Colmillo Blanco; Jack London

Literatura universal contemporánea del siglo XIX. Narrativa norteamericana. Novela de aventuras. Argumento

  • Enviado por: Esteban
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 4 páginas
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A ambos lados del río se extendía un tétrico bosque de coníferas, era la salvaje selva boreal. Pero en esos parajes sin vida se alzaban desafiantes dos hombres en un trineo tirado por perros, también había un tercero que yacía en una en una caja. Al caer la noche se detuvieron en un bosque de coníferas que había a un lado del camino, encendieron una hoguera, y Bill le dijo a Henry que le había dado los pescados justos a los perros, pero que le faltaba uno, eso quería decir que un lobo se había comido el pescado. Un rato después los perros parecía alterados y una gran cantidad de ojos se agruparon entorno al campamento, los dos hombres decidieron dormir. Los aullidos despertaron a Bill, los contó y vio que había siete. A la mañana siguiente solo quedaban seis, seguramente los lobos lo habrían devorado.


Henry y Bill se despertaron y continuaron el camino, la noche ártica cubrió rápidamente el cielo, así que acamparon, Henry oyó un aullido y vio a Bill con un palo en la mano y un cacho de salmón en la otra, Bill le dijo que le había dado un buen golpe a un lobo que se quería comer la carne de lo perros. Al día siguiente vieron como le había desparecido otro perro, así que con dos perros menos se pusieron en marcha, ese día fue igual que todos lo demás, al caer la noche, hicieron un campamento. Bill ató a los perros de manera que no se podían escapar. Al día siguiente les volvió a faltar otro perro, seguramente uno de los animales le mordería la cuerda al otro y este se escaparía. Deshicieron el campamento y continuaron la marcha, y no fue menor su sorpresa que al ir en el trineo encontraron el palo en el que habían atado al perro, los lobos se habían comido hasta la correa. Bill le dijo a Henry que se adelantara para saber cuantos lobos les seguían, al cabo de un rato Bill volvió y le dijo a Henry que les seguían unos veinte lobos llenos de hambre. Al acampar lo primero que hizo Bill fue atar a los perros de manera que no se pudieran morder la cuerda entre ellos. Bill parecía bastante desanimado, un rato después se fueron a dormir.

El día empezó bien durante la noche no había desaparecido ningún perro, Bill parecía mas animado, cuando volcó el trineo uno de los perros salió corriendo en dirección a los lobos, los intentos de Bill por detenerlo fueron inútiles, el perro se detuvo junto a la loba, Bill se acordó del rifle que tenía en el trineo y lo sacó, de prontota loba se abalanzó sobre el lomo del perro y como de la nada aparecieron una docena de lobos, los intentos del lobo por escapar fueron inútiles. Bill con el rifle se dirigió hacia donde estaban los lobos, Henry desde el trineo no podía ver lo que pasaba, pero lo que oyó le fue suficiente para continuar el viaje el solo. Ya solo le quedaban dos perros con lo que no pudo llegar muy lejos, para aligerar el peso tuvo que atar a muerto de la caja en un árbol. Acampó e cuanto cayó la noche un círculo de lobos le rodeaba, paso toda la noche en vela y lanzado astillas incandescentes por doquier, pero al día siguiente el sueño le venció y cayó rendido, al despertar vio a os lobos amenos de un metro te distancia, entonces se le ocurrió una idea, hizo un circulo de fuego y se metió dentro, y cuando lo creyó todo perdido, oyó venir a unos hombres, y quedó dormido por el agotamiento.

La loba fue la primera en oír a los humanos, después los demás la siguieron, la manada esta débil y necesitaba alimento urgentemente, había un gran lobo joven, a su lado, un viejo lobo tuerto al cual le faltaba un ojo también había un lobezno de unos tres años; de cuando en cuando los tres mostraban su amor a la loba y esta se revolvía dando les rápidos mordiscos en las paletillas. Al final encontraron un rebaño de renos, con el que pudieron saciar su hambre, así pues con los estómagos llenos, los lobos de pareja en pareja fueron abandonando la manada hasta quedar solo el gran lobo joven, el tuerto y el lobezno. Un día el lobezno atacó al tuerto y le arrancó la oreja, entonces el gran lobo y el tuerto lo mataron, después de esa pelea el tuerto le mordió la vena yugular y lo mató quedando ellos los dos.

Un día encontraron un campamento por el que la loba tenía curiosidad, pero rápidamente se alejaron, y por el camino que iban, vieron unas liebres colgadas de unas ramas que eran ni más ni menos trampas de los indios para las liebres pero ellos las robaron y se alimentaron de ellas.

La loba y el Tuerto subiendo por el Mackenzy, se encontraron con una cueva en la que se instalaron, la loba ya no tenía la velocidad de antes y a cada rato se tenían que detener, la loba encontró una cueva en la que se instaló, se pasaron dentro de la cueva todo el día, hasta que el lobo arto de esperar, el Tuerto salió a dar una vuelta, y al volver a la cueva se encontró que junto a la loba se extendía una camada de cachorros, entonces su instinto le dijo que fuera buscar comida para los cachorros, caminó unas cuantas horas, hasta que por fin encontró una perdiz y la mató. Con el ave en la boca se dirigió a la cueva, pero antes de llegar encontró unas huellas más grandes que las suyas y un poco mas adelante vio un lince intentando matar a un puerco espín pero, este se enrollaba y no dejaba que el lince le atacara, pero en un momento de descuido, este se desenrolló y el lince le pegó un zarpazo casi mortal, en una milésima de segundo el puerco espín movió la cola y se la clavo al lince en la cara. El felino salió corriendo y media hora después el puerco espín murió y el lobo se llevó el puerco espín, pero como no le cabían los dos en la boca, se tragó el ave y se dirigió a la cueva con el puerco espín, donde esperaba la loba y sus cachorros.

El lobezno, era diferente de los demás de su camada, en vez de ser de color rojo, era de un color gris, como su padre, era un autentico lobo, no abrió los ojos, hasta pasado un mes, pero a pesar de eso ya conocía a su madre, a su padre y a sus hermanos. Sentía una gran curiosidad por la salida de luz que había al final de la cueva y el mundo que había más allá de esta. Fue el primero de su camada en aprender a dar patadas, dar mordiscos y a ladrar, un día su padre salió a cazar y no volvió, y sus hermanos fueron muriendo de hambre hasta solo quedar el, así que su madre se puso a cazar. Ella sabía de sobra que el tuerto había muerto a manos del lince y que ahora tendría que vengar su muerte.

El lobezno salió de la cueva había un mundo nuevo a fuera, el lobezno estaba lleno de curiosidad, al salir de la cueva se cayó por el barranco y fue a parar junto a unos matorrales y vio al primer animal que no era de su raza, era una ardilla, que le vacilaba desde lo alto de un árbol, de pronto vio a un pájaro carpintero el cual se lanzó sobre el y le picoteo la cabeza, el lobezno salió corriendo con tan mala suerte que al pasar por encima de un tronco podrido este cedió y cayó encima de un nido de perdiz, el cual estaba lleno de polluelos, los devoró y sintió por primera vez el gusto de sangre caliente en su boca, de pronto apareció la madre y empezó a darle picotazos, y cuando el lobezno estaba a punto de ser derrotado, apareció de la nada un halcón que mató a la perdiz. El lobezno continuó su travesía hasta llegar al río, en el casi se ahoga al atravesarlo, pasado el río, se encontró con una comadreja joven a la que quiso atacar, pero la madre de esta, protegió a su hijo lanzándose al cuello del lobezno y cuando iba a realizar su segundo ataque apareció la madre del lobezno y mató a la comadreja. Entonces los dos lobos se dirigieron a la cueva y durmieron.

El lobezno a medida que pasaba el tiempo se sentía más fuerte y con mayor coraje. Ya no temía a casi nada, incluso a veces planeaba como matar a la ardilla burlona, pero a lo que aun temía realmente era a aquel halcón que sobrevolaba los cielos, al verlo siempre se escondía.

Un día estando durmiendo en la cueva con su madre, un grito de esta lo despertó, la madre de los linces intentaba entrar en la cueva, ya que la loba mató a los cachorros del lince, la lucha entre el lince y la loba fue muy intensa, el lince tenía ventaja al poseer garras afiladas como cuchillo para poder desgarrar. El lobezno también intervino en la pelea y se llevó un zarpazo del lince, que le hizo una herida muy profunda en la paletilla. Al final consiguieron matar al lince y se alimentaron de el durante varios días. El coraje del lobezno iba aumento cada día un poco más.

El lobezno salió de la cueva para beber agua, pero cual fue su sorpresa al ver a un ser que nunca había visto antes, eran los hombres. El lobezno se intentó defender de los tres hombres que le rodeaban, sus intentos por defenderse fueron inútiles, al ver los colmillos blancos de lobezno decidieron llamarle colmillo blanco.

Al oír los gritos de ayuda de su hijo la loba salió corriendo de la cueva a defenderlo, pero un de los hombres gritó Kiche y la loba se detuvo y se tumbó en el suelo. Los indio se llevaron a Kiche y a Colmillo Blanco al campamento, este último se asombraba del poder que tenían los humanos, parecían dioses. En el campamento Colmillo Blanco conoció a un perro llamado Bocas el cual sería su gran enemigo, no se estuvieron mucho asentados en aquel campamento, sino que continuaron su viaje.

Para Colmillo Blanco los días en el campamento estaban llenos de experiencias nuevas, el consideraba a los humanos como dioses que lo dominaban todo. Bocas no paraba de pelearse con Colmillo Blanco, y en estas peleas Colmillo siempre perdía. Quizás fue porque Bocas no le dejo vivir su infancia a Colmillo Blanco desarrollo mayormente el sentido de la astucia, un día planeó una estarte.