Colmillo blanco; Jack London

Literatura universal contemporánea del siglo XIX. Narrativa norteamericana. Novela de aventuras. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Ireth
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas

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Colmillo Blanco es un libro de Jack London que trata sobre la vida de los lobos. Empieza cuando unos perros tiraban el trineo por medio de un desierto blanco. Delante de los seis perros había un hombre, detrás del trineo otro y dentro, en una caja, había un tercero. Los hombres avanzaban sin hablar sin decirse nada, parecía que en aquel desierto no podía vivir nadie pero no era así.

Los hombres se llamaban, Henry el de delante, Bill el de detrás del trineo y Alfred el de la caja.

Todos sabían que la carne escaseaba y que alguien los perseguía, los lobos. Llegó la noche y tuvieron que buscar un sitio para dormir. Mientras Bill daba la comida a los perros, Henry hacía la cena. Algo raro ocurrió solo tenían seis perros y seis pescados los repartió y Oreja Cortada se quedó sin su pescado. Los contaron y solo había seis perros. Continuaron hablando y acabaron decidiendo que lo que se había comido el pescado tenía que ser por la fuerza un lobo. El fuego de la hoguera fue apagándose y los ojos brillantes se iban acercándose cada vez más. Los perros estaban tan alborotados que Bill se despertó, contó a los perros y volvía a haber siete. A la mañana siguiente Henry pregunto si había siete perros y Bill le dijo que no que solamente había cinco, Gordito no estaba se había ido.

Después de desayunar y atar al trineo el ligero equipo, los viajeros emprendieron de nuevo su viaje. Al llegar la noche volvieron a buscar un sitio para dormir. Los lobos los siguieron todo el día. De pronto se sintió un grito de Bill. Un lobo negro cogió un trozo de pescado, Bill estaba furioso. Después de cenar se durmieron. A la mañana siguiente un grito de Bill despertó a Henry. Rana, uno de sus perros se había ido. Después de desayunar continuaron con su trayecto. A la noche siguiente Bill ató a los perros para que ninguno se fuera. Durante la noche vieron que Oreja Cortada se lanzaba todo lo que el palo le permitía hacía un intruso, la loba. Por esto entendieron por que los otros perros se habían ido. A la mañana siguiente el Zancudo se había ido. Continuaron su viaje con solo los tres perros que les quedaban. Bill quería matar a los lobos y Henry intentó impedírselo, pero no pudo. Bill cogió el rifle y los tres cartuchos que le quedaban, se dio una vuelta por allí y cuando saco el rifle para matar a la loba que lo estaba olfateando ella fue más rápido que él y se fue. Aquella noche Bill ató a los perros separados para que Oreja Cortada no pudiera romper ninguna cuerda. Después de cenar los dos se durmieron.

Durante la noche pasada no habían perdido ningún otro perro. Continuaron su viaje y al llegar al mediodía Oreja Cortada se escapo a través de la nieve. Oreja Cortada comprendió su error demasiado tarde, una docena de lobos se le acercaron y todos saltaron sobre él. Bill sin poder más cogió el rifle y se hundió en medio del bosque, se oyeron unos disparos, luego unos gruñidos, un lamento de lobo herido. Y nada más. Henry no quiso ir a ver lo que había pasado lo sabía perfectamente. Continuó con su camino cuando oscureció buscó un sitio para pasar la noche. Mantuvo encendida la hoguera porque sabía qué los lobos estaban a poca distancia y era el único obstáculo para que no se lo comieran. No pudo dormir y estaba muy cansado. Continuó su viaje con los dos únicos perros que le quedaban. De repente una noche cuando ya pensaba que se lo comerían oyó unos gritos humanos que hicieron marchar a todos los lobos.

La loba fue la primera en marcharse. Al frente de la manada de lobos había uno de los jefes, un lobo viejo, él era quien gruñía a los lobatos. Pasaron muchos días caminando en busca de otros seres vivos. Al final encontraron un buey, este fue atacado por todos los lados. Cuando terminaron de comer llegó el momento del descanso.

El hambre había terminado ya, así que siguieron su camino. Llegó un día en que manada se dividió en dos. La loba iba con uno de los jefes más jóvenes. Todos los días, el resto de la manada iba disminuyendo. Al fin solo quedaron: la loba, el jefe, el tuerto y el ambicioso lobato de tres años. La batalla comenzó, los dos lobos más viejos se unieron y derribaron al lobato. Ahora la lucha era entre ellos dos, pero el jefe viejo con solo un ojo, se lanzó sobre el otro y le clavó sus dientes al cuello. El jefe más joven lanzó un terrible gruñido de dolor, intentó luchar con las pocas fuerzas que le quedaban. Pero la muerte pudo con él. La loba había mirado todo esto, sentada sobre sus patas traseras y sonriendo. Después de esto corrieron los dos uno al lado del otro y jugueteando juntos varios días.

La loba cada vez estaba más gruesa y casi no podía caminar y encontraron una cueva donde se quedaron varios días. A los pocos días nacieron cinco cachorros, la loba no dejaba que el Tuerto se acercara a los cachorros. Y él tenia que ir en busca de alimento para los cachorros. Una vez el Tuerto no volvió más un lince lo atacó, él intentó defenderse pero no pudo y acabo con su vida.

El cachorro gris resultaba más fuerte que sus hermanos y hermanas. Fue el único que quedo con vida, se estaba haciendo mayor y cuando pudo salir de la cueva, todo lo desconocido le daba miedo. Un día mientras estaba bajando al arroyo para ir a comer y sin darse cuenta tropezó con un hombre, nunca había visto ninguno se lo quedo mirando eran cinco y de repente apareció su madre. El cachorro se pensaba que los atacaría pero, uno de los hombres llamó a la madre y el cachorro oyó por primera vez el nombre de su madre. Los indios quedaron mirando al cachorro y le pusieron el nombre de Colmillo Blanco. Los indios se llevaron a Colmillo Blanco y a Kiche, su madre. La tuvieron atada varios días, y Colmillo Blanco lo pasó muy mal, todos los cachorros lo atacaban y él se estaba haciendo mayor, pero era más fuerte que los otros perros y nadie se atrevía a acercarse a él. Colmillo Blanco solo obedecía a una persona, su amo que era Castor Gris. Una vez uno de los indios tuvo que marcharse y la madre de Colmillo Blanco fue quien lo acompañó. Colmillo Blanco se quedó muy solo. Lip- Lip uno de los lobos todo el día le estaba amargando la vida.

Al cumplir los cinco años Castor Gris se lo llevó consigo para hacer un largo viaje. Colmillo Blanco llegó al fuerte Yukón, allí fue donde por primera vez Colmillo Blanco vio un hombre de una raza distinta a la de los indios. Castor Gris lo que quería era ganar mucho dinero por esto utilizó a Colmillo Blanco para pelear. Era muy bueno.

En el fuerte Yokón había un hombre muy raro nadie sabía como se llamaba y le pusieron de nombre Hermoso Smith. Pero si algo le faltaba a este hombre era hermosura. Era feísimo; por esto le llamaron así. Era el mayor cobarde del mundo, por esto todos lo trataban con amplia tolerancia, porque temían que les envenenara el café. Le gustaban mucho las batallas de perros. Una vez se dirigió al campamento de Colmillo Blanco y le pidió a Castor Gris que le vendiera el perro, pero Castor Gris se negó. Pero el Hermoso Smith conocía muy bien a los indios y lo visitó con frecuencia y a cada visita le llevaba una botella negra. Una de las cualidades del whisky es producir sed. Y Castor Gris comenzó a sentirla cada vez más. Todo el dinero que había ganado se lo gasto para esta bebida. Al fin se le agotó el dinero entonces fue cuando Smith le dijo que le cambiaba el perro por botellas. Y así lo hicieron, a Colmillo Blanco esto no le gusto mucho porque no suportaba al Hermoso Smith. Al llegar al fuerte su nuevo amo lo dejó bien atado. Colmillo Blanco se esperó una hora y entonces en menos de diez segundos cortó la correa y se marchó con Castor Gris. Castor Gris lo sujeto con una correa y al llegar la mañana lo devolvió a Smith. Este le propinó una paliza. Smith gozaba mucho pegando al perro. Esta vez lo ató con un palo además de la correa. Y la noche siguiente pasó lo mismo y a la mañana siguiente Smith le dio una paliza más fuerte que la última.

Colmillo Blanco se convirtió en una fiera; lo llamaban el lobo de pelea. Casi no podía dormir la gente lo miraba y Smith hacía pagar cincuenta centavos para verlo. Lo que más rabia le daba a Colmillo Blanco era que se rieran de él.

Una vez en una batalla le llevaron a un perro que no había visto nunca era un dogo su forma de luchar era muy rara y Colmillo Blanco no la entendía. Colmillo Blanco lo atacó repetidas veces y el otro no se volvía. Por primera vez en todas las peleas Colmillo Blanco se lanzó sobre el otro y perdió el equilibrio y se cayó al suelo, el otro aprovechó para cogerlo por el cuello, estuvieron mucho rato así y cuando Colmillo Blanco casi estaba muerto, aparecieron dos hombres que pararon la batalla. Les costo mucho esfuerzo desenganchar a los perros pero al final lo consiguieron, y compraron el lobo a Smith por ciento cincuenta dólares. Los hombres se llamaban, Weedon Scott y Matt.

Era muy difícil poder domesticar al lobo pero había en él un poco de perro y sé tenia que intentar. Con mucha paciencia Scott consiguió dar a Colmillo Blanco aquello que nunca nadie le había dado: el cariño. Cada vez que Scott acariciaba a Colmillo Blanco se le erizaban los pelos y hacia un pequeño gruñido; pero ahora era diferente ya no pensaba solo en atacar. Cada noche esperaba que llegara su maestro del amor para que le acariciara.

Una noche su maestro no llegó, Colmillo Blanco se puso enfermo, no comía, no se movía, no hacia nada; no pasaron muchos días hasta que volvió Scott pero a Colmillo la pareció una eternidad. Una noche mientras los hombres jugaban oyeron un grito y un gruñido; los hombres salieron y vieron a un hombre al suelo con las manos al cuello. Cogieron al animal y cuando el hombre se levantó vieron que era Smith y que quería llevarse al perro.

Colmillo sabía que algo malo iba a ocurrir y no sabía que era. Scott tenia que irse a California y no sabía si sé tenia que llevar a Colmillo Blanco, al final Scott decidió que no se lo llevaría. Llegó el día en que Scott se iba y Colmillo estaba muy triste sonó la sirena del barco y esto significaba que llegaba la hora, dejaron el lobo dentro de la choza y cerraron la puerta de delante y la detrás, y se marcharon.

Los dos hombres se estaban despidiendo y vieron a Colmillo Blanco que estaba sentado a la cubierta tenia rasguños en la nariz y en la espalda, había salido por la ventana. Al final Scott decidió que sé lo tenia que llevar con él.

Cuando llegaron a California se quedo estupefacto. Nunca había visto enormes edificios; automóviles… Cogieron un carruaje y se marcharon de la ciudad ya no se oían los ruidos de coches, todo estaba tranquilo. Estaban en la casa de los padres de Scott. Había una perra llamada Collie y un perro Dick. Collie todo el día lo estaba molestando. Toleró al final que los niños jugaran con él. Una vez Colmillo Blanco se comió cincuenta gallinas del corral y su amo lo riño severamente. El animal era listo y lo aprendió rápido. Colmillo Blanco siempre acompañaba a su amo y un día cuando estaban de paseo y su amo encima del caballo una liebre se puso entre las patas del caballo y esté sé cayo y se rompió una pierna. Colmillo Blanco tuvo que ir a la casa para que le acompañasen para ayudar a Scott. Collie al final lo acepto y se hicieron bastante amigos corrían y jugaban juntos como habían hecho el Tuerto y Kiche hacia años.

En aquella época los periódicos decían que Jim Hall se había escapado de la cárcel de San Quintín. El juez Scott, padre de Scott, había sido el juez que lo condenó a cincuenta años de prisión aquella vez Jim era inocente y dijo que cuando saliera lo pagaría caro.

Cada noche la madre de Scott dejaba entrar al perro y a la mañana siguiente, sin que nadie supiera nada, lo hacia salir. Una noche mientras todos dormían Colmillo Blanco vio a un forastero. El lobo comenzó a andar siguiéndolo muy silenciosamente. Y en el momento preciso le saltó encima lo dejo caer al suelo de espaldas y le clavó los dientes al cuello. Luego se oyeron unos disparos y todo el mundo se despertó. Pero el gran alboroto terminó rápido. Luego bajaron todos y miraron quien era el intruso, era Jim Hall.

Colmillo Blanco estaba muy herido y había muy pocas posibilidades de que se recuperara. Hicieron todo lo posible y al final se recupero. Como era un lobo logró salir de ésta con vida si hubiera sido un perro se hubiera quedado allí. Después de varias semanas Colmillo Blanco se levantó pero le costó mucho quedarse de pie hacia mucho que no andaba. Se lo llevaron a pasear al aire libre y allí vieron a Collie con media docena de cachorrillos, Collie no quería que se acercara pero la cogieron todas las mujeres y todos los cachorrillos empezaron a acercarse a Colmillo Blanco. Todos quedaron muy sorprendidos. Y al final Colmillo Blanco dejó que los cachorros se le subieran encima.

El cariño de Scott le convirtió en un animal dulce y juguetón y se hizo amigo de los hombres.

PERSONAJES

Colmillo Blanco: Es medio lobo medio perro, el pelo lo tiene de color gris. No se relaciona mucho con los otros perros a causa de cómo lo han tratado de pequeño. Solo se relaciona con el último amo que tiene que es el único que lo trata bien y le da cariño.

Weedon Scott: Saca a Colmillo Blanco de las garras de la muerte. Puede que por esto Colmillo también lo aprecia tanto. Es el amo de Colmillo Blanco, es la persona que sabe sacar el lado positivo de Colmillo Blanco.

Castor Gris: Es un indio. No debe querer mucho a Colmillo por que lo vende por botellas de whiky. Es su primer amo, y también le enseña muchas cosas pero siempre con un garrote en la mano.

Hermoso Smith: Era feísimo, tenia la cabeza pequeña y la frente baja y notable por su anchura. Tenia la mandíbula inferior enorme. Tenia los dientes grandes y amarillentos, y sus colmillos superiores, de mayor tamaño que los inferiores. También sus ojos eran de un amarillo terroso. Es el peor de los amos que tiene, lo utiliza para ganar dinero, no lo tratan nada bien y siempre lo pega. Dejaría que lo mataran.

Kiche: Es una loba, el pelo es de color blanco. Es la madre de Colmillo Blanco. Le enseña muchas cosas sobre como sobrevivir y poder alimentarse.

VALORACIÓN

Es un libro que en un principio me costó bastante, pero a medida que iba leyendo, me entusiasmaba más la historia e iban cautivándome sus personajes.

Se demuestra a lo largo del libro que uno en la vida puede sufrir mucho pero el cariño y la ternura ayudan a recuperarte del sufrimiento. Esto puede ocurrir tanto a personas como a animales.

He disfrutado con Colmillo Blanco y aconsejo su lectura.