Colombia

Geografía. América. Regiones colombianas. Indígenas colombianos. Civilizaciones precolombinas. Costumbres. Cultura

  • Enviado por: Ganga
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 116 páginas

publicidad
cursos destacados
Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información


Nombre:

Curso: 9-B

Profesora:

Titulo: Las Culturas Indígenas de Colombia

Fecha: 4 de febrero/2003

Colegio Bilingüe de Santa Marta

Tabla de Contenido

Dedicatoria..............................................2

Introducción............................................4

Generalidades de Colombia.............................7

Tema a Tratar...............................................12

Wayuu..........................................................18

Tule o cuna...................................................22

Muisca..........................................................23

Pijao.............................................................39

Yagua............................................................41

Aruhacos.......................................................42

Motilones.......................................................47

Quimbayas.....................................................61

Taironas.........................................................80

Calima............................................................93

Emberas.........................................................107

Guahibos........................................................116

Tukanos.........................................................126

DANZA INDIGENA

CARTAGENA DE INDIAS COLOMBIA

Colombia

Dedicatoria

Este libro esta dedicada todas las razas que conforman nuestra Colombia grande. A las minorías étnicas y a las comunidades indígenas que tanto han aportado con sus tradiciones a la cultura y desarrollo de nuestro país.

Al hacer esta interpretación, para culminar este documento. Sentimos la imperiosa necesidad de manifestar el profundo respeto que debemos a nuestros antepasados, los indígenas.

INTRODUCCIÓN

Distintos hallazgos arqueológicos han permitido establecer que hordas de cazadores-recolectores, que conocían las puntas de proyectil de piedra, arribaron al territorio colombiano hace unos 15000 años, seguramente tras la pista de grandes piezas de cacería. Los únicos restos humanos de esa época encontrados hasta ahora son cinco falanges aisladas que representan los vestigios mas antiguos fechados para Colombia; eran hombres del Pleistoceno tardío. Según las teorías de poblamiento, los primeros habitantes de América del Sur penetraron a través del actual territorio colombiano.

El termino “cazadores-recolectores” se refiere a agrupaciones humanas cuya forma fundamental de subsistencia implicaba la cacería, la pesca, y la recolección de frutos silvestres. Aunque en los grupos que arribaron a territorio americano estas actividades se pudieron dar simultáneamente, se cree que generalmente una e ellas era predominante.

La cacería y la recolección son las primeras formas organizadas de trabajo de las sociedades primitivas e implicaban la presencia de estructuras sociales de carácter igualitario. Así pues, los grupos de cazadores-recolectores conformaron los niveles mas simples de organización sociocultural en la secuencia evolutiva del hombre.

Las excelentes condiciones del clima y la gran variedad de fauna permitieron hace mas de 6000 años el asentamiento de los primeros grupos nómadas de Sudamérica, en principio en las costas y llanuras tropicales.

De una sociedad tribal, en esencia igualitaria, se paso a una organización social escalonada de la comunidad. El aumento de la población y el uso adecuado de los recursos agrícolas, como por ejemplo el cultivo del maíz, fácil de almacenar y con dos cosechas al año en climas cálidos, llevaron a la formación de una estructura social de tipo jerárquico señorial, motivada en parte por la necesidad de administrar los excedentes de la producción y su redistribución; esta circunstancia suscito la creación de centros poblacionales que funcionaron como deposito, mercado y tributo: los cacicazgos.

El jefe o cacique, administraba su poder a través de funcionarios de menor rango. Los asentamientos se caracterizaban por tener un gran núcleo y pequeños poblados satélite sometidos al cacique.

Las comunidades tenían gente especializada para cada oficio: agricultores, chamanes o sacerdotes, guerreros, artesanos y comerciantes. Los prisioneros de guerra eran normalmente convertidos en esclavos, que pasaban a ser la base de la pirámide social del cacicazgo.

GENERALIDADES DE COLOMBIA

Nombre: Republica de Colombia

Símbolos Patrios: Himno

CORO 
¡Oh gloria inmarcesible!  
¡Oh júbilo inmortal!  
¡En surcos de dolores  
El bien germina ya. 


I estrofa 

Cesó la horrible noche
   La libertad sublime  
Derrama las auroras  
De su invencible luz.
   La humanidad entera,
   Que entre cadenas gime,
Comprende las palabras
Del que murió en la cruz
 


II estrofa 

"Independencia"grita
El mundo americano:
Se baña en sangre de héroes
La tierra de Colón.
Pero este gran principio:
"el rey no es soberano"
Resuena, Y los que sufren
Bendicen su pasión. 


III estrofa 

Del Orinoco el cauce
Se colma de despojos,
De sangre y llanto un rio
Se mira allí correr.
En Bárbula no saben
Las almas ni los ojos
Si admiración o espanto
Sentir o padecer. 


IV estrofa 

A orillas del Caribe
Hambriento un pueblo lucha
  Horrores prefiriendo
A pérfida salud.
   !Oh, sí¡de Cartagena
La abnegación es mucha,
Y escombros de la muerte
   desprecian su virtud. 


V estrofa 

De Boyacá en los campos
El genio de la gloria
Con cada espiga un héroe
invicto coronó.
Soldados sin coraza
Ganaron la victoria;
Su varonil aliento
De escudo les sirvió. 


VI estrofa 

Bolivar cruza el ande
Que riega dos océanos
Espadas cual centellas
Fulguran en Junín.
Centauros indomables
Descienden a los llanos
Y empieza a presentirse
De la epopeya el fin. 


VII estrofa 

La trompa victoriosa
Que en Ayacucho truena
   En cada triunfo crece
Su formidable són.
   En su expansivo empuje
La libertad se estrena,
   Del cielo Americano
Formando un pabellón. 


VIII estrofa 

La Virgen sus cabellos
Arranca en agonía
Y de su amor viuda
Los cuelga del ciprés.
Lamenta su esperanza
Que cubre losa fría;
Pero glorioso orgullo
circunda su alba tez. 


IX estrofa 

La Patria así se forma
Termópilas brotando;
Constelación de cíclopes
Su noche iluminó;
La flor estremecida
Mortal el viento hallando
Debajo los laureles
Seguridad buscó. 


X estrofa 

Mas no es completa gloria
Vencer en la batalla,
   Que al brazo que combate
  Lo anima la verdad.
La independencia sola
   El gran clamor no acalla:
  Si el sol alumbra a todos
  Justicia es libertad. 


XI estrofa 

Del hombre los derechos
Nariño predicando,
El alma de la lucha
Profético enseñó.
Ricaurte en San Mateo
En átomos volando
"Deber antes que vida",
Con llamas escribió.

La Bandera

Los decretos 861 de 1934, expedidos por el gobierno nacional siendo Presidente de la República el señor General Pedro Nel Ospina y el doctor Enrique Olaya Herrera respectivamente, contienen disposiciones sobre la bandera y el escudo nacionales. A continuación se transcribe la parte pertinente a la bandera:

Decreto Nº 861 de 1934 (mayo 17)

El Escudo

El escudo de armas de la República fué adoptado por la Ley 3º del 9 de mayo de 1834, y tuvo algunas modificaciones no esenciales que estan contenidas en el decreto Nº 861 de 1924, cuyas disposiciones pertinentes se transcriben a continuación:

 

Ley 3º de 1834 (9 de mayo)

El Ave

Colombia
Aunque no señalado oficialmente, siempre se ha asociado el majestuoso cóndor de los Andes con las glorias de nuestra patria. El campea nuestro escudo nacional. Es el ave más grande y de mayor envergadura de los Andes. Es el que vuela a mayor altura. Son proverbiales su majestad y nobleza. Y su longevidad, un mito. Se le ha llamado " el ave eterna ". Su fuerza y poderío son formidables. Se dice que recorre hasta 200 leguas en un día. Solamente vuela en los días de sol. Su plumaje es negro, con visos azulados como el acero. Y sus potentes alas están rodeadas de blanco. También es blanca su majestuosa gorguera. Habita en las más altas cumbres de la cordilleras de los Andes.

La Flor Nacional

La Orquídea es la flor Nacional. Concretamente, la variedad denominada Cattleya Trianae. LLeva este nombre en honor del naturalista Colombiano José Jerónimo Triana. Fue escogida como flor Nacional según un concepto emitido por la Academia Colombiana de Historia en 1.936, aún cuando no ha sido consagrada oficialmente por ley. Es sabido que las Orquídeas Colombianas están señaladas entre las más hermosas del mundo. La estructura y los colores de la Cattleya Trianae son de una extraordinaria belleza

Extensión

1.141.784 km cuadrados

Idioma

Español

Numero de habitantes

37.418.290 (jul. 1997)

Religión

Católicos 95.2% otros 4.8 (1996)

Presidente

Álvaro Uribe Veles

Forma de Gobierno

Centralista

Posición de Colombia en el Mundo

División territorial

Colombia

LOS INDIGENAS COLOMBIANOS:
MUCHOS DERECHOS Y CRUDAS REALIDADES

En Colombia habitan 80 grupos étnicos. Su diversidad cultural se refleja en la existencia de más de 64 idiomas y unas 300 formas dialectales. Según un estudio del Departamento Nacional de Estadística, realizado luego del Censo de 1993 y con ajustes a 1997, la población indígena asciende a 701.860 personas que tienen presencia en 32 departamentos del país, especialmente en aquellos de selva tropical húmeda. Sus procesos de organización y lucha, aunque datan de la época de la conquista, han tomado mayor fuerza y coherencia en los últimos veinte años en los que se han consolidado organizaciones de diverso orden con fines reivindicativos y de autogestión bajo los principios unidad, tierra, cultura y autonomía.

La Constitución de 1991, elaborada por la Asamblea Nacional Constituyente y en la cual los indígenas cumplieron un papel protagónico, reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana. Consagra para estas comunidades derechos étnicos, culturales, territoriales, de autonomía y participación como: la igualdad y dignidad de todas las culturas como fundamento de la identidad nacional; las diferentes lenguas que se hablan en nuestro país como lenguas oficiales en sus territorios; la educación bilingüe e intercultural para los grupos étnicos y la doble nacionalidad para los pueblos indígenas que viven en zonas de frontera. Se abrió así el camino para la participación activa de los indígenas en la vida política del país, marcando una nueva etapa de su gesta reivindicativa. Mediante el voto popular, han logrado su elección al Congreso de la República, asambleas departamentales, alcaldías y a un sinnúmero de concejos municipales en distintas regiones del país.

No obstante, este marco de derechos formales dista mucho de ser una realidad para las comunidades en lo que a calidad de vida se refiere. Persisten en ellas graves problemas como la usurpación de sus territorios por colonos, terratenientes y narcotraficantes; la falta de buena calidad de las tierras; el no cubrimiento de necesidades básicas como salud, educación, alimento y vivienda; que sumados a la agresión física y cultural permanente ejercida por las instituciones del Estado, la iglesia y las misiones religiosas internacionales, colonos, terratenientes, narcotraficantes, paramilitares, guerrilleros y ejército, amenazan la sobrevivencia de estos grupos y convierte sus territorios en zonas de guerra y de conflicto.

Pese al reconocimiento de la multienticidad, Colombia es un país que registra los mayores índices de pobreza en comunidades negras e indígenas. Sin embargo, no existe la conciencia de que esto constituye un hecho de discriminación racial porque, como dice el líder afro colombiano, Juan de Dios Mosquera, la discriminación racial entre los colombianos tiene una forma concreta, objetiva, y otra ideológica, subjetiva. La primera la practican el Estado y las clases dirigentes al mantener, desde la abolición de la esclavitud hasta hoy, a las comunidades negras e indígenas en condiciones de aislamiento territorial, atraso y desigualdad de oportunidades en todos los niveles, dentro de la sociedad, en síntesis, en condiciones de exclusión. La segunda, cuando en la conciencia social de los colombianos persiste el prejuicio racista, el racismo verbal contra negros e indígenas, demostrable en estereotipos y expresiones lingüísticas que denigran e inferiorizan su igualdad y dignidad humana.

Indígenas piden autonomía y dialogo

El viernes 30 de noviembre concluyó en las cercanías de la capital colombiana, Bogotá, el Congreso de los Pueblos Indígenas de Colombia. El encuentro se clausuró con una declaración que reafirma la autonomía de las poblaciones ancestrales, denuncia el asedio de los grupos armados y reivindica el levantamiento civil y el diálogo con todos los sectores en conflicto.

Los 2.000 delgados de las 84 etnias aborígenes colombianas deliberaron durante cinco días en la sede del Cabildo de Cota, en las proximidades de Bogotá. La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) les pidió que llegaran “a pié, en canoa, en mula, en autobús o como fuera, porque están en juego nuestra dignidad, nuestra vida y nuestro territorio”. Al comentar a RN la declaración final, Anatolio Quirá, de la etnia coconuco, y Presidente del Comité Regional Indígena del Cauca e integrante de la Dirección Nacional de la ONIC, declaró que el primer punto se refiere “a la defensa de los territorios indígenas contra el armamentismo, venga de donde venga”. Además, se exige al Gobierno nacional que consulte con los pueblos indígenas la explotación de recursos naturales en sus resguardos, en particular las de petróleo realizadas por multinacionales, así como la necesidad de formular un proceso de paz con un gobierno propio, pues, en los 176 años que llevan, en vez de detener la violencia, los actuales han traído más armas, lo que ha causado más muertes entre el pueblo.

El Congreso también acordó lanzar como candidato simbólico a la Presidencia de la República, para los comicios del 2002, a Kymy Pernía Domincó, líder emberá katío, cuya desaparición, desde junio pasado, es atribuida a bandas paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia. Según el líder indígena, su pueblo no sabe si sobrevivirá los próximos cuatro años de gobierno, y calificó la candidatura de Kymy Pernía como “la antesala a la muerte para tratar de salvar al vida”. La propuesta electoral apunta a consolidar un espacio político para los pueblos indígenas, que ya cuentan con tres parlamentarios y un gobernador elegido por voto popular. Con ello y los recientes levantamientos de los habitantes de los municipios de Bolívar y Caldono, en el Cauca, donde con arengas, música y palos se opusieron masivamente a tomas y ataques de las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, se perfila una manera alternativa de hacer política en el país.

Andrés Antonio Almendra, del municipio de Caldono, dijo a RN que “no queremos que confundan nuestros levantamientos para defender el territorio contra personas ajenas, con alianzas para defender los puestos de policía. No queremos gentes extrañas, llámense autoridad pública, guerrilla, o paramilitares”. Almendra agregó que no pueden ser totalmente neutrales, porque tanto en la guerrilla como en los grupos paramilitares y el Ejército “hay indios”. Por tanto, propone un proceso de socialización y diálogo con los grupos armados para que comiencen a respetar sus etnias.

Y para ganarse el respeto, llegaron hasta Cota, provenientes del litoral caribe, los zenues y emberas de Córdoba, opositores del megaproyecto hidroeléctrico de Urrá, con el que se cambió el curso de su mítico río Sinú. Desde el pie de monte de los llanos orientales, los U'wa, símbolo de la resistencia contra la explotación petrolera que consideran lesiva a su cosmogonía; de la Sierra Nevada de Santa Marta, los arzarios y koguis; de las selvas del Putumayo, los pastos; y de la desértica península de la Guajira, las mujeres wayúu. Lenguas diferentes, atuendos diversos, múltiples culturas y un único propósito:detener la violencia de todos los flancos armados, que en este año se ha cobrado la vida de casi 400 indígenas, víctimas de masacres y asesinatos selectivos.

WAYÙ

Ubicación Geográfica

El pueblo Wayú habita la árida península de la Guajira al norte de Colombia y noroeste de Venezuela, sobre el mar Caribe. Es una región con un clima cálido, seco e inhóspito, bañada por los ríos Ranchería (Colombia) y El Limón (Venezuela). Presenta unas estaciones climáticas marcadas por una primera temporada de lluvias, denominada Juyapu, que se desarrolla durante los meses de septiembre a diciembre, seguida de una época de sequía, conocida como Jemial, que va desde diciembre hasta abril. Posteriormente, viene la segunda temporada de lluvias, llamada Iwa, para rematar con una larga temporada de sequía que va desde mayo a septiembre.

Población

Según los censos realizados, la población Wayuú está constituida por 144.003 personas que representan el 20.5% de la población indígena nacional (DNP-INCORA, 1997), y constituyen el 48 % de la población de la Península de la Guajira. Ocupan un área de 1.080.336 hectáreas localizadas en el resguardo de la Alta y Media Guajira y ocho resguardos más ubicados en el sur del departamento y la reserva de Carraipía.

Los Wayú no se distribuyen de manera uniforme en su territorio tradicional. La densidad de población en los alrededores de Nazareth, por ejemplo, es mayor que en las otras áreas de la península. Otras zonas de alta densidad de población guajira están ubicadas en los alrededores de Uribia, la Serranía de Jala'ala y en las sabanas de Wopu'müin, en los municipios de Maicao y Manaure.

Lengua

La familia lingüística de la lengua Wayuú es la Arawak. Esta lengua presenta algunas diferencias dialectales dependiendo de la zona de habitación (alta, media o baja Guajira), pero son mínimas. Un buen número de Wayú, sobre todo los jóvenes entiende el español y lo habla con holgura, pero su lengua materna sigue representando para ellos un factor importante de identidad étnica y cultural.

Cultura

El sistema de representación de este pueblo integra una serie de deidades importantes en su universo mítico. La figura central es Maleiwa, dios creador de los Wayú y fundador de la sociedad. También están Pulowi y Juyá, esposos asociados a la generación de la vida. Pulowi, la mujer, se asocia a la sequía y los vientos, y algunos lugares que habita. Juyá, su esposo, es un errante que caza y mata. Wanülü representa el mal de la enfermedad o la muerte.

KOGUI

Ubicación Geográfica

El pueblo se localiza en la vertiente norte de la sierra Nevada de Santa Marta, jurisdicción de los departamentos de Magdalena y Cesar. Existen algunos asentamientos en la vertiente suroriental de la serranía. Las características geográficas de la zona la muestran como una estrella fluvial que posee todos los pisos térmicos, desde las nieves perpetuas hasta las cálidas arenas de la mar caribe, y baña con sus ríos extensas zonas agrícolas y ganaderas.

Población

Localizados en un perímetro de 383.877 hectáreas, la población Kággaba está por el orden de las 6.138 personas. Comparten su territorio con el pueblo Wiwa en el resguardo Kogí Malayo. Los grupos de la Sierra han sido de los pueblos que menor contacto han tenido con la sociedad nacional. Su estrategia de defensa frente al mundo “civilizado” ha sido el alejamiento a zonas apartadas.

TULE O CUNA

Ubicación Geográfica

El pueblo Tule encuentra ubicado en el golfo de Urabá y la región del Darién, específicamente en la zona de Arquía (Chocó) y el municipio de Necoclí (Antioquia), donde reciben la denominación Ipkikuntiwala. Pero la mayor parte de la población se halla en las islas de San Blas (Panamá), lugar considerado como el “territorio madre”. Allí reciben la denominación Makilakuntiwala.

Población

En Colombia hay 1.166 tules, que ocupan un área 10.087 hectáreas, con un clima húmedo tropical que presenta niveles de precipitación calculados entre 2.600 mm y 3.280 mm por año.

Lengua

La lengua de los Tule pertenece a la familia lingüística Chibcha. La etnia no reconoce diferencias lingüísticas notables entre las comunidades que se hallan en Colombia y las comunidades de la Islas de San Blas.

MUISCA

Ubicación Geográfica

El territorio de los muiscas abarcaba las cuencas y valles del río Bogotá hasta Ten; del río Negro hasta Quetame, el Guavio hasta Gachalá, de Garagoa hasta Somondoco, de Chicamocha hasta Soatá y del río Suárez hasta Vélez. No existe un acuerdo sobre cifras de población, pero los conquistadores son enfáticos en destacar la multitud de los indígenas.

Vista desde lo alto del cerro de Suba, la sabana de Bogotá presentaba una amplia zona pantanosa rodeada por una llanura cubierta de pastos y vegetación baja. En ella se destacaban numerosas aldeas: Suba, Tuna, Tibabuyes, Usaquén, Teusaquillo, Cota, Engativá, Funza, Fontibón, Techo, Bosa, Soacha y palacios compuestos por bohíos rodeados por dos o tres empalizadas concéntricas, semejantes a los alcázares árabes del sur de España.

Colombia
Este "Valle de los Alcázares" que con las sierras nevadas de la Cordillera Central en el horizonte, dio pie para el nombre de Nuevo Reino de Granada, era en efecto el núcleo del cacicazgo de Bogotá. Las Sierras Nevadas de granada continúan en España la cadena sagrada para los grupos Chibchas

Con su sede de gobierno en Funza, este era el cacicazgo regional más extenso y poblado, no sólo del territorio Muisca sino de todo el norte de Sudamérica en aquel siglo. Sus gobernantes, los Zipas, lo habían conformado recientemente anexando los cacicazgos intermedios de Guatavita, Ubaque, Ubaté, Zipaquirá y Fusagasugá (Londoño, 1988).

Sin embargo, y por esa misma razón, Bogotá era a la vez el más inestable de los cuatro cacicazgos regionales en que se dividía en ese entonces el territorio de los muiscas. Así, aunque el cacique de Bogotá opuso resistencia a la conquista, muchos de sus sujetos prefirieron sacudirse su dominio aliándose a los europeos, como sucedió cuando Quesada salió por el valle del Teusacá hacia el norte

Economía:

  • Agricultura

La base esencial de la economía muisca fue la agricultura; cultivaron principalmente el maíz de diferentes variedades, que se convirtió en la base de la alimentación. Además, sembraron algodón, yuca, batata, calabaza, hibia, arracacha, piña, aguacate, coca, tabaco, etc.

Las técnicas agrícolas eran rudimentarias; emplearon el azadón, la coa de macana y el sistema de roza. Además, hay evidencias del uso de canales de riego y terrazas en las laderas en Chocontá, Facatativa, Tocancipa y Tunja.

  • Caza y Pesca

Los muiscas obtenían y consumían carnes de curi, conejo, venado, peces y aves. La carne de venado era consumida únicamente por la aristocracia. La caza y la pesca eran actividades poco practicadas por los muiscas y no domesticaron animales.

  • Comercio

La abundancia de diferentes productos en determinados lugares, llevó a la necesidad de establecer las ferias o mercados, con el fin de facilitar el intercambio. Había frecuentes mercados públicos en lugares importantes como Bacatá, Zipaquirá, Tunja y Turmequé; estos se efectuaban cada cuatro días.

Este intercambio permite afirmar que entre los muiscas, el desarrollo tecnológico logrado y la efectividad del trabajo, produjeron un excedente, que era destinado en parte al almacenamiento para el pago de tributos o como reserva para épocas de crisis; la otra parte era utilizada para el trueque con otros grupos indígenas.

Los muiscas utilizaron discos de oro, especie de moneda de diferentes tamaños, peso y forma, lo que permite afirmar que no lo utilizaban como tal, sino como forma de conservación del oro.

  • Textileria

Esta industria fue de gran significado en los altiplanos fríos de Cundinamarca y Boyacá. El Cronista Fray Pedro Simón, refiere que los muiscas usaban mantas coloradas en señal de luto. Los indios de Lenguazaque las usaban de diversos colores y los cortesanos de Tunja muy ricas y decoradas; los sugamoxis envolvían los cadáveres de sus antepasados en mantas de algodón. En estas mantas pintaron una gran variedad de motivos geométricos, al parecer de carácter simbólico.

Gracias a las exploraciones realizadas por Eliécer Silva Celis, se sabe que las coberturas de las momias eran telas de algodón, mallas de fique y pieles de animales. La industria del tejido tenia para los indios una importancia extraordinaria; todos los acontecimientos de la vida los festejaban con regalos de mantas. Para decorarles usaban como colorantes numerosas plantas. También utilizaron los colorantes de origen mineral o especie de barro a base de tierras de colores.

  • Mineria

La posesión de la sal, permitió a este grupo indígena obtener una ventaja natural sobre las tribus circunvecinas; la extraían de las salinas de Zipaquirá, Nemocón, Sesquilé y Tausa. Tales minas constituían el tesoro del soberano muisca y su principal recurso fiscal. El reconocimiento del prestigio que las minas de sal representaban a la soberanía de los Chibchas, se descubre por el comercio con las demás tribus. Según los cronistas, en Barrancabermeja los españoles encontraron algunos panes de sal, por lo que comprendieron el sendero que debían seguir para encontrar el pueblo civilizado.

La compactación de la sal requería hasta cierto punto complicado, cuyos detalles han cambiado poco durante los últimos cuatro (4) siglos.

Los muiscas explotaron los yacimientos de esmeraldas existentes en Somondoco. Para extraerlas, removían la tierra con barras de madera resistentes y hacían correr agua con el fin de descubrir y recoger las piedras preciosas. La extracción se realizaba en época de lluvias.

Con las esmeraldas hacían intercambio comercial por lo que fueron conocidas y apreciadas por tribus lejanas.

Los muiscas utilizaron también el carbón de piedra, el cual era extraído de la región de Sogamoso; el cobre lo extraían de la zona de Gachalá y Moniquirá; en menor escala, el oro; la mayor parte de este era obtenido mediante el trueque con otras tribus.

Estética

  • Alfarería y Cerámica

La alfarería se desarrolla en lugares cercanos a las fuentes saladas para hacer las gachas o moyos en que se compactaban los panes de sal. Los grandes talleres de cerámica artística, estuvieron en los pueblos circunvecinos a Tocancipá, Gachancipá, Cogua, Guatavita, Guasca y Ráquira, cuyas arcillas especiales ofrecían materia prima excelente para estas labores.

Los Alfareros chibchas, con los artificios de su tosca industria llenaban otras necesidades, tales como: husos y torteros de hilandería, rodillos labrados para impresión de relieves, bruñidores, crisoles y matrices de fundición, ocarinas y otros instrumentos musicales, así como multitud de pequeños implementos cuya aplicación no se ha podido establecer.

  • Orfebrería

Los Muiscas fueron magníficos orfebres; fabricaban figurillas y objetos de adorno, como diademas, collares, narigueras, tiaras, pulseras, pectorales, mascaras y los famosos tunjos decorados con hilos de oro y, en general, figuras antropomorfas y zoomorfas planas.

Los chibchas o muiscas obtenían el oro por transacción con las tribus vecinas. Trocaban esmeraldas, mantas y algodón por oro. Aleaban el oro argentífero nativo en proporción variable con el cobre puro y obtenían así aleaciones de color bronceado, conocidas en Colombia con el nombre de tumbaga,

  • Arte Rupestre

En el territorio Chibcha especialmente en Facatativá, Bojacá, Fusagasugá y en algunos sitios de la región ocupadas por los Guanes se encuentran piedras, generalmente grandes rocas, con dibujos indígenas con tintas indelebles. Suelen hallarse las mismas formas o figuras talladas en rocas. En Facatativá las piedras de Tunja con sus corpulentas masas geológicas, aparecen tatuadas con estas pinturas a tinta roja encendida, como testimonios callados, como garabatos prehistóricos que muestran la huella que dejo un pueblo en su peregrinación de siglos.

Es una de las manifestaciones arqueológicas más importantes de esta área, aunque algunos arqueólogos opinan que proceden de una época anterior a la llegada de los pueblos de lengua Chibcha a esa zona. La arquitectura Chibcha fue muy simple, no utilizaban piedra sino madera y paja.

Construcciones y Casas

La arquitectura precolombina que alcanzó entre los aztecas, los mayas y los peruanos sus más brillantes y admiradas expresiones artísticas, no tubo entre los chibchas siquiera un desarrollo comprable con el de aquellas culturas. La diferencia esencial consiste en el empleo de la piedra para las construcciones. Los chibchas tenían la piedra profusamente desparramada en su medio geográfico pero fueron incapaces de utilizarla para la escultura y para las construcciones. Los chibchas hacían sus casas utilizando como principal material la caña y el barro para hacer las tapias llamadas bahareque.

Las casas comunes eran de dos formas: unas cónicas y otras rectangulares. Las primeras consistían en una pared en circulo echo de palos enterrados como pilares más fuertes sobre los cuales se sostenía de lado y lado un doble entre tejido de cañas cuyo intersticio era tupido de barro. El techo era cónico y cubierto de pajas aseguradas sobre varas la profusión de tales construcciones en forma cónica en la sabana de Bogotá, dio origen a que Gonzalo Jiménez de Quezada le diera a esta altiplanicie l nombre de Valles de los Alcázares.

Las construcciones rectangulares consistían en paredes paralelas también de bahareque, como las anteriores, con techo en dos alas en forma rectangular.

Tanto las construcciones cónicas como las rectangulares tenían puertas y ventanas pequeñas. En el interior el moblaje era sencillo y consistía principalmente en camas hechas también de cañas, llamadas barbacoas, sobre las cuales se tendía gran profusión de mantas; los asientos eran escasos pues los indígenas solían descansar en cuclillas en el suelo. Además de las casas comunes existían otras dos clases de construcciones: una para los señores principales, probablemente jefe de tribu y de clan, y otras para los jefes de las confederaciones chibchas, como los Zaque y los Zipas.

Cultura

  • Actividades Guerreras

Las armas de guerra en las sociedades salvajes y bárbaras son generalmente los mismos instrumentos de cacería utilizado sin modificaciones o complementados con algunas innovaciones de adaptación. Primero en la guerra con los animales, contienda defensiva para preservar la vida y lucha ofensiva para sustentar la existencia humana. Las armas que el hombre inventa en esta lucha que sistematizada se le llama cacería, le sirven luego en combate con los demás hombres. Originariamente los inventos de cacería y guerra se enlazan sobre el fondo de sangre de su dramatismo.

Los chibchas utilizaban en sus guerras grandes macanas, lanzas y cachiporras de madera, y hondas para lanzar guijarros. Su arma principal era la tiradera o estólica que son ciertos dardillos de varilla liviana a manera de carrizos con puntas de macana.

Cuando en las actividades guerreras lograban cautivar niños pertenecientes a las tribus enemigas los destinaban para ser sacrificados al sol y los mantenían entre tanto en casas especiales donde recibían buen trato y comida esmerada. El sacrificio tenia lugar en las altas cumbres que miraban hacia el este. Los Jeques conducían ceremonialmente a la criatura y la colocaban en el suelo sobre una manta fina. Con cuchillas de caña degollaban al niño y recogían su sangre en totumas para untar con ellas las piedras donde caían los primeros rayos solares del amanecer. El cuerpo de la víctima recibía sepultura en una cueva o era dejado expuesto al sol tropical para que los rayos lo achicharraran devorándolo. Este sacrificio macabro tenia por objeto desenfadar al sol.

Igualmente los caciques hacían sacrificios humanos, con flechas, los cuales se llevaban a cabo en las entradas de sus casas y posteriormente llevada su cadáver y sangre a los cerros más altos, donde teñían las piedras con sangre y enterraban la víctima de cara al sol.

  • Instrumentos Musicales

En las batallas y en las fiestas usaban los chibchas instrumentos de música, algunos como especie de dulzainas, hechas de arcilla cosida.

Org.  Politico - Social 

A la llegada de los españoles en el territorio muisca existían 5 federaciones independientes, formadas por 25 tribus:

  • La confederación de Bacatá o Bogotá: Era la más extensa, a ella pertenecían unas 20 tribus las cuales gobernaba el zipa; comprendía gran parte del departamento de Cundinamarca.

  • La confederación de Hunza o Tunja: abarca algunas zonas de clima frío al norte de Cundinamarca y gran parte de Boyacá. El Zaque la gobernaba.

  • La confederación de Tundama o Duitama, compuesta por pocas tribus

  • La confederación de Sogamoso o Iraca: de escasa extensión territorial. Allí residía el sacerdote más importante, dedicado a la adoración del sol.

  • La confederación de los indios Guanes: formada por un subgrupo de los muiscas ocupaba las ollas de los ríos Suarez y Chicamocha y la mesa de Lérida en Santander.

Así conformada, la cultura muisca era un estado en formación. Contaba con una clase gobernante principal, secundada por otra menor, que regia unidades administrativas más pequeñas (capitanías o parcialidades).

Según parece, al lado de los jefes había un consejo tribal. Al morir un jefe de confederación, el poder lo heredaba un sobrino, hijo de una hermana. Lo mismo ocurría con los caciques.

  • Legislación

Los Muiscas se regían por un complejo sistema de sentencias o leyes muy estrictas, que sustentaron el orden moral, político y social llamado código de Nemequene, transmitido oralmente. El código castigaba el incesto y condenaba a muerte al homicida, aunque hubiera conseguido el perdón de los familiares del difunto. El hurto se castigaba con la pena de muerte al igual que el soborno. Si una mujer moría en el parto, el marido debía indemnizar a la familia de la esposa. Existía la pena de muerte para quien violara una mujer y para el que huía de la guerra. Además, se limitaba el lujo en la gente común.

  • Organización Social

La sociedad muisca se basó en un grupo de familias emparentadas por vínculos consanguíneos.

En el siglo XVI la población muisca tenia unos 650.000 habitantes. Su base de la organización social era el Clan o familia extensa, caracterizado por la exogamia. Los hijos heredaban por línea materna, puesto que pertenecían a la comunidad de su madre. Aunque se permitía el matrimonio poligamico, en realidad solo lo practicaba la nobleza. La residencia era patriarcal.

Los individuos trabajaban en común las tierras de su jefe de clan, o del sacerdote o jeque. Varios clanes formaban una tribu y sus miembros trabajaban las sementeras del cacique u uzaque (Jefe de tribu), quien cobraba los tributos y entregaba parte de ellos al Zipa o al Zaque, jefes de estas confederaciones, conformadas por varias tribus.

Los jefes de confederación, los jefes de tribu y los sacerdotes formaban una clase superior, que se apropiaba de parte de los excedentes de producción agrícola y minera. Ello originó la diferenciación de grupos dentro de la sociedad y condujo a la formación de clases y al surgimiento de la propiedad privada y del estado. La apropiación de los excedentes de producción se efectuaba mediante el cobro de un tributo o impuesto, que debían pagarse en especie, y del trabajo, obligatorio también, en los cultivos de los jefes de tribu y de los sacerdotes. Este sistema impidió que se estableciera la esclavitud en la sociedad muisca.

Religión y Ceremonias

Era politeísta. Sus divinidades representaban diversas fuerzas de la naturaleza. Sus principales dioses fueron Chiminichagua, principio creador o fuerza suprema, Xué, el sol, Chía, la luna, Bachue, la madre de la humanidad y diosa de las legumbres, Cuchaviva el arco iris, Chibchacun, dios general, Chaquen, dios de los corredores y Bochica, héroe civilizador. Las lagunas eran consideradas lugares sagrados; allí celebraban ceremonias religiosas de gran esplendor, durante las cuales arrojaban al agua, tunjos elaborados en tumbaga,

Los sacrificios humanos eran ceremonias populares de gran importancia en los pueblos chibchas. Fuera de esta ceremonia en que el homenaje al dios entrañaba el sacrificio de un ser humano, existían otras de gran renombre como la famosa de El Dorado, de carácter mágico-religioso. Esta ceremonia tenía ocurrencia con motivo de la posesión en el mando del cacique de Guatavita y era por lo tanto de celebración poco frecuente. En cambio las grandes procesiones rituales se sucedían a menudo. Tenían lugar en ciertas épocas del año y adquirían una grandiosa fastuosidad.

PIJAO

Ubicación Geográfica

Se localizan en la margen izquierda del río Magdalena en el departamento del Tolima, sobre las poblaciones de Coyaima, Natagaima, Ortega, Chaparral y San Antonio.

Población

Se estima que su población está por el orden de 21.507 personas, distribuidas en un perímetro de 11.116 hectáreas.

Lengua

Aunque no conservan rasgos de su lengua, posiblemente pertenecía a la familia lingüística Caribe.

Cultura

Debido al proceso de colonización que experimentó la etnia, muchos de sus rasgos culturales desaparecieron. A pesar de ello, el pueblo conserva elementos como la práctica de una medicina tradicional y un fuerte sentido de identidad. Dentro de sus sistema de representación la figura más relevante es el mohán, quien era en la antigüedad el médico, el sacerdote y el adivino de la comunidad. Él tenía un gran conocimiento de la naturaleza y de los astros; manejaba las lluvias, los vientos, el calor y el frío; hacia contacto con los espíritus para vislumbrar el futuro. Así orientaba a la comunidad en la toma de decisiones importantes, como ir a la guerra o sembrar determinado cultivo.

YAGUA

Ubicación Geográfica

Se ubican en la Amazonía, sobre el río Amazonas.

Población

Su población se estima en 294 personas.

Lengua

Pertenece a la familia lingüística Yagua.

Cultura

Para la mayoría de pueblos que habitan la región del Amazonas, el uso de plantas sagradas se constituye en un elemento fundamental dentro de su vida cultural y social. El Yuruparí es el ritual más trascendental porque rememora los orígenes y revive los elementos esenciales de su cosmovisión.

Vivienda

Al igual que otros pueblos de la zona, el pueblo Yagua vive en malokas, que son al mismo tiempo espacios de vivienda colectiva, como espacios rituales.

Organización Socio-política

La estructura sociopolítica del pueblo Yagua responde a un complejo sistema de organización jerárquico, repartido en linajes patrilineales. Sin embargo, dicha estructura se viene modificando paulatinamente gracias a la presión de los colonos en la zona, obligándolos a adoptar formas de organización totalmente opuestas a las tradicionales. Por ejemplo, en la antigüedad el poder recaía sobre el chamán o curaca, quien no sólo regía los destinos espirituales de la etnia, sino que también tomaba todo tipo de decisiones de trascendencia. Su forma de organización política está sustentada en el cabildo, cuyos miembros son elegidos por un período de un año.

ARHUACOS

Ubicación Geográfica

En la vertiente occidental de la Sierra nevada de Santa Marta, en la región de San Sebastián de Rábago y en las márgenes de los ríos Sevilla, Aracataca y Fundación, vive la comunidad Indígena Arhuaco. Los rasgos básicos del paisaje son: Campos cultivados, arroyos, árboles, hierbas y rocas. Hay alrededor de 3.500 indígenas Arhuacos y su idioma pertenece a la Familia Lingüística Chibcha.

Unos pocos de ellos que emigraron, se establecieron al oriente de los ríos Donachuí y Templado. Viven dispersos en sus fincas, y cada familia tiene por lo menos dos de ellas, una en tierra templada y otra en tierra fría, lo que les permite completar los productos para su dieta alimenticia. Cada finca tiene su vivienda, que está rodeada de sembrados.

Vivienda

Algunas veces consta de una sola edificación o casa y en otras ocasiones se encuentran conjuntos habitacionales en la que una construcción sirve de cocina, otra de dormitorio y otra para guardar herramientas, aperos y trastos.

Las casas varían en forma, tamaño y material de construcción, lo cual depende del clima. Algunas casas son de forma rectangular, otras redondas con techo cónico. Las paredes son de Bahareque y el techo de hierba; algunas llevan cemento en las paredes para darle superficie mas lisa y zinc en el techo. Muy pocas casas tienen cuartos, pero determinadas áreas tienen usos específicos. En el centro de la casa colocan el fuego que les sirve para cocinar, alumbrar y calentarse.

La gente no vive en aldeas, sino en sus propias fincas. Las casa que hay en las aldeas solo las utilizan para fines sociales, políticos y religiosos.

Economía

Los Arhuacos se alimentan con plátano, yuca dulce, malanga, papa, maíz, cierta variedad de frijoles, banano, mango, piña y otras frutas. Cultivan café y caña de azúcar para su propio consumo, aunque algunas veces también los venden. Disfrutan de abundante caza y crían ganado, ovejas, cabras, puercos y gallinas.

Transportan sus productos en mulas, caballos, burros, vacas y toros, aunque también los utilizan para montar.

Vestuario

El vestido del varón consiste en un pantalón ancho que llega más abajo de las rodillas, una ruana larga ceñida a la cintura con una faja de lana o de algodón de color blanco, adornada con listas negras o de colores, y una mochila que nunca abandonan. La mujer adulta viste con dos túnicas o mantas blancas, que llegan hasta media pierna, abiertas por el costado derecho y otra por el izquierdo, las ciñen a la cintura con una cuerda de lana o algodón, llevan collares de chaquira de colores, usan siempre una mochila sostenida en la cabeza. Hasta la pubertad las niñas usan túnicas de una solo pieza ceñida con una faja pequeña.

Aspecto Social

Los que quieren contraer matrimonio se "conviene" el uno al otro. El hombre va trabajando en la casa de su futuro suegro para ganar mujer durante uno o dos años, la pareja no tiene relaciones conyugales; si la pareja no se casa, los presuntos suegros deben pagar al novio el tiempo trabajado.

Los hombres utilizan pantalón ancho a media pierna y camisa-poncho de lana o algodón blanco, con rayas de colores. Ellos tejen sus propios sombreros de lana o hilo, en forma de cono, como también sus cinturones. Las mujeres tejen mochilas de fique y de lana y hacen sus vestidos también blancos, en forma de bata, con tela de algodón elaborada en casa o comprada en el comercio. Algunas llevan traje al estilo occidental.

Aspecto Político

El Mamu (sacerdote), estaría encargado de hacer justicia, es decir, dirimir las diferencias que puedan presentarse entre personas o familiares, llevar muy bien el orden de los transgresores de la ley y dirigir los trabajos. El Mamu vive en casa aparte, pero es permitido a sus familiares entrar y estar en ellas durante los ritos.

Palabras en Arhuaco
 

gämmäsiu

è niño

uraku

è casa

känkänän

è monte

in

è maíz

a´mia

è mujer

MOTILONES

Ubicación Geográfica

Según los historiadores y cronistas, parece que el territorio de los motilones ha venido disminuyendo paulatinamente en extensión, por lo menos a partir de la conquista. Desde los comienzos de la conquista española hasta finales del siglo XVII los motilones vivieron en una superficie de terreno considerable, que estaba limitado en el norte por los ríos Santa Ana y Santa Rosa de Aguas Negras, en toda su extensión, es decir, desde sus cabeceras en la Sierra de Perijá hasta el Lago de Maracaibo. Por el sur llegaban hasta mas abajo del Catatumbo y ejercian igualmente su dominio en las márgenes de los ríos Intermedio, Borra, Tarra, Sardinata, Zulia y Escalante. Por el este llegaban hasta la Sierra del Perijá.

Actualmente los Motilones viven en la Serranía de los Motilones, en el Cesar y Santander del Norte. La mayoría de la población Motilona está en asentamientos, y un reducido grupo es nómada que vive de la recolección.

Síntasis Histórica

Las culturas indígenas colombianas, y en especial las del norte, se manifestaron como un complejo mosaico, provocado por el encuentro de antiguas migraciones que provenían del norte y el sur del continente y por los contactos e intercambios prolongados que entre ellas se dieron frecuentemente.

Lo más identificable parece ser la presencia de dos troncos genéricos: los Arawak y los Caribes, que con múltiples derivaciones ocupaban lo que los antropólogos han denominado Area Circuncaribe en la cual quedan incluidos todos los territorios costaneros de Colombia y Venezuela sobre el Océano Atlántico.

En cuanto a los motilones, la principal confusión se ha presentado con los Yucos, quienes relativamente vecinos entre sí, poseen hábitats completamente aparte y rasgos de comportamiento cultural diferentes. Uno de los principales factores que seguramente ha contribuido al desconocimiento de los Motilones es la impenetrabilidad de estos, ocasionada por el constante conflicto que nunca culminó con el dominio de los blancos.

Un análisis rápido de la cronología de los Motilones, permite identificar tres etapas principales así: la primera que es mas larga, ocupa casi tres siglos desde la conquista hasta el año de 1772, caracterizada por una lucha abierta y continua en la cual los Motilones se enfrentaron a los españoles y tuvieron escaramuzas con algunas tribus vecinas. Puede decirse que esta fue una recia lucha a intervalos continuados entre arcabuses y flechas, y un conflicto permanente entre el espíritu conquistador de la Fe Católica y el espíritu indígena defensivo de sus tierras y de su autonomía. Algunas enfermedades epidémicas hicieron crisis durante este periodo, y en no pocas ocasiones la ofensiva motilona se hizo presente.

La segunda que puede denominarse como la "Primera era pacífica", con una duración de medio siglo. En efecto, durante este tiempo triunfan las expediciones pacíficas y se llega a una franca colaboración entre blancos e indígenas. El final de esta época esta marcada por la culminación del proceso de Independencia nacional, y hacia 1820, los Motilones abandonados de los capuchinos, ven y sienten nuevamente el empuje de los colonos.

La tercera y ultima etapa ocupa siglo y medio hasta llegar al tiempo presente. Se caracteriza por el conflicto casi permanente con los colonos invasores de las tierras motilonas.

  • Familia Linguistica

Los Motilones son descendientes de la familia Caribe, su instinto guerrero y dominador subyugó a otras familias aborígenes, que durante largos años permanecieron esclavizados a los sanguinarios Motilones. Son guerreros por costumbre, cada uno tiene que sobrevivir, para el Motilón todo es válido, lo importante es vivir, si una persona es un estorbo, lo eliminan aunque sea de la familia. Esto lo hacen con los propios; con mayor razón con otra persona de otra tribu. Sus encuentros guerreros por cualquier motivo, deja como saldo varios muertos.

Actividades Económicas

  • La Propiedad

No existe el concepto de propiedad de carácter individual sobre bienes inmuebles como la casa o los predios de terreno. En cambio este concepto prevalece para los bienes instrumentales como las armas y los utensilios domésticos, y también para todos los productos del trabajo individual, es decir, para los productos agrícolas, los de cacería, los de la pesca y los de la recolección.

  • El trabajo

El trabajo es el elemento que proporciona al motilón el derecho al uso y usufructo de la tierra, y por lo tanto el aprovechamiento de los productos. Además, y por consecuencia, el trabajo es también el medio indispensable y único para conseguir los bienes de subsistencia, pero en ningún momento es un factor de capitalización. Con relación a la alimentación, existen fundamentalmente cuatro modalidades de trabajo que son: el trabajo para el cultivo, el trabajo de la cacería, el dedicado a la pesca, y el empleado en la recolección.

Los cultivos motilones por lo general se encuentran ubicados, por una parte, en una zona circular de mas o menos 90 metros de diámetro en cuyo centro se halla el bohío, y por otra, en zonas lejanas del bohío también circulares.

  • El Transporte

El termino transporte alcanza en la cultura originaria del motilón, por lo general, el significado del simple acarreo de los productos recolectados, ya sea que estas provengan de los cultivos o de las labores de caza y pesca. Este acarreo está a cargo exclusivamente de la mujer. Para realizarlo, ella y también los hijos mayores, llevan canastos grandes sujetos al dorso mediante una cincha vegetal que se apoya en la frente. El peso de lo que se acarrea alcanza a ser considerable sobre todo cuando se transportan productos como la yuca o el plátano.

Organización Social

Los Motilones son descendientes de la familia Caribe, su instinto guerrero y dominador subyugó a otras familias aborígenes, que durante largos años permanecieron esclavizados a los Sanguinarios Motilones. Son guerreros por costumbre, cada uno tiene que sobrevivir; para el Motilón todo es válido, lo importante es vivir, si una persona es un estorbo, lo eliminan aunque sea de la familia. Esto lo hacen con los propios; con mayor razón con otra persona de otra tribu. Sus encuentros guerreros por cualquier motivo, dejan como saldo varios muertos.

El cacicazgo dentro de la sociedad motilona es una institución rudimentaria con una influencia superficial como elemento de organización social. Se podía decir que el cacique es más nominal que formal, y que se presenta como un factor integrador solamente bajo unos cuantos aspectos en que la vida comunitaria se impone como necesidad. El cacique tiene mas la función de dirigir y de opinar que de imponer su autoridad o la de establecer Sanciones, o la de servir de juez.

Generalmente en cada bohío hay dos caciques jerarquizados por antigüedad: el mas viejo tiene roles directivos, de orientación y de planeación, mientras el mas joven desempeña roles ejecutivos.

Costumbres y Religión

Creen en un ser supremo, lo invocan en las enfermedades, cuando van a la pesca, en la cacería y en las cosechas. Pero esta religión no tiene "autoridades" constituidas que puedan transmitir ya que se deforman de generación en generación.

El ser supremo o "Saymaydódjira" es el Dios desde el principio anterior a la existencia del motilón y por consiguiente el Creador.

Los ritos y ceremonias de alguna significancia entre los motilones se relacionan con cuatro situaciones:

  • El Canto de las Flechas

El canto de las flechas se realiza dentro de un programa de actividades que en conjunto se denomina "Las Fiestas de las Flechas". Como ceremonia, el propio canto de las flechas se realiza durante varios días en los cuales, previa reunión de los motilones procedentes de todas las regiones en un bohío grande que generalmente ha sido construido para este acto, se realizan jornadas de canto que pueden durar hasta catorce horas diarias, jornadas que se hacen sin descanso alguno, ni siquiera para comer o tomar algo.

  • El Exorcismo del Bohío

Una vez que se ha construido un bohío y antes de habitarlo, se produce la ceremonia del exorcismo con el objeto de alejar de él los malos espíritus y también para hacer una limpieza de "microbios" y de otros seres maléficos para el motilón, como el guSano.

La ceremonia consiste en que los hombres, tomando las armas penetran en fila india al bohío y dan una vuelta por su interior tocando a cada momento las paredes con sus arcos y flechas.

  • Curaciones

La existencia del curandero entre los motilones da lugar a establecer la cultura "hombre-medicina" que actúa en todas las culturas primitivas, utilizando poderes sobrenaturales para comunicarlos a cosas físicas, como las plantas, con el propósito de curar las enfermedades y a veces establecer juicios condenatorios ante ciertos comportamientos anormales.

  • La Pubertad

La época de la pubertad entre los motilones pasa casi desapercibida, pero de todas maneras pueden observarsen algunas ceremonias sencillas de iniciación en la vida del adulto, especialmente para el hombre.

Cuando se considera que un niño ya ha adquirido las habilidades necesarias para subsistir en forma autónoma, entonces el padre reúne en un lugar aislado a unos pocos allegados suyos, y allí en aquella reunión confieren el status de adulto al muchacho mediante la entrega del guayuco.

En cuanto a la mujer, aunque es mas objetiva la presencia de la pubertad, no existe un rito tan formal como el que se hace con los muchachos. Solamente en un momento determinado generalmente por la madre, se le entrega a la niña la faldilla para que la use. Parece que este es el signo externo de las facultades femeninas del sexo por cuanto a partir de ese momento la joven puede ser pretendida en matrimonio.

El momento matrimonial entre los Motilones está significado por un rito muy sencillo con predominio del aspecto individual en el cual la comunidad indígena tiene participación. El rito que marca la ceremonia matrimonial se establece simplemente por un cambio de "residencia".

Vestidos y Adornos

El vestido entre los motilones se reduce al uso del guayuco o franja de tela de mas o menos 18 x 12 centímetros para los hombres y al uso de la falda para las mujeres, pedazo de tela mas o menos de 40 centímetros de ancho que es envuelta en la cintura y sostenida mediante apretamiento y enrrollamiento del borde superior. Este uso de vestido es propio de los adultos, por cuanto los pequeños de ambos sexos viven siempre desnudos.

En cuanto a los adornos, existen muy ocasionalmente algunas formas de pintura vegetal que se aplica sobre el rostro, los brazos y las piernas.

Fabrican collares con huesillos de aves ensartadas en una cuerda y que colocan a niño desde recién nacido.

Vivienda

Mas allá de la familia aparece una forma de integración con características de visibilidad ecológica que corresponde al Bohío. Objetivamente el bohío es una habitación multifamiliar, que puede ser reducida a una pocas familias o puede alcanzar un centenar de personas.

La vivienda es de forma de ovoide y construida con materiales de la región como son la madera, las hojas de palma y bejuco para amarrar. En el centro del bohío se encuentran los fogones, y a los lados están las hamacas para dormir. Una vez construido el bohío y antes de habitarlo se produce la ceremonia del exorcismo con el fin de alejar de él los malos espíritus y también para hacer una limpieza de otros seres maléficos para el Motilón.

El bohío tradicional presenta una forma alargada, una especie de ovalo cuyo eje mayor tiene una longitud de 28 metros y cuyo eje menor mide 18 metros.

El diseño del bohío tiene unas características bien definidas. En primer lugar tiene una orientación geográfica de tal manera que los extremos mas separados, estén el uno dirigido hacia el oriente y el otro hacia el occidente. En cada uno de estos dos sitios hay una puerta que esta destinada a cada uno de los caciques. El bohío queda situado en el centro de un gran circulo de cien metros de diámetro en cuya superficie se hacen siembras de yuca, de piña y plátano.

Artesanias, Utensilios, Herramientas y Armas

El tejido es una labor altamente generalizada dentro de los motilones, y para ella utilizan diversas fibras y diversos aparatos rudimentarios. Entre los objetos que se obtienen por el tejido están en primer término los cestos o canastos que se utilizan para la recolección y el transporte de productos silvestres y cultivados. Hay canastos grandes y pequeños y su uso es propio de las mujeres.

De algodón fabrican, utilizando un telar rústico, principalmente los guayucos y las faldas. La pita es un elemento exterior a la cultura motilona y es utilizada casi con exclusividad para tejer los chinchorros o hamacas.

En cuanto a la cerámica, el elemento más importante es la denominada "olla motilona", usada para mantener el agua en los bohíos. Esta olla es de barro cocido y tiene una forma cónica invertida, además tiene un par de orejas que sirven para transportarla y manejarla.

Entre los utensilios de uso continuo, se debe mencionar el fogón u hornilla cuya función es triple, pues sirve para cocinar, para dar calor y para iluminar.

Las herramientas propiamente dichas están representadas en el arpón utilizado para la pesca y que consiste en dos partes unidas por una cuerda intermedia. La parte propiamente ofensiva está tallada en macana y a veces en metal.

En cuanto a las armas, algunos autores describen la existencia de la maza y de la paletilla. La maza llegaría a ser un instrumento redondeado y romo tallado en macana, con un aplanamiento en su parte anterior. Las paletillas están compuestas de dos partes, una de macana que es una especie de madera negra muy resistente extraída de la palma del mismo nombre y con una longitud de 65 centímetros. El extremo inferior de esta pieza es circular y adelgazado para que pueda ser fácilmente introducido en la caña que es la segunda parte del arma.

Otra característica igualmente singular, es que los motilones no poseen armas defensivas como el escudo. Los elementos naturales como los arboles desempeñan esta misión de defensa del cuerpo en la lucha como también la del ocultamiento del motilón cuando se halla emboscando al enemigo.

El arco es el instrumento que le permite al motilón atacar a larga distancia a los animales como a los blancos. Se encuentran dos tipos de arcos: uno pequeño cuya longitud no pasa de un metro y de unos dos a tres centímetros de espesor. El arco pequeño es utilizado especialmente para el lanzamiento de arpones y de flechas de pesca y también en la cacería de animales pequeños. El arco grande se emplea especialmente para la cacería de piezas mayores y es de suponer que sea éste el arco utilizado como arma de guerra.

QUIMBAYAS

Origen y Ubicación

Los antiguos habitantes de la región Quimbaya, desaparecieron hacia el siglo X y es muy poco lo que se sabe de ellos. Por la tecnología orfebre y la perfección de sus objetos se puede inferir que esta cultura tenia un desarrollo cultural avanzado, correspondiente a un cacicazgo.

Desde tiempos aún no determinados con exactitud, hasta aproximadamente el siglo décimo de la era en que vivimos, la cultura Quimbaya habitó el amplio valle medio del río Cauca, región que hoy ocupan los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.

Economía

  • Agricultura

El establecimiento de los Quimbayas estaba localizado en el piso térmico templado, lo que les brindó la posibilidad de cultivar variados productos de la tierra, como base esencial de su alimentación, tales como maíz y yuca, complementados con pescado, miel de abejas y varias frutas, entre las cuales se mencionan chontaduros, caimitos, ciruelas, aguacates, guabas y guayabas. La espesura de los bosques de guadua y de otros arboles, constituyó un medio favorable para animales de cacería, como venados y conejos.

En las zonas de reciente desmonte del Quindío y de otras regiones de Caldas, hoy convertidas en pastizales y cafetales, pueden verse todavía vestigios de las antiguas sementeras de los indios, consistentes en hileras de surcos, que descienden paralelos y verticales por las faldas de las lomas que servían de asiento a sus estancias. Algunos de estos surcos fueron observados ya desde el siglo XVI, por debajo de los bosques existentes en aquella época.

  • Apicultura

Entre los espesos guaduales de la zona Quimbaya se levantaban grandes ceibas cuyos troncos constituían un medio favorable para la formación de colmenas, que explotaban los indios para complementar su alimentación y para utilizar la cera en la confección de los rostros de sus ídolos, en la fabricación de objetos de oro por el sistema de la fundición a la cera perdidaEscriba aquí su pregunta y haga clic en Buscar y en la técnica de la pintura negativa en vasijas y cerámicas figurativas de carácter ceremonial.

En las concavidades de los troncos añejos cultivaban colmenas de variadas clases, cuya miel es rala y algo agria.

  • Mineria

Bien sabido es que los Quimbayas explotaban yacimientos auríferos en su territorio y trabajaban este metal con avanzadas técnicas metalúrgicas. Sus joyas, de gran acabado y hermosura, lucen hoy en museos arqueológicos de Colombia y el exterior.

Las mayores y más ricas ofrendas funerarias halladas en el Quindío corresponden, según la descripción de los guaqueros, a personajes que debieron tener alguna jerarquía civil o religiosa dentro del grupo a que pertenecían.

El dominio de la metalurgia alcanzada por los Quimbayas y otros pueblos del territorio, especialmente de la metalurgia del cobre y de oro, dominio que los ha hecho famosos en el mundo de la arqueología americana.

Explotación de Salinas

Las varias fuentes salinas que existían en el territorio Quimbaya y en otras comarcas, eran objeto de una activa explotación por parte de los nativos, que se valían de este y otros productos, como mantas y objetos de orfebrería, para mantener un activo comercio con los pueblos vecinos y aun con tribus situadas en regiones lejanas.

El sistema de elaboración de la sal entre varios grupos indígenas de la cuenca del río Cauca consiste en sacar la sal del río, hacer grandes fuegos, poner en ellos grandes ollas en que cuecen el agua hasta que de una arroba no queda sino una pequeña cantidad la cual cuajan y se convierte en sal Purísima y excelente.

Las principales fuentes saladas estaban en la región de Abibe, en Corí, en Murgia, Cenufana, al sur del territorio de Antioquia, desde donde llevaban los nativos la sal hasta el valle de Aburrá y a las provincias situadas al oriente, para comerciar con ella; en estas regiones, las casas eran verdaderos depósitos de este producto, que almacenaban los indios en forma de panes de azúcar. También en Caramanta, donde beneficiaban una fuente salada que nacia dentro de un río de agua dulce, lo mismo que de una laguna cercana, cuya explotación estaba reservada a los señores principales, por la excelente calidad de la sal que en ella se sacaba.

Cerca de la población de Calarcá, en el sitio denominado Uritá, los indios explotaban una fuente que nace de varios puntos de una peña y que recogían por medio de canales de arcilla adheridos a la roca y entamboraban luego en troncos de palma, evitando así que se mezclara con las aguas dulces. Recogían la aguasal en grandes cántaros y la sometían al fuego para condensarla por evaporación. Terminado este proceso rompían el cántaro, en cuyo asiento quedaba la sal pura.

  • Industria Textil

La industria textil tuvo dos centros principales de desarrollo durante la época prehispánica: uno en la zona oriental, entre los grupos chibchas de Cundinamarca, Boyacá y Santander, y otro en la región occidental, en los territorios de los Departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda y algunas zonas vecinas.

En la región Occidental, el mayor incremento de la industria se registró en el piso térmico templado y en la zona cálida. El empleo de ropas de algodón con galanas pinturas se dio entre los Quimbayas y otros a pesar de que varias poblaciones usaban pocas ropas.; la escasez de ropa confeccionada con esta fibra la suplían con el empleo de corteza de arboles que ellos hacían.

Armas                                    

Las armas con que combatían los Quimbayas a sus enemigos eran lanzas y dardos que lanzaban con estólicas o tiraderas; de pelo humano hacían rodelas, con las que atajaban en las contiendas las flechas de sus contrarios.

En el Museo Arqueológico Nacional de Colombia se conservan fragmentos de estólicas arqueológicas, procedentes del área Quimbaya. Igualmente, entre las piezas del Museo del Oro del Banco de la República de Colombia, figuran representaciones de propulsores.

A diferencia de los pueblos comarcanos, como carrapas, pozos, picaras y otros, los Quimbayas solo comían carne humana en las grandes festividades.

Cultura:

  • Prácticas Funerarias

Las características de las tumbas en el área quimbaya y mas concretamente en el Quindío, son:

  • Tumbas de planta rectangular, de uno o dos metros de largo por uno de profundidad; el cadáver esta colocado en posición suplina y como única ofrenda tiene una cerámica al lado de la cabeza.

  • Tumbas de planta rectangular con una pequeña cámara en uno de sus extremos, destinada a guardar los restos del difunto; las ofrendas de cerámica aumentan en numero y aparecen ya algunas piezas de orfebrería.

  • Tumbas semejantes a las anteriores, pero con la cámara más grande, clausurada con maderos colocados a la entrada, unos a continuación de otros. Como ofrendas se registran en estas tumbas cerámicas de varios tipos y formas decorativas, como tazas, piedras y manos de moler (agricultura del maíz), torzalez o narigueras en forma de torzales o caricuries y anulares.

  • Tumbas de la misma estructura de las anteriores, pero más profundas, hasta 4 metros, con bóvedas más espaciosas, en las cuales están los restos de varias personas, ofrendas de cerámica, narigueras en forma de torzales o caricuries y anulares.

  • Tumbas de planta rectangular con bóveda cuadrada en uno de sus extremos; los cadáveres están colocados sobre tendidos de guasca y a su lado tienen cerámicas biomorfas, piezas de oro fino, cobre y tumbaga, y volantes o pesas de husos (tejidos).

  • Tumbas de planta rectangular, de 1,60 de largo, 80 cm. de ancho y varios metros de profundidad. Los cadáveres que se encuentran en esas sepulturas fueron profusamente adornados con piezas de oro y cobre en todas las partes del cuerpo y a su lado se pusieron cerámicas antropomorfas y volantes de husos.

  • Tumbas en cuyas bóvedas se desciende por dos fosos de forma rectangular, unidos por la base; tienen espaciosa cámara revestida de grandes lajas, introducidas allí por el orificio de mayor tamaño. En este tipo de sepulturas fueron enterrados individuos de alta jerarquía, a juzgar por la riqueza de las ofrendas de orfebrería, las más valiosas halladas en la hoya del Quindío, en el sitio denominado La Soledad.

  • Tumbas de planta rectangular con bóveda en uno de sus extremos, a la cual se desciende por escaleras labradas en la tierra, desde la superficie y a todo largo y ancho del orificio, razón por la cual este casi siempre alcanza gran longitud. Es este tipo de tumba que se denominaba de tajo abierto. La mas celebre fue hallada en el sitio denominado Santuario, cuya ofrenda de piezas de orfebrería peso mas de 14 libras. Los restos oseos de estas sepulturas están generalmente bien conservados.

  • Tumbas de planta cuadrangular, conocidas generalmente con el nombre de cuadrados. Los hay de varias proporciones y profundidades, con ofrendas ricas y pobres. Generalmente los mas profundos son los mas ricos, como el que fue hallado en Montenegro, cuyas joyas pesaron cerca de 70 libras y entre las cuales se distinguian bastones, pitos, cornetas, coronas, etc.

  • Tumbas de planta rectangular, revestidas de piedra por todos sus costados, hasta de 8 arrobas de peso, y encima de la cubierta con relleno de 1 m. O mas de tierra, hasta la superficie. En estos sepulcros el cadáver fue colocado en posición supina, cuñado a los lados con tierra de color carmín. En general no tienen ofrendas funerarias. Este tipo de tumbas es relativamente poco frecuente en el Quindío.

  • Además de los tipos anteriores, en la región del Quindío se encontraron tumbas de pozo, las cuales presentas también alguna variedad en cuanto a formas, profundidad, diámetros, etc.

    • Danzas y Cantos Ceremoniales

    Acostumbraban a celebrar los quimbayas fiestas de carácter ritual, seguramente para propiciar el favor de sus dioses en las cosechas y en otras actividades de su vida cotidiana. Estas fiestas consistían en danzas ceremoniales al compás de tambores, acompañadas de frecuentes libaciones de chicha y de cantos en los cuales se expresaban las dificultades y necesidades de la tribu, a la vez que se rememoraban las hazañas de sus mayores.

    Un carácter ritual parece que tenían también otras fiestas, como aquella en que se reunían para beber y solazarse, después de lo cual se formaban entre las mujeres, muchachos y hombres adultos donde arremetían unos contra otros, con propulsores o tiraderas, varas y otras armas, con el resultado de que de tales lides resultaban muchos heridos y buen numero de muertos.

    • Magia y Religión

    "No tienen creencia ninguna; hablan con el demonio de la manera que los demás", escribe Cieza de León. Sin embargo, esta aseveración permite suponer la existencia de prácticas religiosas entre los nativos y de un culto consagrado a conseguir el favor de sus dioses tutelares. Su arte, expresado en la cerámica y en la orfebrería, refleja, por otra parte, un profundo sentimiento religioso. Muchas de las piezas de orfebrería representan motivos antropomorfos y antropozoomorfos, en los cuales quisieron, seguramente, figurar a varias de sus divinidades.

    El agua tenia para ellos poderes curativos especiales y a ella acudían frecuentemente por medio del baño repetido cuando eran víctimas de alguna enfermedad.

    Además de las creencias mencionadas, los quinbayas tenían otras en relación con el mas alla y con la existencia de otra vida después de la muerte, a la que había que llegar con algunos recursos propios de este mundo. Y creen que los cuerpos todos han de resucitar; pero el demonio les hace entender que será en parte, que ellos han de tener placer y descanso; por lo cual les echan en las sepulturas mucha cantidad de su vino y maíz, pescado y otras cosas, y juntamente con ellos sus armas, como que fuesen poderosas para librarlos de las penas infernales.

    Cerámica

    La cerámica fue importante en el desarrollo de estos pueblos. Se han encontrado muestras de cerámica de diferentes estilos y diversa decoración lo que indica la influencia de otros grupos indígenas; es la representación artística mas notable de los depósitos arqueológicos de Caldas, Quindio y Risaralda, no solamente por la belleza de sus formas, sino también por la magnifica técnica de fabricación y por la gran variedad de estilos y formas decorativas.

    Las características de la cerámica Quimbaya son:

    • Uso de pintura negativa;

    • Formas globulares, es decir, en forma de pequeños globos;

    • Utilización de pinturas monocromas y policromas;

    • Adornos con dibujos geométricos.

    Los principales tipos que pueden distinguirsen en la cerámica de esta área son, entre otros, los siguientes:

        a. Vasijas de silueta compuesta: Consisten en recipientes semiesféricos, cuyo coronamiento es la representación de una casa, generalmente con techo de dos aguas y con muros verticales y ligeramente inclinados hacia adentro en su parte inferior. En algunos casos, la casa tiene un soporte central, grueso, y otros laterales, mas delgados, sobre los cuales descansa las techumbre. En el norte del Tolima se han hallado vasijas de este mismo tipo.

        b. Vasijas globulares y cuencos: Fueron los más comunes en esta área cultural, especialmente para uso domestico. En las vasijas ceremoniales aparece la mayor riqueza de motivos, tanto en la forma como en la decoración. Sin embargo casi toda la cerámica utilitaria de la región del Quindio tiene generalmente decoración modelada, consistente en motivos curvilíneos y biomorfos, como representaciones antropomorfas, serpientes, batracios, etc. Su coloración es casi siempre negra, color que se acentúo naturalmente con el uso a que estuvieron destinadas. En estas piezas pueden verse todavía las capas de hollín, producidas por el humo de la cocción de alimentos a base de combustible de leña.

        c. Copas: Numerosas son las vasijas con base desarrollada encontradas en el Quindio. Se les conoce generalmente con el nombre de copas o copones y están en su gran mayoría decoradas con pintura negativa, negro sobre rojo. La altura de la base, que es troncónica, es en ocasiones casi igual a la del recipiente, o sino más grande.

    Esta forma de cerámica cubre prácticamente todo el territorio colombiano, pues se han encontrado depósitos arqueológicos de los Departamentos de Magdalena, Santander, Norte de Santander, Boyacá, Cundinamarca, Antioquia, Caldas, Valle, Huila, Tolima, Nariño, Choco, Córdoba, Bolívar, Atlántico y el Putumayo. El estilo de copa típico para la región del Quindío aparece también en Cauca (Corinto y Tierradentro), en Huila (San Agustín) y en Nariño. Vasijas en forma de copa, similares a las colombianas, son comunes en los yacimientos arqueológicos de América Central y se extienden hasta el territorio ecuatoriano.

        d. Vasos silbantes: son, tal vez, los más hermosos ceremonios del territorio del Quindío y Risaralda, por su ornamentación y por la motivación de sus representaciones. Consisten generalmente en varios cuerpos, uno anterior, antropomorfo o zoomorfo, unido al segundo, que es globular, por un puente que pone en comunicación los dos recipientes.

        e. Alcazarras: Consisten en un recipiente generalmente semi-esferico, con dos apéndices tubulares divergentes, unidos por un asa de estribo.

    Orfebrería

    Esta sociedad realizó una lujosa orfebrería, catalogada bajo el apelativo de "Quimbaya Clásico", reconocida universalmente por su perfección técnica y por la belleza de sus diseños. Como el oro no abundaba allí como en las otras regiones de la Colombia Precolombina, se vieron obligados a usar aleaciones y virtualmente crearon una combinación metálica de oro y cobre conocida como "tumbaga", una proporción de 30/70, donde el oro conserva su color, maleabilidad y nobleza, y el cobre alarga su cuerpo físico, dándole a las piezas gran viveza y tonalidad.

    Sus piezas más espectaculares representan hombres y mujeres de ojos semicerrados y rostros complacidos, calabazos, frutas, poporos de estilizados diseños y cuellos de vasijas.

    Se observa una estrecha relación entre la región Calima en alfileres de distintos colores y en el dominio de las técnicas de fundición.

    A pesar de que la orfebrería clásica Quimbaya ha sido ubicada tradicionalmente en el Valle del río Cauca, algunas piezas han sido encontradas en la hoya del Magdalena medio y en el macizo Antioqueño.

    La mayoría de los objetos de oro precolombino formaban parte de los ajuares que acompañaban a los muertos en su viaje a la eternidad. El concepto de viaje es marcado en ciertas culturas que utilizaban de sarcófagos, troncos huecos como barcas, donde depositaban el cadáver junto con algunos elementos sagrados y sus objetos personales.

    Los pueblos Quimbayas y sus vecinos desarrollaron la más importante industria de orfebrería en Colombia y en América, no solo por lo avanzado de las técnicas metalúrgicas que emplearon, sino por la belleza de las piezas fabricadas por estos nativos.

    Los orfebres de Caldas explotaron los numerosos yacimientos auríferos que existían en su territorio y lo obtuvieron por trueque con sus vecinos de Buriticá. Sus famosas piezas de orfebrería alcanzaron gran difusión y llegaron hasta Panamá y posiblemente hasta Centro América.

         EL POPORO

    Un '' poporo" es un recipiente para guardar la cal y otras sustancias calinas necesarias como combinación en la masticación de las hojas de coca. Generalmente están acompañados de agujas o alfileres largos para sacar la cal y llevarla a la boca. Los poporos de oro tuvieron un uso generalizado en las culturas del suroccidente. Por su belleza y perfección formal, sobresalen los de la cultura Quimbaya. En el periodo Clásico Quimbaya muchos llegaron a representar hombres y mujeres sentados, y con algunos adornos, al parecer personajes sobresalientes de esta sociedad.

    Organización   Socio-Política

    La institución del cacicazgo parece que estaba bien cimentada entre los Quimbayas, mas que entre los demás pueblos Prehispanicos del territorio de Caldas, Quindío y Risaralda, quizás por el crecido numero de señores principales que había en la región, pues pasaban de ochenta, a cada uno de los cuales correspondía manejar poco mas de 200 súbditos, según la población total que se indica en las crónicas de 45.000 a 60.000 indígenas.

    Los señores acostumbraban el matrimonio poligónico y buscaban sus esposas entre sus parientes; parece que una de ellas tenia el rango de mujer principal y que uno de sus hijos heredaba el cacicazgo. Cuando estos faltaban, el señorío pasaba a manos del hijo de hermana, como en los pueblos comarcanos.

    Los jefes indígenas y los demás que ejercían el mando en la zona, aceptaron la dominación española sin oponer resistencia, lo cual permitió la fundación de Cartago, el 9 de Agosto de 1540, y el reconocimiento pacifico de casi todo su territorio.

    Vestidos y Adornos

    Los adornos de orfebrería constituían casi la única vestimenta de estos indios, al lado de las sartas de chaquira, material con que confeccionaban collares y fajas que usaban los señores de la tribu. En las tumbas excavadas se han encontrado gran cantidad de torteros o volantes de huso, hechos generalmente en barro y decorados con dibujos incisos geométricos, rellenados con pasta blanca.

    Debido a las condiciones climáticas de la zona, caracterizadas por lluviosidades cercanas a los 2.000 mm, en el año, no han permitido la edecuada conservación de mantas, fajas y otros productos de esta artesanía.

    TAIRONAS

    Ubicación Geográfica

    La Sierra Nevada de Santa Marta localizada en la parte norte de Colombia, es un macizo montañoso, aislado del sistema de los Andes. La variada topografía de la Sierra Nevada, produce gran diversidad de condiciones ecológicas, radicalmente diferenciadas de las que presentan las regiones adyacentes, e influye sensiblemente en las condiciones climáticas de una gran parte de la región caribe del país.

    La franja de tierra que va desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 900 m corresponde a clima árido y semiárido situado en el piso térmico cálido, con una temperatura media superior a los 24 grados C.

    La población Indígena que habitaba en la Sierra Nevada durante el siglo XVI se acogió, desde muchos años atrás, tanto a las bondades que le brindaban la Sierra como a las restricciones que esta les imponía, y poco a poco lograron combinar esas bondades y esas restricciones del medio para afianzar y garantizar su permanencia y reproducción biológica en esta región, como lo señalan hoy día las ruinas de numerosos poblados con infraestructura de piedra, caminos terrazas de cultivos, canales y puentes.

    Actualmente, existen algunos de sus descendientes en grupos diversos por la Sierra.

    Economía

    La economía de las comunidades del área de la cultura Tairona se basa principalmente en la agricultura. Cultivaron el maíz, la batata, la yuca, el algodón, los frutos, etc. Practicaron algunos sistemas para sus cultivos como el de la roza, siembra en terrazas y canales de irrigación. El pescado era, en general, un producto apetecido y uno de los elementos básicos de intercambio. Además, en algunas regiones practicaban la apicultura en gran escala.

    Realizaban intercambio también con los grupos indígenas vecinos de las tierras bajas al oriente y occidente de la Sierra Nevada, y con grupos más alejados, como los muiscas. En estas transacciones, los artículos mas apreciados eran las esmeraldas, los objetos de oro, los collares de cuentas de concha o de piedra y los caracoles marinos.

    Los trabajos arqueológicos realizados recientemente en algunos sectores de la costa atlántica han permitido localizar rastros de grandes terrazas de cultivos que indican el grado de adelanto de la horticultura entre estos pueblos. Estas construcciones están sostenidas por largos muros de piedra, que cubren las faldas de la cordillera a lo largo de muchos kilómetros. En las terrazas colocaron capas de tierra fértil y construyeron un sistema de irrigación por medio de canales y zanjas.

    La carne, producto de la caza y de la pesca, complementaba su dieta alimenticia. Gracias a la sal marina, los trabajos orfebres y la industria del algodón, tuvieron un inmenso comercio que efectuaban con pueblos lejanos como los muiscas, con quienes los intercambiaban con maltas y esmeraldas.

    Cerámica

    La mayor parte de los estudios arqueológicos actuales referentes a esta área señalan que la cerámica que se conoce como clásica Tairona procede de una época protohistorica muy próxima a la conquista denominado periodo Tairona II. Según una clasificación general de la cerámica, se pueden reconocer tres tipos característicos que se distinguen fácilmente por su color negro, rojizo o habano.

    En cerámica roja aparecen principalmente vasijas culinarias y de almacenamiento mas bien toscas, urnas, copas grandes, platos y vasijas en forma de copas para macerar alimentos. Algunos de estos recipientes están decorados con incisiones de puntos, rayas, muescas e impresiones ungulares, y otros presentan caras humanas modeladas en la parte superior.

    En la cerámica negra las formas son muy variadas, y algunas de ellas tuvieron, sin duda, carácter ceremonial. Por lo general, el color de la superficie externa es negro brillante, mientras que el de la pasta es el mismo de la arcilla. Las vasijas más características son las siguientes: copas, que varían mucho de acuerdo con sus elementos constitutivos, base, cuerpo y cuello; vasijas globulares sencillas, con una cabeza o dos cabezas pareadas de animales adosadas al vientre; vasos de cuello alargado, que a veces lleva una efigie antropomorfa elaborada con una técnica mixta de modelado, pastillaje e incisión. También aparecen silbatos con representaciones humanas que muestran personajes ricamente ataviados, los cuales llevan mascaras, coronas e insignias de mando. La decoración adicional consiste en incisiones poco profundas.

    Se han hallado urnas, sillares ofrendatorios de más de un metro de altura en forma cilíndrica y esférica decorados con figuras zoomorfas o antropomorfas; cantidad de pitos, vasos, ocarinas, platos, jarras, alcarrazas, etc.; en las cuales se puede observar un gran dominio de técnicas como la firmeza de su pasta, la perfección de su acabado y la variedad de estilos.

    Orfebrería

    Se considera que el desarrollo de la orfebrería Tairona estaba en pleno apogeo en los comienzos del siglo XVI ya que poseían bastantes talleres de fundición, cuando los aborígenes tuvieron el primer contacto con los españoles.

    La orfebrería Tairona se caracteriza por la perfección técnica que lograron al elaborar sus trabajos; emplearon la fundición a la cera perdida complementado con el martillado, el repujado, la soldadura y la fundición en moldes abiertos o cerrados.

    En la metalurgia tairona, los objetos son variados en cuanto a la forma y a las técnicas empleadas en su elaboración. Existen figuritas fantásticas que llevan grandes atavíos de plumas y máscaras de felinos; hay aves y reptiles, discos repujados, cascabeles, brazaletes, narigueras y otros objetos, en su mayor parte hechos de cobre dorado o de tumbaga.

    • Tallado en Piedra

    Los Taironas trabajan admirablemente la piedra, no solo para extraer y labrar grandes bloques destinados a las obras públicas, sino también para confeccionar objetos de culto o de uso común, como bastones ceremoniales, máscaras, hachas rituales o utilitarias, cinceles, piedras y manos de moler, cuentas para collares o para fijar a los vestidos, pendientes y placas colgantes.

    Para la elaboración de todos estos objetos emplearon principalmente granito, esquistos, cuarzo, comalina, jadeita y nefrita, entre otras.

    Organización Social y Política

    A la llegada de los españoles la sociedad Tairona había evolucionado hacia un sistema de clases, en el cual los factores económicos tenían mayor importancia. Había un grupo importante de artesanos y comerciantes intertribales, agentes de intercambio cultural.

    Durante el siglo XVI, la población indígena de cultura Tairona tenia su asiento principalmente en pueblos nucleados y, al parecer, existía, un particularismo político pronunciado, arraigado en grupos locales cuyas autoridades políticas residían en algún pueblo central donde se encontraba la mayor parte de la población.

    La estructura política de estos grupos locales indica que todos los pueblos tenían un cacique, los cuales dependían a su vez, de otros caciques principales. Se menciona que algunas poblaciones estaban divididas en barrios, que eran más, un grupo de casas o aldeas dependientes de otra población. Cada barrio tenia su propio cacique, y el conjunto de varios barrios tenia un cacique principal.

    En la cúspide de la pirámide social estarían los caciques, de quienes descansa la responsabilidad política y religiosa. Entre el pueblo común, en la base de la estructura social, se encuentran los especialistas de oficio, tales como agricultores, artesanos y mercaderes.

    La comunidad mantenía a los ancianos y huérfanos. Existía poligamia. Para contraer matrimonio, el hombre debía pagar a la familia de la novia un precio en bienes como plumas, algodón, oro. Si ésta no le satisfacía, podía devolverla.

    De acuerdo con los cronistas, los indígenas que vivían a la orilla del mar comían carne humana, no así los de la sierra. En general se preocupaban por adornar su cuerpo y de ahí la abundancia de collares de piedra semipreciosas y otros adornos de oro uy pluma. Según parece, enterraban los muertos en urnas sin tapa después de quemarlos y comer su grasa, para asimilar las cualidades del difunto. Practicaban deportes como el levantamiento de pesadas piedras. Solían tomar chica y mascar coca. Desarrollaron algunos instrumentos musicales (Ocarinas, sonajeros, tambores, flautas).

    El medio geográfico contribuyó a dispersar la población. Esta se concentro en pequeños poblados formando señoríos de carácter bélico, los cuales dependían de jefes que guerreaban para defender sus territorios y anexar otros.

    Las guacas encontradas permiten afirmar que existió relación entre el arte y la jerarquía sacropolítica, ya que se observa un carácter suntuario y ornamenta en las tumbas de los caciques.

    Religión y costumbres funerarias

    Aunque existe poca información, sabemos que rendían culto a los astros. Entre las diosas de los Taioronas figuran: Gauteovan, madre de todas las cosas, creadora del sol y de los espíritus causantes de todas las enfermedades; Peico, quien llegó del mar y les enseño a trabajar el oro y la tierra a tejer mantas y chinchorros. Creían en el más allá y se comunicaban con el naoma o sacerdote, quien, además, presidía las ceremonias religiosas que se celebraban con cantos y danzas acompañadas de música.

    Uno de sus mitos hace referencia a un diluvio. Tenían centros ceremoniales en los cuales daban mucha importancia a las figuras fálicas, al jaguar y a la serpiente. Practicaban la homosexualidad como ritual y realizaban representaciones fálicas.

    Los indios hacían fiesta en días señalados para celebrar algún acontecimiento, como la cosecha del maíz, y en ellos, se efectuaban ceremonias religiosas y mágicas. Con ocasión de ciertas ceremonias observaban ayuno que también cumplían durante la primera menstruación y durante el periodo de aprendizaje para llegar a ser sacerdote.

    Se han hallado cementerios en los que se observa diferentes tipos de sepulturas; tumbas rectangulares cubiertas con loza, bóvedas de piedras con cubiertas labradas, tumbas de pozo con cámara lateral y algunas fosas simples, encontrándose además, urnas de cerámica generalmente tapadas.

    Se tiene noticia de que guardaban los huesos y cenizas de sus antepasados en urnas y vasos grandes de tierra cocida, y que a algunas personas, al morir, las desecaban al fuego.

    Arquitectura y vivienda.

    Las viviendas Taironas se construyeron sobre terrazas artificiales a las que se llegaba por caminos o escaleras de piedra. Las viviendas eran hechas de madera o bahareque con techos de paja y de palma, por lo general, de forma cónica.

    Según el tipo de cimiento, siguiendo al arqueólogo Reichel-dolmatoff, hay tres tipos de construcción: 1) un primer tipo constituido por un anillo sencillo de piedra casi redonda y sin talla alguna, no bien unidas entre si y que forman una superficie discontinua. En este caso las únicas piedras talladas son las que conforman los pisos de las entradas que en todos los casos son dos diametralmente opuestas. Se encuentran en lugares algo alejados del centro y relativamente poco favorables para construir. 2). Un segundo tipo, conformado por dos anillos. El primero, exterior, de lajas delgadas, regularmente talladas, enterradas verticalmente, el extremo enterrado es recto, el saliente redondeado y generalmente están bien unidas entre si. Aveces estas lajas bien talladas se encontraron solo cerca de las dos puerta, mientras que le resto del circulo esta construido con otras menos elaboradas. El segundo anillo, en el interior del primero, es de lajas colocadas horizontalmente al nivel del piso de la habitación. Estos dos constituyen propiamente el cimiento de la casa pero con frecuencia se encuentran al exterior de la misma y a un nivel mas bajo, un segundo y a veces un tercer par de anillos escalonados como los anteriores. En ellos las lajas horizontales de cada anillo interior y las verticales enterradas del exterior forman como los pasos y los contrapasos respectivamente, de una escalera perimetral. De esta manera se forma una construcción a modo de pirámide circular escalonada, que sirve de base a la vivienda, a la cual ser accede, frente a cada una de las dos puertas opuesta, por medio de escalones de lajas muy bien talladas. 3) El tercer tipo, menos frecuente y que se encuentra solo en los núcleos mas densamente habitados tiene las mismas características estructurales el segundo, peros se diferencia de él por la perfección de trabajo decanteria. Las lajas horizontales de los anillos interiores tiene en planta, cada una la forma de un sector de circulo perfecto parta encajar completamente con las otras y las verticales de los anillos exteriores están talladas por todas sus seis caras. También las lajas grandes que forman el piso de las puertas tiene la forma del sector de circulo para adaptarse a la configuración de la circunferencia.

    En todos los pueblos Taironas se han encontrado numerosas obras de "ingeniería" como puentes, canales, alcantarillados, patios ceremoniales, albercas, aljibes, etc.

    En 1976 fue descubierto el complejo arquitectónico más grande de la zona, a 1300 metros sobre el nivel del mar. Denominado ciudad perdida o buritaca 200, se compone de 26 terrazas, la más grande de las cuales tienen 900 metros cuadrados. Su arquitectura se integra a la naturaleza sin destruir la flora. La ciudad fue construida alrededor del año 1300 a. de J.C.

    CALIMA

    Reseña Histórica

    Antes de describir lo relacionado con la zona arqueológica de Calima es preciso anotar que este nombre corresponde a un sitio geográfico del departamento del Valle del Cauca, en donde se encontraron objetos arqueológicos de oro, cerámica y piedra ornamental que mostraban características comunes y repetidas, por lo cual fue asimilado más con un estilo que con los grupos indígenas que habitaron la región. Sin embargo, la costumbre consagra el uso, y en general, se denominan "Calima" algunos objetos claramente identificables y que corresponden, sin duda, a desarrollos locales de los artífices de sitios cercanos. De todas maneras, como se han venido anotando a lo largo del libro y de acuerdo con la teoría de Reichel-Dolmatoff, estas técnicas orfebres y alfareras, así como otras manifestaciones culturales, corresponden a variaciones propias de costumbres introducidas a América por parte de migraciones que entraron gradualmente en épocas anteriores a la era cristiana, con un bagaje cultural común que expandieron por extensas áreas del continente aledañas a la región pacífica.

    Al analizar en detalle el material, se le encuentra ciertas deferencias estilísticas que algunos arqueólogos atribuyen a desarrollos temporales o pertenecientes a grupos desconocidos; sin embargo, la asociación de ambos en una misma tumba hacen presumir que son productos de antiguas tradiciones y que en algún momento fueron contemporáneos; además. Tales tradiciones al parecer, fueron continuadas por algunos de los pobladores descritos por los cronistas hispanos.

    Por el invaluable hallazgo en el sitio de El Bolo, del cual se tubo noticia después de que buscadores de tesoros y gente del lugar lo habían arrasado en su totalidad, y dada la gran cantidad de material asociado en cerca de siete hectáreas que comprenden el cementerio, se pudo concatenar importante información que por años se había acopiado por parte de investigadores, y por el estudio de material obtenido de guaqueros, incansables buscadores y predicadores de los cementerios precolombinos. Por lo tanto, a lo largo de la presente reseña se relacionará lo típico conocido del área Calima con los elementos del hallazgo. Las crónicas hispanas constituyen para el área Calima un valioso documento para ubicar las distintas evidencias arqueológicas, pues a todas luces resultaría incongruente reseñar con prolijidad la cerámica y la orfebrería omitiendo relacionarla con los grupos que por ejemplo, describió el serio cronista Cieza de León. Bien se aprecia que estos tenían complejos pautas religiosas y de culto, emparentadas, de todas maneras, con tumbas, ofrendas y representaciones simbólicas orfebricas y alfareras similares a las aparecidas en los sitios arqueológicos, y además, tuvieron modos culturales similares a los observados en otros grupos precolombinos americanos. Si bien es cierto que no siempre se les conoció su verdadero nombre, si se les describió en detalle con apelativos, como fue el caso de los gorrones que correspondía a un grupo con una organización socio-política y religiosa bien estructurada, que permitiría trabajos comunitarios y a la aparición de gremios especializados para las distintas producciones.

    Y en aras de la unidad de investigación sobre esta zona se continuará con los nombres Yocoto, Sonso e Ylama, como tradiciones locales con diferente profundidad temporal dentro del área arqueológica de Calima, debido a que su contemporaneidad y asociación parece evidentes tras consultar el numeroso material de El Bolo. Este demuestra, además, rasgos culturales comunes y una activa movilización de bienes con grupos de une extensa zona del Valle del Cauca, con el resto del territorio y de Ecuador, dada su ubicación geográfica y su extensa red de caminos.

    Ubicación Geográfica

    El Valle del Cauca tiene una extensión aproximada de 200 Km. de largo por 15 de ancho; merced a lo dilatado de su territorio y sumando a la franja que va desde su costado occidental hasta el océano Pacifico. Conformó el departamento de su nombre.

    Este constituye uno de los territorios más fértiles del país por lo cual, desde época precolombina, se asentaron en sus tierras numerosos grupos indígenas que a su vez mostraron diversidad cultural gracias al aislamiento que les proporcionaban las subregiones geográficas en que se divide.

    Una de estas es la lluviosa y humedad llanura del pacifico que se extiende desde el piedemonte de la cordillera Occidental hasta la costa Pacifica y comprende la faja costanera - con abundancia de manglares- y la selvática- bien irrigada por numerosos ríos. La cordillera occidental conforma otra subregión caracterizada por un heterogéneo relieve; su vertiente oriental se seca y cuenta con un agradable clima, a diferencia del occidental que es más húmeda y lluviosa. Entre sus principales ríos se encuentra el Yurumangui, Anchicaya, Cajambre y Naya. Finalmente, la última subregión, conforma por parte occidental de la cordillera Central, está caracterizada por la gran fertilidad que forma parte de la región Quindío.

    Los accidentes geográficos más notables de las dos cordilleras los constituyen los Farallones de Cali, la serranía de los Paraguas, los páramos de Chinche, Miraflores, Barragán, las Hermosas y Santa Lucia, así como los cerros de Calima, Chancos, Pan de Azúcar, Tres Cruces, Juanambu, Dopa, Canalete y Paramillo. Su dispar relieve permite que en el departamento se encuentra páramos, tierras frías, templadas y calientes.

    Aparte de los ríos mencionados, riegan su territorio las corrientes de los ríos Cali, Dovio, Jamundi, Salado, Zabaleta, La Vieja, Amaime, Bulagrande, Desbaratado, Fraile, San Juan, Tulua y Yotoco, entre otros. Desde el punto de vista geológico, el valle aluvial del Cauca pertenece al cuaternario; las dos cordilleras son de origen volcánico y, como tales, están formadas por rocas ígneas, muchas de estas hábilmente talladas por los americanos de la región.

    La parte costera está constituida por rocas sedimentarias cuaternarias, y hacia la cordillera occidental se encuentran afloraciones terciarias, con rocas metamórficas. La base del Cauca está formada por el piso Guadalupe, perteneciente al cretáceo y más conocido como el grupo Dagua.

    Una importante biodiversidad se desarrollo en las distintas subregiones y pisos térmicos: entre la fauna- alguna ya en vía de extinción- se encuentran tortugas, conejillos de indias, borugos, venados, armadillos, tigrillos, jaguares, varias especies de micos y de ofidios, murciélagos, batracios, y aves canoras y de presa. Muchos de estos animales o sus partes- cabezas, dientes, piel o garras- fueron plasmados con sentido expresionista o muy estilizado en la industria alfarera y orfebres de estos amerindios por estar insertos dentro de su elaborada cosmogónica o por exaltar algún atributo de interés dentro de la sociedad. En el hallazgo del El Bolo fueron notables las miniaturas de armadillos e iguanas de oro macizo y las estilizaciones de cabezas de guacamayas y de un venado, ejecutadas con tal destreza y economía de elementos para esbozar figura y concepto. Como si hubiera sido ejecutados por los mejores diseñadores contemporáneos. Con igual sentido artístico manufacturó diversidad de aves e insectos naturalistas o abstractos.

    Entre la vegetación sobresalen variedad de guadas, chusques, el platanillo americano, y frutales, además de palmas, como la real, la tagua y otras de gran importancia alimenticia por sus frutos y apreciadas por sus hojas y madera. Como dato de interés conviene mencionar que en el cementerio de El Bolo se encontraron alfileres de oro con forma de palmeras artísticamente ejecutadas, inusuales dentro de las figuraciones precolombinas. En los paramos, los aterciopelados frailejones e infinidad de helechos completan el hermoso paisaje.

    Orfebrería y Cerámica

    A pesar de que el hallazgo del gran tesoro de El Bolo constituyo un enorme descalabro en cuanto a la forma en que grupos de guaqueros y personas de todas las condiciones destrozaron el lugar para apropiarse del material precolombino, sirvió para dilucidar aspectos importantes del área arqueológica de Calima, según se anoto, el aportar piezas claves que unieron datos aislados, con lo cual cobra sentido tales evidencias. Dentro del numeroso material aparecieron algunos canasteros y alcarrazas Ylama, que evidencia la continuidad de estas formas cerámicas. De todas maneras, una asociación similar había sido consignada por Cárdale, de la fundación Pro Calima, si bien quedo en espera de otra ratificación similar. Diversas personas que estuvieron en el lugar, como observadores, coleccionistas, trabajadores y compradores también aportaron valiosos datos, inclusive un vídeo, sobre las particularidades del cementerio y de los objetos encontrados, información que añade elementos esclarecedores en lo relativo a la zona arqueológica de Calima. Por los datos derivados de este hallazgo, las crónicas de la conquista cobran valioso sentido, y se puede presumir con alguna corteza no solo que el material arqueológico formaba parte de una muy antigua tradición que fue continuada por los indígenas descritos por los cronistas- artífices de la orfebrería y de las manifestaciones materiales ligadas a una sociedad política y socialmente organizada -, sino que su producción fue tan voluminosa y organizada que contó con talleres orfebres y gremios especializados, como los reseñados por Pineda desde 1945. También se clarifica el sentido de su densa red de caminos para la distribución e intercambios de productos son otros grupos apartados, por lo cual era necesario comunicarse por medio de intérpretes, como lo anotó Andagoya, citado por trimborn, sobre los poderosos caciques Liles que "contaban con intérpretes para comunicarse con gentes de otras lenguas". Se ratifica por la aparición del nuevo material, y por el que ya se conocía, que tales sociedades fueron herederas de una tradición religiosa muy compleja en la que la trilogía jaguar-culebra-ave constituía el eje de su ceremonial y culto.

    Ahora bien, lo que se pude apreciar en el material ya establecido como propiamente Calima es una variación local en la transformación de la materia prima de acuerdo con los distintos artífices locales, y entre quienes jugaron papeles primordiales su creatividad y a las variaciones añadidas en los objetos de generación en generación -, que corresponde a formas ancestrales llegadas a su territorio por migrantes, y que las sucesivas generaciones conservaron en su esencia formal, como las vasijas denominadas alcarrazas con asa en puente y doble vertedera; los canasteros; la decoración con pintura negativa; las sofisticadas técnicas orfebres; las excavaciones funerarias de pozo con cámaras para entierros individuales o múltiples, y su avanzada tecnología agrícola, entre otros rasgos. Las numerosas fechas de carbón 14 y de termoluminiscencia, obtenidas por los deferentes investigadores, muestran una importante profundidad cultural: 150 años, más o menos 70 a.C. -pro Calima- que indica la antigüedad, que se presume mayor, de las tradiciones que continuarían hasta comienzos de la Conquista hispana.

    Lo que se pude apreciar al analizar los objetos aparecidos en excavaciones, y como producto de guaquería que reposan en los museos, así como los de colecciones privadas derivados de extracciones clandestinas, en una cierta homogeneidad de temas y de técnicas, con variaciones locales propias que no deben atribuirsen a desarrollos diferentes. Al respecto, es interesante mencionar el caso de la cultura Muisca, cuyas manifestaciones materiales son ciertamente disímiles, pero gracias a que cuenta con muy buena información tanto de cronistas como arqueológicas, se constató que las evidentes variaciones correspondían a estilos locales de sitios geográficos diferentes, pero de todas maneras pertenecientes al mismo grupo. Es el caso de la producción alfarera de vasijas del Valle de Tenza, de Ráquira y la denominada cerámica Tequendama de Cundinamarca, con sus elegantes múcuras y copas ceremoniales, pertenecientes a las colecciones de los museos Nacional y del Oro, la Casa del Marqués de San Jorge, y de algunas colecciones privadas que analicé en su totalidad: todas pertenecen a los Muiscas, pero presentan tales diferencias a todo nivel, que si no se hubiera contado con el material de apoyos de crónicas, y registros de su hallazgo y excavaciones, se podría haber concluido que pertenecían a grupos diferentes o diversas etapas cronológicas. Esta experiencia me inclina ratificar que las producciones cerámicas- orfebres denominadas Yotoco, Ylama y Sonso formaron parte de una continuidad cultural que insertó sus raíces en siglos anteriores a Cristo y fueron continuadas por los Liles o los gorrones, sociedades que estaban en pleno esplendor productivo en el siglo XVI. Las descripciones de Cieza y Robledo concuerdan, sin lugar a dudas, con las evidencias y patrones culturales que se pueden inferir de los yacimientos arqueológicos investigados, de sus prácticas funerarias y de los materiales aparecidos en los cementerios. Respecto al uso de adornos de oro por los Liles, es bien esclarecedora esta anotación de Cieza de León:

    ....Traen ellos y ellas abiertas las narices, pues en ellas unos que llaman caricuries, que son a manera de clavos retorcidos de oro, tan gruesos como un dedo, y otros más y algunos menos. A los cuellos se ponen también unas gargantillas ricas y bien hechas de oro fino y (también) de bajo, y en las orejas traen colgadas uno anillos retorcidos y otras joyas...

    Bien se puede aparentar la joyería en oro aparecida en las tumbas de los sitios excavados y la aparecida en el cementerio de El Bolo, con la riqueza de oro y piedras ornamentales que usaban los indígenas cuando llegaron los hispanos al territorio. Las dos enormes esmeraldas en bruto encontradas en el cementerio inducen a pensar que tendrían un uso mágico- ritual diferente al ornamental, debido a que no se encuentra tallados en forma de cuentas, como sí ocurre con los cuarzos cristalinos y las piedras azul-verde de serpiente.

    Tenemos que entonces la aparición del gran cementerio de El Bolo arroja nuevas luces sobre el enfoque que se le había dado el material arqueológico de la zona Calima, si bien es factible continuar agrupando las formas específicas con los nombres de los sitios en donde aparecieron en mayor cantidad, como es usual en la metodología arqueológica, debido a que el enorme y rico cementerio aparecieron dichas tradiciones orfebres- alfareras asociadas entre si, y además con el de otras zonas del país, lo cual ayuda a esclarecer algunos problemas bien interesantes que existían entorno a la zona precolombina.

    La costumbre que tiene algunas entidades del gobierno de adquirir sólo una clase de material, oro o cerámica, desvertebra lastimosamente las asociaciones, con lo cual se presenta luego problemas para concatenar las diversas manifestaciones materiales de las diferentes culturas. En este hallazgo, a pesar de lo caótico en la recuperación de lo elementos es tan corto tiempo, permitió reseñar el material que estaba asociado dentro de la misma tumba y en el cementerio en general, con el concurso de los mencionados informantes, como se anotó. Inclusive, algunos curtidos guaqueros aportaron valiosa información sobre los objetos, aparecidos "solamente"- como es lógico suponer- cuando ya habían "guaqueado" todo el cementerio para evitar interferencias, puesto que en este caso no hubo disputas entre ellos, que es cuando se deciden informar de sus hallazgos.

    Con base en el material analizado el mayor hasta ahora obtenido en cantidad y calidad de objetos en oro, cerámica y piedras ornamentales, en los estudios de arqueología ya realizados y en las notas de los cronistas, es razonable reconocer no solo la antigua tradición de cerámicas y orfebres de Liles y Gorrones del Valle del Cauca- los indígenas más descritos por los cronistas -, sino también su organización socio-política y religiosa que permitió tal ordenamiento y productividad.

    Actividad Económica

    Su actividad comercial se pone de relieve por la presencia de los objetos materiales de otras zonas y los bien trazados caminos que intercomunicaba la región en todas las direcciones; además, toman espacial importancia los ya mencionados talleres para orfebrería llamados "patios de indios", encontrados en Restrepo y Darién. Al aparecer, estos indígenas eran los productores de objetos para una amplia zona e inclusive elaborarían objetos para otras regiones, como Tolima, Cauca, Tairona, San Agustín, Nariño y Tierradentro. De todas maneras es interesante continuar utilizando los nombres de los sitios geográficos para identificar la tradición cerámica, sin independizar la producción de lo que evidentemente conforma un continuum de honda raigambre cultural con una antigüedad quizá mayor a la hasta conocida, si se emparenta con las fechas de pueblos precolombinos andinos y mesoamericanos que muestran rasgos culturales similares, según se ha venido anotando para las áreas aledañas al Pacífico.

    EMBERAS

    Ubicación Geográfica

    Los Citará Emberás viven en el departamento del Chocó, al occidente de Colombia, al pie de la Serranía del Baudó y desde el río Saija en el Departamento del Cauca hasta los ríos Tuirá y Sambú, ya en el territorio Panameño. También se les conoce como Cholos. Vienen de ser aproximadamente 20.000 en total, de los cuales unos 5.000 viven en Panamá- igual que los Epena Pedee, su idioma pertenece a la familia Lingüística Chocó.

    Alimentos y Bebidas

    Cultivan plátano, yuca, ñame, Batata, Maíz de diferentes clases, entre ellos el chococito, que crece muy aprisa; benefician varias clases de palma silvestre como taparo y las mas importante, el Chontaduro llamado héa. Además de eso no les falta ni la jagua, barbasco, achote, ni cebolla y ají que cultivan junto a gran cantidad de plantas medicinales; de estas las que corren peligro de ser atacadas por las hormigas, las siembran en una barbacoa alta que en el Chocó llaman Zotea.

    Son habilísimos en la caza y la pesca, expertos en obtener venenos que llaman pakurú-Niaara, el vegetal, y otro que exuda una ranita del bosque, tóxicos con los cuales envenenan los virotes de su carcaj para dispararlos con la cerbatana o bodoquera.

    Loa animales de caza son el saíno, la Guartinaja, el oso hormiguero, el tatabro; ardillas, venados, pavas, pajuil, Tucano o Paletón y las grandes Guacamayas. La pesca se ejecuta con copón o tasa, red típica, que es cónica y con ellas, con nasas, anzuelos y arpones llevan a su cocina tortugas de varias clases, quicharo, sábalo, mojarras y camarones. Sus atarrajas son tejidas de hilo fuerte de algodón o con pita y ellos mismos tallan en madera dura las agujas con que las traman.

    Como bebida es corriente el uso de una chicha que se obtiene de maíz choclo molido, colado y cocido adicionando para fermentarlo con bocanadas de la misma, acto que es desempeñado por una joven que para ellos se lleva ostentosamente la boca y, después de masticar la masa, la escupe en las ollas que están al fuego. Otra chicha fabrican de los frutos de Chontaduro, que tiene característica ritual para las fiestas de la cosecha. La adicionan entonces con plantas alucinógenas.

    Conquista

    Fue en territorio chocoano donde se fundó la primera ciudad del continente, San Sebastián de Urabá, en 1509. Después Santa María la Antigua del Darién en 1510, que fue la primera diócesis del territorio colombiano. Vasco Nuñez de Balboa penetro por el Atrato en 1511 y en 1513 descubrió, desde el golfo de San Miguel, el mar del sur, y fue ese el primer contacto con indígenas llamados de la lengua cueva.

    En sus suelos estuvieron Pizarro, Almagre, Bartolomé, López Ruiz, Ojeda, y hasta el grande almirante (Cristóbal Colon), termino su cuarto viaje al enterarse del gran caudal del Atrato, río singular porque con sus copiosas aguas corre paralelo y cercano al gran mar que Colon iba buscando.

    Los expedicionarios de pascual de Andagoya, en 1540, entraron en el primer trecho del mas tarde denominado río San Juan y que se llamaba entonces río Grande, Noanamá o Bogabae. Encontraron indios hostiles que poblaban esas orillas hasta Muguindó. Así el Choco vino a ser el primer motivo de codicia de los conquistadores ávidos de oro.

    Magia y Chamanismo

    La vida espiritual es extraordinariamente rica en ideas y prácticas mágicas. Reconocen una deidad suprema que la llaman cagarabí. Este dios esta muy poco elaborado y sólo aparece su relación humanizada en los cantos rituales de las cosechas. Su personificación parece de un anciano, un héroe, o la de un progenitor de las tribus. Pero es el curandero o jaibaná el que ocupa lugar importantisimo. Este chaman necesita poseer espíritu visionario para entenderse con las fuerzas que trata de dominar. Es una profesión que va de padres a hijos pero cualquiera puede lograrla si aprende esos detalles esotéricos y adquiere la capacidad de llamar a los espíritus y dialogar con ellos.

    Hay dos clases: los que "cantan" y los que "soplan"; los primeros tienen un nivel mas alto ya que a través de sus canciones se ponen en contacto con los espíritus; los segundos tienen carácter de curanderos porque a su soplo deben ceder los dolores. Para su ceremonia mágicas usan figuras biomormas talladas en madera, pero los objetos que impregnaban su magia son bastones, de los cuales hay infinidad de tipo y categorías.

    El niño a la edad de un año recibe del shaman una pequeña figura antropomorfa, de madera, representativa de un espíritu tutelar que lo protegerá hasta que adulto adquiera otra defensa mágica. En este lapso va aprendiendo a practicar los oficios de los hombres. La niña que vive siempre en compañía de mujeres, al llegar 13 años y acercándose a su matrimonio se ha de bañar en el ríos antes de la luz del alba o después de la caída del sol. Cortándole el pelo a la joven, con ceremonias y bebezones, ella escoge su marido si le agrada alguno entre los jóvenes presentes y queda viviendo con el en la casa de sus suegros. Así resulta que en cada casa habita una pareja hasta con tres generaciones de sus hijos casados, porque se agrupan patrilinelmente.

    Cuando el adulto anhela conseguir un espíritu tutelar, debe dejarse guiar por el shaman, quien después de recetarle largos ayunos, trasnocho, ayunos, bebedizos con que entra en estados en estado alucinatorio, lo envía a un lugar retirado del bosque, donde súbitamente se le aparece el espíritu, o después de prolongados insomnios puede presentarse en su casa; luego debe tallar un figura en madera y preguntarle que clase de ofrenda requiere para ser su espíritu tutelar. Este casi siempre necesita carbón vegetal o sangre humana, la cual bebe conviertiéndose en vampiro.

    Los espíritus son animales de presa, la "madre de agua" o pulvichí que posee los camarones, pescados y de toda la fauna acuática; si no les es favorable llega a voltear la canoa y ahogar a los tripulantes. Dotaumía en forma de Tatabro, o Alpa en oso, o Dosta en gran felino, son espíritus del mal, a los cuales se atribuyen enfermedades.

    Vestidos y   Adornos

    Los primitivos pedían al bosque cuanto necesitaban para su vivienda y usaban damaguas y majaguas, consistentes en líber de algunos árboles, las cuales obtenían descortezando en grandes tapas algunos de ellos y machacando esas cortezas hasta dejar limpias las tramas de fibra; todavía esas telas reciben algunos usos.

    Contemporáneamente, sin embargo, el comercio con blancos y negros les ha suministrado telas que ellos prefieren de colores vivos; las mujeres usan una falda corta y los hombres guayucos, únicos trajes para el clima ardiente y la lluvia constante. Para llevar objetos y también como gorra se les ve usar las cubiertas que naturalmente produce la palma Guágara (Monicaria) abundante en esa región. Su vajilla que originalmente fue toda de barro y de madera, en parte se ve sustituida por la corriente en el comercio.

    Son muy minuciosos en su adorno corporal, el cual logran pintándose las espaldas, el rostro y el pecho con dibujos geométricos, rayas paralelas o colores corridos, prefiriendo el negro, rojo, azul y amarillo; es labor de muchas horas: se frotan también el cuerpo con yerbas aromáticas y se adornan con collares de cuentas o semillas y amuletos, con ajorcas, brazaletes y pesadas fajas en la cintura. Es excepcional de estos indios el uso que hace de flores naturales que ostentan en la cabeza y detrás de las orejas, cuando salen a las fiestas tribales.

    Vivienda

    Sus casas, preciosamente construidas con maderas finas y techadas con hojas de palma, son extraordinariamente limpias. De base circular, abierta por los costados para recibir el fresco, con techo cónico y piso de cañas y astiles elevado del suelo para liberarse de las inundaciones, de la humedad y de los animales nocivos; a ellos se sube por un palo inclinado con muescas. El fogón esta situado sobre una capa gruesa de tierra, para evitar los incendios. Prefieren usar la madera de guayacan para los postes y si alguna vez deciden poner paredes, colocan esterillas de chonta y bejuco. Para el techo usan palma. El piso a unos 1.50 metros del suelo, también es de esterilla de chonta. Sus casas no tienen cuartos, pero destinan ciertas áreas para propósitos específicos.

    Sus viviendas son aisladas y solo se ven grupos de ellas cuando las habitan individuos de la misma familia; situadas siempre en las orillas altas y cercanas a arroyos de aguas cristalinas, rencien llovidas que le suministran liquido para sus cocinas y atracadero para sus canoas.

    GUAHÌBOS

    Ubicación Geográfica

    Los Guahíbos-Sikuani se encuentran ubicados en varias partes de los Llanos: entre los ríos Meta(norte), Orinoco (este), Vichada y Guaviare (sur), Manacacías (oeste); habitan las sabanas abiertas al lado de las zonas selváticas. Son el grupo más numeroso de la Orinoquía y existen comunidades en la zona fronteriza de la Amazonía. Algunas comunidades viven en Venezuela.

    Los Sikuani tienen su asentamiento permanente al lado de los ríos y matas de monte, partes altas y cerca de los caños, para evitar las inundaciones, facilitar el cultivo y la supervivencia.

    RESGUARDOS

    DEPARTAMENTO

    MUNICIPIOS

     Barranquito Laguna Colorada

    Guainía/Vichada

    Inirida/Santa Rita

    Cumaral-Guamuco

    Guainía

    Inirida/Barranco-minas

     Arrecifal

    Guainía

    Barrancominas

     Laguna Curvina-sapuara

    Guainía

    Barrancominas

    Carpintero- Palomas

    Guainía /Vichada

    Barrancominas, San José de Ocuné

     Carrizal

    Guainía

    Inirida

     Corocoro

    Guainía/Guaviare/Vichada

    Barranco-Minas San José G.San José de Ocuné

    Síntesis Histórica

    Se piensa que los Guahibo-sikuani  provienen de una migración de Arawak que partió de Guyanas. El extenso territorio de los Llanos desde San Martín hasta Santa Rita y Puerto Carreño en el Orinoco constituyó el extenso hábitat donde se desarrollaban las actividades de las comunidades Sikuani. Estos se desplazaban en bandas errantes que recorrían la amplia sabana en busca de alimentos y sustento. Antes de la conquista se presentaban innumerables conflictos por el dominio del territorio, pero no hubo desplazamientos significativos como sucede hoy.

    El intenso intercambio comercial  se realizaba principalmente en verano. El Orinoco medio fue el epicentro comercial de la época. La conquista europea trastrocó estas actividades comerciales alterando los patrones establecidos y los Sikuani fueron arrinconados poco a poco. En general la historia de la colonización ha sido violenta desde los siglos pasados. Primero fue la esclavitud hacia las Guyanas, cuando los Sikuani eran cazados por caribes y portugueses, luego fueron los guahibiadas que ha finales del siglo pasado y comienzos de este produjeron varias masacres. La explotación del caucho en el Amazonas también dejó su huella.

    Durante este siglo aumenta la persecución de terratenientes para adueñarse de sus tierras; por todas estas presiones que han logrado soportar son llamados "los maestros de la supervivencia".

    Organización Social

    Prevalece un tipo de organización  familiar fundada en la autoridad del suegro. En una misma  residencia viven los padres con sus hijos e hijas casados con sus respectivas familias. El núcleo familiar es patrilocal.  Al crecer el núcleo los yernos se apartan, construyendo sus propios sitios habitacionales. El sistema clasificatorio observa las siguientes normas:

      • El grupo consanguíneo directo conformado por los progenitores, hermanos e hijos, lo mismo que los tíos, hermanos, del mismo sexo que los progenitores, hermano del padre y hermana de la madre.

      • Otro grupo consanguíneo conformado por los primos paralelos, hijos de los hermanos del padre y las hermanas de la madre, los cuales se identifican con los hermanos y los sobrinos y sobrinas hijos de hermanos con los hijos propios.

      • Existe una categoría de "aliados" conformados por los hermanos de la madre y las hermanas del padre, también considerados como suegros y suegras.

    El matrimonio es preferencial y se realiza con la prima cruzada y  en el grado más próximo, aunque en ocasiones se da la exogamia.

    Los Sikuanis tienen un sistema social abierto y elástico, ya que las parentelas no tienen límites fijos. Poseen grupos o bandas regionales cada una con un emblema o apellido cognático, un  territorio, algunas particularidades lingüísticas y tendencia a la endogamia, que es más ideológica pues en realidad resulta de poca importancia la pertenencia al clan, como sí lo puede ser la ubicación geográfica.

    Política y socialmente los Sikuanis viven en clanes familiares localizados geográficamente; cada comunidad  guarda independencia respecto de las demás. El capitán es la figura más importante. Es el encargado de mantener el orden. Las decisiones se toman por consenso con la participación de hombres y mujeres. El capitán pertenece por tradición al tronco familiar más importante de la comunidad, tiene capacidad de mando, sabiduría y criterio para hacer justicia. Algunas comunidades eligen el capitán bajo nuevos criterios acordes con sus necesidades actuales; se nombra capitán a una persona que sabe el español y maneja las relaciones comerciales con los colonos, lo cual constituye un punto neurálgico para la cultura Sikuani. En las comunidades más alejadas existe una democracia funcional donde la cooperación es la filosofía bajo el nombre de "Unuma" que se refiere  a "el convite para el trabajo agrícola".

    Desde los años 80 se empiezan a organizar alrededor de la figura de Cabildo, y algunos de sus líderes han accedido a cargos importantes en el sistema de gobierno local, a partir de su participación política. Actualmente existen varios resguardos Sikuanis; aun así en cada resguardo hay varias comunidades  que mantienen su independencia territorial y política.

    Los Sikuanis mantienen relaciones comerciales y de alianza matrimonial con comunidades cercanas a la suya. En la  actualidad con la creación de los consejos regionales indígenas se ha fomentado la relación interétnica con las demás comunidades del llano y selva.

    Actividades Económicas

    Las actividades para la subsistencia corresponden a la agricultura de tumba y quema, la caza y la pesca, la fabricación de artesanías, la recolección, la explotación comercial de productos de la selva y el asalaramiento como jornalero agrícola, o en el caso de las mujeres, de cocineras en alguna misión.

    La familia es la unidad básica de producción y funciona independiente de otras, la mayoría de las veces. La división del trabajo de la unidad familiar se basa en la cooperación por edad y por sexo. Las mujeres recolectan frutas silvestres y hacen labores domésticas, mientras que los hombres salen a cazar y a pescar.

          * Agricultura

    El modo de vida Guahibo esta íntimamente asociado con la zona del bosque de galería. El Guahibo practica el sistema de tumba quema, orientado primariamente a la producción de yuca brava o amarga en los bosques de galería, a lo largo de los caños. Hay otros cultivos adicionales como yuca dulce, batatas, ñame, habichuelas, pimientos, plátanos, piña y caña de azúcar.

    Las tareas para la agricultura comienzan en la época de verano, que va de Diciembre a Marzo, cuando se realiza el trabajo comunal masculino de tumba (UNUMA) del terreno de bosque escogido para sembrar.

    Una de las actividades más importantes es la preparación del conuco "abi", para las siembras de yuca brava, plátano, ñame, mapuey, piña y otras frutas.

    Al iniciarse la época seca (Noviembre-Diciembre), los hombres de la comunidad tumban el monte. Esta actividad "Unuma" se realiza en forma colectiva. La reciprocidad es un factor coactivo en las obligaciones de trabajo, que se extiende a otras actividades, como la pesca, la construcción de casa y cacería, permitiendo y garantizando su realización.

    Entre marzo y abril la parcela arreglada se puede sembrar, acción que realizan mujeres y hombres, aunque el mantenimiento, desyerba y recolección es actividad exclusiva de las mujeres.

    El cazabe y el mañoco son la base de la alimentación y se acompañan con pescado, carne o con agua.

    El tipo de agricultura de los Guahibos aprovecha la capacidad de recuperación de los suelos que suele durar entre dos a tres años.

    • Caza y Pesca

    Aunque se caza y se pesca a lo largo de todo el año, el verano es la época mas propicia para estas actividades

    Debido al régimen de lluvias, los ríos y los caños permanecen con buenas aguas durante gran parte del año. El verano, que se inicia en Diciembre y termina en Marzo, hace que las aguas bajen considerablemente su nivel, concentrando la población animal acuática. Los peces se hacen más visibles para el indígena quien los ensarta valiéndose del arco y la flecha. Pesca de cachama, rayado, carjo, bagre, etc.

    Durante la época de verano también se realiza La caza es una actividad exclusivamente masculina y es permanente durante todo el año

    Gran parte de la cacería esta constituida por pequeños mamíferos. Las armas tradicionales en la cacería son el arco y la flecha, que lentamente están siendo reemplazados por escopetas de pólvora.

    Los Sikuani complementan su alimentación con insectos que tienen alto contenido proteínico. Actualmente existen empresas de ganadería y la producción de artesanías.

    Vivienda

    Utilizan los indígenas varios tipos de "Kapi" o vivienda, que se pueden distingue así:

    • La vivienda permanente o principal

    • La vivienda para el Yaripo o menstruación

    • La vivienda para la horticultura

    • La escuela.

    La vivienda tiene una forma rectangular, su tamaño está sujeto al número de familias que la habitan. Para techar usan varios tipos de palma siendo la más común el moriche. El techo tiene dos aguas y las hojas se colocan enteras por una vara a los travesaños de madera del armazón principal. El techo queda a media altura y deja al descubierto las paredes de las casas; los indígenas usan toldillo para evitar los insectos.

    Arquitectónicamente la casa consta de un solo salón principal. La vivienda permanece libre durante el día, los chinchorros que utilizan para dormir, los guardan amarrándolos a las vigas.

    La disposición de las viviendas en general es rectangular dejando un espacio central en forma de calle, quedando en algunos poblados la escuela en la mitad del núcleo. El caserío lo ubican cerca de los caños, en terrenos altos y sobre la sabana.

    TUKANOS

    Ubicación Geográfica

    Los Tukanos viven en la línea fronteriza Colombo-brasileña, que incluye las selvas del sudeste de Colombia, en el departamento del Vaupés y parte del noreste de Brasil. Las principales concentraciones Tukanos se encuentran en los pueblos de Acaricuara, Montfort y Piracuara, aunque también hay caseríos esparcidos a orillas de los ríos Paca y Papurí. Un número considerable vive en el área de San José del Guaviare.  

    RESGUARDOS

    DEPARTAMENTO

    MUNICIPIOS

     Bacati-arara y otras

    Vaupés/Guaviare

    Carurú, Miraflores

     Lagos del Dorado y otras

    Guaviare

    Miraflores

     Panure (Venezuela)

    Guaviare

    San José del Guaviare

     Vaupés

    Vaupés

    Mitú, Yaravaté, Pacoa, Carurú, Papunaua

     

     

     

     

    Síntesis Histórica

    La región del Vaupés, hábitat de la mayor parte de los pueblos reconocidos bajo la familia lingüística Tukano, ha estado inmersa en los procesos históricos de contacto con la sociedad occidental que han signado el desarrollo de la Amazonía colombiana desde el siglo XVI.

    En una primera fase, desde el siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XX,  la actividad de la región se  centró fundamentalmente en la apropiación y extracción de recursos naturales, proceso en el cual los pueblos indígenas fueron involucrados  como mano de obra y durante el cual la apropiación del territorio no fue  el interés estratégico de los colonizadores.

    Inicialmente y durante todo el período colonial el control geopolítico del área  entre portugueses y  españoles significó la disputa  por el sometimiento  y esclavitud de  las tribus que iban siendo reconocidas por los expedicionarios europeos, con destino a las  explotaciones agrícolas o extractivas. El interés fundamental era el comercio entre Venezuela y Brasil.

    A la esclavitud de indígenas se aunaba la persecución para las empresas extractivas de zarzaparrilla, clavo, cacao y copaiba. La región del Vaupés, para esta época dependiente de los portugueses, tenía a Manaos o Barra como su capitanía.

    Durante este período se establecieron la  ganadería  y otras formas de producción, intensificándose  el cultivo de algodón, café, tabaco  y  la manufactura de velas, redes, y otros, todo con la mano de obra de los indígenas esclavizados. En 1798 los blancos se quedaron sin  esta fuerza de trabajo debido a la emisión de la Carta Regia. Tras la  revolución de Portugal (principio del siglo XIX), el gobernador fue sustituido por la Junta Provisoria Gobernativa  y luego de la independencia del Brasil (en 1822), la provincia de Río Negro intentó independizarse sin  obtener resultados. Prácticamente en los años en que ocurrieron estos hechos, la fuerza misionera  en Río Negro fue desapareciendo.

    En 1835 nace la rebelión conocida como  Cabanada, una alianza entre indígenas y portugueses contra  esclavos sublevados que hostigaban  constantemente las aldeas, hasta que cinco años después fue detenida.  Se puede decir de manera muy general que a principios del siglo XIX fue creciente el intercambio comercial y la incursión de portugueses en busca de esclavos nativos, pero el empuje misionero con la concentración indígena en aldeas, hizo que los portugueses se desplazaran  hacia otras zonas.

    En 1852 se fueron restableciendo las misiones de capuchinos y franciscanos, fortalecidas por el reconocimiento como ciudad a Manaos en 1848 y  dos años más tarde fue creada la provincia del Amazonas. Desde entonces se desencadenó una lucha contra las misiones y traficantes de cautivos, apareciendo los llamados movimientos mesiánicos comandados por líderes indígenas. Estos movimientos fueron apoyados por comerciantes, pues las misiones  habían ampliado su dominio  sociocultural, abarcando la vida comercial  de la zona.

    El nuevo sometimiento de los indígenas, a finales del XIX, fue  por la explotación del caucho, de  amplio impacto social  y económico. El  Estado hace  su presencia  para establecer políticas de integración económica, estimulando también la producción de la quina. Finalmente,  estos cambios se transforman  en un proyecto  concreto de integración de las regiones orientales, con un control administrativo de las zonas limítrofes.  Aunque  el comercio del caucho opaca la labor  misionera  por  el Concordato que firman gobierno e Iglesia  por el año de 1887, el poder de ésta es ampliado. En 1892  los Territorios Nacionales son declarados bajo el control eclesiástico.

    A comienzos del siglo XX la frontera señalaba el Yuruparí, sobre el Vaupés, como dominio brasileño; la actividad de peruanos, brasileños y colombianos, invade sus afluentes más importantes, extendiéndose hasta  los ríos Apaporis y Caquetá. Por esta misma razón es que en esta época  Manaos se convierte en centro de explotación cauchera. Las misiones tuvieron un papel doble en estos procesos ya que al parecer apoyaron  a los caucheros en  los enfrentamientos  indígenas (Carijonas, Cubeos y Tucanos) que se generaron por la inhumana explotación. El comercio del caucho sufrió  varias bajas, entre ellas  cuando en 1912 los ingleses  crean una industria independiente en sus colonias asiáticas, con semillas hurtadas de estas zonas y años  más tarde la población de indígenas caucheros sufre una epidemia de influenza, afectando al 50% de ella.

    A la decreciente caída del comercio del caucho sobrevino nuevamente el efecto de las misiones que, con convenios gubernamentales, se encargaron de  los "indios salvajes"   interviniendo en toda su organización, hasta el punto que  redujeron algunos cultivos perennes, fomentaron la cría de vacunos y generalizaron el Tukano como lengua, para todo el resto de grupos indígenas del Vaupés.

    Desde 1925, impulsado por el gobierno, el Vaupés inicia un proceso de "modernización" enmarcado por la construcción de pistas de aterrizaje, edificaciones y puentes, la ampliación de los caminos y la promoción  de sembrados, especies menores y ganadería.

    En 1942, en un nuevo auge del caucho, se crea la Rubber  Developmen Corporation, compañía que con el propósito de racionalizar  la extracción de gomas del Vaupés, intentó comunicarlo con  la región del llano por vía terrestre; a su paso  aparecieron después de tres años caucheros independientes apoyados con créditos por la Caja Agraria y en las concesiones de tierras por leyes sobre baldíos. Tomaron como centro de operaciones la aldea Carurú.

    En los años cuarenta, debido a la escasez de alimentos, se  produce una migración de indígenas hacia el Brasil que fue detenida en 1956, fecha en que se emitió  la Resolución Comisarial que imponía a los indígenas el previo aviso de los cambios de residencia y con el consentimiento del prefecto apostólico. Sin embargo la situación se agudizó años más tarde con el proyecto de colonización de El Retorno  el cual  incluía el traslado de indígenas del Papurí  y la construcción de la carretera de San José a Calamar.

    En 1960 se inicia una nueva actividad comercial, que cobra la vida de miles de especies de animales selváticos, la peletería que reemplaza  la extracción de caucho.

    A partir de 1973  el estado  el que comienza a hacerse cargo de la educación de estos pueblos. En 1976, una vez nacionalizada la escuela primaria y secundaria, se  crean los Fondos Educativos Regionales. De allí en adelante  se originaron  varias organizaciones locales en procura del reconocimiento  de la autonomía de los grupos indígenas con la creación de resguardos que detuvieran la expansión colonizadora.

    Actualmente y desde  mediados de la década de los años ochenta, la explotación minera  constituye una nueva forma de colonialismo. Empresas mineras como  la Paranapanema y la Gold Amazon de Brasil son sólo un ejemplo de las 17 empresas que fueron invadiendo el territorio nacional. En 1986  se denuncia la masacre de indígenas  que entraron en conflicto con  los garimpeiros.

    Finalmente, en 1991 se reconocen bajo la categoría de departamento, los denominados Territorios Nacionales.

    Organización Social

    Los pueblos indígenas de la región del Vaupés  comparten una estructura social en la cual se descubren rasgos comunes de organización. François Correa,  quien ha estudiado la estructura social de estos grupos, la caracteriza de la siguiente forma:  

      • La  estructura de cada comunidad se encuentra segmentada en unidades mayores y  menores, en algunos casos agrupan   varias comunidades, en otros hacen referencia  a unidades internas a cada comunidad.

      • Las unidades son patrilineales, la descendencia va por línea paterna.

      • Las unidades básicas  de descendencia común se consideran hermanos  entre  sí y por tanto, prohibidos en matrimonio; son exógenos.

      • Son patrilocales, los miembros del grupo del varón que habitan con o cerca de  su padre (en malocas o aldeas) y las mujeres en el período posmatrimonial en el grupo de su esposo.

      • La lengua se hereda por línea paterna y regularmente cada comunidad reconoce  la suya como independiente de las otras.

      • Las unidades se distribuyen contigua o continuamente a lo largo de ejes fluviales  que reconocen como de su pertenencia por ser lugares originarios de sus  ancestros.

      • Cada nivel de organización está señalado por la descendencia de un ancestro  común que señala las marcas de identidad  social para el grupo. A su vez cada  nivel de organización, mayor o menor, está jerarquizado de acuerdo con el rango y  orden del nacimiento de sus propios e individuales ancestros, cuya descendencia,  en caso señala el ejercimiento   de funciones especializadas (capitanes,  chamanes, cantores/ bailadores, etc.).

      • Consideran la historia comunitaria (en casos panvaupesina) como de origen y  desarrollo común de acuerdo con el viaje de desplazamiento conjunto desde la  cachivera de Ipanore (Cueva de Tocandira), cuyo resultado es la diversificación de identidad social.

      • Dicha identidad social está contenida en sus manifestaciones  culturales y  registrada en las narraciones mitológicas narradas en los recitativos, cantos  y  ceremonias,  de los que el complejo ritual denominado "Yuruparí, es el centro  de expresión ceremonial y ritual de dicho conocimiento.

      • La pertenencia del individuo y su ubicación es pública y hereditaria.

      • Las comunidades del Vaupés comparten en general un sistema de parentesco  y matrimonio conocido como el tipo básico Dravidián, cuyos caracteres generales  señalan la clasificación de acuerdo con  generaciones, la distinción de sexo,  clasificación de dos tipos de parientes dentro de ciertas generaciones y distinción  de edad. La terminología de parentesco está de acuerdo con una organización  dual en que el matrimonio se señala a través de intercambio de hermanos  entre  grupos exogámicos opuestos. La terminología evidencia la presencia de unidades   de descendencia, diferenciando sus afines, y en casos, ella da cuenta de  divisiones más restringidas (distinción entre descendientes patrilineales y  matrilineales).

    Sin embargo, a pesar de que las comunidades del Vaupés comparten principios básicos de organización, existen variaciones locales que señalan la presencia de unidades estructurales particulares de algunas comunidades como los cubeos, los Makunas y los Piratapuyas, en que cada  uno comparte una misma lengua pero se hallan subdivididos internamente en unidades intermatrimoniales, a diferencia de otras comunidades (Desanos, Sirianos, Barasanos, Taiwanos, etc.) que en conjunto con otras de lengua diferente son la unidad exogámica básica  agrupada en Fatrias, en la que cada grupo posee sus aliados en diferente unidad Fátrica".

    La maloca,  a la vez que aloja a un grupo plurifamiliar con una descendencia común, es un modelo de representación del cosmos, refleja la arquitectura del universo. A su interior, la distribución de los espacios señala la organización social interna, los status, la realización de actividades asignadas según edad, sexo y rango. Por su parte cada grupo tiene definida la  relación de sus segmentos con la maloca. Unos clanes y linajes son "dueños de la maloca", otros son chamanes, existen segmentos menores, que tienen asignado su lugar en la maloca, o viven en sitios independientes. Cada unidad de residencia es a su vez reconocida por la identidad de sus especialistas. El sistema de cinco sibs (familias) interdependientes de jefe, cantor bailador, guerrero, chamán y sirviente, orientaba la especialización y la dinámica del sistema Vaupés".

    Actividad  Económica

    La base tradicional de la economía de estos pueblos es  la explotación del bosque por medio de una horticultura itinerante, a partir del sistema de roza (tala y quema) del bosque. Esta horticultura se complementa con la pesca, la caza y la recolección, la elaboración de cestería con destino al mercado, la alfarería y la talla de madera. En los últimos tiempos algunas comunidades se han vinculado al cultivo de hoja de coca, ya sea directamente o empleándose como mano de obra en el proceso de raspado o recolección de la hoja.

    La producción se realiza por división del trabajo entre edad y sexo. Los instrumentos de trabajo son  de carácter individual; depende de su obtención o de quien los ha elaborado que - podría ser cualquiera - ya que esos medios están al alcance de todos. También existe restricción en cuanto a los sitios de caza y pesca, con reserva de tierras para el cultivo en manchas alejadas las unas de las otras por  extensiones de sabanas herbáceas y lomas no aptas para el cultivo.  La tierra es la adquisición más importante y se halla territorializada  de acuerdo con el predominio del  grupo en un área determinada.  La baja productividad de los suelos y en general del potencial de las zonas para caza, pesca y recolección, impulsa migraciones  cerca de los ejes fluviales  sobre las marcas que  legaron  los antepasados como testigo del dominio territorial de sus descendientes.

    Para los cultivos, cada huerta está acompañada de otras, que alternan sus cosechas de manera que exista una   producción de tubérculos permanente.

    El conocimiento que los indígenas  poseen de las transformaciones de su medio les permite periodizar en general  tanto sus actividades económicas como las sociales y rituales. Todo esto destaca  la minuciosa planeación  de las actividades productivas que parte de la observación de los ciclos ecológicos, los cuales a su vez se rigen por las variaciones anuales de lluvias y sequías y en consecuencia el caudal de los ríos. Lo anterior permite prever el aumento o  disminución de algunos productos a lo largo del año.

    El primer huerto se encuentra alrededor de la habitación y es escogido antes de su construcción, garantizando una ubicación estratégica en cuanto a las irrigaciones periódicas por los caños o ríos que arrastran las aguas lluvias hacia los cultivos. Las huertas tienen una extensión   que va de 1 a 3 hectáreas y  siguen el ciclo de la mandioca que es  el principal producto cultivado, también llamado yuca agria (Manihot); con ella la mujer prepara la torta de cazabe y productos derivados, presentes en la alimentación diaria. Se encuentran también bajo el dominio de la mujer el cultivo de otros productos importantes como la yota, la mafafa o rascadera, el ñame, la batata, la yuca dulce  y todos ellos con sus respectivas variedades. Además se encuentran  diferentes tipos de plátanos, el carayurú, el achiote, el carurú.  Por su parte los productos masculinos son en orden e importancia, la coca, el tabaco y el yagé. Los frutales no tienen dominio  de sexo y están distribuidos por toda la chagra. Entre ellos encontraron el marañón, el aguacate, el waituto, el caimarón, el limón, los lulos, la piña,  todos ellos acompañados del ají y la caña de azúcar que son del dominio femenino y el maíz, del masculino.

    El núcleo  familiar posee, por lo general, tres huertos permanentes de cultivo y mínimo dos rastrojos de los cuales se obtienen algunos productos. La primera huerta corresponde  a la mandioca que ha pasado del medio año  de cultivo que corresponde a su período vegetativo, otra en  plena producción y  sembrada recientemente.

    Atendiendo a los ciclos de producción, se organizan los de cuidado, recolección y siembra de una huerta. Alternando la recolección  (desyerbas) y resiembra, se establece un complejo microciclo alrededor  de una misma huerta que atiende tanto a la siembra original como a las resiembras. El ciclo termina con la segunda recolección y  se abandona  el terreno que corresponde a un bosque secundario, el cual será reutilizado  luego de su reconstitución. El cuidado de las huertas implica poseer  ciertos excedentes   básicos de producción para repoblarlos de animales silvestres como los agutíes y las pérdidas ocasionales de insectos y  otros animales.

    El producto de la huerta se dirige al consumo individual, pero también colectivo por invitación, puesto que a una misma maloca confluyen varias familias nucleares.

    La pesca  complementa   la  alimentación, siendo  una de las actividades  cotidianas de los hombres  a pesar de la aparente pobreza ictiológica de los ríos de "aguas negras", pues existen unas barreras naturales - sitio preferido de los peces, que hacen disminuir  el contenido piscícola hacia las cabeceras de los ríos pero que constituyen el sitio preferido de  pesca. Cabe resaltar la  del yacaré que tiene los mismos elementos de una cacería.  

    La caza depende,  por lo general, de que la presa  se coloque al alcance del indígena o de la necesidad.  Es mucha la variedad de fauna  que se selecciona como presa para el suministro de proteína. Todavía en algunas zonas del Vaupés, como en el Pirá - Paraná, se usa la cerbatana con dardos impregnados de curare.

    Vivienda

    La maloca, casa o aldea   constituye el centro de todas estas actividades y determina la distribución de los dominios  constituidos alrededor de estas actividades, siguiendo siempre la división sexual del trabajo; alrededor de la maloca se organizan las actividades individuales, cooperativas y colectivas.

     

    CONCLUSIÓN

    Este trabajo me ha dejado observar la realidad de los indígenas colombianos. Aprendí que la historia precolombina tiene mucho valor y por lo tanto merece el respeto de todos nosotros. Pienso que todos deberíamos estar muy agradecidos con nuestros antepasados los indígenas quines nos dejan sus culturas y tradiciones.

    GLOSARIO

    • Tribal: perteneciente a la tribu ...

    • Tardío: que tarda en venir a sazón.

    • Pleistoceno: nombre del periodo inferior a la era cuaternaria.

    • Cacicazgo: dominación o influencia de caciques políticos.

    BIBLIOGRAFÍA

    www.google.com

    almanaque mundial 2002

    Microsoft encarta 2002

    Breviario de Colombia editorial panamericana

    Precolombia editorial minerva Ltda.

    112