Cinquecento italiano

Historia del Arte. Renacimiento. Siglo XVI. Arte renacentista. Cinquecento italiano. Arquitectura. Bramante. Palacios. Iglesias. Miguel Ángel. Escultura. Pintura. Leonardo Da Vinci. Rafael. Tiziano. Temática de las obras

  • Enviado por: DiVuCsA
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Tema 23: Cinquecento s. XVI “Genios”

  • Introducción

  • Arquitectura

  • - Características

    - Arquitectos

    - Bramante

    - Basílica del Vaticano

    - Templete de San Pietro in Montorio

    - Miguel Ángel

    - Sacristía y biblioteca de San Lorenzo en Florencia

    - La escalinata

    - Palladio

    - La rotonda

  • Escultura

  • - Características

    - Escultor

    - Miguel Ángel

    - Moisés - Piedad

    - David

  • Pintura

  • - Características

    - Pintores

    - Leonardo Da Vinci

    - La Última Cena

    - Virgen de las Rocas

    - Gioconda

    - Miguel Ángel

    - Decoración de la Capilla Sixtina

    - Rafael

    - Escuela de Atenas

    -Escuela Veneciana

    - Tiziano

    - Bacanal -Dánae

    1. El Renacimiento es el periodo de la historia que comprende los siglos XV y XVI, es decir, el Quatrocento y el cinquecento

    Nacido en Florencia se extendió rápidamente por el resto de Italia y EU.

    Este movimiento artístico tiene parte de otro mas amplio llamado humanismo. El humanismo es el hombre culto que sabe latín, griego, filosofía, geografía, astrología, etc... y que frecuentemente es también un artista (Da Vinci). Renacimiento procede de la palabra Rinascita, que la introdujo el famoso Vasari, y significa la vuelta a los temas de la antigüedad clásica, principalmente a Roma.

    Roma es el espejo de un pasado glorioso en el que se miraban las unidades del norte de Italia que estaban viviendo una etapa de esplendor una vez superada la crisis del siglo XVI (Guerra de los 100 años, peste negra...) todas estas ciudades rivalizaban entre si por lograr la hegemonía: Florencia, Milán (Esforza), Estados pontíficos (El Papa).

    El Renacimiento vive el descubrimiento del nuevo mundo, de la imprenta, la aparición del protestantismo y de la reforma Católica. En España a pesar de que estaba en pleno esplendor el mudéjar acogimos bien el nuevo estilo como lo demuestran edificios tan significativos.

    El siglo XVI italiano fue la época de los genios (Leonardo, Miguel Ángel y Rafael) pero también durante el siglo XVI los italianos padecieron dos grandes causas:

  • El saqueo de Roma en 1526 (las tropas españolas saquearon Roma)

  • La expansión del protestantismo

  • Estos hechos sembraron una profunda duda en los artistas (dudas existenciales) y optaron por imitar exageradamente la Maniera de los grandes genios creando confusión y rompiendo las normas del arte clásico. El renacimiento tiene cuatro características fundamentales:

  • Antropocentrismo: el hombre es el centro del universo. El triunfo del antropocentrismo frente al geocentrismo medieval. La figura humana es la protagonista y el ideal de proporción el Canon de 8 cabezas (de Lisipo) y la altura total debería ser igual a la longitud de los brazos extendidos (como el hombre vitruviano).

  • Los edificios deben tener proporciones sencillas y ser mas bajos que los góticos y predominar la línea horizontal sobre la vertical, en definitiva, es el hombre el que tiene que dominar el edificio y no el edificio al hombre.

  • Perspectiva: La perspectiva lineal consiste en representar los objetos distantes mas pequeños que los cercanos, al tiempo que líneas perpendiculares tienden a juntarse en un punto de fuga en el horizonte.

  • Paralelamente su mentor fue el arquitecto Brunelleschi y el pintor (Piero de la Francesca) que escribió un famoso tratado llamado “de prospectiva pinguendi” es decir, de la perspectiva en la pintura

    3. Visión unitaria

    4. Individualidad: Todas las obras del renacimiento aparecen firmadas por sus autores.

    2. Si Florencia había sido la ciudad del Quattrocento italiano, Roma será la del Cinquecento; a lo largo del s.XVI la capital artística de Italia va a "trasladarse" a Roma, principalmente por la enorme influencia del Papado, el cual se convertirá en gran protector de los artistas y contratante de obras (además, debido a su enorme herencia clásica, continuaba siendo una ciudad con un enorme tránsito de artífices a la búsqueda de aprendizaje).

    A lo largo del periodo correspondiente al alto Renacimiento italiano, denominado Cinquecento, el arte se verá obligado a adecuarse a las normas que el decoro imponga, circunstancia derivada del hecho de que la mayor parte de las obras serán encargos destinados a la decoración de edificios religiosos. Junto con esto, hay que añadir que el arte renacentista clásico alcanzará en estos momentos su culminación, además de que el espíritu revisionista y exhaustivo propio del Renacimiento dará origen a la aparición de tratados compendiosos del lenguaje empleado, sin olvidar tampoco que ésta será una época condicionada artísticamente por el quehacer de grandes figuras tales como Miguel Ángel, Rafael o Leonardo da Vinci.

    Con respecto a la división que suele establecerse del s.XVI italiano en lo que respecta al arte se puede decir que, a rasgos generales, el clasicismo adquirirá una potencia enorme durante la primera mitad del siglo siendo sustituido, a lo largo de la segunda, por un barroquismo de las formas correspondiente al sentir manierista.

    Características de la arquitectura del renacimiento italiano:

    Equilibrio, austeridad, robustez y predominio de la arquitectura sobre la decoración son características principales de las edificaciones cinquecentistas clasicistas, como se puede apreciar claramente en las obras de uno de sus principales representantes, Bramante (magnífico será su templo de San Pietro in Montorio, en el que recoge la herencia romana a través del uso de la tipología de planta central circular). Se emplean ahora los volúmenes con un sentido plástico, buscándose el contraste y el juego mediante la conjugación de las formas y el manejo de la luz (elementos cuyo uso teatral se buscará deliberadamente, exagerándolo, durante el periodo manierista).

    Ésta va a ser una época de grandes construcciones y de grandes autores asimismo; a lo largo de este siglo XVI se inicia el desarrollo y ejecución de uno de los más importantes planes arquitectónicos como será el destinado a la creación de la basílica de San Pedro del Vaticano (es preciso señalar de nuevo que Roma ostenta la capitalidad artística en estos momentos, además de la cristiana, con lo que se hacía necesaria una intervención de estas características que viniera a reforzar y recalcar dicha realidad).

    Adjudicada inicialmente su construcción a Bramante, el fallecimiento del mismo dará lugar a la elección del pintor Rafael, cuya participación en el proyecto se verá truncada de igual modo por su muerte, siendo realmente el relevo del posterior elegido (Antonio de Sangallo el Joven) el verdadero artífice del edificio: Miguel Ángel. Éste va a recuperar el plan inicial de planta central propuesto por Bramante y a construir la magnífica cúpula que lo corona, convirtiéndola en referencia de todo el conjunto.

    Muestras de su tratamiento de la arquitectura serán también la ingeniosa escalera de la Biblioteca Laurenciana de Florencia, el diseño urbanístico de la Plaza del Capitolio en Roma.

    Para finalizar, merece la pena destacar dentro de la tendencia manierista a los arquitectos Vignola, el cual creará en la Iglesia del Gesú, en Roma, un modelo posteriormente muy empleado y Andrea Palladio (artífice del recurso denominado "ritmo palladiano", destinado a conseguir efectos de movimiento y claroscuro, así como del Teatro Olímpico de Vicenza).

    3. No es posible hablar de escultura renacentista italiana sin nombrar a uno de los más grandes e importantes artistas de esta disciplina (y no sólo del momento) como es Miguel Ángel; la calidad de su trabajo y su capacidad para obtener "vida" del mármol no puede, incluso a día de hoy, por menos que causar una completa admiración.

    En él es posible encontrar los distintos registros que se sucederán a lo largo de este s.XVI, desde aquellas obras iniciales donde se acatan todas las reglas clásicas hasta el manierismo terrible, por completo visionario, de sus "esculturas inacabadas" (ejemplo de las cuales puede citarse la Pietá Rondanini).

    Grandes obras, convertidas en hitos de la historia del arte, van a ser esculturas como el David (tipología clásica, pero completamente novedosa en la forma de representación, en la que además son apreciables la enorme fuerza intrínseca de sus personajes, la monumentalidad y el perfecto conocimiento y ejecución de la anatomía característicos de la obra de Miguel Ángel), el Moisés concebido para el sepulcro del Papa Julio II o la maravillosa Pietá vaticana.

    4. Tres grandes figuras vendrán a completar la lista de maestros renacentistas, aunque esta vez en lo que a pintura se refiere: Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Rafael, el primero de los cuales será el prototipo absoluto de hombre del Renacimiento (pintor, escultor, inventor, etc.).

    Las obras de Leonardo poseen un cierto misterio (empleará la técnica del sfumato para envolver sus representaciones de una especie de sugestivo velo difuminador) que las hace especialmente sugestivas, además de que su maestría técnica y el enorme conocimiento que posee del cuerpo humano le posibilitarán abarcar aquel registro de emociones que desee representar.

    Gran observador de la naturaleza humana, el estudio psicológico realizado de sus personajes queda patente en retratos como el de la universalmente famosa Gioconda.

    El artista Miguel Ángel es la figura mas genial del periodo. Su obra personal evoluciona desde el sentido de la medida y la claridad clásica renacentista hacia el dramatismo de una interpretación particular, paralela a sus realizaciones en arquitectura y escultura. Se consideraba a sí mismo como escultor y dibujaba con mucho volumen sus figuras pictóricas. El movimiento se hizo cada vez más complejo y alcanzó su culmen en las pinturas de la Capilla Sixtina, con un inmenso repertorio de actitudes, donde aprenderán a pintar muchos artistas. El concepto del desnudo y de la exageración anatómica se incrementaron en su pintura con el paso del tiempo.

    Rafael, gustoso de modelos de una ingenuidad y belleza equilibrada en sus inicios, perfectos ejemplos del más puro clasicismo, sufrirá una evolución enorme en su pintura a partir de la asunción de diversas influencias, llegando incluso a rozar el Manierismo en sus últimas piezas.

    También debemos destacar la escuela veneciana, cuyo representante es Tiziano. Los rasgos de la pintura veneciana están claramente definidos. En primer lugar, el color, en oposición al dibujo, esta en la base de las composiciones. Preferentemente se pinta con una gama de colores calidos. Las figuras se construyen con pinceladas sueltas, de un cromatismo muy rico, que proporcionan mas dinamismo a las escenas. El detallismo y la riqueza exquisita de las telas o los objetos que acompañan a los motivos principales de los cuadros son otro de los principios de esta pintura.

    La pintura veneciana integra el paisaje en sus cuadros y le da mucho protagonismo. Se trata de un paisaje idílico, que responde a los espacios ideales escritos en la literatura, del que forman parte los personajes. Los interiores se realizan como escenarios teatrales de gran profundidad, ángulos de motivos ornamentales. A todas estas características hay que unir el papel que se concede a la anécdota y a la temática secundaria, que, en muchas ocasiones, aparece en primer plano, restando protagonismo al motivo central de la escena que se pretende representar.

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