en forma más efectiva y económica posible al estimular la industria, recompensar el ingenio y por el más eficaz empleo de las aptitudes peculiares con que lo ha dotado la naturaleza; al incrementar la masa general de la producción, difunde el beneficio general y une a la sociedad universal de las naciones en todo el mundo civilizado con un mismo lazo de interés o intercambio común a todas ellas

La especialización nacional

Pero Ricardo no se detiene en este punto. Después de señalar la conveniencia de la especialización pasa a explicar cómo se arriba a la misma y porqué es ventajosa aún cuando un país está mejor dotado que los demás en todas las industrias. En otras palabras, porqué la especialización es también necesaria en los casos en que la producción de todos los artículos requiera menos tiempo de trabajo en uno de los dos países que participan en el intercambio. Anuncia así el principio de las ventajas comparativas. De acuerdo al mismo, un país exportará aquel producto en el que tenga una ventaja comparativa relativa respecto a otro país. Para Adam Smith, es preciso notarlo, el comercio sólo era posible si un país tenía ventajas absolutas respecto a otro en la fabricación de un determinado bien.

El valor internacional de las mercancías

Sin embargo, Ricardo no dice nada sobre el valor internacional de las mercancías. Sólo sugiere que el valor internacional no será el mismo que el valor nacional. Señala que "el trabajo de 100 ingleses, no puede cambiarse por el trabajo de 80 ingleses, pero el producto del trabajo de 100 ingleses puede ser cambiado por el producto de la labor de 80 portugueses, 60 rusos o 120 indios orientales. Con lo que no abre el camino para comprender el significado del intercambio desigual, tema desarrollado por Arrighi Emmanuel en años recientes.

Ahora bien, ¿cuál será el valor internacional de las mercancías?

En principio, el valor internacional de las mercancías no está totalmente indeterminado. Teóricamente, tendrá dos límites: el primero, la relación interna de precios en el país A; el segundo, la relación interna en el país B.

PRINCIPALES APORTACIONES DE JOHN STUART MILL

John se dedico sobretodo a definir los factores o fuerzas que determinan la relación real de cambio entre países considerando cuanto produce cierta cantidad de trabajo en lugar de cuantos días trabajo se necesita para producir cierta cantidad de cada producto, de esta forma establece el principio de la demanda recíproca que significa que la relación real de intercambio estará determinada por la fuerza de la demanda de cada país por los productos del otro estableciendo de este modo la relación de librecambio entre países. Mill con su ley de los valores internacionales, explica la necesidad que debía mantener el equilibrio entre las exportaciones y las importaciones. Mill suponía que todos los países se beneficiarían del libre comercio y demostró más tarde que estas ganancias del comercio dependían de la demanda recíproca de importaciones y exportaciones. Cuanto mayor fuera la solicitud de bienes que exportaba un país, en relación con su demanda de importaciones, mayores ganancias obtendría este país de un comercio libre entre naciones. La ganancia se reflejaría en la mejora de la relación real de intercambio de ese país. Esta relación se expresa en la proporción de los precios de los bienes que exporta frente a los precios de los bienes que importa. La teoría clásica del comercio desarrollada por Smith, Ricardo y Mill se ocupaba sobre todo de analizar las ganancias derivadas del libre comercio. Sin embargo, la teoría moderna del comercio internacional acepta la veracidad de la teoría de la ventaja comparativa y se centra en analizar los patrones de comercio de cada país y los orígenes de dicha ventaja.

Los teóricos clásicos suponían que las diferencias en las ventajas comparativas se debían a la diferente productividad de los recursos, lo que reflejaba una desigual distribución entre países de tecnología y cualificación de mano de obra.

Algunos economistas del siglo XX han dado una explicación más precisa de las distintas ventajas en la producción, destacando que la diversidad de precios de los bienes finales refleja la desigualdad de precios de los recursos productivos, y esta diversidad se debe a la escasez relativa de estos recursos en cada país. Los países se especializan en la producción y exportación de aquellos bienes que requieren materias primas y recursos de los que el país dispone en abundancia, e importan bienes que requieren recursos que el país no posee.

Keynes presenta cinco ideas principales:

  • Keynes sostenía que en una economía de mercado era posible mantener una situación de equilibrio con desempleo. El Estado tiene la obligación de intervenir para estimular la demanda agregada y así propiciar el pleno empleo. Argumentaba Keynes que el desempleo masivo es el resultado de una demanda agregada insuficiente. Por lo tanto, para corregir tal situación el Estado debía intervenir y establecer ciertos “controles vitales” a fin de ejercer una influencia orientadora del gasto público. Para Keynes, a través del libre mercado no era posible alcanzar la meta del pleno empleo, pero aún en el caso de que circunstancialmente alcanzase por esa vía, tal situación no sería duradero, puesto que siendo el mercado inestable, muy pronto la economía tendría que abocarse bien a una recesión o bien a un auge inflacionista.

  • Keynes subrayó que la prosperidad depende del fluir continuo de un volumen suficiente de gasto en la economía. Como quiera que el gasto de los consumidores es realmente estable, los cambios en el La prosperidad depende de la inversión; porque si no se hace uso del ahorro, entonces se inicia la contracción de la economía.

  • Keynes subrayó que la prosperidad depende del fluir continuo de un volumen suficiente de gasto en la economía. Como quiera que el gasto de los consumidores es realmente estable, los cambios en el ciclo económico están determinados por los cambios en el volumen del gasto en inversión. Si la inversión decae, el gasto disminuye, la fluidez del dinero disminuye también y se inicia la contracción económica.

  • La inversión es una rueda motriz de la economía en la que no se puede confiar; sin que los empresarios tengan de esto culpa alguna, se encuentra amenazada constantemente, y esto equivale a la contracción económica.

  • Keynes atribuye a la importancia de las expectativas como una fuerza motriz que pone en marcha la inversión. Cuando la perspectiva es desalentadora, la inversión se detiene simplemente.

  • Una economía en estado de depresión puede muy bien no salir de ella; no hay nada inherente en esta situación que sea capaz de rescatarla.

  • Este es la idea más compleja. Los economistas anteriores a Keynes pensaban que durante una recesión existirían ahorros no utilizados, y que estos ahorros darían lugar a que bajase el precio de los mismos, es decir, el tipo de interés. El efecto de la baja del tipo de interés estimularía de nuevo la inversión, con lo cual comenzaría un movimiento ascendente. Todo el mecanismo era tan automático como aquel mediante el cual el mercado se descongestiona de una oferta excesiva de zapatos hace que el precio de estos baje, la baja del precio de los zapatos hace que la gente compre más zapatos, y de esta manera se descongestiona el mercado. Keynes hizo notar que en el fondo del ciclo económico no se produciría una crecida de los ahorros, porque a medida que el poder adquisitivo de la gente disminuía, también se mermaban sus ahorros.

  • Cuando vacila el gasto en inversión, se precisa de una intervención del gobierno con el fin de mantener en la economía el nivel del gasto.

  • Este punto se basa en la necesidad de la intervención del gobierno para mantener el empleo total. El mecanismo de compensación que Keynes proponía cuando se debilitara la inversión privada, era el gasto gubernamental. Esto produciría simultáneamente un doble efecto: introduciría mas dinero a la economía y, al hacerlo estimularía la inversión privada.

    El punto crucial del mensaje de Keynes era, pues, que el gasto del gobierno podría ser una política económica esencial para un capitalismo deprimido que tratara de recuperar su vitalidad.

    La idea central que Keynes aportó al pensamiento económico moderno fue la de que no existe ningún mecanismo automático para mantener el empleo total ni para sacar a la economía de una caída. Por esta razón resultaba necesaria una acción consciente por parte del gobierno, haciendo entrar en juego el gasto público, lo cual significa él estimulo público de la inversión o del consumo privados.

    Marx

    Pretendía desvelar las leyes inherentes al desarrollo del capitalismo. Creía que cada época histórica se caracterizaba por un modo de producción específico que se correspondía con el sistema de poder establecido y, por lo tanto, con una clase dirigente en perpetuo conflicto con una clase oprimida. Así, la sociedad medieval estuvo caracterizada por el modo de producción feudal, en el que la clase poseedora de la tierra obtenía una plusvalía del campesinado que trabajaba aquélla. Las sucesivas transiciones del sistema de esclavitud al feudalismo, y del feudalismo al capitalismo, se produjeron cuando las fuerzas productivas (es decir, los grupos relacionados con el trabajo y los medios de producción como las máquinas) no podían seguir desarrollándose con las relaciones de producción existentes entre las distintas clases sociales. Así, la crisis que afectó al feudalismo cuando el capitalismo necesitaba una creciente clase trabajadora conllevó la eliminación de las bases legales e ideológicas tradicionales que ataban a los siervos a la tierra.


    La relación fundamental del capitalismo, basada en salarios, parte de un contrato entre partes jurídicamente iguales. Los propietarios del capital (capitalistas) pagan a los trabajadores (el proletariado, poseedor únicamente de su fuerza de trabajo) salarios a cambio de un número de horas de trabajo acordado. Esta relación disfraza una desigualdad real: los capitalistas se benefician de parte de lo producido por los trabajadores y no remunerado en sus salarios. Esta plusvalía generada en favor de la clase capitalista proporciona a los propietarios del capital una gran riqueza y el control sobre el desarrollo económico de la sociedad. De esta manera se están apropiando no solamente de la riqueza, sino también del poder. La compleja superestructura política, el conjunto de leyes e ideologías, regula y refuerza este tipo de relaciones sociales. En efecto, al poseer la plusvalía, los capitalistas pueden acumular riqueza y poder, determinando la dirección que seguirá la sociedad. Los bienes producidos mediante el sistema capitalista deben tener valor de uso, ya que, de no tenerlo, no se podrían encontrar compradores; pero, para el capitalista, tienen que tener valor de cambio: no se producen para el consumo del propio capitalista, sino para que éste pueda intercambiarlos por dinero. Así, la producción capitalista es esencialmente una producción dirigida al intercambio y no a la satisfacción de necesidades. La competencia hace que las empresas capitalistas ineficaces vayan a la quiebra, y se tienda a la concentración de empresas y la creación de monopolios, al tiempo que los mercados no dejan de crecer, pues las técnicas productivas y las medios de intercambio están continuamente cambiando y mejorando.


    Las crisis son un fenómeno inherente al capitalismo. Los capitalistas intentan aumentar la intensidad de la jornada laboral y, en consecuencia, la productividad del trabajo. Por su parte, los trabajadores, si están organizados, resistirán. Los capitalistas intentarán ampliar los mercados, pero al mismo tiempo pagarán a sus trabajadores el mínimo posible. Si lo consiguen, tanto el consumo como la demanda de los trabajadores disminuirán, los mercados se reducirán y el capitalismo entrará en crisis.