Casa tomada; Julio Cortázar

Literatura hispanoamericana contemporánea del siglo XX. Narrativa argentina. Cuentos. Argumento. Personajes. Estilo literario

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INTRODUCCIÓN:

Este cuento está escrito por Julio Cortazar, escritor argentino cuyas obras poseen una estructura narrativa y un uso del lenguaje excepcionales. Es considerado un autor argentino plenamente integrado en la literatura hispanoamericana aunque nació en Bruselas el 1914 y la mayor parte de su vida transcurrió en París (donde murió en 1984) trabajando como traductor de la unesco. Eso es debido a que sus padres se trasladaron a Buenos Aires siendo él niño.

Fue uno de los autores del boom de la Literatura Latinoamericana, con reconocimiento internacional a causa de la genialidad de sus obras. Escribe bajo el género del Realismo Mágico.

El lenguaje que usa recuerda constantemente la oralidad y, por lo tanto, el origen del cuento: leídos en voz alta cobran otro significado. Lo curioso de estos relatos es que el lector siempre queda atrapado, a pesar de la alteración de la sintaxis, de la disolución de la realidad, de lo insólito, del humor o del misterio y reconstruye o interioriza la historia como algo verosímil.

Entre las colecciones de cuentos más conocidas se encuentran Bestiario (1951), Las armas secretas (1959), uno de cuyos relatos, `El perseguidor', se ha convertido en un referente obligado de su obra; Todos los fuegos el fuego (1966); Octaedro (1974), y Queremos tanto a Glenda (1981). Entre el relato y el ensayo imaginativo de difícil clasificación se encuentran Historias de cronopios y de famas (1962), una especie de collage extraño sobre situaciones de la vida cotidiana interpretadas de una manera chocante; La vuelta al día en ochenta mundos (1967) o Último round (1969). También escribió algunos poemarios como Presencia (1938), Pameos y meopas (1971) o Salvo el crepúsculo (póstumo, 1985).

Julio Cortazar escribió bajo el género del Realismo Mágico, género de ficción cultivado principalmente por los novelistas iberoamericanos durante la segunda mitad del siglo XX. El realismo mágico, como gran parte de la literatura de la segunda mitad de siglo, es esencialmente ecléctico, une diferentes ideas opuestas entre sí. Funde la realidad narrativa con elementos fantásticos y fabulosos, no tanto para reconciliarlos como para exagerar su aparente discordancia.

Floreció en un momento en que el auge de las dictaduras políticas convirtió la palabra en una herramienta infinitamente preciada y manipulable (Cortazar mantuvo, a lo largo de su vida, un compromiso político activo, sobre todo en defensa de los derechos humanos).

NARRACIÓN:

Una breve explicación del argumento de la novela es la siguiente:

Bajo la narración de uno de los protagonistas se nos cuenta la historia de dos hermanos que siempre han permanecido juntos en una casa colonial muy antigua, a la cuál han dedicado su vida para mantenerla y cuidarla. Ninguno de los dos se ha casado bajo el pretexto de cuidar la casa y les asquea la idea que un día, cuando ellos mueran, primos lejanos la vendan para enriquecerse.

Después de una detallada descripción de la casa y de las meticulosas costumbres de sus habitantes, encontramos el nudo: a causa de unos extraños ruidos (susurros, el volcar de una silla...), estos dos hermanos tienen que ir abandonando partes de la mansión que son tomadas por los “intrusos”. Las incursiones de éstos acaban por tomar toda la casa y los hermanos tienen que irse, tirando la llave por la alcantarilla para que ningún desafortunado ladrón entrase y se encontrase con la casa tomada.

En ningún momento de la novela el autor deja claro de qué naturaleza son estos intrusos, se supone que son fantasmas. De todos modos es sorprendente con que facilidad y resignación los dos hermanos abandonan la casa, su casa, la que los ha mantenido unidos y a la que han dedicado tanto tiempo, sin ni siquiera intentar luchar. A veces lo desconocido puede más que lo conocido.

EL TIEMPO:

Este cuento está escrito en pasado, por lo que se entiende que el narrador está contando algo que pasó hace tiempo. De todas maneras no hay saltos en el tiempo (analepsis o proloepsis), sino que todo está contado cronológicamente, siguiendo una acción lineal y siempre una misma trama, por lo que tampoco encontramos la técnica del contrapunto. En la introducción, se puede apreciar la técnica del “In medias res”, ya que no hay ningún tipo de presentación de los personajes, sino de la casa solamente. De hecho ésta se puede considerar la parte más importante del cuento. En cuanto a los diferentes recursos que el autor posee para alterar el tiempo, en este cuento podemos encontrar muy pocos, por lo que bajo este aspecto tiene una comprensión muy fácil.

NARRADOR:

Este relato está narrado bajo un punto de vista interno, quien cuenta la acción es uno de los personajes, por lo tanto no es omnisciente, ya que no conoce los sentimientos de los otros personajes, el narrador sólo puede explicar lo que él puede ver y sentir, no más. Este narrador es marcadamente subjetivo ya que da su opinión en muchas situaciones. No nos encontramos en un caso de monólogo interior ya que es narrado para terceros.

PERSONAJES:

En este cuento podemos encontrar dos personajes, Irene y el narrador, su hermano. La caracterización de éstos considero que es evolutiva, ambos personajes son redondos, ya que sus sentimientos cambian a lo largo de la narración en referencia a la casa. En un principio, la casa era toda su vida, habían sacrificado el amor y la independencia por la mansión, en oposición, al final de cuento, abandonan la casa con mucha resignación, sin luchar para seguir poseyéndola, como si ya no la quisieran, como si el hecho de despojarse de ella fuera una alegría, un descanso, sacarse un gran peso de encima y poder ser libres por fin. Creo que en el final ese sentimiento inicial de sacrificarlo todo por la mansión había desaparecido convirtiéndose en afán de libertad.

Como ya he dicho encontramos dos personajes, el más definido es Irene, la descripción que el narrador hace de ella es bastante amplia, mucho más que la que hace de él mismo.

La presentación de Irene es dada por el narrador íntegramente, no hay más personajes que puedan hablar de ella. Se la considera como una mujer adulta, de unos 40 años, que ha pasado toda su vida cuidando de la casa con su hermano y que en consecuencia su vida social es muy reducida (dejó a dos pretendientes sin razones aparentes). Su personalidad es muy calmada, se pasa el día haciendo punto. Es muy ordenada, tiene unas costumbres y hábitos muy marcados que no rompe nunca. Jamás se altera excesivamente, guarda muy bien la calma. Pertenece a una situación social bastante buena, no le falta el dinero. Este dinero procede del conreo de las tierras de la familia, por lo que ninguno de los personajes no desempeña otra actividad que administrarlo. La relación que mantiene con su hermano es muy buena, aunque no muy profunda ya que muchas cosas que piensan no se las dicen para no disgustarse. Su vida se limita a la monotonía de limpiar la casa y hacer tricot, no tiene una vida muy ajetreada.

El otro personaje es el narrador, por lo que toda la información que de él tenemos ha sido contada por él mismo. Su personalidad y edad es muy parecida a la de su hermana, la actividad diaria es exactamente la misma a excepción que él cocina (él preparaba el almuerzo). Es muy tradicional y metódico, como Irene. No está casado ya que su amor murió antes de comprometerse. Para ocupar las horas muertas se dedica a leer literatura francesa, cuando toman la casa y no puede acceder a los libros, se entretiene con la colección de sellos de su padre. A distinción de su hermana: éste tiene un aplomo mucho mayor, aun cuando han tomado toda el ala más alejada él sigue con lo que estaba haciendo sin la menor afectación.

Las descripciones que el narrador da de los personajes son retratos, concretamente epopeyas, ya que en ningún caso habla de su descripción física, sino, solamente, de los sentimientos y valores morales que éstos tienen, de forma realista y sin parodiarlos, por lo que no se puede considerar una caricatura.

Determinar la tipología de los personajes es complejo ya que en esta historia no hay un protagonista claramente marcado. Si tenemos que hacer caso del texto, en un parágrafo el narrador comenta que lo más importante de la historia es la casa e Irene: “Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene,...”. Pero yo no encuentro que Irene tenga más importancia que su hermano en este relato, todo lo contrario: quién descubre que la casa está tomada es siempre el narrador, éste desarrolla e inicia el nudo. Yo creo que los dos son personajes principales. Pero si hay que hacer distinciones el protagonista sería el narrador.

ESPACIO:

En este cuento los personajes sólo se desplazan por la casa, nunca salen fuera, sólo al final de la narración, cuando ya han tomado toda la mansión. Podemos diferenciar varias partes dentro de la casa, diferentes espacios englobados en uno mayor.

La casa es grande, muy grande, pueden vivir en ella ocho personas sin molestarse, está distribuida en dos partes, la parte más retirada, formada por el comedor, una sala de tapices, la biblioteca y tres dormitorios grandes. Esta parte está unida al ala delantera mediante un pasillo con una puerta maciza de roble. En este ala hay un salón (living) y los dormitorios de los dos hermanos, siguiendo un pasillo que hay a la izquierda de la puerta se llega a la cocina y al baño. La puerta de entrada da a un vestíbulo y por una contrapuerta se accede al living.

Los dos hermanos hacían vida en el ala delantera, donde tenían los dormitorios, a la otra parte sólo iban para buscar cosas necesarias o cuando tenían que hacer limpieza. Únicamente disponen del ala más alejada al principio de la narración, ya que luego es tomada y no pueden acceder a ella.

Todos estos espacios son muy concretos y detallados, están muy bien descritos. Se podría decir que son paisajes urbanos ya que se trata de una casa, muy verosímiles y que son fácilmente imaginables ya que se dan muchos detalles, de hecho se podría confeccionar un plano con sólo estas descripciones.

El autor da a la casa mucha trascendencia que se refleja en estas descripciones tan precisas.

DIÁLOGO:

No encontramos grandes diálogos en este cuento ya que la mayor parte son descripciones o narraciones de hechos. Si encontramos algún diálogo entre los dos personajes, mayoritariamente está escrito en estilo directo, se basta del uso de guiones para poder transcribir las palabras textuales de los personajes. Sólo encontramos dos diálogos indirectos en todo el texto, un número muy reducido en comparación con el resto.

Un ejemplo del uso de modo directo es:

“Con frecuencia (...) cerrábamos algún cajón de les cómodas y nos mirábamos con tristeza.

-No está aquí.

Y era una cosa más de todo lo que habíamos perdido...”

Incluso en este fragmento se usa el guión, cuando es más fácil reproducir el diálogo en estilo indirecto.

Los diálogos de estilo indirecto son los siguientes:

“Irene decía que mis sueños consistían en...”

“De noche siento sed, y antes de acostarme le digo a Irene que iba hasta la cocina...”

En ambos casos los diálogos indirectos se transcriben mediante subordinadas introducidas por un “que”.

DESCRIPCIÓN:

Las descripciones en este texto son muy amplias, sobre todo las referentes a la casa. Como son narradas por uno de los personajes son subjetivas, éste da su opinión sobre todo lo que describe. Podemos encontrar descripciones detalladas, como la distribución de las estancias en la casa, o las actividades diarias de sus ocupantes, pero también podemos encontrar descripciones muy vagas como el sueño de los personajes, dónde se limita a decir que son intranquilos, con frecuentes insomnios..., el tipo de ruidos que oyen: murmuros, el caer de sillas, ruidos sordos... Estos aspectos no están muy detallados en oposición a los otros, así se puede ver a qué da más énfasis el autor. Para él la actividad y reacción de los hermanos es mucho más importante que la naturaleza de los “intrusos”.

No encontramos grandes enumeraciones en este texto, pero sí algunas cortas que en todos los casos son asindéticas, están unidas mediante comas. Esto da a la enumeración la sensación de orden, que lentamente se cuenta todo, sin adelantarse. No se puede encontrar ningún tipo de enumeración polisindética ni caótica.