Ciudadanos de Europa; María Teresa López de la Vieja

Derecho Comunitario. Constitución Europea. Derechos fundamentales en la UE (Unión Europea). Politica comunitaria

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  • Idioma: castellano
  • País: España España
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RESUMEN DEL LIBRO

Ciudadanos de Europa. Derechos fundamentales en la Unión Europea,  contiene artículos que intentan hacernos mas visible la cultura moral y política europea. Una cultura que procede de la Ilustración, cultura que ya encontramos en la Declaración de derechos humanos y por ello mismo está también presente en la Carta de Derechos y en el Proyecto de la Constitución Europea.

En la primera parte de este libro, “Cultura Europea, política europea”, el profesor de la Universidad de Salamanca José Mª García Gómez-Heras reconstruye el modelo y los valores de la cultura europea, denominada por él mismo “Antinietzscheana”. En esta parte, otra profesora de la Universidad de Salamanca, Mª Teresa López de la Vieja, autora del libro,  nos comenta las diferencias mas significativas entre los elementos prepoliticos y, de otro lado, los requerimientos propios de la esfera publica.

El profesor José Mª García, afirma que Europa es un  espacio geográfico y social en el cual se han gestado los grandes valores de una cultura universal; para ello haremos un recorrido por su historia a partir de su hecho fundacional en la Grecia clásica, mostrándonos una serie de episodios que testimonian y afirman su potencial función creadora de valores, verdad y finalidad.

En primer lugar, se nos presenta de la mano de Husserl una Europa como gestante de racionalidad. Con esto el hombre desarrolla su capacidad para enjuiciar valores y construir una visión coherente del mundo y de la vida. La filosofía europea se de a conocer como un esfuerzo permanente de comprender el mundo como algo racional y configurarlo conforme a esa racionalidad. Mas tarde Kant nos habla de una Europa como proceso expansivo de la libertad; y Sócrates lo hará definiendo a nuestro continente con una implantación de justicia, de ley y de orden. La justicia aparece como valor normativo fundamental de la vida en sociedad y el criterio normativo de comportamiento  individual, del funcionamiento de las instituciones y del orden necesario para una comunidad política. Sobre ella se construyen en Derecho y el Estado. De la dignidad y de la justicia derivan otros valores complementarios, como la solidaridad, la equidad y la igualdad…de aquí derivan los derechos fundamentales del hombre. En este primer capitulo del libro se nos presenta también a Europa como conquista de la soberanía popular; la soberanía del pueblo traducida en democracia, implicaba la participación política del ciudadano, la construcción del Estado de derecho y las garantías que la Constitución ofrece al ciudadano. El Estado de Derecho aparece como garante de la justicia, la igualdad y la libertad, aquellos valores sobre los que Sócrates ya filosofaba siglos antes…con la democracia Europa responde a las exigencias de racionalidad que la dignidad del hombre exige en nombre de la solidaridad humana.

Esta primera parte también nos habla de la religión y del sentido de la vida, de Europa y su imagen científico-tecnológica del mundo, etc.…

Nuestro ya citado profesor de Salamanca, nos introduce en la Europa del futuro, una Europa cuya construcción se mantendrá fiel a una herencia recibida, cuyo patrimonio deberá conservar y trasmitir con valentía, fidelidad y eficacia. Los valores universales que serán el cimiento de una nueva Europa serán unos con larga historia y tradición, el respeto a la dignidad humana, a la paz, a la libertad, a la igualdad, a la justicia, a la diversidad cultural…Europa ha consolidado un Estado de Derecho destinado a proteger las libertades fundamentales y a exigir derechos básicos como la educación o a erradicar desigualdades de trato por razón de sexo, religión, raza o ideología. Por ello surge la Carta de Derechos  Fundamentales de la Unión Europea, codificando los derechos básicos del ciudadano y sus libertades fundamentales, estableciendo los Derechos Fundamentales como norma básica y dándoles un valor jurídico vinculante por primera vez. La Constitución que se pretende redactar (que se ha redactado) para Europa esta claramente y únicamente  inspirada en estos valores.

A la hora de hablarnos de una cultura europea y una política cosmopolita nos encontramos con la profesora Mª Teresa López. Nos habla de cómo ya se venia hablando de Unidad europea desde antes de la Primera Guerra Mundial. Entre los años 30 y los años 50 toda una  generación rescato la idea de Europa como ultima oportunidad para conseguir algún DIA la “paz perpetua “. Evidentemente surgen dudas, sobre la definición  de “ciudadanía europea”, sobre la integración entre Estados de la Comunidad Europea, entre estos y otros países, dudas sobre la estructura supranacional y sobre como organizarla, sobre las relaciones con otras culturas, etc.…

Podemos distinguir, de la mano de la profesora Mª Teresa López, dos proyectos sobre Europa; un proyecto cultural y un proyecto político.

El modelo cultural se centra en las tradiciones  e identidades al hablar de integración. Afirma que una cultura Europa debe dejar espacio para lo plural, para lo heterogéneo…el modelo político por otro lado, hace hincapié en la construcción de nuevas instituciones. Instituciones capaces de garantizar derechos y libertades básicas, con independencia de los ciudadanos y de la procedencia de los mismos. La Unión Europea representa la mejor ocasión para alcanzar algo similar a la “paz perpetua”, y los ideales de libertad, democracia y paz…son el punto de partida.


La segunda parte de este libro, titulada “Los principios y la política de la Unión Europea, revisa las posibles consecuencias prácticas y la influencia de los principios básicos sobre las políticas publicas. Revisaremos también las políticas medioambientales, y de nuevo, la profesora Mª Teresa López, nos analizara el impacto de las técnicas biomédicas y la cuestión de igualdad de genero en la Carta y en otros documentos de la Unión; otra profesora de la Universidad de Salamanca examinara la vinculación entre la ciudadanía y Derechos Humanos.

En esta parte del libro, como ya hemos mencionado anteriormente, se nos habla de Europa desde diferentes puntos de vista; no es de extrañar que uno de los primeros epígrafes de este capitulo se dediquen a hablarnos del medio ambiente y del termino, desconocido para muchos, sostenibilidad, desarrollo sostenible, definido por el Informe Brundlandt como “aquel que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. En el Art. 11.37 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, se dice: “Las políticas de la Unión integraran y garantizaran con arreglo al principio de desarrollo sostenible un alto nivel de protección del medio ambiente y la mejora de su calidad”. Queda aquí reflejado que tanto la Carta de Derechos como la próxima Constitución Europea hacen de la sostenibilidad uno de los pilares fundamentales de la política comunitaria; ahora bien, cabe decir que los hechos hasta ahora vistos y demostrados no nos hacen creer a ciencia cierta estas palabras ya que nuestras economías comunitarias no se están desarrollando de una manera sostenible, tal como dice la Comisión europea, ya que se generan demasiados recursos que deterioran el agua, la tierra y el aire.

Ahora bien, en cuanto al alcance de las propuestas sostenibles europeas, se puede decir, que Europa no solo ha optado por luchar a favor de la sostenibilidad en el continente, sino que ha tomado u especial interés en contribuir a la consecución de una sotenibilidad planetaria; en la Carta Europea queda demostrado el objetivo de salvaguardar la sostenibilidad en las ciudades, la protección y ampliación de los espacios verdes, la prevención de la contaminación, el ahorro de energía y la educación ambiental del ciudadano, entre otros.

Como ya hemos comentado anteriormente uno de los objetivos principales, tanto de la Carta como de la futura Constitución Europea s la globalización de la política ambiental de la nueva Europa. Sobre este tema el Art. 1.8 del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, de 20 de junio de 2003, y que trata de la ciudadanía de la Unión: “Toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro posee la ciudadanía de la Unión, que se añade a la ciudadanía nacional sin sustituirla”. Por ello es normal que en Europa se hale ya de una ciudadanía europea y que se le atribuirán iguales derechos y deberes a todo residente en la Unión Europea, con independencia de su nacionalidad; ahora bien, será necesario diferenciar entre ciudadanía y nacionalidad, obviamente.

Otro epígrafe de esta segunda parte del libro versa sobre la dignidad y la igualdad, definiendo así la ya mencionada profesora Mª Teresa López la “buena” política europea.

Para hablar de la dignidad la Profesora de la Universidad de Salamanca nos recuerda lo que nos dice nada mas y nada menos que el Preámbulo de la Carta de Derechos Fundamentales: “Consciente de su herencia espiritual y moral, la Unión esta fundada en los valores indivisibles, universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad”. No podía ser de otra forma, ya que la cultura política Europa que ha quedad reflejada en la Carta apuesta y lucha por las libertades del individuo, por ello la dignidad y la integridad personal ha merecido especial atención en la Carta.

Ahora bien, ¿qué es la dignidad? Los documentos europeos confirman que la dignidad constituye un principio básico para evaluar la investigación biomédica; la dignidad es citada con asiduidad para reforzar el discurso moral, jurídico, político…Dignidad es sinónimo de autonomía, libertad…y todo ello merece especial atención y respeto.

Otro aspecto que se trata en este capitulo de manera especial es la Igualdad; el principio de igualdad, tal y como esta recogido en la Carta de derechos, muestra que en los países europeos sigue existiendo problemas de discriminación y reparto desigual. Desde el Tratado de Ámsterdam, la promoción de la igualdad de oportunidades ha sido uno de los objetivos básicos para los países de la Unión. Sin embargo estos esfuerzos no  han dado los frutos que la sociedad esperaba y, un informe presentado en 2001 ante el Parlamento Europeo volvía a criticar la falta de igualdad en el ámbito de la salud sexual y reproductiva; además otro informe presentado en el año 2002, aconseja la revisión de la Carta de Derechos Fundamentales para que en la misma fueran incluidos temas tan importantes como presentes en la vida cotidiana, como son la violencia domestica, la prostitucion o la trata de blancas.

En marzo de 2003, la Declaración de Atenas reiteraba que la igualdad de hombres y mujeres es un derecho fundamental, que debería ser visible en la Constitución Europea; por ello se solicita a la Convención que integre la igualdad como un valor.

En definitiva, a la hora de hablar y resumir la “buena” política europea, diremos que los principios  universales, como la dignidad y la igualdad, dibujan un marco de actuación para las instituciones y para los ciudadanos de la Unión. La democracia, ideal de organización política en los países europeos; la dignidad, propicia avances, acuerdos; la igualdad, movilizando a la sociedad civil…así podemos resumir y definir los principales objetivos, y esperemos que valores de la Unión Europea.

La tercera y última parte de este libro, titulada “Ciudadanía Europea”, Manuel Toscazo, profesor en este caso de la Universidad de Málaga, nos plantea la cuestión de la diversidad lingüística. El último epígrafe  “Constitución Europea, cultura europea”, hace que nos adentremos en un tema acerca del debate sobre las tradiciones religiosas y culturales de Europa.

Lo primero que hace Miguel Toscazo al comenzar su participación en este libro es abordar el problema d la diversidad lingüística en la Unión Europea ya que aunque ha sido un tema desatendido o enfocado como algo de menor preocupación a su entender constituye un aspecto esencial en la actualidad europea. Es obvio que el multilingüismo representa uno de los rasgos más característicos y notorios del proceso de construcción europea, basta remitirnos a la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, cuya proclamación se realiza en doce lenguas, doce versiones originales e igualmente validas. Así pues es correcto entender la diversidad de lenguas como un valioso patrimonio que nos enriquece a todos y que, en consecuencia, debemos conservar y proteger.

A la hora de hablar del régimen lingüístico de la Unión se nos informa que su régimen lingüístico resulta insólito si lo comparamos con el de otras instituciones internacionales. El régimen de la Unión son las lenguas oficiales de los nuevos países que se incorporaban al reglamento como lenguas oficiales y de trabajo de las instituciones comunitarias y las versiones del Tratado en dichas lenguas pasaban a ser consideradas igual de autenticas que las primeras desde un punto de vista legal.

Así pues en la propia Carta de los Derechos de la Unión, en su Art. 41.4 se dice que toda persona podrá dirigirse a las instituciones de la Unión en una de las lenguas de los Tratados y deberá recibir contestación en esa misma lengua. Al entender del autor existen alternativas globales en cuanto al régimen lingüístico de las instituciones europeas, en concreto cuatro:

- Multilingüismo integral
- Multilingüismo restringido
- Existencia de una lengua franca, que seria el ingles
- Planificación de la lengua franca europea como un lenguaje artificial


Entrando en el final del libro, encontramos un epígrafe escrito por Javier Peña, profesor de la Universidad de Salamanca, hablándonos de la ciudadanía europea y los derechos fundamentales; en este epígrafe  se nos habla de la realidad actual de la ciudadanía europea. La ciudadanía europea es una ciudadanía derivada, subsidiaria respecto a la ciudadanía nacional de cada uno de los Estados miembros (se tiene que poseer la nacionalidad de uno de los Estados miembros, no es posible adquirirla al margen de los Estados). La Carta, al igual que los Tratados, no recoge una ciudadanía europea, sino que concibe a los ciudadanos como titulares de derechos y libertades.

En definitiva, todos los personajes que han colaborado en este libro coinciden con asemejar a los ciudadanos de la Unión con absolutos sujetos portadores de derechos universales, así como de deberes…pero siempre dándonos a cada uno de nosotros un apellido a nuestro propio nombre: igualdad, libertad…apellidos comunes para todos los ciudadanos de la Unión.

Desde nuestro punto de vista este libro nos ha ayudado a comprender el verdadero sentido de la Unión Europea; ya conocíamos la existencia de una Constitución para Europa, pero creo que  nunca nos habíamos puesto a intentar ver mas allá de un sin fin de artículos, y llegar a comprender que cada uno de ellos son un aval para nuestro fututo, un futuro europeo, un futuro cargado de igualdad europea, de libertad europea…lleno de diversas lenguas y personas europeas…un futuro común.

Nos ha parecido un libro muy interesante, además las personas que han colaborado en la elaboración del mismo se nos han presentado como personajes cercanos, profesores de distintas Universidades de España, que no han necesitado recurrir a términos y frases demasiado elaboradas  para expresar sus ideas y pensamientos; por ello pensamos que nuestra mas o menos fácil comprensión del libro se lo debemos a ellos. Nos parece un gran libro, nada y nada menos porque te hace que por fin entiendas el verdadero
significado de “Una Constitución para Europa” y todo lo que ello conlleva.



RESEÑA HISTORICA

La Historia de la Unión Europea hace referencia a los hechos políticos que han afectado a esta organización.

Antecedentes

Entre los antecedentes más significativos de la Unión Europea (UE), se destaca la Unión internacional paneuropea, institución fundada a comienzos del siglo XX para promover la unidad europea.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, las economías de los países de Europa salieron dañadas de manera crítica, lo que dio fin a la tradicional hegemonía europea en el mundo. Las dos nuevas superpotencias - Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas - tenían un poder económico, político y militar superior al del conjunto de los estados europeos. Ante esta situación, numerosas tendencias políticas pretendían reconstruir Europa como una nueva nación unificada, para evitar volver a un enfrentamiento entre los estados europeos. Las dos guerras mundiales se habían iniciado como conflictos europeos y, por ello, el continente había sido el principal campo de batalla.

A pesar de las iniciativas por una Europa unida (incluso federal), el inicio de la guerra fría frenó cualquier impulso en este sentido.

Primeros pasos

Una serie de tratados entre el grupo de países originarios, conocidos como "Los seis" (Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos), son los precursores de la UE, cuya historia se inicia oficialmente el 9 de mayo de 1950 con la llamada "Declaración Schuman", que hace referencia al discurso que Robert Schuman pronunció y que fue preparado junto a Jean Monnet.

El 18 de abril de 1951, Los seis firman el Tratado de París, por el que se constituye la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). A este tratado siguen otros que conforman los pilares de la actual UE, como son los Tratados de Roma, que implementaron la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM), firmados el 25 de marzo de 1957 por los mismos seis países.

Consolidación

Evolución de la Unión Europea

Para crear contrapeso a la CEE, el Reino Unido y otros seis países formaron la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) en 1960, pero tras el éxito de la CEE, el Reino Unido inició negociaciones para su ingreso en 1961.

En 1962 se estableció la Política agrícola común (PAC). Las metas económicas del Tratado de la CEE se cumplieron gradualmente y las tres comunidades (CEE, CECA y EURATOM) fusionaron sus respectivos ejecutivos en julio de 1967.

Los aranceles entre los países miembros se suprimieron en 1968, adoptándose un Arancel Común para los productos procedentes de terceros países. De esta manera entró en vigor la Unión Aduanera.

La unión empieza a tener solicitudes de incorporaciones, pero hasta 1973 no se hace una primera ampliación con Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido. Posteriormente, en una segunda ampliación se incorpora Grecia en 1981.

En 1979 los electores europeos eligen por primera vez sus representantes al Parlamento Europeo, a través del sufragio universal. Ese mismo año entró en vigor el Sistema Monetario Europeo (SME), que supuso el primer paso para la consecución de una unión económica y monetaria.

En enero de 1985, Jacques Delors asume el cargo de Presidente de la Comisión Europea, iniciando con ello la administración de mayor duración que ha conocido el ejecutivo de la Unión.

Al año siguiente, a pesar de la oposición del Reino Unido, se logra la incorporación de España y Portugal, formándose de esta manera la Europa de los 12. Con la reunificación de las dos Alemanias (RDA y RFA) en 1989, se amplía la superficie de la UE, pero no así el número de estados miembros.

El avance más significativo en la CE durante la década de 1980 fue la marcha hacia la puesta en práctica de un mercado único europeo, que finalmente llevó a la formación de la UE.

A partir de 1990 se da un renovado impulso al proceso de integración europea con el final de la Guerra fría. Tras la caída del muro de Berlín, la población correspondiente a la RDA se incorpora a la Unión gracias a la reunificación alemana.

Así, en 1992, el Tratado de Maastricht da a la Comunidad europea un nuevo nombre: Unión Europea.

La esfera de influencia de la UE aumenta significativamente con la incorporación de Austria, Finlandia y Suecia. En 1995 se amplía la unión a la Europa de los 15.

El plano económico, por su parte, se ve reforzado con el Banco Central Europeo que es establecido en junio de 1995.

Al final del siglo se da un considerable refuerzo de la política común a través del Tratado de Ámsterdam, que revisó la normativa legal de la Unión y entró en vigor en 1999.

El 1 de enero de 2002 entró en circulación el Euro, divisa que reemplazó los billetes y monedas de los países comunitarios.

El Tratado de Niza (2001) entre los estados miembros intentaba llegar a un acuerdo en varios apartados y su objetivo más importante consistía en poner los pilares para la creación de una constitución europea, cuya puesta en marcha está prevista para antes de que finalice el 2009.

La UE aborda en 2004 uno de los retos más importantes, la incorporación de diez nuevos países: Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Malta y Chipre. Con posterioridad se dio a Croacia, Turquía y Macedonia el status de "candidato oficial", que ya poseían Rumania y Bulgaria.

A pesar de la constante percepción de crisis que se vive dentro de la UE, su Producto Interno Bruto es el mayor del mundo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Así pues podeos resumir brevemente el nacimiento y consolidación de la Unión Europa, la Europa de los 27 hoy en DIA, una Europa que esta haciendo posible que, al menos, los europeos estemos empezando a saber convivir en paz, y como decíamos al principio de nuestro trabajo, esto es algo necesario para conseguir la paz mundial, la paz perpetua.