Causas y consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Historia universal contemporánea. Siglo XX. Crisis Balcánicas. Triple alianza. Triple entente

  • Enviado por: Manuel Carrascosa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas

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TEMA 11: LA 1ª GUERRA MUNDIAL (1914-1918): CAUSAS Y CONSECUENCIAS.

Introducción:

Los protagonistas tienen un destino marcado y lo siguen como en una tragedia, hubo un pesimismo que arrastró a la gente a la catástrofe.

-PAZ ARMADA: Tras 1870 Europa vivió en un reprimido temor de sí misma: las grandes cuestiones de mediados de siglo habían sido ajustadas por la fuerza. Los estados europeos nunca habían mantenido tan gigantescos ejércitos en época de paz como a principios del S. XX: 1, 2 o hasta tres años de servicio militar habían llegado a ser normales.

En los últimos años anteriores a 1914, la idea de que la guerra antes o después tendría que estallar hizo, probablemente, que algunos estadistas en algunos países se mostraran dispuestos a desatarla.

11.1.- Los sistemas bismarckianos.

Causas preparativas para la guerra: el “juego” de las alianzas: La Triple Alianza y la Triple Entente.

Alemania en 1900 producía más acero que Francia y Gran Bretaña juntas.

Los franceses tenían el crónico agravio de Alsacia y Lorena.

Los ingleses a medida de que los años pasaban, veían a los vendedores alemanes aparecer en sus mercados extranjeros, vendiendo artículos a menudo a precio más bajos y utilizando métodos que no parecían muy correctos; veían a los alemanes alzarse como rivales coloniales en África, en el Próximo y en el Lejano Oriente y observaban como otros estados europeos gravitaban en la órbita de Berlín.

Con posterioridad a 1871 Bismarck temía que su nuevo imperio europeo pudiera saltar en pedazos en otra guerra europea. En consecuencia siguió una política de paz hasta su retiro en 1890.

En 1879 firmó una alianza militar con Austria-Hungría, a la que Italia se sumó en 1882, aunque luego se cambió de bando: así se construyó la Triple Alianza, que duró hasta la Primera Guerra Mundial. Sus condiciones eran, en resumen, que si algún miembro se veía envuelto en una guerra con dos o más potencias, sus aliados acudirían en su ayuda con la fuerza de las armas. Pero además Bismarck firmó un tratado de “reaseguro” con Rusia también (como Rusia y Austria eran enemigas a causa de los Balcanes, ser aliado de los dos al mismo tiempo requería una considerable habilidad diplomática. Tras el retiro de Bismarck, el sistema resultaba demasiado intrincado para que sus sucesores lo manejasen: el acuerdo ruso-alemán fue abandonado. Los franceses no tardaron en aprovechar la oportunidad para afirmar su propia alianza con Rusia: la alianza franco-rusa firmada en 1894 (la república francesa representaba todo lo radical y el Imperio Ruso todo lo reaccionario, pero el capital francés entraba en Rusia y el zar se descubría ante la Marsellesa).

Así pues, el continente estaba dividido en 1894 en dos campos opuestos: el germano-austriaco-italiano contra el franco-ruso.

Los ingleses se habían vanagloriado durante mucho tiempo de “un espléndido aislamiento”: Fashoda y la guerra de los boers fueron como una sacudida. Las relaciones inglesas con Rusia y Francia eran malísimas, en consecuencia, algunos pensaban que debía buscarse un entendimiento con Alemania (los argumentos racistas les hacía considerarse parientes). Pero políticamente era difícil. Además en 1898 los alemanes decidieron construir una marina de guerra: un nuevo tipo de “carrera”: la competición naval, el poderío marítimo británico había sido durante dos siglos completamente triunfal, había sido además la base de su riqueza. Los ingleses sostenían que para proteger sus colonias necesitaban una marina de guerra, para proteger la seguridad de su comercio exterior, y para “los fines generales de su grandeza”, sostenían que una isla industrial densamente poblada y que incluso para sus importaciones de alimentos dependía del exterior, debían tener el control del mar tanto en la paz como en la guerra. Insistían inflexiblemente en su política tradicional de mantener una marina de guerra tan grande como las dos inmediatamente inferiores juntas. La carrera naval produjo a ambos bandos enormes gastos. A los ingleses esto les producía una sensación de inferioridad arrojándoles en brazos de Francia y Rusia. En 1904 los franceses e ingleses decidieron olvidar Fashoda y los malos sentimientos de 25 años precedentes: los franceses reconocieron a los ingleses la ocupación de Egipto y los ingleses la ocupación de Marruecos y estuvieron de acuerdo en apoyarse mutuamente contra la protesta de un tercero. No había una alianza específica, ninguno de los dos bandos decía lo que haría en caso de guerra, no era más que un estrecho entendimiento, una “Entente cordial”. Los franceses trataron de reconciliar a su nuevo amigo con Rusia. En 1907 Inglaterra y Rusia resolvieron sus diferencias en un convenio anglo-ruso. En Persia, los ingleses reconocían una esfera de influencia rusa en el Norte, y los rusos una esfera de influencia inglesa en el sur y en el este. En 1907, Inglaterra, Francia y Rusia estaban actuando conjuntamente.

CAUSAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

Rivalidades territoriales: entre Francia y Alemania perdura el contencioso de Alsacia-Lorena. El nacionalismo francés no deja de reivindicar los territorios.

Polonia continúa dividida entre Austria, Rusia y Prusia. Las fuerzas nacionalistas polacas reivindicaban la resurrección de Polonia.

Trazado de fronteras entre Albania y Grecia, el Epiro norte de habla griega es adjudicado por una comisión a Albania.

Las islas turcas del mar Egeo suscitan tensiones entre turcos y griegos, bajo la mirada ambiciosa de los italianos.

La cuestión de los estrechos: los alemanes arman al ejército turco y modernizan sus fortificaciones. El gobierno ruso mira con inquietud la presencia alemana.

La inseguridad de las fronteras de unas zonas, las reivindicaciones nacionalistas en otras son elementos que deben ser considerados en la tensa situación internacional de 1914.

Rivalidades psicológicas: los estados de ánimo colectivo producido por la política de armamentos que fue un resultado de la tensión pero que a su vez contribuyó a agravarla. Los estados aumentan sus ejércitos y armamentos y Francia, por ejemplo, eleva el servicio militar a tres años.

Son fuerzas excesivas para la paz.

Para conseguir que los parlamentos y la opinión pública aceptasen el aumento de las cargas militares, los estados mayores se ven obligados a insistir en el peligro de la guerra. La prensa se hace del riesgo y abundan las innovaciones patrióticas, en Alemania se glorifica la idea de la guerra. En Francia y en Gran Bretaña la opinión pública reflejó unas más hondas actitudes pacifistas.

CRISIS BALCÁNICAS:

Mientras tanto, una serie de crisis sacudía los Balcanes. Allí a comienzos del siglo XX la situación era muy confusa. El Imperio Turco en un estado avanzado de disolución, conservaba todavía una franja de territorio desde Constantinopla hacia el Oeste hasta el Adriático. Al sur de aquella franja se encontraba una Grecia independiente. Al norte, a orillas del mar Negro, se encontraban una Bulgaria autónoma y una Rumanía independiente. En el centro y al oeste de la península, al norte del cinturón turco estaba el pequeño reino independiente de Servia, sin salida al mar colindante con Bosnia-Herzegovina, que pertenecía legalmente a Turquía, pero que había sido ocupado y administrado por Austria desde 1878. Dentro del imperio austro-húngaro, lindando con Bosnia por el norte estaban Croacia y Eslovenia.

Servios, bosnianos, croatas y eslovenos, hablaban todos básicamente el mismo lenguaje, consistiendo la diferencia más importante en que los servios y bosnianos escribían con el alfabeto oriental ocirílico, y los croatas y eslovenos con el occidental o romano. Con el resurgimiento eslavo y con el general incremento del nacionalismo, aquellos pueblos llegaron a tener conciencia de que, en realidad, eran un solo pueblo, por lo que adoptaron la denominación de eslavos del sur o yugoslavos. En 1900 los nacionalistas eslavos habían llegado a la conclusión de que la Doble Monarquía nunca le garantizaría una situación de igualdad, de que debía ser destruida y de que todos los eslavos del sur debían formar un estado independiente propio: esto significaba que los croatas y eslovenos, querían abandonar el imperio y unirse a Servia. Servia se convirtió en el centro de agitación de los eslavos del sur. Los servios consideraban su reino como el de Piamonte-Cerdeña del risorgimento, el núcleo alrededor del cual podía formarse un nuevo estado nacional a costa de Austria-Hungría.

Por otra parte una Servia hostil cerraba la salida de los productos austriacos hacia el sudeste y cortaba el ferrocarril que los austriacos habían construido hasta Salónica. Cuando haya un asesinato en Sarajevo se le echa la culpa a Belgrado.

La única salida para Austria era la incorporación de Bosnia-Herzegovina.

Esta mezcla entró en ebullición en 1908: los Jóvenes Turcos, que se proponía realizar reformas constitucionales y de modernización derroca al sultán.

Rusia, por su parte tras la derrota ruso-japonesa quiere el control de Constantinopla.

Austria quiere la total anexión de Bosnia. Si los Jóvenes Turcos fortalecían el Imperio Otomano Austria no conseguiría Bosnia, ni los rusos Constantinopla.

Los ministros de exteriores ruso y austriaco, llegaron a un acuerdo secreto: convocarían una conferencia internacional en la que Rusia apoyaría la anexión austriaca de Bosnia y Austria la apertura de los estrechos a los barcos de guerra rusos. Austria sin esperar ninguna conferencia, proclamó la anexión de Bosnia. Esto enfureció a los servios que habían decidido que Bosnia era suya. Rusia por su parte llega al borde de la guerra pero Francia no la apoya. Los rusos manifestaron su rencor por el imperialismo de Austria, los servios exhibieron desde entonces una hostilidad implacable. De la crisis de 1908 se podían deducir algunas lecciones: el deseo de poder de Austria, la posibilidad de las grandes potencias de evitar una guerra, la importancia de los problemas balcánicos, la debilidad del Imperio Otomano, ya que Turquía renuncia a Bosnia a cambio de una compensación monetaria. Bulgaria aprovecha para declarar su independencia y Creta se une a Grecia. Bosnia-Herzegovina pierde su independencia y la gana Bulgaria.

Los rusos debilitados por la guerra ruso-japonesa y por la naciente revolución, aceptan el hecho cumplido. La influencia austriaca en los Balcanes estaba en auge y el nacionalismo de los eslavos del sur se vio frustrado. En 1911, Italia declaró la guerra a Turquía, conquistando las islas del Dodecaneso y Trípoli. Con los turcos así entorpecidos, Bulgaria, Servia y Grecia unen sus fuerzas para su propia guerra contra Turquía, esperando anexionarse ciertos territorios balcánicos a los que creían tener derecho.

Turquía fue derrotada (primera guerra balcánica, independencia de Albania)

Pero los búlgaros reclamaron de Macedonia más de lo que los servios querían, de modo que la primera guerra balcánica de 1912 se vio seguida por la segunda guerra balcánica entre los vencedores de 1913 en la que Servia, Grecia, Rumania y Turquía atacaron y derrotaron a Bulgaria que cede diversos territorios a los vencedores.

Resultados:

-Servia se ha engrandecido y supone un obstáculo para las comunicaciones austriacas por Salónica. El enfrentamiento entre las dos naciones es evidente.

-Rusia teme que Austria venza Servia y se convierta en la gran potencia balcánica.

LA CHISPA QUE ENCIENDE LA GUERRA:

El asesinato del heredero al trono austriaco Francisco Fernando y su esposa en Sarajevo, Bosnia, el 26 de junio de 1914 fue la última de las llamaradas que encendió la mecha de la Primera Gran Guerra. Para entonces los dos bloques de potencias enfrentadas estaban ya prefigurados y su distanciamiento no había cesado de agrandarse.

Desde el asesinato del heredero austriaco en Sarajevo hasta la generalización de la guerra transcurrió apenas un mes. El único país que en principio dudaba de su intervención fue Gran Bretaña, si bien después del ataque alemán a Bélgica (Estado neutral) su entrada en la guerra fue inmediata. La guerra se iniciaba como un conflicto europeo, pero con transcendencia mundial como se vería más adelante con el aumento de los beligerantes. El conflicto se difundió por las colonias, donde fue aplastante el dominio de la Entente sobre la Triple Alianza ya que Alemania limitaba sus posesiones a escasas colonias africanas y algunos puntos de Asia y el Pacífico, además la inferioridad naval alemana reducía su potencial bélico en las colonias. Japón, con importantes intereses económicos en el Pacífico vio los archipiélagos alemanes como una presa fácil y declaró la guerra a Alemania.

El frente europeo se acrecentó con la entrada de nuevas potencias en la guerra: Turquía y Bulgaria al lado de la Triple Alianza y Rumanía, Italia y Grecia, al lado de la Entente. La política italiana en el norte de África (1912, ocupación de Libia) y los Balcanes explica su separación de las Potencias Centrales y su aproximación a Francia, Rusia y Gran Bretaña. La intervención de Grecia fue fundamental porque supuso el reforzamiento de las fuerzas aliadas en los Balcanes cuando el triunfo de las potencias de la Triple Alianza parecía ya total en esta zona.

En 1917 hubieron dos hechos importantes:

1.-La intervención de los EE.UU. en la guerra en el lado de la Entente desequilibró la balanza bélica. La vinculación de los norteamericanos con este bloque se explica por las fuertes relaciones comerciales que se habían establecido.

2.-La Rusia de Lenin se retira de la guerra, siendo un hecho negativa para la Entente.

11.5.-El final de la guerra: la caída de los imperios centrales y el nuevo orden europeo.

Las consecuencias económicas fueron importantes; también las pérdidas de vidas humanas.

La movilización masiva de hombres, la aceleración en la producción de material bélico en deprimento de los bienes de consumo, la ruptura de las rutas comerciales produjeron, un repliegue de las distintas economías nacionales hacia formas autárquicas que conllevaron una intervención cada vez mayor de los gobiernos en la economía: fue la economía de guerra que contrarrestaba los principios liberales de no intervención típicos de las potencias occidentales. El gobierno no podía dejar de intervenir. EE.UU. ascendió al primer puesto.

La escasez de productos obligó al racionamiento y los Estados, por sus tremendos gastos bélicos, se endeudaron. La mujer se incorporó al trabajo al faltar la mano de obra masculina, ellas demostraron su igualdad con los hombres.

La Conferencia de Paz de París que reunió a 32 estados estableció la base para la firma de los tratados. Las grandes potencias vencedoras muestran su voluntad de regular la suerte del mundo. Los vencidos no participan, tan sólo son llamados para firmar los cinco tratados, que son mandatos. Las asambleas plenarias son raras y las verdaderas decisiones las toma el Consejo de los grandes constituido por los jefes de gobierno de los EE.UU. (Wilson), Gran Bretaña (Lloyd George), Francia (Clemenceau, que preparó en bandeja la 2ª G.M.) e Italia (Orlando, preparó el fascismo italiano y se quejó del trato recibido) apoyándose en los informes de las comisiones de expertos.

Los principios sobre los que trataban de asentarse las negociaciones fueron los del programa de los “Catorce puntos de Wilson” formulados por el presidente Wilson al congreso norteamericano en enero de 1918. Estos principios reclamaban la reducción de armamentos, la libertad absoluta de navegación marítima y expresaban el deseo de prevenir todo conflicto futuro mediante una asociación general de naciones. Por eso se hundió la Sociedad de Naciones (SDN).

A pesar de ello, estas formulaciones dejaron de ser respetadas ante la paz dacroniana que deseaba imponer Clemenceau. De hecho los tratados se dirigieron a castigar duramente a Alemania, a desmembrar los imperios Austro-Húngaro y turco.

El mayor problema lo planteaba Francia que obsesionada por el temor a una nueva guerra con Alemania exigía enormes reparaciones de guerra. Pero Wilson, fiel al principio de las nacionalidades, y Lloyd Geroge inquieto por la intransigencia francesa, se oponen, llegándose a un compromiso final por el que Francia recibirá buena parte de la reparaciones (52%) y se le promete además que será ayudada por Inglaterra y EE.UU. (Pacto de Garantía) en el caso de agresión bélica por parte de Alemania.

La liquidación de la guerra con Alemania fue el objeto del Tratado de Versalles, y los de Saint-Germain, Trianon, Neuilly y Sèvres con Austria, Hungría, Bulgaria y Turquía respectivamente.

El Tratado de Versalles incluía el Pacto de la Sociedad de Naciones (SDN) y contenía grandes sanciones para Alemania. El resto de los tratados significaron el triunfo de las minorías nacionales dentro de los antiguos imperios y, por tanto, una nueva reordenación del mapa europeo.

a)El tratado de paz con Alemania constaba de tres tipos de cláusulas: territoriales, económico-financieras y militares. Por su dureza fue considerado por los alemanes como un Diktat.

En el plano territorial, Alemania cedió a Francia Alsacia y Lorena; a Bélgica los enclaves fronterizos de Eupen y Malmédy. Por un plebiscito se restituyó Schleswig a Dinamarca. Polonia resurgida como estado tras el tratado de Brest-Litovsk, se anexionaba Poznania y un pasillo o “corredor polaco” con la ciudad libre de Danzig que le permitía el acceso al mar Báltico; pero esta solución separó la Prusia oriental del resto de Alemania. La región del Sarre (rica en carbón) quedaba bajo la tutela de la SDN durante quince años, transcurridos los cuales la población debía decidir su destino nacional. Finalmente, las colonias alemanas se convirtieron en mandatos de la SDN administrados por algunos de sus miembros: Gran Bretaña y Francia especialmente.

En el plano económico-financiero, los aliados introdujeron en el tratado un artículo declarando a Alemania responsable exclusiva del desencadenamiento del conflicto. De inmediato tuvo que entregar su flota mercante, (pero no lo hizo y la hundieron), sus reservas de carbón y manufacturas. El montante definitivo de las reparaciones debía ser fijado por la Comisión de Reparaciones. Además, Alemania perdía regiones de gran peso económico como el Sarre (hulla), Lorena (hierro) y Alta Silesia (carbón).

En el plano militar, con el fin de dar garantías a Francia y evitar un futuro conflicto, se obligaba a Alemania a suprimir el servicio militar obligatorio y reducir su ejército a 100.000 hombres; la orilla izquierda del Rin sería ocupada durante quince años y posteriormente desmilitarizada hasta una franja de 50 kilómetros.

b)La reorganización de la Europa central y balcánica. La Conferencia de paz no hizo más que afirmar el desmembramiento del viejo Imperio austro-húngaro, reconociendo a los nuevos estados surgidos de sus cenizas: Austria y Hungría. Tres nuevos estados se beneficiaban de este nuevo desmembramiento: Checoslovaquia, Yugoslavia (formada por el reino de Servia y los eslavos del sur: Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Dalmacia). Por su lado Polonia recibía la Galitzia e Italia incorporaba parte de los territorios irredenti: el Trentino, Istria y el puerto de Trieste, pero no la Dalmacia que los aliados le habían prometido. Hungría cedió la Transilvania a Rumanía y Bulgaria perdió la Tracia y su acceso al mar Egeo en beneficio de Grecia.

Finalmente, la Rusia soviética por el Tratado de Brest-Litovsk firmado con Alemania, poco antes de concluir la guerra, reconocía la independencia de Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania, y perdió la Besarabia anexionada a Rumanía.

c) El Imperio turco desaparece reducido su territorio a la península de Anatolia (Asia Menor) y Estambul y sus alrededores. Las posesiones turcas en el Próximo Oriente se convirtieron, bien en estados independientes (reino de Arabia y República de Armenia) o bien en mandatos de la SDN administrados por Francia (Siria y Líbano) y Gran Bretaña (Iraq y Palestina).

Los tratados de paz y el mapa resultante que hacía prevalecer el principio de las nacionalidades dejó, ciertamente, la puerta abierta a futuros contenciosos.

Surgieron problemas:

1º.Una fraccionamiento excesivo -balcanización- contrario a los intereses del comercio internacional.

2º.No quedó totalmente resuelto el problema de las nacionalidades ni el ámbito del antiguo imperio austro-húngaro.

La Sociedad de Naciones (SDN) como parte del Tratado de Versalles entró en vigor en enero de 1920. Concebida como el instrumento internacional mediante el cual resolver las injusticias e imperfecciones de cualquier tratado, a través del arbitraje, despertó grandes esperanzas entre los antiguos combatientes.

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