Comentario de Texto

Concepto. Objetivos. Título. Partes. Texto

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EL COMENTARIO DE TEXTO

A. CONCEPTO Y OBJETIVOS

B. ACTIVIDADES PREVIAS

1. Lectura comprensiva

2. El subrayado

C. REDACCIÓN Y REVISIÓN

D. ASPECTOS FORMALES

E. PARTES

  • Resumen

  • Definición

  • Método

  • Características

  • Errores que hay que evitar

  • Esquema

  • Definición

  • Método

  • Forma

  • Características

  • Errores que hay que evitar

  • Título y tema

  • Definición

  • Método

  • Características

  • Forma

  • Errores que hay que evitar

  • Opinión personal

  • Definición

  • Método

  • Errores que hay que evitar

  • EL COMENTARIO DE TEXTO

  • CONCEPTO Y OBJETIVOS

  • Antes de conocer con detalle las partes de este ejercicio y cómo deben plantearse y llevarse a cabo, conviene tener presente que, más que conocimientos específicos, la Universidad quiere evaluar con él el grado de madurez intelectual alcanzado por las personas que aspiran a ser universitarios. Dicha madurez se manifestaría en su:

    • Capacidad para leer y comprender un texto.

    • Habilidad para sintetizarlo.

    • Destreza para descubrir su estructura, su organización.

    • Aptitud para emitir un juicio sobre lo leído.

    • Competencia expresiva para dar cuenta por escrito de todo ello.

    Por tanto, en esta prueba, comentar un texto consiste en una doble tarea:

    • Captar el contenido y cómo se organiza en el texto: recoger y clasificar la información.

    • Valorar y enjuiciar el texto.

    La primera tarea ha de ser objetiva, porque sólo hay que limitarse a constatar qué dice el texto (resumen y título) y cómo está organizado eso que se dice. El objetivo fundamental es demostrar la capacidad de síntesis (título), saber delimitar lo fundamental de lo accesorio (resumen), y poner de relieve las interdependencias entre las ideas principales y las secundarias (esquema).

    La segunda tarea es más subjetiva, porque se relaciona con el saber de trasfondo, es decir, depende de los conocimientos, los intereses, las experiencias, los valores, las opiniones, la ideología…, de cada uno.

    B. ACTIVIDADES PREVIAS

    1. Lectura comprensiva

    Hay que leer el texto de forma completa, intentando comprender su significado general. Si no lo entiende, hay que volver a leerlo más despacio las veces que haga falta, antes de leer subrayando. Si hay alguna palabra que no conoce, intente deducir su significado por el contexto.

    2. Subrayado y anotaciones

    El objetivo es destacar las ideas principales, por lo que debe tener en cuenta lo siguiente:

    • Subraye solamente lo fundamental, la idea clave de cada párrafo.

    • Las palabras subrayadas han de tener sentido en sí y por sí.

    • Lo subrayado es la columna vertebral del texto.

    • Conviene que anote al margen, y en relación con lo que subraye, todos aquellos aspectos que considere que tendría que tener en cuenta en alguna de las fases del comentario, tanto para la interpretación del texto como para la construcción/redacción de su comentario.

  • REDACCIÓN Y REVISIÓN

  • No es conveniente redactar directamente el comentario con lo primero que nos viene a la cabeza, sino que es preferible elaborar un esquema y/o un borrador previos y después de reajustar, mejorar, completar o suprimir las primeras impresiones, pasar a la redacción definitiva en la que se eviten los errores formales y de contenido de la primera tentativa. De todas maneras, el éxito del comentario depende, en gran medida, de una revisión final —no olvide reservar para esa operación los minutos suficientes al final del examen—, en la que compruebe que en su redacción ha respetado al máximo los aspectos formales que analizamos a continuación.

    D. ASPECTOS FORMALES

    El comentario que se nos pide, como cualquier otro texto, además de respetar la “regla de las tres C” —claridad, corrección y concisión—, tiene que ser un escrito:

  • Adecuado a la situación (ámbito académico y relación formal con el receptor, sin coloquialismos ni tratamientos personales).

  • Coherente: las explicaciones tienen que quedar bien ordenadas, razonadas y ejemplificadas; no debemos hablar de lo que no corresponde, ni perder el hilo del discurso o extendernos en repeticiones innecesarias

  • Cohesionado: porque articule y una bien las oraciones, los párrafos y las diversas partes del texto. No puede ser un amontonamiento de ideas —de oraciones sueltas, sin nexos adecuados—, ni tampoco abusar de las oraciones largas —con muchas subordinadas que suelen resultar confusas y sintácticamente incorrectas.

  • Gramaticalmente correcto, con el nivel de corrección exigible a una persona preuniversitaria — redacción y signos de puntuación: comas, puntos, punto y coma, guiones, paréntesis…; ortografía: acentos, grafías… Vocabulario: evitar la repetición de términos, no abusar de las palabras comodín (cosa, hacer…), buscar la propiedad y la precisión léxica…

  • Con la máxima “legibilidad” posible para facilitar al corrector la lectura y la comprensión y ganarnos su predisposición —presentación: letra clara, sin tachaduras ni borrones, márgenes y sangrías, espacio entre líneas…

  • D. PARTES

  • Resumen

  • Definición

  • El resumen es un texto breve pero completo. Para elaborar un resumen hay que seleccionar las informaciones más importantes y comprimirlas y reorganizarlas con nuestras propias palabras en un nuevo texto. Se trata de sintetizar el contenido de un texto, eliminando para ello las ideas secundarias, anécdotas o ejemplos.

  • Método

  • El método más sencillo consiste en realizar el resumen a partir del esquema que haya elaborado. El resumen será el desarrollo lógico del esquema, es decir la redacción de las ideas sustanciales del esquema, omitiendo las ideas complementarias.

    Otro método para realizar el resumen sin partir del esquema tendría las siguientes fases:

    • Determinar la tesis o idea que defiende el texto.

    • Seleccionar las ideas más importantes.

    • Dejar de lado las ideas secundarias y los ejemplos.

    • Redactar de nuevo el texto con nuestras propias palabras y en presente de indicativo.

  • Características

    • Debe ser conciso, breve y representativo. Por tanto, es necesario saber omitir, seleccionar, generalizar y abstraer. No se debe sobrepasar el 30% del texto, pero la calidad del resumen no depende tanto de la propia brevedad como de la capacidad de representar cabalmente al texto.

    • Debe ser objetivo y no incluir valoraciones ni opiniones personales. Se adoptará el punto de vista de un observador imparcial que se limita a reseñar lo que dice el texto.

    • Con nuestras propias palabras —así se demuestra que se ha comprendido y asimilado el texto— y en presente de indicativo.

    • Debe ser informativo, no descriptivo.

  • Errores que hay que evitar

    • Describir el contenido del texto, o sea, decir de qué cosas habla y/o su proceso organizativo, en lugar de informar de qué se dice de esas cosas. Un ejemplo de resumen descriptivo sería: El texto que comentamos primero define (por ejemplo) la anorexia, después dice quiénes la padecen y termina comentando las causas y las posibles medidas preventivas. En cambio, el resumen informativo debería resumir la definición de la enfermedad, sus pacientes, las causas, las soluciones… Ejemplo: La anorexia es una enfermedad…

    • Incluir ideas secundarias, ejemplos o anécdotas y excluir ideas principales.

    • Entresacar palabras del texto, más o menos significativas, y forzarlas a relacionarse para redactar el resumen.

    • Seguir al pie de la letra el orden del texto.

    • Extenderse demasiado.

    • Emplear un lenguaje incorrecto, inadecuado o inapropiado.

    • Hacer juicios de valor sobre el contenido del texto.

  • Esquema

  • Definición

  • Un esquema es una representación escrita de cómo se organizan o se estructuran las ideas en el texto. Por lo tanto, hacer un esquema consiste en poner de relieve las ideas principales del texto, las secundarias y las relaciones que mantienen entre ellas.

  • Método

  • A la hora de realizar un esquema podemos seguir dos métodos:

    Inductivo: Anotar en un borrador todas las ideas presentes en el texto formuladas de modo breve. Después, intentaremos relacionar esas ideas con otras superiores, presentes o no en el borrador. Para seguir este método hay que tener en cuenta que ninguna de las ideas que anotemos debe ser superflua y que, al realizar el esquema definitivo, debemos exponer la relación de interdependencia que guardan entre ellas.

    Deductivo: Establecer la idea central de cada párrafo, observar qué es lo que da unidad a cada uno de los párrafos del texto, redactando esta idea dominante en pocas palabras. Después observaremos la relación entre las distintas ideas, y, por fin, dentro de la idea principal que en cada párrafo hayamos establecido, determinaremos las ideas secundarias que forman parte de ella, teniendo en cuenta las relaciones que la vinculan.

  • Forma

  • El esquema no debe tener llaves ni excesivas subdivisiones. Para ayudar a captar rápidamente lo sustancial del texto, puede seguirse un orden numérico que subraye, por la tipografía y la visualización —de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo— la jerarquía de las ideas. Ejemplo:

  • PRIMERA IDEA PRINCIPAL

  • Primera idea secundaria supeditada a la 1ª idea principal

  • Segunda idea secundaria supeditada a la 1ª idea principal

  • SEGUNDA IDEA PRINCIPAL

  • Primera idea secundaria supeditada a la segunda idea principal

  • Primera idea terciaria completiva de la anterior

  • Segunda idea supeditada a la segunda principal

  • TERCERA IDEA PRINCIPAL

  • Características

    • Se debe elegir lo sustancial y desechar lo accesorio.

    • Debe tener unidad de dirección y de visualización, es decir, debe organizarse hacia la derecha y hacia abajo, de forma que se pueda captar en un solo golpe de vista, destacando las ideas nucleares.

    • El texto del esquema debe ser breve, de frase corta con oraciones simples, sin detalles ni anécdotas, claro y significativo.

    • Debe tener coordinación entre sus partes, quedando así de manifiesto las relaciones de interdependencia de las ideas del texto.

  • Errores que hay que evitar

    • Exponer ideas muy largas, basándose para ello en sintetizar frases del texto.

    • Utilizar llaves, guiones, flechas, etc.

    • Falta de claridad y orden en la forma que al darle igual, o más, importancia a lo anecdótico y superfluo que a lo principal puedan confundir al receptor.

  • Título y tema

  • Definición

  • El título en el comentario de textos es una frase que sintetiza o engloba todo el texto, una exposición muy breve de la idea central del escrito, que sintetiza la intención del autor cuando redactó el texto que comentamos. A veces el título —título temático—, coincide con el tema idea abstracta, central, del texto—, otras veces es más breve y lo resume, totalmente o en parte, y en el caso de los libros y de los artículos periodísticos —en periodismo se habla de “titular”— puede ser parcial, connotativo, chocante…

  • Método

  • El tema es el resultado de reducir el resumen al máximo, pero esta reducción es más segura si se divide en 2 fases: primero se convierte cada párrafo en una oración y después se reducen todas estas oraciones a 1 sola, la formulación del tema.

  • Características

  • Un título debe ser:

    • Conciso, a ser posible, una frase muy breve.

    • Claro, su lectura debe permitir entender el contenido fundamental del texto.

    • Completo, ya que especificará el fondo del texto.

    El tema ha de ser:

    • Universal: un enunciado capaz de ser aplicado en cualquier contexto temporal o espacial.

    • Completo: que abarque la idea central de todo el texto o la parte más importante.

    • Breve.

    • Descontextualizado: en su enunciación no deben aparecer detalles concretos o anecdóticos.

  • Forma

  • El título ha de tener extensión muy breve; por término medio no debe sobrepasar las seis o siete palabras.

    La frase con que formulemos el título no debe, a ser posible, llevar verbos en forma personal. Es preferible la utilización de dos puntos o la expresión de una oración atributiva con el verbo elidido.

  • Errores que hay que evitar

  • Un título no debe ser:

    • Parcial, es decir, limitarse a recoger una idea secundaria.

    • Descriptivo, como, por ej: La anorexia, sino que ha de ser informativo y ha de visualizar el significado preciso y completo del texto. Ejemplo de título y tema informativos: La anorexia como problema social de la juventud.

    • Demasiado largo.

  • Opinión personal o juicio valorativo

  • Definición

  • El juicio valorativo del texto es la respuesta razonada e intelectual que el texto provoca en nosotros. Ha de ser la parte más personal e individual del comentario, pues en ella el comentarista ha de confrontar las ideas del texto con su visión particular del mundo, con su experiencia personal y con la propia manera de expresarse. Pero esta respuesta que el texto nos merece, tendremos que justificarla con los datos y conclusiones obtenidos en el comentario explicativo anterior.

    4.2. Método

    Lo más importante de este apartado es la capacidad de exposición y argumentación y los pasos que debemos seguir deben ser los siguientes:

    a) Relación del texto con otros aspectos

    Hay que asociar su contenido a otras facetas de nuestro saber que se correspondan o guarden relación con el texto, es decir, relacionar el tema con otros temas, con otras referencias culturales o interdisciplinares —históricas, sociológicas, literarias, filosóficas…—, con otros autores que lo hayan tratado; también con lecturas, películas… que se hayan leído o visto y que traten el mismo tema, desde el mismo o desde otro punto de vista.

    b) Juicio crítico del texto

    Hay que exponer un juicio crítico razonado de la opinión personal (explicación y valoración), sobre lo que el texto dice, asintiendo, disintiendo o matizando su contenido con razones de peso y rigor, es decir, reforzar la tesis expuesta por el autor con argumentos propios o refutar las ideas del texto a partir de las nuestras. Pero hay que valorar tanto la forma como el contenido y la adecuación de ambos. No se trata, simplemente, de dar la opinión personal y reducir el comentario a expresiones del tipo: Me ha gustado mucho…o Estoy completamente de acuerdo…, sino que se han de valorar aspectos como los siguientes:

  • El grado de dificultad, el estilo y la originalidad con que se ha enfocado el tema.

  • El interés del texto con relación a su época, corriente o movimiento.

  • El interés particular o general de éste y su actualidad.

  • El provecho para el lector.

  • Su aportación al tema.

  • El sistema de valores que representa —dando argumentos personales a favor o en contra—.

  • Si el texto responde a la finalidad que se proponía el autor.

  • Errores que hay que evitar

  • A la hora de redactar el comentario crítico debemos tener en cuenta que:

    • Se debe ser respetuoso con el autor del texto. Suele ser una persona informada que conoce bien el tema que trata.

    • No hay que polemizar, más bien se trata de matizar las opiniones expresadas en el texto. Para ello hay que buscar nuevos argumentos y comentarlos apoyándose en la propia experiencia.

    • No hay que explicar lo que dice el texto.

    • Hay que aprovechar los conocimientos de Filosofía, Historia, Lengua… para apoyar los argumentos y fundamentar la opinión.

    • Es conveniente utilizar ejemplos sacados de las propias experiencias o conocimientos y hacer alusión a películas, libros…relacionados con el tema.

    • No se debe comenzar el comentario de manera abrupta. Se buscará una manera de enlazar con lo dicho anteriormente.

    • No es necesario dedicar demasiado tiempo a explicar cuál es la opinión personal. Probablemente se deduce de lo que se ha dicho anteriormente y no hace falta explicarla más. Es preferible centrarse en el comentario de si el texto consigue su propósito, si está bien enfocado, si es interesante, etc.

    Texto 1

    Educar para civilizar

    Fernando Savater

    Hace más o menos un año, con motivo de una desafortunada e insolidaria actuación del alcalde de Milán respecto a unos inmigrantes albaneses, Humberto Eco se preguntaba en un artículo qué puede hacerse como respuesta a tales comportamientos incivilizados. Desde luego, decía Eco, es superfluo recordarle al señor alcalde los principios de la dignidad humana y sus derechos, porque si no los conoce ya a sus años es difícil que vaya a aprenderlos de un día para otro. Lo único efectivo a medio y largo plazo es educar a los hijos de ese alcalde y a los de quienes le votaron para que sientan repugnancia racional ante la discriminación. Y también para que comprendan que la ciudadanía verdadera consiste en compartir derechos universales y no en sentirse parte de un pueblo o comunidad privilegiada, cerrada sobre sí misma y recelosa ante los desafortunados.

    Este es el objetivo de dos campañas de las que quisiera darles breve noticia. La primera de ellas está promovida por una de las ONG más fiables que existen en la actualidad, Médicos del Mundo, y propone una tarea de sensibilización acerca del lenguaje que utilizamos corrientemente (y sobre todo, que utilizan los medos de comunicación) a propósito de los inmigrantes. Los destinatarios de esta campaña, según la sabia recomendación de Humberto Eco, son los colegiales de ESO y bachillerato.

    La xenofobia es una actitud que no se contagia tanto por las ideas (en general, los xenófobos carecen de ellas) como por las palabras. Pensemos, por ejemplo en el uso descalificador que ciertos nacionalistas de nuestro país dan hoy al término “español” o -los más finos y, por tanto, más repugnantes- a su ridícula variante de “españolista”. No califican objetivamente nada, sino que expresan solamente una voluntad de excluir o rechazar a aquellos con quienes deben -subrayemos el deben, porque de ese deben no hay escape- seguir conviviendo. La campaña de Médicos del Mundo se refiere a los usos verbales discriminadores para referirse a los inmigrantes, muchos ya casi oficializados y manejados aun por personas que no se consideran en modo alguno xenófobas. El más característico es el de hablar de “inmigrantes ilegales”, o incluso sencillamente “ilegales”. ¿Cómo puede ser ilegal una persona? El principio básico de dignidad en que se basan los derechos humanos consiste en no juzgar nunca lo que las personas son, sino limitarse a valorarlas por lo que hacen. Puede ser ilegal o irregular una forma de inmigración, pero nunca la persona que la practica. Se empieza por hablar de gente “ilegal”, se pasa luego a calificar a esos mismos o a otros de “gente de dignidad cero” y se termina apoyando leyes de limpieza étnica o de exterminio higiénico de delincuentes.

    La segunda campaña viene promovida por la UNICEF del Pías Vasco, y su objetivo es explicar a las niñas y niños el contenido de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1989 y ratificada ya por 191 países, entre ellos afortunadamente el nuestro. Da a conocer a los más jóvenes esos derechos -que enlazan desde su categoría de edad con los derechos humanos básicos- es el primer paso para hacerles entender que hay que respetar los derechos de todos los demás, así como también exigirlos cuando son violados donde fuere y solidarizarse con quienes sufren tales violaciones. Es importante subrayar desde el principio que tales derechos no son algo que se tiene de modo pasivo, sino un instrumento para participar en lo común y para responsabilizarse por lo que afecta a los semejantes. ¡Ojalá que esta iniciativa pedagógica tenga éxito precisamente en el País Vasco, donde tanto se necesita defender lo que nos une al distinto frente a quienes no pretenden más que oponer y disgregar!

    (El País semanal, 3 de enero de 1999)

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