Ciencias Políticas

Origen. Objeto. Principios. Sistema político. Enfoques. Antecedentes históricos. Universalismo. Legalismo. Realismo. Behaviorismo. Teoría política

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INTRODUCCIÓN

Si examinamos la historia de la reflexión política en los últimos 2500 años, descubrimos que, en su mayor parte los asuntos que predominaron en el pensamiento de aquellos filósofos sociales que se ocuparon de los asuntos políticos reflejaban, de modo perfectamente natural, los problemas más importantes del momento.

Con el transcurso del tiempo estos temas se fueron acumulando, de modo que cuanto más maduró la ciencia política como empresa intelectual, mayor fue la variedad de los temas que abarcaba. A mediados del siglo XX, la disciplina amenazaba con venirse abajo, debido al enorme esfuerzo que suponía el establecer un orden lógico y coherente en un montón de conocimientos sobre los más variados temas.

Hubo entonces, señales claras de que la forma tradicional de seleccionar los problemas para la investigación amenazaba con cambiar radicalmente.

ORIGEN DE LAS CIENCIA POLÍTICAS

La Política, como estudio científico surge con Nicolás Maquiavelo (1469-1527). Antes de que Maquiavelo escribiera su obra más importante, El Principe, se tenía a la Política como una rama de la filosofía, del arte, de la religión o del Derecho.

OBJETO DE LAS CIENCIAS POLÍTICAS

Dos clases de criterios muy diferentes han surgido en el último siglo para diferenciar la política de todos los demás aspectos de la sociedad y, por tanto, para aislar el objeto de la ciencia política. De un lado, han tratado de definir la vida política en función de instituciones. Del otro lado, se ha centrado la atención en la actividad o comportamiento que plasma en las instituciones en cuanto formas históricas particulares. Desde el primer punto de vista, la ciencia política ha sido definida, como el estudio de las instituciones gubernamentales, o como el estudio del Estado. Desde el segundo punto de vista, se ha definido como el estudio del poder o proceso de adopción de las decisiones.

Criterios institucionales. Pueden distinguirse dos planteamientos.

Instituciones gubernamentales. Hasta la fecha, la forma más frecuente de describir el objeto de la ciencia política ha consistido en considerarla como el estudio de las instituciones políticas o gubernamentales. No obstante, es la menos provechosa, puesto que abandona casi por completo la labor de separar las instituciones políticas de todas las demás instituciones.

El estado. De todos los conceptos del objeto de la ciencia política, la del “Estado” es la que ha tenido una historia más larga. En cuanto método de orientar la reflexión política, sus orígenes están enterrado en los siglos XVI y XVII. Maquiavelo fue uno de los primeros en usar este término. La larga tradición del Estado como concepto político básico constituye una prueba de la influencia de los intereses políticos prácticos sobre los puntos de vista del investigador que del valor del concepto para la comprensión de la vida política. En su lugar ha aparecido el término “sistema político”.

Criterios funcionales. Lo poco satisfactorio del enfoque institucional ha dado origen a cierto número de interpretaciones que tienen al menos una cualidad en común: todas ellas identifican el objeto de la ciencia política como una especie de actividad, comportamiento o, función.

Poder. Se ha gastado gran cantidad de tiempo y de energía en describir y definir las relaciones de poder entre individuos, grupos y naciones, y, en el seno de los sistemas políticos nacionales, entre comunidades locales y organizaciones. La descripción de la política como estudio del poder constituye a la vez una definición muy amplia. Los conflictos que origina el control se producen en todos los sectores de la vida, no sólo en el político. Un padre tiene poder sobre su hijo; un sacerdote sobre sus feligreses, un amigo sobre otro; una compañía sobre sus empleados. Si lo deseáramos podríamos considerar políticas todas estas relaciones.

Este es, precisamente el objeto de estudio más amplio de las ciencias políticas. Las relaciones de poder son aquellas interacciones que se establecen entre un sujeto que manda, que ordena, y otros que obedecen. Todo grupo social requiere de un jefe que dirija las diferentes voluntades que lo integran y esto con el objeto de alcanzar finalidades que son comunes a todos los miembros del grupo. La voluntad que dirige o manda es la que tiene el Poder, pero de nada sirve si no hay otras voluntades, otros sujetos, que obedezcan. De aquí que el Poder se defina como una interaccion entre la libertad y el orden. Las relaciones de poder se justifican porque todo grupo social, para organizarse y funcionar como grupo, como unidad requiere de una dirección que lo represente y que se responsabilice del orden o coordinación de sus miembros. Sólo así adquiere identidad. La asociación se explica por la misma naturaleza social del hombre que sólo en asociación puede alcanzar sus metas más altas. Pero esto no quiere decir que desaparezcan las individualidades, porque el hombre, además de su instinto gregario siempre ha tenido instinto de libertad que lo personaliza.

EL SISTEMA POLÍTICO

Se pueden identificar las interacciones políticas en una sociedad como su sistema político que como gobierno, Estado, poder o serie de procesos de adopción de decisiones.

El sistema político se puedo describir como el comportamiento o serie de interacciones a través de los cuales se hacen y se cumplen en nombre de una sociedad los repartos investidos de autoridad (o decisiones vinculadas).

PRINCIPIOS

Los principios de la Ciencia Política son aquellos conceptos que la caracterizan como estudio propio e independiente. Estos principios son: el Poder, las Ideologías y los Mitos.

El Poder, es la interacción entre la Libertad y el Orden. Las ideologías políticas son maneras de pensar que podemos reducir, en nuestro campo, al siguiente problema:

¿Qué tanta libertad debe concederse al hombre dentro de una convivencia social? Si se otorga un máximo de libertad y esto a costa del orden social, la ideología será liberal. Pero si se otorga un mínimo de libertad para favorecer el orden social, la ideología será autoritaria. Si se busca un equilibrio entre la libertad y el orden, la ideología será democrática-socialista.

Sin embargo, la pura ideología no es capaz de asegurar el consenso de los que constituyen la mayoría de un grupo. A casi nadie le gusta obedecer, si es que piensa. En cambio, se obedece de muy buena gana cuando lo sentimos.

Y entonces surgen los que, en esta ciencia han sido definidos como Mitos. Los mitos son explicaciones emotivas y por lo tanto carentes de verdad, que objetivizan la experiencia social del hombre. Ejemplos de los mitos más populares: el mito del pecado original, el mito de la sangre azul, el mito del pueblo elegido, el mito de la raza aria, el mito de la sociedad sin clases, el mito de la libertad, etc.

MÉTODOS

La ciencia Política ha utilizado diferentes métodos para efectuar sus investigaciones y construir sistemas. Nicolás Maquiavelo utilizó el método histórico y el método comparativo que siguen siendo válidos en la actualidad. Carlos Marx utilizó el método dialéctico. Los científicos norteamericanos y los europeos están recurriendo a los métodos empíricos, tales como estadísticas, encuestas, las entrevistas, los análisis de contenid, el mestudio de las corrientes de opinión pública. Las contribuciones que la Ciencia Política debe a Platín y a Aristóteles se fincaron en el método lógico.

De todo lo anterior puede concluirse que, la Ciencia Política recurre a un determinado método de investigación, según el campo de estudio que se quiere explorar.

ENFOQUES DE LAS CIENCIAS POLÍTICAS

La ciencia de lo político también tiene multitud de enfoques. Fundamentalmente puede afirmarse que se encarga de estudiar:

  • Las relaciones de poder

  • La institución que formalmente ejerce el poder (gobierno)

  • Las formas en que se producen las luchas por el poder (sistemas políticos) y,

  • Los grupos que libran esa lucha (partidos políticos), o que, por lo menos, buscan ejercer alguna influencia sobre el poder (grupos de presión)

  • La ciencia política no sólo estudia instituciones o grupos, sino que analiza procesos. Algunos de estos procesos centrales son: cómo algunos grupos alcanzan el poder y lo hacen legítimo ante los ojos de muchas personas dentro de las diversas sociedades; la manera en que tales grupos lo ejercen; su conflicto o relación permanente con otros grupos que también aspiran a gobernar; cómo está organizado el aparato burocrático para responder a las distintas necesidades históricas de los grupos gobernantes; la manera en que son tomadas las decisiones políticas y otros temas.

    Esta disciplina, se ocupa de estudiar las ideologías diversas con las que luchan quienes aspiran a tomar el poder o buscan sostenerse en él.

    Finalmente, la ciencia política también se interesa por el análisis de los fenómenos internacionales del poder, por los contrapuestos intereses nacionales, o de bloques nacionales.

    ANTECEDENTES HISTÓRICOS

    Se encuentran muy importantes antecedentes de ciencia política en clásicos de la cultura occidental como Platón (La República), o Aristóteles (La Política). Es cierto que en ellos ya se encuentran algunas concepciones que apuntan una visión más amplia de la sociedad, sin embargo se trata de una perspectiva relativamente vaga. Claro está, que son las formas de poder, la naturaleza de la relación política, los actores gubernamentales (los que mandan y los que obedecen) y los que ellos consideran las mejores formas de gobierno, lo que atrae la atención de estos dos pensadores griegos.

    Los político aparece como uno de los estímulos primeros para el estudio de las realidades sociales más amplias y complejas. Al revisar el pensamiento social de Platón y Aristóteles, se hace obvio que los acontecimientos políticos atrajeron mucho.

    Platón, presenta todo un modelo de sociedad en La República, cuyo gobierno debe quedar en manos de los más sabios, de los filósofos.

    Aristóteles estudia todas las formas de organización política y establece una tipología todavía vigente.

    Según él, pueden darse 3 formas puras de gobierno: monarquía, aristocracia y democracia; o bien, sus formas impuras: tiranía oligarquía y demagogia

    El desarrollo de los estudios políticos más sistematizados se atribuye, (como ya hemos dicho en este trabajo antes) a Nicolás Maquiavelo (1496-1527).

    Puede decirse, en general, que el aspecto político de la sociedad ha sido, en el pasado, mucho más estudiado que otros. El hecho de que cuando surgen otras disciplinas más amplias, que analizan las sociedades con diversos tipos de relaciones (políticas, económicas, etc.) ya exista previamente preocupación por lo político. Esta es una razón por la cual se puede separar a la ciencia política.

    ETAPAS DE LA CIENCIA POLÍTICA

    Desde el punto de vista histórico, las etapas de la ciencia política pueden clasificarse en cuatro categorías principales:

    Universalismo (filosofía moral)

    Legalismo (Staatslehre)

    Realismo (Proceso político) y

    Behavorismo

    UNIVERSALISMO

    El periodo del universalismo ha sido, por mucho, el más largo y el menos homogéneo y caracterizado. Abarca el periodo que se extiende desde el momento en que se establece una reflexión política consciente en la antigüedad griega, hasta el siglo XIX. El objeto de la ciencia política se hallaba completamente en el estudio general de la sociedad, es decir, en la filosofía moral universal. Los que realizaban estos estudios eran lo que hoy llamaríamos especialistas en ciencias sociales universales o generales. Como no existía especialización en el estudio de las materias políticas, no había razón para que surgieran subdivisiones especiales de investigación. El filósofo social era libre de seguir sus propios intereses políticos, según se los imponían los problemas del momento. El objeto de la disciplina fue, en consecuencia, tan diverso como lo fue la historia del pensamiento político de occidente.

    LEGALISMO

    Después de siglos en que el interés político era imposible de diferenciar de la filosofía universal, la aparición de la escuela legalista Staatslehere en el siglo XIX dio paso a una nueva era.

    Importada de Alemania a Estados Unidos por J.W. Burgess y otros, se vio enriquecida por Bentham y Austin.

    La Staatslehre proporcionaba un sistema de conocimientos dedicado al estudio del Estado. Es cierto que el estado se definía, como un conjunto de normas jurídicas y cuyas estructuras se hallaban determinadas prácticamente por leyes.

    Al iniciarse el siglo XX, una gran cantidad de textos en Estados Unidos demostró claramente que la ciencia política, (que empezaba a tomar forma de disciplina especializada) se incorporaba y adaptaba el legalismo formal de la Staatslehre como centro de sus reflexiones. De esta manera, la ciencia política se interesó por la investigación de la naturaleza y el origen del Estado concebido jurídicamente. Se añadían a esto detalladas descripciones de los mecanismos jurídicos de las formas de gobierno y de los poderes formales del electorado, del poder judicial, de la administración y del poder ejecutivo. Esta objetiva descripción formal estaba respaldada por la investigación filosófica tradicional sobre los fines del gobierno y del Estado.

    REALISMO

    Mientras en Europa la investigación política permanecía limitada a formas jurídicas hasta bien entrado el siglo XX, en Estados Unidos no toleraría por mucho tiempo estas restricciones. Los problemas sociales de una sociedad industrial en crecimiento y las complejidades políticas que acompañaban a la inmigración en gran escala de distintos grupos étnicos, exigían de modo decisivo un conocimiento más extenso y profundo de las realidades de la vida política.

    Aunque se pueda explicar el precoz abandono del método del Staatslehere en Estados Unidos, su rechazo tuvo como consecuencia llevar a la investigación política por caminos totalmente nuevos.

    El interés por estos nuevos caminos condujo a dos etapas distintas.

    En la primera, se tendió a rechazar el legalismo improductivo en beneficio de un nuevo realismo en la investigación política. Woodrow Wilson, en su Congressional Government (1885), condenaba la “teoría literaria” de la constitución y, en su lugar, descubría que la verdadera fuente del control legislativo reside en los comités del Congreso. Otros partidarios del realismo siguieron sus huellas. James Bryce, añadió otra dimensión a la nueva realidad, al insistir en el papel de los partidos y sacar a la luz sus grupos internos, en los que se suponía residir el poder supremo.

    El realismo fue objeto a una segunda etapa de estudio. En ella, la investigación generalizada de las realidades políticas llegó a centrarse en los grupos fundamentales que parecían ejercer un poder creciente en la realidad política norteamericana.

    La política llegó a interpretarse como un proceso mediante el cual las actividades de grupo, marginadas de la estructura política institucionalizada, pero actuando sobre y a través de ella, influían en todas las fases de la actividad gubernamental.

    Charles Beard expuso la importancia de los grupos económicos extralegales en el curso de los acontecimientos. Aunque la influencia de Arthur Bentley no se notó hasta casi medio siglo después, su insistencia, a principios del siglo XX, en considerar todas las actividades políticas como fenómenos de grupo (insistiendo en la necesidad de abandonar la costumbre de atribuir las causas a las ideas y a las normas jurídicas) no hacia sino reflejar sentimientos implícitos acerca de la investigación política que otros autores habían empezado a adoptar.

    Con la aparición de la obra Group Representation Before Congress (1929), de Herring, quedó establecido el modelo fundamental de investigación de grupo para la primera mitad del siglo XX. Dicho modelo no se abandonó hatsa que Truman, en The Governmental Process )1951), formuló sistemáticamente la concepción total de la vida política como conflicto de grupos.

    Con esta concepción del grupo como un nuevo elemento para la explicación de los acontecimientos políticos, el siglo XX ha sido testigo de una gran proliferación de subcampos de la ciencia política.

    Por primera vez, la ciencia política se descompuso en un gran número de campos especializados. La distribución de estos subcampos revela, sin lugar a dudas, su origen en el legalismo del siglo XIX. Así, las principales divisiones de la ciencia política como disciplina se definen de modo institucional, como herencia del legalismo político; y las institucionales son las peculiares de los sistemas políticos occidentales, y se conectan a la solución de los problemas en evolución que plantea la realidad política, especialmente en los sistemas democráticos.

    Hasta la segunda guerra mundial, la ciencia política constaba de cuatro campos principales:

    Filosofía o teoría política

    Gobierno Nacional

    Gobierno comparado y las

    Relaciones Internacionales

    Filosofía Política: Era la que mantenía mayores vínculos con el pasado.

    Gobierno Nacional: En este campo los criterios prácticos de la fase legalista condujeron a la ciencia política a descubrir, para su estudio detallado, todos los aspectos institucionales (ejecutivo, legislativo, judicial y administrativo) de la democracia occidental. La organización básica para el estudio del tema era regional: a nivel nacional, estatal y local. La consigna que surgió inmediatamente, fue: cómo perfeccionar estas instituciones.

    Al entrar en los problemas de las llamadas realidades de la política, el campo del gobierno nacional se extendió de manera considerable, hasta abarcar la estructura del grupo social y político. Surgieron nuevos campos de investigación para comprender estos temas: partidos políticos, grupos de interés, y la opinión publica, o electorado, como conjunto influyente y elemento éticamente importante en una democracia.

    Sin embargo, y por estar menos desarrollada la investigación política empírica fuera de Estados Unidos, el estudio comparado tiende, en estos países, a centrar su atención en el gobierno y en los partidos, habiendo demostrado poco interés por los grupos y por el electorado hasta después de la segunda guerra mundial.

    Finalmente, el establecimiento de la Sociedad de Naciones dio virtualmente nacimiento al campo de las Relaciones Internacionales.

    En particular, la visión de la vida política como una lucha entre los grupos por conseguir cierto grado de influencia sobre el gobierno contribuyó a llamar la atención sobre el hecho de que pueda existir un único tipo fundamental de actividad a cuya luz se explique toda la política: la lucha por el poder sobre las decisiones políticas.

    Esta transferencia del interés presagió la aparición de una cuarta fase en la organización de los distintos campos: la fase del behaviorismo. En esta fase, criterios teóricos empiezan a manifestarse junto a los criterios tradicionales, y a desempeñar cierto papel en la selección de los temas fundamentales de investigación de la ciencia política.

    BEHAVIORISMO

    El movimiento behaviorista de la ciencia política llegó al máximo después de la segunda guerra mundial. Compartiendo una tendencia que influyó en todas las ciencias sociales, la ciencia política empezó a explorar seriamente el comportamiento concreto que integra las actividades consideradas como estructuras legales y grupos no institucionalizados. Toma en consideración al individuo, sus actitudes y valores.

    Esta nueva estructuración del campo de estudio se hallaba en plena actividad en los años sesenta, debido a lo cual su punto de equilibrio definitivo no esta claro. Sin embargo, como resultado de esta revolución en los métodos y en los hechos, la ciencia política ha empezado a liberarse seriamente de la orientación institucional.

    Cada vez en mayor medida, son los proceso, no las estructuras ni instituciones, los que constituyen las líneas directrices de la investigación política. A lo largo de este proceso, la propia organización de la ciencia política está experimentando profundas transformaciones.

    Mucho antes de la segunda guerra mundial, Graham Wallas, en su Human Nature in Politics tomó en consideración las motivaciones políticas como una dimensión nueva e importante, no institucional, para la comprensión de la vida política. Muchos autores se le han unido. Harold Lasswell introdujo el psicoanálisis como método adecuado para estudiar la importancia de las motivaciones latentes en la actividad política.

    La totalidad de la escuela de Chicago se consagró durante los años treinta, a estudiar la importancia de la psicología en el fenómeno de la participación política.

    Aislando los distintos tipos de comportamiento que se entrecruzan en las instituciones existentes y conocidos mediante la simple observación, estos nuevos métodos de estudio pusieron en peligro los fundamentos de la subdivisión institucional de la ciencia política de ese entonces.

    CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS POLÍTICAS

    No existe una sola clasificación para a Ciencia Política. Algunos la dividen en Teoría Política y Práctica Política. Otros en Macro-política y Micro-política. Otros más en Política Nacional y Política Internacional. La UNESCO en 1984 la clasificó en Teoría Política; Instituciones Políticas; Partidos, Grupos y Opinión Pública; y Relaciones Internacionales. Sin embargo, esta última clasificación resulta muy deficiente, siendo que debía ser la más autorizada: no contempla a los partidos como instituciones políticas sino que sólo los visualiza en la contienda electoral. Además, deja fuera a las Revoluciones con todo y que este tema es uno de los capítulos más importantes de la Política, desde los tiempos de Aristóteles.

    Siguiendo el criterio lógico de organización y funcionamiento, nos inclinamos por adoptar la siguiente clasificación:

    Estructura Política y Dinámica Política

  • ESTRUCTURA POLÍTICA: Dentro de la Estructura Política se estudia la Constitución Política de una sociedad; el Estado; el Gobierno y la Administración Pública; los Partidos Políticos y el Ejército.

  • DINÁMICA POLÍTICA: Dentro de la Dinámica Política se estudian las elecciones; los Grupos de Presión; la Propaganda; la Opinión Pública; la Oposición; La Revolución y la guerra. En estos casos, las relaciones de poder se contemplan en forma dinámica.

  • Daremos algunas definiciones de los subcampos de la ciencia política según otros autores:

    POLÍTICA NACIONAL. El estudio del gobierno nacional es un campo en que se han observado especiales señales de desintegración, surgiendo en su lugar una amplia serie de temas funcionales. Por ejemplo, el poder ejecutivo, junto con el liderazgo político y las elites han proporcionado un nuevo campo de investigación. Del mismo modo, los comportamientos judicial, administrativo y legislativo se han convertido en campos de estudio paralelos a los sectores institucionales ya existentes. Ha ido en aumento la convicción de que el marco institucional específico es de menos importancia que las formas genéricas de comportamiento que se manifiestan en las instituciones.

    El lugar de los tradicionales temas institucionales, que han ido desapareciendo, ha sido ocupado por nuevos e importantes subcampos. Como resultado del inicial interés por la opinión pública como fuerza de influencia, al menos en los sistemas democráticos, ha aflorado el amplio sector del comportamiento electoral. A través de él se ha intentado acumular información sobre el modo exacto en que actúa la opinión pública sobre las instituciones políticas en la selección del liderazgo dentro de un sistema democrático, en la influencia de los partidos y en la elaboración de los programas gubernamentales.

    La difusión de las ideas y su influencia puede utilizarse como modelo en el campo de las comunicaciones políticas. Ciertos estudios han descubierto el papel de la personalidad para determinar la naturaleza de la participación política en las distintas instituciones.

    POLÍTICA COMPARADA. En los años sesenta el estudio comparado del gobierno se ha visto conmovido en sus fundamentos debido a la profunda transformación de signo behaviorista que experimentó la investigación política en general. Las presiones gubernamentales que se habían manifestado a favor de una descripción formal de su estructura, empezaron a ceder paso a la búsqueda de criterios teóricos que sirvieran de base a una investigación orientadora. Los temas vigentes en el campo del estudio comparado se asemejan cada vez más a los que habían surgido del estudio behaviorista de la política nacional. Forma y estructura han cedido ante el estudio del comportamiento en el seno de cada marco estructural. La adopción de decisiones, la socialización, el liderazgo, la motivación y la personalidad políticas, las comunicaciones, la participación política, la ideología, etc., se han convertido en temas igualmente importantes en la investigación comparada.

    La investigación comparada ha realizado una gran aportación al análisis teórico de la investigación sobre los sistemas nacionales. A consecuencia de la segunda guerra mundial y de las revoluciones coloniales siguientes, el estudio comparado del gobierno ha extendido su ámbito de interés en dos direcciones principales. La llamada descripción estática ha dado paso a la búsqueda de una comprensión de las condiciones del cambio político.

    Por otro lado, el estudio comparado del gobierno ha traspasado los limites de los gobiernos europeos para incluir en su ámbito los sistemas políticos de culturas exóticas, lo cual ha dado en el reconocimiento de la función específica de las diferencias culturales y en la necesidad de unos conceptos rigurosos para garantizar el adecuado aislamiento de los determinantes culturales.

    POLÍTICA INTERNACIONAL. El movimiento behaviorista ha producido modificaciones de entidad comparable en el campo de la investigación internacional. Antaño exhibía el rótulo “organización y relaciones internacionales”, pero, en la mitad del siglo XX, las transformaciones internas que experimentó bajo la influencia del behaviorismo han empezado a hacerle acreedor de la nueva denominación “política internacional”, hecho cargado de significado por lo que se refiere al cambio de orientación, y que indica que la ciencia política ya no considera que, por el hecho de que los actores de la esfera política internacional sean las naciones, el campo haya de ser igual.

    Deutsch ha tratado de explicar las interacciones políticas internacionales como un complejo proceso de separación y adaptación en función de las pautas de comunicación entre las principales unidades. Lo mismo que en los campos de la ciencia política, los problemas prácticos del momento están cediendo en importancia al establecer el orden de prioridad en la investigación.

    TEORÍA POLÍTICA.

    En ningún sector se ha revelado de modo más intenso la orientación de signo behaviorista que en el de la teoría política. En sentido riguroso los cambios experimentados en esta resumen la pauta global de desarrollo de la ciencia política hacia su concreción como disciplina analítica. Estos cambios han impulsado aún más la totalidad de la ciencia política en la misma dirección. Por esta razón, el subcampo de la teoría política merece especial atención. La futura reestructuración de los subcampos de esta disciplina puede depender de la concienzuda dirección que proporcione la teoría política, ya que acepta para sí la total responsabilidad de la coherencia y dirección del conjunto de la disciplina.

    La teoría política contemporánea tiene sus orígenes en la filosofía política general. Durante el largo proceso de separación del cuerpo principal de la teoría social, la filosofía política apenas fue algo más que una serie de reflexiones. La intención de la mayoría de los filósofos sociales era la de configurar los criterios morales con que valorar las corrientes existentes y construir la imagen de una sociedad ideal. La filosofía política se vio movida por un impulso ético creador.- Desde Aristóteles hasta John Stuart Mill, se propuso la creación de nuevas metas y de estructuras sociales que pudieran servir de guía al comportamiento personal y a la política social.

    A principios del siglo XX, al constituirse la ciencia política como un sector independiente especializado, había perdido su potencialidad ética. En la medida que permaneció la preocupación por la moralidad, permaneció encerrada en los límites de la propia filosofía, su tronco común. Al abrirse paso a la idea de una ciencia de la política, la filosofía política se limitó a la historia de las ideas de los grandes filósofos políticos. No sólo se propuso exponer la evolución de dichas ideas, sino que también trató lograr una mejor comprensión de ellas.

    En medida limitada, toda filosofía política tradicional había tratado de explicar cómo o por qué los sistemas políticos actúan del modo en que lo hacen. Esta ha sido la faceta que se ha desarrollado después de la segunda guerra mundial, hasta llegar a convertirse en teoría behaviorista orientada empíricamente.

    La teoría empírica se ha ido desarrollando en distintos niveles. En su alcance más limitado, la nueva teoría requiere la formulación de proposiciones como generalizaciones singulares. En un sentido más amplio, las formulaciones que abarcan un segmento de la vida política. Así se ha intentado establecer teorías sobre los partidos, el liderazgo, el comportamiento administrativo, el proceso de adopción de decisiones, la representación, la estructura del poder de la comunidad, el consensus y la fragmentación.

    Pero la teoría tiene también mayores pretenciones y trata de abarcar la totalidad del objeto de la disciplina. Se trata de una teoría general. A cada nivel singular, parcial o general, la revolución behaviorista ha estimulado la formulación de una teoría orientada empíricamente. Pero solo la teoría general ofrece a la ciencia política un criterio fundamental para identificar y establecer el catálogo general de sus temas de estudio y, en definitiva, su sentido intrínseco de identidad como disciplina.

    La teoría general se divide:

  • Como teoría de los repartos. Las teorías de los repartos esclarecen el modo en que los distintos proceso políticos contribuyen a la distribución y utilización de los recursos políticos

  • INTERRELACIÓN DE LA POLÍTICA CON OTRAS CIENCIAS

    Son particularmente interesantes las interacciones de la POLÍTICA con la Economía, la Sociología, y la Estadística. Un país sub-desarrollado no tiene el mismo Poder político que otro desarrollado y no es lo mismo, desde el Gobierno favorecer a las clases altas, que a las bajas. Un pueblo atrasado, mal nutrido y de bajo nivel escolar es campo propicio para las dictaduras porque en estas condiciones no puede funcionar la democracia, y el éxito de un Gobierno depende del conocimiento que se tenga de la sociedad que se dirige y representa. La Estadística, que es la aplicación de las Matemáticas a los hechos y fenómenos sociales, debe su nombre a que, desde su origen, resultó ser un conocimiento indispensable para el Estado y para todo lo que a éste se refiera. Y la manipulación de los datos de la Estadística, muchas veces ha servido para juzgar a un gobierno o para justificar una decisión política, o para implementar una serie de decisiones.

    ¿PARA QUE NOS SIRVEN LAS CIENCIAS POLÍTICAS?

    Sin las ciencias políticas habría una enorme desorganización mundial, no habría división de poderes, no habría gobernantes, no habría democracia. Las ciencias sociales son muy importantes ya que mantienen al mundo trabajando, mediante la relación de poder que se da entre los gobernante y gobernados y que hacen que una sociedad prospere o empeore.