Cerebro

Sistema nervioso central. Nervios. Cortex cerebral. Corteza. Lóbulos. Enfermedades cerebrales. Lesiones

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EL CEREBRO

Definición: El cerebro es la parte constitutiva del encéfalo y está íntimamente relacionado con el resto de las partes del encéfalo, esto es, cerebelo y tronco central. El cerebro en la especia humana pesa aproximadamente 1.160 kilogramos y es una masa de tejido gris-rosáceo que se estima está compuesta por unos 100.000 millones de células nerviosas o neuronas, vasos sanguíneos y órganos secretores. Es el centro de control del movimiento, el sueño, el hambre, la sed y casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, están controladas por el cerebro. También se encarga de recibir e interpretar las innumerables señales que le llegan desde el organismo y el exterior.

Estructura: El cerebro es la parte más voluminosa e importante del encéfalo. Ocupa la mayor parte de la cavidad craneana. Tiene una forma ovoide con dos extremidades o polos: la anterior (frontal) y la posterior que es más gruesa que la anterior. Tiene una longitud de 17 centímetros, un ancho de 14 centímetros y 13 centímetros de alto.

'Cerebro'

El encéfalo está formado por 5 vesículas: el telencéfalo, y el diencéfalo forman el cerebro propiamente dicho, mientras que el mesencéfalo, el metencéfalo y el mielencéfalo constituyen el tronco cerebral. Cuatro cavidades o ventrículos contienen el líquido cefalorraquídeo y se comunican entre si. El tronco cerebral es el punto de donde emergen ciertos nervios craneales La parte dorsal forma el cerebelo, que es el centro de coordinación de la actividad motriz.

El diencéfalo está situado alrededor del tercer ventrículo. La parte dorsal constituye el Tálamo. La parte ventral forma el hipotálamo, que recibe información del tálamo. El hipotálamo envía sus respuestas a través de la hipófisis y el sistema endocrino.

El neocórtex (hemisferios cerebrales), es una formación propia de los mamíferos superiores y su desarrollo adquiere máximo exponente en el ser humano. Es el cerebro de la inteligencia y de la conciencia. En él se distinguen áreas somatocensoriales (que reciben informaciones del resto del cuerpo), áreas motrices (que ordenan los movimientos voluntarios), y finalmente, áreas asociativas. Estas áreas están localizadas en zonas especiales de la corteza cerebral. El cerebro constituye la parte superior y anterior del encéfalo, en el hombre ocupa casi toda la cavidad craneana. El cerebro humano pesa alrededor de 1.400 gramos y tiene un volumen oscilante entre los 1.350 y 1.500 cm3. Los estudios demuestran que no existe ninguna relación entre tamaño o volumen del cerebro e inteligencia del individuo. En su superficie externa presenta hendiduras profundas llamadas cisuras y repliegues llamados circunvoluciones. Estas estructuras permiten que una mayor superficie cerebral esté contenida en el cráneo. Su parte superior presenta un surco profundo que es la cisura interhemisférica, que divide el cerebro en dos mitades laterales: hemisferio derecho e izquierdo. Los hemisferios cerebrales, unidos en su parte media por una lámina horizontal, el cuerpo calloso, que permite la integración de funciones de cada mitad del cerebro. Las cisuras dividen cada hemisferio cerebral en áreas menores llamadas lóbulos. La apariencia característica de la superficie del cerebro se debe a la existencia en la misma de una serie de pliegues. Las depresiones de estos pliegues se denominan surcos las menos profundas y cisuras las de mayor profundidad. Las protuberancias que surgen entre ellas se denominan circunvoluciones.

Lóbulos:

En el cerebro humano se distinguen 4 lóbulos: el frontal, temporal, parietal y occipital. También hay dos áreas conocidas como la ínsula y el sistema límbico, que, por sus funciones son comparables con lo lóbulos.

Frontal: Está localizado en la parte de enfrente, delante del surco central. En este lóbulo se encuentra el área motora primaria. La cual controla el movimiento de los músculos esqueléticos del cuerpo. Tiene que ver con el razonamiento, la planeación, parte del lenguaje y el movimiento, emociones y resolución de problemas.

Temporal: Se encuentra debajo de la llamada fisura lateral. Aquí se encuentra el área auditiva (), que recibe información de los oídos y es ahí donde se produce la sensación auditiva. En este mismo lóbulo se encuentran centros relacionados con las emociones, personalidad, memoria y comportamientos.

Parietal: Está localizado en la parte de atrás del surco central. Aquí se encuentra el área sensorial general, que recibe información desde los receptores sensoriales ubicados en la piel (presión, tacto, temperatura, dolor) y las articulaciones

Lóbulo Límbito: Es una zona importante que controla las emociones y el comportamiento sexual.

Ínsula: Aún cuando se desconoce su función específica, parece estar relacionada con actividades voluntarias e involuntarias.

En cada lóbulo se identifican áreas específicas relacionadas con alguna función corporal y se clasifican en tres grupos:

Áreas sensoriales primarias: son las zonas del cerebro que reciben la información originadas en los distintos receptores; es en ellas donde se producen las sensaciones.

Áreas motoras: Están formadas por el área motora primaria y el área premotora. La primera controla los movimientos musculares voluntarios; la segunda se conecta con el cerebelo y con el área motora primaria para regular la contracción coordinada de varios músculos, permitiendo respuestas más complejas.

Áreas de asociación: Son regiones de la corteza cerebral que integran la información sensorial con la motora. Sus funciones se relacionan con el razonamiento, el aprendizaje y el lenguaje.

Ventrículos

Corresponden a los dos ventrículos laterales del cerebro, que se distribuyen uno en cada hemisferio y tienen forma de una coma. Se comunican con el tercer ventrículo por medio de un orificio: el agujero de Monro. El tercer ventrículo se ubica entre los tálamos ópticos y se comunica por el acueducto de Silvio con el cuarto ventrículo; éste se continúa por el conducto epéndimo. Las cavidades ventriculares están ocupadas por el líquido cefalorraquídeo, producido por los plexos coroideos en los ventrículos laterales; para a los restantes ventrículos hasta alcanzar el cuarto ventrículo, donde existen orificios por los que sale para bañas espacios intermeníngeos y luego caer en la circulación venosa.

Corteza cerebral:

El cerebro está cubierto por la corteza cerebral, que está constituida por 14.000 millones de células y por fibras nerviosas. La mayor parte de su composición corre por la sustancia gris, es decir, los cuerpos de las células nerviosas, que son las encargadas de recibir las sensaciones y transmitir las órdenes. La corteza cerebral se divide en una serie de áreas cada una de las cuales posee una misión particular y ese conjunto es el encargado de controlar todas las reacciones motoras y sensitivas que realiza el hombre. 'Cerebro'
'Cerebro'

Es la parte de sustancia gris que reviste toda la superficie de los hemisferios cerebrales. Es la zona externa del cerebro y tiene un espesor que oscila entre 2 y 5 mm. Es una capa de sustancia gris delgada, muy plegada sobre sí misma que se extiende sobre toda la superficie del cerebro. Los pliegues forman circunvoluciones, cada una de estas se limita con la siguiente por medio de un surco, cuando estos surcos son muy profundos constituyen las cisuras, que dividen a cada hemisferio en lóbulos. Existen dos clases de corteza: paleocorteza y neocorteza. La primera es considerada el punto de partida de la evolución cerebral de los animales ya que se encuentra en todos los vertebrados. En los seres humanos, se relaciona con la interpretación de los olores, emociones y conducta. La neocorteza representa el 90% restante de la corteza cerebral. Se piensa que se desarrollo tardíamente en la evolución de los animales ya que sólo se encuentra en los mamíferos, alcanzando su máximo desarrollo en el hombre. En esta se almacenan la mayor parte de los recuerdos, experiencias pasadas y respuestas motoras a las que se puede recurrir a voluntad en cualquier momento.

En su arquitectura básica reconocemos 6 capas:

- molecular

- granulosa externa

- piramidal

- granular interna

- de las grandes pirámides

- estrellada profunda y corpúsculos polimorfos

En las áreas sensitivo-sensoriales de la corteza van a predominar las células estrelladas

En las áreas motoras de la corteza, van a predominar las células piramidales

Funciones:

·        Pensamiento

·        Movimiento Voluntario

·        Lenguaje

·        Razonamiento

·        Percepción

El centro oval forma en el cerebro su masa central de sustancia blanca constituida por 3 variedades de fibras nerviosas:

-fibras de asociación: que unen zonas de la corteza en un mismo hemisferio

-fibras cominsurales: que son el medio de unión entre ambos hemisferios

-fibras de proyección: que se dirigen desde la corteza a los centros inferiores del encéfalo y la médula.

Funciones del cerebro

El cerebro es considerado ser la base física de la vida espiritual; todas las funciones nobles que hacen a los valores humanos encuentran su sustrato biológico en los diez mil millones de células de la corteza cerebral.

Su función es ser el órgano coordinador y regulador de todo nuestro organismo y recibe a través de los órganos exteroceptivos la información ambiental, con ella elabora y responde construyendo sensaciones luminosas, auditivas, olfativas, táctiles, gustativas, térmicas y dolorosas. Además, la movilidad voluntaria tiene en el cerebro su fuente de comienzo y coordinación. En los reflejos actúa como control de aquellos que originalmente escapan a la voluntad. Además, almacena experiencias previas, las asocia y las recuerda por la memoria. Restringe impulsos, da órdenes, interviene en la formación del juicio, del aprendizaje, de la adaptación síquica, del pensamiento concreto y abstracto.

En resumen, interviene en cuanto hace a la vida del hombre consigo mismo y con lo que lo rodea.

Lesiones cerebrales

Las enfermedades o desequilibrios complejos pueden producir diferentes tipos de enfermedades cerebrales graves.

Después de un golpe en la cabeza, una persona puede quedar aturdida o conmocionada o permanecer inconsciente por un momento. Esta lesión recibe el nombre de contusión y no suele provocar daño permanente. Si el golpe es más fuerte y se produce una hemorragia o un edema, puede dar lugar a un fuerte dolor de cabeza, vértigos, parálisis, convulsiones o una ceguera temporal según el área del cerebro afectada. En el encéfalo una infección bacteriana (Encefalitis) o en las membranas externas (Meningitis), tumefacción (Edema), o un crecimiento anormal del tejido cerebral sano (Tumor) pueden ocasionar un incremento de la presión intracraneal originando un problema muy serio. Aunque hay excepciones, un tumor localizado cerca de la superficie puede normalmente extirparse mediante cirugía, mientras que uno situado a más profundidad, sólo es posible tratarlo por radiación o crioterapia.

Una lesión que afecte al hipotálamo puede ocasionar síntomas muy diversos: pérdida de apetito (anorexia) con gran pérdida de peso; incremento del apetito que conduce a obesidad; sed muy intensa con pérdida excesiva de líquido por la orina; fallo en el control de la temperatura corporal que produce tanto una bajada de temperatura como una subida de la misma y un estado de mayor sensibilidad, así como explosiones incontroladas de ira. Si el mecanismo hipotálamo-hipófisis sufre una lesión otras funciones vitales del organismo pueden resultar alteradas; entre los efectos posibles se incluyen alteraciones de la función sexual normal y de las actividades metabólicas y cardiovasculares.

ENFERMEDADES DEL CEREBRO

Desgraciadamente son muchas las enfermedades que del cerebro, pero una de las más importantes es sin duda el alzheimer, que es una enfermedad neurológica progresiva e irreversible que afecta al cerebro produciendo la muerte de las neuronas. Es la causa más frecuente de todas las demencias, produciendo un deterioro de todas las funciones cognitivas. 

'Cerebro'


Los síntomas iniciales más frecuentes son: pérdida de la memoria de cosas recientes (se le olvida lo que acaba de decir, lo que acaba de ocurrir, etc.), de la capacidad de concentración, del interés por las cosas; tendencia al aislamiento y a la desorientación. En una siguiente fase no puede entender instrucciones fáciles, se pierde en la calle, en casa; se vuelve irritable, se aísla; pueden aparecer problemas de comportamiento, como agresividad o gritos, puede esconder las cosas o acusar a los demás. Finalmente pueden aparecer problemas para comer por sí mismo o para reconocerse en el espejo. 
En la fase final el paciente se muestra incapaz de andar (y realiza la vida de la cama al sillón); tiene incontinencia de esfínteres y se va desconectando casi completamente del medio que le rodea, llevando una vida prácticamente vegetativa. Posteriormente es incapaz de tragar líquidos y sólidos por lo que suele necesitar una sonda para hidratarse y alimentarse. La muerte sobreviene en esta fase. 
Actualmente no existe tratamiento, pero se pueden paliar los síntomas y mejorar el cuidado y la calidad de vida del enfermo y de la familia. 

Otras enfermedades relacionadas con el cerebro son las enfermedades mentales, que son desordenes del cerebro que alteran la manera de pensar y de sentir de la persona afectada al igual que su estado de ánimo y su habilidad de relacionarse (identificarse) con otros.

Son trastornos del cerebro que frecuentemente disminuyen la capacidad de una persona de afrontar las exigencias normales de la vida diaria. Todas las enfermedades mentales son causadas por desordenes químicos del cerebro.

Estas enfermedades pueden afectar a personas de cualquier edad, raza, religión o situación económica. Ellas no son el resultado de debilidades de la persona enferma, de una falta de carácter, o de una mala educación.

La buena noticia es que las enfermedades mentales son tratables. La mayoría de las personas que tienen una enfermedad mental necesitan medicamentos para ayudar a controlar los síntomas de la enfermedad. La ayuda de un consejero, los grupos de auto-ayuda, el acceso a una vivienda adecuada, la rehabilitación vocacional, ayuda económica y otros servicios de la comunidad pueden ofreces el apoyo y la estabilidad necesarios para la recuperación de la persona que tiene una enfermedad mental.

Las investigaciones científicas actuales están proveyéndonos constantemente de nueva información sobre el cerebro, la naturaleza de las enfermedades mentales y de tratamientos más eficaces. La información a continuación tratar de resumir estos nuevos hallazgos.

LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES MENTALES SON:


- La esquizofrenia
- El trastorno bipolar (maníaco depresión)
- La depresión severa
- Trastorno obsesivo compulsivo y el de pánico
- Otros trastornos.

ESTADÍSTICAS

Según estadísticas de la OMS Ginebra - 2001 un 25% de la población mundial vive con un padecimiento neurológico en algún momento de su vida.

La tercera parte de la discapacidad en el mundo es causada por trastornos neuro - psiquiátricos.

LOS TUMORES CEREBRALES

Un tumor cerebral es un crecimiento anormal de tejido en el encéfalo. El tumor puede tener su origen en el propio encéfalo o bien provenir de alguna otra parte del cuerpo y viajar hasta el encéfalo (metástasis). Los tumores cerebrales se pueden clasificar en benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos) dependiendo de su comportamiento.

Un tumor benigno no contiene células cancerosas y, generalmente, una vez extraído no vuelve a aparecer. La mayoría de los tumores cerebrales benignos tienen límites claros, lo cual significa que no invaden los tejidos que los rodean. Sin embargo, estos tumores pueden causar síntomas similares a los de los cancerosos debido a su tamaño y a su ubicación en el encéfalo.

Los tumores cerebrales malignos contienen células cancerosas. Estos tumores generalmente crecen rápidamente e invaden los tejidos que los rodean. Los tumores cerebrales malignos no suelen diseminarse a otras partes del cuerpo, pero pueden reaparecer después del tratamiento. A veces, un tumor cerebral que no es canceroso se considera maligno debido a su tamaño, su ubicación y el daño que puede producir en las funciones vitales del encéfalo.

Los tumores cerebrales metastásicos son tumores que empiezan a crecer en otra parte del cuerpo y después se diseminan al encéfalo a través de la corriente sanguínea. Los tipos de cáncer que pueden viajar hasta el encéfalo incluyen el cáncer de pulmón, el cáncer del seno, el melanoma (un tipo de cáncer de piel) y el cáncer de colon. Todos estos cánceres se consideran malignos una vez que se han diseminado al encéfalo.

Datos sobre los tumores cerebrales
Los Institutos Nacionales de la Salud informan de que se producen aproximadamente 40.000 nuevos casos de tumores cerebrales al año. De esos nuevos casos, el 50 por ciento de los tumores son primarios y el otro 50 por ciento son metastásicos.

  • Una de cada 5.000 personas en su sexta década de vida desarrolla un tumor cerebral.

  • Los tumores cerebrales son la tercera causa de muerte por cáncer en las personas de edades entre los 20 y los 39 años.

  • En Estados Unidos mueren cada año cerca de 13.000 personas a causa de un tumor cerebral maligno.

  • Los tumores cerebrales son los tumores sólidos más frecuentes en los niños. 

  • A aproximadamente 1.500 niños en Estados Unidos se les diagnostica un tumor cerebral cada año. 

'Cerebro'

La mayoría de los tumores cerebrales tienen anomalías de los genes que participan en el control del ciclo celular, haciendo que las células crezcan de forma incontrolada. Dichas anomalías se deben a alteraciones directas de los genes o a desarreglos de los cromosomas que hacen cambiar la función de un gen. 

Los pacientes que han recibido radioterapia en la cabeza como parte de un tratamiento previo para otros tumores malignos también tienen mayor riesgo de desarrollar nuevos tumores cerebrales.

Síntomas de un tumor cerebral  A continuación se enumeran los síntomas más comunes de los tumores cerebrales. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas varían dependiendo tamaño y la ubicación del tumor. Muchos de los síntomas están relacionados con un aumento de la presión en el encéfalo o en esa zona. En el cráneo no hay espacio libre para ninguna otra cosa que no sean los delicados tejidos del encéfalo y su líquido. Cualquier tumor, tejido extra o líquido pueden causar presión en el encéfalo y producir un aumento de la presión intracraneal , que puede tener como resultado que uno o más de los ventrículos que drenan el líquido cefalorraquídeo, que es el líquido que rodea el encéfalo y la médula espinal, se bloquee y deje al líquido atrapado en el encéfalo. Este aumento de la puede causar lo siguiente:

  • Dolores de cabeza.

  • Vómitos (generalmente por las mañanas).

  • Náuseas.

  • Cambios de personalidad.

  • Irritabilidad.

  • Somnolencia.

  • Depresión.

  • Disminución de las funciones cardiaca y respiratoria y, si no se trata, coma.

Los síntomas de los tumores en el cerebro (la parte frontal del encéfalo) pueden incluir:

  • Aumento de la presión intracraneal

  • Convulsiones.

  • Alteraciones visuales.

  • Arrastrar las palabras. 

  • Parálisis o debilidad en una mitad del cuerpo o de la cara.

  • Somnolencia, confusión o ambas.

  • Cambios de personalidad.

Los síntomas de los tumores en el tronco del encéfalo (la parte media del encéfalo) pueden incluir:  

  • Aumento de la presión intracraneal.

  • Convulsiones.

  • Problemas endocrinos (diabetes, trastornos de la regulación hormonal o ambos).

  • Alteraciones visuales o visión doble.

  • Dolores de cabeza.

  • Parálisis de los nervios y músculos de la cara o de la mitad del cuerpo.  

  • Cambios respiratorios.

Los síntomas de los tumores en el cerebelo (la parte posterior del encéfalo) pueden incluir:  

  • Aumento de la presión intracraneal.

  • Vómitos (generalmente por las mañanas y sin náuseas).

  • Dolores de cabeza.

  • Falta de coordinación de los movimientos musculares.

  • Problemas para caminar (ataxia).

Los síntomas de un tumor cerebral pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.  

Diagnostico de un tumor cerebral 
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de un tumor cerebral pueden incluir lo siguiente:  

  • Exploración neurológica - su médico examinará sus reflejos, su fuerza muscular, sus movimientos de los ojos y de la boca, su coordinación y estado alerta.

  • Tomografía computarizada - procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de tecnologías de rayos X y computadoras para obtener imágenes transversales del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Imágenes por resonancia magnética - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo.

  • Rayos X - examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Escáner de los huesos - fotografías o rayos X de los huesos tomados tras haber inyectado un contraste que es absorbido por el tejido de los huesos. Se utiliza para detectar tumores y anomalías en los huesos.

  • Arteriograma - rayos X de las arterias y venas para detectar el bloqueo o estrechamiento de los vasos.

  • Mielograma - procedimiento en el se inyecta un contraste en el conducto raquídeo para hacer su estructura claramente visible con los rayos X.

  • Punción raquídea - se coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo. Entonces se puede medir la presión que existe en la médula espinal y en el encéfalo. Se puede extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo.

El diagnóstico de un tumor cerebral depende fundamentalmente del tipo de células afectadas y de la ubicación del tumor.

Distintos tipos de tumores cerebrales 

Existen muchos tipos diferentes de tumores cerebrales. Generalmente se clasifican según el tipo de célula en la que empieza el tumor, y también se pueden clasificar dependiendo de la zona del encéfalo en la que aparecen. Entre los tipos más comunes de tumores cerebrales se incluyen los siguientes:

Gliomas 
El tipo más frecuente de tumor cerebral primario es el glioma. Los gliomas comienzan en las células gliales, que son el tejido de sostén del encéfalo. Existen varios tipos de gliomas, que se clasifican en función del lugar en que se encuentran y del tipo de células que originaron el tumor.

  • Tumores metastásicos 
    Empiezan a crecer en otra parte del cuerpo y después se diseminan al encéfalo a través de la corriente sanguínea. Cuando los tumores llegan al encéfalo suelen asentarse en una zona llamada hemisferios cerebrales, o bien en el cerebelo. Estos tumores pueden ser bastante agresivos y volver a aparecer después de la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia. 

  • Meningiomas
    Los meningiomas suelen ser tumores benignos que proceden de las meninges o de la duramadre. Este tipo de tumores constituye aproximadamente el 15 por ciento de los tumores cerebrales. Crecen lentamente y pueden existir durante años antes de ser detectados. Suelen estar separados del encéfalo y algunas veces se pueden eliminar totalmente durante la cirugía. Sin embargo, también pueden reaparecer después de la cirugía y algunos tipos pueden ser malignos.

  • Schwannomas
    Son tumores benignos que surgen de las células de sostén de los nervios que salen del encéfalo, y son más comunes en los nervios que controlan el oído y el equilibrio. Generalmente se presentan con pérdida de la audición y en ocasiones pérdida del equilibrio o problemas de debilidad en un lado de la cara. La cirugía puede resultar difícil y a veces se utiliza la radioterapia para tratar estos tumores.

  • Tumores pituitarios Situada en la base del encéfalo. Produce hormonas que controlan el funcionamiento de muchas de las demás glándulas del cuerpo. Estos tumores pueden afectar al funcionamiento de la glándula o producir un exceso de las hormonas que envía a las otras glándulas. Esto puede producir problemas en el funcionamiento de la tiroides, impotencia, producción de leche en los senos, menstruaciones irregulares o problemas para regular el equilibrio de líquidos en el cuerpo. Además, debido a la cercanía entre la glándula pituitaria y los nervios de los ojos, los pacientes pueden presentar pérdida de la vista.

  • Tumores neuroectodérmicos primitivos Pueden aparecer en cualquier parte del encéfalo, aunque la ubicación más frecuente es la parte posterior del encéfalo, cerca del cerebelo. Los síntomas dependen de su ubicación en el encéfalo, pero lo típico es que el paciente tenga aumento de la presión intracraneal. Estos tumores crecen rápidamente y suelen ser malignos, y en ocasiones se extienden por todo el encéfalo o la médula espinal. 

  • Meduloblastomas 
    Este tumor crece rápidamente y a menudo obstruye el drenaje del líquido cefalorraquídeo, causando síntomas asociados con un aumento de la presión intracraneal. Las células de los meduloblastomas pueden diseminarse (por metástasis) a otras zonas del sistema nervioso central, sobre todo a la médula espinal. Generalmente se requiere un tratamiento combinado de cirugía, radiación y quimioterapia para controlar estos tumores. 

  • Craneofaringioma 
    Son tumores benignos que aparecen en la base del encéfalo cerca de los de los centros hormonales y de los nervios que van desde los ojos al encéfalo. Los síntomas incluyen dolores de cabeza y problemas de la vista. Los desequilibrios hormonales son frecuentes, incluyendo la falta de crecimiento y baja estatura. También pueden aparecer síntomas de aumento de la presión intracraneal. Estos tumores son difíciles de eliminar debido a que están rodeados de estructuras encefálicas muy sensibles.

  • Tumores de la región pineal 
    Los tumores en este área son más frecuentes en los niños que en los adultos, y constituyen entre el 3 y el 8 por ciento de los tumores cerebrales pediátricos. Los quistes benignos de la glándula pineal también aparecen en este lugar, con lo que resulta difícil diferenciar entre un tumor maligno y un quiste benigno, es necesario realizar una biopsia o extraer el tumor para distinguir el tipo de que se trata. Los pacientes que tienen tumores en esta zona a menudo padecen dolores de cabeza o síntomas de aumento de la presión intracraneal. El tratamiento depende del tipo de tumor y de su tamaño.

Tratamiento de los tumores cerebrales: 
El tratamiento específico de los tumores cerebrales será determinado por su médico basándose en lo siguiente: 

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • El tipo, la ubicación y el tamaño del tumor.

  • Qué tan avanzada está la condición.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.

  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir (solo o en combinación):  

  • Cirugía 
    La cirugía suele ser el primer paso para el tratamiento de los tumores cerebrales. El objetivo consiste en eliminar la mayor cantidad de tumor posible manteniendo al mismo tiempo las funciones neurológicas. También se hace una biopsia para examinar los tipos de células del tumor y realizar el diagnóstico. Se suele hacer cuando el tumor está rodeado de estructuras sensibles que pueden dañarse al extraerlo. 

  • Quimioterapia. 

  • Radioterapia.

  • Esteroides (para tratar y prevenir la inflamación, especialmente en el encéfalo).   

  • Medicamentos anticonvulsivos (para tratar y prevenir las convulsiones asociadas con el aumento de la presión intracraneal). 

  • Colocación de una derivación ventriculoperitoneal.
    Es un tubo que se coloca en los espacios llenos de líquido del encéfalo llamados ventrículos. El otro extremo del tubo se sitúa en el abdomen para ayudar a drenar el exceso de fluido que puede acumularse en el encéfalo y causar un aumento de la presión en el mismo. 

  • Punción lumbar o raquídea (para medir la presión en el sistema nervioso central, detectar células sospechosas y administrar medicación si es necesario). 

  • Trasplante de médula ósea. 

  • Cuidados de apoyo (para reducir al mínimo los efectos secundarios del tumor o del tratamiento).

  • Rehabilitación (para recuperar las capacidades motoras y la fuerza muscular perdidas; en el equipo de cuidados de la salud pueden participar fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales y del habla).

  • Antibióticos (para tratar y prevenir las infecciones). 

  • Seguimiento continuo (para controlar la enfermedad, detectar reapariciones del tumor y controlar los efectos del tratamiento). 

Entre las terapias experimentales que se pueden utilizar para tratar el cáncer encefálico se incluyen las siguientes: 

  • Radiocirugía estereotáctica - una nueva técnica que dirige altas dosis de radiación al lugar del tumor, salvando los tejidos normales que lo rodean, mediante la utilización de rayos de fotones emitidos por un acelerador lineal o rayos X de cobalto.

  • Terapia genética - se añade un gen especial a un virus y se inyecta éste en el tumor cerebral. Posteriormente se administra un medicamento antiviral que mata las células cancerosas que están infectadas con el virus modificado.

Pronóstico a largo plazo para las personas que tienen un tumor cerebral 
El pronóstico depende en gran medida de lo siguiente: 

  • El tipo de tumor.

  • Qué tan avanzada está la enfermedad.

  • El tamaño y la ubicación del tumor.

  • La presencia o ausencia de metástasis.

  • La respuesta del tumor a la terapia.

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Nuevos acontecimientos en el tratamiento.

Como con cualquier cáncer, el pronóstico y la supervivencia a largo plazo pueden variar mucho según el individuo. La atención médica temprana y la terapia intensa son importantes para el mejor pronóstico. El seguimiento continuo es esencial para una persona a la que se le diagnostica un tumor cerebral. Los efectos secundarios de la radioterapia y la quimioterapia, así como la aparición de nuevos cánceres, pueden presentarse en los supervivientes de los tumores cerebrales.

La rehabilitación para recuperar las capacidades motoras y la fuerza muscular perdidas puede ser necesaria durante un largo periodo de tiempo. Los fisioterapeutas, terapeutas del habla y ocupacionales pueden participar en algún tipo de rehabilitación. Es necesario realizar más investigaciones para mejorar los tratamientos, reducir los efectos secundarios de los tratamientos y encontrar una cura para esta enfermedad. Continuamente se están descubriendo nuevos métodos para mejorar el tratamiento y para reducir los efectos secundarios. 

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