Ciencias Políticas

Política. Politología. Sociología. Evolución histórica

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¿QUÉ ES LA CIENCIA POLÍTICA? (CP)

CONCEPTUALIZACIÓN Y EVOLUCIÓN DE LA DISCIPLINA

Bibliografía: Vallés cap. 1 y 4

OBJETIVOS DE ESTE TEMA:

1.- Definir y explicar que se entiende por política.

2.- Definir y explicar el concepto de ciencia política.

3.- Conocer la evolución histórica de la Ciencia Política.

4.- Señalar los factores que han contribuido a su formación como disciplina académica.

5.- Reflexionar sobre la viabilidad de aplicar el conocimiento científico a la realidad política y a la Ciencia Política.

(Si en el examen sale algo del tema 1 será referente a alguno de estos objetivos)

Para estudiar estos objetivos consultar Valles 17-30 y 53-69. Con esto aprobamos rape. Para ampliar materia consultar el manual de Caminal, Rafael del Águila, etc.

1.- Introducción: ¿Qué es la política?

- Todos hablamos de política de forma cotidiana, coloquial, tienen su “política” las empresas, los entrenadores etc., pero ésta es más compleja, “esotérica”, cada uno la definiría de una manera. Esta familiaridad no evita la extendida impresión de que la política es una actividad difícilmente comprensible “la política es un lío” “a los políticos no hay quién los entienda”. Otros sin saber mucho de que va esto se atreven a dar opiniones tajantes sobre problemas complicados.

- También se usa en términos despectivos (división, manipulación, corrupción…), “politizar” una cuestión.

- Y también es capaz de movilizar a la ciudadanía. Despierta emociones positivas y negativas con respecto a personas, símbolos, banderas, himnos…Y se asocia a conceptos importantes que la mayoría afirman respetar: libertad, justicia, igualdad, paz, seguridad, bien común etc.

- En principio nosotros podemos empezar a considerar a la Política como una práctica o actividad colectiva, que los miembros de una comunidad llevan acabo. Su finalidad es la de regular los conflictos entre grupos. Y su resultado es la adopción de decisiones que obligan, por la fuerza si es preciso, a los miembros de la comunidad. Entendida como actividad social se da la colaboración, el consenso, pero también el conflicto y la lucha de intereses.

- El punto de partida de nuestro concepto de política es la existencia de conflictos sociales y de los intentos para sofocarlos o regularlos. ¿Qué explica esta presencia constante de desacuerdos sociales? Las diferencias y desigualdades: familiares, de renta, fiscales, asistenciales, productivas, etc. Unos luchan por mantener lo que tienen, otros por mejorar… Esta combinación de resistencias, expectativas, reivindicaciones y proyectos genera sentimientos de incertidumbre, de incomodidad o de peligro.

- En este marco de incertidumbre la política aparece como una respuesta colectiva al desacuerdo, ya que otras vías como la fidelidad familiar, la cooperación amistosa o la caridad no parecen suficientemente eficaces.

¿Qué distingue a la política respecto de otras vías de regulación del conflicto social? Pues el intento de resolver las diferencias mediante una decisión que obligará a todos los miembros de la comunidad. Es este carácter vinculante o forzoso de la decisión adoptada lo que distingue a la política de otros acuerdos. Esa capacidad de obligar incluye el uso de la fuerza como recurso último al que acudir.

- Esta decisión vinculante se ajusta a un conjunto de reglas o pautas. Ej. Un partido de fútbol. Sin decisiones de obligado cumplimiento nacidas de unas reglas y sin algún tipo de árbitro que pueda resolver las disputas, no hay siquiera posibilidad de iniciar el partido o de llevarlo a buen término.

- Nos hemos referido a la regulación o gestión del conflicto, evitando decir “solución” del conflicto pues éste término evoca la idea de una salida satisfactoria para todos los implicados. Y es muy difícil conseguir esta satisfacción universal. La política no consigue siempre solucionar los conflictos. Lo que se intenta es mantener una relativa cohesión social. En cierto modo la política busca reducir el riesgo de desintegración social si cada grupo decide “tomarse la justicia por su mano”.

- La política puede contemplarse, pues, como un seguro colectivo que las comunidades asumen contra la amenaza -más o menos probable- de un derrumbe del edificio social. Es una forma de organizar la sociedad.

- En sociedades divididas por creencias, intereses y recursos, la política es ante todo constructora de sociedad, es la argamasa que cohesiona a los grupos, más allá de sus relaciones y diferencias familiares, afectivas, económicas, simbólicas, vecinales, etc.

- Es probable que esta sociedad que la política contribuye a conservar no se ajuste al modelo ideal deseado. Lo que hay que preguntarse entonces es qué caminos ofrece la política para modificar los equilibrios (o desequilibrios) sociales existentes y alcanzar nuevos equilibrios que se acerquen más al modelo ideal de cada uno.

En la raíz del conflicto social

Ya hemos dicho que lo que la política se ve obligada a gestionar es el conflicto originado por la diferencia. Por esta razón puede ser considerada como la gestión de las desigualdades sociales. ¿Y cuál es el origen de estas desigualdades?

  • No todos los miembros de una comunidad gozan de las mismas oportunidades para acceder a los recursos básicos que faciliten el desarrollo de sus capacidades personales. Estas diferencias se expresan de diferentes modos: en el disfrute de habilidades y talentos, en los roles desempeñados según el género, edad, parentesco, etc., en la posición ocupada en la división social del trabajo productivo (directivos, obreros, trabajos manuales o intelectuales), en la capacidad de intervenir en las decisiones que se pueden tomar en diferentes ámbitos, en el acceso a los recursos generados por la actividad económica (clases sociales, estamentos, castas), en la adscripción a identidades simbólicas de carácter étnico, nacional o religioso, en la ubicación en el territorio(centro-periferia, rural-urbano).

  • No importa sólo que las diferencias tengan un origen o fundamento en términos cuantificables, monetarios. También importa la percepción social de la diferencia. El valor o desvalor, el prestigio o desprestigio que la sociedad imputa a cada situación, origina también enfrentamientos. Desde esta perspectiva el origen de la política puede atribuirse también a una desigual distribución de valores en una determinada sociedad y a los intentos de corregirla (Easton).

  • Estas diferencias de situación marcan unas fracturas entre grupos y nacen constantemente tensiones que pueden requerir un tratamiento político.

  • De las diferencias señaladas ¿hay alguna que pueda considerarse como central, de la que dependen todas las demás? Algunas teorías optan porque es la división en clases sociales, otras la diferencia de géneros o la distinción élite-masa. De todas formas, una causa puede ser la explicación en un determinado contexto histórico pero en otro no, o en unas determinadas condiciones sociales y culturales y no en otras.

Mencionar también la gran importancia que tuvo en el S. XIX en plena expansión del capitalismo industrial y financiero la desigualdad de la propiedad del capital, la cual se consideró como la raíz principal de los conflictos sociales y de la estructura política que intentaba controlarlos.

Algunas definiciones clásicas de la política

Entre las definiciones clásicas es posible distinguir cuatro grandes corrientes, que inciden en sus definiciones algún elemento central:

  • La Pol como control sobre personas y recursos. Sería político todo fenómeno vinculado a formas de poder o de dominio sobre los demás (Maquiavelo, Lasswell, Dahl), imponiéndoles conductas que no serían espontáneamente adoptadas.

  • La pol como actividad desarrollada a través de un sistema de instituciones públicas. Sería pol toda actividad inserta en instituciones estables -básicamente el Estado-, autorizadas para ejercer una coacción sobre la comunidad (Weber)

  • La pol como actividad dirigida por valores de orden y equilibrio social. Sería pol toda actividad encaminada al fomento del bien común o del interés general, mediante la redistribución de valores (Aristóteles, Tomás de Aquino, Locke, Parsons, Easton)

  • La pol como actividad vinculada a la defensa de la comunidad contra una amenaza exterior. La preparación para la guerra y la organización militar -con sus exigencias de jerarquía, disciplina, recursos fiscales y coacción- estarían en el origen de la actividad pol (Spencer, Gumplowicz). Este punto de vista ha influido también en una concepción de la pol interna, que la entiende como una lucha permanente “nosotros-ellos”, basada en la distinción “amigo-enemigo” (Schmitt).

Estas definiciones tienen puntos comunes, se influyen y complementan. Pero se distinguen por el énfasis que ponen en alguna de las manifestaciones de la pol: el poder, la institucionalización, los sistemas de valores, la violencia organizada.

Las fronteras variables de la política

- Algunas situaciones conflictivas que hoy se someten a la política no lo han sido en el pasado y viceversa. Hasta hace un siglo las condiciones de trabajo eran un asunto “privado” que no se trataba desde la política. Los asuntos medioambientales o la explotación de recursos naturales ha sido hasta no hace mucho asuntos ajenos a la política. La subordinación de la mujer era algo biológico.

En cambio la infidelidad matrimonial o la homosexualidad fueron y son todavía sancionadas con penas de prisión.

Estos ej. Muestran que no es constante la presencia de la política en la regulación de conflictos. Cambios tecnológicos que afectan por ejemplo a las comunicaciones o a la reproducción, plantean nuevos retos y nuevos interrogantes sobre hasta donde debe regular la política.

En definitiva, las fronteras de la política se van alterando a lo largo de la historia de los pueblos. Y esta alteración de penderá tanto de cambios tecnológicos y culturales, como de la capacidad de los actores para someter - o para sustraer- sus disputas a esta gestión de carácter vinculante.

Las etapas de la politización

En términos generales podemos decir que hay cuatro etapas en la politización de una diferencia social:

  • Identificación de una distribución desigual de valores y recursos.

  • Toma de conciencia por parte de los colectivos implicados.

  • Movilización de apoyos a las demandas y propuestas

  • Traslado del conflicto al escenario público.

  • Hay ejemplos recientes como p.e. el movimiento feminista o el movimiento ecologista, serían casos a gran escala o macro. Pero también los hay a pequeña escala o micro como p.e. la lucha de un AMPA por mejorar las condiciones de educación de sus hijos.

    ¿Sociedades sin política?

    ¿Hay que aceptarla como un fenómeno ligado a la misma condición humana? O, por el contrario, ¿es imaginable una sociedad sin política? Los antropólogos hablan de sociedades “sin política” cuando describen la existencia de comunidades tribales, donde la cooperación en la caza y la recolección es la mejor protección ante el entorno natural amenazante.

    Conforme las comunidades humanas se fueron haciendo más complejas, la aparición de nuevos conocimientos y nuevas técnicas y la progresiva especialización del trabajo, incrementaron las diferencias internas de las comunidades, los conflictos y fue necesario el recurso a la política.

    Hay autores que sostienen que si las desigualdades desaparecieran la política iría desapareciendo también progresivamente hasta su desaparición. Otros sostienen que no es previsible una sociedad sin diferencias, sean estas que conocemos o sean otras futuras, por lo que persistirían las tensiones que hacen necesaria la política.

    2.- CONCEPTO DE CIENCIA POLITICA: ¿Es posible la Política como ciencia?

    Esa doble actitud de confusión ante la política y al mismo tiempo la contundente seguridad en muchas opiniones que decíamos al principio del tema, revela que a pesar de su apariencia de caos indescifrable, existe la convicción de que la pol obedece a algunos criterios regulares que pueden llegar a ser conocidos, aunque sea de modo aproximado.

    Objetivo de una Ciencia de la pol es, pues, identificar aquellos criterios, ordenarlos y, con ello, poner a prueba las intuiciones de una pretendida “sabiduría común” sobre la política.

    La CP es útil en un doble sentido:

  • Nos da las claves para interpretar determinados fenómenos de la escena política.

  • Nos permite intervenir en esta escena con mejor conocimiento de causa, sea cual sea nuestro papel como individuo o como miembro de un grupo.

  • Para persuadir a los ayuntamientos y asociaciones de vecinos de una zona de que el trazado de una nueva carretera presenta mayores beneficios que inconvenientes, el funcionario responsable deberá conocer aspectos técnicos y económicos del proyecto. Pero no le bastarán: deberá averiguar también cuáles son los partidos dominantes en el territorio, cuáles son las organizaciones más influyentes, quiénes son sus líderes, qué relaciones mantienen con los medios de comunicación, etc. En función de todo ello preparará estrategias alternativas de persuasión para llevar adelante su proyecto.

    Así, el conocimiento de la escena pol se convierte en un factor necesario para actuar con mayor eficacia. El objetivo de la reflexión sistemática sobre la pol no se reduce

    En las Ciencias Sociales, cuando realizamos un pronóstico sobre la realidad, estamos influyendo en el futuro resultado (profecía suicida). Difieren de las Ciencias Naturales. Las Ciencias Sociales no tienen leyes, tienen teorías.

    Lo que hoy conocemos como CP es resultado de un largo proceso de desarrollo histórico

    Precientífica

    • En el concepto de CP hay dos etapas:

    Científica (desde hace 100 años)

    En la Etapa Precientífica hay distintas fases o factores que han influido en la CP como:

    • Grecia clásica: Platón y Aristóteles se propusieron examinar de qué manera se comportan los sujetos humanos en comunidad (zoon politikon) y averiguar cuál es el modo de vida colectiva más satisfactorio y mejor adaptado a la naturaleza humana. Este saber ordenado sobre la polis -la sociedad- fue la primera versión de una CP (algunos la consideran la más antigua de las ciencias sociales) claramente vinculada a la ética. La política busca la felicidad de cada individuo. Ética y Política van unidas.

    • Pensamiento medieval: la política está muy dependiente de la Religión. Gobernantes y gobernados debían sujetarse a los imperativos de un designio divino revelado en los textos sagrados que la Ig. Interpretaba. La pol, pues, era analizada desde los presupuestos de la teología moral y del derecho natural. La obra de Tomás de Aquino (1.225-1.274) inspiró esta orientación.

    • Renacimiento: la figura clave es Maquiavelo. La ética y la política se van separando gradualmente. Se deja de lado la influencia religiosa y de la moral. El Renacimiento redescubrió el mundo clásico grecorromano. Al mismo tiempo empezó a dibujarse una organización pol, el Estado absoluto, que se convirtió en objeto autónomo de reflexión pol. Los imperativos de la pol ya no podían supeditarse a criterios religiosos o éticos (la “razón de Estado”), necesitaban sus propias respuestas ante las preguntas de siempre ¿cómo se explica la aparición de la autoridad?, ¡por qué se acepta la obligación pol?, ¿hay límites que el titular del poder debe respetar?, ¿qué formas de organización pol son las más eficientes?. Maquiavelo, Hobbes, Locke, Montesquieu o Tocqueville se ocuparon de esta reflexión sistemática sobre la pol.

    • Por último en el S. XIX cuatro factores potenciaron la expansión del conocimiento sobre la sociedad y la pol:

    1.- Se produce la Revolución industrial con las Revoluciones liberales y el nacimiento del Movimiento obrero. Ante un mundo que se creía inmutable se experimentan cambios radicales e hizo que surgieran interrogantes nuevos: ¿por qué cambian las sociedades?, ¿cómo es posible influir sobre estos cambios, ya sea para acelerarlos, ya sea para impedirlos?, ¿qué mutaciones se dan en las estructuras pol?, ¿por qué se producen?, ¿cómo afectan los cambios económicos o sociales en esas modificaciones? ¿cómo se puede intervenir?

    2.- El auge del individualismo: esto fragmentó la visión integrada de la sociedad. Cada individuo era contemplado ahora como sujeto activo o pasivo, de una serie de relaciones en las que desempeñaba roles diferentes: en la familia, en la producción, en la pol, en la cultura, etc. De este modo se parceló la observación sobre las conductas humanas en cada uno de estos roles y dio lugar a reflexiones paralelas sobre cada uno de ellos. En nuestro caso se delimitó un campo de observación sobre las conductas pol de los individuos y de los grupos, allanando el camino hacia la constitución de una CP.

    3.- El conocimiento científico sobre la naturaleza que había avanzado espectacularmente desde finales del S. XVIII, estimuló un deseo paralelo de conocer científicamente la sociedad. A imitación de lo que había ocurrido con las ciencias naturales, se impuso una aproximación positivista a la realidad social y pol, a la que se intentaba aplicar el método experimental que había conseguido tanto éxito en el campo de la física, química o medicina.

    4.- Finalmente, se produjo una revitalización de las universidades europeas y norteamericanas. Se convirtieron en el espacio donde las diferentes disciplinas desarrollaban su investigación. Aunque con mayor retraso, también las ciencias sociales -economía, sociología, antropología, CP- fueron integrándose en las universidades como disciplinas institucionalizadas.

    La institucionalización de la CP: dos momentos cruciales

    Este reconocimiento institucional chocó con resistencias de quienes pensaban que todo lo que es posible saber sobre la pol, ya lo aportaban la historia, el derecho o la filosofía. Pero dos momentos históricos contribuyeron a superar esta resistencia: el último tercio del S. XIX (1870-1900) y el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial (1945-1970). En ambas etapas se dan fuertes presiones para introducir reformas de carácter pol y social, con efectos beneficiosos sobre el intento académico de desarrollar una reflexión ordenada sobre la pol.

    • En el último tercio del S. XIX tienen lugar una serie de iniciativas político-académicas que conducen a la institucionalización de la CP en los países más avanzados. Aparecen movimientos de opinión que promueven la reforma de la pol, la administración y el estado. Con este fin se institucionaliza la enseñanza de la pol. Aparecen centros de estudios pol en Londres, Nueva Cork, Columbia.

    • Segunda Guerra Mundial: el ascenso del fascismo, el comunismo en la URSS, la gran depresión capitalista de los años 30 y el desenlace de la guerra, habían dejado maltrechas las bases sociopolíticas y económicas de las democracias europeas. Era necesario reconstruirlas y en esa reconstrucción jugaron un papel importante las ciencias sociales y, entre ellas, la CP. A ello contribuyo también la hegemonía pol y cultural de los EE.UU. donde la CP formaba parte de las disciplinas de las universidades. En 1949 se fundó bajo los auspicios de la UNESCO la Asociación Internacional de Ciencia Política que potenció la expansión de la CP en Europa occidental.

    Otra condición que ha influido en la configuración de la CP fue la democratización del Estado Liberal. Sólo cuando se produce ésta democratización, se produce la apertura de la política a toda la sociedad. La CP necesitaba esto, que se abriese a la sociedad.

    - Ampliación del derecho de participación política: aparecen mvtos. Asociativos.

    - Reconocimiento del sufragio universal masculino.

    - Reconocimiento del pluralismo político.

    - Integración de la clase obrera en la política poniendo fin a su exclusión.

    - Reconocimiento para impulsar, canalizar, organizar concepciones políticas distintas, con igual legitimidad para acceder al gobierno.

    - Se reconocen como actores políticos fundamentales a los partidos

    políticos. La política se parlamentariza.

    Esta panorámica confirma que la institucionalización de la CP no es el empeño de algunos eruditos. Es en buena medida el producto de un proyecto social. La reflexión ordenada sobre la pol contiene el propósito de influir sobre la realidad. Conocer no para su contemplación, sino como condición indispensable para intervenir de manera más eficaz sobre la realidad. Es un conocimiento orientado a la práctica. Es bueno por tanto encuadrar la historia de la CP en el marco de la evolución de cada sociedad. No es el fruto del azar o de la genialidad de algunas mentes. Cada aportación al conocimiento de la realidad pol- como las que hicieron Maquiavelo, Hobbes, Locke, Montesquieu, Tocqueville, Marx, Weber, etc.- y cada paso en el reconocimiento institucional de este conocimiento responden a una preocupación social, nacida de la constatación de problemas colectivos no resueltos o a los que se quiere dar una solución diferente a la que ha tenido hasta aquel momento.

    ¿Con qué elementos se elabora el conocimiento sobre la política?

    Partiendo de que la CP tiene una vertiente empírica, tiene que aplicarla a las sociedades. Y por eso en cualquier proyecto o intervención concreta de cualquier administración, contiene tres componentes:

    • HECHOS. Cómo son las cosas.

    • INTERPRETACIONES: Por qué las cosas son como son.

    • RECOMENDACIONES O PROPUESTAS: Cómo nos gustarían que fueran.

    HECHOS

    La CP debe ayudar al establecimiento de los hechos, acumulando información e indicando dónde y cómo encontrarla. Es la función que desarrollan los análisis de la realidad pol contemporánea, cuando recopilan y ofrecen datos. “Los sindicatos de la Europa occidental han perdido afiliación en el último decenio”, “la presencia de la mujer en la vida pol es todavía más baja que la de los hombres”. Se trata de afirmaciones que pretenden describir situaciones. Algunas son difícilmente discutibles, porque se remiten a datos fácilmente contrastables. Pero otras pueden ser controvertidas, porque dependen de la percepción subjetiva del observador que las formula. Así ocurre cuando se afirma “en X subsiste la discriminación entre grupos étnicos”, o “la pol del gobierno X representa una amenaza para la paz mundial”. En estos casos, las descripciones se basan en indicios, cuya valoración varía según el punto de vista de quien los examina.

    Cuesta, por tanto, separar la descripción del hecho de su valoración. En cierto modo, el fenómeno económico, social o pol está sometido a una manipulación previa: el observador lo aísla de su contexto y lo describe aplicándole conceptos previos y a veces discutidos. Cuando se afirma que “en X subsiste una importante discriminación por motivos étnicos” hay que partir de un concepto previo de discriminación y elegir algunos indicadores- ¿legales, económicos, culturales, otros?- que expresen la existencia de esta discriminación y los indicadores pueden no ser compartidos por todos los observadores. Cuando se señala además que esta discriminación es importante, esta importancia se pondera en relación a otras referencias: ¿otros países con las mismas características?, ¿otros países con situaciones étnicas diferentes?, ¿un desideratum ético de la comunidad internacional?, ¿el sentido moral del propio observador?

    INTERPRETACIONES

    Aquí las dificultades son aún mayores. Ya no se trata de describir qué pasa, sino de intentar dar un sentido o señalar una razón de por qué pasa. Por ejemplo, la respuesta a la pregunta de por qué crece el paro en Y admite varias posibilidades: la evolución económica mundial, la pol desacertada de un gobierno, una estructura demasiado rígida del mercado laboral, la actitud poco emprendedora de los agentes sociales, la escasa calidad del sistema educativo, etc. Puede ser atribuido no a un solo factor, sino a la combinación de varios factores, distinguiendo incluso el peso relativo de cada uno de ellos.

    Identificar qué factores tienen influencia sobre una determinada situación y cuáles pueden transformarla, constituye la parte más atractiva y a la vez más difícil de la CP. Porque interpretar y pronosticar forman parte de la tarea básica del conocimiento científico.

    PROPUESTAS Y RECOMENDACIONES

    A veces son explícitas: así sucede cuando se propone un cambio en la orientación de determinada pol gubernamental.

    Y otras son implícitas cuando se formulan algunas interpretaciones. P.E. si se afirma que los ciudadanos se alejan de la pol porque los políticos profesionales se desentienden de los problemas cotidianos de la gente, cabe entender que se está recomendando un cambio de actitud en los políticos como condición para generar el interés ciudadano.

    Estas recomendaciones incorporan un juicio de valor, al preferir una situación a otra y al dar prioridad a unos valores sobre otros. Al final siempre hay una elección de prioridades (Ej. medio ambiente, recursos, crecimiento incontrolado)

    Puede darse un cierto grado de acuerdo al describir una situación. Pero pueden darse - y de hecho se dan- importantes divergencias sobre cómo debiera ser. Esta tensión entre la descripción y la propuesta, entre el ser y el deber ser, forma parte del conocimiento sobre la política. Y le afecta en el mismo grado que a otras ciencias sociales. Este componente normativo de las ciencias sociales -el que prescribe soluciones y formula recomendaciones- bordea el terreno de la filosofía moral.

    En todo caso, interesa retener aquí que quien desea progresar en el conocimiento de la pol ha de ser consciente de que este conocimiento incluye afirmaciones de hecho, intentos de interpretación y -más o menos abiertamente- propuestas normativas. Es necesario estar atentos para evitar la confusión de los tres planos señalados: cómo son las relaciones políticas, por qué son como son y cómo nos gustaría que fueran. A su vez, los juicios de valor -incluidos en las propuestas- no han de ignorar los datos de la realidad y deben tenerlos en cuenta. Sólo respetando estos criterios, la CP -junto con las demás ciencias sociales- puede ofrecer una contribución útil para la ciudadanía y, con ello, justificarse socialmente.

    Star Trek: hechos, interpretaciones y decisiones

    La CP tiene una orientación teórica y otra empírica. Se diferencia con la Filo en que estudia lo que es, no lo que debería ser. No es contemplativa, quiere aplicarla a la realidad. Para eso aspira a establecer principios de causalidad.

    Una teoría es siempre una simplificación de la realidad..

    ¿Ciencia de la política?

    La existencia de estos tres planos -hechos, interpretaciones y propuestas- ha complicado el desarrollo de la CP. Con frecuencia la ha puesto a la defensiva, obligándola a justificar su carácter científico frente a dudas y reservas de quienes se plantean una misma pregunta: ¿hasta que punto es científico el conocimiento sobre la pol?

    Un factor que explica esta desconfianza es de carácter histórico. La institucionalización de la CP se inició en pleno apogeo del positivismo científico. La aproximación positivista entendía que el conocimiento científico debía respetar tres condiciones: la descripción objetiva de un hecho, una explicación sobre sus causas y una confirmación de la misma mediante la repetición de experimentos. El conocimiento sobre la pol siempre tuvo dificultades para ajustarse a esta pauta. La delimitación del hecho político no está libre de prejuicios: cuando un investigador social describe un hecho lo hace a partir de determinados sesgos teóricos o incluso éticos. Tampoco es fácil establecer un determinismo causal claro entre hechos políticos, ni llevar acabo experimentos en condiciones tales que hagan efectivamente comparables los resultados.

    Pero esta estrecha concepción de la ciencia que el positivismo representaba fue puesta en duda. Y se llegó a la conclusión de que las dificultades que experimentaban los científicos sociales para cumplir aquellas condiciones no eran muy diferentes de las que padecían los científicos naturales. De ahí la revisión del concepto mismo de conocimiento científico, emprendida por la filosofía de loa ciencia a mediados del S. XX. Con esta revisión, la CP y las demás ciencias sociales se liberaron en buena medida del complejo de inferioridad puesto de relieve por algunos autores.

    En este proceso de revisión se ha subrayado especialmente la conexión entre el científico observador y el fenómeno observado. El hecho de que sujeto y objeto formen parte de un mismo sistema, pueden influirse mutuamente. Los actores económicos y políticos están expuestos a la influencia de la investigación económica o politológica, que se transmite a través de los medios de comunicación. Cuando reciben estos resultados pueden rectificar su conducta y, con ello, reforzar o desmentir la descripción y la interpretación avanzada por los investigadores.

    Por ejemplo, así puede ocurrir cuando un científico de la política hace un pronóstico electoral. Su publicación puede llevar a quienes lo conocen a rectificar su intención inicial de voto. Alguien que pensaba votar a X, si el estudio dice que gana Y, puede votar a “caballo ganador”. Es el conocido efecto “bola de nieve”. Pero también puede ocurrir el fenómeno inverso y votantes que no quieren una derrota humillante del candidato que pensaban votar, entonces votan al otro, o por compasión votan al otro que el estudio dice va a perder. De una manera o de otra el trabajo científico -divulgado por los medios- se interfiere con la realidad e influye sobre ella.

    El saber sobre la política forma parte, por tanto, de un conocimiento reflexivo. Es decir, de un conocimiento en el que se refleja, no tanto una conducta externa, como la propia posición de quien contempla dicha conducta. Y no puede ser de otra manera; el hombre reacciona no frente a hechos, sino frente a las interpretaciones y valoraciones que tales hechos le provocan.

    En un cierto momento se consideró que esta reflexividad era exclusiva del conocimiento social y que no afectaba a las ciencias de la naturaleza (“las plantas no se enteran de lo que se dice de ellas”), es decir, que existía una clara separación entre observador y fenómenos observados, a diferencia de lo que ocurría con los actores políticos y sociales. Pero en la actualidad las llamadas ciencias naturales han subrayado también que quien desarrolla el conocimiento científico sobre la naturaleza forma parte de un contexto natural e histórico que le condiciona y sobre el cual, a su vez, ejerce influencia creciente.

    Por otro lado se ha aceptado que la función de la ciencia no es probar definitivamente la veracidad de las hipótesis formuladas. Se señala, en cambio, que la ciencia no prueba verdades, sino que las descarta. No verifica, sino que “falsa” o “falsifica”. Es decir, deja sin sentido - o muestra como falsas- ciertas afirmaciones e impulsa la formulación de otras que las sustituyan.

    No hay que pensar pues en un conocimiento científico inmutable, adquirido de una vez por todas. Lo que era ciencia para Aristóteles no lo fue para Galileo o Newton. Y lo que fue para estos no lo fue para Einstein. La ciencia se ha convertido en una expedición aventurera, escéptica, provisional. Nos suministra un conocimiento que admitimos como cierto, mientras tenga un sentido. Y mientras la aparición de otros datos o la construcción de otras teorías no nos obliguen a reconsiderarlo. (Una estructura montada sobre pilones en un terreno pantanoso).

    Esta trabazón provisional entre afirmaciones que presentan una aceptable coherencia es lo que confiere naturaleza científica a un saber determinado, en nuestro caso, al saber sobre la pol. Esta coherencia se va forjando mediante la confrontación y el diálogo permanente entre los miembros de una comunidad de estudiosos que comparten un mismo ámbito de observación, una denominación común y una serie de instrumentos para mantener aquel diálogo: instituciones de enseñanza e investigación, revistas especializadas, asociaciones profesionales, reuniones para el intercambio, etc.

    Finalmente recordar que el reconocimiento de la CP como disciplina no significa ignorar los vínculos que mantiene con las demás ciencias sociales. No hay que olvidar que la acción del hombre en sociedad sólo puede ser comprendida si se examina desde los diferentes ángulos que ofrece. Sólo la relación entre lo que nos aportan la historia, la economía, el derecho, la sociología, la antropología o la psicología social, nos permiten avanzar en el conocimiento de este sujeto necesitado del grupo que es el ser humano. Los grandes científicos sociales de los dos últimos siglos pueden ser reivindicados por más de una disciplina: Tocqueville, Marx, Durkheim, Weber, Schumpeter, Dahrendorf, Bobbio, Dahl, Giddens…

    Desde esta perspectiva -que entiende la ciencia como un conocimiento provisional, autorreflexivo y basado en un dialogo multilateral e interdisciplinario-, es legítimo tratar como científico el saber ordenado sobre la política.

    LOS CAMPOS TEMÁTICOS DE LA CP:

    Al igual que las ciencias naturales, las ciencias sociales -y entre ellas la CP- han dado lugar a un proceso de ramificación. Los diferentes campos temáticos han dado origen a una serie de subdisciplinas, desarrolladas en los centros de investigación, en los departamentos docentes y en los planes de estudio de las universidades.

    Entre los campos tratados por estas subdisciplinas pueden reseñarse:

    • El desarrollo de los conceptos políticos, elaborados por los autores -desde la Grecia clásica hasta hoy- y por las doctrinas que han inspirado los grandes movimientos políticos: liberalismo, socialismo, nacionalismo, etc. En otros casos se intenta dar nuevas respuestas a las preguntas que dichos autores y movimientos se plantearon en su momento: ¿qué es la obligación política?, ¿qué es el poder?, ¿por qué se producen los conflictos?, ¿qué es la justicia? Etc. Algunos entienden que es la Filosofía política la que debe ocuparse de estas cuestiones y confían a la Teoría política la tarea de elaborar cuadros conceptuales generales que sirvan para interpretar el funcionamiento de los sistemas políticos y la intervención de cada uno de sus actores.

    • El análisis comparativo, que examina paralelamente las estructuras y los procesos políticos de diferentes sistemas políticos. P.E. se propone la comparación entre los sistemas de partidos de países diferentes, entre sus administraciones públicas o entre sus respectivas políticas sectoriales. Corresponde a la denominada Política comparada.

    • El examen de las instituciones políticas, que atiende a la descripción de su formación, evolución y procesos de actuación y se ocupa de actores como son las instituciones del estado, los partidos políticos o los grupos de interés. Suele encuadrarse bajo los epígrafes de Instituciones Políticas, Ciencia de la Administración y Gobierno Local.

    • El análisis del comportamiento político de individuos y grupos, que examina la formación de sus opiniones y actitudes y cómo estas influyen en sus conductas. P.E. cuando se analiza el comportamiento electoral de una determinada población o la evolución de sus opiniones con respecto a alguna cuestión política.

    • El examen de la política internacional, dedicada a la descripción e interpretación de las relaciones entre estados y del sistema político global, en el que intervienen -junto a los estados- otros actores: organizaciones interestatales, empresas transnacionales, movimientos sociales, etc.

    • El análisis de las políticas públicas, centrado en la descripción de cómo se elaboran y se aplican las respuestas a las demandas de intervención pública sobre los conflictos colectivos: políticas sociales, medioambientales, de seguridad, económicas. Para ello deben examinarse las aportaciones de los diferentes actores -administraciones, grupos de presión, medios de comunicación, empresas, etc- en las etapas de definición de cada política, de su discusión y aprobación y de su aplicación.

    Las tradiciones académicas y científicas de los diferentes países han dado lugar a diferentes modos de organización de la disciplina que no siempre coinciden entre sí.

    El oficio del politólogo

    Como vemos, esa variedad de enfoques que puede ofrecer la CP es una ventaja: examinar los acontecimientos políticos desde diferentes perspectivas conceptuales y teóricas puede ofrecer explicaciones alternativas de los fenómenos. Estamos en contra de los que dicen que la CP debe priorizar el conocimiento que utiliza la cuantificación y las demostraciones matemáticas.

    Pero el análisis histórico, institucional o del discurso pueden dar ideas que esos métodos cuantitativos no aportan. El análisis cualitativo debería gozar del mismo respeto que los estudios cuantitativos. Estamos a favor de una CP que capte la riqueza de la experiencia humana y no de una disciplina que, por alcanzar el respeto profesional, convierta en fetiches ciertas técnicas o formas de conocimiento.

    Quisiéramos evitar la debilidad que produce una especialización estricta, pues podría dejar a los investigadores atrapados en una rama de la disciplina, sin el conocimiento de las aportaciones importantes que se están produciendo en otras.

    La CP de calidad debe caracterizarse también por su capacidad de abrirse a otras disciplinas como la sociología, la psicología social, la economía etc.

    La última característica que quisiéramos recalcar es la necesidad de que la CP sea relevante. Esto significa no caer en la trampa de polémicas teóricas y metodológicas muy abstractas y de difícil comprensión. La CP debe aplicar sus conocimientos a los “problemas reales” de la sociedad. La CP relevante no se limita a las cuestiones técnicas, ni a recetar políticas a corto plazo sino que puede criticar las prácticas y los principios sociales. Debería estar dispuesta a dar a conocer sus hallazgos de una forma accesible y a no eludir los retos que plantea recomendar políticas, aunque, al concebir cambios para el mundo, tenga que reconocer los grandes límites que tienen su conocimiento y su capacidad.

    Ciencias Políticas

    Tema 1

    13

    Estado liberal

    S. XIX

    Necesidad de convivencia

    Diferencias y desigualdades sociales

    Riesgo de

    conflictos

    Incertidumbre

    Sobre

    El futuro

    Búsqueda de seguridad

    Política