Catedral de Toledo

Arte gótico. Arquitectura gótica del siglo XIII. Bóveda de crucería

  • Enviado por: Angel Diaz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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NAVE DE LA CATEDRAL DE TOLEDO

Esta nave corresponde a la Catedral gótica de Toledo. Esta catedral es considerada la "más española", por la influencia que tiene en el resto de las catedrales en España en esta época y por ser bastante independiente de los cánones franceses.

Su construcción duró bastantes años, se inició en los primeros años del siglo XIII al colocar Fernando III el Santo la primera piedra, encontrando en ella la evolución del estilo con el paso de los años durante su construcción.

Es característico de esta catedral que el transepto no se marque al exterior, sino que quede incorporado a las cinco naves que componen la catedral y a su doble girola. Da lugar a capillas rectangulares y triangulares que se alternan y que se cierran exteriormente con absidiolos. Tiene una sola torre, que data del siglo XV y las portadas se hallan decoradas con motivos geométricos, castillos y leones. Algunos detalles del edificio son la brevedad del coro y el uso de arquillos lobulados y cruzados en el triforio, de influencia árabe. Es conocida la fachada del crucero, conocida como la "fachada del reloj". La nave central que supera en altura a las naves laterales que van decreciendo progresivamente en altura. A estas cinco naves y al estilo vertical y longitudinal del gótico se opone un sentido transversal. La bóveda de crucería, evolución de la bóveda de arista románica. En este caso es una bóveda de crucería simple, formada por arcos y plementos que observamos en la intersección de estos. El peso de la bóveda se sostiene gracias a tres tipos de arcos, los fajones o perpendiculares al eje de la nave, los formeros o paralelos y los diagonales. Los arcos sobre los que se levanta son ojivales, el arco gótico por excelencia.

Los nervios que componen la bóveda bajan prolongándose a modo de baquetones por los pilares transmitiendo los empujes verticales a los cimientos del edificio. Así, los pilares pierden su planta cruciforme y se convierten en un haz de baquetones.

Las arquerías, se levantan sobre unas altas columnas, que contribuyen a embellecer el edificio y con unos capiteles continuos y corridos, con decoración vegetal pero de poco valor decorativo.

No vemos sin embargo, para ser un edificio gótico, demasiadas, por no decir ninguna, ventanas que proporcionen iluminación al edificio, sólo vemos en la parte superior de la foto y a ambos lados, parte de pequeños ventanales decorados con vidrieras. Aunque sabemos, por referencias, que manifiestan una superior policromía que las francesas.

Al fondo vemos la cabecera de la iglesia, con la doble girola, que alcanza una solución técnica genial al dividir la corona circular, en planta, en cuadrados y triángulos, a diferencia de la clásica división en trapecios; solución que más tarde se encontrará en Cuenca y en Le Mans.