Citología e Histología

Veterinaria. Aparato digestivo. Hígado. Vesícula biliar

  • Enviado por: Inazuma
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 86 páginas

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Tema 36. Órganos anejos al aparato digestivo.

Hígado.

Es un órgano muy diferente en las especies en cuanto a tamaño. Estas diferencias anatómicas no tienen reflejo en la estructura.

En mamíferos se sitúa en el cuadrante anterior derecho de la cavidad abdominal. Tiene las siguientes funciones:

participa en muchos procesos metabólicos, por ejemplo detoxicación, al recoger sangre de la vena porta.

se produce mezcla de sangre en él.

actúa como un órgano parecido a una glándula de secreción externa, ya que los hepatocitos elaboran una sustancia que se expulsa al exterior: bilis.

Sobre estos parámetros entendemos su estructura:

es un órgano parenquimatoso, con muchas células epiteliales llamadas hepatocitos. Son células cúbicas con un núcleo muy voluminoso y muchos organoides.

A partir de la cápsula externa de tejido conjuntivo (cápsula de Glisson) parten travéculas de forma hexagonal. Este tejido conjuntivo es muy importante en el cerdo. Este tipo de organización es la del lobulillo clásico o de forma hexagonal. En él los hepatocitos tienen una disposición especial: a partir de la zona central y hacia la periferia, las células se hayan dispuestas en hileras, formando travéculas de hepatocitos o de Remak. Los hepatocitos se hayan íntimamente unidos unos a otros por alguna de sus caras. Por otras contactan con estructuras vasculares llamadas sinusoides.

Los hepatocitos tienen disposición radial a partir de una estructura vascular en el centro del lobulillo o vena centrolobulillar. En la confluencia de 2-3 lobulillos aparece un refuerzo de tejido conjuntivo delimitando estructuras vasculares y canaliculares que circulan entre ellos. Estas estructuras forman el espacio Kierman, porta o portal. Aquí aparece una sección de la arteria hepática, de la vena porta y del conducto biliar. A veces también aparecen capilares linfáticos.

La vena porta y la arteria hepática drenan a los sinusoides (formados por células de Kuffer y otras), de ahí a la vena centrolobulillar, a la vena hepática y por último a la vena cava.

En relación con los sinusoides se encuentran los hepatocitos. La membrana de Disse es el espacio que actúa como barrera entre la sangre y la membrana plasmática. Por ella se realiza el intercambio de sustancias. Entre las capas de hepatocitos se vierte el producto de secreción o bilis. Circula a partir de una bolsa en forma de saco ciego cerca de la vena centrolobulillar y en dirección contraria a la sangre, para desembocar en el conducto biliar, ya con pared propia. El colengiolo biliar es el conducto biliar sin pared propia. Tiene pared en las proximidades del espacio porta constituyendo la ampolla de Hering. Este es el talón de Aquiles del hígado. Cuando hay alteraciones en el se produce ictericia. Es el espacio entre el final de los hepatocitos y el conducto biliar. Está tapizado por un epitelio plano, a diferencia del conducto biliar que está tapizado por epitelio cúbico.

Visualización del lobulillo según la funcionalidad del hígado.

Para ello vemos las células que elaboran bilis y que drenan a un mismo conducto biliar. Si el conducto biliar lo tenemos en el espacio porta, lo que queda en el triángulo formado por la unión de tres venas centrales es el lobulillo portal. Su centro está ocupado por el espacio porta o portal, donde se encuentra el conducto biliar a donde drenan todos los hepatocitos de esa zona.

Visualización del lobulillo según la circulación.

Tenemos una disposición romboidea con dos espacios porta en dos vértices y venas centrolobulillares en los otros dos. La zona de parénquima en el interior drena a dos ramas de la circulación. Esto es un acino hepático. Tiene gran importancia porque sirve para explicar las diferencias entre la porción externa y la central del hígado.

Sinusoides.

Se caracterizan por su estructura especial:

endotelio

células de Kuffer

células de ITO. son células almacenadoras de grasa que surgen como macrófagos diferenciados o células de Kuffer modificadas.

La oveja, la cabra y el ternero tienen un endotelio sinusoidal con una verdadera membrana basal con pocas perforaciones. En las demás especies es tenue y tiene muchas perforaciones.

La membrana de Disse se encuentra entre la membrana basal y el hepatocito. Tiene células de Kuffer y de ITO. A veces casi no existe. El espacio perisinusoidal cambia con el estado funcional del hepatocito.

Conductos extrahepáticos.

En todas las especies menos en el caballo sale la bilis a la vesícula biliar. Cuando se necesita para facilitar la digestión se libera. Los conductos extrahepáticos son conductos con una estructura canalicular que comienza en el colengiolo biliar y que aumentan de calibre hasta salir del hígado. El epitelio pasa a ser cilíndrico y a veces estratificado. Cada conducto tiene una estructura tubular formada por:

una parte interna o mucosa. Es una verdadera glándula revestida por epitelio cilíndrico, que a veces presenta pliegues. Estos pliegues son mayores a medida que aumenta de calibre el conducto. Su función es facilitar dilataciones. En la lámina propia existen glándulas, muy frecuentes en el ganado bovino, sobre todo a nivel de la vesícula biliar.

una parte media, formada por tejido conjuntivo y fibras musculares lisas aisladas. Las fibras musculares forman una capa completa a medida que se acerca al duodeno. Está poco desarrollada en carnívoros (donde sólo forma una verdadera capa en la porción final) y mucho en rumiantes, sobre todo en bóvidos. En los pequeños rumiantes es escasa.

una parte externa o adventicia. Es tejido conjuntivo que contacta con el propio parénquima hepático (adventicia) o con el mesotelio. En la porción externa es una serosa.

Vesícula biliar.

Es el receptáculo que sirve como reservorio para la bilis excepto en las especies donde no existe (équidos, gallina de Guinea, paloma, córvidos).

Es un órgano piriforme, en íntimo contacto con el parénquima hepático. Es una bolsa con una pared casi transparente de coloración blanquecina. Con el tiempo a veces toma el color de la bilis. El color es más intenso cuanto más tiempo hace que se ha separado del animal. Es importante para valorar algunas alteraciones en relación con la función hepática.

Tiene una capa interna o mucosa de aspecto aterciopelado. Está tapizada por un epitelio cilíndrico con gran cantidad de microvellosidades parecidas a las intestinales, que sirven para aumentar la capacidad de absorción y la superficie de la vesícula. La mucosa contacta con tejido conjuntivo o submucosa, que se continúa con la lámina propia. En la submucosa aparece una zona glandular, sobre todo en la zona del cuello. Las glándulas son muy abundantes en los bóvidos y en la especie humana, formando los senos de Rokitansky y Aschof. Estas estructuras se comunican con conductos accesorios o aberrantes que llegan del hígado a este nivel.

La capa media está formada por células musculares lisas.

La capa externa tiene una porción de adventicia y otra de serosa.