Charlie y la fábrica de Chocolate

Willy Wonka. Billetes dorados. Dulces. August Gloop. Oompa Loompa. Charlie Bucket. Chocolatinas. Veruca Salt

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  • Idioma: castellano
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Biografía del autor (Roald Dahl)

Roald Dahl nació el 13 de septiembre de 1916 en Llandaf, Reino Unido; y murió el 23 de noviembre de 1990 en Buckinghamshire, Reino Unido. Famoso como escritor para niños y adultos.

En 1939 se unió a la Royal Air Force (RAF), la rama aérea de las Fuerzas Armadas Británicas. En 1940 tuvo un accidente en Egipto y se fracturó el cráneo, se rompió la nariz y se cegó. A los ocho meses recuperó la visión. En 1942 fue destinado a Washington como experto en asuntos de aviación de guerra. Hasta 1945 trabajó para la Seguridad británica en Estados Unidos. Fue allí donde empezó a hacerse famoso como escritor, al ponerse a narrar en periódicos y revistas su visión de la guerra.

En 1943 escribió su primer libro para niños: “Los Gremmlins”

Se casó en 1953 con Patricia Neal y tuvieron cuatro hijos. Por esa época sufrió también graves reveses: vio morir a su pequeña hija Olivia en 1962, y, tres años después, su esposa Patricia Neal sufrió una peligrosa enfermedad que estuvo a punto de dejarla ciega e inválida. Y por si fuera poco, su hijo Theo sufrió un grave accidente en la carretera que le causó daños en el cerebro cuando sólo tenía tres años. Roald Dahl pasó muchos meses trabajando en una válvula especial que servía para sacar líquidos de la cabeza de su hijo y permitía a éste vivir con normalidad, sin tener que permanecer conectado a una máquina.

A pesar de estas desgracias, Roald Dahl logró salir adelante y continuó escribiendo obras que le hacían cada vez más famoso en todo el mundo.

También fueron frecuentes sus colaboraciones con el cine; escribió, entre otros muchos, varios guiones para la serie de películas de James Bond.

Las obras más destacadas de Roald Dahl son las siguientes:

  • Los Gremlins (1943)
  • James y el melocotón gigante (1961)
  • Charlie y la fábrica de chocolate (1964)
  • El dedo mágico (1966)
  • Danny, campeón del mundo (1975)
  • El gigante bonachón (1982)
  • Cuentos en verso para niños perversos (1982)
  • Las brujas (1983)
  • Matilda (1988)

Murió en 1990 de leucemia.

Tema del libro

Un billete dorado encontrado en una chocolatina es para Charlie la posibilidad de salir de la miseria y participar, con otros niños, en el juego Willy Wonka en el que sólo habrá un vencedor, que se quedará con su fábrica. El señor Wonka es un vendedor de dulces que abre las puertas de su fábrica después de una década. Charlie conocerá así un fantástico lugar, ideal para un niño, donde existen dulces inimaginables.

Argumento del libro

Charlie era un niño de una familia pobre. Vivía en una pequeña casa a las afueras de una gran ciudad con su madre, su padre, sus abuelos paternos llamados Joe y Josephine y sus abuelos maternos llamados George y Georgina. El único en la familia que trabajaba era el señor Bucket. Éste trabajaba en una fábrica de pasta dentífrica y ganaba muy poco dinero. Las únicas comidas que podían permitirse eran pan, margarina, patatas y repollo; y por desgracia para Charlie éstas no eran precisamente sus comidas preferidas. Lo que a él más le gustaba era el chocolate, pero debido a la situación económica de su familia, tan sólo podía comer esto una vez al año, en su cumpleaños.

Como todas las noches después de cenar, Charlie fue a visitar a sus abuelos, que siempre le contaban alguna historia interesante. Esa noche, sus abuelos le hablaron de Willy Wonka, el propietario de la fábrica de chocolate más grande del mundo. Además Charlie pudo saber, gracias a sus abuelos que el señor Willy Wonka había inventado más de doscientas clases de chocolatinas, y que sus productos llegaban a todos los países del mundo. La noche siguiente el abuelo Joe prosiguió contándole, que no hace mucho tiempo había miles de personas trabajando en la fábrica, pero0000 el señor Willy Wonka los tuvo que despedir a todos porque otros fabricantes de chocolate estaban mandando espías para conseguir las recetas de los dulces. Después de despedir a todos sus empleados, cerró la fábrica; y meses después la fábrica comenzó a funcionar de nuevo, pero nadie sabía qué obreros había en ella.

Una tarde, el señor Bucket llegó entusiasmado a casa, predicando lo que los titulares decían: “La fábrica Wonka se abrirá por fin para unos pocos afortunados”. El señor Bucket contó a toda la familia que el señor Wonka iba a permitir que cinco niños visitasen su fábrica. Estos cincos afortunados serían los que encontraran un billete dorado dentro de una chocolatina. Al día siguiente se encontró el primer billete dorado. El afortunado había sido August Gloop. Como comía tanto chocolate, su madre decía que habría sido muy raro que no encontrara un billete. El día anterior al cumpleaños de Charlie, salió la noticia de que Veruca Salt, una niña rica y mimada había encontrado otro billete. Por fin, llegó el cumpleaños de Charlie y como siempre recibió una chocolatina, pero no encontró ningún billete dorado. Aquella misma tarde, el señor Bucket llegó a casa con un periódico en el que se anunciaba que se habían encontrado dos nuevos billetes dorados. La primera afortunada había sido una niña llamada Violet Beauregarde que había batido el récord en masticar el mismo chicle durante más tiempo. El segundo afortunado del día había sido Mike Tevé, un niño que sólo se dedicaba a ver la televisión. Al día siguiente, el abuelo Joe lo mandó a comprar una chocolatina. Charlie la compró pero tampoco esa vez encontró el billete dorado.

La fábrica de pasta dentífrica donde trabajaba el señor Bucket quebró y se quedó sin trabajo. Para poder comer, el padre de Charlie tuvo que trabajar quitando nieve en la calle.

Una tarde mientras Charlie volvía a casa se encontró una moneda de cincuenta centavos. Y como tenía tanta hambre se le ocurrió comprar algo. Charlie entró en una tienda y se compró una chocolatina Wonka, aunque le llenó un poco el estómago no encontró ningún billete dorado. Charlie tuvo un arrebato de hambre y decidió comprarse otra chocolatina. Entonces ocurrió algo inimaginable por mucha gente, Charlie encontró un billete dorado. En la tienda, varias personas ofrecieron dinero a Charlie por el billete, pero el vendedor le abrió paso entre la multitud y le dijo que corriera a su casa y no se lo diera a nadie. Charlie entró en casa y contó la feliz noticia. Su madre se quedó muda y sus abuelos creyeron que le estaba gastando una broma. Pero las incredulidades cesaron cuando éste mostró el billete dorado. Cuando leyeron lo que dentro ponía se informaron que el día de la visita a la fábrica era el próximo día y que éste podía ir acompañado por dos adultos. Y entre todos decidieron que el que iba a acompañar a Charlie iba a ser el abuelo Joe.

A las puertas de la fábrica se concentraba un montón de gente. Entre ellas las que iban a visitar la fábrica. Todos ellos iban acompañados por sus dos padres, excepto Charlie, que le acompañaba su abuelo. Por fin Willy Wonka abrió las puertas de la fábrica; además iba a ser él quien guiara la visita por la fábrica. Éste vestía de una forma un tanto extraña: llevaba unos pantalones de color verde botella, guantes de color gris perla, una chistera, un frac de terciopelo color ciruela, y en la mano, un fino bastón con un mango de oro. Comprobó que todos los niños llevaban un billete dorado y los hizo pasar a la fábrica. En la estancia había una temperatura cálida y agradable. Todos juntos caminaron por un amplio corredor. El señor Wonka caminaba muy deprisa. Por fin llegaron a una gran puerta de metal en la que se podía leer: “RECINTO DEL CHOCOLATE”. Cuando abrió la puerta, todos quedaron maravillados por la belleza que se presentaba ante sus ojos. Vieron un valle en el cual no había hierba, sino una clase de azúcar mentolada a la que el señor Wonka llamaba “Mintilla”. También había un río, pero no de agua sino de chocolate; y a la vera de éste una cascada, también de chocolate que servía para batir el chocolate. Además, a una gran altura sobre el río colgaban tubos de vidrio, por los que el chocolate pasaba e iba de un lado a otro de la fábrica. Pero de repente todos se dieron cuenta de que al otro lado del río había una especie de hombrecillos enanos. Willy Wonka les explicó que eran una clase de pigmeos, llamados Oompas-Loompas. Cuando él los vio tan sólo comían cucarachas, orugas y otros insectos machacados. Entonces al señor Willy Wonka se le ocurrió ponerlos a trabajar en su fábrica. Fue a hablar con el jefe de la tribu. A estos hombrecillos les volvía locos comer cacao, pero tan sólo encontraban un grano o dos al año. Los Oompas-Loompas aceptaron ir con el señor Willy Wonka y los trajo a la fábrica. Mientras el señor Wonka había estado contando la historia August Gloop se había dirigido al río de chocolate y estaba bebiendo en él. El señor Willy Wonka le suplicó al niño que no metiera las manos en el río, pero ya era tarde. August se inclinó un poco más para alcanzar el chocolate mejor y cayó al río. Mientras la madre del niño pedía auxilio éste fue aspirado por uno de los numerosos tubos y desapareció. El señor rWonka intentó tranquilizar a la señora y al seño Gloop, pero como pudo llamó a una Oompa-Loompa y le pidió que llevara a los señores Gloop con su hijo. Cuando terminó de decir esto, todos pudieron oír una canción que cantaban los hombrecillos en la que hablaban de August Gloop.

Willy Wonka los dirigió a otra sección. Pero esta vez fueron por el río de chocolate en un barco remado por muchos Oompa-Loompas. En esta ocasión los Oompas- Loompas también cantaban otra canción. Pasaron por un montón de secciones de la fábrica hasta que se detuvieron. Todos, excepto los Oompas- Loompas, se bajaron del barco y cruzaron una puerta que conducía a la “SALA DE INVENCIONES”. La sala estaba inundada por un humo y un vapor de deliciosos aromas. El señor Wonka los condujo a todos dentro de la misma Sala de Invenciones hacia una enorme máquina. Éste empezó a hacerla funcionar, apretó varios botones y más tarde se abrió un cajón y en él se podía apreciar un chicle normal y corriente, aunque en realidad no lo era. Willy Wonka les explicó que comiéndote ese chicle tienes todo el alimento necesario para un día. Cuando Violet vio el chicle se lo arrebató de las manos, y aunque éste le dijo mil veces que no se lo comiera, Violet no le hizo caso y se lo llevó a la boca. En cuestión de segundos Violet pudo saborear y explicar las distintas comidas que su paladar notaba. Lo malo ocurrió cuando llegó el postre. De repente Violet empezó a volverse de un color azulado y a hincharse, hasta el punto de que no parecía una persona normal y el señor Wonka pidió a los Oompa-Loompas que se la llevaran.

Willy Wonka los condujo por un corredor. Mientras le seguían, pasaron por delante de muchas puertas, pero éste no quería detenerse en ninguna de ellas. El señor Wonka no paró hasta llegar a una puerta en la que se podía leer “CUARTO DE LAS NUECES”. Veruca Salt pidió a su madre una ardilla como las que el señor Wonka tenía y el padre de Veruca ofreció a éste dinero por una ardilla, pero no quiso aceptarlo. La niña, al no conseguir una ardilla por medio de sus padres, ella misma abrió la puerta y fue a coger una ardilla. De repente, todas las ardillas la tiraron al suelo y empezaron a comprobar si estaba hueca, pues la creían que era una nuez. Entones, la tiraron por un agujero por el que tiraban las nueces inútiles. Los señores Salt, al ver que nadie iba a rescatar a su hija, se tiraron por el agujero.

El señor Wonka los condujo hacia un ascensor muy poco común y les explicó que cada niño podía escoger por último un destino y Mike Tevé escogió un botón que conducía a una sección llamada “CHOCOLATE DE TELEVISIÓN”. El ascensor de cristal comenzó a moverse con brusquedad y a gran velocidad. Siguieron un largo trayecto de poco tiempo hasta que se detuvieron. La familia Tevé, junto con Charlie y su abuelo Joe, salieron del ascensor y se encontraron en una sala tan brillante y tan blanca que el señor Wonka les tuvo que proporcionar unas gafas para que no se quedaran ciegos. La habitación era verdaderamente grande, del techo colgaban dos lámparas y en un extremo de la estancia había una cámara sobre ruedas y sobre ellas un ejército de Oompas-Loompas, en el otro extremo de la sala se podía divisar una mesa negra con un aparato de televisión sobre ella, y mirando fijamente la pantalla de la televisión se encontraba un Oompa-Loompa. El señor Wonka explicó que esa cámara no funcionaba exactamente como una cámara normal, pues enviaba una cosa a una televisión y se podía coger la cosa en la televisión a la que se había enviado. Cuando Mike oyó lo anterior corrió y se situó delante de la cámara. De repente desapareció y tras varios segundos de angustia para sus padres apareció en la televisión. Lo cogieron y lo sacaron de ella, pero para disgusto de sus padres había reducido a una altura de no más de dos centímetros. El señor Wonka chasqueó los dedos varias veces y apareció un Oompa-Loompa. El señor Wonka le entregó un papel en el que aparecían escritas las instrucciones que debía seguir para volver a Mike Tevé a un tamaño “normal”, aunque el señor Wonka creía que podían pasarse y llegar a darle la altitud de kilómetros. La familia Tevé se marchó. Al darse cuenta el señor Wonka que el único niño que quedaba era Charlie, le estrechó la mano, había ganado. Tras varios minutos de halagos por parte del señor Wonka, entraron en el ascensor y apretó un botón que decía “ARRIBA Y FUERA”. Esta vez el ascensor iba sin traqueteos, sin curvas, y no cambiaba de dirección. Willy Wonka dijo con euforia que iban a atravesar el techo, y si tenían suerte y el ascensor de cristal no se rompía, saldrían vivos. Al final atravesaron el techo de la fábrica sin un solo rasguño. El señor Wonka apretó un botón diferente y el ascensor empezó a descender. Desde aquella altura Charlie pudo divisar a todos los que habían visitado la fábrica y una fila de gigantescos camiones. La familia Gloop se subió a un camión cargado de productos Wonka, y lo que sorprendió a Charlie y al abuelo Joe era que August estaba delgado. Desde allí también se podía ver a Violet Beauregarde, ésta estaba mucho mejor que antes, ya no estaba inflada pero tenía la piel de color púrpura. La familia Salt estaba cubierta de basura por completo, y para asombro de todos, Mike Tevé media tres metros de altura y estaba tan delgado como un fideo.

El ascensor de cristal paró junto a la casa de Charlie y le dijo a éste que le regalaba la fábrica porque él no tenía descendencia. Montaron a los abuelos junto con la cama en el ascensor y toda la familia se fue a vivir a la fábrica

Estructura del libro

El libro tiene 199 páginas y está dividido en 29 capítulos.

Introducción:de la página 11 a la 62

Nudo:de la página 62 a la 192

Desenlace:de la página 193 a la 199

Análisis de los personajes

Abuelo George:abuelo materno de Charlie.

Abuela Georgina:abuela materna de Charlie.

Abuelo Joe: abuelo paterno de Charlie. Joe es el mayor de los tres abuelos de Charlie, pero él es entusiasta. Al igual que Charlie, siempre tiene ilusiones de conocer la fábrica y su dueño.

Abuela Josephine: abuela paterna de Charlie.

Augustus Gloop:primer niño en encontrar el billete dorado. Es muy gordo y su dieta es a base de carne y chocolate.

Charlie Bucket:es el protagonista del libro y el quinto niño en encontrar el billete dorado. Vive en una casa muy humilde con sus padres y sus abuelos. Le encanta comer chocolate, aunque sólo consigue una tableta por año (en su cumpleaños). Conocer la fábrica de chocolate Wonka es un sueño para él.

Cornelia Prinzmetel:Violet la menciona en su charla con la televisión y periódicos como una de sus amigas, aunque Violet le robó el record de masticar chicle y dice que Cornelia se muestra muy furiosa ante esto.

Dependiente de la tienda de chocolatinas:hombre obeso y muy amable.

Mike Tevé:cuarto niño en encontrar el billete dorado. Este niño, tiene una gran obsesión con la televisión. Ve películas de gansters. Tiene el pelo corto y de punta.

Oompa-Loompas:los Oompa-Loompas son los trabajadores de la fábrica Wonka. Tienen la piel color rosa y un peinado algo "Punk". Suelen improvisar canciones sobre lo que sucede.

Principe Pondicherry:el abuelo Joe cuenta a Charlie la historia del Príncipe Pondicherry. Éste le pidió a Willy Wonka un castillo de chocolate, el cual se derritió a causa del calor de la zona.

Sr. Bucket:padre de Charlie. Trabaja en una fábrica de pasta dental pero quebró.

Sra. Bucket:madre de Charlie, ama de casa.

Sr. Beauregarde y Sra. Beauregarde:padres de Violet. Son elegantes, orgullosos y con cierto aire prepotente. El padre es alto. La madre tiene una expresión en su cara no especialmente muy agraciada.

Sr. Gloop y Sra Gloop:padres de Augustust. Son elegantes, distinguidos y al igual que su hijo, con un evidente exceso de peso. El padre tiene una barba y bigote muy señorial. La madre presenta una melena muy rala.

Sr. Salt y Sra. Salt:padres de Veruca. Bien vestidos y seguramente, según sus atuendos, los más ricos de todos los presentes. La consiguen todo lo que pide y la consienten cualquier actitud. El padre es moreno, fuerte y con el pelo corto. La madre muy elegantemente vestida y con el pelo rizado.

Sr. Tevé y Sra. Tevé:padres de Mike. Modernos y despreocupados. El señor Tevé es sonriente y ausente. Lleva gafas y el pelo corto y puntiagudo. La señora Tevé, bien vestida, poco agraciada y con un peinado especialmente llamativo.

Violet Beauregarde:tercera niña en encontrar el billete dorado. Mastica chicle todo el día excepto en los almuerzos y durmiendo. Cuando no está masticando su chicle, lo pega en su oreja. Está obsesionada por batir records.

Veruca Salt:segunda niña en encontrar el billete dorado. Es muy malcriada. Nunca se conforma con lo que tiene. Siempre está pidiendo nuevas cosas a sus padres.

Willy Wonka:creador de la fábrica de chocolate más grande del mundo. Viste unos pantalones de color verde botella, guantes de color gris perla, una chistera y un frac de terciopelo color ciruela. Es un aventurero porque como quería que sus recetas fueran únicas, se fue a un lugar de África donde ningún hombre blanco había llegado para buscar trabajadores, y encontró a los Oompa-Loompas. Yo creo que es un hombre solitario, pues en el libro no se menciona nada de su familia, ni Willy Wonka habla de ella.

Apreciación personal

Charlie y la fábrica de chocolate me ha parecido un libro interesante y divertido. Antes de que me mandaran leer este libro ya había visto la película y yo creo que he tenido suerte porque así pude comparar la película con el libro; pienso que han hecho una buena adaptación.

Con los cinco personajes el autor nos quiere mostrar defectos y virtudes del ser humano: orgullo, Violet; gula, Agustust; pereza, Mike; avaricia, Veruca; y bondad, Charlie.